Todo ese amor que perdimos
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Si has amado tan intensamente es seguro que has sufrido de la misma manera.
¿Podrá el amor ser capaz de sanar un corazón tan herido?
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One Shot
Género: Drama, Romance, Angustia.
I. Amor perdido
El olor del café y el ambiente de esa pequeña cafetería empezaba a calentar su cuerpo. Era al fin una sensación agradable. En el exterior nevaba, hacía mucho frío.
Se sentó en una mesa y se quitó el gorro tratando después de arreglar su cabello.
Pasaron unos minutos cuando un mesero se le acercó y le entregó el menú. Mientras leía escuchó como la puerta se abrió y al levantar la mirada pudo verlo ahí frente a ella.
Era él.
Ambos se miraron y el recién llegado le sonrió.
Ahora ambos sonreían. Hinata quería correr y abrazarlo pero se contiene de acercarse a él.
—Naruto kun…
—Hinata.
Naruto se acerca a su mesa y juntos ordenan café con algunos panecillos. Hablan mucho y ríen todo el tiempo. Todo parece ir bien.
El joven rubio mira su reloj, ya es hora de marcharse.
—Me tengo que ir Hinata.
—Espera, no tan pronto. Por favor… yo no te he visto en mucho tiempo.
Ella toma una de sus manos queriendo evitar que él se vaya, estaba tan desesperada.
Él no se enoja ni se aleja, solo sonríe y Hinata cree que tiene una oportunidad. Naruto ahora toma sus manos con las propias en un gesto cariñoso.
Hinata puede jurar que esas manos y esos ojos azules aún la miran con amor.
—Fue un gusto volver a verte Hinata. Me alegra verte bien. Sigues siendo, bueno no, eres aún más hermosa que como te veía en mis recuerdos.
Ya no puede contenerse más. Lo abraza y si va a rogarle de rodillas para que no se vaya lo haría sin dudarlo.
—Naruro vamos al cine. Te invito a cenar. O vamos a la playa. Si lo sé, hace mucho frío pero… Hace años que no estaba aquí en la ciudad. ¿Podemos al menos ser amigos? Yo te he extrañado tanto.
Hinata no podía parar de hablar. Algo demasiado extraño en ella.
—No. No puedo.
Hinata ya se esperaba esa respuesta. Pero tenía una pequeña esperanza.
—Yo lo lamento todos los días. Naruto solo quiero tu perdón. Perdóname.
Naruto la interrumpió. No quería escuchar esa palabra de nuevo.
—No digas nada más Hinata. Si te lo preguntas yo te sigo amando. Pero eso no quiere decir que no haya sufrido todo este tiempo.
Hinata empezó a llorar. Se sentía morir.
—Perdóname. Quisiera retroceder en el tiempo y evitar cometer ese error. Soy la peor.
Naruto ya no tiene nada más que hacer ahí. Se suelta de su abrazo y sale de ahí.
Hinata solo puede verlo marcharse. Cae de rodillas al suelo llorando sin importarle que la cafetería esté llena de parejas y familias que la miran con pena.
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II. Amor recuperado
Seguía lamentándose de el error que había cometido. Se preguntaba porqué había dudado de su novio y arruinó su vida desde entonces.
La imagen de su querido novio devastado la atormentaban.
Había acabado con la brillante sonrisa que siempre él le regalaba.
Hinata se secó las lágrimas y se dispuso a ir a verlo ahora que ya sabía dónde trabajaba. Sabía que él estaba mejor sin ella pero lo necesitaba tanto en su vida.
Fue tan fácil encontrarlo. Estaba a punto de subirse a su auto y corrió para entrar.
Naruto se sorprendió al principio.
—Vete Hinata.
—Naruto te amo. Cada día más a pesar de que ya no estés. No te voy a dejar. Quiero tenerte conmigo. Extraño todo de ti todos los días. Tus besos. Tus abrazos. Esos brazos en los que me sentía tan protegida. Todo tu amor.
Sus rostros estaban tan cerca que podía ver las ojeras debajo de esos ojos como el cielo, señal de que tampoco podía dormir. Acarició su rostro y Naruto se estremeció.
—Hinata tú destruiste gran parte de el Naruto de antes. Que estaba enamorado y amaba la vida. Ese Naruto que tú tanto amabas ya no existe.
Estaba enojado y con mucha razón. Pero no podía simplemente alejarla cuando su corazón le gritaba que la necesita a su lado a pesar de todo.
Hinata lo abraza y llora en su hombro. Naruto se resiste y no quiere tocarla pero es tan tentador. Su voz su aroma todo de ella extrañaba.
—Prometiste que estaríamos juntos.
—Y tú prometiste que serías fiel.
—No lo digas por favor.
Hinata lo miraba aterrorizada como si cada vez que Naruto lo decía reviviera ese momento.
—Yo no puedo olvidar lo que ví. Acordamos que lo mejor era separarnos.
—Siempre me arrepiento. Todos los días. Lo lamento, perdóname. Quisiera retroceder en el tiempo. No soporto mis días sin ti. Puedo sentir que tú también me necesitas tanto como yo a ti.
—Lo intentamos Hinata y no podía con las dudas. Que me engañarás de nuevo. No podía verte con otro hombre. Golpeé incluso a tu hermano. Me volví muy inseguro y celoso. Perdí amistades y sin ti me quedé aún más solo. ¡Me destruiste Hinata!
La tomó de los hombros para encararla. Pero verla llorar así lo destruía aún más. Ver sus ojos de luna repletos de lágrimas era insoportable para él. Jamás pensaría en hacerla sufrir. La seguía amando con locura.
—Naruto déjame sanarte.
—¿Estarías dispuesta a todo?
—Si, a todo.
Naruto ya no puede soportarlo y la besa con fiereza. Hinata se aferra a su camisa y siente como si reviviera en sus brazos sin importarle que estén dentro de un auto a la vista de todos.
Después de ese beso que los ha dejado sin aliento, Naruto la besa de nuevo sin darle un respiro. Sus besos están llenos de anhelo aunque por la desesperación sea hasta un poco agresivo con ella. Pero a Hinata no le importa ella también lo anhela demasiado.
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No podía creer que después de años estaba despertando al lado de el amor de su vida. Estaba tan feliz que no podía dejar de agradecer a la vida por esta nueva oportunidad.
Llevaba mucho rato viéndolo dormir a su lado. Acariciaba sus cabellos rubios esperando el momento en que abriera los ojos y la mirara de nuevo enamorado.
—Naruto, no puedo vivir sin ti— le susurró.
Justo en ese momento Naruto despertaba con una sonrisa. La miró feliz.
—Hinata, ya no quiero vivir sin ti.
Se besaron suavemente mientras Hinata se acostaba de nuevo a su lado.
—Discúlpame si fue muy efusivo contigo anoche.
—No importa luego fuiste el Naruto cariñoso y apasionado que me enamoró.
Los besos y caricias eran ahora más lentos pero apasionados. No podían separarse, sentían como si las horas y los minutos juntos no eran suficientes.
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III. Amor final
Habían pasado varios días juntos. Incluso Hinata ya había decidido regresar a vivir a la ciudad. Toda la tristeza y los arrepentimientos parecían haber quedado en el pasado.
Ese día Hinata había recibido la llamada de un trabajo que había solicitado. Muy feliz se despidió de su novio para ir y él le prometió ir por ella.
Pasadas una horas en el lugar terminó con el proceso de reclutamiento. Estaba tan feliz de que le hubieran dado el puesto de recepcionista. Llamó a Naruto para darle la buena noticia y para que fuera por ella a la hora de su salida.
El tiempo pasó y ya era hora de salir, Naruto ya esperaba por ella en el estacionamiento.
Salía de la empresa algo apurada cuando un compañero del trabajo se acercó a ella para darle unas indicaciones para el día siguiente. Ella le agradeció para luego despedirse con una sonrisa y una reverencia.
Pero lo que Naruto vió fue muy diferente para él. Veía como ese chico le sonreía a Hinata y ella también. Se sentía en un deja vu, como hace unos años cuando fue por su novia y la vio despidiéndose de un hombre, luego él se acercó y la besó. Hinata no hizo nada para detenerlo hasta que lo vió a él y su rostro se llenó de angustia.
—Hinata va a volver a engañarme… no podré soportarlo— murmuraba en el auto mientras apretaba el volante. Trataba de calmarse pero la pesadilla parecía empezar de unevo. Solo podía observar como ella venía caminando tan tranquila hacia él.
En esa ocasión Naruto se fue pero se sumió en la depresión mirando las fotos en las paredes y los recuerdos en su memoria.
Pero ahora estaba paralizado temiendo volver a pasar por lo mismo dolor y la tristeza. Justo como hacía tres años.
Todo por las inseguridades de su novia y un maldito error. Hinata había visto un mensaje muy cariñoso sul teléfono móvil, creyó que él tenía una amante. Ella se había sentido traicionada y le confesó que por eso lo hizo.
Naruto había explotado entonces, ese mensaje se había enviado a él por error. Nunca tuvo nada con esa chica a la que ni siquiera conocía.
Pero el caso con Hinata él lo había visto con sus propios ojos. No fue su imaginación y era algo que jamás podría olvidar a pesar de que ella le jurara que solo fue un beso.
Naruto le había gritado por cuánto tiempo se veía con él. Que porqué jugaba así con él si estaba a punto de pedirle matrimonio.
Más Hinata le aseguraba que no había un tiempo. Lo que él había visto fue todo, ese chico me la invitado a salir varias veces pero siempre se negaba. Pero al ver ese mensaje algo se rompió en ella y quiso hacer lo mismo. Sin embargo al ver el rostro de Naruto se arrepintió de inmediato. Lamentaba tanto no haber confiado en él y dejarse llevar su estúpidez.
No obstante la confianza ya estaba perdida para siempre.
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Hinata llegó al auto y abrió la puerta para entrar.
—¿Te hice esperar mucho? Lo lamento, es mi primer día aquí y aún no sé muchas cosas— decía mientras se sentaba en el asiento del copiloto.
Volteó a ver a Naruto al notar que él no contestaba. Vió sus manos aferradas al volante y su respiración agitada. Algo no estaba bien.
—Naruto…— lo llamaba muy preocupada para luego acercarse y tocar su mejilla.—¿Qué ha pasado?
El rubio no quería mirarla y bajó la cabeza. Hinata lo estrechó en sus brazos mientras su respiración se tranquilizaba. Cuando la tocó fue cuando se dio cuenta de la sangre en sus dedos.
—Te hiciste daño Naruto.
—Eso no me duele Hinata. Me duele que tú estabas con ese chico y vas a volver a traicionarme.
—No, nunca lo haría. Es solo un compañero de trabajo y me estaba despidiendo. Tienes que confiar en mi.
Hinata lo abrazó y Naruto se calmó después de unos minutos.
—Lo lamento Naruto, todo es mi culpa. Si no fuera tan tonta no hubiéramos perdido todo nuestro amor, tendríamos una familia y jamás nos separaríamos estos años.
Nunca se iba a perdonar todo el sufrimiento que Naruto estaba pasando. Al parecer su herida aún no sanaba.
—Solo regresé a tu vida para dañarte de nuevo, debería irme. Soy la peor.
El rubio reaccionó muy alterado ante esas palabras, la tomó de los hombros con los ojos desorbitados.
—¡No me dejes Hinata!— unas lágrimas caían de sus ojos azules tratando de aliviar el dolor tan intenso que sentía por dentro.
—Nunca me iré de tu lado, estaremos juntos— se abrazaron por largo tiempo mientras Hinata le susurraba con cariño cuánto lo amaba.
Solo podía lamentarse por las decisiones que había tomado en el pasado… solo eso podía hacer porque era imposible cambiar el pasado.
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Respiró profundamente para después enviar el mismo mensaje a sus seres queridos. Su hermana, padres y sus amigos. Aunque estaba llorando demasiado ya no había vuelta atrás.
A pesar de amarse y no querer separarse si estaban juntos en algún momento las dudas volvían. Y con ellas los temores y la tristeza.
Regresó a la cama mientras limpiaba las lágrimas de su rostro ignorando los sonidos de las notificaciones y llamadas que no paraban de llegar a su teléfono móvil.
En la cama buscó a Naruto que inmediatamente la estrechó en sus brazos. Se miraron sin arrepentirse de su decisión.
Hinata le acarició la cara a su amado rubio mientras él disfrutaba de su ligero toque.
Se juraban promesas que ahora eran imposibles de cumplir.
Naruto y Hinata se besaron por última vez antes de cerrar los ojos para siempre.
Tal vez sus almas podrían amarse sin dudas en otra vida.
FIN
Hola!
Ha pasado mucho tiempo y he decidido regresar a Fanfiction para publicar algunos de los fanfics que he publicado antes en Wattpad.
Espero les guste ésta y las próximas.
