Aclaración: esta historia se desarrolla justo en el final de la saga de los Quincy (Bleach) y al final de la saga de Tártaros (Fairy Tail), según el sentido común... creo.

Saludos a todos, gracias por las reviews del prologo, me alegra que les haya gustado, la verdad no tengo nada más que decir, salvo que aquí comienza el primer capítulo, estoy intentando actualizar una vez a la semana.

Ahora así, aquí comienza, Fairy Tail: El Guardián Escarlata. ¡espero que les guste!

Simbología: para los diálogos tanto para abrir como cerrar, usare el clásico ''-'', los ''()'' serán aclaraciones, pensamientos o descripción de un suceso dentro del dialogo.

En fin… ¡disfruten de la lectura! :D

Disclaimer: no soy propietario de los derechos legales de Bleach (Tite Kubo) Y/O Fairy Tail (Hiro Mashima).


(Actualización del 28/02/2014) por un MP, me recomendaron seleccionar un ''opening y ending'' a esta historia, me pareció raro al principio, pues eso es de los animes, pero al final me pareció bien, ya que pensé que aportaría calidad a esta historia, y lo haría mas divertido así que...

OPENING 1: Velonica - Aqua Timez (la dirección del opening esta en mi perfil, disfrútalo :D)


Capitulo 1: El camino hacia un nuevo mundo.

Nacía un brillante día en la ciudad de Karakura, Japón. Las madres llevaban alegremente a sus hijos a la escuela, los adultos se preparaban para otro día de trabajo, y las aves silbaban contentas ante el amanecer. Se podría decir que la vida del ciudadano promedio en Japón era cómoda, sin demasiadas complicaciones, y ante todo muy tranquila… al menos eso creen las personas normales, esas personas que no pensaban ni un minuto si existían mundos más allá del suyo, no se les pasaba por la cabeza si existían monstruos dispuestos a devorar el alma de los pobres difuntos que no habían hallado la paz, o que existieran seres superiores que se encargaban de mandar estas almas al ''mas allá'', seres que blandían espadas únicas cada uno, y que no dudaban en utilizarlas contra los seres que amenazaban la tranquila e ignorante vida de los humanos, aunque estos llamados ''dioses de la muerte'' no se salvaban de la ignorancia, ya que ni ellos creían que haya otros mundos aparte del que conocen, mundos que están ínter-conectados pero que jamás se habían tocado o interferido entre ellos… hasta el día de hoy.

El despertador sonó estruendosamente, el ruido que hacía casi le perfora los oídos al joven que recién se levantaba, golpeo su despertador, y seguido de un bostezo se levanto de la cama, dispuesto a continuar la misma rutina de siempre, se vistió con su uniforme gris, clásico del instituto al que asistía, dejando el cuello abierto, ya que odiaba el calor y la sensación de tener su uniforme correctamente cerrado, Ichigo Kurosaki de 17 años, bajo al primer piso, donde su hermana Yuzu lo recibió con un fuerte saludo.

-Buenos días hermano,- Le sonrió alegremente su hermana pequeña Yuzu luciendo un delantal de cocina, por encima de su uniforme de colegio.

Karin tan solo se limito a dirigirle una mirada perezosa y saludarlo de una cabezada.

-Buenos días Karin, Yuzu,- les respondió Ichigo bostezando con su típico ceño fruncido.

-¿Que quieres de comer Ichigo?, tengo tostadas, salchichas y huevo, - le pregunto Yuzu desde la cocina.

-Tostadas está bien.- dijo sentándose en la mesa, frente a su hermana Karin.

Un pequeño estruendo se escucho en la habitación más grande del piso de abajo, unos segundos más tarde un hombre ya maduro salió disparado como un cohete hacia el comedor, lanzándose como si de un luchador se tratara.

-IIIIIIIIIIIIIII CHIIIIIIIIIIIIIIIIII GOOOOOO. Le grito su padre, Isshin Kurosaki.

-Buenos días,- respondió Ichigo sin mirarlo, deteniendo su embestida con su puño hundiendo la cara de su padre.

Su padre cayó al suelo sosteniendo su rostro mientras rodaba, unos segundos después se levanto sonriendo como si nada hubiera pasado.

-¡Ichigo!, ¡tenemos que hablar!,- dijo desafiante Isshin.

-No tengo ganas de discutir, déjame desayunar.

-¡Pero ando muy preocupado por ti!, Ya tienes 17 años y aun no has conseguido una novia, ¿Qué pasa si te quedas virgen?

Ichigo escupió sus tostadas, se sostuvo la garganta tosiendo, Karin endureció su gesto hasta levantarse de la silla, y Yuzu dejo caer los cubiertos en la cocina, sonrojándose y gritando: '' ¡Papa!'', el puño de Karin mando a Isshin a estrellarse contra la pared, debajo del cuadro de Masaki Kurosaki, su difunta esposa y madre de sus tres hijos.

-¡Nunca cambiaras tonto!,- gruño Karin con manchas rojas en la cara.

-¡A ti que te importa!,- grito Ichigo tosiendo a su padre.

-Otro día en la casa de los Kurosaki,- se lamento Isshin aun con su rostro en la pared.

En efecto eso pasaba todos los días en aquel hogar.

-Me voy a estudiar, no destruyan la casa.- se despidió el joven de cabello naranja con la mano mientras se levantaba de su silla.

-No regreses muy tarde Ichigo, voy hacer Curry,- se despidió alegremente su hermana Yuzu.

Isshin y Karin giraron sus rostros hacia Yuzu y mientras Ichigo cerraba la puerta dijeron al unísono

'' ¿Otra vez?''.

El joven de cabello naranja caminaba en dirección a su colegio, observando con su ceño fruncido hacia los lados, como si esperara a alguien, en ese momento 2 personas se acercaron rápido hacia él, uno era muy alto, de cabello castaño oscuro casi cubriendo sus ojos, la otra persona era, al igual que el de cabello naranja un poco más oscuro, era pequeña, con una gran sonrisa plantada en su rostro, y tenía, tal vez… un casi exagerado busto, o así pensaba sin morbosidad nuestro protagonista.

-Buenos días Kurosaki-kun,- lo saludo feliz Inoue Orihime.

-Buenos días Inoue, Sado.

Sado su amigo de gran estatura alzo su mano saludándolo, los 3 sonrieron y se dirigieron juntos al colegio, de pronto un extraño temblor sacudió la tierra, y unos extraños susurros, como voces lejanas se escucharon. Ichigo se detuvo, le parecía bastante extraño, sus 2 amigos lo miraron.

-¿Ocurre algo?,- pregunto Sado con su voz gruesa.

-Ese temblor… ¿no lo sintieron?

Sado e Inoue se miraron, luego miraron a Ichigo negando con la cabeza.

Ichigo se miro a sí mismo, había pasado un mes desde que había detenido a los Quincy, todo había estado muy tranquilo últimamente, pero sentía que el temblor y los susurros eran muy sospechosos. Ichigo indico que siguieran y así hicieron sus amigos.

El joven de cabello naranja, se mantuvo callado. mientras caminaba pensaba, sabía que hace muchos años había sentido algo parecido, pero no lograba recordar, cuando ni como... pasaron por un Instituto privado, donde las chicas más hermosas de Karakura iban a estudiar, Ichigo sabia esto gracias a los continuos comentarios de Keigo, su compañero de instituto que mantenía invitando a Ichigo sobre ir a ''conocer'' chicas allí. Pero eso no era lo que hizo detener a Ichigo, el se quedo allí mirando hacia la entrada del colegio, donde vio a una chica de cabello escarlata intenso entrar allí, seguida de dos chicas de cabello blanco idéntico, una un poco más alta de cabello largo, y la otra con el cabello más corto, que le dijeron ''¡espérenos presidenta!'' La imagen de la chica de cabello escarlata se quedo fresco en su mente, (¿Por qué?), pensó Ichigo, no alcanzo a ver su rostro, pero se sentía extrañamente atraído a la idea de saber quién era. Unos minutos después un empujón lo saco de su ensimismamiento.

-Hey Ichigo, sabía que no te aguantarías las ganas de venir aquí.- le sonrió maliciosamente su compañero Keigo, que acababa de llegar con ellos.

-No se dé que hablas, tsk… vamos de una vez.

Inoue y Sado se miraron con miradas extrañas, pero siguieron con sus compañeros, caminando hasta su instituto.

Ichigo paso toda la jornada estudiantil pensando en aquella chica, ('' ¿Sería un fantasma?''), pensó, pero luego se dio cuenta de que las chicas de cabello blanco la seguían. El timbre se escucho fuerte en todo el colegio, Ichigo salió de sus pensamientos, y después de despedirse de sus compañeros, y golpear a Keigo en la cabeza, se dispuso a ir a su casa. Cuando salían unas calles más allá de su instituto, de nuevo se empezó a sacudir la tierra.

Ichigo miro hacia los lados, pensando ('' ¿Otra vez?''), lo curioso era que el temblor no cesaba, era continuo, y lentamente se hacía más violento, vio como la tarde se empezó a oscurecer de un color rojo oscuro, y algo increíble sucedió.

Vio como un enorme vórtice en el cielo se abría, desgarrando las nubes y el fondo carmesí que decoraba esa tarde. haciéndose mas y mas grande a cada segundo y produciendo un sonido aterrador. como si relámpagos y truenos lucharan en su interior.

-Pero qué… ¿demonios?- dijo Ichigo estupefacto.

Sus compañeros no parecían sentir o incluso haberse dado cuenta del suceso, Ichigo sintió que podía ser algo peligroso, y se preparaba para abandonar su cuerpo… pero en ese momento muchas cosas sucedieron al mismo tiempo, un extraño ruido de escombros salió de aquel vórtice, un montón de susurros lleno la cabeza Ichigo, sentía que le quería explotar, entonces empezó a sentir como se elevaba en el aire, y empezaba a ser succionado por ese extraño fenómeno en el cielo.

Miro hacia abajo y vio como su cuerpo se quedaba allí parado en esa calle, incluso juraría que había visto moverse a su cuerpo, pero desvió la mirada en ese momento al cielo, intento moverse o huir de eso pero no podía, le resultaba imposible, cada vez se acercaba mas y empezó a sentirse asustado, el miedo lo iba invadiendo y vio como era engullido por ese extraña ruptura en el aire, sintió como si fuera comprimido, algo le apretaba profundamente en el pecho, y sintió como si se quedara sin oxigeno. En el momento en que entro al vórtice, escucho voces.

-Pareces una fuente increíble de magia, vendrás con nosotros pequeño,- (La voz de un hombre con tono siniestro)

-Irías… ¿irías a ver los cerezos conmigo?- (la voz de una niña que extrañamente le resulto familiar)

-¡Si la tocas te matare Jellal!- (Ichigo le pareció reconocer esa voz, era la suya pero sonaba como cuando era un niño pequeño)

-Tarde o temprano volverás con nosotros, no puedes huir y renegar de esa magia oscura en tu interior… ¡y para eso, me asegurare de que no te acerques a ella!, ¡Arte secreta de la magia infernal, Cordis Extincto! (La voz de un hombre mayor, con tono malicioso, cruel y grotesco)

Muchas más voces llenaron su cabeza, tantas de que no logro reconocer lo que hablaban, El joven de cabello naranja se sostuvo la cabeza, deseaba que terminara, quería saber qué rayos pasaba con él, con su cuerpo, con esas voces… apretó sus dientes con dolor, tan solo deseaba que el ruido cesara.

...

Ichigo se despertó en el claro de un bosque, se sentía increíblemente pesado, como si no hubiera usado sus músculos en mucho tiempo, se levanto con dificultad y miro a su alrededor, parecía el claro de un bosque, situado cerca de alguna montaña por lo que observo, recordó lo que había pasado antes, el vórtice, ese sonido infernal y como era absorbido.

Se miro para comprobar si estaba sano, y abrió sus ojos con una mezcla de sorpresa y nervios. (¿Qué rayos le había pasado?), Ichigo no lo podía creer, su ropa había cambiado

Su brazo izquierdo estaba totalmente cubierto por una pieza de armadura oscura, muy solida. En su pecho tenía un chaleco de una tela que se sentía igual a su traje de Shinigami, el chaleco era más largo que un chaleco normal, llegando casi hasta sus rodillas pero sin ser lo suficientemente largo para ser considerado una gabardina, aunque tenía el cuello abierto dejando ver un poco de su pecho. Su brazo derecho estaba totalmente descubierto, Sus pantalones ahora parecían de una tela muy ligera de color negro, pero cuando se palpo los noto muy resistentes. Vio que tenía unas botas, la mayoría era de cuero negro. Pero la punta y el talón eran de casi el mismo acero negro que su brazo izquierdo. De su cinturón colgaban unas pequeñas bolsas, al revisarlas observo que estaban vacías, la hebilla era al igual que su brazo y parte de sus botas en acero negro.

Termino de revisarse bien y no vio herida alguna, pero estaba aun muy sorprendido por su apariencia, intento quitarse la armadura de su brazo izquierdo pero no pudo, se quito su chaleco y lo reviso bien, después de asegurarse que no tenía nada peligroso con él, decidió que tenía que hacer algo, no sabía dónde estaba, si estaba seguro, o si estaba en algún lugar peligroso, se pregunto si podría defenderse…

-Zangetsu… dijo lentamente en el claro.

La busco pero no la encontró, maldecía por lo bajo, ¿qué haría si no la tenía?, en cuanto en su mente se estableció la palabra, ''necesito a Zangetsu'' algo extraño ocurrió, en su mano derecha a pocos centímetros de su piel, apareció un circulo al parecer por su forma y brillo, era mágico, de color oscuro pero con silueta roja, tenia extrañas runas dibujadas que conformaban el círculo en su totalidad, y de la nada estaba empuñando a Zangetsu, se alegro de ver a su espada, tal y como la recordaba.

-¡Zangetsu!, me alegro de que estés bien, ¿sabes dónde estoy?, ¿Qué le ocurrió a mi ropa?, y… ¿por qué apareciste así?

Su espada no respondió, Ichigo se quedo un tanto extrañado al ver que no respondia.

-¿Me escuchas?.- pregunto a su espada.

De nuevo, la espada no respondió, pero emitió un pulso que recorrió su cuerpo, como si le dijera que lo había escuchado.

-¿No puedes… contestarme?,

Zangetsu volvió a emitir un pulso y seguido se quedo inerte. Ichigo miro a su espada vendada y la deposito en su espalda, tenía miedo de que desapareciera y no pudiera volverla a ''llamar''.

En ese momento un fuerte estruendo se escucho, un enorme ruido de explosión lleno los cielos, e Ichigo tuvo que sostenerse los oídos, el joven miro al norte de donde se encontraba. Ichigo no sabía dónde se encontraba pero corrió lejos del claro después de varios minutos corriendo llego hasta una carretera, vio como varias carrozas corrían rápido llenas de gente asustada al parecer por los sonidos que hacían, escucho como unas mujeres asustadas en una carroza que pasaba por su lado, comentaban:

-Fairy Tail fue destruido…

-Seguramente Magnolia correrá la misma suerte.

-Debemos huir a otro lado.

Escucho como se alejaban y acto seguido vio a mas carrozas alejarse del norte a toda velocidad. Un anciano se paro frente a él, montaba un caballo, el cual pifiaba asustado, se quedo mirándolo al joven de cabello naranja

-Joven no vayas hacia allí, un gremio oscuro a atacado la ciudad de magnolia, ¡huye mientras puedas!

El anciano continúo su trayecto velozmente en su caballo. Ichigo se giro hacia la dirección de la ciudad llamada Magnolia, no sabía que pasaba… o donde estaba… pero si había gente corriendo peligro, el debía acudir…

Ichigo inicio una carrera hacia la ciudad, solo cuando se dio cuenta de que necesitaba más velocidad, se pregunto si podría usar ''Shunpo'', Ichigo pensó en que necesitaba ''Reiatsu'' en sus pies para poder viajar más rápido, y acto seguido de esto, sus pies liberaron un destello rojo oscuro y alcanzo la velocidad que necesitaba, no se pregunto por el cambio de su Shunpo, pues necesitaba llegar rápido.

Mientras tanto…

...

En Magnolia a unos cuantos kilómetros de Ichigo. La batalla contra Tártaros había llegado a su fin. Después de lagrimas, sudor y sangre finalmente, Natsu, mago de Fairy Tail, se levantaba herido pero victorioso, que con sus amigos, casi en su mismo estado, volvían a casa. Natsu era de pelo rosa casi en punta, normalmente vestía con un chaleco pero después de su batalla contra Tártaros, lo único que le quedaba, eran sus pantalones y su bufanda. Después de caminar entre los

escombros del cuartel general del gremio oscuro Tártaros, llegaron por fin a Magnolia

Su gremio, su hogar se encontraba destruido, observaron como todo había quedado reducido a tan solo piedra y concreto. Elfman otro mago de dicho gremio, era alto y muy robusto, sus brazos parecían dos troncos de árboles, su pelo era blanco como el de sus hermanas. Miraba tristemente las ruinas pensando que había sido culpa suya.

-Elfman no te culpes, solo te preocupabas por tus hermanas,- le dijo compasiva Cana su compañera y amiga desde hace años, que normalmente vestía con un bikini de color azul en la parte superior, junto con un pantalón ajustado de color café.

-¡Ya deja de lamentarte!... pensemos más bien en reconstruir nuestro hogar…- dijo un cansado Natsu.

Elfman miro a Natsu y se dio cuenta de que tenía razón, era hora de actuar.

-Por segunda vez al parecer…

Todos los presentes se giraron, una chica de cabello escarlata intenso caminaba entre ellos, llevaba un vestido parecido al de un samurái, exceptuando que tenía un vendaje que tenía fuertemente sujetado en su pecho. Su cabello en una larga cola de caballo. Y empuñaba una espada.

-Vaya vaya, creo que esto de construir nuestra casa se está volviendo una costumbre.- dijo Mirajane sonriendo apenada, una maga del gremio y hermana mayor de Elfman, la chica llevaba el cabello suelto junto con un muy maltratado vestido de color rojo suave.

Todos rieron, Lucy una maga de Fairy Tail que se encontraba allí no pudo evitar sonreír, llevaba una falda azul con una blusa blanca y chaleco a juego, y su cabello recogido en dos colas. Después de lo que habían pasado, era increíble que rieran como si nada hubiera pasado, había felicidad en cada uno de sus rostros, y una vez más, Lucy reafirmo lo feliz que estaba de pertenecer a esa familia, de formar parte de esa amistad que todos compartían unos con otros, ellos sin duda estaban dispuestos a brindar su amistad y hogar aquel que se encontrara perdido en el mundo.

Los magos del gremio se sentaron a charlar alegremente, como si nada hubiera sucedido, algunos hablaban de materiales y otras cosas para reconstruir el gremio, mientras que otros solo se limitaban a pelear, como Natsu y Gray, este último era famoso por andar desnudo salvo su ropa interior, y a veces ni eso… pero por lo general usaba una camiseta sin mangas de color oscuro junto a una chaqueta larga de color blanco con detalles azules. Todo parecía normal en el gremio salvo que estaba destruido.

Pero entonces algo sucedió, Erza fue la primera en darse cuenta una especie de demonio se alzaba ante ellos, cubriendo con su sombra a todos los magos que se hallaban juntos, todos pararon de hablar, siendo consumidos por el miedo y la desesperación poco a poco, mientras el demonio de hacia mas y mas grande, sus dientes brillaban de lo afilados, sus enormes brazos y mortíferas garras oscilaban con furia. Tenia la apariencia similar a una especie de Zorro o perro. Pero de gran tamaño, mientras que de lo que parecía su cintura se arrastraba un enorme tentáculo que se movía peligrosamente como si de una serpiente se tratara esperando a devorar a su presa.

-¡Jackal!, ¡aun está de pie!- grito Erza Scarlet, la famosa Titania de Fairy Tail.

(¿Por qué?), pensó Erza, después de todo lo que habían batallado, ellos volvieron, cuando parecía que la pesadilla había acabado, termino regresando… Detrás de él los otros demonios se alzaron también, eran de diversos tamaños y colores, pero tenían en común los grotescos y peligrosos que se veían, todos con enorme ira en los ojos, deseando por su expresión la muerte de todos los magos que había presentes. Todos se encontraban agotados y maldiciendo por lo bajo, no tenían suficiente energía para seguir peleando, algunos como Wendy una chica pequeña vestida con un maltratado vestido blanco, se asusto enormemente y se movió detrás de Gajeel otro mago del gremio, de aspecto feroz, con numerosos ''piercings'' en sus cuerpos, y un chaleco negro similar al de Natsu solo que con detalles grises, Natsu intento pararse firme pero se derrumbo siendo sostenido por Lucy y Lissana otra maga y hermana pequeña de Elfman.

Erza empeñando todo su coraje, decidió blandir con sus pocas fuerzas su espada, exhalando fuertemente ya que se encontraba muy agotada, al igual que sus compañeros.

De un momento a otro y sin aviso, los demonios atacaron. Todos los magos con sus pocas fuerzas intentaron defenderse… pero fue en vano, cada demonio ataco tan fuertemente a los miembros que resultaron dispersados en el aire, mientras gritaban de dolor, solo Erza consiguió esquivar el ataque, cayó bruscamente en la tierra y observo con terror como los demás miembros eran alejados de ella, siendo lanzados en grupos en distintas direcciones.

Erza grito de rabia, blandió su espada una vez más, pero todos habían usado toda su energía contra Tártaros, no aguantaban mas combate, pero Erza no se rendía ella blandía su espada, pero le temblaba todo el cuerpo, Jackal la ataco una vez más fuertemente con uno de sus brazos, haciendo que atravesara una pared de concreto que aun se mantenía en pie, causando que soltara su espada. La joven estaba derrumbada ante ese golpe, lentamente se volvió a levantar, Erza no se rendía, ella pensaba en todos los que dependían de ella. Agotada utilizo sus últimas fuerzas para mirar a Jackal.

-Eres un ignorante, después de todo aun no has aprendido… Fairy Tail es mi familia y yo… protegeré a los míos, debo protegerlos… de demonios como tú, yo siempre estaré protegiéndolos, y estaré gustosa de dar mi vida, no sin antes asegurarme… ¡de que acabare con todos los que sean una amenaza para ellos!

Jackal la miro con una ceja arqueada, riéndose a carcajadas, su risa sonaba estridente, lo que hacía sentir enferma a Erza.

-¡Eres una zorra estúpida!, morirás en vano, pues cuando acabe contigo, me encargare de que ellos sufran, gritándoles como te despedazaba poco a poco, ¿eres su protectora? (se ríe maliciosamente) lo gracioso es que nadie te protege a ti!, ¡muere!

Jackal empezó a recargar energía desde sus fauces, segundo después un enorme rayo de energía dorada se dirigió con total fuerza hacia Erza, ella sonreía pues sabía que moría contenta, moría sabiendo que los protegería, que dio su vida por ellos, en los últimos segundos no pudo evitar pensar en lo que él dijo, ''nadie la protegía'', sonrió ante eso… no necesitaba a nadie, pues la protegían sus amigos, y ella a ellos… pensó en la cara y sonrisa de todos, Natsu el resto de magos, sus amigos de la torre del cielo… y en Jellal, pero la cara de este ultimo se borro de su mente siendo sustituido por un recuerdo que le pareció extraño a Erza, recordó algo muy antiguo de ella, ya sentía el viento agitándose a punto de recibir el golpe de Jackal, pero en su mente ocurría otra cosa, había un rió donde ella solía llorar de pequeña, miraba las hojas moverse en el agua del rió, de repente la silueta de un niño se encontraba abrazándola… no podía recordar su cara o apariencia, era solo la silueta de un niño, pero recordó su voz… sus palabras…

-Yo te protegeré. Dijo ese niño en su mente.

Erza ya estaba preparada para abandonar su cuerpo, pero ese último pensamiento la hizo aferrarse la vida, pero sus músculos no se movían, estaba paralizada, (¿acaso es así como se siente la muerte?) pensó un segundo antes de que el ataque se acercara a metros de ella.

En ese momento un fuerte ruido se escucho en todo el lugar, como si el golpe de Jackal hubiera golpeado un pedazo de metal. Erza abrió los ojos, mirándose a si misma, estaba viva… mientras una enorme ráfaga de viento empujaba su cabello haciendo que se protegiera con sus brazos, cuando el viento ceso alzo la vista.

Una figura negra se interponía entre ella y Jackal, un sujeto cuyo brazo izquierdo estaba completamente rodeado de una armadura oscura. Su chaleco oscilaba lentamente por el viento que se calmaba poco a poco. Erza escudriño la mirada aun cubriéndose con sus manos, el sujeto frente a ella, portaba una enorme espada de gran tamaño, oscura y afilada.

-Hey tu… (dirigiéndose hacia el demonio) atacaste a esta chica cuando estaba desarmada…- dijo con desprecio el joven.

Erza lo miro atentamente, pudo ver que tenía el pelo de color naranja, y aunque no lo miraba pudo adivinar que tenía un rostro serio y frio.

-Aparte de que eres muy feo, luchas como un cobarde… eso quiere decir… (Levanto su espada con la cual desvió el rayo de energía apuntando hacia el demonio) que tu eres el malo.- le dijo con una pequeña sonrisa en su rostro.

-Tu… no puede ser… el maestro tenía razón, sabía que vendrías… tu… el filo escarlata…-dijo el demonio asombrado.

Ichigo Kurosaki ignoro las palabras de Jackal y se dio la vuelta agachándose para recoger una katana que se hallaba a sus pies.

-Esto te pertenece.- le dijo Ichigo a la chica de cabello escarlata.

En las mejillas de Erza apareció una pequeña y casi invisible mancha roja, pudo observar el rostro del desconocido, ella pensó vagamente que era guapo, se fijo en sus ojos ámbar, tan llenos de poder y decisión. Se encontraba sorprendida, Erza giro lentamente su cabeza hacia abajo, vio que el misterioso joven le tendía su espada, la estaba invitando… a luchar…

Erza recibió la espada un poco temblorosa pero decidió no decir nada ante el desconocido, este le sonrió y se giro de nuevo hacia el demonio. sacudió su espada de modo que la tenía en ristre, empezando a caminar hacia Jackal con el ceño fruncido muy serio.

-Tengo muchas preguntas, y me encuentro literalmente perdido… por eso... es hora de acabar con esto.- sentencio Ichigo con pereza pero sin perder firmeza.


ENDING: You Be As One - W-inds (la dirección del ending esta en mi perfil, ¡disfrútenlo!)


¡No dudes en comentar que te pareció este capitulo!

Estoy abierto a cualquier tipo de sugerencia, así como critica constructiva, incluyendo claro, correcciones en la ortografía.

La otra semana publico el capitulo 2 :D (Aunque incluyendo el prologo seria el tercer texto...)

(Actualización del 22/02/2014)

Se que muchos tendrán preguntas sobre ciertos sucesos que pasaron en este primer capitulo, pero para no ''spoilearlos'' les diré que cada suceso tiene una razón las preguntas que ustedes se hacen, tienen una razón, que a su debido tiempo, esta historia les ira mostrando ''el porque'' de cada cosa :)