Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.
Lucy– pensamientos o recuerdos
"Natsu"– hablando por teléfono.
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Dormitorio para Chicos
Capítulo 19: Sin dejar de quererte
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Escuchaba las murmuraciones tras ella, todos parecían mirarla como un bicho raro. Cuando pasó junto a Minerva y su grupito, éstas sonrieron, eran unas arpías y era mejor ignorarlas.
—Vaya, ese embarazo te está haciendo muy bien— de repente, Sting se había cruzado en su camino.
—Déjame pasar— le ordenó, no le interesaba tener tratos con aquel rubio.
—¿Por qué?— rio el chico.
Últimamente se enojaba fácilmente, y en aquellos momentos se estaba enojando, efectos del embarazo. Intentó pasar, empujando un poco al chico pero esté la tomó del brazo, deteniéndola, sin embargo, el golpe en su mejilla fue rápido y fuerte.
—Eso por lo de la enfermería, estúpido— todos los estudiantes quienes estaban en el patio, miraban con ojos curiosos la escena y hasta sorprendidos por el golpe que le hubo proporcionado la rubia al chico.
—¡Maldita perra!— le gritó.
—¿Perra?— frunció el entrecejo. —¿No intentabas ligar conmigo segundos atrás?— retrocedió, pero el rubio ya la había tomado de un brazo y la mirada con rabia.
—¿Qué crees que haces?— la voz de Laxus sorprendió a ambos. La rubia miró sobre su hombro y se encontró con Laxus y Jellal.
—Suéltala— no era una petición, era una orden pero Sting no se intimidó, no hizo caso a Jellal.
—¿Por qué no me obligas?— aquella estúpida sonrisa de superioridad cubrió la boca del chico y fue el momento donde Lucy aprovechó y le pisó fuertemente un pie. —¡Zorra!— gritó, pero ya Laxus lo había empujado lejos de la rubia.
—Idiotas como tú no aprenden, no— preguntó tranquilo el Dreyar. —Piérdete, mequetrefe— ordenó y claro, Sting sabía que no debía provocar a Laxus.
—Vaya pendejo— rio Jellal cuando vio al rubio marchar.
—¿Estás enojado?— fue la sorprendida pregunta de la rubia, pues de todos los chicos quien parecía el más correcto y centrado era Laxus.
—¿Enojado?— preguntó con una ceja alzada.
—Pensaba que eras…— lo miró. —Más serio.
—Estás embarazada, necesitas más cuidado— se excusó el pelirrubio.
—Y si te sucede algo con algunos de nosotros presentes, las chicas son capaz de matarnos— terminó Jellal.
—No soy tan frágil— infló las mejillas mientras se sentaba en una silla, hacía calor, era la muestra de la llegada del verano.
—No, ya vimos— se sentó en unas de las sillas vacías alrededor de la mesa.
—¿Y cómo vas con lo de Natsu y tú, ya sabes…— sabía como lo estaba tomando la rubia, quien parecía loco y arruinado era el pelirro, éste se negaba a ser hermano de la rubia.
—¿Natsu les envió a preguntarme cosas?
—No, solamente no pareces desequilibrada como él, lo estás tomando bastante bien.
—No puedo volverme loca— sí, no podía, necesitaba todas las fuerzas posible, aparte, tenía a las chicas. Ambos chicos se observaron, sin duda, Lucy era mucho más madura que el pelirrosa, claro, sabían por parte de las chicas que bien no lo estaba pasando
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—Lo siento— los chicos se sorprendieron al escuchar la disculpa de la recién llegada.
—No tienes que disculparte, Lisanna— fue Natsu el que finalmente habló.
—Me siento muy avergonzada— se volvió a disculpar. Finalmente la chica había terminado aquellas consultas médicas, luego del intento de suicidio, los padres de la peliblanca habían tomado cartas en el asunto. —De verdad lo siento, Lucy— la rubia negó sonriendo, restándole importancia. —Pero quiero que sepas que Natsu me sigue gustando— y todos se miraron. ¿No acababa de pedir perdón?
—No estamos juntos— de repente, la sonrisa de la rubia se esfumó, se tocó el vientre y respiró por la boca, se estaba enojando. —¡Sabes, qué, puedes quedártelo!— chilló, poniéndose de pie y marchándose de allí. Las hormonas del embarazo ya empezaban a notarse en la rubia, últimamente cambiaba mucho de humor.
—¿No están juntos?— preguntó sorprendida, mirando a Natsu quien parecía ausente. —¡Perro inútil!— todos quedaron sorprendidos cuando Lisanna se le acercó al chico, lo tomó por el cuello de la camisa y empezó a sacudirlo. —¡Nunca imaginé eso de ti, Natsu!
—¡Lisanna, lo vas a matar!— le dijo Levy, intentando que la chica soltara al pelirrosa.
—¿Pero cómo lo defiendes? Embarazó a Lucy y la deja sola…— se sorprendió al ver que todos estaban en silencio, algo allí sucedía.
—Ella no quiere estar conmigo— dijo el pelirrosa como perro que no quiere la cosa, sí, Lucy no quería estar con él, le importaba un cuerno que fuesen hermanos, ya habían estado juntos, que más podía pasar.
—¿Y ese quién es?— preguntó Gray al ver como un chico pelinegro se acercaba a ellos.
—Pues no viene vestido como estudiante— dijo Gajeel mirando al chico quien justo en aquellos momentos se detenía frente a la mesa.
—Buenos días— saludó el chico cuando estuvo frente a la mesa de ellos. —Busco a Lucy Heartfilia— el pelirrosa al escuchar el nombre de la rubia, se separó del agarre de Lisanna.
Se estaba comportando como una tonta, Lisanna solamente había sido sincera, pero aún así se había puesto celosa, no quería ver a Natsu con ninguna chica, no importaba que fuese su hermano, suspiró, era mejor volver y pedir disculpas. Cuando entró al comedor, buscó a los chicos, estaban todavía allí, mas una cabellera negra llamó su atención.
—¿Rogue?— preguntó y el pelinegro frente a los chicos giró sobre sus talones para mirarla.
Todos se quedaron más que sorprendidos cuando vieron como si de un amoroso encuentro se tratara, Lucy y aquel pelinegro se fundieron en cálido abrazo, abrazo que hizo rabiar al pelirrosa, solamente le faltó el beso de amantes y Natsu se fastidió por la escena. ¿Qué diablos pasaba allí?
—Dios, estás preciosa— fueron las palabras del chico cuando se separaron, mirándola de arriba abajo. —Estás…— miró el pequeño vientre de la chica, estaba algo hinchado. —¡Embarazada!— fueron las palabras del chico y la pelirubia se sonrojó. —¿Quién te hizo eso?— preguntó como si de una enfermedad mortal se tratase.
—Bueno…— se sonrojó aún más y desvió la mirada hacia los chicos, buscando al Natsu pero éste se había marchado segundos atrás, enojado y fastidiado por aquella ridícula escena. —Es complicado.
—¿Podemos hablar?— le preguntó, sentía la mirada de aquellos chicos sobre su espalda, demasiado incómodo. Observaron como la rubia se alejaba acompañada de aquel pelinegro.
—¿Entonces de verdad no están juntos?— preguntó Lisanna ante el silencio que guardaban los demás.
—Sí, no están juntos, es tu oportunidad— le dijo Erza, era mejor entretenerse en algo que pensar que sucedía entre aquel recién llegado y Lucy.
—Sí, sé que están pensando que ando pensado en como meterme con Natsu, pero no es cierto, no seguiré suplicando algo que él no quiere darme, me gusta, pero si no me quiere, no andaré tras él— les dijo, conocía a sus amigos, sabía como pensaban.
—Vaya, eso sí que no lo esperaba— aceptó Gajeel sonriendo.
—Eso es muy maduro, Lisanna— le dijo Cana.
—Seguramente pensaban que me iba a quedar toda la vida detrás de Natsu, vaya amigos— se cruzó de brazos e hizo un mohín con los labios.
—Entonces no te molestará que mientras no estabas Lucy ocupa tu habitación.
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Habían pasado tres días desde que apareció aquel estúpido pelinegro, había ido durante aquellos días y siempre estaba con Lucy, parecían amigos desde antes y aquello a Natsu le fastidiaba en gran manera, la rubia se veía feliz, sonriendo como desde hacía mucho no hacía y era egoísta, pues le molestaba que aquellas sonrisas no fueran para él y como si fuera poco ahora tenía que salir de viaje por los negocios Dragneel, Gildartz había tenido que salir del país, no podía encargarse de aquello, él lo tenía que hacer.
—¿Dónde está Luce?
—Quizás esté con Rogue— se burló Gajeel, sabiendo que con solamente decir aquello haría rabiar al pelirrosa.
—Cállate, baboso— le pidió Natsu.
—Pues está muy apegada a ese sujeto, yo que tú, me preocupaba— dijo con diversión Gray.
—Oye, Jellal, me puedes hacer el favor de golpear a Gray en las pelotas para callarlo— y los chicos explotaron en una carcajada. —Luce no es esa clase de chicas— dijo segundos después, sonriendo.
—Y parece que finalmente, Dragneel entró en razón— dijo riendo Cana. —Lucy tenía que hacer la tarea de matemáticas, ayer no pudo porque alguien….— miró a Natsu. —Solamente la hostigaba.
—No es mi culpa, ya no sé con que boca decirle que me importa una mierda que sea mi hermana— se defendió.
—Pero Juvia piensa que es algo muy bizarro— le dijo un pensativa Juvia.
—Pues qué más da, ya estuvieron juntos, violaron todas las leyes, no creo que se pueda complicar más— dijo Gajeel.
—En eso tienes razón— apoyó Mystogan. —Pero ahora saben la verdad, no pueden seguir con eso.
—Sí, Natsu, deja a Lu-chan, le haces mucho daño— todos los chicos miraron a Levy. —Ella nunca lo dirá, pero la he escuchado llorar en las noches, lo está pasando peor que tú— Natsu gruñó al escuchar a la peliazul.
—Iré a buscar a Luce— les dijo, su vuelo saldría dentro de dos horas, tenía que despedirse de la rubia.
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Cerró los ojos, respirando por la boca, no se podía mover, si lo hacía, terminaría mojando el piso, que vergüenza, no sabía que soportar los deseos de ir al baño cuando estaba embarazada sería un problema, ahora, por aquello estaba en aquella situación, sentada en el piso con las manos dentro de las piernas, estremeciéndose por los deseos de ir al baño.
—Luce— la voz de Natsu llamó su atención, seguramente no la veía por estar sentada entre los muebles.
—¡Natsu!— exclamó feliz al escuchar la voz del chico.
—¿Qué haces sentada ahí?— le preguntó con una ceja alzada al acercarse, la rubia estaba sonrojada y parecía incomoda. —¿Sucedió algo?— le preguntó preocupado al inclinarse a su lado. La chica negó con la cabeza, haciendo que frunciera aún más el entrecejo. —¿Entonces?
—No puedo ponerme de pie— le dijo, sonrojada.
—¿Por qué no?— ella levantó un poco el rostro y susurró en su oído. —Ahh— sonrió. —Entonces si te pones de pie mojas el piso— dijo divertido.
—¡No te rías!— le reclamo muy roja. —Llévame al baño— le ordenó al hacer un mohín con los labios.
—No— la repuesta negativa de Natsu la hizo mirarlo con sorpresa. —Tengo que irme de viaje, Luce.
—¿Te vas?
—Lo siento, Luce, regresaré pronto, lo prometo— le acarició la mejilla. La rubia negó con la cabeza, no quería quedarse sola, quería tenerlo a su lado, aunque estaban pasando por aquello, Natsu en ningún momento la había dejado sola con el embarazo. —No pongas esa cara— le pidió, inclinando el rostro y depositando un beso en sus labios.
—¿Qué haces?— preguntó más sonrojada cuando sintió como el pelirrosa deslizaba sus labios por sus mejillas.
—Me despido— fingió inocencia al mirarla al rostro.
—Llévame al baño— le pidió.
—No— sonrió al deslizar su dedo índice por el cuello de la chica, haciéndola sonrojar aún más.
—¡Nats…u!— pero su gritó se convirtió en un susurro al tener que respirar por la boca cuando sintió presión en la vejiga.
—Te voy a ayudar, Luce— le dijo con picardía, acercándose a su oído y mordisqueando.
—¡¿Qué haces?!— se alarmó al sentir como él mordisqueaba el borde de su oído y luego succionaba.
—Te ayudo— se burló, dejando que su cálido aliento la hiciera estremecer.
—Pero…— se estremeció, Natsu no podía hacerle eso.
—Si lo retienes tanto, te va a doler, Luce— susurró con voz ronca contra su oído. —Sabes, se te están hinchando los pechos— la rubia cerró los ojos cuando sintió como el chico empezaba a frotar sus pechos lentamente.
—Nat…su…— sintió como las lágrimas se acumulaban en sus parpados, no quería eso, era muy vergonzoso.
—¿Estás gimiendo?— se separó de su oído para mirarla al rostro pero siguió sosteniendo sus pechos.
—No..— negó una muy sonrojada Lucy.
—Estás muy roja, Luce, te ves muy linda— su aliento se detuvo cuando sintió como el chico empezaba a desabotonar los botones de la camiseta que llevaba, estaba segura que había sido un mal día para llevar camiseta y falda. —¡Dios, Luce, las tienes más grandes!— y la exclamación del chico solamente la hizo avergonzarse aún más, ya tenía suficiente pechos antes del embarazo, ahora se sentía avergonzada cada vez que se miraba al espejo aquella parte de su cuerpo. No sabía si era por el embarazo, pero aquellos pálidos pechos entre la delicada tela rosa del sujetador, se veían enormes.
—No digas eso— le pidió, evitando su mirada.
—Luce— tomó su sonrojado rostro entre sus manos. —Creo que me gustas más— dijo serio, no sabía porqué ella parecía tan apenada, si estaba linda, se estaba volviendo loco porque no lo quería a su lado cuando él quería estar con ella y protegerla de toda aquella bola de pendejos que la miraban desde que estaba embarazada.
—Pero…— él la cayó besándola, su lengua se abrió paso entre sus dulces labios y buscó la de ella, acariciándola, besándola con pasión.
—Te deseo, Luce— le confesó, deslizando los labios de su boca hasta su cuello, lamiéndola allí.
—Nat…su…no…— le pidió, su cuerpo se sentía caliente y sentía algo húmedo entre sus piernas, no sabiendo que clase de humedad.
—Sí, Luce, sí— dijo ronco, volviendo a su oído para mordisquear y provocar aquel sensible punto.
—No…— gimió y luego sintió como algo húmedo se derramaba por todo su entrepierna, dejándola jadeante y con la respiración entrecortada.
—Ve, no fue tan malo— rió con malicia ya separado un poco de ella y observando su sonrojado rostro. —Es la primera vez que hago llorar a una chica durante un orgasmo— y ella abrió los ojos y lo miró con odio, haciéndolo sonreír aún más.
—Déjame— susurró, limpiándose las lágrimas que empezaban a bajar por sus mejillas, era muy vergonzoso, por su culpa se había mojado, no había soportado la presión en su vejiga.
—Llorona— la abrazó, acercándola a él. —No llores, Luce, solamente fue un orgasmo— la rubia quiso pegarle al escuchar su burla. —Sino hubieses soportado los deseos de ir al baño, eso no hubiese sucedido— le besó la frente. —Será nuestro pequeño secreto— dijo cruel y le tiró una mejilla. —Necesitarás una ducha— la rubia no dijo nada, estaba demasiado avergonzada. Natsu la tomó en brazos como si fuese una bebé, cuidando de no pisar donde segundos atrás había estado sentada la rubia.
—No quiero que te vayas— susurró, agarrando la camisa rosa de botones que llevaba el chico.
—Prometo no tardar, espérame— le pidió.
La dejó sobre la alfombra cuando estuvieron en el baño, se miraron unos minutos, cada uno analizando el rostro contrario.
—Natsu, somos…— pero él la interrumpió, besándola.
—No lo digas, Luce, no eres mi hermana, yo no soy tu hermano— habló sobre sus labios.
—No puedo— sintió aquella presión en el pecho, aquel dolor la estaba matando, ella quería a Natsu, lo amaba como hombre, no como hermano, pero aquello estaba mal.
—¿No puedes?— le preguntó. —No quieres, Luce, no quieres dejar toda esa mierda de que somos hermanos— le reclamó, rubia terca, ya habían hecho demasiadas cosas, diablos, ella estaba embarazada. Natsu la abrazó y ella le correspondió, abrazándose al chico como un salvavidas, aferrándose a él mientras lloraba con dolor en su pecho, quería decirle que lo quería, que quería estar con él. —Eres una cabeza dura— le susurró minutos más tarde. —Solamente di que me quieres— tomó su rostro entre sus manos. —Dilo, Luce.
Tragó, aquel nudo en la garganta no la dejaba hablar.
—Te quiero— decir aquellas palabras fueron como liberarse de una camisa de fuerza. Natsu sonrió e inclinó el rostro para besarla.
—Entonces espérame— le dijo. —Todo estará bien cuando regrese— le prometió. —Ahora…— la miró de arriba abajo y sonrió con picardía.
—¡No!— gritó al ver aquella mirada.
—Me mojaste cuando te cargué, necesito una ducha y tú también— la tomó rápidamente de la cintura cuando ella intentó salir del cuarto de baño.
—¡No dejaré que me veas desnuda!— el pelirrosa arqueó una ceja, ya la había visto. —¡¿Pero qué haces?!— chilló al ver como él se empezaba a desabotonar la camisa, dejando parte de su torso desnudo, Natsu no era ningún flacucho. —¡No te desnudes!
—Luce, te sangrará la nariz si te pones más roja— se burló.
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—Por aquí, por favor— el hombre siguió a la mujer, dejando que ésta le guiara hacia una habitación.
—No es posible— susurró cuando la mujer abrió la puerta, quedando sorprendido. ¿Qué diablos sucedía allí?
Continuará
El capítulo, ni que decir, entiendo a Lucy, pero yo no me resistiría con Natsu, es demasiada babas, aunque lo prefiero de malo y no creo que dure mucho en ese plan xDDD…Sí, apareció Lisanna, no en el mismo plan, claro, no piensen que será amiga de Lucy, no me gusta la hipocresía, no planeo que sean amigas en esta historia xDDD…No crean que me había olvidado de Rogue, es que son MUCHOS personajes xDDD, es difícil darle un papel a alguno y no morir en el intento. Si señores, Natsu se irá, veremos por cuanto y, que vergüenza lo que le hizo a Lucy, no tiene perdón xDDD
nata me comentó que si será la típica historia donde la chica huye embarazada; tengo una opinión muy clara respecto a esas historias, no me gustan, se olvidan que hay un bebé de por medio, la protagonista queda como ardida que no soportó un rechazo y huye para tomar venganza, porque digan lo que digan, es venganza, que culpa tienen los hijos, ella fue quien escogió mal, que asuma las consecuencias, que enfrente su realidad, luego aparece, con hijo y el idiota enamorado al lado, y el padre del bebé se entera que es padre, y lo peor, sigue enamorado de la tía, yo, sinceramente, si escribo algo así, me odiarían porque sería todo lo contrario, si huye con el hijo, él le haría la vida un yogurt y no seguiría como baboso enamorado, siempre lo ponen xDDD…En pocas palabras, no, no es así esta historia o cualquiera de las que escribo, soy adicta a los chicos malos, los chicos que escribo nunca permitirían que le alejaran de su hijo y si lo hacen rompería mis happy ending, porque nunca daría un final feliz a la infeliz que le alejó de su hijo aún cuando sea la protagonista xDDDDDDDD
¿Vieron el Raw del ova 6? Lo amé, lo amé y LO AMÉ!...Amo a Haru, es tan #$($#$...Me gusta Natsu, pero Haru es tan protector con Elie, DIOS!...Natsu tenía que ser así con Lucy hahahá...Y Musica;;;; BABASSS mi opinión, much better them Gray, es el original, osea! Siempre me gustaron más los PJ de RM, en FT me gustan algunos, en RM me gustan casi todos...Me hubiese gustado NaLu en la ova, hubiese sido pura babas, pensaba que habría algo, como en la anterior no hubo nada.
