PRIMER ENCUENTRO Y FIN DE UNA HISTORIA

¿Como havia ocurrido todo aquello ?...

Era una tarde de invierno el cielo amenazaba con una fuerte tormenta en eso se encontraba una pelicastaña de no mas de 23 años, caminaba sin rumbo fijo después de aquella dolorosa despedida estaba destrozada tanto física como emocional mente,pero pensándolo no era lo que algunas mujeres deseaban el ser solteras para poder gozar de toda la noche sin tener que preocuparse por que alguien la estuviese esperando en su apartamento pero nada de eso tenia el menor apise de sentido lo único que podría importar era el hecho de que por fin era libre, así que sin pensarlo dos veses entro en un bar que se encontraba cerca de donde se localizaba.

Una vez dentro descubrió que era su bar favorito donde lo havia conocido, se acerco a la barra y pidió un tequila doble para poder olvidar tan solo por uno instantes, pero no havia reparado que a un lado se encontraba kaname kuran el hermano de zero.

Cuando se iba para su hogar una mano la sujeto ella estaba dispuesta a repelar pero cuando lo observo y sonrió y le dijo:

-Hola tanto tiempo sin verte estabas en londres estudiando ¿no?-comento ella con una sonrisa.

-si lo estaba pero mi padre me mando traer para poder al fin dirigir las empresas pero yo había terminado la carrera y estaba viviendo ahí y pues no tenia nada que hacer haci que desidi venir y tu ¿que haces tan sola? según recuerdo andabas con zero ¿no?-dijo el con tono monótono pero con una sonrisa de oreja a oreja

-bueno es que...-desvió la mirada -acabo de terminar con el por que me traiciono y...-lo comento recordado aquel incidente de tan solo unas horas atrás-pues necesitaba olvidarme de él aunque fueran solo unas horas.

- lo lamento no lo sabia pero si quieres te puedo acompañas r a tu casa-dijo con un tono de esperanza y alegría

-No,no quiero ser una molestia- dijo con las mejillas un poco ruborizadas

-no es ninguna molestia a parte me estoy ofreciendo de buena manera no que ras ser maleducada con tu antiguo cuñado ¿cierto?-dijo el con un tono falso de dolor

-bueno acepto solo por esta vez ¿de acuerdo?-dijo un poco apenada

-bueno adelante bamonos - comento el y así salieron de aquel bar, él con una sonrisa de oreja a oreja y ella con un rubor color carmesí en las mejillas muy notorio por cierto.