Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.

Lucy– pensamientos o recuerdos

"Natsu"– hablando por teléfono.

Dormitorio para Chicos

Capítulo 15: Donde empieza todo

—¿Eso es….— preguntaba una emocionada Levy al mirar la pantalla del monitor.

—Sí, es el feto— sonrió la doctora mientras acariciaba el vientre de la chica con aquel aparato. —Felicidades, tienes diez semanas de embarazos— le dijo la mujer a la rubia quien observaba a su futuro hijo conmovida.

—Me pregunto a quien se parecerá— decía Erza.

—Entra— tiró del brazo del pelirrosa, pues lo había salido a buscar para que viese a su futuro hijo. — Eso es lo que creaste— le dijo una sonriente Cana señalando el monitor.

El chico no pudo decir nada, estaba nervioso, la noche anterior había consolado a la rubia, pero su mente estaba de cabeza, no sabía cómo actuar ahora, que decirle.

—¿Natsu-san?— lo llamó Juvia, causando que el chico apartara la mirada del aparato.

—¿No tienes nada que decir?— le preguntó la MacGarden.

—¿Eso qué es?— preguntó confuso, pues lo que veía en el monitor era borroso, de color negro y gris, no veía a su hijo.

—Insensible— lo acusó Erza, golpeándole tras la nuca.

—Esto— señaló la doctora el monitor. —Es el bebé, todavía no se ha desarrollado, apenas empezará a tomar forma dentro de una o dos semanas.

La rubia suspiró, las chicas las habían convencido a que empezara a visitar al ginecólogo, que llevara un conteo de su embarazo.

—Puedes limpiarte— le dijo la doctora cuando habían terminado mientras iba a su escritorio. —Todo está bien, solamente te voy a recetar unas vitaminas.

—Ella vomita mucho, duerme mucho— le dijo Mira a la doctora.

—Es algo normal, por lo general hay embarazos problemáticos, no aguantas nada en el estómago, mucha hambre, cansancio, mareos. No es algo que haya que preocuparse mucho, son síntomas normales, lo único que te pediré es que tomes mucho líquido por los vómitos, no es saludable para el bebé que la madre se enferme durante los meses de gestación— las chicas asentían, tomando notas mentales, pues habría que cuidar de la rubia.

….000….

—Natsu-san ya dijo que no se quiere casar, madre.

La mujer caminaba de un lado a otro, aquel mocoso había rechazado el documento que tanto le costó falsificar, no se iba a quedar de brazos cruzados, tenía que hacer algo para quedarse con la fortuna de los Dragneel

—Creo que está interesado en la prima Lucy— dijo derrotada, le había tomado aprecio al chico, era muy guapo, y aunque siempre lo veía serio, aquello había llamado su completa atención.

—¿La hija de Jude?— le preguntó y Michelle asintió. La mujer sonrió, aquella era su carta, esa oportunidad era la perfecta. —Escúchame bien, Michelle, Natsu y Lucy nunca podrán estar juntos— y aquello lo sabía, su hermano e Igneel eran hombres viles, hacer un acuerdo para aquella atrocidad, sin embargo, no se quejaba, le podía ahora sacar provecho a aquello.

—¿Por qué dices eso?— preguntó confundida. —Creo que se quieren— susurró, pues recordaba el rostro de Lucy, la forma en la cual miraba al pelirrosa, sus ojos brillantes.

—Lo sabrás a su debido tiempo— tenía que pensar en cómo decir aquello, si bien sacaría provecho, bien era algo delicado, algo que necesitaba pensarse claramente para poder decirlo.

….000….

—¿Estás…— el hombre no creía lo que el pelirrosa le acababa de decir. —¡Mocoso imbécil, qué diablos aprendiste sobre la protección sexual!— gritó el abuelo de Laxus a Natsu, pues ambos estaban en la oficina del hombre, Lucy estaba embarazada, necesitaba que alguien en Fairy Tail lo supiera por si necesitaban excusarse en algún momento.

—No grites, abuelo— el pelirrosa no mostraba preocupación alguna. —No queremos que ande el chisme por el colegio— el anciano miró a la rubia quien estaba sentada al lado del chico, con la cabeza baja.

—¿Cómo pretendes ocultar un embarazo, genio?— quiso saber.

—No lo vamos a ocultar, que lo vean cuando se note, no antes.

—¿Saben que podría expulsarlos por esto no?

—Pero no lo harás— apretó la mano que sostenía de la rubia, pues ésta al escuchar aquello buscó su mano. —Nunca hemos tenido problemas— dijo con descaro.

—¿Quieres que saque tu expediente?— le preguntó mirándolo. —Sería fácil expulsarte.

—Saltémonos esa parte, sabes que no lo harás, abuelo— sonrió. —Solamente quiero saber si podemos contar con tu apoyo.

—La juventud— suspiró entrecerrando los ojos. —Evita los problemas— le aconsejó.

—Los evitos, ellos son quienes me buscan— le dijo al ponerse de pie junto a la rubia. —Tranquila, Luce, todo está bien— le dijo cuando salieron de la oficina. Era sábado en la tarde, habían ido a la primera cita de la chica, la próxima sería dentro de tres semanas según le había dicho la doctora.

—Lo sé— recostó la cabeza en el hombro del chico mientras caminaban, tenía deseos de comer algo dulce, quería ir al dormitorio y comer yogurt. —¿Qué sucede?— preguntó confundida cuando ambos estuvieron fuera del edificio principal y escuchaban los sonidos de una ambulancia.

—Quien sabe— se encogió de hombros.

—Escuchaste, alguien intentó suicidarse— ambos chicos se miraron al escuchar como dos chicas pasaban a su lado y murmuraban aquello. —Erza la encontró— y aquello bastó para que ambos fueran corriendo hacia el dormitorio, mas al llegar, había una buena cantidad de curiosos estudiantes.

—¡Erza!— llamó la rubia, haciendo que las chicas voltearan a verlas cuando se acercó. —¿Qué sucedió?— preguntó confundida, veía los rostros tristes de las chicas.

—Lu-chan— dijo Levy, no podía decirle aquello a la rubia. —¿No estabas con Natsu?— preguntó mirando alrededor de la rubia.

—Sí…— pero al mirar a su espalda no encontró a Natsu.

….000….

Entre los estudiantes se había separado de Lucy, no entendía porqué estaban aquellos idiotas frente a su dormitorio.

—Pobrecita— escuchó decir a un chico, hastiado por no saber que sucedía, tomó a aquel chico del cuello de la camisa y le hizo mirarle.

—Dime qué diablos ocurre y porqué todos estos idiotas están frente a mi dormitorio— le preguntó entre dientes, asustando al muchacho.

—Suéltalo, Natsu— miró a su espalda y se encontró con Mystogan y los chicos.

—¿Qué diablos sucedió aquí?— quiso saber al soltar al sujeto.

—Tenemos que ir al hospital, Lisanna está allí— el pelirrosa arqueó una ceja, los rostros de sus amigos le decía que algo allí sucedía.

—¡A ver, imbéciles!— gritó Gajeel, haciendo que los estudiantes los mirasen. —Se largan antes que empiece a golpearlos— amenazó, y estaba dispuesto a cumplir aquello, los presentes lo sabían.

—Deja de estar amenazando, idiota— le exigió Erza.

Entre susurros, los estudiantes se empezaron a dispersar.

—¿Dónde está Lucy?— preguntó.

—Tuvo nauseas— le dijo Cana

….000….

Aún no sabía que había sucedido, no sabía porqué Lisanna estaba en el hospital, solamente observaba el rostro decaído y triste de los hermanos Strauss.

—¿Qué sucede?— le preguntó a la rubia que estaba recostada contra él mientras estaba apoyado en la pared.

—Me gusta tu olor— susurró en voz baja al ponerse en puntas de pie y llevar su nariz hasta el cuello del pelirrosa.

—Te estás volviendo una pervertida, Luce— rió con diversión. —¡Ouch!— se quejó al sentir como ella le pellizcaba en las costillas.

—Retira lo que dijiste, Dragneel— exigió separándose de él y mirándolo al rostro.

—Pervertida— sonrió, inclinándose sobre el rostro de la chica y dejando un lento beso en sus labios. —Mi pervertida…

—Oigan, ustedes dos, no es lugar para eso— la burlona y divertida voz de Jellal le hiso recordar que no estaban solos y que estaban en un hospital.

—Voy a la cafetería— dijo Levy, tenía hambre, ya tenían dos horas y media allí y aún no habían recibido noticias de Lisanna.

—Te acompaño— le dijo la rubia al separarse del pelirrosa.

—Juvia también tiene hambre.

Cuando las chicas se alejaron, vieron como un doctor se acercaba hasta ellos.

—¿Familiares de Lisanna Strauss?— preguntó el hombre y ambos hermanos se acercaron.

—Somos sus hermanos, nuestros padres están de viaje— dijo Mira quien permanecía cerca de Elfman.

—La señorita se encuentra estable, no es nada para preocuparse, la encontraron a tiempo, no perdió mucha sangre— todos suspiraron aliviados al escuchar aquello.

—Yo creo que todo fue un teatro— le susurró Jellal a su hermano y éste asintió. No entendía porqué Lisanna había intentado suicidarse en el dormitorio de su hermano y los chicos, era como si quisiera que Natsu o Lucy la encontraran.

—¿Entonces…?— quiso preguntar cuando el doctor se hubo alejado, pero cayó y rápidamente evitó el golpe que iba de lleno hacia su rostro. Elfman acababa de intentar golpearle.

—Tú no tienes nada que hacer aquí— apretó las manos fuertemente, mirando con odio al pelirrosa.

—¡Elfman!— llamó su novia.

—Agradece que estamos en un hospital— dijo mirándolo, era la primera vez que Elfman intentaba golpearle. —No sé lo que le sucede o sucedió a tu hermana.

—Lisanna…— empezó hablar Mira con la cabeza baja. —Intentó suicidarse— el pelirrosa abrió grandemente los ojos, sorprendido. —Se enteró lo del embarazo de Lucy…

—¿Estás diciendo que es mi culpa y la de Luce que Lisanna se intentara suicidar?— la chica guardó silencio ante la pregunta de Natsu, silencio que solamente lo hiso apretar los dientes.

—Eso es estúpido— habló Jellal quedando al lado del pelirrosa.

—Sí, si buscaran un culpable, no involucren a Lucy, ella no tiene culpa de estar involucrada con cabeza de Lava— apoyó Gray.

—Todos sabíamos que Salamander no quería a Lisanna, no como ella quería, echarle la culpa a la conejita es algo estúpido, intentó suicidarse para manipular a Salamander— dijo duramente Gajeel.

—Cállate que no es tu problema— gruñó Elfman al pelinegro.

—No es mi culpa que tengas a una hermanita loca— aquel comentario hizo que Erza golpeara al chico en las costillas, Gajeel siempre era demasiado directo.

—Dejen de pelear— intervino Cana. —Mira, siento mucho lo de Lisanna, pero culpar a Natsu o a Lucy no hará que ellos dejen de estar juntos, nos conocemos desde pequeños, todos siempre supimos que Natsu no mostraba el interés que Lisanna quería.

—Yo sigo pensando que quiere manipular— volvió a hablar Gajeel. —¿Por qué iba a intentar suicidarse en nuestro dormitorio?— ninguno dijo nada, pues todos habían sacado la misma conclusión. —Seguramente quería que fuese la coneja quien la encontrara y así ocasionarle un susto al ver su cuerpo y con suerte aquel susto podría provocarle que perdiera al bebé.

—¿Cómo es posible que crean que mi hermana sería capaz de querer hacerle un daño así a Lucy?— preguntó una dolida Mira.

—¡Tsk!— chasqueó la lengua el pelinegro. —Está muy claro, que no lo quieran ver es otro problema.

—Yo también pienso lo mismo— apoyó Laxus a Gajeel. —Sino fuera para hacerle daño a Lucy, lo hubiese hecho en otro lugar.

—No puedo creerlo— susurraba una muy dolida Mira, buscó la mirada del gemelo, pero éste la miraba con seriedad, Mystogan pensaba lo mismo.

—Lo siento, Mira, yo también pienso lo mismo— se disculpó Erza.

Apretó las manos fuertemente, conocía a Lisanna desde pequeña, la quería, pero pensar que ella con aquello quiso lastimas a Lucy, a su Lucy, hacía que su sangre hirviera del enojo.

—Ella puede hacer todo lo que le dé la gana, pero que no involucre a Luce— dijo un furioso Natsu.

—Entonces pueden largarse— les dijo Elfman, enojado.

—El hecho que pensemos que Lisanna ha hecho todo esto para manipular a Natsu y dañar a Lucy, no nos hace menos amigos, sino quieres verlo es tu problema— se defendió Cana. —Espero que se recupere, yo me voy, espero que piensen las cosas con claridad, porque puede ser su hermana, su sangre, pero si hubiese sido Lucy que la hubiere encontrado, otra vida sería perjudicada, y estamos hablando de un bebé que no tiene culpa de nada— terminó antes de dar la espalda y empezar a caminar. Era bastante fastidio ya la actitud de Lisanna, quería mucho a Mira y a Lisanna, pero eso no quitaba que supiese que la segunda era una obsesionada con Natsu, desde hace algún tiempo lo hubo notado.

—Cana— llamó Lucy al encontrar a la chocolate en el largo pasilla.

—¿Ya te vas?— preguntó la peliazul.

—Sí, me enoja la actitud de Elfman— miró a la rubia. —¿Dónde está Juvia?

—Su padre envió por ella, tuvo que irse— le dijo Levy.

—Bueno— suspiró. —Lucy, aléjate de Lisanna— le tenía que advertir a la rubia. —Es nuestra amiga y todo, pero todos sabemos lo obsesionada que está con Natsu— continuó. —Esto del intento del suicidio lo hiso con la intención de que la encontraras, de hacerte daño y a tu bebé— vio como Lucy abría los ojos grandemente, sí, no era algo de lo que te enterabas todos los días.

La rubia observó a su mejor amiga, confundida, no podía creer que Lisanna había hecho algo así solamente para hacerle daño, que haya jugado con su vida de aquella manera.

—No quería preocuparte, Lu-chan, pero sí, creemos que ella lo hiso solamente con la intención de que fueras tú quien la encontraras y manipular a Natsu.

….000….

—Acércate, por favor— el pelirrosa se quedó en el mismo lugar, mirando a la peliblanca quien estaba acostada en la cama, el simple hecho de recordar el porqué la chica había hecho aquello le hacía enfurecer.

—¿Qué pretendías?— su voz fue seca, distante.

—¿Qué pretendía con qué?— preguntó de manera inocente.

—No involucres a Luce en tus locuras, no te metas con ella, Lisanna— no era una petición, era una orden.

—¡Es una puta!— le gritó enojada. —¡Se embarazó de ti!— siguió gritando.

—¡Cállate!— le exigió entre dientes.

—¡Ojala se muera, ojala que el mocoso no nazca— chillaba encolerizada.

—¡Te dije que cerraras la puta boca!— rugió un encolerizado Natsu al acercarse a la cama y tomarla por los hombros. —¡No te metas con Luce!— ambos empezaron a forcejear, enfrentándose.

—¡Es una puta, es una zorra, ese hijo es un bastardo!— chillaba entre forcejeos.

El pelirrosa estuvo tentado a abofetearla, pero la puerta se abrió, dejando ver a Mira.

—¡¿Qué sucede?!— una alterada Mira se acercó rápidamente separó al pelirrosa de su hermana.

—¡Mira-nee!— lloriqueó falsamente.

—¿Qué pretendías?— le preguntó con enojo a Natsu al abrazar a su hermana.

Vio con fastidio como la albina fingía llorar, escondiendo el rostro en el pecho de su hermana.

—¡¿Qué le hiciste, Natsu?!— exigió saber.

—Nada— dijo tensó, Lisanna era una maldita zorra, finalmente sacaba las garras la muy perra. —Que se aleje de Luce, si algo le sucede a Luce ella será la culpable, Mirajane, me importa una mierda, si a Luce o al bebé le sucede algo, Lisanna lo pagará— dicho aquello salió de allí, enojado, cabreado, nunca pensó que Lisanna estaba tan obsesionado. Tan loca.

….000….

—¡Hey, Luce!— llamó el pelirrosa cuando entró a la habitación de la rubia. —¿Dónde está, compañero?— se inclinó a tomar a Happy cuando el animal fue a su encuentro y tiraba del pantalón negro de su pijama. Los sonidos del cuarto de baño llamaron su atención, tomó a Happy y lo dejó en su hombro para acercarse al baño. —¿Estás bien?— le preguntó cuando estuvo en el baño y veía a la chica inclinada contra el inodoro.

—Creo— susurró poniéndose de pie y acercándose al lavado donde tomó su cepillo de diente y pasta dental. —¿Qué haces?— le preguntó como pudo mientras se lavaba la boca, pues el pelirrosa la había abrazado por la espalda y apoyaba la cabeza en unos de sus hombros.

—Te ves muy linda— susurró sobre la suave piel de su cuello, haciéndola estremecer cuando sus manos vagaron hasta posarse sobre su vientre.

—Eso lo dices porque aún no he empezado a engordar— le reclamó.

—Seguirás estando linda aunque engordes.

La rubia dejó el cepillo de dientes en su lugar cuando terminó de lavarse la boca y ambos observaron sus rostros en el espejo. Happy, quien estaba en el hombro del pelirrosa, brincó hasta quedar acostado en el hombro de la rubia

—Mañana iré con las chicas al centro comercial, creo que están más emocionadas que nosotros, ya quieren empezar a comprarle cosas al bebé— le dijo girando entre sus brazos para mirarlo a los ojos.

—Entonces…— la rubia rápidamente tomó al gato entre sus manos cuando el pelirrosa la tomó en brazos como si de una bebé se tratara. —Solamente tendremos esta noche.

—Te dije que eras un pervertido— dijo sonrojada, justo antes del chico inclinar el rostro y robarle un beso.

—¿Pervertido?— preguntó con una ceja arqueada mientras caminaba por la habitación hasta dejarla en la cama. —Pero sino iba a hacer nada— la dejó en la cama y se acercó al interruptor de la luz, la cual apagó y volvió con la rubia hasta la cama.

—¿De verdad?— se acercó a él, acurrucándose contra su cuerpo.

—Creo que es otra la pervertida— rió con burla besándole la coronilla mientras la abrazaba.

—No lo soy— le reclamó mirándolo al rostro al sus labios formar un puchero.

—No, no lo eres, y me gustas por eso…— cayó de repente, acababa de decirle que le gustaba.

—Natsu— dijo dudosa. —¿T…te..gusto?

—Vamos a dormir— dijo un nervioso pelirrosa. Giró para acomodarse en la almohada y darle la espalda a la chica.

—No me ignores— se pegó a su espalda, dejando que el chico sintiera las voluptuosas curvas de sus pechos.

—¡Hey, no hagas eso!— le pidió incomodo, intentando que lo soltara. Happy quien también estaba en la cama, prefirió quedarse a un lado a los pies de su dueño cuando él y Lucy empezaron a moverse.

—¡Dime que me quieres!— le exigió volviendo a rodearlo con los brazos, pues el chico había logrado zafarse de su agarre.

—¡No diré eso!— y agradeció que ella no pudiese ver su rostro, se sentía sonrojado y acalorado.

—¡Dímelo!— pedía como niña pequeña.

—¡Suéltame!— le exigió, pero se quedó sin aliento cuando unas de las manos de la chica se deslizó sobre la parte delantera del pantalón de su pijama cuando ésta intentó abrazarlo.

Sonrojada y abochornada, rápidamente retiró las manos del cuerpo del chico y se apartó un poco. Suspiró, agradecido que ella se hubiese apartado de su cuerpo, pues en aquel forcejeo, sentir el suave cuerpo de Lucy a su espalda y la manera en la que se frotaba a él mientras lo había intentado abrazar, le había excitado.

—Buenas noches….— y nuevamente volvía a aquedarse sin aliento, de repente sintió como una pequeña mano iba sobre el cierre de su pijama y frotaba su erección sobre la tela. —¿Qué haces?— sintió los labios de la chica en su espalda y luego sintió como sus dientes mordisqueaban el mismo lugar donde estuvieron sus labios. —Luce— su voz salió ronca, patosa, la rubia empezaba a frotar fuerte, duro. —No hagas eso, Luce— las caricias de la rubia eran torpes, su mano acariciaba toda su longitud, y cuando sintió como ella introducía la mano bajo sus pantalones, sintió que mancharía su mano.

—…Na...t..su— su voz fue melosa, excitante, ella también estaba excitada. Lo obligó a girar, irguiéndose en la cama, sus manos buscaron la dura vara del pelirrosa mientras la chica se inclinaba hasta dejar sus labios a centímetros de aquel duro miembro.

¿Ella no haría lo que él pensaba, no? Sí, si lo haría, pensó cuando la punta de la lengua de la rubia fue al encuentro de la punta de su erección. Un sabor extraño y delicioso inundó su boca y lengua, deslizó los labios por la punta del miembro del chico e intento engullir aquel duro mástil de carne.

—Maldición, Luce, no hagas eso que voy a terminar en tu boca— sus manos fueron a la rubia melena y tiró para que la chica se separará de su entrepiernas. —Rubia traviesa— susurró mientras se miraban en la oscuridad y unía sus labios con los de ella. —¿El embarazo te pone traviesa?— le preguntó con la respiración entre cortada cuando ambos se separaron.

—…— la rubia negó con la cabeza y lo abrazó, escondiendo su rostro en la curva del cuello del chico.

—¿Qué sucede?— confundido, llevó una mano a su rubio cabello, la rubia estaba sobre su cuerpo.

—Lisanna, está enamorada de ti— dijo en un susurro, triste.

—¿Y qué con eso?— preguntó sin entender.

—¿No te importa?— se apretó aún más contra el caliente cuerpo del chico.

—No dejaré que se acerque a ti. Eso es todo lo que importa Luce, que se mantenga lejos de ti y del bebé— giró con ella entre los brazos, dejándola bajo su cuerpo y ambos se observaron con atención. —Nunca le di motivos a Lisanna para que se obsesionara conmigo, me acosté con ella un par de veces, al principio la vi como la chica que muchos quisieran a su lado, pero luego ella empezó a acostarse con otros y ser coquetas con todos, odio eso Luce— suspiró. —Nunca pude volver a ver a Lisanna con los mismos ojos, sí, lo sé, no tiene nada de malo que una chica sea coqueta o que se enrede con otro si no tiene novio, pero joder.

—¿Pensabas que yo era igual?— preguntó en un susurro al llevar sus manos al rostro del chico.

—Sí y me jodía.

—Eres un tonto, Dragneel— hiso un puchero.

—¡Hey, no es mi culpa!— se defendió. Se inclinó sobre su cuello y empezó a repartir suaves besos.

—No hagas eso— le dijo entre risas, pues el chico le empezó a hacer cosquillas en el cuello mientras la besaba.

—¿Mejor?— preguntó minutos después cuando se separó de su cuello.

—¿Mejor?— preguntó sin entender.

—Si ya dejaste de pensar en lo de Lisanna.

—¿Me vas a cuidar?— le preguntó sonriendo.

—Eso no lo tienes que preguntar, lo haré, Luce, voy a cuidarte.

….000….

—¿Juvia se va a casar?— preguntaba una sorprendida y confundida Juvia. —Juvia no quiere casarse— dijo rápidamente al procesar la recién recibida información de su padre.

—Tu boda será la semana próxima— dijo el hombre duramente.

—¡Pero padre, Juvia no quiere casarse!— protestó.

—Ya todo está listo, te casarás con Bora.

—¡Juvia no se puede casar!

—Esto no es lo que tú quieres, sino el bienestar de la familia Loxar, te casarás con Bora.

Continuará


Perdonen la falta de ortografía, es tarde ya estoy trasnochada u.u

Ni que decir del capítulo, pero bueno, para quienes tienen dudas, Lucy tiene un mes y dos semanas, la cuenta la saqué con ayuda de Google, pues no conseguí quien me dijera lo que necesitaba saber, tuve que ir por Google, os digo, habían muchas tablas, y la mayoría diferentes, tomé la que más se le acercó que era el de las 42 semanas, haciendo que las diez semanas sea igual a los casi dos meses, creo que los meses se completan cuando se completa la semanas, eso fue lo que entendí según la tabla y página que encontré. Otra cosa también, desde aquí, luego de saberse cuanto de gestación tiene Lucy, es que la panza puede empezar a notarse, prefiero que sea de las que no se le nota mucho el embarazo, pero luego de pasar los tres meses, explota la bomba, otros hasta tardan más, pero me fui con el caso de una amiga que hasta los 3 meses se le empezó a notar el embarazo.

Lisanna, de verdad, no pensaba colocarla en ese papel, pero al final lo que escribí me salió mejor que lo que tenía planeado. Supongo que Natsu será protector y posesivo con Lucy ahora xDDD…y Lucy, bueno, se comportará algo mmmm melosa con él, por lo que se ve en el capítulo. Juvia se casará!

¿Ya vieron el raw del ova 5? ….Es pura hemorragia nasal con el Jerza *O*… Jellal, lo amo, está divino *O*

Muchas gracias por vuestros reviews, son un aliento he intento aplicar todos los buenos consejos, de verdad, espero que os guste este capítulo, y me tardé pero para seguir con el mismo ritmo que perdí al actualizar tarde el capítulo anterior y andaba enamorada con mi sobrino *O*, lo lamento y espero que me disculpen.