En un viejo reino lleno de magia

El mal de pronto amenaza la paz

Un rey del desierto ruina presagia

Con poder, maldad y ambición voraz

La princesa y su noble caballero

Angustiosamente se han separado

En el cielo ahora él es un pasajero

Y al distante pasado ella ha llegado

La desesperanza inunda al guerrero

Mas su coraje lo impulsa a seguir

Para encontrar el divino sendero

Y el rastro de su amada perseguir

La joven heredera de la diosa

El origen de la maldad vislumbra

La situación es ahora angustiosa

La luz pronto se tornará en penumbra

Los generosos monarcas del alba

Y sus ilustres y honrosos sabios

Confían en que la luz a mansalva

Defienda el reino de cualquier agravio

Pero con varios trucos y engaños

El solitario varón ha robado

La mágica gema que por los años

Mantendrá a este reino consternado

La reina este mundo ha abandonado

El rey se sumerge en culpa y dolor

Para vengarla el señor ha preparado

La guerra que exigirá su valor

El sello del rey tiene un límite

Algún día la noche volverá

Mientras el día aún lo permite

La princesa todo preparará

La divina hoja que engulle la sombra

Por milenios luz debe recibir

La decisión de la joven asombra

De su esencia ha dispuesto sucumbir

El caballero ha seguido luchando

Un llanto tales andanzas ha guiado

A pesar de todo él sigue esperando

La vuelta de a quien su vida ha dedicado

Al fin la espada regresó a su mano

Mas las lágrimas inundan su vista

El reencuentro ahora parece lejano

No sabe si el corazón lo resista

Luchar contra el demonio es su deber

Con el arma que su amada ha forjado

Con arrojo y brío ha de proceder

Es para lo que ha sido destinado

El divino acero cumple el deseo

Derrotado el invasor ahora yace

Pero una prueba más espera al héroe

Un esfuerzo antes del desenlace

Dragones cabriolean en el cielo

Contrastan en su brillo y corazón

Al fin es cumplido el eterno anhelo

Al héroe y espada ha asistido la razón

Por la magia de aquel antiguo amor

La princesa está de nuevo con nosotros

Él la salva y la abraza sin temor

No importa si a la vista está de otros

Zelda, de mí jamás te apartarás

Nuestras manos juntas siempre estarán

En mil vidas mi amor recibirás

Por la eternidad tu luz me inundará