Hola! :3

NADA ME PERTENECE, TODO LE PERTENECE A DREAMWORKS

Cap. 11: Axila lamida, exacto

-Hipo, te extrañé –susurró la rubia mientras abrazaba al pelirrojo

-Yo igual mi vikinga –respondió Hipo

-¿Realmente no recuerdas nada? –preguntó Astrid

-Nop –dijo el vikingo sonriendo

-y…ustedes ¿no se piensan levantar? –preguntó Estoico mientras entraba por la estrecha puerta

-papá…acabo de recuperarme. Además…quiero recuperar el tiempo perdido –respondió el vikingo mirando a la rubia

-jujú…par de tortolitos- dijo Estoico picaronamente- bueno…a lo que vine, Hijo me voy de viaje

-y…¿a dónde?- preguntó Hipo confundido

-me voy a firmar un tratado a una de las islas para el sur, olvidé el nombre –dijo Estoico restándole importancia

-¿Qué tipo de jefe eres? olvidas el nombre de las islas con las cuales estamos aliados –lo sermoneó Hipo

-Prepárate, porque tú eres el que después tendrá que hacer mi trabajo –le dijo el gran vikingo a su hijo

-Ya lo sé –respondió Hipo con un puchero

-Bueno, hasta luego Astrid, cuídate hijo –le gritó Estoico bajando las escaleras

-Adiós papá –susurró Hipo

-Tengo sueño –dijo Astrid dándole la espalda al pelirrojo

-No duermas –le dijo el vikingo abrazándola

-Tu deberías dormir –le dijo la rubia mirando al pelirrojo

-Nop, quiero ver la cara de mi vikinga –dijo Hipo mirando los labios de Astrid

-…

-…

-¿Que estás mirando? –preguntó Astrid viendo a su novio

-¿Eh? …no…nada –dijo Hipo con una sonrisa

-¿Que estabas viendo? –preguntó una vez más Astrid con el seño fruncido

-¿Puedo besarte? –le preguntó el vikingo

-¿y… desde cuando preguntas? –respondió la vikinga

-no lo sé…-dijo Hipo

-…

-…

-¿Me besarás o no? –le preguntó la rubia esperando el beso que le estaba proponiendo

-Nop –respondió el pelirrojo

-Como quieras –dijo Astrid dándole la espalda a Hipo

-¿Estas enojada? –le preguntó Hipo con una sonrisa

-No, no estoy enojada, para nada- dijo Astrid sarcásticamente- ¿Qué te hace pesar eso?

-mmm….no lo sé, déjame pensar…

-"no, no estoy enojada" –dijo Hipo intentando imitar la voz de la vikinga

Astrid golpeó a Hipo de una manera tan bruta que lo botó de la cama

-Oye, cuidado con el enfermo –dijo Hipo con un puchero

-Parece que el enfermo tiene energía para molestarme –dijo Astrid

-¡Ay! Como te extrañaba mi vikinga –dijo el pelirrojo tirándose encima de ella

-¡No…hagas…eso! –gritó Astrid intentando quitárselo de encima

-No dejaré de hacerlo –dijo Hipo sonriendo

-¡AAH! –gritó Astrid tirando a Hipo de la cama -ya te dije Haddock, yo quiero mandar en esta relación

-No hay caso –dijo Hipo con un puchero

-Oye rubia, respóndeme ¿Quién es el hombre?

-¿Entre nosotros? –preguntó Astrid

-Obvio –respondió Hipo

-¿A dónde quieres llegar con esto? –preguntó Astrid amenazante

-Solo respóndeme –le ordenó Hipo acostándose de nuevo

-No responderé a tu estúpida pregunta –dijo la rubia dándole la espalda al vikingo. Ella suspiró y cerró sus ojos

-Responde Astrid –dijo Hipo moviendo sus brazos sigilosamente por debajo de las mantas. Su misión: abrazar a la rubia. Hipo movió su brazo hasta la espalda de la vikinga, luego se deslizó por debajo, pero no calculó por donde pasaba la mano, logrando tocar uno de los pechos de la rubia

-Pero que-

-Haddock, eres un maldito pervertido –le gritó la rubia sonrojada –superaste al estúpido de Patán

-A…Astrid cariño, fue sin intención –le dijo el vikingo arrepentido

-Haz pasado la línea –mientras un aura negra la rodeaba poco a poco

-Tú sabes que te amo ¿no es así? –dijo Hipo asustado

-Claro que si mi vikingo, ven déjame darte un gran abrazo –dijo la rubia acercándose a gatas donde se encontraba recostado el vikingo

-Creo que….me iré a pasear –dijo Hipo parándose

-No Haddock –dijo Astrid con una victoriosa sonrisa –de estas no te salvas

-Odín protégeme –susurró Hipo

Astrid besó a Hipo siendo correspondida al instante

-Y... ¿cómo me castigarás? –preguntó Hipo seductoramente

-Eres un picarón, no conocía esa faceta tuya – dijo Astrid con una sonrisa

-Hay muchas cosas que no conoces –dijo Hipo arrinconándola en la cama

-¿Quieras conocerlas ahora? –le preguntó Hipo a la rubia acercándose a sus labios

-¿Quieres mostrármelas? –preguntó Astrid con una maliciosa sonrisa

-Podría ser… ¿por qué no? –le respondió Hipo con una sonrisa

-No, no me las muestres –dijo Astrid levantándose

-¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! –dijo Hipo con un puchero –eres una mata-pasiones

-Quiero algo romántico…y especial –dijo Astrid mirándolo con una sonrisa

-Y además…-dijo Astrid mientras su cara se ruborizada

-…

-…

-¿Además qué? –preguntó el vikingo esperando a que Astrid terminara con la oración

-Además es vergonzoso –dijo Astrid sonrojada

-Quien es el que manda en la relación ahora ¿eh? –dijo Hipo burlándose

-Cállate Haddock –dijo Astrid tapándose con las sabanas

-Oye, ¿quieres desayunar? –le preguntó Hipo la vikinga

-Sí, pero yo soy la que cuida al enfermo –dijo Astrid- y…¿que quieres desayunar?

-Quiero un beso –dijo Hipo con una sonrisa

-Claaaaro –dijo la rubia- oye, al final ¿Qué pasó con Heather?

-¿Heather? – preguntó Hipo- ¡Heather!

-El anillo –pensó el vikingo

-¿Hipo? –lo llamó su novia

-Tengo que ir a la fragua –dijo Hipo levantándose

-¿Qué? ¿Y no desayunarás? –le preguntó Astrid

-Astrid querida, ya es hora de almorzar –dijo Hipo sonriendo

-¿Qué? –preguntó Astrid

-Bueno, me iré a la fragua, adiós –dijo Hipo arreglándose la armadura

-Adiós –dijo Astrid deprimida

-¡Aaw! Hofferson, cambia esa carita –le dijo Hipo acercándose

-¡No! –dijo la rubia levantándose y colocándose sus hombreras

-…

-…

-Me voy, adiós –dijo Astrid tomando su hacha y tirándose por la ventana

-Vamos Tormenta –dijo Astrid –si necesitas algo, estaré en mi casa

-Vaya, alguien está de mal humor –dijo el vikingo apoyándose en la ventana

-Como sea –dijo la rubia

-Astrid –la llamó el vikingo

-¿Que?

-Te necesito –dijo Hipo mirándola a los ojos –te necesito

-…

-…

Astrid solo se limitó a sonreír mientras se dirigía a su casa

-...

-…

-Preciosa ¿por qué no? –dijo un vikingo, llamando a una vikingo mientras miraba hacia la ventana –admite que me encuentras irresistible

-Agh! Qué asco –susurró Brutilda sentada en la cama de su hermano

-Juguémosle una broma –dijo Brutacio con una malévola sonrisa

-…

-Brutacio se aclaró la voz y dijo desde su habitación

-Claro que quiero estar contigo Patán y no puedo dejar de admitir que eres un bombón, eres mi dulce caramelo

-Sabía que pensabas eso de mí hermosa, ahora quieres salir a pasear…ya sabes…tú y yo –le propuso Patán

Brutacio estaba aguantando su risa

-Claro corazón, solo tú y yo, frente a la orilla del mar compartiendo nuestro amor –le respondió Brutacio imitando la voz de Brutilda

-Entonces es una-

-Brutacio eres un estúpido -se escuchó desde la habitación

-¿Todo está bien amor? –le preguntó Patán

-Patán primero que todo, no soy tu amor, y no saldré en una cita contigo –dijo Brutilda asomándose por la ventana

-Está bien…entonces…salgamos a pasear –le dijo Patán alegre

-…

-…

-Está bien…pero sólo para aclarar las cosas –le respondió Brutilda

-Lo tomaré como una cita –respondió Patán montando a Diente-púa- te veo en la tarde hermosa

-Como sea –dijo Brutilda yendo hacia su cama

-¿Aceptaste su cita? –le preguntó Brutacio entrando a la habitación

-Sí, al fin y al cabo él…me atrae –le respondió Brutilda a su hermano que la escuchaba atentamente

-Y que pasó con Patapez? También era un buen partido –añadió su hermano

-No, él era como…no lo sé…es que Patán es más arriesgado… ¿entiendes? Yo sé que si estoy en problemas, él me rescatará sin pensarlo dos veces –dijo la vikinga mirando un punto fijo en la habitación

-…

-…

-Cursi –dijo el rubio con una sonrisa

-Más te vale no decir ninguna palabra –dijo su hermana apuntándolo

-Tranquila hermana, de aquí no sale nada –dijo Brutacio tapando su boca

-A eso me refiero, gracias Tacio –dijo la rubia sonriendo

-Para que están los hermanos? –dijo el vikingo

-Para golpearlos salvajemente –respondió Brutilda golpeándolo en el brazo

-Oye! –gritó el vikingo

.

.

.

-Hola, se encuentra Astrid? –preguntó Hipo afuera de la casa de su novia

-Hipo, querido ¿Cómo te encuentras? –preguntó la mamá de la rubia

-Me encuentro bien, y usted señorita Hofferson? –preguntó Hipo educadamente

-Ah! Pero qué maravilla de hombre –dijo la vikinga alagándolo

-He-he –soltó Hipo rascándose la nuca un poco incomodo

-¡Uh! Lo olvidaba Astrid está atrás cortando leña, en el patio de atrás, ve a verla, se ve bastante estresada –dijo la vikinga con una amplia sonrisa

-Eh…con permiso –dijo Hipo entrando a la casa

-Hola Hofferson –dijo Hipo sonriendo

-Hola Haddock –dijo la rubia sentándose en el tronco, con el hacha en las manos- ¿a que se debe tu visita?

-¿Eh? Tú me dijiste que estarías aquí si te necesitaba –dijo el pelirrojo

-¿Y se puede saber para que me necesitas? –preguntó la rubia mirándolo

-Quiero darte algo…pero es muy especial –dijo Hipo

-Adelante –dijo la vikinga

-No quiero que sea aquí, acompáñame –dijo Hipo con un puchero

-¿A donde? –preguntó Astrid un poco curiosa

-Acompáñame a visitar la axila lamida –dijo Hipo aguantando la risa

-…

-…

-Pero que-

-Es el nombre de un lugar que descubrimos con Chimuelo –dijo Hipo sonriendo

-Okay, hay que decirle a Estoico que ya no podrás ser el jefe –dijo Astrid parándose del tronco -en donde estaba sentada

-¿Qué? Por qué dices eso? –dijo el vikingo un poco molesto

-¡¿A quién se le ocurre llamar Axila Lamida a un lugar?! –preguntó Astrid

-Mi nombre es Hipo, llevar ese nombre el algo deprimente –dijo Hipo cruzándose de brazos

-Exageras –dijo la rubia

-No, no lo hago –le respondió el pelirrojo

-Si lo haces –insistió la rubia

-No, no exagero, Hipo es el peor nombre

-Claro que sí, exageras –dijo Astrid cruzándose de brazos al igual que su novio

-Claro que no y sí, Hipo es el peor nombre –dijo el vikingo

-No es el peor –dijo Astrid

-Que si –dijo Hipo perdiendo la paciencia

-Que no –dijo Astrid mirándolo feo

-Que si

-Que no

-Que si

-Que no

-Que SÍ –dijo ya Astrid ya enojada

-Que no Hofferson –dijo Hipo igual de enojado

-Inmaduro –soltó Astrid acompañado de un desprecio

-Mira quién habla –le respondió Hipo

-¿Que me dijiste? –dijo Astrid mirándolo con una ceja levantada

-¿Yo? Nada –dijo Hipo

-¡Agh! Como sea Haddock –dijo Astrid yéndose a su habitación

-No, espera –dijo Hipo agarrándola del brazo- me acompañarás ¿o no?

-¡Agh! Está bien –dijo Astrid –cuando nos vamos?

-Te vendré a buscar tengo que terminar algo (el anillo) –dijo Hipo

-Está bien –dijo Astrid seria

-Oye Hofferson, te amo –seguido de esto el vikingo besó a la rubia

-Igual yo –dijo Astrid

-Eres un inmaduro Haddock –añadió la rubia

-Y tú eres una terca Hofferson –dijo Hipo

.

.

.

-¿Se puede saber a dónde vamos? –preguntó la rubia

-Tranquila preciosa, se que te encantará este lugar –dijo Patán ansioso

-¡Ugh! –exclamó la vikinga afirmándose de Diente-púa

-…

-…

-Hemos llegado-dijo Patán aterrizando en un área verde con una gran vista al océano

-Muy bien…¿de que querías hablar? –preguntó Brutilda sentándose en un tronco

-De nuestra relación –respondió Patán

-¡¿De qué?! ¡¿Nuestra relación?! ¡¿Qué relación?!- preguntó Brutilda un poco impactada

-No te hagas la impresionada, tú y yo sabemos que tú estás loca por mí –soltó Patán logrando un merecido golpe por parte de la vikinga

-No te resistas bebé -dijo Patán seductoramente

-Eso es lo que odio de ti, tratas de impresionarme con todos esos sobrenombres absurdos y nada originales, eres tan desagradable, crees que todo el mundo está pendiente de ti, eres un egocéntrico y engreído y juras que yo estoy interesada en ti, créeme Patán, que es totalmente…cierto –admitió la rubia agachando la mirada

-Patán sólo se limitaba a escuchar como la vikinga lo criticaba hasta que…

-Lo sabía –dijo Patán- sabía que lo dirías

-¿Decir qué? –preguntó Brutilda desconcertada

-Admitir que estas interesada en mi –dijo Patán tomando las manos de la rubia

-¿Lo sabías? –preguntó la vikinga un poco avergonzada

-Claro que sí, y déjame decirte que yo estoy loco por ti Chusca –dijo Patán con una sonrisa burlona

-…

-…

-Esto… es…in-co-mo-do –dijo Brutilda

-Ah, no es tan malo –le respondió Patán

0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0-0—0-0-0

Holaaaaaaaaaas

Taaaaaanto tiempo

Como están? ¿les gusto el cap?

Oooh….MAYO ES EL PEOR MES DEL AÑOOOOO

Estuve plagada de pruebas….y trabajos….fue horribleee!

Iba a subir el cap desde mi tablet…porque ahí lo había hecho no se podíaaa!

Asi que…tuve que traspasar toooodo el fic al pc :C

Jue hollible…

Peeeero ya está aquí! He cumplido!

MUCHO HICCSTRID Y RUFFLOUT (?

Bueeeeeno…..nos leemos en el próximo cap :3333

MUCHISIMAS GRACIAS POR SUS REVIEWS! Y…

DEJEN REVIEWS, PARA SABER QUE LES PARECIÓ EL CAP c: