Aclaración: esta historia se desarrolla justo en el final de la saga de los Quincy (Bleach) y al final de la saga de Tártaros (Fairy Tail), según el sentido común... creo.
Saludos a todos, gracias por las reviews hasta ahora, ¡seguimos con el capitulo 4!, ¡espero que les guste!
Simbología: para los diálogos tanto para abrir como cerrar, usare el clásico ''-'', los ''()'' serán aclaraciones, pensamientos o descripción de un suceso dentro del dialogo.
Disclaimer: no soy propietario de los derechos legales de Bleach (Tite Kubo) Y/O Fairy Tail (Hiro Mashima).
Por cierto, por un MP me recomendaron seleccionar un ''opening y ending'' a esta historia, me pareció raro al principio, pues eso es de los animes, pero al final me pareció bien, ya que pensé que aportaría calidad a esta historia, y lo haría mas divertido así que...
OPENING 1: Velonica - Aqua Timez (la dirección del opening esta en mi perfil, disfrútalo :D)
Capitulo 4: Bienvenido a la familia.
Ichigo se encontraba estupefacto con los ojos muy abiertos, mientras el anochecer se acercaba mas y mas, las copas de los arboles eran resopladas por las brisas que acariciaban cada una de sus hojas, allí en medio de un vistoso claro, ante el joven de pelo naranja, se encontraba una pequeña gata alada, que era la versión en Earthland de Rukia, la compañera y amiga de Ichigo, de entre todas las formas que se había imaginado a su (horas antes nombrada) compañera alada, jamás se habría imaginado que sería la Shinigami, quien había viajado con su ''yo'' de Fiore.
Ella con mucha calma, miraba a Ichigo detenidamente, mientras esté la observaba sin creer lo que veía, poco a poco pasando los minutos, llego a la mente del joven, que habían pasado tantas cosas raras allí en ese mundo, que no entendía porque se sorprendía tanto de ver a una de sus mejores amigas delante de él, solo que mucho mas diferente.
-¿Teniente de los Exceed?- dijo Ichigo rompiendo el silencio.
Rukia lo miro un poco mas sin responder nada, luego cerró los ojos y suspiro, y volvió a dirigirse al joven de pelo naranja.
-Así es, fui enviada a este mundo por orden de la reina de los Exceed.
-El maestro… Makarov me contó un poco sobre lo de Edolas.- le respondió Ichigo.
La pequeña gata parpadeo, y asintió con la cabeza.
-Sí, mi misión era ver que todos los huevos de Exceed estaban sanos y salvos, me quede mucho tiempo aquí, mirando que todo estaba en orden, tal y como se me ordeno… hasta que te conocí.
Ichigo ya había vuelto a adoptar su expresión normal, del ceño fruncido y muy tranquilo, ante las palabras de Rukia, se quedo imaginado ese suceso, pensando que la historia de la Rukia de la tierra, tendría muchas similitudes con la gata que se encontraba frente a él.
-Cuando me encontraba en vigilancia, vi como un monstruo de alto nivel amenazaba tu vida, eras más joven en ese entonces, llegue a ayudarte, pero yo sola no pude. Solo entre los dos logramos derrotar a aquella bestia, pero quede muy herida, tu cuidaste de mi durante varios días, hasta que me recupere, ante eso… decidí que viajaría contigo, ya que sin mí, posiblemente morirías.- sonrió al final Rukia.
Ichigo sudo una gota en su rostro, al ver como la pequeña gata se daba importancia, desde luego confianza no le faltaba.
-Me quede contigo, y me contaste tu historia, de Erza y del resto de niños de la torre del cielo, Simon, Sho, Miliana… ambos volvimos a Magnolia, y conocí al Maestro, también me di cuenta de tu maldición, era una razón más para quedarme contigo.
Se hizo un pequeño silencio hasta que Ichigo decidió romperlo.
-Entiendo… el Maestro Makarov también me contó un poco sobre ''mi'' historia, pero siento que se salto mucho, ¿podrías contarme algo de eso Rukia?- Pidió Ichigo.
La gata se quedo mirando hacia el suelo, pensativa, debatiéndose sobre que contarle al joven de pelo naranja, pero sin tardar mucho, lo miro fijamente, mientras este le devolvía la mirada. Rukia asintió antes de contestar.
-Desde luego hay más cosas, pero tardara su tiempo… aun así te lo contare todo cuando pueda… hay algo que si necesitas saber desde ya, como sabrás, el Ichigo que conozco, vivía en la sombra, casi nadie lo conocía, solo el Maestro, Laxus, Mystogan, Jellal, Poluscka-san, yo y alguna que otra persona… el caso es que hubo cierto incidente, hace siete años, iniciaron las nuevas pruebas para Mago de clase ''S'', en Fairy Tail, por orden del maestro, viajaste tu y yo primero a la isla de Tenra, para ayudar con los preparativos. Una vez llegaron los magos, empezaron las pruebas, tenias que mantener cierta distancia de todos… para evitar la maldición. Y te quedaste vigilando.
-Al poco tiempo, llegaron enemigos a la isla, y el gremio se vio enfrascado en una terrible batalla contra el gremio oscuro, ''Grimoire Heart'', no pudiste avisar de nada, ya que fuiste sorprendido por un mago de gran calibre, el cual tiene el poder de suprimir y absorber la magia en especial magia relacionada con la oscuridad, por lo que quedaste muy débil… ambos, cuando por fin te recuperaste, Fairy Tail estaba derrotando al enemigo con mucho esfuerzo, pero no pudiste quedarte ahí sin hacer nada, de modo que corriste a la parte más sagrada de la isla, y utilizaste tu poder mágico restante para despertar al espíritu de la primera maestra del gremio, ''Mavis''. Ante eso perdiste la conciencia, y yo me quede contigo, el resto lo supiste por cuenta del maestro, un peligroso dragón conocido como ''Acnologia'' ataco la isla, derrotando con facilidad a los magos, y poniendo en peligro las vidas de todos. Mavis utilizando su poder mágico, Junto al tuyo, invoco un potente escudo que los protegió, y la isla se sumergió en el mar, todos estuvieron dormidos… por siete años. Y al parecer el escudo los mantuvo intactos a todos, por lo que ni siquiera envejecieron, o notaron el paso de esos años, pero la gente del exterior si, por lo que no debe sorprenderte si conoces a personas que saben sobre ti, pero tú no de ellos, no porque no seas de este mundo, sino porque todo el mundo siguió… sin nosotros, si… y todas las personas de la edad de los magos ya nos llevaban ventaja.
La información que le dio Rukia lo dejo con un raro pensamiento… en ese mundo… cuantos años tendría oficialmente… ¿24?, pero sin embargo Earthland-Ichigo seguiría con el cuerpo de 17, al igual que el resto de magos. Se quedaron un rato más en silencio, hasta que el joven de pelo naranja, volvió a preguntar.
-Rukia… (La gata levanto la mirada hacia el), el Maestro dijo que él… bueno, yo, había encontrado una manera de liberarse de la maldición… ¿Qué ocurrió?, ¿porque después de horas te encuentro?
-Ichigo no me dio detalles sobre eso, al parecer él tampoco tenia, solo se sabía de un pequeño templo escondido, el cual albergaba un artefacto capaz de curar cualquier maldición oscura. El problema fue que había varios templos con esa descripción en la zona, por lo que decidimos separarnos… y ya no te vi mas hasta hace unos minutos.
Ichigo se quedo meditando sobre eso. Creyó que si se enteraba de los últimos momentos del otro Ichigo, tendría pistas sobre como volver a su mundo… suspiro ante eso, y se quedo en silencio varios minutos más.
-Creo que lo mejor será ponerse en marcha, buscar un lugar donde dormir, y seguir mañana.- dijo pasado un tiempo.
-¿Seguir?, ¿Adónde?- pregunto Rukia interesada.
-Ah conocer Fiore, a conocer este mundo, y a conocer mi historia. Tendrás que hablarme mucho de mí.
Ambos se quedaron mirando bastante tiempo con el ceño fruncido, y acto seguido sonrieron, se entendían perfectamente, Ichigo se levanto y se sacudió el polvo, ajusto su espada la cual llevaba vendada en su espalda, y le hizo señas a Rukia para que lo siguiera, ella sonrió y se posó en un hombro, ambos salieron del claro a paso firme, mientras emprendían su viaje.
Pasaron un par de días, mientras Ichigo recorría todo el reino, viajando en tren, aprendiendo de la vida que llevaban las personas allá, también visito alguna que otra biblioteca para comprar algún libro con historia de la magia, conoció distintas costumbres que llevaban las personas y aprendió sobre la forma en que se ganan la vida, las personas normales… gracias el dinero que le suministro Makarov a Ichigo, pudieron dormir en cada taberna de la ciudad o pueblo que visitaban, la comida la conseguían gracias a las habilidades recolectoras de Rukia, con lo que siempre tenían frutas a la mano, de ese modo, el dinero les duro mas.
Ya pasada una semana, Ichigo le hablo de que poseía todas las habilidades de Earthland-Ichigo, ya que según Makarov, sus poderes se pudieron ver ''traducidos'' al formato de ''poder'' de este mundo, también le pregunto a Rukia sobre sus poderes y magia, ella le contesto que él es de los pocos magos en poseer dos magias, ya que los magos con esta habilidad se podrían contar con los dedos. Al menos los conocidos…
Sobre Ichigo, una magia era la magia ''Dragon Slayer'', enseñada por su padre en Earthland, el dragón Ragnaros, la cual consistía en crear oscuridad y manipularla para usar como arma, también podía alimentarse de cualquier oscuridad que no fuera la suya, la cual recargaría su poder mágico (Ichigo sudo una gota ante esto), la otra magia era el ''Arte del caballero'' o ''Magia de Re-equipación'' la cual le permitía equiparse distintas armas y armaduras en un parpadeo, las cuales le daban diferentes atributos y habilidades extra. Rukia le comento sobre como despertó esta segunda magia, y fue cuando ellos se conocieron, al ser muy joven, su magia de dragón no se encontraba bien desarrollada, por lo que no le hacía mucho daño a la bestia que enfrentaban. Ante la impotencia, la rabia y el deseo de proteger, libero esa magia en la cual conoció a Zangetsu espada que poseía su propia alma, algo poco común entre los usuarios de esta magia.
Ichigo se quedo mirando con decepción a Rukia, la cual le había relatado todo esto con ayuda de un libro de dibujos, que mostraba orgullosa, en la cual aparecían los dibujos mal hechos de Chappy, el conejo que tanto adoraba la Rukia de la tierra, y al parecer la de Earthland también.
-Tú también haces esos garabatos…- dijo perezoso Ichigo.
Unos minutos más tarde ambos caminaban por el bosque, Ichigo con su ceño fruncido más de lo normal, ahora caminaba luciendo un enorme moretón en la cabeza del tamaño de una pelota de tenis, mientras Rukia lo seguía malhumorada.
El joven de pelo naranja pensó que el modo en que se conocieron tanto en Earthland como en la tierra, eran iguales, salvo alguna que otra cosa (Aunque su fuerza es la misma, para ser una gata pequeña...) dijo mientras se resentía su moretón, mas tarde Ichigo le pidió a Rukia que se detuvieran, ya que el necesitaba acostumbrarse a esas habilidades las cuales eran nuevas para él, ella acepto y se detuvieron en campo rodeado de arboles.
-Bien Ichigo, ahora piensa en esto, para un mago, la magia es su fuente de vida, es el poder desencadenado de su alma… y está entre las cosas más importantes de su vida.- le exclamo Rukia un poco alejada, sentada en un tronco cortado.
Ichigo empezó a concentrarse, se mantuvo firme con los pies un poco separados, y sus brazos en guardia, cerró los ojos mientras meditaba las palabras de la gata.
-Recuerda que no puedes usar a Zangetsu todavía, debes manejarte primero con tu magia de dragón.
Ichigo volvió a buscar dentro de sí, su respiración se hizo lenta y sus sentidos se estaban agudizando, pudo percibir mejor el viento que viajaba calmada mente y acariciaba toda su piel, pudo sentir el aroma del bosque, de las plantas, y del césped, y escucho el sonido que producían los animales, insectos y hasta su propia respiración, empezaba a sentir una especie de chispa en su corazón, Rukia le había comentado que los usuarios del Dragon Slayer, tenían todos sus sentidos más desarrollados que el resto de las personas, eso quería decir que ya empezaba a lograrlo.
Pasaron varios minutos e Ichigo seguía de la misma forma, Rukia espero a que algo sucediera pero nada paso, después de ella meditar unos segundos, le dijo a Ichigo irritada.
-¡Hey Ichigo, no tenemos todo el día!
Ichigo detuvo su concentración para mirarla también irritado y le reprocho.
-¡No es tan fácil como crees!
Rukia suspiro y miro hacia otro lado, en ese momento recordó algo.
-Hey Ichigo, en la batalla contra Jackal hubo un momento en que lo golpeaste con tu magia de dragón, ¿Qué paso en ese momento?
Ichigo detuvo su respiración, era verdad, en ese momento cuando se disponía a atacar su magia salió involuntariamente… ¿o en realidad la invoco?
El joven de pelo naranja cerró los ojos, volvió a sumergirse en su concentración, y medito sobre ello, el deber de derrotar a ese demonio… el afán por protegerla… a esa chica de cabello escarlata… y al resto de magos. (La magia es… una fuente de vida… el poder del alma… proteger… Erza…) pensó Ichigo.
En ese momento un círculo mágico oscuro apareció bajo sus pies, su cuerpo empezó a despedir un aura oscura con los bordes de color rojo oscuro, y el viento a su alrededor se empezó a tornar violento. Miro hacia un árbol un poco lejos de él, y sostuvo en su mente esas palabras, su determinación se solidifico.
-¡Golpe del dragón oscuro!
Su cuerpo se rodeo de oscuridad mientras se lanzaba a toda velocidad, su puño totalmente rodeado de aquella magia, dio con una fuerza sorprendente en aquel árbol, no solo derribándole sino también destrozando los que había detrás, causando que el ataque de Ichigo barriera con cualquier cosa enfrente suyo, Levantando una nube de polvo y tierra.
Ichigo volvió hacia Rukia tosiendo y quitándose el polvo de su brazo izquierdo, el cual estaba rodeado de una armadura oscura.
-Bien hecho Ichigo, ahora ya sabes cómo invocar ese poder.- lo felicito la gata.
Lo cierto era que Ichigo pensaba que había tenido un poco de suerte, pero decidió no decírselo, se concentro un poco sobre sus manos, mirándolas con decisión, y se alegro al ver que ambas, despedían ya, un poco de esa aura oscura.
Se quedaron practicando hasta el anochecer, dado que había un pueblo cerca, Rukia se ofreció a ir a comprar algo de comida, mientras Ichigo practicaba con fervor. Pasaron así unos días. Hasta que llego el turno de dominar la magia de re-equipación, gracias a los conceptos básicos de la magia no le resulto tan difícil, lo cierto era que esos poderes eran muy similares a los de su poder Shinigami. Solo que no se explicaba porque al principio le pareció tan difícil. Ichigo podía desplegar con su magia un pequeño panel, en el cual podía agregar nuevas armas, armaduras y trajes, (como si de un videojuego se tratara…), pensó irónicamente. Ya que esa magia le permitía albergarlas dentro de él, e invocarlas cada vez que quisiera con tan solo pensarlo. Se sorprendió al ver que tenía cerca de 130 armaduras y trajes ya almacenadas, Rukia comento curiosa que eran las mismas de Earthland-Ichigo…
Practico un poco con esto, su velocidad de cambio era admirable, tan solo en dos segundos ya ostentaba una apariencia diferente, en la cual habían armaduras, por lo general oscuras, aunque alguna que otra, blancas y rojas, diferentes trajes de tela fina y otros materiales, algunos con detalles de colores, o mezclas entre armaduras y trajes. Siendo similares al que ostentaba Ichigo cotidianamente, donde estaba una armadura oscura en su brazo izquierdo, cinturón y botas. Con sus pantalones y chaleco largo de tela oscura. Vestimenta con la que apareció en ese mundo.
Ya habían pasado dos semanas desde que salió de Magnolia, cada vez que llegaba la noche, acampaba en los bosques, para seguir entrenando al día siguiente. Aunque últimamente Ichigo tenía ciertos sueños y pesadillas, donde corría por unos pasillos de piedra y concreto, y habían múltiples personas que parecían presos corriendo de un lado para otro, mientras el gritaba: (¡Erza!, ¡Simón!, ¡Miliana!, ¿Dónde están?), junto cuando escuchaba la risa malévola de lo que parecía ser un niño, el sueño acababa.
Una mañana se levanto dispuesto para seguir entrenando, ahora practicaba algo muy difícil, para cualquier mago, que era combinar sus magias para lograr ataques mucho más poderosos, aunque al joven de pelo naranja no le costaba tanto, ya que contra Jackal, ya había utilizado a Zangetsu junto con su poder de Dragon Slayer.
Una mañana, cuando Ichigo decidió detenerse a descansar, se acerco junto a Rukia la cual comía contenta un helado que compro en un pueblo cercano. El se sentó frente a ella, mientras agarraba una fruta extraña, la cual desconocía su nombre, pero muy sabrosa. Ambos comían en silencio hasta que Rukia hablo.
-¿Y bien Ichigo?, ¿qué vamos hacer ahora?
-No lo sé, he pensado poco sobre eso, pero finalmente debo establecerme en este mundo, hasta encontrar una manera de volver a casa, y para eso necesito un trabajo, ganar dinero para tener donde comer y dormir, he leído que los gremios de magos, proporcionan trabajos para estos.
-Es mucho más que eso… -dijo tajante Rukia.
Ichigo alzo la mirada, y se quedo observándola, ella tenía la mirada agachada, ya no comía su helado y se quedo pensativa.
-A simple vista puede parecer eso, pero un gremio de magos, no es así… (Rukia se giro hacia un lado y se quedo mirando en la lejanía), Habían veces que tu… bueno, él… se quedaba observando en la lejanía a Fairy Tail, observando cómo se divertían, como peleaban, como sufrían, y como celebraban, todo eso forjo unos lazos entre todos, y sonreía cada vez que los veía. Él juro protegerlos, la felicidad de ellos, le hizo recordar cuando todos estaban juntos, Jella, Simón, Sho, Miliana…
Ichigo se quedo observándola y pensó sobre eso, Fairy Tail era un gremio de magos… pero todos peleaban y reían como si fueran hermanos. Estaba a punto de decir algo hasta que algo sucedió.
Los gritos se escuchaban en la lejanía, aunque Ichigo fue el primero en percatarse de eso, gracias a sus sentidos, al parecer algo terrible sucedía en el pueblo cercano, Rukia también lo escucho, y se levanto a toda prisa, mientras escuchaban con temor los gritos, Ichigo recogió a Zangetsu, y se preparo para salir hacia el pueblo.
-¡Vamos Rukia!
-¡Sí!
Ambos salieron disparados hacia el origen del ruido, mientras el joven de pelo naranja, corría a toda velocidad, La gata volaba tras él, con dificultad para seguirlo a su velocidad.
Corrieron varias hectáreas de bosques, hasta finalmente llegar al pueblo, en el cual destacaban sus casas de aspecto rustico, con plantas colgando de cada ventana, las personas corrían en distintas direcciones, algunos callados y apresurados, otros gritando sin saber adónde ir. Ichigo intento preguntar a las personas que sucedía, pero ellos no se paraban, y seguían su rumbo en distintas direcciones cada uno.
-¡Ichigo aquí!- grito Rukia, la cual sobrevolaba a todas las personas, señalando unas calles, más allá de un gran edificio.
Ichigo asintió, y salió corriendo hacia esa dirección, esquivando a las personas que corrían con dificultad, sin saber a dónde ir, después de correr unas calles, Ichigo y Rukia llegaron a una calle la cual parecía desierta, pero en ese momento, algo rompió una pared, reduciéndola a pedazos, una persona con un manto oscuro la atravesó, y cayó al suelo, respirando agitada mente.
Por el mismo enorme hueco que había en la pared, salió disparada otra persona, la cual se veía igual al sujeto anterior. Ambos se levantaron con dificultad, mirando la dirección en la cual habían sido golpeados, y por tercera vez, salió otra persona más, esta ultima si se podía ver perfectamente, tenia los puños prendidos en fuego. Y su cabello rosa se podía distinguir en cualquier parte, Natsu Dragneel sin duda era quien había arrojado a esos dos sujetos atreves de esa pared.
-Malditos canallas, les daré una lección, no volverán a intentar robar nada.- dijo Natsu serio.
-¡Natsu!, ¿Qué haces aquí?
-¿Ichigo?, ¿Qué haces tú aquí?
-Yo escuche los gritos de las personas en un bosque cercano, ¿Qué está sucediendo?-le respondió Ichigo.
-Estoy en una misión, nos llego la solicitud de trabajo y la aceptamos, estos hombres… (Se dirigió hacia los sujetos misteriosos frente a ellos dos) estaban intentando robar un artefacto que nosotros debíamos proteger.
-¿Nosotros?, ¿hay alguien más aparte de ti?- Pregunto nuevamente Ichigo.
-En ese momento, otro ruido de escombros cayendo se escucho cerca de ellos, tres hombres salieron despedidos por una ventana, golpeados por un pilar de hielo que atravesaba dicha ventana. De entre el polvo surgió otra persona con una chaqueta blanca y el pelo oscuro.
-¿Ichigo?, ¿Qué haces aquí?
-Gray… tu también estas aquí…-dijo el joven de pelo naranja, reconociendo a Gray, que se acercaba a ellos.
-¿Eh?, parece que estos siguen en pie…- dijo Gray dirigiéndose a los encapuchados frente a ellos.
Los cuatro miraron a los hombres los cuales empezaron a sudar exageradamente y salieron corriendo hacia la esquina de aquel callejón. Hasta que al llegar, el suelo se empezó a agrietar y al romperse, los sujetos salieron volando varios metros hacia arriba gritando, golpeados por una mujer que salió del gran hoyo en el suelo, cayeron al suelo, y ya no se levantaron. Estaba vestida como una sirvienta, tenia cabello rosa un poco más claro que el de Natsu, y de sus muñecas colgaban unas cadenas. En esa misma esquina llego agotada (de corren al parecer, pensó Ichigo) una chica de cabello rubio, con una blusa verde, y una falda gris, con unas sandalias. En su mano derecha tenía una llave dorada, la cual brillaba. Al lado de ella un gato azul llegaba volando, con una pequeña bolsa verde colgado en su espalda, y sonriendo. Ichigo lo miro, recordaba su nombre, se llamaba Happy y al igual que Rukia era una Exceed.
-Casi se escapan, ¿me va a castigar princesa?, dijo seria la chica sirvienta, esperando al parecer que esa sugerencia se hiciera realidad.
-No… Virgo… lo hiciste… bien… -le respondió la chica rubia muy cansada.
-Entonces me marcho, con su permiso princesa.- le contesto la chica llamada ''Virgo'', y acto seguido desapareció.
Ichigo se quedo mirando boquiabierto como la chica se esfumaba con un pequeño sonido ''Puf'', mientras que Rukia, Natsu y Gray, les pareció muy normal.
-Al fin los alcanzo… creí que los derrotarían a todos… ¿eh?... ¡Ichigo!, ¡estás aquí! Exclamo la chica rubia acercándose a ellos, junto a Happy.
-Lucy ¿Cierto? (La chica rubia asintió)… tu también vienes con ellos.- le dijo Ichigo.
-Así es, estamos en una importante misión, la cual nos darán una muy buena paga, ¡al fin podre pagar mi arrendo!- dijo Lucy apretando su puño contenta, y con espontaneas lagrimas de felicidad.
Ichigo, Natsu, Gray, Rukia sudaron una gota ante la reacción de Lucy.
-Vaya, lo tienen todo solucionado- dijo la pequeña gata.
Todos se giraron a mirarla, al verla todos excepto Ichigo se sorprendieron enormemente, la señalaban con los ojos muy abiertos, sin creer lo que veían.
-¡Vuela!- dijo Lucy.
-¡Una Exceed!- dijo Gray
-¡Es un gato con ropa!- dijo Natsu
-¡Hablo!- dijo Happy sorprendido
(Pero si tú también eres como ella…) pensó Lucy sudando una gota.
Todos se quedaron boquiabiertos mirando a Rukia la cual se sonrojo, y acto seguido endureció su gesto al ver la reacción de los demás.
-¡Así es!, soy una ex-teniente de los Exceed, me llamo Rukia, y antes de venir a este mundo estuve a punto de ser promovida a capitán. –les aclaro Rukia, mostrando su libro de dibujos, donde habían conejos en vez de gatos, y uno al parecer recibía lo que parecía una medalla.
-¡Miren! Dice la verdad, ¡son Exceeds!- dijo Natsu emocionado mirando el libro de dibujos de cerca, mientras Rukia sonreía al ver la reacción del mago.
-Pero si son garabatos de conejo…- dijeron al Unísono Ichigo, Gray y Lucy
Pasados unos minutos… Rukia hablo.
-Entonces… ¿esos sujetos querían robar algo?-pregunto la gata.
-Así es, un abuelo nos encargo protegerlo a toda costa, unos mercenarios planeaban robarlo. -respondió Natsu apretando su puño.
Detrás de Natsu, Ichigo, Gray y Lucy se resentían sus moretones del tamaño de una bola de billar.
-Menuda fuerza tiene… dijo Lucy en voz baja, mientras Ichigo y Gray serios y con los brazos cruzados, asentían con la cabeza dos veces.
-Y aun planeamos robarlo…- dijo una voz gruesa cerca de ellos.
Todos se dieron la vuelta rápido, mientras se ponían en guardia. En el otro lado de la calle, un enorme sujeto había llegado, parecía cansado, como si hubiera corrido de algo o alguien. Tenía grandes músculos, y cadenas rodeando todo su cuerpo, por encima de su manto oscuro. Empezó a liberar un aura de magia verde, mientras agarraba dos cadenas y las hacia oscilar en sus manos.
Todos se pusieron en guardia, mientras Rukia también preparada sobrevolaba a los demás, con Happy asustado detrás de ella.
En ese momento se escucho el ruido de un golpe, el aura verde que desprendía en enorme hombre, desapareció, y este cayó sobre sus rodillas, y después de soltar un gruñido de dolor, se desplomo en el suelo.
-Yo soy tu oponente, cobarde escurridizo. Dijo la voz de una chica.
Detrás del cuerpo inconsciente de aquel hombre, estaba parada una chica, con una espada en su mano derecha, llevaba un peto de acero, con hombreras y guantes del mismo material, con una falda azul y unas botas de cuero, llevaba su cabello escarlata suelto, mientras el viento se lo hacía oscilar.
Levanto la mirada hacia los otros magos, y los dos Exceeds, y después de reconocerlos a todos, se sobresalto y se acerco rápido a ellos.
-¡Ichigo!, ¿qué haces aquí?- dijo la chica al acercarse junto a los demás.
-Erza, tu también estas aquí…- respondió Ichigo.
Le comento sobre los gritos que escucharon y sobre su encuentro con Natsu y los demás. Pasados unos minutos, Erza asintió.
-Ya veo, si… vimos este trabajo en el tablero de contratos del gremio, y decidimos viajar a este pueblo.
-¿Tablón del gremio?, pero si estaba destruido ¿no?, pregunto Ichigo
-Asi es, pero hace dos días lo reparamos, gracias a algunas personas de Magnolia que nos ayudaron. En fin… resulta que un anciano que vive en una casa a unas calles de aquí, tiene en su poder un artefacto mágico, el cual le guarda un especial cariño, que por alguna razón, quieren aquellos mercenarios, fue sencillo.- comento Erza, señalando los cuerpos inconscientes de los mercenarios.
-Vaya… si es sencillo… ¿Por qué las paredes destrozadas y las personas gritando?,- pregunto curioso Ichigo.
-Con Fairy Tail, siempre pasan estas cosas…- sonrió nerviosa Lucy, con un tic en la ceja izquierda.
Todos rieron ante el comentario, pero alguien más rio, aparte de los magos y los dos gatos que estaban allí, a todos les pareció extraño y miraron a ambos lados, buscando el origen del sonido.
-Aquí arriba hadas.- Dijo una voz.
Todos miraron hacia arriba, en el techo del segundo piso, en una casa un poco arruinada, un encapuchado mas, sonreía maliciosamente mientras los miraba.
-Es una suerte tenerlos a todos juntos, en especial a la famosa Titania y al Filo Escarlata… creí que eras solo un mito.
Ichigo frunció mas su ceño, recordó que Makarov le hablo de que los gremios oscuros, lo conocían por ese apodo. Todos apretaron los dientes mientras observaban al misterioso enemigo.
-Eres un mago oscuro…- dijo Ichigo serio.
-Jajaja vaya… mereces un premio, te diré mi nombre, me llamo Adamaska, un placer.-rio aquel sujeto.
En ese mismo momento alzo su mano, y todos se prepararon para recibir un ataque, pero Adamaska solo chasqueo sus dedos, y… no paso nada, todos parpadearon y miraron en ambas direcciones, esperando algún ataque, pero no llego nada, volvieron a mirar al mago en el techo, el cual no borraba su sonrisa fuertemente marcada.
Ichigo y Natsu alzaron la cabeza rápidamente, y miraron hacia la misma dirección, ambos escuchaban como si algo cortara el viento mientras se acercaba, todos se quedaron mirando a los dos magos, mientras ambos seguían mirando como si esperaran algo, con el ceño muy fruncido. Una gigante esfera de color purpura, se acercaba a toda velocidad hacia ellos, Ichigo empujo a Erza hacia un lado, mientras Natsu hizo lo mismo con Lucy, los dos gatos cogieron a Gray y lo alejaron el aire, la esfera se había estrellado en el lugar donde ellos antes estaban parados, todos se levantaron mirando desafiante mente a Adamaska.
Erza brillo mientras un círculo mágico rojo aparecía bajo sus pies, y de repente se veía con una gran armadura, plateada, con una gran falda de metal, una corona y dos grandes alas, junto a una especie de corona o casco hecho de la misma armadura. Salió volando hacia el enemigo, blandiendo dos espadas plateadas. Y se preparo para asestar un golpe, pero Adamaska como si fuera un papel, se desplazo rápidamente hacia un lado, esquivando el ataque de Erza.
-Tendrás que esforzarte más si quieres golpearlo.- hablo otra voz.
En el otro lado de la calle, estaba parado un hombre alto, por lo que se veía de piel morena, con múltiples tatuajes en toda su cara, llevaba el mismo manto que el enemigo, pero sin la capucha. Todos lo miraron, mientras los dos hombres sonreían.
-¡Magia de control, resurgir del esclavo!- Dijo fuerte aquel hombre, brillando en aura morada.
De repente, todos los mercenarios que se hallaban noqueados se fueron levantando uno a uno, desde otras calles empezaron a llegar mas y mas mercenarios, con los ojos brillando de un color violeta, se fueron acercando a los magos. Arrastrando sus cuerpos como si fueran muertos vivientes.
-¡Cuidado!- grito Erza hacia los magos.
Ichigo y los demás se pusieron en guardia, los mercenarios sin previo aviso, se lanzaron a toda velocidad hacia ellos.
-¡Rugido del dragón de fuego!- grito Natsu.
Todos los enemigos fueron golpeados por una enorme llamarada que había salido de la boca de Natsu, Ichigo lo observo atentamente mientras los enemigos volvían a levantarse.
-¿Pero qué demonios?- dijo Gray frunciendo el ceño asombrado.
Los enemigos volvían a acercarse hacia ellos, mientras sus ojos brillaban amenazadora mente y los dos enemigos reían intensamente.
-Yo me encargo de estos y del sujeto con mal gusto para los tatuajes.- dijo Natsu serio.
El enemigo que al parecer controlaba a los mercenarios, le palpito una vena en la sien, ante las palabras de Natsu. Gray y Lucy asintieron mientras que Ichigo se quedo parado allí, unos metros atrás de Natsu. Los mercenarios saltaron hacia el techo, poniéndose en frente al nuevo enemigo, mientras Natsu hizo lo mismo.
El joven mago de cabello oscuro, se quito su chaqueta y camisa, dejando su torso totalmente descubierto. Hizo un camino de hielo hasta los techos, por el cual subieron él y Lucy, mientras Rukia y Happy tan solo se quedaron observando esa batalla.
Ichigo se quedo allí pensando sobre muchas cosas, sobre como parecía que Natsu y los demás iban ganando y de repente la situación cambiaba, medito unos segundos hasta que abrió los ojos rápido.
-¡Es una estratagema!, ¡están casi todos aquí, porque ya hay alguien robando el artefacto!- dijo fuertemente Ichigo.
Adamaska y su compañero se sorprendieron, el resto de magos lo miraron con aprensión.
-¿Porque los que parecen los lideres de este plan estarían aquí con nosotros?, cuando uno podría darle tiempo al otro, para asegurar obtener el artefacto.- dijo Ichigo con el ceño fruncido.
Los dos enemigos de manto oscuro, apretaron los dientes con enojo. Erza pudo ver sus expresiones y saber que Ichigo tenía razón.
-¡Que uno de nosotros, proteja el artefacto!- Grito Erza en el aire, a los demás.
-¡Yo voy!, dijo Lucy con decisión.
-Bien, ¡Rukia acompáñala!- dijo Ichigo.
-¡Tu también Happy!- siguió Natsu.
-¡Aye!, dijeron ambos gatos al mismo tiempo.
Fueron rápido hacia Lucy, y entre los dos la levantaron en el aire, mientras la llevaban al norte, donde seguramente estaba el anciano.
-Que pesada es…- dijo Rukia con esfuerzo.
-Aye.- le respondió Happy también esforzándose.
-¡No lo soy!, replico Lucy mientras se alejaban.
Gray se situó cerca de Erza, mientras observaba a Adamaska. Natsu miraba con fiereza a los mercenarios, en especial, al sujeto de que los controlaba. Mientras Ichigo aparecía a su lado, desenvolviendo a Zangetsu y clavándola en el techo bajo sus pies.
-¿Vas a luchar junto a nosotros Ichigo?- pregunto Natsu sonriendo, sin apartar la vista de los mercenarios.
-No esperarías que te dejara toda la diversión a ti…- le respondió el joven de pelo naranja sonriendo con su ceño fruncido.
Los enemigos se pusieron en guardia, mientras a varios metros Erza y Gray se preparaban para luchar contra Adamaska, Ichigo y Natsu se alistaban para atacar a los mercenarios del sujeto que los controlaba.
-¡Genial!, ¡Jajaja estoy encendido!- exclamo Natsu feliz.
Un aura compuesta de llamas rodeo a Natsu, haciendo que el viento alrededor se tornara violento. Ichigo sostuvo su espada con las dos manos mientras cerraba los ojos unos segundos.
-Vamos allá.- dijo con decisión.
Y dicho esto, libero un aura de energía oscura, que parecían llamas negras con silueta roja a su alrededor, haciendo que el viento soplara furioso en todo el lugar. Sus dos auras una al lado de otra destacaban en todo el pueblo.
-Menudo poder están liberando esos dos…- dijo Gray con observándolos.
Los dos enemigos alzaron sus manos, y la batalla comenzó. Adamaska, rodeo con velocidad a Erza y a Gray, chasqueando varias veces sus dedos, mientras estos no lo enfocaban por su gran rapidez de movimiento. El sujeto con tatuajes en la cara, ordeno a sus mercenarios atacar, revitalizados al parecer por su magia.
Erza y Gray esquivaron las múltiples esferas violeta que golpearon a toda velocidad los techos de aquellas casas.
-¡Magia de hielo!, ¡Empalada definitiva!- grito Gray.
Múltiples pilares de hielo empezaron a emerger bajo los pies de Gray, dejando sin mucha lugar para escapar a su enemigo, mientras que Erza empezó a crear múltiples espadas que aparecían florando a su lado, y luego las mandaba rápidamente hacia Adamaska, el cual no esquivo bien, debido al ataque simultaneo de ambos magos. El enemigo se levanto con múltiples cortes en todo su cuerpo, mientras escupía al piso.
-Nunca subestimes a un mago de Fairy Tail.- dijo sonriente Gray.
…
-¡Alas del dragón de fuego!- Grito Natsu
Dos amplias llamaradas, rodeando los brazos del mago, barrieron con varios mercenarios, lanzándolos al suelo con brusquedad, mientras estos seguían atacando, Ichigo realizando rápidos movimientos con su espada, lanzaba a los otros mercenarios en el aire, y los hacía caer fuertemente sobre sus cabezas, por más que los golpearan con fuerza estos se volvían a levantar, Ichigo y Natsu se pusieron en guardia espalda contra espalda, mientras los mercenarios los volvían a rodear.
-Creo que vamos a necesitar un plan…- dijo Ichigo sin dejar de mirar a los enemigos.
-Yo nunca he sido de seguir planes.- le sonrió Natsu mirando a los mercenarios, preparado para golpearlos.
-Entonces somos muy similares.
Ichigo y Natsu sonrieron y se lanzaron contra los mercenarios golpeándolos repetidas veces con fiereza mientras estos se levantaban y volvían a ser golpeados, en mitad de la batalla, cuando varios se juntaron el joven de pelo naranja, pensó que era el momento adecuado para usar una de sus recientes técnicas aprendidas.
-¡Rugido del dragón oscuro!- grito Ichigo.
Un enorme torrente de oscuridad salió disparado de la boca del joven, arremetiendo contra los mercenarios, lanzando a algunos en el aire, y a otros, atravesar el techo. A Ichigo aun le parecía un poco rara esa técnica, se sentía como Kurotsuchi, al realizar esa técnica, pero enseguida no le importo, sabía que tenía todas sus habilidades de Shinigami, solo que en el formato de poder de ese mundo, por lo cual no sabía cómo invocar esas habilidades, pero sabía que poco a poco aprendería a manejar todos sus poderes nuevos de Earthland.
-¡Ichigo!, ¡eres un Dragon Slayer!- dijo Natsu feliz, por enterarse.
-Si… así es.
-¿Y tu padre dragón?
-Desapareció en el año 777.- dijo Ichigo, recordando lo que le dijo Makarov.
-Justo como creí.- dijo Natsu agachando la cabeza
Pero levantándola nuevamente, sonriendo ante los enemigos que golpeaba, al parecer, disfrutaba de la pelea. Segundos después, Ichigo pensó sobre cómo llegar hacia el enemigo, el cual tenía el control de aquellos mercenarios, por lo que decidió saltar hacia atrás, y mirar desde arriba con atención mientras caía.
-Natsu, dales con todo lo que tengas.- dijo Ichigo.
-¡Eso está hecho!... ¡Arte secreta del Dragón Slayer!, ¡Meteoro de fuego!- grito Natsu.
De las manos de Natsu se empezaron a acumular más y más llamas, las cuales junto formando una enorme esfera de fuego, que sujetaba con los dos brazos.
-¡Ahí les va!- dijo Natsu.
La enorme bola de fuego, golpeo a los mercenarios tan fuerte, que ellos volaron varios metros en el aire, Ichigo en ese momento había saltado sobre todos, y había encontrado la apertura perfecta en su defensa, levando su espada por encima de sus hombros, mientras la empuñaba fuertemente.
-¡Golpe del dragón oscuro!- Exclamo Ichigo.
Su espada totalmente imbuida en aquella magia oscura, se dirigió a toda velocidad hacia su objetivo, pero esté, a pesar de su rapidez, esquivo aquel ataque saltando varios metros, pero llevándose un fuerte golpe en la pierna, lo cual aminoro su velocidad.
-¡¿Adonde crees que vas?!- grito Natsu mientras golpeaba con una fuerza arrolladora la cara de su enemigo.
-Este se quedo paralizado en el aire, mientras se elevaba fuertemente en el aire, varios metros más, debido al golpe de Natsu, el sujeto tatuado, movió sus dedos con lentitud, causando que todos los mercenarios saltaran en el aire, rodeando desde todas las direcciones, a su ''titiritero''.
Ichigo volviéndose a elevar en el aire, gracias a su nuevo ''Shunpo'', estaba bastante más alto que su enemigo. (Este es el golpe definitivo) pensó Ichigo.
-¡Re-equipar!, ¡Dios de la muerte!
Y dicho eso, un gran brillo rodeo su cuerpo, cambiando toda su vestimenta, ahora volvía a vestir aquella gabardina sin mangas, usando como cierre, unas cruces blancas, las mismas que llevaba ahora en sus botas. La armadura de su brazo izquierdo desapareció, y ahora descendía envainando dos espadas.
-¡Doble Zangetsu!, dijo mientras seguía cayendo, acercándose hacia su objetivo.
Natsu empezó a acumular gran poder mágico, mientras miraba hacia el cielo, observando a los mercenarios proteger a su ''amo'', las llamas empezaron a rodearlo, mientras el viento se agitaba violentamente así alrededor, empezó a concentrar sus llamas en sus dos manos, mientras se preparaba para saltar.
Ichigo separo una Zangetsu de otra lo mas que pudo, mientras empezó a brillar en su aura oscura, se volvió una especie de fuente de oscuridad luminosa, la cual empezó a concentrar en sus espadas, y se preparo para atacar.
-¡ALAS DEL DRAGÓN DE FUEGO!- grito fuertemente Natsu mientras saltaba, saliendo disparado a toda velocidad hacia su enemigo.
-¡ALAS DEL DRAGÓN OSCURO!- grito fuertemente Ichigo cayendo con gran rapidez hacia su objetivo.
Las manos de ambos magos, se encontraban totalmente rodeados de gran poder mágico, golpeando con facilidad y haciendo a un lado, los mercenarios que protegían al sujeto tatuado, mientras Natsu seguía ascendiendo, golpeando a todo lo que se le atravesaba, Ichigo hacia lo mismo mientras descendía, la velocidad en la que atacaban, hacían que el viento los diera fuertemente, mientras sus cabellos eran echados hacia atrás.
Finalmente Ichigo y Natsu, golpearon a su enemigo con sus ataques fuertemente en el pecho, lo cual causo que los ojos de su adversario se tornaran totalmente blancos, causando también, que soltara saliva en cuanto abrió la boca, debido al tremendo dolor que sentía.
Ambos magos aterrizaron en el suelo, ambos estaban agotados, habían usado mucho poder mágico. Se dieron la vuelta, y observaron cómo caía su rival.
…
-¡Último estertor!- grito el adversario de Gray y Erza.
Una enorme esfera de color violeta apareció en el cielo, haciéndose mas y mas grande, el mago chasqueo sus dedos, y dicha esfera empezó a descender como un enorme meteoro, Erza asustada ante el repentino ataque, brillo una vez más, y apareció con una muy grande armadura, la cual en cada brazo, llevaba un enorme placa de metal, cuando los junto, ahora formaban un enorme escudo.
La esfera golpeo con una fuerza descomunal, el escudo de Erza, haciendo que esta gruñera ante el golpe, y fuera empujada hasta atravesar el techo, y los dos pisos de aquella casa. El ataque levanto una enorme cortina de polvo, cuando este se disipo, un enorme agujero, estaba fuertemente puesto sobre aquella semi-destruida casa.
Adamaska se acerco lentamente, y echo un vistazo al hoyo, abrió los ojos con sorpresa, al ver que el escudo seguía intacto, tan solo con algunas magulladuras, Erza se encontraba tendida en el suelo, separo su escudo solo para dejar ver la sonrisa en su rostro, el enemigo supo que eso era una mala señal para él, miro hacia atrás y vio a Gray a tan solo un dos metros suyo.
-¡Magia de Hielo!, ¡Excalibur!- dijo fuertemente el joven mago.
El gran filo helado de la espada, golpeo en el pecho de Adamaska, causando que saliera volando a varios metros de ellos, Erza subió volando de nuevo con su armadura alada, y se paro firme al lado de Gray, su enemigo se levanto, escupiendo y sosteniendo su pecho.
-Maldición…- dijo esté, mientras juntaba sus puños.
En ese momento, junto fuertemente sus brazos causando una especie de chasquido, y una esfera morada, apareció flotando encima de él, esta descendió sobre él con gran fuerza, y desapareció…
-¡Hey chicos!- dijo Natsu llegando junto a Ichigo.
Los dos magos llegaron junto Gray y Erza, los cuales sonrieron al ver que todo salió bien.
-Ustedes demoraron bastante, no me extraña que Natsu sea un mago de bajo calibre.- dijo sonriendo Gray.
-¡Eran muchos más que nosotros!, ¡en cambio ustedes eran dos contra uno!- replico Natsu.
Gray enfureció y acto seguido se puso a pelear contra Natsu, dejando una nube de polvo con cada golpe, y dejando ver tan solo sus cabezas. Ichigo se sorprendió un poco al ver que a Natsu aún le quedaban fuerzas. Sonrió y miro a Erza.
-No era tan sencillo… -le dijo Ichigo.
-Si… creo que los subestime, aquel Adamaska, desapareció, ¿Cómo les fue a ustedes?- le respondió Titania con una sonrisa.
Ichigo señalo con su dedo hacia atrás de él, allá en el fondo los mercenarios y el mago oscuro que los controlaba estaban noqueados, sin moverse un centímetro.
-Por cierto… ¿Cómo le fue a Lucy? – pregunto el joven de pelo naranja.
Natsu y Gray se detuvieron, todos se miraron unos segundos, se habían olvidado de Lucy, Rukia, y Happy, acto seguido, asintieron con la cabeza. Los cuatro magos bajaron de los techos de aquellas casas, y salieron a toda velocidad hacia aquella casa donde vivía el anciano del artefacto.
Después de girar en algunas esquinas, y pasar varias calles, llegaron a una enorme mansión que al igual de muchas casas, con aspecto rustico, los vistosos jardines, se hallaban inmaculados, no había ninguna señal de batalla, todos se miraron preocupados y siguieron al interior de la mansión, después de pasar el jardín y una gran fuente, llegaron a la puerta, en la cual cinco mercenarios se hallaban derribados, y al igual que los otros inconscientes, solo que estos no tenían su capucha puesta y al parecer estaban… sin cabello.
Ya en el salón de entrada, habían varias personas, unas parecían normales, otras llevaban vestidos de sirviera, y esmóquines, en el centro, en un gran sofá, se encontraba Lucy sonriendo nerviosamente, Happy disfrutaba feliz de un gran pescado cocinado, y Rukia se hallaba comiendo un gran helado de fresa, frente a ellos, un anciano de cabello ya muy gris, un gran bigote del mismo color y un traje de color rojo oscuro, tomaba café tranquilamente, al verlos el anciano hizo señas para que pasaran.
Los cuatro magos se acercaron, y el anciano se levanto.
-Muchas gracias por haberme protegido a mí y a esto.- dijo el anciano sacando de algo de su bolsillo.
Una especie de cristal azul, estaba sujetado por dos piedras con inscripciones en un lenguaje que Ichigo no conocía. Se quedo mirando aquel cristal con interés, hasta que fue guardado otra vez.
-No se preocupe, solo cumplíamos con nuestro trabajo.- dijo Erza amable.
Un señor vestido de azul, con un extraño sombrero, ordeno al parecer a sus dos compañeros, que vestían parecido a recoger a los mercenarios, al parecer parecían la seguridad del pueblo.
-¿Qué sucedió allí?- pregunto Gray señalando a los mercenarios.
-Oh… esta jovencita me ayudo cuando esos bandidos se disponían a entrar.- dijo con amabilidad el anciano.
-¡Bien hecho, Lucy!- dijo Natsu emocionado.
Lucy sonriendo y guiñando un ojo, saco una llave de una especie de cartera que llevaba en su cinturón, la llave era dorada y era bastante brillante, la llave tenía una forma similar a un cangrejo.
-Bueno, creo que es hora de recompensarlos.
El anciano se levanto y se dirigió hacia una sirvienta, la cual sujetaba una gran bolsa en una bandeja, se dirigió hacia Erza y la deposito en sus manos.
-700.000 Jewels, por su gran ayuda.
-Es un honor haberle sido de ayuda.- dijo Erza, recibiendo el dinero.
-El honor fue mío, al haber contado con unos magos tan habilidosos como ustedes… ¿oh? ¿Quién eres tú?, ¿venias con ellos?- pregunto el viejo a Ichigo.
El joven de pelo naranja miro al anciano, el cual llevaba cara de curiosidad, dado que Ichigo no estaba con ellos, cuando seguramente él, conoció a los magos.
-Yo soy Ichigo, Ichigo Kurosaki, tan solo pasaba por aquí, y me quede a ayudarles.- dijo el joven rascando su cabeza.
-Oh ya veo, un alma generosa, eso también merece una recompensa.- dijo el anciano amable.
Se dirigió hacia otro sirviente, y recogió con sus dos manos, de la bandeja, una pequeña bolsa, más pequeña que la otra, y se la dio a Ichigo.
-300.000 Jewels.- dijo sonriendo el viejo.
-Bueno… yo… no sé qué decir…- dijo Ichigo nervioso, ante la sorpresa.
-Lo tienes bien merecido Ichigo.- le dijo Erza sonriendo.
Natsu y Gray asintieron, Lucy también asintió contenta, al igual que los dos gatos, concentrados más en comer.
-Bueno… muchas gracias.- dijo Ichigo apenado.
Todos sonrieron, mientras que lo único que se escuchaba era el sonido de la cuchara de Rukia, y de las mordidas de Happy.
Varios minutos más tarde, todos se encontraban listos para salir. Ya en la alverja, Natsu y Happy se despidieron con la mano, mientras que el anciano alegre, se despedía también con la mano, los cinco magos y los dos gatos, se dirigían a la estación del pueblo.
Lucy comentaba contenta, a Natsu y Gray, como uso a su amigo, ''Cáncer'' para darles una lección a los mercenarios. Happy le comentaba a Rukia como era Fairy Tail, le hablo de Charle, y de Lily, la gata no se veía sorprendida, pues el gato azul no sabía que ella, ya sabía todo eso. Erza caminaba al lado de Ichigo, iba sonriente, y parecía que quisiera decir algo, pues despegaba los labios y luego los volvía a cerrar, finalmente se giro hacia el joven mientras caminaban.
-¿Qué vas hacer ahora Ichigo?- le pregunto finalmente Titania.
-Bueno… llevo pensando un rato sobre algo que escuche esta mañana, por lo que me gustaría ir a preguntarle algo al maestro Makarov.- le respondió Ichigo.
Erza y los demás magos abrieron un poco más los ojos, todos estaban curiosos por ese comentario, hasta que Ichigo menciono algo.
-¿Saben porque aquel anciano ya tenía estos 300.000 jewels?
Todos alzaron la mirada, preguntándose lo mismo, después de pensar un rato, negaron con la cabeza, y decidieron olvidarlo, Ichigo se quedo comentándoles sobre lo que hizo las dos semanas, después de la batalla contra Tartaros.
En la mansión, el anciano observaba a los magos llegar a la estación, pero ya no con una expresión amable, sino con una mirada seria y fría, se dio la vuelta, y ordeno a todos volver al trabajo, subió las largas escaleras y se dirigió a su despacho, después de cerrar la puerta, se sentó en su escritorio y apoyo sus codos, entrecerrando sus dedos a la altura de sus ojos.
-Casi no lo cuento… ese maldito de Volvomir está dispuesto a hacerse con el ''eje''.
-Pero las hadas lo hicieron bien, no creo que vuelva a intentar venir otra vez, aunque si lo hacen… aquí estaré yo ¿no?- comento una voz en la sombras.
-Si… aun no te has mostrado Zen, tenemos el factor sorpresa de nuestro lado. Contesto el anciano
-Espero que las hadas no se metan en este asunto, aunque si lo hacen, yo gustoso los destruiré, aunque… El Filo Escarlata está con ellos… el mito era cierto… y ese mago Natsu, puede parecer idiota pero tiene un enorme poder.- contesto la voz en la sombras.
…
-Vaya… un Dragon Slayer… pareces una caja de sorpresas Ichigo.- comento Gray ya en la estación.
La estación, era igual a como Ichigo las había visto con anterioridad, eran diferentes a las de la tierra, pues estas estaciones, lucían muy antiguas.
Cuando Natsu subió primero al tren, se desplomo… Ichigo se quedo sorprendido al verlo así, y pensó que había sido atacado por algún enemigo, o caído en alguna trampa, pero resulto que solo estaba mareado.
-Maldición… estoy aquí para cuidar de todos, y aun así no soy capaz de ayudar a Natsu con su mareo… ¡por favor alguien que me golpee!- dijo Erza agachando la cabeza, con lagrimas en los ojos, causados por su exagerado y extraño honor.
Ichigo se sorprendió ante eso, y sonrió nerviosamente.
-Está bien, lo haré yo.- dijo Ichigo calmado.
Erza se quedo con la cabeza agachada pero con los ojos más abiertos, el resto de magos miraban expectantes al joven de pelo naranja, e incluso Natsu parecía recuperarse un poco de su mareo, pues se giro a mirar con cara de sufrimiento a Ichigo.
El joven de pelo naranja, se paro frente a Erza y preparándose movió su mano hacia atrás, listo para asestar un golpe, Erza cerró los ojos esperando en cualquier momento el puño, lo sentía cerca debido al viento que se había agitado y el golpe… nunca llego.
Erza abrió los ojos y levanto la cabeza, el puño de Ichigo se encontraba estático rozando el cabello de Titania, todos se habían quedado estupefactos pues esperaban un golpe de verdad.
-¿Por… que?- pregunto Erza sin entender.
-Nunca dijiste con cuanta fuerza debía ser el golpe, además no eres la causante de los mareos de Natsu… vamos, subamos.- dijo Ichigo sonriente
Erza sonrió y en sus mejillas apareció unas pequeñas manchas rosas, todos siguieron a Ichigo, mientras este levantaba a Natsu en su hombro, caminando por un par de vagones, y a los minutos dejo a Natsu sentado de un tremendo golpe que a todos dejo sorprendidos, parpadeando varias veces, colocando caras de sorpresa cómicas, típicas del anime.
Mientras viajaban, Natsu parecía no recuperarse, curiosamente Ichigo empezó a sentir dolor en su estomago, y empezó a sentir que sus ojos se desencajaban de su cuerpo, cerró los ojos, pues no quería admitir el tremendo mareo que le estaba dando, igual al de Natsu. Erza se acerco a Natsu con cara amable.
-¿Listo?- pregunto cariñosa Erza.
Natsu asintió con la cabeza y cerró los ojos, Titania puso la cabeza de Natsu en su peto de acero y acto seguido arremetió un fuerte golpe en el estomago del mago de pelo rosado, lo cual causo inmediatamente su noqueo y se quedo inconsciente en su asiento. Ichigo se quedo mirando con los ojos como platos, y trago saliva asegurándose a sí mismo, que no dejaría notar su nuevo y extraño mareo.
-No te preocupes, reaccione así la primera vez, luego te acostumbraras…- dijo Lucy sonriendo nerviosamente.
Al empezar atardecer, ya se encontraban en Magnolia, todos bajaron del tren, E Ichigo sosteniendo a Natsu en su hombro, con mucha dificultad, después de soltarlo bruscamente en el suelo, como si fuera por arte de magia, Natsu se recupero a una velocidad asombrosa, sonriente caminaba con los demás, curiosamente Ichigo también se recupero y se sentía como nuevo, de modo que camino con ellos.
Ya llegando al gremio Ichigo no pudo contener su asombro, al observar el enorme edificio que se levantaba frente a él, grande y vistoso con su propio reloj y campanas, el gremio de Fairy Tail lucia como nuevo, (y pensar que lo construyeron en dos semanas), pensó Ichigo…
Afuera de la entrada, habían mesas con sombrillas, donde algunos magos tomaban cerveza, hablando animada mente, del gremio había se podía escuchar un gran ruido de risas y peleas, a la izquierda, había una pequeña tiende de regalos del gremio, con gorros de Happy, figuras de Natsu y los demás, etc. Ichigo se quedo mirando curioso esas figuras hasta que escucho un fuerte estruendo, las puertas del gremio se abrieron de par en par, mientras salía una muchedumbre de magos a toda velocidad a su ubicación.
-¡Miren ya volvieron!, ¡Vienen con Ichigo!, ¡Otro gato con alas!- decían las voces de aquellas personas que se hacían frente a Ichigo, Natsu y lo demás.
Todos les daban la mano a Ichigo, felices de verlo, agradeciéndole de nuevo su ayuda contra Tártaros, y por haber vuelto a visitarlos.
-Bueno bueno, haber, ¿qué ocurre aquí?- pregunto una voz detrás de ellos.
Todos se apartaron para dejar ver al pequeño maestro Makarov que se dirigía hacia ellos.
-Veo que ya han vuelto, oh…, Vaya Ichigo, has vuelto.-dijo alegremente el anciano maestro.
-Sí, así es.- sonrió Ichigo.
Todos los magos sonreían, destacando a Elfman, el cual se veía muy contento.
-Y dime hijo mío, ¿Qué te trae a nuestro gremio?- pregunto con interés y benevolencia Makarov.
Ichigo se quedo unos segundos en silencio, meditando, finalmente miro al anciano.
-Vera maestro… quiero preguntarle algo… algo importante. Dijo Ichigo con firmeza.
Makarov parpadeo varias veces, y luego asintió.
-¿Qué es?, dime tranquilo, pregúntame lo que quieras.
-Vera maestro…- comenzó el joven de pelo naranja.
Ichigo miro a todos los magos uno a uno, todos sonreían y lo miraban con aprensión, miro mas de cerca a los magos que viajaron con él, todos sonreían también, incluso Rukia y Happy, finalmente miro a Erza la cual lo miraba con mucho interés, y al igual que los otros sonreía. Ichigo respiro con tranquilidad, y volvió a mirar al maestro, esta vez con una sonrisa sincera en su rostro.
-Quiero unirme a Fairy Tail.
ENDING: You Be As One - W-inds (la dirección del ending esta en mi perfil, ¡disfrútenlo!)
(Este capitulo fue especialmente mas largo que el resto, ya que quería que estuviera cargado de emociones, al menos para mi XD)
¡No dudes en comentar que te pareció este capitulo!
Estoy abierto a cualquier tipo de sugerencia, así como critica constructiva, incluyendo claro, correcciones en la ortografía.
¿Quieres saber como continua?, ¡espera el capitulo de la próxima semana!.
