¡Hey!
Ya he vuelto con un nuevo capítulo. Como siempre doy las gracias a los que me seguís por que significa mucho para mí, así como los que tenéis mi historia pinchada como favorita. De verdad gracias.
Como digo siempre, los comentarios tanto buenos como malos son bien recibidos, así como cualquier pregunta que me queráis hacer acerca de la historia o de los personajes. Estaré encantada de contestaros a cualquier cosa en el siguiente capítulo. Ahora contestaré a los comentarios del capítulo anterior.
Ishiro shikuza: Gracias por comentar en todos mis capítulos. Cada vez que leo un comentario tuyo me anima mucho a seguir escribiendo esta historia por lo que te doy las gracias y espero que sigas comentando. En cuanto a tu comentario de que siempre te dejo en la mejor parte, debo reconocer que siempre intento cortar la historia en una parte en la que la gente se quede con el sentimiento de querer saber que va a ocurrir después. Por otro lado me ocurre lo mismo que a ti, me encanta Nishinoya y estoy deseando escribir más de él, pero tavía no puedo ya que se supone que está expulsado del club. Por último quiero decirte que espero que disfrutes del capitulo.
RozenSword: Gracias por comentar. También quiero agradecerte que sigas mi historia y que espero que este capítulo y los siguientes los disfrutes y que por supuesto comentes. Me alegra mucho que te haya gustado el primer encuentro de nuestros protagonistas. La verdad es que me costó un poco decidir la manera exacta en la que se iban a encontrar y sobre todo lo que pasaría una vez estuvieran frente a frente. Pero al final quedó perfecto, ¿verdad? Deseo que disfrutes del capítulo.
Y ya no me entretengo más. Aquí está el siguiente capítulo. Espero que os guste tanto como a mí escribirlo.
Haikyuu y sus personajes no me pertenecen, pero esta historia si.
Siento de antemano cualquier falta ortográfica que haya.
HINATA
-¿Te encuentras bien, hija?- me pregunta mi madre de repente.
-Perfectamente- contesto mientras vuelvo al presente ya que llevo sumida en mis pensamiento desde que pasó eso- ¿Por qué?
-Es que te comportas de una manera un poco extraña- dice mi madre- Pensé que a lo mejor no te ha ido bien en tu primer día en el nuevo instituto.
-Al contrario, me ha ido todo muy bien- respondo con una sonrisa al recordar todo mi día en Karasuno- Karasuno es increíblemente grande y me he perdido un par de veces, lo reconozco, pero siempre he encontrado a personas muy amables que me han ayudado a encontrar el camino correcto. Los profesores son simpáticos, pero estrictos. Y todos los compañeros que están en mi clase parecen buenas personas.
-¿Entonces estás contenta de haber elegido esa preparatoria?
-Creo que ha sido un acierto ir allí. Además me parece que voy a pasar mucho tiempo con Mi-chan cosa que me alegra mucho. Siempre ha sido mi prima favorita- confieso y le guiño un ojo a mi hermanita la cual se ríe ante mi gesto- ¿Y que tal le ha ido a mi querida hermanita en su primer día en el instituto?
Entonces mi hermanita empieza a contar la gran aventura que ha vivido hoy. En algún momento desconecto de lo que está diciendo y mis pensamientos vuelven sin remedio ha eso que me pasó antes hace un par de horas. ¿Qué es eso? Te estarás preguntando. Pues eso es nada más ni nada menos a lo que me ha ocurrido justo después de acabar la prueba de aptitud.
Yo estaba orgullosa con mi prueba y además estaba contenta y algo conmovida de que me dieran la bienvenida de esa forma. Fue toda una sorpresa ver a mi nuevo (y único) capitán sonreír, porque ese simple gesto hace que su cara cambie drásticamente. Si mi prima le ha visto sonreír creo entender su fascinación con él, ya que si antes he dicho que el capitán era algo atractivo, ahora es mucho más atrayente. Definitivamente mi prima no tiene mal gusto en lo referente a chicos.
Como decía yo iba feliz, en mi propio mundo para ser sincera, y como es normal no prestaba atención a nada ni siquiera al camino mientras salía del gimnasio. No me lo podía creer, lo había conseguido, había hecho creer a todos esos chicos que yo también lo era, pero eso no era todo, sino que también les había impresionado. Lo sé por a forma en la que me miraban cuando mi prueba termino. El del pelo blanco, el que tenía la cabeza rapada como un monje y el capitán me miraban como si estuvieran pensando jugadas en las que podría participar, lo sé porque es la misma mirada que pone Kenshi cuando hace lo mismo, y los otros me miraban impresionados como si no se creyeran lo que acababan de ver. El caso es que de repente siento una presencia y paro justo antes de chocar contra esa persona salida de la nada. Pido disculpas por ir tan despistada y casi arrollarle y entonces levanto la mirada.
Lo reconozco al instante a pesar de que hace más de dos años que no le veo. Ante mí esta el rey, pero en seguida me doy cuenta de que no es el mismo. Como es natural ha crecido y mucho, tanto que tengo que alzar la cabeza para verle la cara. Pero no solo eso, sino que se ha hecho más fuerte, es decir, musculoso. Sus facciones redondeadas ya no están y su cara se a vuelto más angulosa, más definida. En ese momento no pude evitar pensar que se había vuelto en un chico muy guapo. En cuanto lo pensé meneé la cabeza para sacar ese pensamiento de mi mente porque ese chico no me podía parecer nada ya que yo supuestamente le odio. Entonces nuestros ojos se encuentran y siento que estoy perdida. Recordaba con claridad esa mirada azul oscura casi negra que en el pasado hizo que se me helaran los huesos de lo fría que era, pero en esta ocasión por algún motivo no pasó lo mismo. Debe ser porque sus ojos también cambiaron. Ahora eran más azules, más eléctricos, e hicieron que me recorrieran escalofríos por toda mi columna vertebral. Entonces empecé a sentir algo raro y extraño en mi estomago y me costaba respirar aunque todavía no sé muy bien el porque. Asustada por mis reacciones intenté apartar la mirada de él, pero no pude. Es como si nuestros ojos estuvieran pegados y no pudieran dejar de verse aunque quisiéramos. Sé que a él le pasó lo mismo y que tampoco podía apartar sus ojos de los míos.
-¿Nos conocemos?- me preguntó con la voz un poco ronca.
En ese momento me di cuenta de dos cosas. La primera que la voz le ha cambiado, pero para bien. Es decir, que me gusta su nueva voz. Y la segunda es que al rey debía de sonarle mi cara, cosa que veo lógica porque ya nos hemos visto, pero que no me recuerda. Eso me alivió porque no corría riesgo de ser descubierta, pero por otro me irritó porque yo le recordaba a la perfección, es más le reconocí al instante a pesar de todo lo que había cambiado. Para él yo solo fui una persona corriente que no merecía la pena ser recordada. Lo dicho, eso me irritó mucho es más sigo irritada por ello.
-No, no nos conocemos- contesté aparentando seguridad aunque al mismo tiempo tenía miedo de que en cualquier momento se diera cuenta de que soy una chica y me reconociera al instante.
-¿Estás seguro? Es que tu cara me suena.
-Yo...- en ese momento me quedé en blanco y aterrorizada. Sus ojos no se apartaban de los mío y empecé a pensar que en realidad estaba viendo dentro mí y que sabía que estaba mintiendo. Sé que eso no era posible, pero estaba tan asustada y esos ojos me miraban tan intensamente... que ya no sabía ni que pensar- Yo...- ¿Qué podría decirle para que me dejara en paz, para que se olvidara de mí?, ¿por qué cuando creí que ya estaba todo hecho y que estaba a salvo, aparece este chico para darle la vuelta a todo?- Yo no...
-Kageyama- gritó el capitán desde la puerta- Sentimos el retraso ya puedes entrar y hacer tu prueba- por fin el rey apartó la vista de mí y entró tranquilamente en el gimnasio.
Suspirando de alivio me fui lo más rápido que pude de allí. Aunque corrí y pedaleé en mi bici todo lo que pude no sentí que hubiera suficiente distancia entre los dos hasta que llegué a mi casa y me encerré en mi habitación. Una vez que me tranquilicé me di cuenta de varias cosas que hasta ese momento no pude, como: ¿por qué el gran y famoso rey de la cancha había optado por ir a Karasuno que apenas se le considera un rival en el voleibol en vez de algún otro instituto con más prestigio? Estaba, y sigo estando, segura de que ha debido de tener más de una invitación para unirse a otros equipos, entonces ¿por qué elegir Karasuno? No tiene sentido a menos de que le pasara algo en la última temporada. Por lo que tenía entendido su equipo y él llegaron a la final en el último campeonato, pero no ganaron. ¿qué pasaría? Mil cosas distintas se me pasaron por la cabeza hasta que llegó la hora de la cena.
-¿A qué es increíble?- me pregunta mi hermanita sacándome de mis pensamiento. Cuando la miro y veo lo entusiasmada que está me siento mal por no haberla prestado atención.
-Sí, es increíble- contesto con una sonrisa fingida.
La cena termina sin incidentes y vuelvo a mi habitación. Estoy por dormirme cuando mi teléfono móvil empieza a sonar. Sin mirar siquiera quien es, ya que no hace falta porque solo una persona me llamaría a estas horas, lo cojo.
-¿Si?
-Hola, soy yo- dice Kenshi al otro lado de la línea- ¿Te he despertado?
-No, estaba preparándome para irme a dormir- contesto con una sonrisa. Hablar con Kenshi siempre me anima y hace que todas mis preocupaciones desaparezcan.
-Bien, siento llamarte tan tarde lo que pasa es que he estado muy ocupado con el equipo de voleibol.
-¿Que tal las pruebas?- pregunto- ¿Te has lucido e impresionado a tus senpais.
-No hace falta ellos ya me conocen. ¿Qué tal tú?, ¿cómo te ha ido en tu primer día en el nuevo instituto?
Suspiro y me preparo para mentir aunque lo odio y más si es a mi mejor amigo. Pero después de todo nadie, ni siquiera Kenshi, debe saber lo que estoy haciendo.
SUGAMURA
Justo después de cenar veo como mi hermano se va corriendo a su habitación. Eso me extraña porque es el primer día de clase y aunque esté en otra preparatoria sé que no tiene nada que entregar para mañana. Mi hermano es muy dado a dejar todo para el último momento y es entonces cuando se pone las pilas y hace sus deberes y trabajos. Por esa razón me extraña y a la vez me llena de curiosidad, ¿acaso tendrá que ver con esa chica Shouyo Hinata? De ser así me gustaría enterarme porque llevo todo el día dándole vueltas y todo me parece muy raro.
Doy vueltas por el pasillo en el que se encuentran nuestras habitaciones y espero pacientemente a que salga. Podría haberle espiado mientras habla por teléfono, pero me parece una falta de respeto, así como una agresión a su intimidad. Finalmente, unos quince minutos después, sale de la habitación con una mirada feliz y una tonta sonrisa.
-¿Qué hacías?- le pregunto como si no hubiera estado esperándole todo este tiempo.
-Hablando por teléfono, ¿y tú?
-Nada- respondo encogiéndome de hombros- No estoy cansado todavía y me preguntaba si te apetece salir un rato al patio a jugar- mi hermano al igual que yo juega al voleibol. Este año será el primero en el que podamos enfrentarnos en una competición oficial ya que nuestros padres se casaron hace poco más de dos años y antes él no era un jugador oficial- ¿Qué?, ¿te apuntas?
-Vale, así hablamos un poco porque hoy no hemos podido hacerlo.
Así que los dos nos dirigimos a nuestro patio donde nuestros padres nos construyeron una pista de voleibol para que pudiéramos jugar y entrenar todo lo que quisiéramos. A pesar de que nosotros seamos hermanastros en realidad desde el primer momento nos hemos llevado como si fuéramos hermanos verdaderos. Siempre hablamos de todo, bueno casi todo, porque todos tenemos nuestros secretos. Pero aún así hablamos todos los días de como nos ha ido el día y de nuestras preocupaciones o nuestros problemas. Realmente es como si fuéramos hermanos de sangre.
-¿Y que tal te ha ido el día?- pregunto mientras realizo un saque simple.
-Aburrido- me contesta mientra la recibe- Siempre he odiado las pruebas iniciales para novatos. Es como si nunca antes hubiera jugado y me tuvieran que evaluar para ver mi nivel. Si fuera nuevo en el instituto lo entendería, pero todos los senpais ya saben como juego.
-Es el procedimiento habitual- le digo para apaciguarle- No se puede hacer excepciones.
-Lo sé, pero sigue siendo un royo- dice suspirando y corriendo a por el balón- ¿Y qué tal tú?, ¿tienes nuevos novatos interesante en el equipo?
-Eso es información confidencial.
-Venga ya pero si siempre me cuentas todo.
-Esta vez es distinto porque ahora puedes ser mi oponente.
-Sabes que jamás les contaría a los demás lo que sé de tu equipo igual que tú jamás dirás nada del mío al tuyo.
-Está bien- digo mientras levanto el balón para que remate-Tenemos cuatro novatos muy interesantes y estoy seguro que conoces al menos a uno.
-¿Quién?
-Pues aunque no te lo creas se ha unido a nuestro equipo el famoso rey de la cancha, Tobio Kageyama.
-¿Estás de broma?- dice estupefacto mientras deja caer el balón al suelo- ¿qué hace en vuestro equipo y no en uno mejor? Sin ofender, pero Karasuno últimamente ha dejado de ser lo que era.
-No me ofende ya que es cierto, pero creo que este año las cosas pueden cambiar- respondo misteriosamente- Y no tengo ni idea de que es o que le ha impulsado a venir a nuestra preparatoria, pero es bueno para todo el equipo tener a alguien tan fuerte con nosotros.
-Puede que sea bueno jugando al voleibol, posiblemente es mejor que nosotros dos juntos, pero me cae realmente mal. Ese tipo insultó a Sho-chan y eso no se lo voy a perdonar jamás.
-¿Sho-chan?, ¿te refieres a esa chica de la que habías hablado ante?- pregunto como si nada, pero muerto de la curiosidad.
-Sí, ahora mismo estaba hablando con ella por teléfono para ver que tal le había ido el día ya que casualmente se ha transferido a Karasuno.
-¿Y qué tal le ha parecido nuestra preparatoria?
-Le ha gustado mucho, pero la pobre parece que no tiene suerte cuando se trata de voleibol.
-¿Por qué?
-Ella es una de las mejores jugadoras que he conocido en mi vida, es más me sobrepasa en habilidad, pero parece ser que nunca va a poder jugar.
-No te entiendo.
-Cuando estaba en nuestro instituto era la única integrante del equipo de voleibol femenino. Pero eso no la desanimó y luchó hasta que el entrenador la permitió entrenar con nosotros. Aunque oficialmente yo era el capitán el último año, para todos, incluido yo, era ella quién nos lideraba- me cuenta mientras sus ojos empiezan a brillar de manera especial- Se transfirió a Karasuno para poder jugar, pero al parecer el equipo de voleibol femenino de Karasuno está disuelto este año. Estaba muy abatida.
-Es verdad, se me había olvidado que Michimiya me había comentado algo al respecto- contesto mientras almaceno toda esta información en mi cabeza. Más tarde lo analizaré- ¿Y qué piensa hacer?, ¿va a renunciar?
-Eso me ha dicho- contesta apenado- Dice que está harta de intentarlo.
-¿Y la crees?
-No lo sé- responde sinceramente- Me lo hacho muy segura, pero...
-¿Pero?
-Yo he visto su cara mientras juega- dice sonriendo ampliamente de repente- Nunca antes he conocido a alguien que disfrutara tanto jugando. Puede que por un tiempo esté abatida y no juegue, pero algo dentro de mí me dice que no se dará por vencida tan fácilmente. Quién sabe, a lo mejor termina yendo a vuestro equipo y se convierta en vuestra asesora como se convirtió en la nuestra.
-Si eso ocurre te lo diré- respondo.
Jugamos un rato más hasta que se nos hizo demasiado tarde y tuvimos que irnos a dormir. Hablamos de más cosas, pero mi mente estaba en otro sitio pensando en la misteriosa Shouyo. Por la descripción que me dio mi hermano me di cuenta que es casi idéntica a nuestro nuevo novato con el comparte nombre. No soy idiota y sé unir los punto y creo que ya he descubierto el secreto que me ha estado molestando todo el día desde que leí su nombre en las listas para los nuevos integrantes. Sé que debería decirle mis sospechas a Daichi, pero creo que voy a esperar a ver como se desarrollan las cosas. Después de todo no tengo pruebas de mis sospechas y sobre todo no soy quien para juzgar a nadie. Cuando me he dado cuenta de lo que estaba haciendo Hinata me enfadé porque ella no tiene derecho a mentirnos y sobre todo a fastidiarnos. Si se llega a descubrir su secreto lo más seguro es que nos echen de las competiciones durante todo el año y nos penalicen.
Pero después he recordado la historia que me ha contado mi hermano de ella. La pobre muchacha ama el voleibol y solo quiere la oportunidad de demostrar lo que vale y por encima de todo creo que lo único que quieres es que la dejen jugar. Ante eso... ¿qué más da si es un chico o una chica? Todos deberíamos ser capaces de jugar si es lo que queremos y si ella ha llegado tan lejos para poder jugar eso solo demuestra lo desesperada que estaba por poder hacerlo. Por eso no voy a decir nada, pero también voy a comprobar si mis sospechas son ciertas. Creo que debería decírselo a mi hermano, pero si ella no lo ha hecho debe de haber un motivo y al fin y al cabo no es mi secreto. Definitivamente Shouyo Hinata es más impresionante de lo que me parecía en su momento y también más interesante.
-Que duermas bien, hermano- me dice mi pequeño hermano mientras bosteza y se dirige a su habitación.
-Que duermas bien Kenshi- respondo mientras entro en mi habitación.
KAGEYAMA
Hoy estoy de mal humor. Por alguna razón no pude sacarme a ese chico de la cabeza y me costó dormirme un montón. Y lo peor ha sido que cuando lo he conseguido he soñado con esa chica que conocí hace años durante una competición. Su cara ya no la recuerdo porque apenas me fijé en ella en su día, pero sus palabras me han perseguido desde entonces. Antes nadie se atrevía a quejarse de mis pases o de mi actitud ya que soy realmente bueno jugando al voleibol, pero esa chica señaló mis errores y cosas en las qué yo no me había fijado, como en la lesión que tenía uno de mis bloqueadores. Al final esa chica tenía razón en todo lo que dijo y no era de extrañar ya que mi entrenador dijo tenía buen ojo analítico. Después me di cuenta de lo arrogante que fui y en las siguientes competiciones la busqué para disculparme por haberla insultado, pero nunca más la vi porque mi equipo no volvió a coincidir con el suyo. Me enteré hace poco que consiguió que su equipo llegara casi hasta la final y teniendo en cuenta el nivel de sus jugadores me parece toda una proeza.
No comprendo porqué he soñado con ella, ni porqué la mirada de ese chico me mantuvo tanto tiempo despierto. No entiendo ni comprendo nada y eso hace que mi mal humor aumente. Si hay algo que no soporto son los misterios. Yo soy una persona que siempre dice lo que piensa y que va de frente, por eso le caigo mal a tantas personas. Pero por eso mismo no consiento que nadie a mi alrededor me mienta. Puede que suene duro pero yo solo les doy una oportunidad a las personas y si estas me mienten o me defraudan... pues corto todos los lazos que nos unieran y me olvido de ellas. Mi madre dice que soy demasiado soberbio por adoptar esa actitud, pero mi padre me entiende ya que al igual que yo, él tampoco perdona. A ver, no vayáis a pensar que soy un antisocial y que por una simple pelea dejo de tratar a una persona, eso no es así. Lo que quiero decir es que si una persona me hace algo que yo no pueda perdonar simplemente me olvido de que esa persona existe.
Bueno, intento sacarme todo este mal humor del cuerpo porque hoy empieza mi primer día oficial en mi nuevo equipo de voleibol. Como no quiero que se repita lo de la vez pasada tengo que cambiar mi modo de ser. Aunque eso es más fácil decirlo que hacerlo. Yo soy como soy, pero al parecer mi forma de ser no es apropiada para jugar en equipo. Adoro tanto jugar que haré lo que sea con tal de seguir jugando a este deporte que tanto significa para mí.
Llego muy temprano al instituto, todavía no ha amanecido del todo, y me dirijo directamente al gimnasio para entrenarme un poco. Mi sorpresa es mayúscula cuando veo que ya hay alguien entrenando: nada más ni nada menos que el enano, Hinata. En cuanto entro para lo que está haciendo y me mira. Por la expresión de su cara puedo decir con seguridad que no se esperaba que nadie más fuera tan temprano.
-Ayer no nos presentamos como es debido- digo tranquilamente mientras me acerco a él- Mi nombre es...
-Kageyama, Tobio Kageyama más conocido por todo el mundo como el rey de la pista- me responde volviendo a su entrenamiento y apartando así su vista de mí- Te conozco, todo el mundo sabe quien eres.
-Me alaga saber eso.
-No te estoy alagando, solo estoy constatando un hecho- respondo resoplando. Creo que le caigo mal a este chico. No sé la razón, pero estoy casi seguro de que su equipo debió perder contra mí. Quizá por eso su cara me resulta familiar, porque debo de haber jugado contra él- Yo soy Shouyo Hinata.
-¿Y qué haces tan temprano aquí?
-Lo mismo puedo preguntarte yo- me dice sin contestarme realmente. Este chico empieza a enfadarme.
Trato de calmarme y para ello decido ignorar a ese enano. Por alguna razón hace que mi mal humor aumente exponencialmente y eso no es bueno ya que debo comportarme y dar buena impresión a los senpais y sobre todo al capitán. Así que empiezo a calentar y después empiezo a entrenar mis saques, lo mismo que está haciendo Hinata. Antes de darme cuenta los dos nos miramos y empezamos a hacer saques más y más rápido y cada vez nuestros saques tienen más fuerza. No sé porqué o la razón por la que hemos empezado a competir, pero ahora que hemos empezado no podemos parar.
Primero son los saques, luego son dar vueltas a la pista corriendo, luego hacer abdominales, sentadillas, bandejas, receptiones... Y sin darnos siquiera cuenta todos los demás del equipo están en la entrada mirando como competimos el uno contra el otro sin articular palabra.
-¿Se puede saber que estáis haciendo?- nos pregunta enfadado el capitán.
-Entrenar- respondemos los dos a la vez.
-Pues no lo parecía- replica- Es más, parecía todo lo contrario. Parecía que queríais acabar el uno con el otro a cualquier precio.
Hinata y yo nos miramos y en nuestros ojos se reflejan nuestros pensamientos que al parecer en ese momento son iguales: esto no ha acabado aquí. Parece querer decirme y yo lo mismo. Esta extraña competición salida de la nada no ha acabado ni mucho menos ya que al fin he encontrado a alguien con tantas habilidades como yo. Como es lógico con estos pensamientos en la cabeza no podemos decir nada en nuestra defensa ante las palabras del capitán.
-No sé si os habéis dado cuenta, pero esto es un equipo y por ello debemos estar unidos- nos dice el capitán al ver que no decimos nada- Si no confiamos los unos en los otros no hay equipo.
-El capitán tiene razón- interviene el subcapitán Sugamura-senpai. Él es mi rival a la hora de conseguir el puesto de armador oficial del equipo, pero por extraño que parezca no siento la misma rivalidad contra él que contra Hinata. Senpai es fuerte y tiene mucha experiencia y sobre todo parece entender a los demás y todo el equipo confía ciegamente en él. Esa confianza para un armador es el mayor alago que le puedes dar. Tengo mucho que aprender de senpai- Sé que ninguno está acostumbrado a trabajar con más personas, pero sé que si ponéis empeño todo saldrá bien.
-Lo que el capitán y Suga-sempai quieren decir es que somos un equipo y entre nosotros no debe de haber enemigos ya que los enemigos están al otro lado de la red- explica Tanaka-senpai de forma enérgica- ¿Lo habéis entendido?
Hinata y yo nos volvemos a mirar y volvemos a coincidir en nuestros pensamientos: resolveremos esto fuera quieren decir nuestros ojos. Sé lo que los senpais tratan de decirnos y sé que tienen razón, pero... no puedo evitar este sentimiento de rivalidad contra el enano. Quiero saber quién es el mejor de los dos y a él le pasa lo mismo, lo sé. Pero cometemos un error ya que el capitán se da cuenta de nuestras intenciones.
-Parece ser que no lo entendéis después de todo- dice el capitán suspirando- Pues supongo que no me queda otra opción más que echaros del equipo de voleibol, por lo menos hasta que entendáis lo que os estamos diciendo. Por lo que quedáis oficialmente fuera del club.
Eso me deja helado en el sitio. ¿Me acaban de echar del club de voleibol?, ¿por qué?, ¿por una absurda pelea?, ¿es que el capitán se ha vuelto loco?
-Capitán por favor- dice Hinata. Suena desesperado y cuando le miro veo que está muy, pero que muy alterado- No puede hacerme eso.
-Claro que puedo hacerlo.
-Haré lo que sea- me mira un instante- Haremos cualquier cosa para volver al equipo. ¿Verdad, Kageyama?- me mira a punto de colapsar de lo alterado que está. Por un momento me preocupo por él y después me doy cuenta de que me está pidiendo ayuda.
-Cierto- digo volviendo en sí- Haremos cualquier cosa con tal de que nos permita volver.
-¿Cualquier cosa?- pregunta el capitán como si se lo estuviera pensando. Hinata y yo nos miramos un instante antes de contestar al mismo tiempo de manera afirmativa- ¿Y que tal os parece un partido contra los otros dos novatos? Vosotros dos, juntos, contra ellos. Si ganáis os vuelvo a readmitir en el equipo y si no lo hacéis os quedáis fuera para siempre. ¿Que os parece?
Voy a contestar que acepto cuando me paro. Si fuera yo solo tengo la seguridad de que puedo ganar, pero coordinarme con alguien más, exactamente con este enano... lo siento, pero no tengo confianza y la penalización que recibiré es demasiado alta. Pero, ¿y si me niego y me dice que sigo estando fuera del equipo? De la otra forma tendría una oportunidad. ¿Qué hago?
Entonces miro a Hinata y me quedo sin aliento al ver su mirada. Sus ojos están ardiendo con ganas de competir y sobre todo de ganar. Él parece estar seguro de poder ganar, es más, estoy seguro de que ni siquiera se le ha pasado por la cabeza de que tenemos una oportunidad de perder. Sin duda este chico es especial.
De repente me mira y me doy cuenta de que sus ojos me están diciendo: ¿Qué, el gran rey tiene miedo? No puedo evitar esbozar una sonrisa que mis antiguos amigos denominaba como sonrisa maligna. Si el enano quiere demostrar de lo que es capaz yo no me voy a quedar atrás y voy a demostrar que soy mucho mejor que este enano. Jugaremos y ganaremos. No hay vuelta atrás.
-Lo haremos- respondemos a la vez Hinata y yo sin apartar nuestra mirada el uno del otro.
CONTINUARA...
Hasta aquí el capítulo. ¿Qué tal os ha parecido? Espero vuestro comentario al respecto.
En este capitulo he querido sobre todo explicar tres cosas. La primera es el primer encuentro de los protagonistas desde el punto de vista de Hinata. Es un momento crucial entre los personajes y quería explicarlo y ampliarlo correctamente. La segunda es explicar la conexión de Kenshi con Karasuno y con Hinata. También quería demostrar que Suga-senpai no es ningún tonto y que ya se ha dado cuenta del secreto de Hinata, pero como es tan bueno no va a decir nada por lo menos de momento. Y la tercera era Kageyama. Sí, Kageyama en general, porque él es un personaje muy complejo y me resulta difícil escribir desde su punto de vista. Él es un chico frío, honesto y está obsesionado con el voleibol, así como un poco lento para algunas cosas como no darse cuenta de que si ha soñado con Hinata de chica es por un motivo en especial. Quería sobre todo plasmar un poco como es su peculiar forma de pensar.
Bueno, pues eso es todo. En el siguiente capitulo aparecerá el ataque rápido raro. Adoro ese ataque porque es imposible hacer para personas normales, pero nuestros protagonistas son de todo menos normales, ¿no creéis? En fin, os dejo ya que tengo que dormir. Nos leemos.
Xao.
