Aclaración: esta historia se desarrolla justo en el final de la saga de los Quincy (Bleach) y al final de la saga de Tártaros (Fairy Tail), según el sentido común... creo.

Saludos a todos, gracias por las reviews hasta ahora, y disculpen todo este tiempo que estuve inactivo, surgieron varios problemas con mi pc, pero ahora anda de maravilla, espero publicar con el mismo ritmo de antes, así que... ¡seguimos con el capitulo 9!, ¡espero que les guste!

Simbología: para los diálogos tanto para abrir como cerrar, usare el clásico ''-'', los ''()'' serán aclaraciones, pensamientos o descripción de un suceso dentro del dialogo.

Disclaimer: no soy propietario de los derechos legales de Bleach (Tite Kubo) Y/O Fairy Tail (Hiro Mashima).


OPENING 1: Velonica - Aqua Timez (la dirección del opening esta en mi perfil, disfrútalo :D)


Capitulo 9: Uno de nosotros.

Ichigo se mantenía allí parado observando con horror lo que se hallaba frente a él, los demás magos permanecían en postura de guardia, y todos creían reconocer lo que tenían delante de ellos, con la oscuridad de la noche que arropaba el área, pero aun con eso… el joven de pelo naranja, no podía evitar sorprenderse ante el gigante que se hallaba frente a ellos, pues su exagerado tamaño, superaba con creces el de un ''Menos'' del mundo de los Hollows en la tierra.

-¿Otro demonio?- se pregunto Natsu en voz alta.

-¿Lo conocen?- pregunto Ichigo.

-Si… bueno, a este no, pero nos hemos enfrentado a monstruos iguales a él…- contesto Erza, invocando dos espadas.

-Concretamente debe ser uno de los demonios de Zeref.- afirmo Lucy con determinación.

-Zeref… -pronuncio lentamente Ichigo, había escuchado ese nombre varias veces.

El joven Kurosaki miro más detenidamente a la bestia, que aunque parecía de piedra, la expresión de su demoníaco rostro inspiraba temor, pero él no se aplacaba por eso, miro cuidadosamente a cada parte del cuerpo de su gigante adversario, pensando a toda velocidad, intentando hallar un punto débil.

Aquella bestia respiraba con violencia, como si los magos lo hubieran hecho enfurecer hasta más no poder, y de sus ojos un brillo rojo los miraba detenidamente. De repente alzo su enorme brazo y lo estrello con una fuerza atronadora, levantando polvo y piedras por igual.

-¡Cuidado!- grito Natsu.

Todos saltaron hacia los lados, procurando esquivar el ataque, pero la creciente honda de explosión, causo que se estrellaran contra montículos de tierra con gran fuerza, en el gran desierto que precedía a pueblo Guilty.

Todos se levantaron resoplando, sus ropas estaban más magulladas de lo normal, e Ichigo tuvo que apoyarse en Zangetsu para terminar de pararse… y sin más preámbulo…

El demonio no dudo en lanzar una andanada de golpes hacia los magos, causando que la tierra se resquebrajara y el polvo llenara el lugar, debido a esto Ichigo no supo reaccionar, y se limito a cubrirse, pero los golpes no llegaron…

-¡Re-equipar!, ¡Armadura de Hércules!

El mago de pelo naranja alzo la mirada cubriéndose con ambas manos, y se sorprendió… Erza lucia una armadura plateada que Ichigo había entrevisto hace días. Portaba un enorme escudo que los protegía de los golpes, y aun con eso, se mantenía firme… (Sin duda… es una gran maga) pensó Ichigo.

El monstruo no soporto que aquella pequeña figura a su parecer, soportara sus confiados golpes, y estallo en rabia, proliferando un alarido desgarrador que pudo oírse a kilómetros, y en sus brazos una aura profana de color purpura empezó a desprenderse, brillando amenazadoramente, y como si se tratara de un meteoro, arremetió con ambos brazos.

Wendy grito asustada, Rukia, Happy y Charle con los ojos blancos y grandes como platos, se abrazaban aterrados. Y Lucy se acerco a Natsu y Gray tanto como pudo.

Ante eso Erza se sorprendió bastante, pero endureció su gesto, y se paro aun más firme, con los ojos cerrados esperando a resistir el golpe. En ese momento Ichigo no dudo, sabía que se lastimaría no… algo mucho, mucho peor, no importa que, de modo que soltó a Zangetsu y se ubico detrás de Erza.

-¿Qu-Que haces?- pregunto Erza debatiéndose entre enojarse o sonrojarse.

-¡Resistir!, ¡prepárate!- respondió Ichigo.

-¡Re-equipar!, ¡armadura del santo guardián!

Y de un brillo plateado, Ichigo volvía a vestir aquella armadura de placas y cruces azules, con la que los protegió una vez, de su espalda dos especies de alas mágicas de color azul cristalino empezaron a emerger hasta formar juntas, algo parecido a una alfombra brillante, la cual abrazo el enorme escudo de Erza.

Natsu apretaba los dientes con rabia, maldiciendo por lo bajo, mientras que Gray tenia odio en su mirada, como si esa situación le trajera algún mal recuerdo. Lucy no podía contener su pánico, y tan solo les tocaba esperar el desenlace.

En un segundo, el monstruo arremetió con una fuerza descomunal, un terremoto sacudió todo el área, causando temblores violentos en las montañas y el pueblo, todo se estremecía, colinas se desplomaban con facilidad, y las casas y haciendas amenazaban con derrumbarse, las personas de pueblo Guilty corrían enloquecidas de un lado para otro, gritando: '' ¡Es el fin!''.

El polvo se elevo casi 10 metros en el aire y lo único visible era aquella enorme bestia, que resoplaba satisfecha. Y de pronto… todo se hizo silencio.

El humo empezó a disiparse poco a poco dejando entrever solo destrucción alrededor… pero algo no cedió. Algo se quedo allí, resistiendo… cuando finalmente el polvo desapareció, un enorme escudo de acero, se encontraba levantado, con múltiples grietas y cubierto por una especie de velo mágico azul cayéndose a pedazos…

El demonio acerco un poco más la mirada expectante, intentando visualizar bien el objeto que al parecer no había cedido, y de los escombros… una enorme silueta de fuego salió disparada y ascendió como si de un fénix se tratara.

-¡Toma esto!- grito Natsu, que tenía su ropa casi deshilachada por completo, con su puño encendido en llamas.

El golpe arremetió con una fuerza tremenda, estallando en chispas en el demoníaco rostro de la criatura, causando que esté se balanceara hacia atrás confundido, y despertando nuevamente su rabia. Pero unos segundos después, un bosque de pilares de hielo empezó a emerger del suelo, inmovilizando a la bestia y causando que se quejara estruendosamente.

-¡Mi turno!, ¡Regulus Impact!- grito la voz de un hombre que salto con una facilidad asombrosa.

Arremetió múltiples golpes cargados de luz que explotaban allá donde impactaban. Y el monstruo casi se desplomo para luego recuperarse resoplando rápidamente, Así es… las hadas no estaban acabadas.

-¡Bien hecho Loke!- dijo Lucy feliz sosteniendo la llave celestial de ''Leo''.

El escudo que se había mantenido allí firme, finalmente se desplomo, dejando ver a 3 personas, cubriéndose con él. Una magullada Erza que parecía estar al borde de quedarse inconsciente, reposaba en los brazos de un muy maltratado Ichigo que se hallaba sentado y sosteniéndola con cuidado, su armadura estaba muy gastada al igual que Titania, y dejando ver cortes sangrantes en su hombro, mejillas y frente. Wendy tenía una expresión decisiva pues usaba sus poderes para curar a Erza e Ichigo por igual. Por otro lado, Happy lloraba de felicidad pues no creía que salieran vivos, mientras que Charle y Rukia le dirigieron una mirada decepcionante, pero con un pequeño rubor rosa, pues sabían que en parte, se sentían como el pequeño gato azul.

La maga de cabello escarlata abrió los ojos lentamente, el rostro del maltratado Ichigo se hallaba a poca distancia de ella, y esté sonreía con una mezcla de felicidad y admiración.

-Lo hiciste muy bien.- le apremio Ichigo.

Erza se sonrojo un segundo y luego intento levantarse por su cuenta, produciendo quejidos de cansancio.

-No necesi-sito tu ayuda…- dijo Erza con una mezcla de enojo y vergüenza.

-Eh, eh tranquila- se apresuro a decir Ichigo.

Devolvió a Erza a sus brazos de un tirón, y esta se quejo al instante, mientras Wendy seguía con sus curaciones, de un aura verde en sus manos, gracias a su magia de dragón del cielo. Segundos después, Titania miro hacia otro lado resignada, como si no tuviera más remedio que ceder. Ichigo le dirigió una sonrisa sincera, y esta siguió con expresión malhumorada aunque solo por un fugaz instante, pareciera que le devolvío la sonrisa.

Pero todo no se detuvo allí, pues la bestia volvió a rugir y dirigió una andana de puños hacia Gray que lo mantenía inmóvil, el mago maldecía por lo bajo y salto para esquivar los potentes golpes. En el aire, con detenimiento pensaba.

-Nosotros no pudimos derrotar a Deliora… y esto parece su clon… tal vez… no… no debo usar Iced-Shell... debe haber otra forma…

El monstruo no se detuvo y lanzaba golpes a diestro y siniestro, gritando con cada vez más fuerza y furia, emitiendo gruñidos de rabia e impaciencia. Dado su estatura y lo robusto de su cuerpo sus movimientos eran lentos, por lo que les dio tiempo a Natsu y Loke de esquivar los golpes, pero estos le respondieron los ataques de la misma manera.

-¡Golpe del dragón de fuego!

-¡Regulus impact!

Los magos de Fairy Tail seguían respondiendo los ataques de la bestia, pero tan solo le causaban poco más que rasguños, cansados y agotados aun debían seguir esquivando los golpes, saltando y dando volteretas forzosas en el aire, y devolviendo al instante los golpes.

-Ichigo, tengo una idea.- dijo Rukia detrás del mago.

-¿Que pensaste?- se dirigió el joven de pelo naranja a la gata oscura.

-El golpe de Natsu desestabilizo unos instantes a esa cosa, tal vez ahí en su rostro este su punto débil…

-Entiendo… pero… como llegar ahí sin que nos golpee…- titubeo Ichigo.

Pero Rukia, su fiel compañera tan solo sonrió, pues de su espalda dos pequeñas pero sendas alas aparecieron mágicamente. Ichigo sonrió con decisión, esa era la solución, re-equipo su atuendo-armadura habitual y levanto a la enorme Zangetsu.

-Erza.- dijo el joven Kurosaki volviéndose hacia Titania.

-Lo sé.- dijo esta levantándose con facilidad y estirando un poco los músculos de sus brazos.

Wendy suspiro aliviada y se seco el sudor de la frente, parecía más agotada que el resto.

-Menos mal… -dijo con su suave voz.

-Gracias Wendy, eres increíble. – sonrió Erza a la pequeña maga de cabello azul.

Esta sonrió con un leve rubor, y asintió con la cabeza.

Ichigo analizo la situación, todos se encontraban magullados y cansados, pero aun así no se rendían, podía parecer testarudo desde un punto de vista, pero ellos no se echaban para atrás, se recordó a él y sus primeras aventuras como shinigami substituto, esas personas… estos… amigos… eran como él. (Pensó).

-¡Vamos Rukia!-dijo Ichigo decidido.

La pequeña gata oscura asintió y un segundo después, levanto a Ichigo con una fuerza inusual, causando que ascendiera varios metros en el aire, Erza re-equipo su Armadura de rueda celestial. Y dio un salto que la elevo a la misma distancia que el joven de pelo naranja.

-¡Por aquí Wendy!- dijo Lucy.

La maga de cabello azul se dio la vuelta y siguió a la maga rubia que corría, al parecer procurando no estorbar a sus amigos.

-¡Natsu!, ¡Llama su atención!- grito Ichigo desde el aire, blandiendo a Zangetsu.

-¡¿Qué crees que hago?!- respondió el mago, cuando un golpe de la bestia causo una pequeña explosión sónica, causando que Natsu saliera volando de una manera muy cómica.

-¡Ahora Ichigo!- grito Erza triunfante en el aire, con su armadura brillando y dándole una apariencia victoriosa.

Ambos magos descendieron a toda velocidad con sus espadas en ristre hacia el rostro del demonio, arremetiendo dos golpes con gran fuerza, que al impactar, produjeron el mismo sonido que cuando se golpea a una gran roca, lo cual causo que la bestia se detuviera y mandara sus manos hacia su rostro, enfurecido.

Rukia y Erza viraron en el aire y esquivaron los manotazos por poco, a distancia pareciera como si una gigantesca silueta en la noche, lidiara contra molestas moscas.

-¡No es suficiente!- grito Gray que seguía esquivando y golpeando con mazos hechos de hielo, los pies del enorme demonio.

-Debemos insistir, ¡Happy!- exclamo Natsu a su amigo.

El pequeño gato azul que observaba aterrado desde una distancia medianamente segura, salió disparado hacia su amigo de pelo rosado, ubicándose en su espalda, y alzándolo en vuelo.

-No sé si funcionara Natsu- dijo Happy nervioso.

-Confía en mí, podremos derrotarlo.

-Pero… a Deliora no pudimos derrotarlo hace años…- insistió Happy.

-Entonces esta será la primera vez- aseguro Natsu con una sonrisa triunfante.

-¡Aye!- respondió Happy convencido.

El mago voló a toda velocidad, hacia el rostro del demonio, cargando llamas en sus pies. Segundos después, asesto dos buenas patadas en su gigante enemigo, causando que este se estremeciera y gritara de furia.

Pero el monstruo seguía en pie, y por mucho que repitieran los golpes, tan solo lo desestabilizaban unos segundos, el monstruo volvía a erguirse, y golpeaba la tierra con fuerza descomunal, levantando nuevamente polvo y roca por igual.

-Erza, debemos pensar algo- dijo el mago de pelo naranja en el aire, una vez esquivo un potente manotazo.

-Parece que su punto débil está ahí, pero no ten… ¡cuidado!

Los dos magos alcanzaron a evadir milagrosamente el golpe, pero este paso casi rozándolos, tanto Rukia y Erza estaban agotadas, no podían mantenerse en el aire mucho mas.

-¡Maldición!- dijo Ichigo fuertemente, (¿se nos escapa algo?, esa cosa esta hecha de roca solida similar al hierro… un momento…roca… ¡eso es!), pensó.

Y entonces lo recordó, como si fuera un flash back, la imagen de Natsu fundiendo la roca de la caverna con su ataque, en la cual ellos se encontraban atrapados ilumino su mente. ¡Eso era!

-¡Natsu!... si no hay escapatoria… ¡hagamos una!- dijo Ichigo sobrevolando al demonio, con una mezcla de su habitual ceño fruncido, y una sonrisa.

-¿Qué?... no te ent… oh… ¡Jajá estoy encendido!... ¡Happy!- dijo Natsu feliz y triunfante, el cual volaba con la ayuda de su fiel amigo azul.

-¡Aye!- respondió también triunfante, virando en el aire y dirigiéndose hacia el demonio.

El gato azul también se encontraba muy agotado, y aunque su velocidad aminoraba, intento realizar un último esfuerzo, esquivando dos golpes del demonio por poco, y acercándose tan rápido como pudo.

-¡Rugido del dragón de fuego!

La enorme llamarada que Natsu desprendió, golpeo con tenacidad el rostro del demonio, causando que este proliferara un grito desgarrador que volvió a sacudir la tierra.

-¡Alas del dragón de fuego!

El doble ataque del mago golpeo consecutivamente, y el monstruo empezó a perder el equilibrio.

-¡Golpe del dragón de fuego!

Los múltiples golpes de Natsu machacaron la cara del demonio, que parecía estar en el límite de su rabia, moviendo su cabeza en ambas direcciones, y como si se preparara para saltar.

-¡Oh no lo creo!, ¡Baluarte helado!- grito Gray arremetiendo con una pared de hielo gigante en el torso del demonio, ocasionando que este se tambaleara hacia atrás, confundido y furioso.

-¡Regulus… Impact!- grito el espíritu Loke, golpeando el mismo lugar que Gray, empujando con fuerza y decisión entre ambos, ''Desaparece… ya… maldito'' gruñían los dos con esfuerzo.

-Ichigo… no me queda mucha energía, mi magia Exceed está al límite...- se quejo Rukia con un ojo cerrado y respirando fuerte.

-Aguanta solo un poco más Rukia…

Finalmente Natsu salto con una voltereta aérea hacia atrás gracias Happy dejando la apertura que necesitaban para acabar el trabajo. (Happy no puede más… debe descansar), pensó el mago de pelo rosa.

-¡Erza!- grito el joven Kurosaki.

-¡Vamos Ichigo!- respondió esta con una enorme lanza de plata, y dirigiéndose como un rayo hacia el fundido rostro de la bestia.

El mago la siguió y con Zangetsu en mano, ambos (hombro con hombro), descendieron como una bala hacia el muy fundido rostro del demonio, cortando el aire con un sonido fugaz y limpio.

-¡Desaparece!- gritaron los dos antes de golpear.

La combinación de ataques de los magos fue tan tenaz, que el demonio gigantesco, grito en agonía y desesperación, causando que se desplomara lentamente hacia atrás, y produciendo el ruido de una montaña al explotar, la tierra tembló como nunca, y el polvo volvió a devorar la zona. La cabeza del monstruo quedo casi pulverizada, soltando pequeñas ascuas debido a los ataques de Natsu y una especie de silencio empezó a llenar el aire, solo interrumpido por algunas rocas que seguían desprendiéndose de montañas cercanas.

Wendy, Charle y Lucy atónitas, celebraron la victoria de las hadas, abrazándose la una a la otra, cantando: ''Hemos ganado, hemos ganado'', Charle suspiro decepcionada de las dos magas, pero con una pequeña sonrisa.

Todos empezaron a reunirse en el lugar de las magas, Natsu se seco el sudor de su frente y suspiro aliviado, Gray y Loke sonrieron con el ceño fruncido, Happy cayo rendido en el suelo y pareciera que no quería moverse en un buen rato, finalmente Erza e Ichigo aterrizaron y se acercaron a sus amigos, seguía de noche en aquel valle de arena, pero parecía que finalmente habían ganado.

-Gracias por tu ayuda, Loke- apremio Lucy a su amigo.

-Tan solo estoy asegurándome una cita contigo-respondió con un tono confiado.

El espíritu se ajusto la montura de sus gafas con una sonrisa, antes de esfumarse de un ''puf'', dejando a una Lucy que sonreía con una mezcla de decepción y nervios.

-Descansen, se lo merecen.- dijo Erza retirando a Rukia de la espalda de Ichigo, y depositándola con cuidado a un lado de Happy.

-Tu tampoco te ves muy recuperada que digamos- bromeo Ichigo, alzando sus hombros con una sonrisa y su habitual ceño fruncido.

-Tsk… una maga de clase-S no le afecta tan fácilmente estas cosas- dijo Erza con desdén.

-Pues parecías muy cómoda en mis brazos cuando Wendy te atendía.- le replico Ichigo con una sonrisa.

-¡Ca-cállate!- respondió Erza apenada y enojada.

Todos rieron por lo bajo, a excepción de Titania, que tenía un gesto muy adusto pero con rubor en las mejillas, todos estaban muy aporreados, con magulladuras en su cuerpo, y ropa, pero aun con eso, sonreían ante la cómica situación, al parecer todo había terminado.

-Supongo que solo queda ir al pueblo a cobrar la recom…- empezó a decir Gray pero al instante se freno de golpe.

Todos miraron hacia el mago que tenía el torso totalmente descubierto, este poco a poco fue cambiando su gesto, tornándolo de tranquilo… a presa por el pánico, todos se dirigieron hacia el lugar que miraba, y el terror los consumió.

El antes inerte cuerpo del gigante, empezó a flotar, poco a poco, y emitía cada vez más, un brillo purpura que iluminaba la noche como una gigantesca lámpara, la luz que desprendía empezó a vislumbrar las nubes, y de repente el monstruo se levanto. Su cuerpo sin cabeza empezó a hincharse más y más, y la luz se iba haciendo más fuerte… al parecer… (Va… va a explotar) pensó con una lentitud inusual Ichigo, como si deseara que se tratara de una broma.

Todos estaban petrificados, del gigantesco cuerpo el sonido que escucharon en aquellas cavernas, volvió a emitirse, como una especie de rugido o grito espectral y fantasmagórico, solo que esta vez era casi ensordecedor.

(Maldición… ¡Maldición!, no hay tiempo… tengo que hacer algo… tal vez… si lo alejo lo mas que pueda… pueda salvarlos… no importa que me pase… debo hacerlo)pensó rápidamente Ichigo.

No había otra forma, al menos no una que el conociera, todo parecía perdido, pero él no dejaría que aquella bestia se saliera con la suya, estaba dispuesto a hacer lo que sea con tal, de salvar a sus amigos. Cerró los ojos con lentitud, y de un brillo tenue a comparación al que emitía el cada vez más y más gigantesco monstruo, re-equipo el báculo de la Armadura del rey mono. Estaba decidido, no dejaría que la explosión los afectara a ellos.

-¡NI SIQUIERA LO PIENSES!- dijo una voz en su espalda.

La mano de Ichigo fue agarrada con fuerza, al darse la vuelta, vio a Erza con enojo y decisión en sus ojos, con un fuego en la mirada que inspiraba confianza, estaba decidida a no dejarlo irse.

-¡¿Qué rayos te pasa?!- dijo Natsu que corrió hacia él y lo sujeto de su chaleco con enojo.

Los ojos de Ichigo y Natsu se encontraron y ambos fruncieron el ceño, el mago de pelo rosa, enseñaba los dientes, enojado. Como si el haber intuido el plan del mago de pelo naranja, lo hubiera hecho enfurecer en medida.

-¡No creas que te dejaremos!, ¡eres un mago de Fairy Tail!- sentencio Natsu con rabia.

-No puedo dejar que la explosión los alcance Natsu…

-¡¿Y qué importa eso?!... jamás tiramos a un camarada, aun cuando la peor de las situaciones amenace con separarnos. Eres nuestro amigo, Ahora eres… ¡Uno de nosotros!, ¡no te abandonaremos!

El joven de pelo naranja abrió bastante los ojos, las palabras de Natsu lo habían golpeado con severidad, como si una bofetada lo hubiera devuelto a la realidad. Todos lo miraban expectantes, pero no culpándolo o con odio, no… era comprensión, todos entendían perfectamente a Ichigo, esto tan solo lo hizo sentirse mal, y ellos lo sabían, por su mirada, no tolerarían arriesgarse a perder un compañero, sin darse cuenta, ahora era un valioso miembro del equipo, al igual que los demás. El mago de pelo naranja agacho la mirada unos segundos, él… recordó que por muy hábil que sea en el combate, también podía desviarse del camino, pero ahí estuvieron sus amigos, para re-encaminarlo… comprendió que fue la extrema situación lo que causo que casi diera un paso en falso, aun cuando el creyera que sobreviviría, al fin y al cabo, había sobrevivido a cosas peores. El gigante parecía que estuviera a punto de explotar y la luz era casi enceguecedora, pero el joven Kurosaki solo sonrió.

(Y entonces… sabes, que estas con personas, que quieres cuidar, y sabes que ellos te cuidan a ti, además… ahora eres del gremio, también debemos cuidarte a ti…) Ichigo lo recordó claramente, las palabras que Erza le dijo la noche de su llegada al gremio, cuando la acompañaba a Fairy Hills.

Natsu se sorprendió un poco por esto, y aflojo su agarre, Ichigo le dirigió una mirada de alivio, aunque no lo demostraba, una inmensa felicidad lo embargo, era el sentimiento de sentirse como en casa.

-Mi plan era empujarlo lo suficiente para desviar la explosión, pero a estas alturas, no creo que con eso baste…

El tiempo corría en su contra, tan solo contaban con unos cuantos segundos a lo sumo. De un brillo, el báculo desapareció, y el joven se dirigió hacia Erza que aun lo agarraba con fuerza, al mirarla, está se sonrojo y aflojo su agarre, Ichigo la miraba con aprensión, alivio y felicidad, pero con gran calma y limitándose a una pequeña sonrisa, le hablo.

-Erza… tu escudo no podrá aguantar otro golpe ¿cierto?

-Así es, por sí solo, caerá al instante, además, no es lo suficientemente grande para protegernos a nosotros o al pueblo… pero…

La maga brillo por un momento y enseguida, lucía una especie de armadura azul, que recordaba a la de una doncella japonesa, con un guardapelo hecho de zafiro, y portando un enorme báculo con una luna plateada en la punta.

-Armadura de la reina lunar, este traje me permite desviar y controlar por unos instantes, la magia del atacante, no estoy segura de que funcione.

-Nos serviría, pero necesitamos más…

-Puedo crear una muralla de hielo, pero me tardare unos segundos en prepararla…- se aventuro Gray sonriente.

-Bien, Erza y yo podemos darte el tiempo suficiente…- apremio Ichigo.

-Yo podría comerme esa explosión…- titubeo Natsu.

-No creo que solo sea una explosión normal…- sonrió nerviosamente Lucy, como si ese comentario loco de Natsu, no fuera para nada… fuera de lo común.

Pero entonces, todo sucedió en un segundo, finalmente la bestia estallo en una luz que enceguecía el horizonte, la gran cantidad de energía liberada amenazaba con desintegrar todo lo que tocara a su paso, pero ahora tenían un plan, Ichigo volvió a invocar el enorme escudo mágico que salía de su espalda como si de alas se tratara, y fue haciéndolo mas y mas grande, esforzándose por contener la explosión, Gray golpeo sus puños y empezó emitir un brillo azul intenso a la vez que un frió glacial empezó a llenar el ambiente, Erza sonrojada se ubico frente a Ichigo, a tan solo unos centímetros de él, y levanto su enorme arma en ristre, ambos esperaban el inevitable golpe.

-¡Ahí viene!- dijo Natsu asombrado, con Happy en su hombro, y sosteniendo a Rukia en sus manos, también expectante.

Finalmente la explosión los alcanzo, el viento se torno violento y furioso, como si de un huracán se tratara, causando que los magos se sostuvieran con fuerza a las rocas para no salir volando, el golpe de energía mágica golpeo a Erza con una fuerza tremenda, pero Ichigo la sostuvo con sus brazos y la ayudo a aguantar, parecía que el bastón pudiera concentrar la energía de la explosión y la empujara hacia el cielo, la maga gruñía por la enorme fuerza que debía usar, pero sonrió, pues Ichigo la sostenía, y con su escudo ayudaba a Erza en su cometido, aun con eso no aguantaría mucho tiempo. Ambos permanecían parados, resistiendo como podían.

(-Están… juntando sus magias...- pensó Wendy con asombro), luego agacho la vista y pensó unos segundos, para luego poder mirar de una manera totalmente distinta, en sus ojos se veía la decisión de un mago de Fairy Tail.

-¡Wendy!- exclamo Lucy.

La pequeña maga de cabello azul, se sitúo al lado de Ichigo y Erza y empezó a aspirar el aire. Gray, Natsu y Lucy, miraban estupefactos, cuando Wendy comenzó a cantar.

-Deus Corona, Re-Raise x II Armure…

De los pies de la pequeña un círculo de runas mágico de brillo verde y azul, empezó a emitirse en gran cantidad, acompañado por fuerte hondas de viento que contrarrestaban el de la explosión, y no solo eso, sino que una especie de aura cubrió a todos los presentes, Ichigo sintió una especie de calma interior, y de repente se sintió capaz de todo.

-¡Ahora!, ¡Creación de hielo, muralla del rey helado!- grito Gray con un gran círculo de runas mágico en sus pies.

Frente a todos, una gigantesca pared de hielo, emergió de la tierra y cubrió casi 3 hectáreas, el hechizo casi causa que Gray se desmayara, pero el apoyo de Wendy lo mantuvo en pie, los segundos parecieron horas antes de que la explosión empezara a cesar, y poco a poco todo se hizo silencio.

La gran pared de hielo empezó a derretirse poco a poco, Erza casi cae en sus rodillas, pero Ichigo la sostuvo, todos observaron con atención, la explosión había arrasado casi todo lo que tenían frente a ellos, y todo se había reducido a arena.

Todos se miraron y sonrieron, volvieron la vista para comprobar el pueblo y efectivamente se encontraba en pie, todos suspiraron de alivio.

De repente, extraños ''lucillos'' verdes empezaron a salir de la tierra y ascendían al cielo hasta desaparecer, parecían pequeñas luces del tamaño de una pelota, con un brillo espectacular, era… una vista magnifica, pues pareciera como si las estrellas salieran del suelo y volvieran a su lugar mas allá de las nubes. Wendy señalaba contenta el espectáculo.

Ichigo podría jurar como algunas que pasaron por su lado, decían: ''Gracias'', el sol finalmente empezó a salir, y las pequeñas estrellas desaparecieron en un espectáculo que precedía el amanecer, Erza que se había enderezado sola, observaba casi nostálgica todo el evento, y sin darse cuenta, se acerco un poco más al mago de pelo naranja.

-Así que… ¿ahora si tenemos permiso para descansar?- dijo Natsu sonriente.

Todos rieron a carcajadas hasta doler, tanto que tuvieron que posar las manos en su abdomen, Natsu se lanzo al suelo con los brazos estirados y sentía la brisa de la mañana que empezaba a nacer, todos se recostaron un rato y se quedaron en silencio observando al sol salir.

Ya con el sol casi en lo alto, todos se levantaron y se dispusieron a marchar.

-Eh Natsu- dijo Ichigo que se había rezagado, a mirar un poco más el horizonte.

-¿Que sucede?- pregunto esté al acercarse a él.

-Gracias por lo de antes.

Natsu parpadeo varias veces atónito y luego simplemente sonrió de oreja a oreja.

-Es lo que hacemos los amigos ¿no?- le respondió.

Ichigo sonrió ante eso y se dirigió a Natsu para asentir con la cabeza, luego levanto su puño y se lo tendió, el mago de pelo rosa lo imito y chocaron sus puños, como si estuvieran firmando un contrato de amistad de por vida.

-No te olvides de nosotros- dijo Gray alejado de ellos.

-Jamás lo haría- exclamo Ichigo, y acto seguido imito el ademan de Fairy tal, apuntando con su dedo índice al aire, finalmente comprendía lo que significaba, y todos, incluidos los Exceeds lo imitaron.

Más tarde, al entrar a pueblo Guilty, todos se quedaron de piedra, Ichigo, Natsu y Gray dejaron caer su mandíbula casi hasta el suelo, con los abiertos como platos y en blanco. Erza, Lucy y Wendy tan solo ensombrecieron la mirada, y los gatos miraban nerviosamente en varias direcciones. El pueblo había quedado casi hecho una ruina, solo los edificios y haciendas grandes, habían ''sobrevivido'' a los fuertes terremotos que había ocasionado la batalla de hace unas horas, las personas iban de un lado para otro, recogiendo pedazos de concreto, trozos de madera entre otros… el alcalde del pueblo, aquel individuo bajo y regordete se acerco a ellos, acompañado de varias personas, todos tenían las ropas sucias y magulladas.

-Queremos agradecerles que finalmente se hayan librado de la oscuridad que acechaba a este pueblo… aunque… jeje tal vez se les haya pasado un poco la mano- les dijo con una sonrisa nerviosa, a la vez que rascaba lentamente su mejilla.

-Fairy Tail le ruega sus disculpas- respondió Erza repitiendo reverencias una y otra vez.

-O no por favor, no se disculpe, ustedes nos han liberado de un sufrimiento que palidecíamos años, no nos importa el estado de este lugar, con tiempo y esfuerzo podremos reparar todo, pero supongo que estarán esperando su recompensa, ¿cierto?

-Bueno, señor alcalde nosotros… -empezó a musitar Erza.

Unas horas después, el grupo de amigos caminaban con cansancio hacia el norte, ya era medio día, y el sol estaba en todo lo alto. Todos parecían sumamente cansados, otros como Erza e Ichigo se resignaban a mostrar debilidad, por lo que caminaban a paso firme. Lucy iba llorando cómicamente, repitiendo de vez en cuando: ''Mi renta…'', mientras Wendy la intentaba consolar. Gray que de nuevo andaba con el torso al descubierto, sostenía un pedazo de hielo para refrescarse del calor del sol en la arena.

-Así que… solo hemos sacado un 5% de la recompensa original…- empezó a decir Ichigo.

-Tuvimos que darles el resto, para que puedan pagar las reparaciones del pueblo.- dijo Erza con cierto tono lastimero.

-Sin contar que debemos dividirlo el resto entre todos, incluyéndonos a Rukia, Charle y a mi.- comento Happy contento como si nada hubiera pasado.

-No me esperaba esto, casi salimos con las manos vacías- se lamento Rukia en el hombro de Ichigo.

-Sera mejor que te vayas acostumbrando, suele sucedernos a menudo.-dijo Erza adusta.

(Con que esto es un trabajo en Fairy Tail ¿eh?, suena… divertido) pensó Ichigo son una sonrisa.

Dada la batalla, el auto que alquilaron quedo totalmente destruido, por lo que también tuvieron que pagarlo, (Lucy lloro desconsoladamente), y se dispusieron a abordar el tren, cuando todos habían entrado, Erza se quedo un minuto más, para terminar de disculparse, e Ichigo la espero, cuando se reunieron antes de entrar al tren, Ichigo hablo.

-Erza.

-¿Qué sucede?- pregunto esta curiosa, pero con expresión adusta.

-Gracias por protegerme.

-¿Eh?, oh lo de antes, no te preocupes, hice lo que cualquier miembro de Fairy Tail hubiera hecho, respondió Erza seria pero con honor.

-Jamás me había sentido tan feliz, de tener a alguien que me cuide- le sonrió Ichigo.

El rostro de Titania empezó a colorarse hasta casi parecer un tomate, y miraba en ambas direcciones, intentaba responder algo, pero parecía que tuviera la garganta seca. Ichigo no entendía la reacción de Erza.

-¿Eh te sucede algo?- le pregunto preocupado acercándose a ella.

-N-nada, est-toy bien, no n-necesito tu ayuda…- respondió rápida y atropelladamente Erza.

La maga de cabello escarlata, alzo los brazos en posición defensiva aunque bastante cómica, Ichigo creyó que podría tener alguna enfermedad, y quería asegurarse de que estuviera bien, así que se acerco para examinar su rostro, (¿tendrá fiebre?) pensó curioso.

-¡Eh!, ¿Qué están haciendo ustedes dos?- pregunto Rukia asomada en una ventana, de uno de los compartimientos del tren.

Sin darse cuenta, el mago de pelo naranja había agarrado los brazos de Erza, ya que esta sonrojada no quería que Ichigo la tocase, y ambos habían terminado muy juntos, ambos detuvieron el forcejeo para observar que todos en la estación los miraban con desconfianza.

-Estos jóvenes… no tienen vergüenza- le comentaba una anciana a un señor de traje.

En ese momento el joven Kurosaki comprendió la gravedad de la situación en la que se encontraba, su cara se sonrojo bastante y soltó a Erza, ambos empezaron a disculparse atropelladamente y acto seguido, se dispusieron a entrar rápidamente al vagón del tren.

Ya con el tren en marcha, y rumbo a Magnolia, se olvidaron del malentendido y el grupo comentaba alegremente como explicarle esta vez a Makarov, que no consiguieron ''casi nada'' del trabajo que habían aceptado.

Los únicos en silencio eran Natsu, que estaba semi-desmayado en un asiento, e Ichigo… que se encontraba sentado al lado de Gray mirando por la ventana muy pálido y serio.

(Estos días han sido de locos… pero creo que me acostumbrare, buscare la manera de regresar a casa, pero por ahora… me quedare con estas personas, con estos amigos… quiero quedarme con ellos el tiempo que mas pueda… lo que si definitivamente no creo que aguante, es este terrible mareo…) pensó Ichigo, con nauseas y procurando que no lo descubrieran.


ENDING: You Be As One - W-inds (la dirección del ending esta en mi perfil, ¡disfrútenlo!)


¡No dudes en comentar que te pareció este capitulo!, Cada vez que me dejan un review, me motivo a continuar esta historia.

Estoy abierto a cualquier tipo de sugerencia, así como critica constructiva, incluyendo claro, correcciones en la ortografía.

¿Quieres saber como continua?, ¡espera el capitulo de la próxima semana!.