Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.

Lucy– pensamientos o recuerdos

"Natsu"– hablando por teléfono.

Dormitorio para Chicos

Capítulo 17: Sucio Secreto

—Tranquilo, Natsu— decía Levi, pues el chico desde que estuvieron en el dormitorio, caminaba de un lado a otro.

—No sé, no me gusta que se haya quedado hablando con la madre de Michelle— dijo finalmente, deteniéndose, algo allí no le daba buena espina.

—¿No te acostaste con la prima, no?— quiso saber Laxus.

—Claro que no, con Michelle nunca tuve nada— protestó, ni siquiera se le había pasado por la cabeza en tener algo Michelle.

—Entonces no veo porqué te preocupas— dijo Erza.

—No sé, algo está mal, es como si sucederá algo y no será de mi agrado— se cruzó de brazos, justo en el momento que la puerta era abierta y entraba la rubia. —Luce— dijo al ver a la chica, estaba pálida, sorprendida y temblorosa. —¡Luce!— corrió hacia ella cuando la rubia empezó a desplomarse. —Luce— evitó la caída tomándola en brazos y tocaba su rostro en espera de repuesta. —Despierta, Luce— pidió. Los chicos estaban sorprendidos, de repente la rubia entraba al dormitorio y se desmayaba.

—¿Hablar conmigo?— preguntó preocupada la chica, su tía nunca la había ido a buscado luego de su regreso, porqué quería hablar con ella ahora.

—Sí, sé que tienes una relación con el hijo de Igneel— la rubia miró a la mujer sin entender, no entendía que tenía eso que ver con lo que quería hablar con ella.

—Me gustaría que leyeras esto— vio como la mujer sacaba un sobre de su bolso y se lo entregaba. —Por favor, léelo, es muy importante.

Tomó el sobre, sacando el contenido de este y empezando a leer, parecía un acuerdo. Mientras leía cada línea, más se sorprendía, un acuerdo entre el padre de Natsu y el suyo, un acuerdo donde ambos planean un compromiso arreglado. ¿Su padre sabía lo que tenía con Natsu? Nunca se lo había contado. No, su padre no sabía nada, el acuerdo había sido creado tiempo atrás, tiempo en el cual ella apenas era una niña.

—Pero ese no es el problema, dos adolescentes como ustedes deberían tener derecho a poder tomar la importante decisión de con quién quieren estar juntos— dijo la mujer. —Hay algo que debes de saber, Jude no te lo dijo, pero viendo la clase de relación que tienes con el hijo de Igneel, creo que es de suma importancia.

La rubia arqueó una ceja, confundida. Si bien estaba sorprendida por lo que acababa de leer, si lo mirara de manera positiva, ella y Natsu estaban juntos, bueno, no eran novios, pero estaban juntos.

—Hacen algunos años, Layla fue novia de Igneel— la rubia abrió los ojos sorprendida. ¿Su madre había sido novia del padre de Natsu? —Hacen casi 18 años, Layla abandonó a Jude y se fue con Igneel, cuando regresó con Jude, estaba embarazada— terminó, dejando a una Lucy totalmente sorprendida.

—¿Qué quieres decir?— preguntó, no, aquello que estaba diciendo su tía no podía ser verdad, si padre se lo hubiese dicho, verdad?

—Lo que Jude e Igneel querían hacer con casarlos es algo atroz, ambos sabiendo que eres hija de Igneel.

—Lu-chan ya despertó— le dijo Levy al pelirrosa. —Pero…— dudó. —No quiere verte— Natsu se sorprendió, como que no le quería ver, sabía que dejar a Lucy con su tía era mala idea.

—Como si me importa— dijo el chico restándole importancia mientras se dirigía escaleras abajo.

—Esto es muy extraño— habló un pensativo Jellal. —¿Por qué Lucy entraría en ese estado luego de hablar con tu tía.

Abrió la puerta de la habitación de la con lentitud. ¿No lo quería ver? ¿Y eso por qué diablos? Él estaba muy preocupado por ella, quería ver que estuviese bien, que su tía no le hubiese dicho algo para lastimarla.

—Luce…— susurró al entrar a la habitación y cerrar la puerta.

Se secó las lágrimas, intentando dejar de sollozar, aquello no podía ser cierto, Natsu no podía ser su hermano, no.

—Pueden hacerse una prueba de ADN— le había dicho su tía.

—¿Luce, por qué lloras?— le preguntó, acercándose a la cama y sentándose al borde. —¿Qué te dijo esa mujer?— pero cuando intentó tocarla la chica huyó de su toque. —¿Qué sucede?— preguntó.

La rubia no le habló, solamente quedó allí, acostada, ausente, con la cabeza hecha un verdadero problema, no, Natsu no podía ser su hermano, aquello sería lo peor que le hubiese sucedido, no era verdad, él no era su hermano. Natsu solamente se acostó a su espalda, tomándola de la cintura y abrazándola fuerte, dejándola sentir que no estaba sola, no sabía que había sucedido, pero sea lo que sea, había lastimado a Lucy.

—Estoy aquí, Luce— le susurró al oído.

—Déjame sola— Natsu arqueó una ceja al escuchar a la chica.

—Estás llorando— no se separó ni medio centímetro de ella, al contrario, la abrazó aún más.

—¡Qué me dejes sola!— le gritó, separándose de él como le fue posible. —¡Lárgate, déjame en paz!— se paró de la cama, mirando al chico con completo asco, dejando a Natsu totalmente sorprendido tras su cambio radical de humor.

….000….

Los chicos se alarmaron al escuchar los gritos del segundo piso, se apresuraron a subir, encontrando como Natsu era empujado por la rubia mientras éste sostenía sus manos para evitar ser golpeado.

—¡Basta, Luce!— le gritaba el chico, no entendía, de repente estaba bien, ahora parecía una loca histérica.

—¡Aléjate de mi, aléjate de mi!— chillaba desesperada.

—Entonces si se acostó con la prima— susurró Gajeel mientras veía la escena.

Se soltó de mala gana del chico, proporcionándole una bofetada la cual dejó a todos sorprendidos y volvió a su habitación, cerrando la puerta de un fuerte azote.

—¿Qué fue eso?— preguntó Jellal, Natsu se había quedado frente a la puerta, sorprendido y confuso, no sabía que había sucedido, que pasaba, que aquella mujer le había dicho a Lucy para ponerla en aquel estado.

—Luce, escucha, no sé que te dijo esa mujer, pero no es cierto.

Se dejó caer contra la puerta, hecha un ovillo mientras lloraba, sentía su pecho doler, la simple idea de que todo lo que le hubo dicho su tía fuese cierto, le dolía. ¿Y si Natsu era su hermano? ¿Qué haría?

—No sé que le dijo esa mujer, ella solamente empezó a golpearme y gritarme— les dijo a los chicos.

—¿Pues qué le habrá dicho esa mujer?— dijo una pensativa Erza.

—Pues yo veo muy extraño que no la haya buscado antes y de repente sí— dijo Jellal.

—Lu-chan, soy yo, abre la puerta— tocó la puerta Levy

Ignoró completamente las llamadas del otro lado de la puerta, se limpió las lágrimas y poniéndose de pie, se acercó a su cama donde había dejado su celular.

—"Lucy, querida"— escuchó la voz de la madre de Michelle del otro lado de la línea.

—Mañana, quiero hacerme una prueba de ADN— dijo y luego cortó la comunicación, no aguantaría más la duda, tenía que salir de ella, sentía el pecho oprimido.

….000….

—Dentro de tres días estarán listos los resultados— le había dicho la enfermera luego de tomar la muestra de sangre, había tomado una muestra de cabello de Natsu, su tía le había dicho que con aquello serviría.

—¿Dónde estuviste todo el día?— la voz de Natsu casi la hace saltar del susto, se llevó la mano al pecho e intentó tranquilizar su corazón.

—¿Qué haces aquí?— ignoró, era mejor ignorarlo.

—¿Hice algo?— ver el rostro del chico al hacerle aquella pregunta, le dolió, era la primera vez que veía aquella expresión en Natsu. —Dime, Luce, pienso y pienso, pero no hice nada para que te comportes así.

—Nats…

—Dímelo, Luce, dime que sucede. ¿Qué te dijo esa mujer?

—No puedo— su voz fue un susurro casi inaudible.

—¡Maldición, Luce, dímelo!— le gritó, tomándola de los hombros.

—¡No puedo!— gritó, y lágrimas empezaron a bajar por sus mejillas, no podía, ella quería a Natsu, no era como querer a un hermano, habían intimidado, estaba embarazada.

—Luce— susurró con dolor y se alejó de ella. —Pensaba que teníamos algo mejor— diablos, sí, había pensado en ello, hasta había pensado que la amaba, pero claro, que sabía él de amor cuando nunca lo había sentido por ninguna chica, amaba a Happy, amaba a su padre, pero aquel amor intimo por alguna chica nunca lo había sentido, había pensado que los sentimientos que tenía por la rubia, eran los que llamaban amor.

—Mi tía me dijo que somos hermanos— su voz fue baja, pero lo suficientemente alta para que Natsu le escuchara antes de salir por la puerta.

—¿Qué?

—Hay un documento, nuestros padres hicieron una especie de tratado, casarnos, era como algo para que finalmente llevaran la fiesta en paz, según mi tía, cuando eran jóvenes, tu padre y mi madre tenían una relación demasiado estrecha, tanto que una vez tuvo una pelea con mi padre y se fue con el tuyo, cuando regresó, estaba embarazada de mi.

—Luce, no tienes que inventar ese cuento— sonrió con tristeza. —No pediré que me digas nada.

—¡No te miento!— exclamó desesperada. —En la mañana fui a una clínica, a hacerme una prueba de ADN, tomé cabellos tuyo, supongo que si sale positivo es que soy hija de…

—¡Cállate!— rugió Natsu, tenía apretada fuertemente la mandíbula, su mirada se había oscurecido y sus dientes estaban fuertemente apretados. —¡Conozco a mi padre, él no se hubiese metido con una mujer casada!

—¡Pero no te miento!— le volvía a gritar.

—¡Qué te calles, maldita sea!— rápidamente se le acercó, tomándola fuertemente de los brazos. —¡Eso no es posible!— él y Lucy hermanos? ¿Qué diablos pasaba allí? No, aquello no podía ser cierto, si hubiese tenido una hermana su padre se lo hubiese dicho, no, no y no; aquello era una mala broma de aquella mujer. —No tienes que jugar tan cruel, Luce, si no quieres seguir con esto, no tienes que decir esas mentiras.

—¡Me estoy muriendo!— hablaba entre sollozos. —¡Yo te amo!— sí, finalmente aquellas palabras habían salido de su boca. —¡¿No crees que me muero al pensar que som…— pero la boca de Natsu la hizo callar, el chico la había besado fuertemente, evitando que completara la oración, no, Lucy era su chica, su chica, la chica que había embarazado por un descuido, la chica que ahora llevaba en su vientre a su futuro hijo, la chica diferente a las demás, Lucy era su chica, su Lucy. —No…— sollozó entre besos, sintiendo el sonido de la prenda caer cuando Natsu la empezó a desnudar. —No podemos— lo separó, dejando las manos sobre su pecho. Su respiración era errática mientras su pecho subía y bajaba.

—Sí, sí podemos— deslizó los labios sobre las húmedas mejillas, lamiendo las lágrimas y luego llegar a su cuello, succionando la pálida piel de la chica.

La rubia se llevó las manos a la boca, intentando callar los gemidos, no supo cuando o como, de repente se encontraba en la cama, desnuda, Natsu estaba en las mismas circunstancias. Desnudo, besando su cuerpo y acariciándola.

—No llores, Luce— susurró tomando su rostro entre sus manos y besándola.

….000….

La peliazul tomó la perilla de la puerta y tiró, abriéndola y tanto ella como los demás quedaron de piedra y un automático sonrojo subió al rostro de todos, pues Levy había abierto la puerta de la habitación de la rubia, permitiendo que ambos vieran la espalda desnuda de Natsu, tenía las sabanas enrollada en la cintura, era obvio lo que estaba sucediendo allí.

—¿Mejor?— le preguntó el pelirrosa mirándola al rostro, por lo menos ya no lloraba.

—Eres un pervertido— susurró sonrojada, abrazándolo y escondiendo su rostro en su cuello.

—Sabes— dijo. —¿Quieres ser mi novia?— la pregunta causó que la chica se separara de él. —Bueno, formal— se corrigió, pues ya actuaban como tal.

—¡Natsu!— gritó entusiasmada, olvidando cualquier rastro de tristeza.

—Supongo que eso es un si— la abrazó de la cintura, pues ella le había rodeado del cuello, pegándose aún más de su cuerpo. —Vamos para el segundo, round— le susurró con malicia al oído.

—¡Kyaaaaa!— estaba por girar con ella sobre la cama, para dejarla sobre su cuerpo, cuando el grito de Lucy llenó la habitación.

—¿Qué sucede?— de repente la chica se había pegado aún más a su cuerpo, como intentando protegerse de algo.

—¡¿Qué hacen aquí?!— siguió gritando la rubia, el pelirrosa miró sobre sus hombros, encontrándose junto a la puerta a sus amigos.

—¡Qué diablos hacen ahí!— esta vez le tocó gritar a Natsu.

—¡Natsu!— chilló Lucy cuando él intentó separarse de ella, si hiciese aquello, la iban a ver.

—¡Jodidos pervertidos!— gruñó.

—Tranquilo, semental, no vimos nada, para tu buena suerte y mala suerte mía— pero Levy le proporcionó un golpe en las costillas. —¡Enana!

—¿Se van a largar o pretenden que salga de la cama?— lo sabía, tenía que cambiar de amigos.

—Oh, sí, lo siento, Lu-chan— dijo una apresurada Levy, empujando a cada uno para que saliese de la habitación.

—¿Entonces, lista para la segunda ronda?

—¡Natsu!— le regañó, empujándolo para apartarlo de su cuerpo.

—Solamente bromeaba, Luce— rio, tomándola de la cintura y acercándola a él, abrazándola.

—Tengo miedo— habló la rubia luego de minutos en silencio.

—Piénsalo, Lucy, no tiene sentido, no tienes que tener miedo, deberías responderme, no lo has hecho— susurró meloso, mordiendo suavemente una parte de su cuello. El maullido de Happy los interrumpió y segundos más tarde el gato brincó a la cama, acostándose al lado de la almohada que usaba el pelirrosa.

—Sí— escondió el rostro entre la almohada.

—¿Sí?

—Aceptó ser tu novia— ¿Por qué se avergonzaba al responder tan simple pregunta? Se preguntaba Natsu con el entrecejo fruncido.

….000….

—Salamander y la coneja han estado actuando muy extraño, primero ella lo quiere matar y ahora son novios, quien entiende a esos dos— decía un confundido Gajeel.

—Pues sí, en eso tienes razón— apoyó Laxus.

—Creo que todo es extraño desde la aparición de esa tía de Lucy— dijo Erza. —Algo sucede entre esos dos.

—¿Nadie ha pensado que quieran abortar?— habló Gray.

—Gray-sama.

—No sería extraño, son jóvenes, un hijo es joderse la vida— dijo sin más, dejando pensativo a los chicos, ninguno había pensado en aquella posibilidad.

—Lu-chan no es esa clase de persona, ella nunca abortaría a su hijo.

—¿Lucy está embarazada?— la voz de Hibiki sorprendió a todos. Hablar del embarazo de la rubia bajo un árbol de cerezo, no era buena idea. —¿Có…cómo?— preguntó sorprendido.

—¿Cómo?— chasqueó la lengua. —Tener una buena follada sin preservativo.

—¡Gajeel!— le regañó Levy, haciendo que el chico desviara la mirada con fastidio.

—Disculpa, Hibiki, pero es un asunto de nosotros— le dijo Cana, lo que necesitaban, sabían que el embarazo de Lucy no se iba a ocultar, pero no tenía que ser por ellos que terceros se enteraran.

—Será mejor que caminemos un rato— con ayuda de sus manos, Jellal se puso de pie y se acercó a Hibiki, dejando una mano sobre los hombros del chico.

—¡Ese idiota planea golpearlo!— gritó Erza, poniéndose de pie y corriendo hacia la dirección que se acababan de ir ambos chicos.

—Pensaba que mantener el embarazo de Lucy era más importante— rio entre dientes el otro gemelo.

….000….

—Ábrelo tú— le pidió una nerviosa Lucy al entregarle el sobre. Allí estaban los resultados de ADN.

—¿Por qué rayos quisiste seguir con eso?— preguntó entre dientes, tomando el sobre.

—No sé, todo lo que dijo mi tía sentí que era real, no creo que mienta en algo tan delicado— estaban con el uniforme, habían ido a la clínica por el resultado de la prueba y ahora se encontraban saliendo del lugar.

—Eres tonta. ¿Crees que tu madre le hubiese sido infiel a tu padre?

—No lo sé, no la recuerdo mucho, murió cuando apenas era una niña. ¿No estás nervioso?— le preguntó curiosa.

—Lo único que tengo es hambre, Luce— dijo antes de empezar a abrir el sobre.

—¡No!— rápidamente le quitó el sobre. —Mejor lo hago yo.

—Como quieras— se encogió de hombros al dejar las manos dentro de su bolsillo y siguió caminando, pasaría por algún lugar de comida rápida, por culpa de la rubia no había comido antes de salir de Fairy Tail. —Oye, quiero papas fritas y pollo, pasaremos por…— pero se detuvo tras mirar sobre sus hombros y ver que la rubia se había detenido, tenía aquel papel en la mano las cuales temblaban. —¿Qué sucede?...— observó como la chica levantaba la mirada, sus ojos estaban nublados por las lágrimas acumuladas las cuales no tardaron en empezar a derramarse por sus mejillas.

Con el entrecejo fruncido y desconfianza, se acercó a la rubia, quitándole el papel de entre las manos.

—¿Qué diablos?— fue el gruñido del chico al ver el papel. —Esto no puede ser cierto— habló entre dientes, no, no y no, aquello era una mentira, nada de eso era verdad, no, Lucy y él, hermanos, qué diablos, no.

—Somos hermanos— fue todo el bajo susurro de la chica.

—¡Luce!— se apresuró para tomarla en brazos cuando se empezaba a desplomar, dejando caer el papel al suelo.

Continuará


Por alguna razón, me costó escribir este capítulo, no fluyó como los anteriores. Pues finalmente se sabe el sucio secreto de los padres, y que secreto, ahora es cuando Natsu y Lucy empezarán a vivir su pesadilla, el lazo de sangre está, no es algo que puedan negar así simplemente, esta es una oscura puerta que se abre en la historia, espero que les haya gustado el capítulo y que lo disfruten, nos leemos en el siguiente y muchas gracias a quienes se molestan con dejar esos lindos reviews. Creo que hubo un review que mencionaba con lo que fueran hermanos xDDD