Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.

Lucy– pensamientos o recuerdos

"Natsu"– hablando por teléfono.

Dormitorio para Chicos

Capítulo 16: Como te quiero

—No entiendo que sucede con las mujeres— se quejaba Jellal.

—¿Qué sucede campeón?— le preguntó riendo Natsu.

—Erza, carajo, quien entiende a las mujeres— suspiró con enojo.

—Entonces son ahora ustedes dos quienes tienen problemas— señaló Gajeel a los gemelos.

—Pues luego de lo de Lisanna, no creo y desechó cualquier oportunidad con Mira— dijo tranquilamente Mystogan.

—No pareces tan afectado— dijo Gray.

—Pues no me echaré a llorar no— sonrió.

—Es estúpido, es su hermana pero está echando todo a la mierda por la loquita— volvió a decir Gajeel.

—¿Y qué le responderás a Jenny?— preguntó Laxus.

—Jenny es muy linda, pero no la veo como para ser mi novia— dijo el gemelo antes de morder una manzana.

—Hablando de mujeres, Juvia no ha venido desde el sábado— dijo Jellal mirando a Gray. —¿Sabes algo?

—Lo mismo que ustedes, no sé nada de ella— se defendió el moreno.

—¡Natsu-san!— el gritó de la hermana menor de los gemelos llamó la atención de los chicos.

—Wendy— dijo el chico, la peliazul respiraba agitadamente, pues había llegado corriendo.

—Lucy-san— habló la chica entrecortadamente.

—¿Qué le sucede a Lucy

….000….

—¡Luce!— entró apresuradamente en la enfermería, Wendy le había dicho que la rubia se había desmayado. —¿Qué diablos haces aquí?— se detuvo al ver al chico que estaba allí. Hibiki.

—Estaba con ella cuando se desmayó.

—Puedes largarte— se acercó a la cama, allí descansaba Lucy, su rostro sereno y las mejillas sonrojadas, se veía hermosa.

—Deberías cuidarla más— susurró el rubio encogiéndose de hombros. —Por lo menos hacerla tu novia, cuando no estás junto a ella, las chicas se meten con ella— el Dragneel lo miró, desconfiado. —No me mires así, Lucy me rechazó hace mucho— habló mirando a la rubia quien descansaba en la cama. —Solamente tiene ojos para ti, pero te lo advierto, si la lastima, la pagarás, Natsu.

Lo que le faltaba, que ese rubio con cara de nenita le amenazara, fue lo que pensó el Dragneel cuando Hibiki salió de la enfermería.

—¿Estás bien?— le preguntó el chico con preocupación al ver como la rubia empezaba a abrir los ojos con lentitud.

—¿Qu…qué me pasó?— preguntó confundida, sentándose en la cama.

—Dios, Luce, no vuelvas a asustarme de esa manera— la chica pestañeó cuando se vio rodeada por el posesivo abrazo del pelirrosa. —Pensé que te había sucedido algo.

—Natsu…— susurró, cerrando los ojos y correspondiendo el abrazo del chico. Se quedaron allí, abrazados por unos minutos.

—¿Qué sucedió?— se separó un poco de ella luego de unos minutos.

—Creo que solamente es algo del embarazo, recuerda que es unos de los síntomas— le sonrió antes de juntar sus labios con los contrarios, robándole un suave beso.

El chico sonrió y le correspondió, llevando su mano hasta la nuca de la rubia y acercándola aún más a su boca, era tan dulce besarla, tan adictivo.

—¿Hey, qué haces?— le preguntó cuando ella empezó a desabotonarle la camisa del uniforme.

—¡Nada!— se separó muy sonrojada.

—Te convertí en una pervertida, Luce— rió al dejar un pequeño beso en su boca.

….000….

—Señorita Loxar, tiene visita— la peliazul se apresuró hasta la puerta de su habitación y abrió la puerta, encontrándose allí con una chica de servicio y las chicas.

—Chicas— dijo sorprendida. —Pasen— les pidió. —Trae algo de té— le ordenó a la chica y ésta se retiró dejándola sola con sus amigas.

—¿Podemos saber por qué no has ido al colegio?— le preguntó Erza.

—Ni siquiera has respondido nuestras llamadas— le dijo Cana.

—Perdónenme, es que lo de la boda..

—¿Boda?— preguntó la rubia al sentarse en unos de los muebles.

—¿Se casa tu padre?— se sentó al lado de la rubia, ambas observando a la peliazul. —Estábamos preocupadas por ti— dijo Levy.

—No, él no se casa— susurró en voz baja.

—¿Entonces?— preguntó una confundida pelirroja.

—Me caso mañana.

—¡¿Qué?!— gritaron todas al unísono.

—Espera. ¿Cómo que te casas mañana?— le preguntó una muy sorprendida Cana.

—Mi padre quiere agrandar sus negocios.

—Pero yo pensé que te gustaba Gray— le dijo Lucy, pues aquello era lo que había notado.

—¿Qué sucederá con Gray?— quiso saber Erza.

—Juvia solamente es una amiga de Gray-sama— les dijo con una triste sonrisa.

—Gray es un buen tonto, pero sabemos que no es así, Juvia, él te quiere— le dijo Levy.

—Tenemos un problema— había sacado su celular del bolsillo de la falda del uniforme y marcado el número de su novio.

—"¿Qué sucede?"— preguntó Laxus del otro lado de la línea.

—Es Juvia, su padre la casará— dijo. —¿Estás con los chicos?—

—"Sí, acaba de terminar las prácticas"

—Tenemos que hacer algo.

—"Saquen a Juvia de su casa, nos encontraremos en el Hotel Akane"

—Bien

….000….

—¿Qué diablos hacen?— preguntaba un confundido Gray, los chicos lo habían arrastrado hasta el hotel Akane, no, ese no fue el problema, el problema es que lo habían obligado a vestir de aquella manera. —¿Díganme por qué diablos me han hecho vestir así?

—Cállate, exhibicionista— le dijo un sonriente Natsu.

—No te quejes, carajo, estamos vestidos todos iguales— se quejó Gajeel.

—Entonces no me pongo esta mierda— le dijo quitándose la camiseta de hilo y tirándola sobre la cama. Estaban en una elegante suite.

—Pero si te ves muy guapo— se burló Jellal.

Unos toques en la puerta llamaron la atención de los chicos. El pelirrosa rió mientras se acercaba a la puerta y abría.

—Te ves muy bien— fue todo lo que pudo decir una sonrojada Lucy cuando miró de arriba abajo al chico. Los chicos estaban vestidos completamente de blanco, camisas de hilo de mangas largas al igual que los pantalones.

—Y tú…— la miró de arriba abajo, iba con un vestido de tiros color blanco a dos manos sobre las rodillas. —…te ves mejor que yo, Luce— le dijo con una sonrisa. Se quitó la bufanda y se la colocó alrededor del cuello, tirando de los lados para acercarla a su boca y besarla. —Ahora irresistible— susurró sobre sus labios.

—Lucy— llamó Gray obligando a la chica a separarse de Natsu. —¿Puedo saber porqué estoy vestido así?

—Es que…— se mordió el labio inferior, Gray no sabía nada.

—Juvia se va a casar— soltó Mystogan. —Sino haces algo, la perderás.

—¿Qué?— miró a todos los chicos, estaban en silencio. —¿Cómo que se va a casar?

—Como escuchaste— habló Laxus. —La idea era llevarte junto a ella, ahora que lo sabes decides si haces algo o te quedas de brazos cruzados.

—¡¿Cómo es que diablos se casará y no me dijo una mierda?!— enfurecido, salió por la puerta, dejando a los chicos muy sorprendidos.

—Creo que se pondrá bueno— sonrió Jellal acercándose a la puerta.

—Hace mucho que no lo veía tan enojado— dijo el otro gemelo riendo mientras seguía a su hermano con Happy en su hombro.

….000….

—Se los agradezco mucho, pero Juvia tiene que cumplir con su padre— intentaba sonreír, mostrar que aquello del compromiso arreglado no le afectaba.

—Pero, Juvia…— intentaba decir Levy, la chica había salido corriendo de la suite, obligando que fueran tras ella.

—De verdad, estoy bien…

—¿Entonces aceptas ese puto matrimonio?— la ronca y jadeante voz del pelinegro envió un escalofrío por todo el cuerpo de la peliazul. —¡Contéstame, Juvia!— rugió, enojado, molesto. —¡¿No disque que me amabas?!— exigió saber. —¡¿Me amas y te casarás con otro, maldición?!— todos los chicos guardaban silencio, allí estaban, en el lobby del lujoso hotel Akane, el impresionante hotel de 5 estrellas de magnolia, mientras las personas que iban y venían miraban curiosos a los chicos, pues los gritos de Gray eran suficiente como para llamar la atención.

—…— sintió la garganta seca, sus ojos se llenaron de lágrimas y con el orgullo de una Loxar, giró sobre sus talones para mirar al chico que siempre había querido. —¡Juvia está cansada de Gra-sama— aquella confesión no solamente sorprendió a Gray sino también a los chicos, sabían y conocían el amor de la peliazul hacia el pelinegro. —¡Juvia está cansada de no tener oportunidad con Gray-sama!— volvió a gritar, ya para ese entonces, las lágrimas se escapaban por sus mejillas. —De ver como todas tienen oportunidad con Gray-sama, de ser ignorada, de no ser la chica perfecta para Gray-sama— prosiguió esta vez más calmada. —Pero Juvia no se quiere casar con alguien que no quiere…

—Entonces no te cases— lo dicho por el pelinegro le obligó a mirarlo. —Solamente tienes derecho a quererme a mí.

—Entonces Gray tenía lo de romeo escondido— susurró con burla Jellal al pelirrosa, haciendo que ambos sonrieran burlonamente.

—Pero…— intentó decir Juvia, pues lo dicho por el chico le sorprendió.

—Pero nada, solamente quiéreme a mí— se acercó a la peliazul y ante todas las miradas de los presentes, besó.

—¿Te avergüenzas?— le preguntó el pelirrosa a la rubia, pues ésta se había llevado las manos al rostro.

—Entonces, ya que han arreglado sus asuntos, vamos, el padre espera— dijo la pelirroja.

—¡¿Qué carajo?!— gritó Gray, pero ya los chicos lo estaban arrastrando quien sabe dónde.

….000….

—Los declaro marido y mujer— terminó el padre.

—¡Juvia está tan feliz!— y dicho aquello se lanzó a los brazos de un confundido Gray, no entendí bien lo que acaba de suceder.

—Muchas gracias por sus servicios, padre— agradeció Cana al hombre mientras lo despedía en la entrada del salón, pues los chicos lo había separado para aquello.

—No hay de que, señorita Clive— le dijo el hombre con una sonrisa.

Cana sonrió cuando el hombre se marchó y volvió a la sala, los chicos estaban en la mesa, Juvia y Gray bailaban, bueno, Juvia obligaba al pelinegro a bailar, pues éste solamente protestaba.

—Abre la boca— pedía Lucy con las mejillas infladas mientras dejaba el tenedor frente a la boca del pelirrosa.

—¿Estás loca?— le preguntó un sonrojado Natsu.

—Abre dije— se le acercó más, obligando al pelirrosa pegar aún más la espalda en la silla.

—¡No, que haces, déjame ir, Luce!— pues la chica se había sentado en su regazo, con las piernas a los lados de su cuerpo.

—Oh, esos dos parece que la están pasando mejor que los novios— dijo Mystogan al observar a los chicos, Natsu se veía incomodo, a Lucy parecía no importarle aquello.

—Luce— llamó a la chica, la rubia intentaba que abriera la boca. Mientras ambos forcejeaban, un poco de salsa cayó sobre el cuello del chico.

—Lo…lo siento— se disculpó la chica al dejar el tenedor sobre la mesa.

—No im…— calló al sentir algo húmedo lamer su cuello, Lucy había lamido.

—Listo— le dijo con una sonrisa al mirarlo al rostro.

—Todos están bailando— besó su frente con ternura, la rubia dejó la cabeza apoyada en el hueco de su cuello y sus manos en su pecho.

—¿Quieres bailar?— susurró la pregunta contra su cuello.

—No— le apartó el cabello del oído y le susurró aquello.

—Pero yo quiero bailar— se quejó levantando la mirada. —Ven— le dijo poniéndose de pie y halándolo.

—Pero yo dije que no— protestó poniéndose de pie.

—¿Oye, dónde está tu hermano?— le preguntó Scarlet al gemelo, pues no veía al otro gemelo.

Jellal miró sobre su hombro, buscando a su gemelo pero no lo encontró.

—Pues…— las vibraciones en su bolsillo llamaron su atención. —Se fue— susurró al sacar su celular del bolsillo y ver el mensaje de texto de su gemelo. —Dice que tenía cosas que hacer.

….000….

—Lamento llegar tarde— el gemelo giró sobre sus talones al escuchar la melodiosa voz.

—No importa— le dijo encogiéndose de hombros, restándole importancia. —¿De qué querías hablar?

—Quiero saber si de verdad piensas que Lisanna es capaz de querer hacerle daño a Lucy.

—No sé si es capaz de hacerle daño a Lucy, pero lo que hizo, lo hizo con mala intención, no me parece.

—Yo la conozco, Mystogan, Lisanna nunca sería capaz de hacer algo así— defendió a su hermana.

—Puede ser tu hermana, Mira, pero Lisanna ya no es la que conocemos, ha cambiado mucho.

—Ella ha cambiado pero…— se mordió el labio inferior, había notado el cambio a su hermana, Lisanna ya no era la chica que fue antes. —No pensaba que tú también pensabas igual que los demás.

—Mira— la miró con atención. —No tienes que sentirte mal por apoyar a tu hermana, es tu hermana, solamente no te ciegues, por favor— le pidió dedicándole una sonrisa, sonrisa que hizo a la albina sonrojar.

—Escuché que Jenny te pidió que seas su novio— cambió el tema, mirando hacia otro lado.

—Eso— se rascó tras la nuca. —¿Celosa?

—¡Claro que no!— dijo con rapidez, haciendo que el peliazul sonriera.

—Si lo que te preocupa es si aceptaré, no lo haré— suspiró. —Tú aún me quieres, no cerraré ninguna oportunidad contigo, Mira.

—Eres bastante presumido— se cruzó de brazos.

—Solamente digo la verdad— se acercó a la chica, obligándola a retroceder para poder evitarlo. —¿Tienes miedo?— la había acorralado contra la pared, dejando ambas manos a los lados de su rostro para evitar que escapara. —¿Por qué no eres más sincera?— inclinó el rostro sobre el de ella, dejando los labios a pocos centímetros de los femeninos. —¿Te soy indiferente?— apenas acarició sus labios, un pequeño roce simplemente.

….000….

Cuando la limusina se detuvo frente a la entrada del colegio, y los chicos se bajaron, Natsu arqueó una ceja, allí pudo ver la madre de Michelle.

—¿Buenas tardes?— saludó el pelirrosa con desconfianza, pensaba que había dejado todo claro, Michelle no se había comunicado con él nuevamente.

—Buenas tardes, joven Dragneel— los chicos observaron curiosos, era una mujer bastante guapa y elegante.

—Lucy, querida— se acercó a la chica y la abrazó fuertemente, dejándole sorprendida, pues desde su regreso no se había acercado o llamado.

—T..ía— susurró la rubia cuando la mujer se separó de ella y depositaba un beso en cada mejilla.

—Michelle tenía razón, estás hermosa, te parece tanto a tu madre— decía al mirarla de arriba abajo.

—¿Qué hace aquí, señora?— la voz de Natsu interrumpió a ambas mujeres.

—Me gustaría hablar con mi sobrina— les dijo la mujer, sorprendiendo a la rubia y a Natsu. —Solamente será unos minutos, me gustaría que vieras algo— le dijo a Lucy, señalando su bolso.

—Vamos— fue Erza quien tomó al pelirrosa de un brazo y lo arrastró hacia el colegio pues Natsu no parecía querer dejar a la chica sola.

….000….

Pensaba haber enterrado aquello cuando le hizo aquella promesa a Layla, pensaba que nunca más tendría aquellos pensamientos, aquellas dudas, pero nuevamente las tenía, las dudas nuevamente le embargaban

—Lo siento, Layla, te fallé— susurró el hombre mientras contemplaba el portarretrato que tenía en la mano, allí había una hermosa mujer de cabellos rubios y ojos chocolates. La aparición de Claire no era grata, su hermana había logrado revivir aquel pasado que hubo pensado olvidado, enterrado.

Con el regreso de su hermana, no solamente todas aquellas dudas habían regresado a su vida, sino que la tranquilidad de su hija pendía de un hilo, porque si Lucy se enteraba de lo que planeó con Igneel, no se lo perdonaría.

Continuará


Lamento la tardanza, sé que tardé más de lo normal, no solamente escribo para este fandom, y descuidé las otras historias por esta y no me parece justo, por lo cual, tardé en actualizar Dormitorios, también puede ser que tarde en subir el próximo capítulo, pero no tardaré tanto como esta vez.

Bueno, chicos, no me ha gustado los de los últimos 6 capítulos, pues no quiero FT termine y pienso que están apresurando todo, tampoco me gustó lo del regreso del anime, por más que lo deseo, pero es otro asunto que veo para apresurar el final de FT, eso no me gusta.

Hasta aquí el capítulo, espero que les guste y que la espera haya valido la pena y sino, pues lo lamento muchísimo, gracias por vuestros reviews.