Holas!

NADA ME PERTENECE, TODO LE PERTENECE A DREAMWORKS

Cap. 9: EL TESORO DE HAMISH II (part. 2)

-¡Hipo! –Gritaba la rubia desesperada – ¡HIPO!

-…

-¡Patapez! –grito Astrid

-Astrid! Que sucede? –gritó Patapez desde los aires

-Hipo está herido e inconsciente! Tengo que llevarlo donde Gothi –le respondió Astrid con lagrimas en los ojos –¡te encargo a mis Nadders y ahora tú eres el líder!

Astrid montó a Hipo en su dragón y se fue donde Gothi

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-Patán tú y tus Pesadillas Monstruosas apunten hacia la cueva –les ordenaba Patapez

-¡Entendido!

-Hipo –pensaba Patapez –espero que se encuentre bien

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-¡Gothi! –gritaba Astrid desesperada

Gothi abrió la puerta de su particular casa

-¡Gothi! Hipo..Hipo...-

-Está herido –susurró la anciana

-¡s-si! ¡Y…y…no se qué hacer! –confesó Astrid con lagrimas en sus ojos

-¿y cómo pasó esto? –preguntó Gothi invitándola a pasar a su morada

-¡y-yo…no lo sé! S-sólo vi que Hipo estaba peleando con Salvaje…y luego desde el cielo cayó -algo…y…Hipo se desvaneció –dijo Astrid mientras acomodaba a Hipo en una cama

-Yo lo curaré…si quieres…tu ve a la gran guerra –le propuso Gothi

-¡No! –Gritó alteradamente Astrid- me quedaré con Hipo

-Oye chica –dijo la anciana acercándose a la rubia –yo se que te quieres quedar a su lado, pero es mejor que yo haga mi trabajo y que tú hagas el tuyo…y tu trabajo es ir a luchar allá afuera, tienes que vengar a tu hombre

Astrid suspiró y luego en sus labios se formó una sonrisa

-Muy bien…iré a patear unos cuantos traseros –dijo tomando el hacha de Gothi – ¿me la prestas?

La anciana movió la cabeza en forma de afirmación - es una hacha muy especial chica

-Entonces…Adiós! –gritó Astrid mientras montaba a su dragón –lo dejo en tus manos

-Estará bien- le dijo Gothi

-Gracias -dijo Astrid para después ir con Patapez

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-Esto es….malo-pensaba Patapez

-¡Patapez! –se escucho desde los aires

-¡Astrid! –gritó el vikingo

-Astrid, no encontramos ninguna huella de Salvaje o de su clan –le dijo un tanto preocupado Patapez

-Eso es malo- dijo la rubia aterrizando –pero, déjamelo a mí y a Tormenta

-Y ¿qué harás? –preguntó el vikingo

-Entraré a la cueva –dijo la rubia bajándose de su dragón con el hacha de Gothi

-¡No! Debe estar incendiada –dijo alterado el rubio vikingo

-Confía en mí, llevaré a cabo mi venganza –dijo Astrid con una sádica sonrisa

-¿A-Astrid estas bien? –pregunto Patapez, él nunca la había visto de esa manera

-Estoy excelente –dijo la rubia dirigiéndose a la cueva

-A-Astrid –dijo Patapez intentando detenerla

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-Maldito salvaje, me las vas a pagar –lo maldecía Astrid entre dientes adentrándose a la cueva

-Astrid gusto en verte –dijo una voz muy conocida para la vikinga

-Heather…¡Tú! ¡Maldita! –Dijo la rubia antes de tirarse con el hacha para….¿matarla?

-Llévame donde Salvaje –dijo Astrid amenazándola con el hacha

-Tranquila Astrid, se supone que tengo que detenerte –dijo la pelinegra

-¿Y que esperas? Me quitas tiempo… perra –dijo Astrid enojada

-Se nota que no sabes cómo tratar a la gente –dijo Heather sonriendo

-¡Ya para!, me estresas –dijo Astrid lista para atacarla

-Créeme que no quiero detenerte –dijo Heather

-Entonces sal –dijo Astrid empujándola –necesito pasar

-Pero, no puedo hacer eso –dijo la pelinegra agarrándola del brazo impidiéndole el paso

-Si quieres pelear, vamos, estoy lista –dijo la rubia

-Quiero otra cosa –dijo Heather con una maliciosa sonrisa

-Y ¿que sería eso? –dijo Astrid ya cansada de escucharla

-Quiero a Tormenta –dijo la pelinegra

-Qué pena, ella es mía, ahora ven acá –dijo Astrid poniéndose en posición de pelea

-Que no me escuchaste? –Dijo Heather –no quiero pelear

-De verdad sí que estresas a la gente –dijo Astrid –Tormenta disparo de espinas

Tormenta obedeció a su jinete dejando a Heather atrapada en la pared

-Gracias por hacerme perder mí tiempo HEATHER –dijo Astrid siguiendo el rumbo de la cueva

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-Astrid está adentro…y adentro podría estar Salvaje…pero es difícil ya que la cueva eta rodeada de fuego –pensaba Patapez mientras iba de un lado a otro –debería ir…o…mando a…

-Tacio, Tilda vengan acá –les mando el vikingo

-Que sucede? –preguntó Brutilda

-Necesito de su ayuda, Astrid entró a esa cueva y no ha-

-¡¿Que Astrid qué?! –Gritó alterada la vikinga- ¡esa chica es una necia!

-¡Lo sé! Pero lo único que podemos hacer es ir por ella ¿ustedes pueden ir por mi? –les preguntó Patapez

-Cuenta con nosotros –dijo Brutacio que se disponía en marcha hacia la cueva

-¡Chicos! –les gritó Patapez a lo lejos –¡suerte!

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-¡Estoico! –gritó Patapez

-¿Que sucede hijo? –le respondió el jefe

-Necesito hacer algo importante,¿ puedes quedar a cargo de los dragones? –preguntó Patapez

-Pues claro, o si no, no me haría llamar el jefe –dijo Estoico con una de sus típicas risas

-Te lo agradezco –dijo Patapez para luego irse corriendo

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Brutilda y Brutacio iban siguiendo el camino de la cueva

-Tú crees que mi casco sea del porte de la cabeza de nuestro Jak? –le preguntó Brutacio a su hermana la cual lo escuchaba atentamente

-No lo sé, ¿le has intentado poner el casco a nuestro Jak ?– le respondió Butilda con otra pregunta

-No…

-bueno…

-quizás…

-…

-…

-Si –terminó confesando Brutacio

-¡Já!¡ Lo sabía! –dijo Brutilda refregándole la verdad en la cara

Brutacio y Brutilda iban caminando tranquilamente

-…

-…

-Hola Heather –dijo Brutacio como si fuera normal ver a una persona colgada en la pared

-¡Heather! –dijeron los gemelos al unísono

-¡Chicos! –dijo alegre la pelinegra

-¿Que estás haciendo aquí? –pregunto curiosa Brutilda

-n-nada –respondió nerviosa Heather

-¿y que haces colgada en la pared? –pregunto Brutacio- pero que digo…

- Tenemos que sacarla hermana –dijo Brutacio acercándose a Heather

-No Brutacio espera…ven acá –lo mandó su hermana

-¿No crees que es extraño que Heather esté aquí y más clavada en la pared? –le susurró -Brutilda al oído de su hermano

-Sí, pero está atorada, hay que sacarla –dijo el vikingo

-Tienes razón –dijo la rubia

Brutilda se acercó a Heather para sacar la espina cuando….

-Son espinas de un Nadder –pensó la vikinga

-Brutacio espera –dijo alterada Brutilda

-¿Que sucede? –preguntó el rubio

-No tenemos que ayudarla –dijo Brutilda mirando enojadamente a Heather

-Vámonos –dijo la rubia agarrando a su hermano del brazo

-¡¿Pero qué haces?! –Preguntó alterado Brutacio- Que no la ves? Hay que ayudarla

-Confía en mí –dijo Brutilda

Brutilda escupió en su mano

-…

-…

Brutacio la miró e imitó el gesto de su hermana

-Pero me tienes que explicar porque –dijo Brutacio mientras seguían el camino de la cueva

-¡Hey! Chicos! ¡No me dejen! –dijo Heather intentando convencerlos

Brutilda miró a Heather y le hizo un gesto de burla

-Estúpida –pensó la vikinga

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-Chimuelo despierta –le decía Patapez al dragón

-Esto es inútil… a menos que… -Patapez de uno de sus bolsillos sacó un poco de hierba de dragón

-Chimuelo yo se que te gusta –dijo el rubio refregándole un poco de hierba en su nariz

Chimuelo al sentir la hierba puso una cara de satisfacción

-CHIMUELO! –grito el vikingo abrazándolo. Chimuelo se paró lamiendo al amigo de su jinete

-Chimuelo miró a todos lados y luego emprendió marcha hacia la cueva

-¡¿Qué?! Chimuelo…¡¿tú también?! –le preguntó el vikingo triste

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-Malditos marginados…ahora haré venganza por mi Hipo y por mi padre….aunque él no importa mucho –pensaba Astrid mientras miraba hacia atrás viendo a todos esos soldados que no la dejaron pasar

-Inútiles –susurró la rubia- vamos Tormenta…al menos esta cueva tiene luz

El dragón la miró y luego paró en seco

-¿Tormenta? –preguntó la vikinga preocupada por la reacción de su dragón

-Pero miren quien está aquí –se escuchó

-Hazte ver –le ordenó la rubia

-Pero que tensa sonaste querida –dijo la misteriosa voz

-Por favor sal ya –dijo a rubia enojada

-No pensé que tardarías tanto –dijo la voz colmando la paciencia de la vikinga

-Sal ya y pelea maldito Salvaje –dijo Astrid a la defensiva

-A ya voy y vengaré a mi VIVO jefe –dijo Salvaje mostrándose

-Apresúrate –dijo la vikinga –créeme que yo no soy como Hipo

-Claro que no eres como él niña –dijo Salvaje- tú eres como yo

-¿Como tú?-dijo Astrid asqueada

-Sip, tu eres una muchacha…Salvaje –dijo con una sonrisa el gran vikingo

-Argh! Qué asco –exclamó la rubia

-Aaah! –gritó Astrid mientras corría para atacar a Salvaje

-¡Te…odio...mal-maldito…Salvaje! –Exclamaba la rubia mientras lo atacaba por todas partes –heriste a MI Hipo

-Que miedo das chica –decía Salvaje intentando esquivar los ataques con su espada

-¡No! –exclamó el vikingo

Astrid lanzó un golpe con su hacha, y fue en el pecho del rudo vikingo. Logrando que éste soltará su espada

La rubia se acercó a Salvaje mientras lanzaba y atajaba su hacha desde los aires- ¿que quieres hacer ahora?

Salvaje estaba derrotado, pues el hacha de la vikinga había tocado su punto débil. El corte aún no muy bien curado que Alvin había causado

-¡Eres una perra! –le gritaba Salvaje mientras estaba tendido boca abajo

-¿Me dijiste perra? –dijo Astrid colocando lentamente su pie en la espalda del vikingo

-¡Eso es lo que eres! Una perra –volvió a gritar Salvaje

-Si eso es que crees que soy…¡si soy una perra! –le gritaba Astrid mientras aplastaba violentamente su pie en la espalda de Salvaje, logrando que su herida se abriera y sangrara mas –y una de las peores –susurró

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-¿Escuchaste eso? –le pregunto su Brutacio a su hermana

-Esa fue Astrid…y gritó ¿que era una perra? –le dijo Brutilda a su hermano

-Tenemos que ir –le dijo Brutacio tomando de la mano a su hermana para que corrieran

-Si –dijo la vikinga dejándose guiar por su hermano

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-¡¿Astrid?! –preguntaron anonadados los gemelos al ver a su amiga haciendo sufrir sádicamente a Salvaje

-¿Ah? Hola chicos –dijo Astrid

-¿Que estás haciendo? –le preguntó Brutacio

-¡Ah! Eh….sólo…mi venganza –dijo Astrid con una sonrisa

-¡Asombroso! –gritaron los gemelos

-No creo que me vuelvan a ver así –dijo Astrid – además…ya terminé

Astrid le dio su última patada a Salvaje

-Imbécil-susurró la rubia

-Astrid creo que no te diste cuenta de algo –dijo Brutilda llamando la atención de su amiga

-¿Qué? –dijo Astrid desinteresadamente

-¡Estamos rodeados de marginados! –le respondió Brutacio

-…

-…

-…

-¡Ah! Lo ¡había olvidado! –gritó Astrid- este es el plan…Brutilda quiero que salgas de la cueva y ¿ves este agujero encima de nosotros? –dijo Astrid apuntando el gran agujero

-Si lo veo –respondió la vikinga

-Quiero que le digas a Patapez que aquí están los marginados y que cuando yo grite tu nombre lancen fuego…mucho fuego! –termino de decir Astrid

-¡Excelente!-dijo Brutilda –iré en Tormenta

Brutilda se fue rápidamente montada en Tormenta

Los marginados lanzaron un grito para después atacar a Astrid y a Brutacio

-Nos dividiremos, yo la izquierda y tú la derecha –le susurró Astrid a su amigo –¿listo? Aho-

-Espera –dijo Brutacio

-¡Argh! ¡¿Ahora qué?! –dijo Astrid

-¿Cual es la Derecha? –preguntó el vikingo

-Esta –dijo mostrándole su mano

-Ah! Ya entiendo –dijo alegre Brutacio

-¿Listo? ¡Ahora! –gritó Astrid para seguir saciando su sed de venganza

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-Patapez –gritó Brutilda saliendo de la cueva

-Estoico ¿has visto a Patapez? –pregunto Brutilda a el jefe

-No lo he visto –dijo Estoico

-Patape-

-Aquí estoy Brutilda –dijo el vikingo saliendo desde unos arbustos con Chimuelo

-Patapez, los marginados están dentro de la cueva, dijo que tenías que ir a el agujero que te mostraré y que los dragones lancen mucho fuego –dijo Brutilda

-¿Y que esperamos? –dijo Patapez montándose en Tormenta

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10 minutos más tarde

-¿Todo listo? –le preguntó Patapez a Brutilda mientras esperaban encima de la cueva

-Dragones listos –dijo Brutilda

-Ahora solo falta la señal de Astrid –dijo el vikingo

-…

-…

-Brutilda-se escucho dentro de la cueva

-¿Si? –respondió la vikinga

-¡Ahora! –gritó Astrid con todas sus fuerzas

Patapez les hizo una señal a todos los dragones reunidos, logrando que estos lanzaran todo el fuego posible

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-Sigue el camino, sigue el camino –gritaba Astrid mientras corría con Brutacio buscando la salida

-¡Sólo un poco más! –gritó Brutacio

-y…

-y…

-¡ya está! –gritaron los chicos al unísono saliendo de la cueva

- estamos…

-vivos…

Astrid y Brutacio se tiraron al suelo y tomaron una gran bocanada de aire

-¡Vivos! ¡Están vivos! -Gritaba Brutilda desde los cielos

-Oye Brutacio –gritó Astrid abriendo los ojos sorpresivamente

-¿Que sucede? –pregunto el vikingo

-Heather no estaba colgada…¿ustedes la soltaron? –preguntó la rubia

-No, casi, pero no la soltamos –respondió Brutilda

-Maldita –susurró Astrid

-Tranquila, habrá otra oportunidad- dijo Brutilda bajándose de Tormenta

-Eso espero –dijo Astrid suspirando- Ahora…me voy a ver a Hipo

Astrid miró a Tormenta y luego miró a Chimuelo

-¿Tendré que subirme…en él? –dijo Astrid mientras su piel se tornaba pálida

-Vamos Astrid –dijo Patapez sonriendo –yo se que puedes

-Muy bien Chimuelo –dijo Astrid montándose en Chimuelo- veamos cómo se usa esto

Astrid con su pie hizo el primero movimiento

Chimuelo extendió sus alas y voló

-¡Aaah! –grito la rubia desesperada

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-¿Tú crees que llegará? –le pregunto Brutacio a su hermana

-Quizás –le respondió la rubia mientras veía como su amiga se alejaba

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Astrid hizo otro movimiento con su pie logrando nivelar al dragón

-Chimuelo allí -dijo Astrid apuntando el hogar de Gothi

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-Astrid bienvenida –dijo Gothi

-¿Como está él? –dijo Astrid con una cara de angustiada

-Tranquila chica, toma asiento –dijo la anciana

Astrid se sentó en la cama de Hipo

-Él se encuentra bien chica- dijo la anciana sonriendo –es solo que…

-¿Sólo qué? -Dijo Astrid alterada

-Él…está confundido –dijo Gothi cambiando su expresión a un poco seria

-¿Confundido? –dijo Astrid

-Sí, es que…él…no...no…no recuerda…no recuerda que pasó o quien…

-¡¿Quien qué?! –dijo Astrid

-Eres –susurró Gothi- ósea en general..no recuerda nada

-¡¿Él…él no recuerda quién soy?! –gritó Astrid con lagrimas en los ojos

-Tranquila…con el tiempo…o…el debe estar confundida dale tiempo –decía la anciana intentando calmar a la rubia

-¿¡Él no me recuerda!? –pensaba la rubia con lagrimas en los ojos

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Holaaaas!
Valulu ha vuelto…tarde…pero como dicen

"UN JAK TIENE QUE HACER LO QUE UN JAK TIENE QUE-…no esperen…eso no…

Como dicen…." Es mejor tarde que nunca"!

Como están? Les gusto? No les gusto?

Díganme!

PERDÓN POR LA TARDANZA PERO ES QUE ESTOY SUPER ENFERMA Y ME DUELE TODO HASTA EL-

c-como sea…

LOS LEEMOS EN EL PROX. CAP! :3333

MUUUUCHISIAS GRACIAS POR SUS REVIEWS…Y ACLARO QUE LOS PRÓXIMOS CAPS SERÁN MÁS PASIVOS…romanticones! *w*

BUENO…

ADIOS!

DEJEN REVIEWS!