¡Hey!

Ya estoy aquí de nuevo. Siento mucho actualizar con un día de retraso, pero es que estado un poco liada y apenas he podido pararme y escribir algo. Para compensar mi retraso he alargado un poco el capítulo.

Gracias a los que seguis esta historia y a los que la habéis pinchado como favorito. Muchas gracias, significa mucho para mí. Ahora contestaré a los comentarios.

Ishiro shikuza: Gracias por volver a comentar. Siento mucho hacerte esperar y espero que la espera merezca la pena. En cuanto a lo de Daichi/Michimiya sé que a muchos como a ti les sorprende que a él le guste ella aunque no lo reconozca, pero creo que le dará juego a la historia, ¿no crees? Por otro lado eso que decías de que alguien externo a Karasuno podría aparecer y saber su secreto... No te voy a decir nada porque entonces fastidiaría la sorpresa, pero te diré que hay muchas posibilidades de que algo parecido a eso pase, aunque será un poquito más adelante.

Suzaku Namikaze: Me alegra que te guste y que mi historia te parezca una buena idea. Espero que te siga gustando y que comentes cualquier cosa que quieras en los siguientes capítulos. Gracias por comentar.

Merletto: Siento mucho hacerte esperar, espero que te guste y que haya merecido la pena. Me alegra saber que te gustó el capítulo y que los personajes quedaran bien plasmados. Sobre todo en el capítulo anterior quería dejar claro como es la forma de pensar de cada uno y me encanta que haya quedado bien. Muchas gracias por comentar.

Antes de dar paso al nuevo capítulo quería decir que todos los comentarios son bien recibidos, tanto buenos como malos y que si queréis preguntar algo os lo contestaré en el siguiente capítulo. Eso es todo. Ahora espero que disfutéis con el capítulo.

Haikyuu y sus personajes no me pertenecen, pero esta histori si.

Siento de antemano cuanquier falta ortografica que haya.

SAWAMURA

Estoy sin habla en estos momentos. Bueno en realidad llevo así un buen rato, más exactamente desde que he recibido las fichas personales de cada uno de los nuevos integrantes del equipo de voleibol y el orden en que harán las pruebas de aptitud dentro de un rato. Este año son cuatro novatos.

Todo este procedimiento de mirar las fichas y a partir de allí crear un horario para las pruebas suele ser rutinario ya que simplemente es para ver quiénes son mejores o tiene más nivel y quiénes tienen que entrenar más las bases. Normalmente se colocan a los mejores en los primeros puestos para que realicen primero las pruebas ya que lleva más tiempo hacérselas a ellos que al resto. El caso es que esta mañana no tenía cabeza para organizar todo esto por lo que le pedí ayuda a Suga, además él con lo observador que es se le da mucho mejor ver quién puede ser mejor y quién no. Es casi como si fuera un don innato en él.

A lo que voy es que todo esto es normal, pero lo que me tiene así es el nombre de uno de los nuevos aspirantes: Tobio Kageyama. Me pellizco varias veces para ver si el papel con sus datos que tengo delante es real o simplemente estoy soñando. Pero después de asegurarme de que de verdad esto es real me he quedado en blanco, sin saber que pensar. Es decir, el famoso rey de la pista ha decidido venir a Karasuno y no a cualquier otra prestigiosa preparatoria. No sé cuales son sus motivos o si realmente hay algún motivo en su decisión, pero me da igual ya que ahora está en nuestro equipo. Una de las dos personas que deseaba que estuvieran en mi equipo de verdad va estar en mi equipo. Me siento como si me acabaran de conceder un deseo. Deseo que su prueba sea ahora mismo y ver de cerca esa técnica que tanto han alabado y que yo solo he podido admirar de lejos.

Intento calmar mi estado de nervios mientras leo atenta y calmadamente su ficha. En realidad en esas fichas que les hacemos rellenar a los nuevos no viene lo que se dice mucha información, pero lo suficiente como para conocerles algo. Por ejemplo les pedimos el nombre, su cumpleaños, su altura, su peso, donde estudió con anterioridad, en que club ha estado con anterioridad si es que ha estado en alguno, si ha participado en algún campeonato o competición de cualquier tipo y si es así si en algún momento llegó a ganar algo, etcétera. Cómo podéis ver las preguntas no son nada del otro mundo y apenas sirven para saber algo de los novatos, pero son suficientes para ver por encima que nivel tienen. Como esperaba la ficha de Kageyama está llena de competiciones en las que ha participado así como un montón de premios, trofeos y medallas. Este chico es un fenómeno en toda regla y aunque eso ya lo sabía, este papel que tengo delante me hace ver cuán increíble es este chico. Realmente estoy emocionado con la idea de entrenar y jugar con él. Creo que con él el equipo va a ser mucho mejor de lo que ha sido estos últimos años y con un poco de suerte dejarán de decir que somos los cuervo sin alas, los que ya no vuelan más. Odio mucho cada vez que algún idiota lo dice, porque eso no es verdad. Reconozco que no llevamos una racha muy buena en los últimos campeonatos, pero eso no significa que no podamos resurgir de nuestras cenizas y volar más alto de lo que jamás hemos podido siquiera soñar. Y sé que seremos capaces de hacerlo y más ahora que tenemos al prodigio de Tobio Kageyama, más conocido en el mundo del voleibol como el rey de la cancha, con nosotros.

Después de leer varias veces su ficha, y aprendérmela casi de memoria, miro la listas de las pruebas con ansiedad para ver a que hora empiezan y así saber cuanto tiempo me queda para ver al prodigio del voleibol en acción. Localizo la lista debajo del montón de papeles que tengo y reconozco que me quedo de nuevo en blanco y confuso al leerla. La leo varias veces para ver si es verdad lo que he leído, pero el resultado no cambia. Suga a puesto a Hinata, el primo de Michimiya, en primer lugar de la lista y le ha dado 45 minutos de prueba y luego a puesto a Kageyama con 30 minutos. ¿Esto va en serio? Estoy más que seguro de que esto a sido un error por parte de Suga, porque no tiene sentido que ese enano sea mejor que Kageyama. Teniendo en mente resolver este error voy en busca de Suga.

Cuando al fin lo encuentro resultar estar hablando de algo con Michimiya. Perece que ella está algo incomoda con la conversación y por ese motivo decido interrumpirles sin pensármelo dos veces.

-Suga tenemos que hablar- digo seriamente.

-Es por el orden de las pruebas de esta tarde, ¿verdad?

-Sí- respondo inmediatamente- Lo que está puesto en el papel está mal, ¿no?

-No.

-¿Qué?, ¿cómo que no está mal? Explícate en este mismo instante Suga.

-¿De qué estáis hablando?- pregunta suavemente Michimiya.

-De las pruebas que les vamos a hacer a los novatos esta tarde- contesta tranquilamente Suga- Daichi no está de acuerdo con el orden que he elegido.

-No es que no esté de acuerdo, es que no comprendo porque lo has dispuesto de esta manera- aclaro todavía con seriedad- Kageyama debería ser el primero no el segundo.

-¿En que te basas para asegurar que él merece ese puesto?- pregunta su vez Suga- Puede que Kageyama sea un jugador reconocido, pero ya sabemos como es, sabemos de su fuerza y lo sabemos porque hemos visto varios de los partidos en los que ha jugado. En cuanto a Hinata... él es todo un misterio. No sabemos nada de él.

-¿Y eso no juega más bien en su contra?- digo mientras me cruzo de brazos- He leído su ficha personal y te aseguro que si hubiera sido yo el que hubiera elaborado el orden seguramente le hubiera colocado en último lugar. Es decir, no tiene experiencia en competiciones oficiales y por lo que ha escrito ni siquiera a estado en un equipo de voleibol que estuviera completo. ¿De verdad te esperas grandes cosas de él? Yo me daría con un canto en los dientes si fuera capaz de recibir una pelota en condiciones.

-Te equivocas con mi primo- me interrumpe Michimiya la cual parece realmente enfadada de repente. Odio cuando se enfada porque eso significa que he metido la pata sin darme cuenta y que por lo tanto ella no me hablará hasta que se le pase el cabreo, lo cual suele ocurrir entre tres o cuatro días después. Odio que se enfade conmigo porque esos días en los que no me dirige la palabra siento un gran vacío dentro de mí. Lo cual es normal ya que ella es una de mis mejores amigas y no me gusta estar de malas con ella- Es cierto que mi primo no ha tenido lo que se dice mucha suerte hasta el día de hoy con el voleibol, pero eso no quita que sea un gran jugador. Aunque nunca tuvo ni siquiera la oportunidad de jugar en partidos oficiales eso no le desanimo y siguió entrenando, sin desfallecer en ningún momento. Mi primo lleva entrenando seis años y os puedo asegurar de que tiene mucho talento.

-Nunca he dudado en que tu primo fuera bueno, después de todo es familia tuya- contesto para alargarla un poco ya que eso suele aplacar un poco su enfado- Pero lo que estoy diciendo es que en el equipo hay un prodigio del voleibol y...

-Ese prodigio, sea quien sea, no será capaz de ganar a mi primo. Ya que mi primo es lo que se conoce como un genio.

-¿No crees que estás exagerando?- pregunto un poco incrédulo. A ver, confío y creo en Michimiya, pero en este asunto no confío mucho en ella. Creo que tiende a admirar y alabar demasiado a su primo cosa que por alguna razón me molesta y me molesta mucho- Si tu primo fuera tan bueno como dices ya habríamos oído hablar de él.

-Como he dicho él no ha tenido mucha suerte con...

-Deja de decir tonterías- digo un poco enfadado de que no pare de poner escusas absurdas para proteger a su primo- Sabes que no jugar oficialmente no tiene nada que ver. Si realmente fuera bueno se hubiera dado a conocer aunque no jugara ya que en todas partes hay personas que entienden y que son observadoras. Pero si no llega a ser porque me lo has presentado tú misma hace unas horas ni siquiera sabría que existe alguien llamado Shouyo Hinata.

En cuanto termino de hablar sé al instante que me tendría que haber mordido la lengua porque acabo de meter la pata hasta el fondo. Y lo sé porque los ojos de Michimiya brillan con mucha intensidad como si fuera a llorar en cualquier momento, pero... ¿acaso he dicho algo tan malo como para que quiera llorar? Y aparte de eso aprieta fuertemente sus manos en puños, como si estuviera reteniéndose a sí misma para no lanzarse sobre mí y darme un par de guantazos. Creo que esta vez Michimiya me va ha dejar de hablar por un buen tiempo y todo por culpa de su primo.

-Pues espero que te hayas aprendido bien su nombre, porque de ahora en adelante no parará de oírse y llegará a ser una leyenda en el mundo del voleibol. Y cuando eso ocurra, y créeme cuando digo que no pasará mucho tiempo para que ocurra, darás las gracias de tenerlo en tu equipo y no como tu enemigo.

Y después de eso se marcha muy, pero que muy enfadada. Mientras la veo marchar siento un punzada dentro de mí: culpabilidad. Odio con toda mi alma que Michimiya no sea feliz y lo odio más si es por mi culpa. Supongo que tendré que disculparme, pero ahora no. En estos momentos tengo que terminar la conversación que tengo con Suga.

-Vas a tener muchos problemas con ella por lo que has dicho- me dice Suga mientras me da un par de golpes en la espalda. Creo que es su modo de animarme por lo ocurrido.

-Eso ahora no importa. Todavía no me has dicho porqué has puesto a ese renacuajo en primera posición.

-Hay algo especial en él Daichi. Lo he visto entrenar en la hora de la comida con Michimiya y eso es lo que he sentido al verle- me contesta mientras esboza una suave sonrisa- No hicieron nada espectacular ya que era un entrenamiento básico, pero eso no importó porque él, Hinata, desprendía un aura especial.

-No lo entiendo- reconozco.

-Lo harás cuando le hagamos la prueba- me replica Suga sin dejar de sonreír- Solo tienes que confiar en mí, ¿lo haces?

-Siempre.

-Entonces deja a un lado todo este asunto y vayamos al gimnasio a preparar todo para las pruebas. Apenas quedan un par de horas para que empiecen.

-Está bien- acepto con un poco de reticencia. Supongo que lo que ha dicho Suga es lo único que puedo hacer por el momento. Confiaré en él y que sea lo que tenga que ser. Suspiro profundamente. Todavía queda mucho de día, pero me siento agotadísimo- Vamos.

HINATA

Estoy que me subo por las paredes de los nervios que tengo, pero no solo por lo que va a pasar dentro de un rato sino que los siento desde que la loca de mi prima me propuso el plan más arriesgado y absurdo que existe en el mundo el cual, como no, yo acepte casi al instante.

Hace más o menos un mes mientras estábamos jugando en el gimnasio a mi queridísima prima se le ocurrió de repente una solución para mi situación. Cuando me preguntó que pensaba del pelo corto no pude evitar echarme a temblar por la mirada de diablillo que tenía en esos momentos. La contesté la verdad, que me gusta el pelo de todas las formas, pero que yo no puedo llevar el pelo más corto que unos cinco dedos más corto a como lo tenía. La razón por absurda que suene es que tengo un grave complejo de inseguridad y este se activa cada vez que me corto demasiado el pelo. Tonto, lo sé, pero es lo que hay.

Cuando la pregunté ha qué venía esa pregunta tan rara ella me contó el plan tan descabellado que se le acababa de ocurrir: que me hiciera pasar por un chico y de esa forma entrar en el equipo de voleibol masculino y así poder jugar partidos oficiales. En un principio me reí porque creí que estaba de broma, pero cuando vi su cara seria me di cuenta que mi prima hablaba completamente en serio. Empecé diciendo que era una absoluta locura y que era imposible que funcionara. Luego según mi prima iba argumentando a favor de su idea y que me iba contando como lo podríamos hacer, no pude evitar pensar que si en verdad funcionara sería increíble. Pero claro la probabilidad de que eso pasara era casi nula.

Pasaron un par de días en los cuales reconozco que no pude dejar de darle vueltas a la alocada idea que tuvo Mi-chan. En esos días me sorprendí a mí misma pensando formas de pasar inadvertida por el instituto y un montón de cosas más. El caso es que terminé cediendo a ese plan de convertirme en chico de Mi-chan. Pero aceptarlo solo era la primera fase de muchas otras que tendríamos que superar mi prima y yo si queríamos tener éxito en nuestra empresa. El primer obstáculo fue mi pecho.

No tengo mucho, pero tampoco tengo poco y ocultar eso iba a ser difícil. Investigamos un poco y terminamos optando por una especie de malla que normalmente se usa cuando tienes mal la espalda o te has roto alguna costilla. La primera vez que me la puse lo pase fatal ya que me oprimía tanto que me costaba hasta respirar. Ahora entiendo a la perfección que las mujeres se desmayaran tanto cuando llevaban los corsé, porque si se parecían a esa malla... lo debieron pasar realmente mal. Tuve que ponérmelo con regularidad para acostumbrarme a esa sensación opresora y después tuve que entrenar con ella puesta. Me costó mucho moverme con rapidez y sobre todo me costó saltar con normalidad, pero al final lo conseguí. Aunque si soy sincera todavía no me puedo mover al cien por cien con libertad con ella puesta, pero supongo que con el tiempo y siguiendo entrenándome lo conseguiré.

El segundo obstáculo fue mi pelo. Ya que no me lo podía cortar, por la razón que dije antes, mi prima sugirió que me pusiera una peluca. Me pareció bien, es más me pareció una gran idea, por lo que fuimos a una tienda de pelucas y escogimos una de pelo corto y de punta casi del mismo tono de mi pelo. Lo que en un principio pareció una buena idea dejó de parecérmelo muy pronto. En primer lugar debido a la cantidad de pelo que tenía era casi imposible ponérmela, por lo que mi prima me obligó a cortarme el pelo los cinco dedos que la dije de margen. Siguió sin ser fácil de colocar, pero con esfuerzo lo conseguimos. La verdad es que la peluca era tan buena que parecía mi pelo real. El segundo problema que tuvimos con la peluca es que cuando entrenábamos o jugábamos se me movía tanto que en muchas ocasiones se me llegaba a caer. La solución se le ocurrió a mi prima y fue que cuando fuera ha hacer cualquier cosa que significara mucho movimiento me pusiera una cinta deportiva en la frente. De esa manera quedaba totalmente fijada a mi cabeza y me daba total libertad de movimientos.

El tercer problema que nos costó solucionar fue mi voz. Quiero decir, que mi voz es la de una chica y fácilmente reconocible. La solución la sacamos de un manga en el cual una chica también se tuvo que hacer pasar por un chico para poder sobrevivir. Lo que ella hacía para que su voz no fuera confundida por la de una chica era gritar y gritar con todas sus fuerzas durante diez minutos o más cada día. De esa forma su voz se volvía ronca y algo afónica e inidentificable. Lo hice y funcionó, pero fue difícil explicarle a mi madre porque de la noche a la mañana mi voz había cambiado tan bruscamente.

Otros problemas más vinieron pero ninguno nos ocasionó tanto problemas que el que mi padre se enterara de lo que planeábamos hacer. Ni mi prima ni yo teníamos en mente contarles nada a mi padres, como es lógico, pero él nos pilló infraganti en mitad de una de mis transformaciones. Cuando eso ocurrió creí que estaría todo perdido y que él me prohibiría hacer tal locura, pero cuando le explicamos la situación sin omitir ningún detalle, para gran sorpresa de las dos, él nos dio su permiso. Cuando le pregunté porqué me dejaba hacerlo, mi padre solo me dijo que una persona tiene que luchar por lo que quiere y que si eso es lo que yo quería hacer él no me iba a prohibir. Eso sí me dijo que por nada del mundo mi madre se enterara ya que se armaría una muy grande. Desde ese día mi padre se convirtió en nuestro cómplice y cada vez que necesitamos ayuda él nos presta la suya.

Y entre entrenamientos y transformaciones llegamos al día de hoy, mi primer día en el instituto de Karasuno. Esta mañana mientras me arreglaba a escondidas estaba muerta del nerviosismo porque aunque ya todo esta hecho era el momento de ver si nuestro plan en verdad iba a funcionar o por el contrario nos descubrirían en nuestro primer intento. Me encontré con Mi-chan en la entrada y gracias a ella me tranquilicé. Ella estaba tranquila y eso de alguna forma me calmó a mí también. Gracias a ella también pusimos a prueba mi papel como chico poco después de entrar en Karasuno. Mi-chan me presentó nada más y nada menos que al capitán del equipo de voleibol masculino. Ahora entiendo porqué mi prima está tan encaprichada con él y es que Sawamura-san es una persona que te transmite seguridad y respeto, es decir, que impone su presencia seguramente esa sea una de las razones por las que le eligieron capitán. Pero además de eso es alto, con grandes músculos y una cara bastante atractiva. No es mi tipo, si es que tengo algún tipo, pero admito que es guapo y comprendo los sentimientos de mi prima por él. ¿Cómo sé que Mi-chan está interesada en él? Fácil, lo sé por sus ojos. En cuanto le vio sus ojos empezaron a brillar de una forma tan especial que en ese momento simplemente lo supe. Lo que me cuesta creer es que nadie más se haya dado cuenta, en especial Sawamura-san.

Lo bueno de ese encuentro es que a pesar de que estaba muy nerviosa, él no dudo ni por un instante de que fuera un chico. Eso me relajó mucho y me permitió centrarme en la prueba que voy a realizar en pocos minutos. Según a ido pasando el día mi miedo a desaparecido casi por completo y mi cabeza se ha centrado únicamente en voleibol, cosa que veo lógica, ya que si estoy aquí y haciéndome pasar por un chico es únicamente para poder jugar al voleibol. Pero para eso debo impresionarles con mi forma de jugar y eso me preocupa. Puede que en mi anterior me consideraran una de los mejores jugadores que había alli, pero tengo que reconocer que mis compañeros no eran realmente buenos. Es cierto que tenían mucho potencial y que avanzaron en los campeonatos, pero no eran lo que se dice jugadores completos o únicos. Además estoy en Karasuno y aunque no tengan una buena racha últimamente estoy segura de que tienen jugadores impresionantes, sin contar que ahora he entrado en la categoría superior. Lo que quiero decir es que tengo miedo de no dar la talla, de que sé den cuenta de que en realidad solo soy una chica que desea con toda su alma jugar pero a la que le falta mucho por aprender.

Llego al gimnasio y paro en la puerta. Me quedan todavía un par de minutos para empezar la prueba y tengo que mentalizarme. Respiro profundamente un par de veces hasta que mis nervios y dudas desaparecen. Sonrío con confianza y entro en el gimnasio con la idea de realizar la mejor prueba que sea capaz de hacer.

SUGAMURA

Sabía que ese chico era bueno y no por lo que vi en el gimnasio a la hora de la comida, sino que mi instinto me lo dijo desde el primer momento en que posé mis ojos en él. Ese chico esta envuelto en misterio, pero no es solo eso, si no que da la sensación de que podría llegar a ser alguien importante. ¿Raro no crees? Pero eso es lo que siento aunque realmente no le conozco.

Tenía grandes expectativas de esta prueba, pero lo que estoy presenciando va mucho más allá de lo que creí siquiera posible. Creo que ahora Daichi no puede volver a decir que estaba equivocado cuando elegía a Hinata por encima del prodigioso rey de la cancha. Claro que sé lo bueno que es Kageyama, ya que lo he visto en acción en más de una ocasión, pero por algún motivo sabía que Hinata era mucho mejor que él. Takeda me dijo o más bien insinuó que yo había hecho eso por que en el fondo no quiero que Kageyama sea tan bueno ya que eso me pondría en problemas porque los dos jugamos en la misma posición: los dos somos armadores. Pero la verdad es que no le odio ni nada por el estilo a pesar de lo que su entrada en el equipo signifique que yo ya no sea necesario. Admito que él es mejor que yo y que tiene mucha más precisión y habilidad que yo, pero eso no me va ha hacer retroceder. Pienso pelear con mis propias armas contra él y si luego resulta que él es el más idóneo para el puesto de armador le cederé mi lugar aunque eso me destruya.

El caso es que yo tenía razón con respecto al primo de Michimiya. La prueba empezó como siempre, es decir, calentando un poco. Ahí todos pudimos ver que ese niño es muy ágil y bastante rápido. Luego vino la segunda parte de la prueba que consiste en que le lanzamos de forma aleatoria balones y él los tiene que recibir y enviar de vuelta. Por supuesto la pelota no puede tocar el suelo en ningún momento, porque entonces en ese momento acabaría la prueba. Hinata empezó como todos y pudimos ver que su recepción está al nivel de cualquiera de los veteranos, pero la cosa no termina allí. La prueba se fue poniendo cada vez más difícil ya que se la lanzábamos lejos o con rotación o con demasiada fuerza, pero él las devolvió todas como si nada. Eso nos impresionó. Pero la cosa no termina ahí ya que en esta prueba hemos visto su velocidad, su intuición y su... resistencia. Llevábamos más de veinte minutos lanzándole balones y él no ha dejado que ni uno solo haya tocado el suelo. Solo alguien con anterioridad ha llegado a durar tanto y ese no es otro que nuestro libero, Nishinoya. A este paso el tiempo de su prueba va a acabar y apenas hemos podido evaluarle sus habilidades.

-Daichi creo que deberíamos parar ya- le susurro- Creo que ya hemos visto que se le da bien las recepciones.

-Está bien- accede Daichi- Paremos. Bien hecho Hinata.

-Gracias capitán- contesta feliz y sonriente Hinata mientras está tirado de cualquier manera en el suelo intentando recuperar el aliento.

Mientras Hinata se recupera un poco para la siguiente prueba, Tanaka, Daichi y yo nos reunimos aparte del resto del grupo para comentar nuestras impresiones con respecto a Hinata.

-¿Qué os parece?- pregunta Daichi en un susurro.

-Ese renacuajo es impresionante- dice Tanaka tan enérgico como siempre- Es casi tan bueno como Noya.

-Nunca viene mal tener un libero de más- comenta Daichi- Y más si tiene tantos reflejos y es tan ágil como Hinata.

-Pero Hinata no es libero. Él en su solicitud a puesto que quiere jugar en otra posición- les digo y ellos se impresionan ante esta información.

-Pero si es un enano- dice Tanaka- Cualquier otra posición sería un total desperdicio.

-Puede que no- les digo misteriosamente ya que yo le he visto literalmente volar mientras saltaba para rematar un pase de Michimiya- Puede que este pequeñín nos sorprenda aún más.

-¿Y de qué quiere jugar?- pregunta Daichi.

-Pues deberías saberlo ya que viene en la ficha personal que te he dado- digo mientras frunzo el ceño. Estoy seguro de que nuestro capitán solo ha mirado con interés la ficha del famoso armador y al resto las ha leído por encima sin prestar casi atención- Hinata juega en la posición de bloqueador central.

-Estás de broma, ¿verdad?- Tanaka parece alucinado- Pero si es imposible que llegue siquiera hasta arriba de la red para rematar y no hablemos de bloquear.

-Opino lo mismo- le apoya Daichi- Creo que lo mejor será que se convierta en libero y que se convierta en discípulo de Nishinoya cuando éste vuelva. Estoy seguro que nuestro guardián tiene mucho que enseñarle.

-No creo que sea bueno obligarle a jugar en una posición que no quiere- les digo enfadándome cada vez más- Si Hinata dice que juega de bloqueador central debe ser porque puede jugar en esa posición. En vez de afirmar que no va a poder rematar o bloquear, ¿por qué no le pedís que os enseñe como lo hace?

-Creo que es una total perdida de tiempo- me contesta Daichi suspirando- Pero lo haré si así te calmas un poco Suga.

Satisfecho conmigo mismo por conseguir que Hinata les enseñara sus asombrosos saltos, volví junto con el resto de jugadores.

Lo siguiente que le pedimos fue que realizara diez saque libres para ver que tal se le daba. Tengo que decir que no me esperaba que tuviera un saque tan potente y es que esos saques que está haciendo tienen mucha fuerza y potencia. Si trabajamos un poco en ellos y los damos forma, esos saques puedes hacer mucho daño al equipo rival. Luego Le pedimos que realizara ese mismo saque pero dirigiéndolo a una zona determinada. Ahí vimos que el saque al ser más preciso perdía mucha fuerza y potencia y que si por el contrario no disminuía en fuerza el saque se desviaba mucho. Tendremos que trabajar más en su precisión. Aún así es muy buen saque.

Y por último le pedimos que realice remates los cuales se los voy a levantar yo. Antes de empezar le pregunto si tiene algún lanzamiento en especial que se le de bien o mejor que otros y el me empieza a hablar de ritmos. No tengo ni idea de lo que está hablando y Hinata se da cuenta.

-Simplemente levántala de la forma que se lo levantarías a cualquiera- me contesta con una sonrisa resplandeciente. Creo, por su expresión, que adora hacer remates- Puedo rematar cualquier cosa, así que no te preocupes.

¿Puede rematar cualquier cosa? Ese es el sueño de cualquier armador: que el bloqueador al que levantes el balón sea capaz de rematarlo aunque no se lo hayas levantado de la forma que él quería o está acostumbrado. Será interesante ver si de verdad es capaz de rematar cualquier balón que se le envía.

Tanaka me lanza un balón y yo hago una levantada simple para Hinata. Antes de darme cuenta él ya esta en el aire volando y él balón estaba impactando con una fuerza increíble en el campo contrario. A sido impresionante, tanto que me he quedado sin palabras al ver como saltaba. Pero si yo estoy sin palabras Daichi y Tanaka están con las bocas abiertas de par en par. Cuando les miro veo como se dan cuenta de lo equivocados que estaban, Hinata no puede ser libero.

Le sigo levantando balones de formas distintas, pero el resultado sigue siendo el mismo: unos remates increíbles. La última levantada que hago se me va el balón en dirección contraria porque le doy mal, pero no importa porque Hinata se convierte en un borrón delante de nuestros ojos y logra rematarle. Sin duda este chico va a ser un titular con todos los demás y su prima tiene razón, pronto todas la personas del mundo del voleibol van a conocer el nombre de Shouyo Hinata porque va a convertirse en una leyenda del voleibol.

-Hinata- le llama Daichi.

-¿Que pasa?- pregunta felizmente Hinata.

-Me alegra mucho que estés en nuestro equipo. Bienvenido- responde Daichi y por primera vez en toda la prueba le sonríe.

-Gracias- contesta Hinata con ojos brillantes.

Estoy tan conmovido por la reacción de ambos que mis ojos se ponen a brillar también. ¿Que puedo decir? Soy un sensible. Pero no nos podemos relajar, porque ahora toca la prueba del rey y creo que va a ser igual de impresionante que esta.

KAGEYAMA

La prueba del chico que iba antes que yo ya debe de estar por acabar, pero a pesar que había decidido que iba a colarme y observarle mientras hace su prueba, al final no me he animado a hacerlo.

Lo que ha pasado es que a la hora convenida me he dejado "caer" por el gimnasio y esperado hasta que el misterioso chico, el que supuestamente es mejor que yo, apareciera. No sé que me esperaba exactamente, pero estoy seguro que nunca, ni en un millón de años, me hubiera imaginado que fuera un enano. Eso me ha hecho pensar en que a lo mejor los jugadores de Karasuno no sean tan competentes como había escuchado. Puede que la gloria y el prestigio que tenían se quedara en el pasado y que ahora no sean buenos. ¿Por qué estoy diciendo esto? Porque es imposible que alguien como él, que no solo es bajito si no que se nota que además es un flacucho y un blandengue sea mejor que yo. Bueno, tan vez ese enano haya mentido en la ficha de presentación y por ello estuviera en primer lugar.

Bueno, la cosa es que, que sea por un motivo o por otro lo que queda claro es que ese niño no es mejor que yo. En cuanto me he dado cuenta de eso el poco interés que podía tener por ese misterioso chico ha desaparecido y por tanto ya no me interesa lo más mínimo ver cómo hace la prueba.

A pesar de eso... su prueba aún no ha terminado y ya se ha pasado de su hora casi diez minutos. ¿Que estará haciendo para que con 45 minutos no le de tiempo? Ahora mismo estoy esperando en la puerta a que abran y él salga para que yo pueda entrar y hacer mi prueba. Intento esperar tranquilamente, total nada fuera de lo normal está pasando ahí dentro, ¿verdad? Pero de repente empezó a oír exclamaciones de fascinación e incredulidad. ¿Qué estará pasando dentro? Intento pasar del tema, pero las exclamaciones solo aumentan según va pasando el tiempo y ya no lo soporto más, tengo que ver que es lo que está pasando.

En cuanto me asomo a la venta me quedo sin respiración. Ese enano... está volando. ¿Cómo es que puede saltar tan alto?, ¿cómo es capaz de rematar con tanta fuerza?, ¿cómo es capaz de convertirse en un borrón y dar a un balón que era prácticamente imposible de rematar? Observo atentamente a ese chico, a Hinata creo que se llama, pero no encuentro nada extraordinario en él. Aunque... su cara me suena vagamente familiar. ¿Dónde he visto yo antes esa cara?

Mientras estoy pensando en dónde he visto yo a ese chico antes, la puerta del gimnasio se abre y por ella sale el enano. Va tan distraído y feliz que no repara en mí hasta que casi se choca conmigo. Se disculpa agachando la cabeza y cuando la levanta se queda callado mientras nuestros ojos se encuentran.

No sé porqué, pero algo raro pasa cuando nuestro ojos chocan: un escalofrío me recorre el cuerpo de arriba a abajo. Esos ojos color chocolate, definitivamente ya los conozco quiero decir que ya los he visto antes, pero no sé de dónde. Intento apartar los ojos, pero no puedo. Es como si estuvieran unidos por una fuerza superior, como si tuviéramos una conexión. Sin romper esta rara conexión le pregunto:

-¿Nos conocemos?

CONTINUARA...

Hasta aquí el capitulo de hoy. ¿Que os a parecido? Espero que os haya gustado y espero vuestros comentarios tanto buenos como malos al respecto.

En este capitulo he querido explicar un poco como es que Hinata ha llegado hasta donde está y por supuesto la famosa prueba. También he querido plasmar un poco de la relación Daichi-Michimiya. Sé que alguno le impresionó esta pareja, pero para mí son el uno para el otro y me gustaría desarrollarla un poco, ¿qué os parece?, ¿os gustaría también? Y por último he querido plasmar el primer encuentro entre los dos protagonistas. Es algo especial y lo desarrollaré mucho más desde el punto de vista de Hinata en el próximo capitulo, pero de momento quería dejar claro que a pesar de que Kageyama cree que Hinata es un chico no puede evitar sentir algo cuando sus ojos se encuentran. Espero haberlo plasmado bien.

Pues eso es todo, nos leemos la próxima semana. Espero que os haya gustado.

Xao.