Saludos!
Hace mucho tiempo que no me paso por aquí.
Si bien esto no tiene nada que ver con Bakugan (que son la mayoría de las historias que tengo escritas por aquí) decidí aventurarme y escribir sobre otra cosa, además de ponerme como reto personal escribir algo sobre algún personaje del cual no estoy muy acostumbrada a manejar en alguna historia.
En esta ocasión del personaje de una saga que no espere que llamaría mi atención.
Antes de que sigan leyendo debo decir que esta historia contendrá un personaje OC, por lo que si no están acostumbrados a este tipo de historias se la puedan saltar.
Ya sin más que decir, nos leemos luego.
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~ Flor de durazno~
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Desde lo alto de la rama de un árbol, una de sus flores se desprendió de la rama.
Esta comenzó a caer lentamente hacia abajo.
Mientras descendía, algunas ráfagas de aire hacían que volviera a elevarse y se moviera sin dirección por el entorno. Otra ráfaga de aire paso cerca de esta y la hizo elevarse nuevamente hacia arriba.
Aquella flor flotaba libremente sobre dos personas que se encontraban abajo moviéndose constantemente. Ambos parecían estar realizando alguna clase de lucha entre ellos. Uno de ellos trataba de moverse rápidamente, sin embargo, la otra persona conseguía predecir los ataques de su acompañante, haciendo que fuera difícil para este tocarle.
La segunda persona parecía tener la ventaja en aquel combate, sin embargo un movimiento sorpresivo de su acompañante hizo que esta no consiguiera esquivar a tiempo y cayera al pasto de espaldas.
Aquella lucha había concluido.
La persona que había caído se encontraba aún en el suelo. Aunque debería sentirse mal por haber perdido, en realidad se encontraba tranquilo.
— ¿Te encuentras bien?
Su acompañante le extendió la mano. La otra persona lo observo y embozo una sonrisa.
— Nada mal — esta acepto la mano de su acompañante. En un segundo, se encontraba nuevamente de pie. — reaccionaste rápido, creo que vas mejorando.
Mientras su acompañante le respondía con algo de vergüenza que en realidad no había sido para tanto. La flor que había estado flotando sobre ambos, cayo finalmente arriba de su cabeza.
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2:53 pm.
Se escuchaba con cierta fuerza el sonido de las teclas de la computadora. Quien sea que estuviera escribiendo trataba de escribir lo más rápido posible.
— ¡Hey, X! — un reploid de apariencia joven se acerco hasta el mencionado. Unos pasos atrás venia también un reploid con armadura roja. — le decía a Zero si íbamos a la sala de pruebas para entrenar, ¿Nos acompañas?.
El de armadura azul continuo escribiendo en la maquina. Al parecer no escucho cuando llegaron.
Al ver que no había recibido respuesta por parte del mencionado, el reploid de apariencia joven se le ocurrió pasar su mano frente a la vista de este.
— ¿X?
— ¿Eh? — reacciono finalmente el robot azul. — oh Axl, Zero. No escuche cuando llegaron.
— Llegamos hace un momento — hablo el robot de armadura roja. — Axl, te hizo una pregunta.
— ¿Enserio?
— Si — dijo Axl. — Te pregunte si querías acompañarnos a entrenar a la sala de pruebas.
Antes de responderle, el robot azul reviso la hora en la computadora.
- 2:56 pm. -
"Ya es tarde"
— ¿X?
— Perdón Axl, pero tengo que entregar este informe que estoy redactando a Alia — respondió el robot azul. Sin perder tiempo este se levanto de su asiento y recogió la computadora que había estado usando para redactar aquel documento. — Quizás en otra ocasión — le dijo.
— Oh vamos, ese reporte que estas haciendo es sobre la misión aburrida a la que fuimos ayer, estoy seguro que a Alía no le urge saber que hicimos — le dijo Axl con sus brazos atrás de su cabeza. — se lo puedes entregar mañana.
— Axl — lo regaño X. A veces se le olvidaba que el chico era alguien descuidado con las tareas. Iba a decirle que debía comenzar a ser más responsable, sin embargo noto el reloj que se encontraba en la pared de aquella sala y vio que ya faltaba poco para que dieran las 3. — Luego hablamos sobre el tema, necesito entregar esto, los veo después
X termino de tomar sus cosas y sin darles tiempo a responder se dirigió hacia la entrada y se marcho. Dejando así a los dos robots en aquella sala.
— Vaya, y yo que pensaba que eso que dijo Paulette sobre que a Alia le molestaba que entregáramos los reportes de las misiones tarde era una broma — comento Axl.
— Agradece que X haya tenido el tiempo para redactar ese informe, si no mal recuerdo, se te pidió a ti hacer el reporte de esa misión — le dijo Zero con los brazos cruzados.
— Eh, si, bueno... ustedes saben que a mi no se me da muy bien eso.. — dijo el chico algo nervioso. — Además, recuerdo que X dijo que no tenia ningún problema en hacerlo él. Prometo que la próxima vez lo hare yo.
— Dijiste lo mismo la vez pasada.
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2:50 pm.
Axl se encontraba caminando por uno de los pasillos de la base de los Hunters. Hace rato había salido a patrullar junto con sus compañeros a una zona del distrito sur.
Según un informe que les había dado Alia, se rumoreaba que cerca de aquel distrito comenzaba a levantarse alguna clase de movimiento Maverick, por lo que se les pidió ir a inspeccionar aquella área para confirmar si la información era cierta. Sin embargo, al llegar no encontraron nada que indicara que realmente se estaba formando dicho movimiento. Por lo que sin tener alguna pista, tuvieron que regresar a la base para informarle a Alia de la situación.
— Que perdida de tiempo — dijo Axl decepcionado. El chico esperaba tener algo de acción durante esa misión, pero no ocurrió nada.
Cuando iba a mitad del pasillo, Axl noto a uno de sus compañeros caminando más adelante, más precisamente el robot de armadura azul.
— ¡Hey X! — lo llamo.
Al escuchar su nombre el robot giro a verlo.
— Axl.
Al llegar a donde estaba su compañero, el reploid joven noto que este estaba dirigiéndose hacia una de las salidas de la base.
— ¿Vas algún lado? — se le ocurrió preguntarle. — ¿Acaso es una nueva misión? Si es así yo también quiero ir.
— Eh no, de hecho... — giro su cabeza hacia una de las paredes del pasillo. Axl se percato de aquello que hizo, e igualmente giro a ver que estaba observando.
En la pared se encontraba un reloj el cual marcaba 2:55 pm.
El reploid no entendía que tenia de importante saber la hora. En cambio X al ver la hora se preocupo.
— Lo siento Axl, pero debo irme — le dijo el robot azul. Axl giro a verlo. — Te veo más tarde.
Sin decir nada más X salió corriendo de ahí, dejando al chico solo y confundido.
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5:34 pm.
Con el pasar de los días para Axl ya no era sorpresa que X parecía tener bastante urgencia por salir todos los días de la base a las 3 de la tarde. ¿Por qué motivo? El reploid no estaba seguro.
Trato de preguntarle a X directamente, sin embargo el robot azul, o se encontraba ocupado en algún trabajo relacionado a los Maverick Hunter o se iba antes de que pudiera siquiera hacerle la pregunta.
Al ver que no conseguiría una respuesta por parte de X, pensó en preguntarle a Zero, pero este le respondió que no tenia idea de adonde iba su compañero, por lo que aquella duda seguía presente.
— Te estoy diciendo que X trae algo extraño — decía Axl. Ese día se le había ocurrido contarle a Pallette sobre lo que había estado ocurriendo esos días. Por lo que fue a la sala de operaciones a buscarla. — Siempre que lo veo se va y extrañamente siempre lo hace antes de que den las 3. ¿Acaso hay alguna clase de junta de Maverick Hunters de la cual no este enterado? — le pregunto a la navegadora.
La chica algo cansada de estar tecleando y de escuchar al reploid, exhalo.
— Dudo que se trate de eso — le respondió. — Escucha — giro a verlo. — Me encargaron mucho trabajo que hacer el día de hoy, y no tengo tiempo para escuchar tus problemas. Te voy a contar algo qué paso la semana pasada, solo si me prometes que luego de decírtelo te vas a ir de aquí y me dejaras hacer mi trabajo tranquila, ¿estamos de acuerdo?.
Axl asintió.
— Bien — dijo Pallette. — veras, la semana pasada mientras me encontraba revisando la base de datos con Layer, X llego y vino buscando a Alia para entregarle el reporte de la misión a la que fueron. Ese día Alia no se encontraba, así que le dijimos a X que podía dejarnos el reporte y nosotras nos encargaríamos de dárselo a Alia cuando regresara. X lo hizo y nos dejo el reporte.
— Okey...
— Cuando X se marcho por la puerta, me percate que en el suelo había algo tirado, así que me agache a recogerlo — Axl noto que la chica se había movido a sacar algo del escritorio. Cuando regreso a verlo de nuevo le mostro una especie de placa de laboratorio, esta tenia en su interior una flor de un color rosáceo. — encontré esta flor en el suelo, me pareció extraño ver algo así, más por que no hay arboles cerca. Esto me hace pensar que quizás esta flor es de X y no se dio cuenta que se le cayo — le entrega la placa con la flor a Axl. — Desconozco si X tenga alguna clase de pasatiempo relacionado con la jardinería, pero investigando un poco al respecto de esa flor, se trata de una flor del árbol de durazno.
— ¿Árbol de flor de durazno?
— Si, es un árbol de flores muy popular en china.
— ¿Insinúas que X viajo a China para conseguir esta flor?
— Honestamente no creo que haya viajado a ese lugar, más considerando que es alguien que se mantiene siempre al tanto de lo que pueda ocurrir cerca, así que dudo que tenga el tiempo de ir y venir, de un extremo a otro — dijo Pallette. — Pero te mencione que investigue sobre esa flor y revisando, descubrí que en la ciudad, en el lado sur hay algunos de esos arboles plantados en algunas viviendas. Así que posiblemente X pudo sacar aquella flor de ahí.
— Ya veo — dijo Axl, observando la placa con la flor.
— Ahora si me disculpas, tengo que terminar de llenar algunas tablas de datos, así que permiso — decía Pallette, al mismo tiempo que se levantaba de su silla y comenzaba a empujar al chico fuera de la sala.
En una de las salas de descanso de la base, Axl sostenía en su mano aquella placa con la flor dentro.
El reploid trataba de entender porque X tenia aquella flor, incluso barajeo la posibilidad de que X se haya vuelto jardinero en secreto. Por un momento a su mente llego la imagen de X usando uno de esos sombreros de paja y con una pala de jardinería en su mano. Eso le provoco cierta gracia al reploid.
— Jeje, si que seria gracioso de ver.
En ese momento la puerta de la sala se abrió y de esta apareció el antes mencionado.
— Axl — llamo X al chico. Ante el llamado, Axl se asusto y giro a verlo. — Aquí estabas, Alia necesita que vayas a revisar... — En ese momento el robot noto un objeto en la mano del reploid. — ¿Qué es eso?
El chico rápidamente escondió la placa detrás de él.
— ¿De que hablas? yo no tengo nada.
— Axl.
X se acerco para ver que era lo que estaba escondiendo, sin embargo Axl se movía hacia el otro lado para que no viera. El robot azul pensando que quizás se trataba de algún objeto peligroso, forcejeo con el reploid para que le mostrara lo que estaba escondiendo.
Durante uno de esos forcejeos, logro ver lo que le estaba ocultando el chico. X al darse cuenta de lo que se trataba se sorprendió.
— ¿De donde sacaste eso? — lo cuestiono X. — Sabes, no me lo digas. Mejor dámelo Axl — le exigió. X se acerco para quitarle aquella placa con la flor, sin embargo Axl no dejo que la tomara.
— Ah, Ah, yo la encontré primero — le dijo Axl.
— Axl, te he dicho que me la entregues.
— No te la voy a entregar hasta que me digas porque tenias esta flor, ¿acaso practicas jardinería o algo así?
— No tengo porque darte mis razones — le respondió X de forma seria. — Ahora entrégamela — volvió a decirle.
Axl observo pensativo al reploid y luego observo la placa con la flor.
— Sabes una cosa... creo que no te la daré.
— ¡Axl!
— Si quieres esta flor, trata de quitármela.
Ya algo cansando de aquella situación, X se acerco a Axl. Pero este ultimo había conseguido esquivarlo y sin perder tiempo se dirigió hacia la puerta y huyó de la sala.
X al ver que el reploid había escapado fue directamente tras él. Aquella situación se había convertido en una persecución por toda la base de los Maverick Hunter.
Durante la carrera Axl esquivo a varios de los reploid que se encontraban por su camino, incluso paso a lado de Zero y ni siquiera lo detuvo. Observo por momentos tras de él y se percato que X venia siguiéndolo.
"Enserio me esta siguiendo por una flor"
Al percatarse que X comenzaba a acercarse más, el chico pensó en tomar un atajo hacia la salida de la base. Así que doblo por uno de los pasillos que conducían hacia las escaleras de la base, estaba cerca de llegar a ellas. Entonces de sorpresa, X apareció frente a él, lo sujeto del brazo, lo elevo y lo arrojo al suelo.
Antes de siquiera reacción, X se apresuro a inmovilizarlo en el suelo.
— ¡Esta bien me rindo! — dijo Axl. El robot azul estaba estirando con bastante fuerza uno de sus brazos, haciendo que le doliera.
Al escucharlo, X lo soltó. No sin antes aprovechar que el chico no se podía mover y quitarle la placa con la flor.
Al sentirse libre de aquel agarre, Axl se sujeto algo adolorido el brazo.
— Cielos, cuanta agresividad — le dijo. — solo es una flor sabes.
Sin embargo X no le estaba prestando atención. Este parecía entretenido viendo aquella placa. Luego de aquella persecución el robot azul se retiro, no sin antes regañar a Axl por desobedecerlo y decirle que Alia lo estaba buscando.
Tras dejar al chico X tomo camino hacia la habitación donde estaba su capsula. Mientras se dirigía a ese sitio, se puso a observar aquella placa.
— Pensé que no la volvería a ver — dijo con cierto alivio. Al mismo tiempo que una leve sonrisa se formaba en su rostro.
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2:53 pm.
Aquel día Axl se encontraba escondido atrás de un de las paredes de la base. Desde ahí observaba a X platicando de algo con Zero. Debido al sonido de los pasos de los demás reploids de la base, no podía escuchar de lo que estaban hablando.
Se percato que X observo el reloj que estaba colgado en el pasillo. En este faltaba poco para que dieran las 3 de la tarde.
— Te dejo por ahora Zero — le dijo X al rubio. — nos vemos más tarde — el robot se despidió de su amigo y salió corriendo por aquel pasillo. X no se percato de la presencia de Axl, por lo que el chico se propuso a seguirlo.
"Listo, es mi oportunidad".
— ¿Adonde crees que vas?
Antes de siquiera poder seguir. Zero apareció a lado del chico
— Hoy toca entrenamiento en la sala de pruebas, andando.
— Ah si... este, sobre eso. Recordé que Pallette me pidió que fuera con ella a revisar algo, así que te veo luego... — Inmediatamente Axl comenzó a correr lejos de ahí, dejando al robot de armadura roja en ese lugar.
Cuando estuvo seguro de que se alejo bastante de Zero, Axl se detuvo y retomo su plan anterior de seguir a X.
Para fortuna del chico, vio que X se dirigía al área en donde estaban las motocicletas. Así que sin levantar sospecha se dirigía a ese lugar. Ya ahí vio que X había pedido prestada una de las motos y sin perder tiempo se monto sobre ella y se fue.
Axl hizo lo mismo por lo que igualmente tomo una moto y se fue tras X.
"Ahora si, veamos a donde con tanta prisa".
El reploid siguió a su compañero en todo su recorrido. Al parecer el robot azul salía de la base y cruzaba en moto por toda la ciudad. X siguió adelante, mientras Axl lo seguía metros atrás.
Aquel trayecto llevo a ambos hasta el distrito sur. Casi llegado a una zona en donde había varios edificios y locales de comida, X doblo hacia la izquierda por un callejón, por lo que Axl hizo lo mismo.
Conforme avanzaba por aquel callejón, Axl sintió como varios pétalos de flor de color rosa caían frente a él. Al parecer a lo largo de aquel callejón, había plantados varios arboles de flor de durazno.
Finalmente, aquel camino los llevo hasta lo que parecía ser una especie de casa tradicional china, esta contaba con un arco de madera en la entrada y una barda que la rodeaba.
X aparco su moto en la entrada y luego de bajarse de esta, camino hacia la entrada de aquella propiedad. Y se adentro en esta.
Una vez que el robot azul entro a aquella casa, Axl busco un lugar en donde dejar su moto, luego de encontrar un sitio en donde dejarla. Se dispuso a seguir a su compañero.
Como era obvio, aquella casa era una propiedad privada, por lo que entrar sin permiso lo podría meter en problemas. Así que no le quedaba de otra que inspeccionar los alrededores en busca de algún punto en donde el pudiera ver que había adentro.
Luego de darle casi la vuelta completa a la casa, tuvo la idea de treparse por la barda y asomarse por esta. Al otro lado se veía el patio de aquella casa, esta, así como la casa, tenia un estilo oriental, algunos arboles de flor de durazno y varias plantas.
Desde ahí observo como en una esquina de la casa, X se encontraba sentado conversando con una hombre algo mayor y en silla de ruedas. Sea de lo que sea que estuviesen charlando parecían bastante entretenidos ambos.
De pronto se escucho el sonido de una de las puertas deslizarse, al parecer alguien había llegado. El robot azul y el hombre en silla de ruedas dejaron de platicar y voltearon a ver a la persona que había llegado.
Se trataba de un reploid de apariencia joven femenina, su cabello era obscuro hasta las rodillas, tenia un fleco pequeño y dos mechones de pelo que colgaban a los lados de su cabeza, adornados con pequeños lazos.
Su vestimenta era de aspecto chino, una blusa larga, pantalones y zapatos.
Aquella reploid saludo tanto al hombre como al robot de armadura azul y se acerco a ellos para dejarles una bandeja con té y algunas galletas para el hombre.
— Gracias Mai — le agradeció el hombre. Este tomo una de las tazas de té y bebió un poco. — Sabes X — dirigiéndose al reploid. — Mai me comento que han estado entrenando estos días y parece que has tenido cierto avance.
X se rasco su casco apenado.
— E-Eh si, algo así... creo que aún me falta bastante para estar al nivel en el que esta Mai — le comento. — Pero hago el intento.
— Ya veo — dijo el hombre.
— Profesor — lo llamo la chica. — Hace un momento llamo el decano de la Universidad, me dejo el mensaje de que la junta con los directivos se adelanto de las 5 a las 4.
— Vaya, parece que ya no podremos platicar los tres, será mejor ir a prepararme para la videollamada — el hombre dejo su taza vacía en la bandeja. — Supongo que platicaremos otro día X.
— No se preocupe Profesor Benjamin, será para otra — le respondió el reploid.
El hombre se despidió nuevamente del robot y procedió a retirarse de aquella habitación. De esa manera quedaron solamente X y la reploid, esta ultima, se agacho a recoger la bandeja con las tazas.
— Entonces... — llamo X a la chica. — ¿Crees que he avanzando en el entrenamiento que hemos tenido? — le pregunto.
— Por supuesto — le respondió tranquilamente la reploid. — Si lo comparamos a la primera vez, no podías ni siquiera acercarte a mi. Considero que si has avanzando — dijo lo ultimo con una sonrisa.
X sintió un ligero cosquilleo en el pecho.
— ¿Te interesaría entrenar?
Mai lo observo.
— No tengo la vestimenta adecuada para entrenar.
— No creo que eso sea un impedimento para ti — le dijo X. — Que yo recuerde la primera vez que nos conocimos llevabas puesto un vestido corto y aún así me derribaste.
Al recordar aquel día, la chica rio levemente.
— Es verdad — respondió. — Esta bien.
La reploid dejo la bandeja con las tazas sobre la mesa y se dirigió junto con X al área del patio. Ella se coloco en un extremo y el reploid azul en el otro extremo.
En ese momento a Mai se le ocurrió una idea.
— ¿Qué te parece si hacemos el entrenamiento más interesante?
— ¿Cómo seria eso? — pregunto X intrigado.
Mai sonrió.
— Es sencillo — la reploid llevo una de sus manos a su cabello y se quito uno de los broches que sostenía parte de este. — Ves este bronche — le señalo. — si consigues arrebatármelo de mi cabeza te daré una copia de aquel libro que le pediste al profesor Benjamin.
X se sorprendió. No tenía idea de que ella supiera sobre el libro.
Algunos meses atrás, durante una misión que tuvieron en la ciudad, X termino salvándole la vida a uno hombre que había estado apunto de ser herido durante un ataque Maverick. Aquel hombre se trataba del Profesor Benjamin.
Tras salvarle la vida, aquel hombre se acercó a él y le dio las gracias por haberlo salvado, y le dijo que si podía retribuirle aquella acción de alguna forma. X algo apenado le dijo que no hacía falta que hiciera algo, ayudar a las personas era parte de su trabajo como Maverick hunter.
Aquel hombre lo observó y luego de unos segundo sonrió, para luego decir que era tal y como le había contando el Dr. Caín.
Ante aquello que dijo X se quedó sorprendido e inmediatamente le preguntó si acaso conocía al Dr. Caín, grande fue la sorpresa del robot descubrir que aquel hombre hace tiempo atrás, no solo había conocido a Dr. Caín, sino que había sido uno de sus estudiantes.
Tras descubrir aquel pasado del Profesor Benjamin con el Dr. Caín, hizo que X quisiera saber más sobre aquella amistad, por lo que investigó sobre el profesor. Tras investigar algunos datos, descubrió que el profesor Benjamin impartía clases en la universidad de la ciudad, así que no sería difícil para él encontrarlo.
Luego de algunos días en los que X iba a buscar al profesor a la universidad, ambos empezaran a hablar y a conocerse más. Uno de esos tantos días el profesor Benjamin le revelo que días antes de su partida, el Dr. Cain fue a verlo a su casa. Este le contó sobre algunas inquietudes y pensamiento que tenia y antes de retirarse, le entrego un libro en donde tenia algunas anotaciones e investigaciones suyas.
El profesor como un viejo amigo y colega del doctor, guardo aquel libro entre sus cosas. Tiempo después del fallecimiento del doctor, el profesor Benjamin pensó en echar un vistazo a aquel libro que le dejo. Para su sorpresa contenía algunos estudios y datos que el doctor había recolectado bastante importantes respectó a los reploids.
Al saber sobre la existencia de ese libro, X le pidió al profesor Benjamin si no había algún problema de que le prestara aquel libro, pero sin ninguna explicación el profesor le dijo que no.
Ante la negativa del profesor sobre prestarle aquel libro, X se había propuesto a conseguir dicho libro de algún modo.
Fue así que días después, X había ido a visitar al profesor a su casa y de alguna forma trataba de hallar aquel libro. Durante el transcurso de su primera visita a aquella casa fue que conoció a Mai, ella era una reploid asistente del profesor.
Su encuentro con ella no fue de lo más normal, cuando X la saludo esta lo tomo del brazo y lo derribo al suelo. Aquella reacción de la chica había sido lo bastante rápida para él, casi se comparaba a la reacción que podría tener alguno de los hunters de rango alto.
Al principio Mai parecía no tenerle bastante confianza, y eso mantuvo preocupado a X, lo hacia sospechar que quizás ella sospechaba que sus visitas tenían otras intenciones. Así que trato de no levantar tantas sospechas cuando estaba conversando con el profesor en su casa.
Pasaron los días y sin darse cuenta, aquellas visitas comenzaba a ser de cierta manera agradables y hasta relajantes para X. No sabía si era el ambiente oriental que desprendía aquella casa, la tranquilidad de la zona, las charlas que tenía con el profesor sobre el, el paulatino acercamiento que comenzó a tener hacia Mai, los entrenamientos de artes marciales que tenía con ella o la sensación de que comenzaba a gustarle estar en ese lugar.
El punto era que él estaba ahí por algo y al parecer se estaba distrayendo de su objetivo.
— ¿Y qué pasa si no lo logro? — le pregunto X a la chica.
Mai sonrió de manera traviesa.
— Si no lo consigues, además de no darte la copia del libro, tendrás que limpiar toda la casa, de arriba hacia abajo — la chica volvió a colocar aquel broche sobre su cabello.
— No se me hace algo justo — le respondió el robot azul. — algo me dice que buscas que haga tu trabajo.
La reploid rio.
— Podría ser, aunque quizás terminaría a tiempo mis actividad en la casa si alguien no quisiera que entrenara cada vez que viene con él — dijo con una sonrisa.
Las mejillas del robot se ruborizaron levemente.
— Touche.
— Entonces — dijo Mai. — ¿Aceptas mi apuesta?
X lo pensó un momento. Sabía que aquella podría ser su oportunidad de conseguir aquel libro, lo que significara que también terminaría con las visitas a esa casa.
Por alguna razón, esa idea no le agradaba del todo.
— Bien — dijo finalmente.
Ambos reploids se posicionaron cada uno en un extremo del patio. Axl se percato que X se coloco en posición de combate, mientras que la chica hizo exactamente lo mismo.
Los dos se mantuvieron quietos en sus lugar, atentos a quien de los dos seria el que diera el primer movimiento. Parecía que durarían así un largo rato, sin embargo, la reploid decidió iniciar primero con el encuentro así que sin esperar se dirigió velozmente hacia X.
Así fue como aquel combate dio inicio y para Axl era como ver alguna de esas películas sobre artes marciales. El chico sabía que X a pesar de utilizar el arma que tenia en su brazo, sabía utilizar algunas técnicas cuerpo a cuerpo, pero no tan elaboradas como las que estaba implementando en aquel combate.
Y aunque se podría pensar que X parecía llevar ventaja en aquel combate, la verdad era que de cierta forma le costaba un poco poder esquivar y detener algunos golpes que le acertaba la reploid. Mai se movía con rapidez y aprovechaba bastante algunos puntos débiles del contrincante para darle un golpe a este.
Durante uno de los golpes, X logro acercar su mano hacia el cabello de la chica, sin embargo, esta predijo su movimiento y consiguió esquivarlo, para luego con sus manos tomar al robot del brazo, darle la vuelta y arrojarlo al suelo.
Mai dio un salto hacia atrás y adquirió nuevamente una posición de combate. Sabía que X no tardaría en levantarse así que debía estar preparada.
Pasaron minutos y el reploid azul seguía sin moverse del suelo. Una expresión de confusión se reflejo en la chica. Ya era bastante tiempo de espera para que X aun no se reincorporara del suelo.
Por un momento Mai pensó que quizás había arrojado al reploid lo bastante fuerte al suelo y lo dejo inconsciente, aunque inmediatamente borro aquella idea de su cabeza, ya que en otras ocasiones había hecho lo mismo y X siempre se reincorporaba luego de unos minutos.
Al ver que X no reaccionaba, la chica dejo su posición de lucha y lentamente se acerco a donde estaba el reploid boca abajo en el suelo.
— ¿X? — llamo Mai al reploid. Este no respondió — ¿X? — lo volvió a llamar, pero ahora con un tono de preocupación en su voz.
La chica extendió su mano hacia la espalda de X para moverlo y ver si podía despertarlo. Pero en ese momento, de una forma bastante rápida, uno de los brazos del reploid la sujeto del brazo y de un movimiento la hizo voltear completamente su cuerpo y caer boca arriba al suelo. Antes de siquiera reaccionar X se había posicionado encima de Mai para inmovilizarla de sus brazos.
La reploid estaba sorprendida, jamás pensó que X usara aquel viejo truco para atraparla, aunque ella tampoco creyó ser tan ingenua para caer en este.
X aprovecho el estado de confusión de la chica y acercó su mano a donde estaba el broche de su cabello. Mai se dio cuenta de aquella acción e inmediatamente usando algo de fuerza que le quedaba, utilizo uno de sus brazos para alejar el brazo del robot, si embargo lo que genero dicha acción fue que X se inclinara más sobre ella.
Esto provoco que el rostro de ambos quedaran muy cerca.
Mientras ambos reploids intentaban evitar que el otro consiguiera su objetivo. Estos dos no se daban cuenta de la posición algo comprometedora en la que se encontraban. O bueno, si alguien los estuviera observando (como era el caso de Axl) podría malinterpretar aquella situación (claro si no conoce primero el contexto).
Mai estaba tan concentrada alejando la mano de X de su cabello, cuando en ese momento escucho muy cerca un jadeo, por lo que miro hacia arriba y noto que el rostro del reploid estaba bastante cerca de el de ella.
Al estar ambos en aquella posición, Mai pudo apreciar un poco más de cerca las facciones que tenia el reploid azul. Desde su barbilla, pasando por la nariz hasta sus ojos verdes.
Aunque nunca había visto a X sin su caso, con o sin el puesto, consideraba que el reploid seguía siendo alguien atrac...
Mai detuvo sus pensamientos en ese instante, ¿Qué era lo que estaba pensando?.
X estiro su brazo un poco más, hasta que finalmente consiguió tomar con su mano aquel broche y quitárselo a la reploid.
"Lo tengo"
Él lo observo por un segundo y noto que este tenia forma de una flor de durazno. Al parecer no solo al profesor le gustaba aquella flor, sino también a la reploid.
En ese momento X bajo su mirada y se dio cuenta que Mai lo veía con atención. Al sentir la mirada de la chica sobre él, no pudo evitar sentirse nervioso.
— E-Eh... — X trataba de hallar que decir en aquella situación.
Ninguno de los dos reploids estaba seguro de que estaba ocurriendo, hace un momento estaban luchando por aquel broche y ahora, la cabeza de los dos trataba de procesar la situación en la que terminaron.
Mientras ambos se encontraban en el suelo, el poco aire que soplaba en ese momento mecía algunas de las ramas de los arboles del jardín.
Luego de unos minutos X reacciono ante aquella situación y decidió moverse, soltó rápidamente los brazos de la chica y se hizo para atrás para levantarse.
Estaba por incorporarse cuando en ese momento las manos de Mai lo sujetaron del rostro y antes de si quiera reaccionar sintió los labios de la reploid sobre los suyos.
Mientras tanto en la barda, Axl con una expresión de desagrado se volteo hacia el otro lado y se bajo de aquella barda. No estaba acostumbrado a ver ese tipo de afectos, por lo que simplemente decido mejor ya no ver e irse de ahí.
..
..
Habían pasado ya dos semanas. Aunque todo parecía estar en calma en el distrito sur, en realidad esos últimos días, un grupo de reploids habían estado llevando acabo un plan peligroso por debajo de la ciudad y sus residentes.
Estos solo esperaban el momento adecuado para ejecutarlo, y al parecer ese día había llegado.
En la base de los Maverick Hunters, X, Zero y Axl se encontraban en la sala de operaciones escuchando sobre la misión que había surgido.
— Nos llego información sobre un ataque de mavericks al interior de un edificio ubicado en el distrito sur, al parecer hay rehenes humanos — les informaba Alia. — X, Axl, Zero será mejor que vayan cuanto antes.
Los tres hunters asintieron e inmediatamente se retiraron para dirigirse hacia aquella zona.
Tras atravesar la mitad de la ciudad en sus motocicletas, finalmente los tres hunters llegaron hasta el edificio que les había indicado la navegadora. Al arribar al sitio, había otros hunters acordonando los alrededores del edificio.
Uno de ellos al verlos camino hasta ellos.
— Capitán X y Zero.
— ¿Cuál es el estatus de la situación? — le pregunto X al reploid.
— Por ahora las personas que se encontraban al interior del edificio fueron evacuadas con éxito, sin embargo, nos informaron algunos de los residentes que cinco personas fueron retenidas en una sala que se encuentra en el séptimo piso — le explico el reploid. — Uno reploid que trabajaba en servicio en el edificio conto que se estaba realizando una especie de reunión entre empresarios, cuando un grupo de cuatro mavericks salieron del ascensor y comenzaron a armar alboroto. Lamentablemente esas personas quedaron atrapadas en medio del ataque.
Al escuchar aquella información, X no pudo evitar preocuparse e inmediatamente le pregunto al reploid sobre el estado de los rehenes.
— Durante el ultimo escaneo que se realizo del piso, se comprobó que los rehenes seguían con vida — le informo. — Afortunadamente uno de los hunters ingreso al edificio antes de que llegaran y ya se está encargando de la situación.
Los tres hunters se vieron entre ellos confundidos.
— ¿Uno de los nuestros? solo nos enviaron a nosotros tres — le dijo Zero.
— Entonces ¿Quién era la reploid con armadura que ingreso hace rato al edificio?
Sin esperar más tiempo los tres hunters entraron al edificio. Debido al ataque, la luz del edificio había sido cortada, por lo que los elevadores no funcionaban, así que los tres hunters no tuvieron de otra que subir por las escaleras de emergencia.
Al llegar al séptimo piso, se dirigieron inmediatamente hacia la sala que les habían indicado. Antes de llegar a la puerta divisaron a un reploid tirado en el pasillo, al acercarse a este se dieron cuenta que se encontraba desarmado e inconsciente.
— Vaya, si que le dieron una paliza — comento Axl.
En ese momento la puerta grande de aquella sala se abrió y de esta salió disparado hacia afuera un reploid mal herido. Los tres Hunters se quedaron sorprendidos y confundidos.
X aprovecho aquella situación y se recargo a un lado de la pared que daba hacía la puerta. Por una breve abertura que dejó la puerta al abrirse, hecho un vistazo al interior de la sala.
Por lo que pudo ver parecía que alguien estaba adentro pelando con uno de los Mavericks restantes, sin embargo no vio de quien se trataba.
Luego de intercambiar una rápida mirada con sus compañeros, los tres hunters prepararon sus armas y abrieron las puertas de la sala.
Ante la llegada de los hunters, tanto los rehenes como dos de los Mavericks restantes de aquel grupo voltearon a ver a los recién llegados.
En una esquina de la sala se encontraban los rehenes arrinconados, se trataban de cuatro hombres y una mujer. Al darles un rápido vistazo, X se percató que uno de los rehenes se trataba de profesor Benjamin, lo que lo dejó sorprendido.
"Espera, si el profesor se encuentra aquí, eso quiere decir que entonces también..."
Al regresar a ver nuevamente a los dos Mavericks, fue que se dio cuenta que uno de ellos tenía sujeto del cuello a una reploid. Esta trataba desesperadamente de que aquel Maverick la soltara.
— ¡Mai! — gritó el robot azul. Al escuchar su nombre la chica se percató de la presencia del reploid. Sin embargo no pudo responderle debió al agarre que tenía aquel Maverick sobre ella.
— Eres muy persistente para ser un civil.
— ¡Suelta! — le advirtió X en ese momento, el robot tenia su Buster apuntando hacia el Maverick.
— Vaya, pero si son los Maverick Hunters, ya me preguntaba cuando iban a llegar – comenzó a hablar el otro Maverick que se encontraba en la sala. Este se percató de que el robot azul tenía su arma cargada y apuntando hacia su compañero. — Sabes le diría a mi compañero que la soltara, pero antes de que ustedes llegaran esa chica entró a este sitio y se deshizo de otros dos compañeros, así que lo más obvio es que también nos deshagamos de ella.
Antes de poder continuar con su discurso, aquel maverick recibió un disparo en el hombro, lo cual hizo que se sujetara este adolorido. Al intentar buscar de donde provino aquel disparo se dio cuenta que había sido aquel reploid con pistolas.
El ataque generó que el otro Maverick volteara a ver a su compañero, X se percató que aquel sujeto había bajado la guardia e inmediatamente corrió hacia él, y de unos cuantos golpes lo hizo retroceder, haciendo que el proceso soltara a la chica.
Luego de algunas horas finalmente X, Zero y Axl consiguieron detener al grupo de Mavericks que habían ingresado al edificio. Una ves estos fueron arrestados, las personas que se había quedado atrapadas en la sala fueron liberadas y llevadas a afuera del edifico para que las pudieran revisar los paramédicos.
Tras verificar que no tuviera ninguna herida, el profesor Benjamin se movió con su silla de ruedas hasta donde estaba la reploid. La chica se acercó inmediatamente hacia él.
— ¿Se encuentra bien Profesor?
— Si estoy bien, afortunadamente esos sujetos no me hicieron alguna herida — le respondió el hombre. — Aunque no puedo decir lo mismo de ti — notando el aspecto de la reploid. En ese momento el semblante del hombre cambio a uno serio. — Mai, ya habíamos hablado de esto, está bien que practiques artes marciales, pero recuerda que no fuiste construida para este tipo situaciones, no cuentas con las actualizaciones necesarias para llevar acabo este tipo de trabajos. Si bien, se que hiciste esto para salvarme también pudiste salir herida, y sinceramente me sentiría mal si algo te pasara.
— Entiendo — respondió la reploid con la cabeza agachada.
— Sin embargo, también pienso que hiciste un buen trabajo — le dijo el profesor. La chica volteó a verlo. — aun si tener alguna arma equipada, conseguiste deshacerte de esos sujetos, y eso es algo de admirarse.
Antes de continuar con su conversación, ambos vieron como X junto con sus dos compañeros se acercaban a donde estaban.
— ¿Se encuentran bien? — les pregunto X a ambos. Tanto la reploid como el hombre en silla de ruedas asintieron.
— Yo me encuentro bien, y Mai igual — respondió el profesor. — Gracias de nuevo por tu ayuda X, y también a Mai por su ayuda. Si no fuera por ella, quien sabe qué cosas nos hubieran hechos esos sujetos.
— Gracias profesor, hubiera querido hacer más pero es algo complicado cuando no tienes una armadura — decía la reploid.
— Oye X — llamó Axl a su compañero. — ¿No nos vas a presentar con tus amigos?
—Mai, Profesor Benjamin, quiero presentarles a mis compañeros Hunters, Axl y Zero — dijo el robot azul. Los antes mencionados hicieron un breve saludo.
— Un gusto conocerlos.
— Vaya, para no ser un Maverick Hunter, te encargaste de esos tipos bastante bien — le dijo Axl a la reploid.
— Tengo experiencia en las artes marciales, así que supongo que eso me ayudó un poco — respondió Mai tranquilamente.
Los tres hunters y el profesor Benjamin continuaron un rato más conversando entre ellos. Hasta que finalmente llego la hora de despedirse.
— Fue un placer conocerlos, espero poder conversar con ustedes en alguna otra ocasión — le dijo el profesor Benjamin a los Hunters.
Mientras se estaban despidiendo, X observo por unos momento a Mai, y tras pensarlo en su cabeza decidió llevar acabo aquella idea suya. De forma discreta le hizo una señal a Zero para que se adelantaran a la base, al entender aquel mensaje el rubio asintió y luego de despedirse del hombre y la reploid, se retiro junto con Axl.
— Oye, ¿X no viene? — pregunto el reploid joven. Este había notado que X se quedo conversando con aquellas dos personas.
— Nos alcanzara luego — le respondió el robot rojo.
— Vaya, no sabía que X entrenaba artes marciales con esa chica, vaya secreto que tenia guardado...
— ¿Secreto? Yo ya sabía de ellos — le dijo Zero.
Ante esa respuesta Axl se sorprendió.
— Aguarda, ¿tú sabías sobre ellos? — le pregunto Axl. — ¡Por que nunca me lo dijiste!
Zero volteo a ver al chico.
— Porque habría de decírtelo, X tenia un motivo válido para faltar a las prácticas, en cambio tu inventas cualquier excusa.
Después de que Zero y Axl se marcharan. X había regresado junto con el profesor y con Mai. Estos ultimo estaban algo confundidos, ya que pensaron que el reploid se iría con sus compañeros.
— X, creímos que...
— Profesor, me permitiría hablar con Mai un momento — le pidió el robot al hombre. Ante aquella petición el hombre se sorprendió, pero luego volvió a estar tranquilo.
— Si claro — le respondió el profesor. Este volteo a ver a la reploid, la cual parecía estar igual de confundida que él. — mientras ustedes conversan iré a hablar con mis colegas para saber como se encuentran por toda esta situación, los veré luego.
Luego de aquello el hombre dejo a ambos robots y se dirigió a donde se encontraban sus colegas. Mientras tanto X y la reploid se quedaron solos en aquel sitio.
— Entonces... — empezó a hablar Mai. Por alguna razón comenzaba a formarse un silencio algo incomodo. — ¿Cómo has estado? — le pregunto. Ahora que lo recordaba, ya habían pasado varios días desde la ultima vez que vio al chico.
— Eh, bien. Es decir, este tipo de situaciones son algo habituales para mi.
— Oh, ya veo...
Nuevamente volvió a darse aquel silencio entre ellos. Mientras esperaba a que el robot dijera algo más, Mai miraba de lado el sitio a su alrededor. Al parecer aquellos mavericks habían decidió llevar acabo su plan en el distrito comercial, debes en cuando le gustaba acompañar al profesor a ese lugar ya que las calles tenían varios arboles de flor de durazno plantados.
— Son flores algo peculiares — escucho la voz de X. La chica volteo a verlo. — el profesor me comento una vez que los que están plantados en el jardín de la casa los trajo desde china.
— De hecho, al profesor le gustan mucho las flores que da esos arboles — respondió Mai. — me dijo una vez que bajo uno de ellos conoció a su esposa — a pesar de no hacer frio, corría algo de aire en la zona, lo que hacia que las ramas de los arboles desprendieran algunas hojas y flores.
Mai atrapo una de esas flores con su mano y la observo de manera curiosa.
— Me hubiera gustado conocerla, el profesor me contaba que era una buena mujer. Es una lastima que se haya ido antes de tiempo.
Antes de que continuara hablando sobre aquel tema, vio que X le había quitado aquella flor de su mano. La chica confundida iba a preguntarle el por que de aquella acción, pero inmediatamente vio que el chico le coloco la flor en uno de los mechos de su cabello.
— Creo que luce mejor en tu cabello — le dijo el chico de forma tranquila. Aquel detalle que hizo el robot, genero un ligero rubor en las mejillas de la chica.
— E-Eh si.. — decía Mai. A su vez que agachaba su cabeza algo avergonzada. — g-gracias, supongo...
— Me recuerda un poco a la flor que cayo sobre tu cabeza aquella vez — comento X. — a decir verdad aún la tengo... — rascándose su mejilla con vergüenza.
Mai no sabía si X era consiente de las acciones que estaba haciendo o sobre lo que decía, pero si lo que buscaba era que se sintiera nerviosa, lo estaba logrando sin mucho esfuerzo.
Mientras tanto el robot azul analizaba dentro de su cabeza lo que lo había impulsado a hacer aquello, no estaba muy seguro de la respuesta, pero se sintió bien para él. Fue en ese momento que recordó sobre lo que quería hablar con ella.
— Mai — la llamo. Noto que la chica volteo a verlo. — se que mis visitas a la casa del profesor terminaron hace algunos días... — dijo. — Pero... me gustaría retomar de nuevo las clases de artes marciales, d-digo si se puede.
La chica estaba sorprendida, pero después de un rato lo observo con una sonrisa.
— Claro, me encantaría — le respondió amablemente la reploid.
Mientras los dos robots platicaban, a los lejos el profesor observaba a esos dos, notando que Mai parecía verse contenta hablando con X. Y así mismo preguntándose, si lo que hacia aquel reploid azul se trataba de algunas de las cualidades que el Dr. Cain describía en su libro.
..
..
❀❁ FIN ❀❁
Y bueno, que tal
Nos veremos en otra ocasión, chau!
