Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.
Lucy– pensamientos o recuerdos
"Natsu"– hablando por teléfono.
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Dormitorio para Chicos
Capítulo 10: La obsesión de Lisanna
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—Todo arreglado, señorita, Heartfilia.
—Muchas gracias— agradeció la rubia, finalmente tenía agua caliente, una semana duchándose en el cuarto de baños de los chicos, había sido muy incómodo.
—¿Ya tienes agua caliente?— le preguntó Jellal cuando la chica bajó las escaleras acompañando el hombre que había arreglado su problema.
—Sí— sonrió, abriendo el refrigerador y tomando un yogurt. —¿Dónde están todos?— no veía a ningún chico desde largos minutos atrás.
—Natsu, el abuelo lo llamó, parece que tendrá problemas por la pelea en el juego— miró a la chica. —Gajeel ni idea y Gray, está con Juvia, están encargados de las luces.
—Fantasía— dijo emocionada.
—Oye— la llamó, poniéndose de pie y acercándose a ella. —¿Luego de lo del partido, te estabas besando con Hibiki?— la chica se sonrojó a más no poder y casi escupió el yogurt que tenía en la boca.
—¡Pero claro que no!— gritó ofendida. —No soy ese tipo de chica— le hizo saber.
—Es que la otra vez mi hermano y yo te vimos, Natsu también.
—¿Me vieron?— preguntó confusa.
—Sí, cuando salimos del juego, estabas con Hibiki, besan….
—No— le interrumpió. —Me habían golpeado en la nariz y Hibiki solamente me ayudaba, nunca me besaría con un chico que no me gusta— y calló, muy sonrojada al ver como el gemelo la miraba con una sonrisa cómplice.
—¿Por qué no se lo dices?
—¿Decirle qué a quién?— se hizo la desentendida.
—A Natsu, porqué no le dices lo que sientes, eso podría cambiarlo todo, creo que piensa que andas tras Hibiki, bueno, lo pensé, pero sino sucedió nada entre ustedes, deberías decirle, últimamente se enoja mucho— ella lo escuchaba sin saber que decir. —Creo que le gustas, estoy seguro, pero es bastante complicado— continuó. —Aquí entre nosotros— se inclinó para susurrarle al oído. —Nunca ha tenido una novia— susurró sorprendiendo a la chica.
—¿Qué hacen?— la voz de Natsu los interrumpió. Ambos miraron hacia el chico, éste tenía el entrecejo fruncido.
—Le contaba un secreto.
El pelirrosa miró a la rubia, estaba algo sonrojada y evitaba su mirada, desde lo de la azotea actuaba extraña con él.
—Pervertido— dijo quitándole el yogurt a la rubia que para su sorpresa no le gritó como siempre le hacía.
—¿Qué tal lo reunión con el abuelo?— le preguntó sonriendo.
—Qué crees, me sermoneó— se quejó. Ambos chicos se miraron sin entender cuando la chica corrió para las escaleras. —Está muy extraña.
—Las mujeres son muy complicadas.
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La rubia estaba sorprendida, la decoración del festival está muy linda, los chicos iban y venían en concursos, sin embargo, ella no se había atrevido a participar en nada.
—Vamos, es la competencia de traje de baños— Erza la había tomado de la mano, obligándola a ir hasta donde estaba un escenario al aire libre, pues todo el festival era en el enorme patio de Fairy Tail.
—Pero yo no me anoté.
—No te preocupes, nosotras lo hicimos— le dijo Cana.
—Rápido, cámbiense— les dijo una profesora cuando llegaron a su destino y le señalaba unos vestuarios hechos de cortinas.
Cuando prácticamente las chicas la obligaron a entrar y entregarle el bikini, suspiró, era vergonzoso, no era lo mismo ir en bikini a la playa o piscina que estar bajo muchas miradas.
—¿Te avergüenzas?
Escuchar aquella voz la hizo saltar del susto. Natsu.
—¡¿Qué…— pero el chico le tapó la boca con una mano.
—Shhh, te escucharán las demás y pensarán que estamos haciendo otra cosa— le sonrió. La chica asintió, ese tonto tenía razón y por lo único que era separada de las otras chicas era por unas gruesas cortinas.
—¿Qué haces aquí?— susurró.
—Quería ver cómo te queda el bikini.
—Eres un pervertido, vete ahora mismo— le dijo cubriéndose con la camiseta, pues antes que él entrara, se había quitado el top naranja.
—Vamos, que no te de pena.
Tomó ambas manos de la chica y la apartó de su pecho, tenía un sujetador color verde.
—¿Cómo entraste?
—Eso es cortina, Luce, cualquiera pudiera entrar— sonrió. —Vamos, vístete— la chica se sorprendió cuando él le dio la espalda, dándole privacidad
—No se te ocurra mirar.
—No lo haré— prometió, sonriendo entre dientes.
No le quedaba de otra, si ese idiota se atrevía a mirarla lo patearía, lo juraba. Se quitó el sujetador, dispuesta a ponerse la parte de arriba del traje de baño, pero de repente, unos cálidos labios besaron la curva de su cuello.
—¿Q..qué haces?— preguntó sonrojada.
—Eres muy inocente— le dijo con burla, besando con suavidad su pálido cuello mientras sus manos tomaban los grandes pechos de la chica. —Realmente son grandes— susurró al oído de la chica, tomando su lóbulo y mordiendo suavemente mientras ambos dedos índices iban al encuentro de la rosa cima de sus pechos, obligando a la chica a jadear.
—N…n..o hagas eso— le dijo, su rostro estaba muy sonrojado y lo sentía caliente.
—Solamente te estoy preparando— su tono pervertido y malicioso, haciendo que todo el cuerpo de la rubia estuviere en alerta.
Delineó el borde del oído de ella con la punta de la lengua mientras sus manos acariciaban los pechos femeninos. Deslizó los labios por la espalda de la chica, besando y lamiendo mientras unas de sus manso se deslizaba de unos de sus pechos hasta su vientre, desabrochando el cierra de la corta falda jeans para introducirla y empezar a tocar.
—¿Ya estás mojada?— le preguntó coqueto y burlón. Cuando introdujo la mano bajo las bragas, tocándola directamente, tuvo que con su otra mano, taparle la boca a la chica, pues ésta empezaba a gemir. —Te ves tan linda, diablos, podría follarte aquí mismo— susurró con voz caliente, introduciendo un dedo dentro del mojado centro de la rubia, obligándola a arquear la espalda cuando el orgasmo la invadió. —Eso fue rápido— quitó la mano de su boca, dejándola respirar, su respiración era errática, entrecortada.
Minutos más tardes, ella se separó de sus brazos, obligándolo a soltarla y sacar los dedos del calor de su centro.
—Te vez hermosa así toda sonrojada— rió, justo antes de llevarse los dedos a la boca y saborear el sabor de la rubia. —Apuesto que de la fuente será más delicioso.
La mirada y sonrisa pervertida del chico la obligó a retroceder. Natsu era un pervertido.
—Deja de hablar así— le pidió muy avergonzada.
—Creo que tendrás problemas si te pones ese bikini— seguía sonriendo, observando las dos pequeñas piezas en el piso. —Alguien podría ver la marca en tu espalda y las de tu cuello— la mirada verde del chico no se apartaba de ella, tenía las manos tapando sus pechos, estaba sonrojada y con la falda desabrochada.
—¿Qué hiciste?— le preguntó confundida.
—Nada— apartó la mirada de ella a la vez que un muy leve sonrojo cubría sus mejillas.
—Natsu— su voz sonó a regaño, tomó su top para cubrirse y luego se acercó él. —¿Qué me hiciste?
—Nada, solamente reclamo lo que es mío, y tú eres mía, Luce— dijo, pero no la miraba, saber que ella se mostraría en bikini ante otros, no le agradaba.
—¿Estás celoso?— no pudo evitar sonreír con ternura al preguntarle aquello.
—Claro que no, rubia tonta— la miró, dejándola ver su sonrojo.
—Estás sonrojado— era la segunda vez que lo veía en aquel estado.
—Claro que no— se frotó el cabello, de repente se sentía aún más acalorado. —Diablos, mira lo que me haces— la tomó de una mano, acercándola a él y uniendo sus labios, besándola, saboreando su dulce boca.
—Pe…pero.. no hice na…da— decía entre beso, dejándose besar, sintiendo la caliente boca del pelirrosa.
—Lo has hecho todo— la siguió besando pero esta vez con mayor intensidad.
—¿Lu-chan, ya estás lista?
La voz de Levy obligó a ambos separarse rápidamente, se miraron sin saber qué hacer.
—¿Lu-chan?
—Dame un segundo— pidió una nerviosa rubia.
—Te ves muy linda cuando estás nerviosa— se le acercó y con rapidez le robó un beso. —Tienes mojada las bragas, te he dejado marca, si vas a participar, las chicas sabrán lo que sucedió aquí— le dedicó una coqueta sonrisa y alzó la cortina y volvió a salir de allí, dejando a una sonrojada Lucy.
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—Y nosotras que te habíamos inscrito— decía Mira, pues la rubia era la única que no iba en bikini, hasta Juvia.
—No importa— dijo sonriendo la rubia, estúpido Natsu, pensó, aún estaba sonrojada.
—¡Wow, creo que la competencia será dura este año!— dijo Jellal, pues los chicos se habían acercado donde las chicas.
—Sí, ya vi a Kagura, diablos, está buenísima la condenada— dijo Gajeel, ganándose una negativa mirada de la peliazul.
—Sí, este año parece que todas las chicas decidieron participar— decía Mystogan mirando a su alrededor.
—¿Esa no son Wendy y Cheria?— preguntó un confuso Gray al ver a ambas chicas correr hacia ellos.
—¿No me digan que ustedes van a participar?— preguntó Laxus.
—Claro, y vamos a ganar— le aseguró Cheria riendo.
—Lo siento hermanita, yo ganaré— todas las miradas fueron sobre la recién llegada Sherry, hermana mayor de Cheria, venía con Lyon, el chico el cual estaba enamorada.
—Esto se convertirá en una guerra— susurró Jellal a Natsu quien estaba en silencio y miraba a la rubia la cual evitaba su mirada.
—Siento mucho desilusionarte, pero solamente habrá una ganadora y seré yo— Jenny, la rubia de sorprendentes curvas se acercaba, llevaba un traje de baño en piel de leopardo y unas orejas de gato. —Lo siento, Mira, la corona será mía este año.
La rubia miró a las chicas, de alguna manera agradecía no participar en aquello, no era un concurso, era una casi un campo de guerra.
—Myst, me puedes ayudar con el nudo de mi bikini— automáticamente las miradas fueron sobre el gemelo y luego sobre Jenny. Esa rubia descarada se había soltado la parte de atrás del traje de baño, causando que cualquier viento dejara libre sus pechos.
—Claro— dijo gustoso el gemelo.
—Mira-nee— dijo Lisanna al ver como su hermana se iba de allí a pasos rápidos.
—Eres una chica muy mala, Jenny— rió Lyon.
—Tenemos que irnos, los vemos luego del concurso— dijo la Scarlet.
—Recuerden votar por nosotras— le pidió Cana, besó a Laxus y se alejó junto a Erza, Levy, Juvia y las demás chicas, menos Lucy.
—Yo pensaba que ibas a participar— le dijo Mystogan
—E..tto— miró a Natsu, pero éste desvió la mirada.
—Creo que tienes algo en el cuello, conejita— le dijo Gajeel, acercándose a la rubia. —¡Diablos, tremendo chupón el que traes ahí, conejita!
La rubia se sonrojó fuertemente, llevándose una mano al cuello intentando cubrir la marca que allí tenía.
Los chicos miraron a Natsu y luego a la rubia.
—No sean mal pensados— protestó el pelirrosa, acercándose a la rubia y dejando su bufanda rodeando su cuello. —Deberías decirle a tu novio que no te deje esas marcas— se burló con una sonrisa.
—¡Eres un tonto!— dijo sonrojada antes de salir corriendo, no entendía porqué desde lo sucedido en la azotea su corazón no había dejado de latir fuertemente cuando estaba cerca del pelirrosa.
—Parece que la pones más nerviosa que lo normal— le dijo Gray riendo.
—No sabía que la conejita tuviese novio.
—No lo tiene, no me ha dado repuesta— aquello bastó para que los chicos miraran con cara de póker al pelirrosa.
—Espera, espera un momento— pidió un confuso Jellal.
—¿No te ha dado repuesta?— preguntó Mystogan. —¿Le pediste que sea tu novia?
—Diablos, esto sí que es una sorpresa— dijo Laxus.
—Entonces estás babeando por Lucy, salvaje— se burló Lyon del pelirrosa. —Los veo luego— se despidió el chico.
—Sí, claro— dijo con tono sarcástico el chico. —No es como si la quisiese— los chicos lo escucharon con atención.
—En verdad que eres todo un chico malo, mira que quieres ser su novio y ni la quieres— le dijo Jellal riendo.
—Pues yo creo que es todo lo contrario, la quieres— dijo el otro gemelo, haciendo que el pelirrosa detuviera sus pasos. —Piénsalo, nunca antes habías pensado en esa posibilidad de volver a una chica tu novia, creo que deberías ser más sincero contigo mismo. ¿Te pones realmente celoso cuando algún chico coquetea con ella— le recordó. —Nunca te importó que coquetearan con una chica con la cual te acostabas, con Lucy todo es diferente, no digo que la ames, pero creo que si la quieres— rió. —Laxus era el más difícil, negó tanto querer a Cana y mira, son novios finalmente.
—Vamos, que solamente tienen dos días— dijo Gray mirando al rubio.
—Pero como sea, ya lo son, Gajeel está con Levy, es pendejo que lo sigas negando, idiota— le dijo Jellal al pelinegro.
—Las chicas no son como las otras, no andan follando con el primero que se le cruce frente, claro, no compares a Lisanna— rió Mystogan. —Pero el punto es que quieres a Lucy lo suficiente como para quererla como novia.
—No puedo estar con ella— dijo en voz baja, ausente, llamando la atención completamente de los chicos. —Ahora que mi padre murió, tengo un asunto pendiente al cual no puedo darle la espalda— no le había dicho a ninguno sobre la cita de compromiso, tampoco le había dicho lo que estaba pensando desde la muerte de su padre.
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Realmente todos se habían sorprendido cuando Wendy y Cheria quedaron empate, ganando ambas el concurso, para el enfado de los gemelos, pues no sabía que su hermanita tenía admiradores a esa corta edad. Erza obtuvo el segundo lugar y Cana el tercero, luego de allí se dispusieron a divertirse.
—Esto es..— dijo la rubia cuando el profesor Wakaba le entregaba una torta.
—Si le das en el rostro, ganas ese oso— le dijo señalando.
—¡Maldito, Wakaba!— Macao, el profesor estaba sentado, amarrado, con el cuerpo cubierto de pastel, pues hasta ahora todos los estudiantes no habían logrado nada.
—¿No me puedo quedar solamente con el peluche?— preguntó.
—Se parece a Happy— dijo el pelirrosa, apareciendo de repente tras la rubia.
—¡No hagas eso!— le gritó, pero con lo que no contó era que con el susto, había soltado el pastel y este caído sobre el rosa cabello del chico.
—Eres realmente cruel, Luce— se quejó el chico, apartándose un poco de pastel que le había caído en la mejilla y llevándoselo a la boca. Happy, quien estaba en su hombro, intentó lamerle el resto de pastel de la mejilla de su dueño.
—¿Quieres el peluche?— interrumpió el profesor.
La chica asintió y nuevamente tomó una tarta de la mesa, apuntando al otro profesor, mas falló, solamente logró golpearlo en el pecho.
—¿Yo puedo participar?— preguntó Natsu sonriendo.
—Claro— rió el profesor.
—¡Maldito, este juego es solamente para las chicas!— gritó Macao.
—Vamos, profesor— rió el Dragneel, tomó a Happy, entregándoselo a la rubia. —Esto es por el último examen. Diablos, un 8— se quejó.
—Puto Dragne…— pero la torta ya cubría todo su rostro, pues el pelirrosa tenía buena puntería.
Wakaba se rió mientras le entregaba el peluche a la rubia quien lo aceptó con mirada brillante, era un peluche azul, con orejas de gato.
Cuando empezaron a caminar, la rubia notó como todos quienes lo miraban empezaban a susurrar, era incómodo.
—Creo que esto es tuyo— le dijo entregándole el peluche.
—¿Crees qué lo gané para mí?— rodó los ojos mientras se sacudía el cabello, tenía que ir a quitarse el pastel. —Tonta— se llevó las manos tras la nuca.
—¡¿Hey, que haces?!— giró el rostro al escuchar a la rubia.
—Yo también quisiera estar en ese lugar— sonrió, pues Happy se había metido en el escote de la rubia, solamente dejando la cabeza fuera.
—Cállate— le ordenó cruzándose de brazos, pero al hacer aquello, sus pechos se levantaron aún más.
Estaba por responderle, pero cayó, pues justo en aquel momento se acercaba Hibiki.
—Estaremos en el salón dentro de dos horas— le dijo y luego se marchó rápidamente, lo que menos necesitaba era que su noche se arruinada al ver como ese estúpido le coqueteaba a la rubia.
Quedó desconcertada, allí estaba, con Happy, la bufanda del pelirrosa y el peluche que éste había ganado.
—¿Se enojó?
—¿Quién?— la voz de Hibiki casi la hace saltar del susto. Negó con la cabeza.
La próximas dos horas la pasó realmente divertidas, Hibiki la hacía reír, el único problema fue cuando el chico intentó tocar a Happy quien se mantuvo todo el tiempo en su escote, pues el travieso gato no solamente le arañó la mano, sino que de repente había saltado al rostro del pobre chico, ya luego de aquello prefirió ir a reunirse con los chicos, para su sorpresa, estos estaban tomando alcohol y claro, con descaro le habían ofrecido.
—Ya estás borracha— le dijo el pelirrosa cuando la rubia intentó quitarle el vaso que se estaba terminando. Era jugo de naranja con vodka.
—Pero yo quiero— dijo inflando las mejillas como protesta.
Estaban reunidos en la sala de actos, allí había sido el último concurso, ahora todos estaban en el patio, bailando alrededor de la fogata.
—Pero yo no te daré.
La rubia se puso de pie, con intenciones de marcharse, pero se tambaleó.
—Está mareada— rió Laxus al observar a la chica.
—Tengo nauseas— se quejó al llevarse la mano a la boca.
—Lu-chan— se puso de pie al lado de su amiga. —Será mejor que te lleve al dormitorio.
—Natsu, vamos a bailar— dijo la albina, tomando el brazo del chico.
—No tengo ganas, Lisanna— no la entendía lo de la albina, los chicos le habían comentado lo que les dijo antes del partido. ¿Él, novio de Lisanna? Jamás, era bonita, se había acostado no una sino varias veces con ella, pero definitivamente, no. —¿Por qué coño estás diciendo por ahí que eres mi novia?— lo dicho por el chico llamó la atención de los chicos.
—Yo nunca dije eso— se defendió, mintiendo.
—Déjame dejarte en claro algo, Lisanna, estás buena, pero no seré tu novio, yo no tengo novias, cuando quiera una, se lo pediré a alguien— y al decir esto miró a la rubia, sonriéndole con picardía.
De repente las náuseas se fueron y el sonrojo invadió sus mejillas al escuchar al pelirrosa al decir aquello. ¿Él la quería como su novia?
—Te estoy pidiendo que bailemos, no que te cases conmigo— le reclamó enojada la albina.
—Levy-chan, mejor me acompaña Natsu— le dijo a la peliazul. El pelirrosa al escucharla se puso de pie y se acercó a la rubia.
—Nosotros nos vamos— se despidió Natsu antes de alejarse con la rubia quien se despidió con la mano.
—Creo que la conejita está celosa— se rió Gajeel cuando los chicos se alejaron.
—Super celosa— lo apoyó Mystogan.
—Creo que ya perdiste tu oportunidad, Lisanna— le dijo Jellal quien se ganó un codazo por parte de la pelirrosa quien estaba sentada a su lado.
—Juvia piensa que hacen una linda pareja.
—¡¿Pero qué mierda dicen?!— les gritó la albina. —Esa rubia teñida no me quitará a Natsu.
—Creo que mientras más rápido aceptes que Natsu no te verá como más que amiga, será mejor— le dijo Erza.
—Los amigos no se acuestan, yo y Natsu nos hemos acostado.
—Sí, pero la primera vez que se acostaron él estaba borracho, debiste detenerlo, sabes qué clase de chico es Natsu— le dijo Cana, estaba sentado al lado de su novio.
—¡Son unos egoístas!— les gritó, dolida, enojada. —Ninguno sabe como mes siento, si hay alguien que merece a Natsu, soy yo, nos conocemos desde pequeños— dijo con los puños cerrados.
—Todos nos conocemos desde pequeños— dijo el pelinegro restándole importancia. Estaba acostado en el suelo mientras usaba las piernas de Juvia de almohada. —Sabes como es Natsu— terminó Gray.
—Gray-sama— susurró Juvia, pues sentía que el chico estaba siendo muy duro.
—No quiero escuchar a ninguno, ustedes no me entienden, claro, mírense— los señaló. —Cada uno tiene quien le gusta a su lado, no son novios, pero se gustan, inclusive tú, Mira-nee— le dijo a su hermana quien había guardado silencio, ella estaba sentada al lado de Mystogan. —Desde que llegó esa rubia soy la que sobro en el grupo, Natsu no me mira— y nuevamente se enojaba al recordar a Lucy. —Es una puta—
—¡No hables así de Lu-chan, ella no es ninguna puta, y si lo fuera, solamente lo sería con Natsu!— defendió a su amiga la peliazul.
—Es una perra. ¿Crees qué se lo llevó al dormitorio para que solamente la acompañe? Van a follar y luego se hará la muy inocente.
—Perdóname, pero lo que hagan es su problema, todos aquí sabemos que a Lucy le gusta Natsu, que ella lo niegue no nos hace ciegos— habló Cana.
—Eso no me importa, Natsu es mi….
—Basta, Lisanna— pidió su hermana. —Natsu solamente te ve como una amiga— le dijo poniéndose de pie.
—Saben qué, pueden irse al diablo— y dicho aquello se fue corriendo.
—¡Lisanna, espera!— la llamó Mira mientras iba tras ella.
—Ahora sí que la perdimos— se burló Gajeel.
—Pues aunque sea duro, Lisanna desde hace mucho tiempo dejó de interesarle a Natsu— dijo el rubio. —¿Desde cuándo no se acuestan?— le preguntó.
—No sé, creo que como desde….— pensó el gemelo. —¿5 meses? La última vez que se acostaron fue en la fiesta de cumpleaños de Juvia— siguió Jellal.
Continuará
Aquí el capítulo 10, tuve que cortarlo, pues al inicio tenía 17 páginas en word, espero que os guste, aún no llega la tan esperadas citas jejeje, como ven, el capítulo tiene algo de lemon / espero que os guste, pues solamente han tenido un solo encuentro directos esos dos, pero falta muy poco para otro u/u … Según Natsu hay algo a lo que no le puede dar la espalda, pero le ha pedido a Lucy que sea su novia?...Ya veremos más a delante de que se trata y bueno, el nombre del capítulo es por la última escena de Lisanna, no se da por vencida -.-
Veo que a algunos no les gusta del todo el malo de Natsu x.x … Lo lamento, se me es bastante difícil escribir con personalidades ya establecidas, nunca lo he hecho, quizás lo intente en un futuro, pero no con esta historia, pues ya tengo algunos capítulos y tendría que empezar a borrar y reescribir nuevamente.
Debo confesar que últimamente estoy teniendo serios problemas a la hora de escribir y agregar a Gray a la historia, los fans del gralu me están empezando a caer más mal que los obsesionados con Lisanna
Alex Darklight: Sí, Jude aparecerá prontamente, no puedo dar mucho detalles, pues quiero que sea una sorpresa *O*..Solamente puedo decir que en el capítulo 12 aparece Jude.
Muchas gracias por vuestros reviews, veo que tengo lectoras nuevas y una de ellas es alguien que ya me ha leído anteriormente *O*…Espero que la historia os siga gustando.
Muchas gracias por vuestros reviews, son la medicina para la perezosa de mi musa u.u
