Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.
Lucy—pensamientos o recuerdos
"Natsu"— plática telefónica.
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Dormitorio para Chicos
Capítulo 20: La verdad, el silencio
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—No hables así, es mi amiga— fue el grito que escucharon los chicos cuando entraron al dormitorio.
—¿Qué no hable así?— preguntó burlonamente Gajeel. —Salamander se fue hace una semana y ya anda metiéndose con ese aparecido, es una….— pero Levy le había abofeteado fuertemente, callándolo en el trayecto. —Que me pegues no hará que deje de pensar que es una zorra. Está preñada de otro chico y deja que un recién aparecido le coquetee.
—¡No puedo creer que seas tan machista!— exclamó. —Ella es libre, Natsu es su hermano— le recordó.
—¿Y por eso ya se anda acostando con otro fulano?— los recién llegados no decían nada, cuando Gajeel y Levy discutían era mejor no entrometerse.
—¡Eres un estúpido, ni siquiera sé porqué estoy con alguien tan machista!
—Lamento romper tu burbuja, pero no estamos juntos, solamente follamos, la pasamos bien, nada más— no le importaba lastimarla, no podía creer que la peliazul defendiera a Lucy quien permitía que el sujeto llamado Rogue le coqueteará a pesar de estar embarazada para otro.
—¡Estúpido bastardo, ni que follar contigo fuera tan genial!— los presente supieron que aquella discusión no terminaría bien, se estaban insultando, justo en cada orgullo.
—Claro, lo dices luego de las buenas folladas que te doy.
—No te hagas el dios del sexo que no lo eres, eres un pobre diablo.
—¡Hey…— intentó hablar Mystogan, aquella discusión se estaba saliendo de control.
—Tú tampoco eres la mejor, sabes, hasta llegué a pensar que eras una frígida— y aquello fue todo lo que soportó Levy.
—Eres un pelele, tan estúpido que te tragaste el cuento cuando supuestamente te convertiste en mi primer hombre— no le importó, Gajeel había pasado la línea, sin embargo, cuando vio la mirada del chico frente a ella, supo que entre los dos nada volvería a ser como antes.
El moreno se quedó de una sola pieza, miró con sorpresa a la peliazul quien lo miró lleno de odio y se marchó corriendo, dejándolo sorprendido. Los presentes no supieron que hacer, si bien cada uno había traspasado la fina y delicada barrera del respeto, lo último que se habían dicho había sido la peligrosa gota que derramó el vaso. Gajeel no dijo nada, simplemente se fue escaleras arriba hasta desaparecer de la mirada de los presentes.
…000…
—Natsu nunca llegó a Edolas— les dijo Jellal al terminar la llamada. Había pasado dos semanas desde que el pelirrosa no se había comunicado con ellos, habían estado preocupado, al principio no llamaron, pues ahora Natsu se tenía que encargar de los negocios de los Dragneel, seguramente tenía mucho trabajo.
—¿Cómo que nunca llegó a Edolas?— preguntó una sorprendida Erza.
—No, nunca llegó.
—Algo aquí no está bien— susurró Mystogan.
—¿Cree que le sucedió algo?— preguntó preocupada Juvia.
—Conocemos a Natsu, siempre llama, no importa el trabajo que tenga— dijo pensativo Gray.
—¿Han pensado que si a Natsu le sucede algo D.F quedaría sin ningún presidente?— todas las miradas fueron sobre Mystogan.
—¿Qué quieres decir?— preguntó Gajeel.
—Anoche hablé con papá. Si a Natsu le llegase a suceder algo, D.F pasaría a manos de los accionistas, y unos de los accionista es Zero— continuó el gemelo.
—Gildartz está fuera del país, Natsu desaparecido, Zero tiene la confianza de los accionistas, si alguno de los dos no aparece, los accionistas se pueden empezar a retirar o nombrar a Zero vicepresidente— dijo Laxus.
—Es lo que piensa papá— dijo Jellal. —No confía en Zero.
—Pero está Lucy, ella es una Dragneel— les recordó Erza.
—Pero sería una hija ilegítima— les recordó Gajeel.
—Cuando le comenté a nuestra madre que Lucy Heartfilia era hija del padre de Natsu ella dijo que no es posible, algo aquí no anda muy bien, mi madre aseguró que Lucy no puede ser hija de Igneel.
…000…
—¡No puede ser que dejes que tu hija crea que Igneel fue su padre!— el hombre se puso rápidamente de pie cuando la figura femenina interrumpió en su oficina.
—Lo siento, señor Heartfilia, la señora…— intentó disculparse la secretaria.
—Déjanos solos— pidió el hombre.
—¿Cómo le puedes hacer algo tan cruel a tu propia hija, Jude?— Grandine, era una mujer de cabello azul, alta, bien parecida, figura conservadora, no parecía madre de tres hijos.
—Ella se hizo una prueba de ADN con Natsu, allí salió que es su hermano— dijo el hombre.
—Sabes que eso es imposible, conociste a Layla, ella era incapaz de serte infiel y por Dios, Igneel amaba a Julia, quedó desolado cuando la perdió.
—¡No sé qué sucedió entre ellos aquella vez!— explotó el hombre.
—¡Entonces estás dejando que tus malditas inseguridades le arruinen la vida a tu hija!— lo enfrentó. Nunca imaginó que Jude podría tener aquellos sentimientos, aquellas inseguridades. —Igneel si amaba a Layla, pero no como tú piensas, ella para él era su familia, cuando Julia murió, Layla fue con Igneel para apoyarle, no para acostarse con él como tu retorcida mente imagina, sino harás algo para evitarle esta desgracia a tu hija, yo si lo haré. Layla se sentiría muy defraudada de ti si estuviese viva— criticó la mujer. —Alejaste a tu hija de nosotros por tus inseguridades— le recordó. —Aunque te duela, Lucy es tu hija, no de Igneel, Layla nunca te fue infiel y lo sabes, solamente quieres hacer sufrir a Natsu porque no aceptas que Igneel nunca miró a tu mujer con otros ojos, tus celos e inseguridades te cegaron y 17 años después sigues inseguro y deseas vengarte de manera absurda de Igneel, de Natsu en su lugar; pero no lo permitiré, Natsu no se merece este sufrimiento por culpas estúpida y Lucy no lo merece. Es tu hija, lo sabes.
Jude no dijo nada, solamente guardó silencio.
—¡¿Cómo le haces esto a tu propia hija?!— gritó llena de indignación al ver que el hombre no respondía a tu enfrentamiento.
—Claire, ella…
—¿Tú hermana?— preguntó. —¡¿Tu hermana que permitió que el asqueroso de su marido intentara abusar a tu hija?! — le recordó la mujer. —Lucy es tu hija, lo sabes…— el sonido de la puerta abriéndose los interrumpió. Lucy. —Perfecto, que bueno que llegaste, ahora mismo iremos a esa clínica donde te hiciste esa absurda prueba de ADN donde dice que Natsu y tú son hermanos— no se molestó en despedirse del hombre, simplemente se acercó a la recién llegada y la tomó de una mano para poder salir de la oficina del rubio.
…000…
—¡Desaparecido!— preguntó un alarmado Gildartz.
—"Natsu no aparece por ningún lado"— le informó el hombre del otro lado de la línea.
—Por favor, Fausto, ahora mismo no puedo regresar a Magnolia, no puedo decirte mucho, pero por la amistad que tenemos y la amistad que tuviste con Igneel, tienes que encontrar a su hijo, si Natsu no aparece, sabes lo que puede suceder a los negocios de los Dragneel's— pidió el hombre.
—"Tengo a todos mis hombres buscándolo, Gildartz, Natsu nunca abandonó Magnolia, ni por jet privado ni por avión"— escuchó al hombre. Fausto Fernández, era el padre de Jellal, Mystogan y Wendy; jefe de la policía en Magnolia, amigo de colegio y esposo de Grandine.
—Algo aquí no me gusta. ¿Sabes algo de Zero?— quiso saber.
—"Sí, pero nada que lo acuse, estaba fuera del país cuando Natsu desapareció"
—Solamente él podría estar interesado en que Natsu desaparezca.
—"Eso mismo pienso, es por eso que mis hombres lo están vigilando sin que se dé cuenta"
—Nadie puede saber que Natsu está desaparecido, esto sería un escándalo para los medios.
…000…
—Es extraño— dijo la enfermera a ambas mujeres. —Hay dos pruebas de ADN a nombre de la señorita Heartfilia y el joven Dragneel.
—Por favor, nos puede mostrar ambas pruebas— Lucy no sabía exactamente que sucedía, solamente sabía que cuando aquella mujer la cual se había identificado como madre de Jellal, Mystogan y Wendy; le dijo que irían al hospital donde se hizo los análisis de ADN con Natsu, porque no era posible que ella y el pelirrosa fuesen hermanos, Lucy no dudó en acompañarla.
—Lo siento, no puedo darle esas pruebas sin los implicados— dijo la mujer.
—Soy, Lucy, Lucy Heartfilia— dijo rápidamente la rubia, sacando su identificación de la cartera.
—Lo siento pero….
—¿Quién fue quien hizo la prueba?— interrumpió Grandine.
—La enfermera que realizó la prueba renunció hace una semana.
—Por favor, señorita, es muy importante— habló la rubia, estaba ansiosa. Grandine le había dicho que era imposible que Natsu y ella fuesen hermanos, que su madre nunca le sería infiel a su padre.
—Bueno, firme aquí— le dijo tras pasarle una hoja de papel la cual la rubia firmó rápidamente y la enfermera buscaba en un cajón, sacando dos sobres.
—Muchas gracias— agradeció Grandine, tomando ambos sobres. —Ábrelos, estoy segura que Claire tiene que ver en todo esto— le aseguró mientras ambas salían de la clínica.
Una nerviosa pelirubia tomó unos de los sobres, abriéndolo, allí decía que era hermana de Natsu.
—Somos hermanos— susurró.
—No, no lo son— le mostró el otro sobre. —Hay dos pruebas, nunca hacen dos pruebas a menos que se pidan— le ofreció el sobre el cual la rubia tomó, algo en su interior estaba agitado, ansioso, muy ansioso.
Ojeó el papel, una y dos veces, asegurándose que lo que decía fuese cierto, los resultados eran completamente diferentes a los que decía el papel anterior. Natsu y ella en aquel resultado no eran hermanos.
—No entiendo— dijo, confundida. Se llevó una mano al vientre y acarició cuando sintió como su bebé se movía.
—Yo sí, no te preocupes, enviaré a mi chofer a que te lleve al colegio, tengo que hablar con alguien, pero puedes estar segura, por la amistad que tenía con tu madre, que no eres hija de Igneel.
…000…
Apenas la mujer abrió la puerta, una fuerte mano aterrizó sobre su mejilla, golpeándola fuertemente.
—¿Cómo te atreviste?— espetó Grandine. —Cuando mi hijo me lo comentó no lo creía, claro, ahora entiendo, Igneel y Jude habían hecho el compromiso de Lucy y Natsu para olvidar el pasado, te aprovechaste de las inseguridades de tu hermano y pretendiste que tu hija se pudiese casar con Natsu.
La mujer la miraba llena de sorpresa. Grandine era una perra lista, una mujer de armas tomar.
—Sabías que si Igneel siguiese vivo te desmentiría, pero que esté muerto es una ventaja, tu hija se casa con Natsu y tú finalmente consigues el asqueroso dinero que tanto has querido. No te bastó con intentar meterte en la cama de Igneel hace 17 años atrás cuando te disfrazaste de Layla, no te bastó hacerle creer a tu propio hermano que su esposa le engañaba, eres una perra, Claire.
—Lárgate de mi casa, Grandine— exigió entre dientes.
—Claro que me iré, querida, pero no sin antes que me escuches— dijo, entrando al apartamento. —Lo que hiciste es un delito, pagarle a una enfermera para unos análisis falsos y luego pagarle para que desaparezca; mas no funcionó, esa mujer no estaba segura de lo que hacía, dejó los verdaderos resultados y Lucy ya sabe la verdad.— la otra mujer la miró con odio. —Tienes dos opciones, o te vas ahora mismo de Magnolia, o me encargo de que te metan tras unas rejas.
—No puedes hacer eso, no tienes pruebas, solamente son suposiciones tuya.
—Quizás, pero no te arriesgará a que la mujer del jefe de la policía use todas sus influencias para que te den unos cuantos años en una cárcel— dijo con burla, sonriendo con crueldad.
…000…
Dos meses, dos meses habían pasado desde que Natsu se había marchado, dos meses sin recibir alguna llamada, sin saber nada del pelirrosa.
—Se olvidó de mí— sollozó la rubia. —Se olvidó de nuestro bebé— los presentes la miraban con incomodidad, ninguno se había atrevido a decirle a Lucy que Natsu estaba desaparecido, que nadie sabía dónde estaba y que la policía lo estaba buscando hasta debajo de las piedras. —Ni siquiera sabe que no somos hermanos, quizás por eso no quiera hablar conmigo, quizás al final me hiso caso— su vientre estaba más abultado, seis meses de embarazo, dos sin Natsu y lejos de ir superando que el pelirrosa quizás no quisiere saber nada de ella, lo extrañaba horrores, se había trasladado a su habitación, buscando su olor, buscando tener la presencia que tanto extrañaba.
—Ten, toma esto, tienes que estar bien por el bebé y para cuando Natsu regrese, estoy segura que te tiene una sorpresa— le dijo Cana con cariño al pasarle una taza de té.
—¿Por qué no me dicen?— gimoteó al tomar la taza.
—Natsu ya sabe que no son hermanos, Lucy, hablé con él, se lo dije— las miradas viajaron hasta Jellal, mentía. —Quiere regresar contigo, pero quiere hacer algo antes— no le podía decir la verdad, pero era muy doloroso verla llorar, ajena a lo que en verdad sucedía.
—Pero quiero hablar con él.
—Envió esto para ti— el gemelo se llevó una mano al bolsillo y sacó una llave. Todos sabían lo que significaba, menos Lucy.
—¿Qué es eso?— preguntó confundida.
—Pues es parte de la sorpresa, sabe que estás impaciente y quiere que vaya a ver parte de la sorpresa— sonrió el gemelo al entregarle la llave.
—Sentimos no haberte dicho nada, Lu-chan, pero desde antes de Natsu irse nos pidió que no te dijéramos nada— la rubia observó a los presentes confundidos.
—¿No quieres saber qué es?— preguntó Gray y ella asintió.
—Ve a cambiarte— pidió Erza y la rubia no lo dudó, se terminó su té y se perdió por las escaleras del dormitorio.
Todos suspiraron, estaban engañando a Lucy, pero era algo que tenían que hacer, Natsu no aparecía, no sabían nada de él y en el estado de la rubia no le podían decir nada. Luego de pensarlo varias veces lo habían decidido, entregarle la llave del apartamento del pelirrosa, hacerle creer que era una sorpresa.
…000…
Se llevó una mano a la cabeza, descubriendo una venda a su alrededor, sentía como si tuviese miles de tornillos clavándole el cráneo, jadeó por el dolor tras incorporarse en el colchón.
—No te muevas, has estado inconsciente mucho tiempo— un susurro femenino lo alertó, su verde mirada viajo a un lado de la habitación donde se encontró con una chica de cabellos negros.
—¿Quién eres?— preguntó confundido.
—Soy Sayla. ¿Cómo te llamas?
—Yo…— dudó, quiso hacer memoria pero una punzada en la sien lo hizo llevarse la mano a la cabeza.
—Tranquilo, llevas mucho tiempo inconsciente, te encontré todo golpeado y con un fuerte golpe en la cabeza.
—¿Cuánto tiempo llevo durmiendo?— quiso saber, no lograba recordar nada de lo que le acababa de decir la chica.
—Unos dos meses, estabas muy mal— dijo suavemente.
El chico cerró los ojos, intentando recordar, su mente estaba en blanco, no recordaba nada.
—Luce— susurró.
—¿Dijiste algo?— quiso saber la chica.
—Luce.
—Te prepararé algo de comer, será mejor que descanses, ya tendrás tiempo, ahora necesitas recuperarte.
Continuará
Primero, finalmente mi musa regresó para con esta historia, espero que aún haya alguien esperando capitulo ya que nunca planeé dejar la historia.
Lo sé, el capítulo fue bastante rápido y quizás deje muchas dudas, pero en estos meses que estuve sin musa, cuando llegó se me ocurrió algo y deseo ponerlo en acción rápidamente.
Como ven, Jude era muy inseguro, y ya saben porqué, aunque se espera ver más porqué pensó que entre Layla e Igneel hubo algo. Grandine apareció para salvar a Lucy de las garras de su tía, aunque ahora que sabe la verdad, Natsu ha desaparecido –w-, sí, lamento eso, pero es necesario, y mucho, aunque debo admitir que me da pena Lucy, pero para suerte están los chicos, aunque no sé si lo que están haciendo está bien o está mal, ustedes juzguen.
La historia la iba a dividir en dos partes en un principio, pero con la ida y venida de mi musa, regresó más fuerte pero con cero idea de dividir la historia, no tiene caso que sigan siendo hermanos cuando unas de las partes no están presentes xDD
