Hello! Aquí os dejo el segundo capitulo~ Muchas gracias por vuestros comentarios, al final del cap os contesto! espero que os guste también este capitulo. owo


Gamzee encendió la radio y empezó a cantar feliz alguna canción, mientras seguía su camino de vuelta al acuario. Después de un par de espectáculos más, su buen amigo Tavros le invitó a echar una relajante partida de golf.

-¡Ow! Esto es... Muy frustrante. –Dijo Tavros, cuando volvió a fallar al intentar darle a la pelota.-

-Tavbro~ tienes que relajarte~ -Rió Gamzee, negando con la cabeza.-

-No sé porque se me ocurrió jugar a esto. –Suspiró el veterinario.- ¡Oh! Por cierto Gamzee, hoy he conocido a una chica muy mona en Starbucks. –Sonrió pensando que a su amigo le interesaría.- La he dicho que si quiere divertiste en la isla tu eres su hombre~ -Rió guiñándole un ojo, sacando un papelito de su bolsillo y dándoselo.- Es su número.

-O-Oh, gracias hermano, pero…No me interesa. –Dijo encogiéndose de hombros, devolviéndole el papel.-

-¿Qué? ¿p-por que no? –Preguntó Tavros bastante confuso, pareciéndole extraño que no lo quisiera.-

-Es que no funcionaría y ahora deja que me prepare para mi tiro milagroso. –Sonrió, dándole una última caladita al porro que se estaba fumando.-

Gamzee soltó todo el humo y se relajó totalmente, con los ojos entrecerrados y una enorme sonrisa de felicidad se preparó y le dio un buen golpe a la pelota, haciendo que esta pasara más allá del hoyo y cayera por un pequeño barranco a la playa.

-¡Mierda! ¡No, vuelve aquí putísima pelota! –Gritó Gamzee horrorizado, echando a correr detrás de ella, sin saber muy bien como término bajando por el acantilado hasta la playa.-

-Joder~ ¿Dónde está? –Suspiró tristemente al no encontrarla.-

-¿Buscabas esto~? –Dijo de pronto una voz familiar.-

-¡…! Karkat, hey~ hermano. -Sonrió Gamzee al ver al otro, sonrojándose intensamente al ver que el mas bajito se le acercaba sonriendo seductoramente, con su pelota en una mano y andando despacio hasta él para darle tiempo a contemplar su perfecto torso desnudo ya que iba vestido solo con un corto bañador negro.- J-Joder hermano…¿Qué haces aquí?

-Lo mismo que tú, buscar la puta pelota.- Sonrió Karkat llegando hasta él, cogiendo su mano y dándole la pelota de golf.-

-¿P-Pero no estabas buscando un puto cangrejo? –Sonrió confuso, dejando caer la pelota para dejar las manos sobre la cintura del otro.-

-Si pero…Es que no podía dejar de pensar en ti. –Respondió Karkat sonrojado, dejando las manos sobre el pecho de Gamzee y subiéndolas lentamente hasta sus hombros.-

-Joder~ yo tampoco he podido dejar de pensar en ti…Llevo toda la putísima mañana contigo en la puta cabeza. –Sonrió tontamente, acercándose a su rostro.- Me muero por desayunar contigo mañana~

-¿Si? Yo me muero por comerte ahora~ -Dijo Karkat mordiéndose el labio inferior, entrecerrando sus ojos y acercándose a sus labios, poniéndose de puntillas al ser más bajito que el otro.-

-¿E-En serio? –Gamzee se tensó, emocionándose por momentos.-

-Aja~ y mañana y pasado y el otro y el otro~ -Sonrió empujando con fuerza a Gamzee, haciéndole caer de espaldas contra la arena.-

-¡Wow! ¡Hijo de puta! –Rió sorprendiéndose al caer al suelo, resoplando cuando Karkat se le lanzó encima y le besó en los labios con pasión.-

-Honk~ como me gustas Karkat, mmm~ cabrón~ -Rió estúpidamente Gamzee, tirado en el suelo del campo de golf, abriendo los ojos para encontrarse con un Tavros mirándole preocupado pero aun soltando alguna risilla.- Q-Que… ¿Qué coño ha pasado? –Dijo Gamzee desconcertado, reincorporándose y quedando sentado para ver que todo había sido alguna alucinación.- ¡Ouch! –Se quejó al llevarse una mano a la frente.-

-Idiota, no te toques ahí.-Rió Tavros apartándole la mano.- Al hacer tu "tiro milagroso" la pelota ha rebotado en el carro y de ahí ha rebotado contra tu cabeza, te has quedado inconsciente y me he descojonado un rato.-Sonrió ayudándole a levantarle.-

-Hermano~…No más puto golf por hoy.

-¿Y no sería mejor no más porros por hoy? –Resopló negando con la cabeza.- Oye… ¿Quién es Karkat?

-E-eh…Joder, es un putísimo isleño y no puedo enamorarme de un putísimo isleño porque entonces no podré ser putísimamente libre y… No puedo volver a esa cafetería ¡Dame el puto número de esa guarrona! –Le pidió desesperado a Tavros, agarrándole por los hombros.-

Esa misma noche, Gamzee quedo con la chica que Tavros le había conseguido.

-Wow~ que suerte que te dediques a lanzarte desde acantilados en Hawaii. –Sonrió la chica emocionada.-

-Bueno, con ello me gano la puta vida. –Sonrió Gamzee encogiéndose de hombros.-

-Yo soy fiscalista y mi trabajo no es nada divertido. –Suspiró y miro de nuevo la enorme copa que se estaba bebiendo.- Y me gustaría hacer algo súper divertido esta noche~ -Sonrió de manera sensual, atrapando la pajita con los labios y empezando a beberse toda la copa de un trago.-

-Oh oh~ más despacio hermana~ -Sonrió Gamzee, observándola.- Voy a tener que pedirte otra súper copa. –Dijo al ver como la chica se la terminaba y soltaba un gritito de emoción.-

-Uff~ creo que me estoy colocando~ -Dijo la chica.- ¿Tú te estas colocando~?

-Estoy en ello. -Sonrió Gamzee, removiendo su copa con la pajita, sin mucho ánimo.-

-¿En qué piensas~? –Preguntó la chica mientras mordisqueaba la pajita en un intento de parecer sensual.-

-¿Qué en que pienso…? –Murmuró Gamzee, quedándose con la mirada pérdida.-

Gamzee suspiró sonriendo con cariño, al venirle a la mente el rostro de Karkat riendo dulcemente esa misma mañana.

-Joder…Lo siento, pero en realidad no estoy nada colocado. –Suspiró.- Y tú tampoco, porque esa mierda colorida que te has tomado no lleva nada de putísimo alcohol.- Dijo, haciendo que la sonrisa de su ligue se convirtiera en un ceño fruncido y confuso.- He utilizado esta táctica muchas veces, hace que las bellas turistas como tú se crean que están ebrias, cuando en realidad están en perfectas condiciones para tener una putísima noche de sexo salvaje…Todo es mental, hermana~

-…Wow –Soltó la chica realmente sorprendida.-

-Lo siento hermana, tampoco me lanzo desde acantilados…Tengo putísimo vértigo. –Sonrió tristemente.-

-B-Bueno…Como es mi última noche aquí, quizá podríamos hacer como que no me has dicho nada y~ ¿Acostarme contigo? –Sonrió emocionada.-

-No puedo, lo siento. –Sonrió levantándose.-

-Bueno… y al menos ¿Podrías decirme dónde puedo encontrar a alguien que esté dispuesto a acostarse conmigo? –Suspiró, cruzándose de brazos.-

-Claro, ese tío de ahí podría ayudarte.- Dijo felizmente Gamzee, señalando a Cronus unas mesas más atrás, quien les saludaba felizmente y alzaba una copa.-

Gamzee salió del exótico restaurante y se fue a casa, sonriendo y pensando que realmente debía volver a la cafetería y desayunar con Karkat, y entonces a la mañana siguiente…

-Joder~ sí que esta putamente lloviendo. –Dijo Gamzee entrando a la cafetería, moviendo la cabeza de un lado a otro para intentar secar su esponjoso cabello, como si fuera un perrito.- Vale, Karbro aún no ha llegado. –Sonrió y decidió sentarse un momento en la barra.-

-Oye tú. –Dijo de repente Kanaya, acercándose a él con el ceño fruncido.- No quiero parecer maleducada pero debo pedirte que te largues de aquí.

-¿P-Por qué hermana? ¿Qué he hecho? –Preguntó Gamzee confundido.-

-Nada, solo…Es que hoy está cerrado. –Dijo sintiéndose algo mal, al ver la carita de pena que le había puesto el otro.-

-Listo~ -Dijo Equius sirviéndole el desayuno a un viejecito.-

-¿En serio? –Gamzee no pudo creerlo.-

-Vale, no te vayas, ahora vengo. –Dijo Kanaya saliendo.-

-Vale… -Dijo Gamzee cada vez más confuso.- Buenos días cabeza cuadrada. –Saludo felizmente a Equius.-

-Buenos días Don Pastelitos de mora. –Le sonrió.-

-Joder, puta lluvia de mierda.- Maldijo Karkat entrando por la puerta, apartándose una chaqueta de la cabeza y yendo a sentarse a su mesa de siempre.-

-Ahí está. –Sonrió Gamzee emocionándose, levantándose para ir con él.- Hola~ -Saludo felizmente.-

-Hola. -Respondió Karkat mirándole un momento, para después coger el menú y pensar en que podría desayunar.-

-Hoy me huelen los putísimos dedos un montón a pescado.-Rió sentándose frente a Karkat.- Así que podrás olisquearlos durante un buen rato~-Dijo encogiéndose de hombros.-

-… ¿Qué…Coño has dicho? –Dijo Karkat frunciendo el ceño, haciendo una mueca de asco.-

-Que he estado sobando a la morsa toda la mañana pensando en ti. –Sonrió feliz.-

-…Vale~ -Sonrió Karkat.- Pero ya te estas largando de aquí, pedazo de pervertido. –Le dijo seriamente, soltando el menú.-

-¿E-eh? –Gamzee le miró confuso y dolido, él no era ningún pervertido.- Solo estoy bromeando, por lo que estuvimos hablando ayer. –Dijo apenado.-

-¿Ayer? No te he visto en mi puta vida, gilipollas. –Dijo molesto, levantándose.- Equius, echa a este maldito pervertido de aquí. –Dijo, yendo hacia la cocina.-

-Ya voy Karkat. –Dijo Equius, cogiendo su cuchillo.-

-Equius, deja eso. –Dijo Kanaya apareciendo justo a tiempo.- Yo me encargo cariño. –Dijo sonriendo tranquilizadoramente a Karkat.- Tú, sígueme. –Dijo agarrando el brazo de Gamzee, que se había levantado también.-

-¿P-Pero que está pasando? Solo estaba bromeando. –Dijo Gamzee siendo arrastrado fuera de la cafetería, quedándose bajo el techo de esta ya que aún seguía lloviendo.- ¿Esta putísimamente loco o que le pasa? –Dijo frunciendo el ceño, viendo como Karkat le seguía mirando desde el interior con cara de pocos amigos.-

-Karkat es un chico muy especial. –Suspiró Kanaya.- Hace cosa de un año…Tuvo un horrible accidente de coche…-Dijo algo triste al recordarlo.- Iba con su padre, venían de pescar un cangrejo por su cumpleaños cuando de repente una vaca se cruzó en su camino, su padre al intentar evitarla perdió el control del coche y terminaron estrellándose contra un árbol…Por suerte su padre tan solo se rompió algunas costillas, pero…Karkat tuvo una gran lesión cerebral…-Dijo, quedándose algo cabizbaja.- Perdió la memoria a corto plazo.

-J-Joder… -Dijo Gamzee, quedándose algo shockeado por la noticia.- ¿Y no se acuerda de nada?

-No, no la memoria a largo plazo la tiene intacta, Karkat se acuerda absolutamente de todo hasta la noche antes del accidente, pero lo que no puede es guardar más información… Es como si su contador se pusiera a cero cada noche mientras duerme. –Dijo, esperando que entendiera lo que quería decir.-

-Un momento, esto parece el típico royo que le soltaría yo a un putísimo psicópata para que me dejara en paz. –Dijo, sintiéndose ofendido.- ¿Soy yo el psicópata?

-¡Idiota, ojalá me estuviera inventado todo esto! –Dijo Kanaya apretando los puños con impotencia.- Karkat no puede recordar haberte conocido, aunque quisiera.

-Y… ¿Por qué me dijo ayer lo del cangrejo?

-Lo dice todos los días… -Suspiró algo cansada.- Cada mañana se despierta pensando que es el 13 de octubre del año pasado, y viene aquí todos los días a desayunar gofres porque es lo que hace todos los domingos y el 13 de octubre cayó en domingo…Él no tiene ni idea de que ya ha pasado más de un año.

-Pero… ¿Y si le da por leer el puto periódico o algo? –Dijo, pensando que tendría que haberse dado cuenta de que vivía en el día equivocado.-

-Su padre y su hermano se encargan de todo eso, cada noche su padre deja el periódico del 13 de octubre en el porche, para que cada mañana Karkat lo recoja y lo vea…Tiene cientos de copias… Y Karkat, hace exactamente lo mismo cada día…

Y un día cualquiera, en la vida de Karkat…

-Hey, ya estoy en casa. –Dijo Karkat después de aparcar su coche en la entrada.- ¿Papa?

-Estoy en la cocina~ -Informó una profunda y tranquila voz.-

-Buenos días y feliz cumpleaños. –Sonrió Karkat, abrazando a su padre y dándole un rápido besito en la mejilla.- ¿Listo para ir a por un puto cangrejo? …Espera ¿Qué coño es esto? –Dijo frunciendo el ceño, al ver un cangrejo en la encimera.- ¿Ya has ido? –Dijo mirándole tristemente por no haberle esperado.-

-Lo siento cariño, es que la mujer de la pescadería me ha visto y me lo ha regalado por mi cumpleaños, no podía decirle que no. –Rió para quitarle importancia.-

-Hump… -Karkat se cruzó de brazos, mirando hacia otro lado indiferente.- Ya, bueno…Yo creo que le gustas. –Le sonrió levemente, cogiendo el cangrejo para guardarlo en el congelador.-

-Hahaha es posible. –Se encogió de hombros.-

-¿Pero qué hay de nuestra tradición?

-Bueno, tengo otra idea. –Sonrió y salió de la cocina, haciéndole una señal a su hijo para que le siguiera al jardín.- Ayer pinte todo el taller, de blanco~ Y creo que es demasiado blanco porque me da dolor de cabeza. –Suspiró, abriendo las puertas del taller.-

-Joder, la verdad es que necesita algo de color. –Dijo Karkat sin entender porque lo habría pintado totalmente de blanco.-

-Eso pensé yo. –Sonrió, destapando una mesa llena de botes de pintura de todo tipo de colores.-

-¡…! ¿E-En serio? –Karkat le miró emocionado y cogió un par de brochas.-

-¡Claro! Desmádrate hijo, píntame algo bonito por mi cumpleaños. –Sonrió el Sr. Vantas, revolviéndole más sus oscuros mechones.-

-Eso haré. –Sonrió y empezó a abrir los botes.- Pero prométeme que iremos a por un cangrejo por acción de gracias. –Le dijo, amenazándole con un pincel y frunciendo el ceño.-

-Prometido. –Sonrió ampliamente.-

-Bien. –Asintió Karkat felizmente, girándose y dándole la espalda para empezar a pintar, sin darse cuenta de cómo la típica sonrisa de su padre desaparecía y le miraba tristemente.-

-Oye, vete a ver el puto partido de los Vikings mientras yo pinto ¿Vale? –Dijo Karkat dando algunos brochazos.-

-Buena idea. –Sonrió el Sr. Vantas, saliendo del taller y dando un suspiro cansado, volviendo al interior de su casa.- ¿Qué hay de cenar, Kankri? –Preguntó a su hijo mayor, este se encontraba apoyado contra la mesa, leyendo el periódico.-

-Espaguetis, papa. –Respondió simplemente, concentrando en leer la actualidad.-

-¡Hey!,¿Qué haces con eso? ¿Y si tu hermano lo ve? –Se asustó arrebatándole el periódico del día.-

-¡…! Cálmate papa, Karkat ahora esta entretenido pintando el taller, sabes perfectamente que se va a pasar ahí metido horas y horas sumergido en su mundo creativo y plasmando su arte de su pobre mente herida a la pared, pared que hemos tenido que repintar de blanco cientos de veces, ya ni puedo llevar la cuenta. –Dijo Kankri cruzándose de brazos.- ¿Por qué no le entretenemos de otra manera? No se… Un maratón de comedias románticas o…no, no, eso es mala idea. –Suspiró pensando que no aguantaría un maratón sobre ese tipo de películas.- Es cierto, la mejor forma es que se quede ahí pintando por horas, al menos así es feliz.

-Si si, lo que tú digas hijo.- Dijo el Sr. Vantas sin haberle escuchado, acercándose a un armarito y sacando una caja del fondo, de esta cajita de madera saco una cinta de video.-

-…Adelante Vikings~ -Dijo Kankri sin animo alguno, aborreciendo ya ese partido.-

-Vamos, ven a verlo conmigo~ -Sonrió el , agarrando a su hijo de un brazo y sentándole con él en el sofá.-

Kankri suspiró y se sentó en el sofá con su padre, prefiriendo coger uno de sus libros y leer antes que volver a prestarle atención a la vieja cinta con el partido grabado.

-¿Qué tal va el partido? –Preguntó Karkat apareciendo un largo rato después, algo manchado de pintura, bebiendo un poco de agua y sentándose en el sofá junto a su padre y hermano.-

-Oh, genial~ si marcan quizá ganemos ¿Y qué tal te está quedando? –Sonrió su padre.-

-Ow, ojalá ganen por tu puto cumple y ya lo verás. –Sonrió con orgullo.-

-Karkat, ese lenguaje. –Regañó Kankri sin apartar la mirada de su interesante libro.-

-Cállate de una puta vez, Kankri. –Le gruñó, cruzándose de brazos.-

-No sueltes tantos tacos, no sé cómo te dejaron ser profesor con esa lengua. –Suspiró negando con la cabeza.-

-Vamos chicos, no discutáis~ -Suspiró el Sr. Vantas.- Mirad, este pase es decisivo. –Dijo señalando a la tele.-

-Te apuesto 10 dólares a que ganamos. –Dijo Karkat, sonriendo a su hermano.-

-Karkat, es horrible apostar y más en un juego donde…Humm…Vale, 10 dólares a que perdemos, porque vamos a perder. –Dijo encogiéndose de hombros.-

-Hecho. –Dijo Karkat mirando a la tele emocionado, sin darse cuenta de la mirada asesina que le estaba echando su padre a su hermano.- Oh…Mierda ¡vaya mierda de equipo! –Dijo Karkat, enfadándose después de ver como terminaba el partido, sacando 10 dólares de algún bolsillo y dándoselos a su hermano, aprovechando que se levantaba para volver a su trabajo en el taller. – ¡Eres un puto gafe, Kankri!- Se le oyó gritar.-

-Eso te pasa por apostar, querido hermano.- Sonrió guardándose los 10 dólares.- ¡…! ¿P-papa? –Se asustó cuando de repente su padre le tiró un cojín a la cara.-

-No es la primera vez que le haces esto, deja de ganarte su dinero. –Le regañó.-

-Oh vamos, tan solo le estoy enseñando lo malo que es apostar, es un grave pecado papa, deberías saberlo pero aun así se lo permites y… m-muy mal. –Dijo rápidamente mientras se levantaba del sofá y huía.-

Más tarde, esa misma noche la familia Vantas celebraba el cumpleaños con una gran tarta de chocolate.

-Dios mío, creo que estoy engordando. –Suspiró tristemente Kankri, comerse un trozo de tarta todas las noches no podía ser sano.-

-Calla y come, la he hecho con todo mi puto amor. –Le ordenó Karkat, echándole otro trozo.-

-H-Hijo, no te preocupes, podemos guardarla para desayunar mañana. –Sonrió el , sin tener ganas de más tarta desde hace ya bastante tiempo.-

-Vale, entonces abre ya tu regalo.- Sonrió Karkat, dándole un paquete bien envuelto.-

-¡Oh! Es el Sexto Sentido. –Sonrió su padre emocionado al abrirlo sin romper el papel, Kankri asintió feliz.-

-¿Queréis que la veamos ahora? –Sonrió Karkat, esperando que sí.-

-…C-Claro hijo. –El aguantó como pudo la sonrisa, costándole, mientras que Kankri no se molestó en ocultar el aburrimiento plasmado en su rostro.-

Unos minutos después, la familia Vantas se encontraba en el sofá viendo la "nueva" película. El Sr. Vantas se encontraba dormido en un extremo del sofá, Karkat en el medio recostado un poco sobre Kankri y este último concentrado en mantener los ojos abiertos, sintiéndose adormilado por el aburrimiento.

-¡Aah! Joder. –Gritó Karkat asustándose, como siempre, en la parte de un inesperado disparo, haciendo que Kankri se asustara y su padre se despertara desconcertado, aunque después sonriera con cariño a su hijo.-

-Es increíble, no me esperaba para nada el puñetero final. –Dijo Karkat una vez había terminado la película, listo para subir a su habitación y dormir.- ¿Os ha gustado? –Sonrió a su padre y hermano, que le seguían como si fueran dos zombies.-

-Me ha encantado, ha sido genial. –Sonrió su padre.-

-Genial es poco. Es una obra maestra que juega con los sentimientos de aquellos que lo están viendo, envolviéndolos en aquella emoción y tensión, sin tener ni idea de lo que va a pasar a continuación, oh~ que gratificante cuando te das cuenta de los acontecimientos y…

-Vale vale, vamos a parar tu discurso, tu hermano tiene que acostarse. –Le interrumpió su padre, dándole un besito en la frente a Karkat.- Te quiero hijo. –Sonrió algo triste y lo espachurró contra él.-

-Y y-yo a ti, papa. –Dijo algo desconcertado, aun mas cuando Kankri lo estrujaba también.- Bueno, bueno, vale ya, que solo me voy a ir a dormir .-Rió pensando que su familia era una exagerada.- Buenas noches.

-Descansa mucho hijo.

-Hasta mañana. –Se despidieron viendo como Karkat subía las escaleras.-

El Sr. Vantas y Kankri suspiraron tristemente al mismo tiempo, se miraron y Kankri le dio una palmadita de ánimo a su padre antes de empezar con el trabajo de la noche.

Ambos fueron a la cocina, mientras que Kankri tenía que tirar la deliciosa tarta de Karkat a la basura, su padre volvía a meter la película dentro del envoltorio de regalo.

Kankri salió al porche y se acercó al viejo congelador donde se guardaría el hielo, este estaba bien cerrado con un candado, Kankri sacó la llave de unos de sus bolsillos del pantalón y sacó un cangrejo congelado de los muchos que tenían allí guardados.

Mientras tanto, el Sr. Vantas subió a su habitación y abrió el armario, cogiendo uno de los periódicos del 13 de Octubre, bajando y dejándolo en la entrada.

El Sr. Vantas entró con extremo cuidado en la habitación de Karkat, este ya estaba totalmente dormido en su cama, siempre solía desmayarse de sueño nada más tocar la almohada. Su padre agarró la ropa que Karkat había usado el día de hoy, la misma ropa que había estado usando siempre, una simple camiseta negra de manga corta con su símbolo del zodiaco, cáncer, y unos pantalones vaqueros grises algo gastados, lo agarró todo y bajó para echar a lavar la ropa, mañana por la mañana se la dejaría de nuevo preparada como si estuviera limpia desde hace tiempo en su armario.

Por otro lado, Kankri terminaba de rellenar el bote de champú de cerezas que siempre utilizaba Karkat, el bote siempre debía tener la misma cantidad, más o menos por la mitad, por lo que Kankri se encargaba de comprar uno nuevo cuando hacía falta y llenar por la mitad ese viejo bote.

El Sr. Vantas y su hijo mayor se pusieron ropa de trabajo, ya manchada con pintura blanca de otras veces, ambos fueron al taller, que ahora se encontraba totalmente decorado con vivos colores y dibujos hechos por Karkat. Su padre sacó la cámara de fotos e inmortalizo el arte de su hijo, suspirando tristemente junto con Kankri cada vez que tenían que borrarlo echándole de nuevo pintura blanca.

-Y eso es lo que pasa todos los días… -Terminó de contarle Gamzee a su mejor amigo.-

-Vaya…Que triste. –Dijo Tavros, bastante apenado por la historia.- ¿Cuánto tiempo tardará en recuperar la memoria?

-Los médicos dicen que quizá no la recupere…Es una putísima putada. –Suspiró Gamzee, terminando de arreglar el timón de su barco, habiéndolo sustituido por una rueda de bici.-

-Vaya… -Suspiró Tavros- Pero bueno, mira el lado positivo, es el chico perfecto para ti. –Sonrió levemente.- Puedes estar todos los días que quieras con él, sin atarte.

-Sí, porque su avión sale todas las noches ¿no? –Sonrió Gamzee.- No, Tavbro, eso es putamente perverso. –Dijo poniéndose serio, indignándose.-

-¡No es perverso! Vamos, le conoces, tonteáis, sales con él y no tienes que sentirte atado, nadie sufre... ¿Verdad?

-¡Tiene una puta lesión cerebral, animal! –Dijo frustrado, sin parecerle bien.-

-S-Si bueno, pero…Pero es que jamás habías encajado así con nadie Gamzee, e-estabas tan feliz y ahora… -Suspiró tristemente, queriendo lo mejor para su amigo.-

-…Gracias por preocuparte Tavbro. –Sonrió pasándole un brazo por los hombros, mirando el cielo estrellado, ambos apoyados a un lado dentro del barco.- Pero no creo que pueda funcionar…No sé qué coño hacer….

-Bueno, puedes hacer lo que hace su padre ¿no? Intentar alegrarle el día. –Sonrió, pensando que su amigo era experto en eso.-

-N-No sé, quizá simplemente deba concentrarme en otras cosas…Como terminar de arreglar este putísimo barco. –Suspiró, separándose para seguir trabajando.-

-Vale, aun sigues con la loca idea de morir congelado. –Suspiró Tavros, moviéndose para ayudarle.-

-Diario del putísimo capitán, 7 de Noviembre, The Dark Carnival está casi recuperado de su anterior percance, listo para volver a surcar el grandioso océano.-Dijo felizmente Gamzee, metiéndose en su papel.- ¡…! ¡Tavbro! –Gritó, asustándose cuando de repente se oyó un ruido y vio cómo su amigo se quedó atascado de cintura para abajo entre las tablas del suelo.

-C-Creo que…Deberías reforzar el suelo. –Dijo, encajado e intentando salir de ahí.-

A la mañana siguiente…

Karkat se encontraba leyendo un libro sobre romances, sentado en su mesa de siempre y comiéndose sus gofres como cada mañana, esta vez había hecho un pulpito con ellos.

-Hey~ -Saludó Gamzee, entrando cuidadosamente al interior de la cafetería por la parte de atrás, en la cocina.-

-Don Pastelitos de mora ¿Qué haces aquí? –Dijo Equius bastante serio.-

-S-Solamente quería saludar a Karkat…-Dijo tristemente, realmente había pensado en olvidarle y seguir con su vida pero no podía.- Te prometo que no le voy a molestar. –Dijo rápidamente, asustándose cuando vio que el cocinero sacaba su enorme cuchillo.-

-¿Qué ha dicho Kanaya?

-Que si vuelvo a hablar con Karkat me mataras con un putísimo cuchillo de carnicero.

-Es la jefa, tío, y es como una madre para ese chaval. –Suspiró y dejó el cuchillo sobre la mesa.- De todas formas, Karkat no querría hablar contigo.

-¿Cómo dices, hermano? –Preguntó Gamzee desconcertado.-

-Mira, puede que aquel día le pillaras en uno de sus extraños momentos amigables pero Karkat suele ser una persona reservada y con bastante mala leche, y sobre todo, odia que le molesten cuando está atiborrándose de azúcar. –Explicó Equius, Gamzee no pudo evitar mirar a Karkat y como este le echaba más sirope de chocolate a sus gofres, parecía que el "Pulpito" que había hecho había explotado en su tinta.- En serio, odia que le molesten. –Repitió.-

-Bueno, puede ser pero no si lo hace Gamzee Makara. –Dijo con orgullo.-

-¿Quién coño es ese?

-¡Soy el putísimo yo! –Sonrió ampliamente.- Y te apuesto 20 jodidos dólares a que desayuna conmigo otra vez~

-…Trato hecho. –Sonrió el cocinero.-

-¿Qué tal, cielo? ¿Necesitas algo más? –Sonrió Kanaya, viendo como Karkat devoraba sus gofres.-

-Hey Kanaya, bonito corte de pelo.- La sonrió.- Te queda mejor el pelo corto y no, no quiero nada más, gracias.

-Gracias a ti. –Rió Kanaya y asintió, alejándose y frunciendo el ceño al ver como Gamzee se acercaba feliz.-

-No te preocupes hermana, Equius y yo hemos hecho un putísimo trato, todo irá bien~.-Sonrió cuando Kanaya suspiró y siguió a lo suyo.-

Gamzee se sentó en la barra y cogió un palillo, sonrió a Equius con suficiencia y se acercó a la mesa de Karkat.

-¡Oh dios mío! ¡Ese malvado pulpo te está atacando con su tinta chocolateada! ¡Tendremos que acabar con él! –Gritó, haciendo una buena actuación de ir a su rescate y clavándole el palillo, a modo de arpón, a la parte del pulpito que Karkat aún no se había comido.-

-¡…! –Karkat le miró sorprendido y desconcertado.- Oh, gracias por salvarme la vida, como puedes ver soy una puta damisela en peligro a manos de un puto pulpo del cual ya me había comido la mitad. –Dijo irónico.- ¿Es que nadie te ha enseñado a no meter las putas manos en la comida de la gente? –Le gritó mirándole indignado.-

-Ow…N-no…Yo solo quería…Ow… -Gamzee se quedó totalmente en blanco, sin saber cómo salir de esta.-

-¡Lárgate, estoy intentando comer! –Le gruño el otro, quitando el "arpón" del pulpito para seguir devorándolo.-

-P-Perdona hermano…-Susurró derrotado y miró a Equius mientras se alejaba, este le sonreía ampliamente mientras levantaba hacia arriba ambos pulgares y después los bajaba hacia abajo.- Grr~ -Gruñó Gamzee, sin darse por vencido.-


Gracias por leer! espero que os haya gustado y aun queráis saber que pasara~ chan chan! (?) xD Mindnight Desperfect muchas gracias por leer, me alegro mucho de que mueras de ternura! .D y gracias BiancaFlippy espero que este cap te haya gustado! ouo La semana que viene mas! xD