Aclaración: esta historia se desarrolla justo en el final de la saga de los Quincy (Bleach) y al final de la saga de Tártaros (Fairy Tail).
Agradecimiento especial a Gab-169 por ayudarme con los detalles de este capitulo.
Saludos a todos, les había asegurado que seguiría subiendo capítulos ¿cierto?, pues aquí tienen :D ¡seguimos con el capitulo 14!, ¡espero que les guste!
(ACTUALIZACIÓN: 15/07/2015, acabo de publicar el segundo especial de esta historia, esta en mi segundo fic el cual utilizo para publicar otros textos o relatos que complementen esta historia. En concreto, ese especial comienza a responder las preguntas que me hacían hace meses sobre Earthland-Ichigo.
Simbología: para los diálogos, tanto para abrir como cerrar,usare el clásico ''-'', los ''()'' serán aclaraciones, pensamientos o descripción de un suceso dentro del dialogo.
Disclaimer: no soy propietario de los derechos legales de Bleach (Tite Kubo) y/o Fairy Tail (Hiro Mashima).
Capitulo 14: X791 La batalla del bosque de Waa's
Estruendos, los cuales sacuden la tierra con violencia, no por causas antinaturales, sino por la fuerte cabalgata que cruza el enorme bosque de Waa's hacia la frontera. Las aves graznan con rabia, molestas de haber sido arrancadas de su silencioso y nocturno descanso. El brillo de la luna se refleja de manera triste sobre las armaduras del misterioso y muy numeroso grupo de caballeros, o al menos eso es lo que creían aquellos magos agazapados bajo un tronco caído, observando cautelosamente el movimiento enemigo y pensando en cómo actuar. Pues casi al frente y con dos grilletes de color granito azulado atando sus manos, se encontraba sobre un recio caballo, Ichiya un mago de Blue Pegasus, pequeña deducción a la que llego Ichigo Kurosaki, el mago de pelo naranja al escuchar el nombre ser mencionado por su compañera de equipo Erza Scarlett.
La respiración de todos se acelero de manera casi sincronizada, mientras analizaban la situación, aunque tal vez ''analizar'' era una posible exageración, pues en ese momento Erza se encontraba con su brazo derecho retorciendo el cuello de Natsu de manera controlada, ya que el mago de pelo rosa parecía a punto de estallar y lanzarse sobre los caballeros captores.
-Estoy de acuerdo con Natsu, si vamos a hacer algo, esta es nuestra oportunidad- dijo muy bajo el joven Kurosaki.
-No pienses como un idiota Ichigo, ¿puedes reconocer sus armaduras?- susurro un poco más alto Rukia, dirigiéndole una mirada replicante.
El mago de pelo naranja le respondió con una mirada molesta por el comentario, pero volvió a girarse hacia el frente, escudriñando entre los lejanos arboles aquellas armaduras relucientes e intentaba rememorar si las había visto en alguna parte.
Después de unos segundos entendió a lo que se refería su compañera gatuna. Durante el tiempo que viajo con Rukia antes de su encuentro con Natsu y los demás en pueblo Onion, pasaron por alguna que otra ciudad, y las armaduras que portaban los militares y guardias de Fiore era reconocible. Pero aquellas personas que cabalgaban con prisa por el frondoso bosque tenían una vestimenta totalmente diferente, destacándose más por el uso de placas metálicas en vez de las conocidas cotas de malla con franjas amarillas y azules usadas en el país, destacando también en aquellos caballeros su color verde oscuro, que en cierto modo les servía de camuflaje, por lo demás lucían bastante sencillas aunque resistentes.
-¿Seven?- pregunto el mago.
-Por el color podrían incluso tratarse de tropas de Bosco, habría que acercarse más para identificarlos.- respondió Rukia.
-Nuestra prioridad es rescatar a Ichiya, Rukia.- replico en voz baja Erza.
-Cierto… pero realmente espero que esto no desencadene algún conflicto con la corona- le respondió la pequeña gata con seriedad por el comentario de la maga, asintiendo con la cabeza.
-Eso ya lo tenía en mente, no podemos comprometer Fairy Tail, habrá que ser cautelosos.
-Ichigo… tienes el iris de tus ojos amarillos.- comento Lucy de repente.
Al principio el mago de pelo naranja no se percato del comentario, pues prestaba demasiada concentración en identificar con exactitud a los enemigos, escudriñando en la oscuridad. Cuando sintió la mirada de todos clavada en él, se giro y los observo con una ceja arqueada.
-Ah vuelto a la normalidad- dijo Happy con un tono asustadizo.
Todos lo observaban, Ichigo se había quedado sin palabras, el iris amarillo era una señal de su inestabilidad para controlar su Hollow interno, pero desde que llego a Earthland no había escuchado ni una vez a Zangetsu (exceptuando lo poco que escucho dentro de sí, donde ''se le revelo'' que era un ''mago''), y por la misma razón no había escuchado los insidiosos comentarios de Shiro… de hecho desde hacía muchos meses ya. ¿Qué podría ser?
-Cuando intento utilizar al máximo uno de mis sentidos, cambian- empezó a decir Natsu intentando liberarse del agarre de Erza.
-Aye, sus ojos se vuelven como rendijas- apoyo Happy con la voz bajita.
-Pero el cambio en Ichigo es más visible, ¿es eso normal?- pregunto Gray uniéndose al tema.
(-Tsk… a veces me gustaría preguntarle un montón de cosas a ese… Filo Escarlata, así no estaría en este tipo de situaciones… aunque puedo preguntarle a Rukia, pero lo notarían)- Pensó el mago Kurosaki
Antes de poder contestarles cualquier cosa, escucharon un leve silbido que rasgo el aire. Todos se agacharon casi hasta estar cuerpo a tierra, una flecha se acaba de clavar en el tronco de un árbol cercano, ¿habían sido descubiertos? Erza se mando un dedo a los labios en señal de atención y silencio. Todos se quedaron helados, y empezaron a sudar procurando no hacer el más mínimo ruido, parecía que Natsu quería explotar en sí mismo por los gestos que expresaba su rostro, Titania endureció su agarre.
-¿Qué fue eso teniente?- escucharon una voz lejana algo ronca pero autoritaria.
-Escuche algo en aquel tronco, señor-
-¿Y que esperabas que fuera?, ¿Una ''Manticora''? de esos no hay en este país, además necesitaríamos más que flechas y espadas para enfrentar uno, o a lo mejor sería un ''Ribdle'' de cola bífida, ¿es que tienes hambre?, comeremos una vez crucemos la frontera.
Erza endureció el gesto, las tropas empezaban a alejarse perdiéndose en la oscuridad del bosque. Se mando un dedo a los labios, e hizo señas de seguirlos manteniéndose lo más sigilosos posible. Algo que tal vez era mucho pedir, ya que lo primero que hizo Natsu al liberarse del agarre fue partir varias ramas de aquel árbol mientras saltaba por encima, algo que hizo ganarse una mirada adusta por parte de todos. Mientras Ichigo se preguntaba: (¿Qué es un Ribdle?)
Siguieron atravesando varias arbustos y árboles manteniéndose agachados durante varios minutos, hasta que al terminar de pasar un pequeño claro, encontraron algo que brillaba con la luz de la luna.
Ichigo lo recogió mientras todos se juntaban a él para observar el descubrimiento.
-Es de Ichiya, uno de sus perfumes, si aun los lleva con él ¿Por qué no los utiliza?- comento Erza ante la ceja arqueada del mago de pelo naranja.
-¿De que le serviría unos perfumes?, ¿hacer que sus captores huelan mejor?- comento irónico el joven Kurosaki.
-Es su magia, los utiliza para luchar.- respondió Gray antes de seguir a Erza que ya se encontraba de nuevo en marcha.
La pequeña Rukia levanto un poco los hombros, con un gesto de decepción, como si Ichigo hubiera comentado algo sumamente ignorante para luego seguir a los demás. El mago se quedo de último en la fila, con aquella botellita con un líquido de color violeta oscuro en su mano y una ceja aun mas arqueada. Suspiro antes de disponerse a seguirlos.
La noche desprendía un poderoso aliento helado, con la brisa soplando de manera inquieta. Avanzaron por varios minutos los cuales se transformaron en horas, parando solo en contadas ocasiones para recuperar el aliento.
Se podía escuchar los leves ''tsk'' de impaciencia de Natsu esquivando ramas caída, hierba seca o cualquier cosa que pudiera delatar su posición debido a los sonidos que se pudieran generar. Después de pasar algunos claros mas, se empezó a vislumbrar el final del bosque el cual daba a un gigantesco llano rocoso que llegaba hasta donde alcanzaba la vista.
Y entonces algo sumamente extraño pasó, de un momento a otro sintieron como la gravedad aumentaba en medida y un segundo después el aire interrumpía su flujo como si hubiera sido cortado por un cuchillo. Los sentidos del oído y el tacto de Ichigo chillaron de sobre-manera. Por instinto desenvaino a Zangetsu y lo echaba hacia atrás preparado para rechazar lo que inminentemente se les acercaba. Todo pareció detenerse en el momento en que Gray hundió su puño en la tierra.
-¡Magia creación de hielo!, ¡Gran barricada!
Un gran muro de hielo se levanto a unos metros de ellos en milésimas de segundo ('' Que velocidad'') pensó Ichigo, logrando bloquear un gran golpe de gravedad que venía desde la salida del bosque. Pero el ataque no se freno ahí, pues de la oscuridad del bosque y los arboles empezaron a salir cadenas negras como la noche que a una velocidad de vértigo lograron clavarse en el pie de Lucy, causando que esta soltara un quejido de dolor el cual casi se transformo en un grito, pues la cadena se retorcía en su pie con fuerza.
-¡Emboscada!- grito el mago de hielo.
Un fuerte silbido y relinchos se escucho en las cercanías.
-¡Atrápenlos!- aulló una voz lejana.
Natsu y Erza se lanzaron a socorrer a Lucy, mientras Gray e Ichigo rechazaban las cadenas lo mejor que podían, aunque viéndose rápidamente rodeados. Erza rechazo tres cadenas dibujando un rápido arco con su espada, la cual recién había invocado. Pero no era suficientemente rápido, otras cuatro cadenas se acercaban hacia su espalda en ese mismo instante.
El mago de pelo naranja bloqueo con su gran espada el repentino ataque, causando un gran ruido metálico que no apaciguo los cascos de caballo o los gritos de soldados acercándose.
-¿Cómo caímos en esto?- dijo en voz alta el joven Kurosaki, al momento de rechazar varias cadenas que se disparaban hacia Erza y Lucy.
-¡Deben tener especialistas de reconocimiento en sus filas!... ¡fuimos!… ¡indulgentes!- contesto Titania entre rechazo de golpes y ruidos de metal chocando.
-¡No puedo quemarlas!- se quejo con rabia Natsu al ver que por más que intentaba quemar o derretir la cadena en el pie de Lucy, no lograba nada.
Se giro con energía y empezó a acumular aire en su estomago, preparándose.
-¡Rugido del Dragón de fuego!
Una gran llamarada recibió aquellas tiras metálicas. Las cadenas cayeron en el suelo, humeando y produciendo un desagradable olor, desviadas de su trayectoria gracias al ataque de Natsu, pero por cada cinco cadenas que rechazaban diez más aparecían. No parecía que fuera a terminar.
-¡¿Donde está Happy?!- exclamo mirando hacia varios lados, al notar que el gato azul no estaba.
-¡Rukia!- llamo fuerte Ichigo, al notar que su pequeña compañera tampoco se veia.
-¡Yo tampoco puedo romperlas!- grito Erza impotente al ver que sus ataques con diferentes armas no lograban ni agrietar el frio metal, el cual parecía estar vivo, apretando con más fuerza la pierna de la maga de rubia.
-Gh…. Gh… ¡Ábrete puerta de la doncella!, ¡Virgo!- exclamo.
Pero nada paso, la pequeña llave dorada brillo con las llamaradas de Natsu al rechazar los ataques insurgentes, quedándose inmóvil.
-¿Pero… que?- musito con terror Lucy.
El bosque empezó a incendiarse, el humo se extendió al cielo al mismo ritmo que los arboles comenzaban a quemarse con brillantes flamas en sus hojas.
Los caballeros con pesadas armaduras lograron cercarlos, armados con ballestas y alabardas en cuyas puntas relucía el mismo metal del que estaban hechas las cadenas que recordaban al ébano, pero mucho más brillante.
Las barreras heladas de Gray no lograban retener a lo que sea que los atacaba desde los arboles, Quienes los hostigaban sin dar tiempo a suspirar. Y en vez de aminorar la velocidad de las arremetidas, parecían aumentar. Se empezaron a sentir sofocados, sus ataques se veían desesperados, algo que empezaba a sacar de quicio a Ichigo y Natsu.
-¡Al mismo tiempo Natsu!
-¡Vamos!
El mago de pelo naranja lanzo a Zangetsu para que se clavara en la tierra dándoles una pequeña cobertura a Erza y a Lucy que seguían intentando liberarse. Se juntaron espalda contra espalda, reafirmándose donde estaban parados y empezando a succionar el aire alrededor hacia su interior algo a lo que el joven Kurosaki no lograba acostumbrarse, pero que ahora era necesario.
-¡Rugido del Dragón…!- empezaron a exclamar ambos magos.
-¡AL SUELO!- gritaron varias tropas.
-¡…Oscuro!
-¡…De Fuego!
Los arboles fueron arrancados de su raíz, volando varios metros en el aire junto a polvo y grandes rocas, debido a los dos potentes ataques que acaban de sacudir el terreno. Una enorme llamarada de fuego y un poderoso torrente de tinieblas golpeo a las tropas y a las incesantes cadenas que los sofocaban. Causando que varios de estos salieran despedidos en diferentes direcciones, proliferando gritos que hacían eco en todos los rincones del bosque.
-¡Cuidado!- advirtió Gray el cual acababa de levantar una nueva barricada de hielo después de disparar una andana de lanzas heladas.
Ni siquiera dio tiempo a que el polvo comenzara a acentuarse. De la tierra, nuevas cadenas empezaron a salir a toda velocidad y lograron sujetar el pie y brazo de Erza. Natsu se disponía a socorrerla pero su torso se vio envuelto en el mismo tipo de ataque. Gray e Ichigo saltaron para evitar aquel mar de metal oscuro que empezaba a brotar de la tierra y rodear a sus compañeros. Dos nuevas tiras metálicas aprisionaron los brazos de Lucy. Zangetsu seguía clavada junto a las magas proporcionándoles cobertura del frente, por lo que el mago de pelo naranja se vio obligado a re-equipar un arma diferente, dado que estaba acostumbrado a su enorme espada, casi nunca se veía necesitado de usar un arma distinta salvo que la situación lo requiriera, justo como en ese mismo momento.
Un pequeño círculo mágico oscuro apareció en su mano derecha, vislumbrando el filo de un arma que nunca había usado salvo el escaso entrenamiento con Rukia hace varios días. Una enorme hacha de un solo filo, con un diseño que recordaba a unas garras afiladas, como si se tratara ligeramente de una guadaña de tres cuchillas, con grabados rojos en distintas partes del metal, destacando que tanto en el largo mango como el resto del arma, estaba grabado la figura de un dragón de color dorado .
-¡Golpe del Dragón oscuro!
-¡Creación de hielo, lanza!
Los ataques no lograron romper o hacer mella en las cadenas que aprisionaban a sus compañeros, a pesar de todo el poder mágico utilizado en aquella arma, aunque logro una ruptura en el flujo del aire creando un muy pequeño tifón el cual repelió los ataques que se acercaban.
-¡Que mierda es esto!- grito Natsu revolviéndose en la tierra calcinada por el fuego.
De repente aquellas tiras metálicas empezaron a tirar de ellos, desde arriba sus cuerpos parecían ser arrastrados por una especie de magnetismo, como si fueran un imán viviente, ambos magos volvieron a lanzar ataques a la desesperada buscando liberarlos, pero lastimosamente en vano, Ichigo recogió a Zangetsu y corrió con hacha y espada en cada mano. Los siguieron a través de los árboles y rocas quemadas, hasta que fueron llevados hasta el enorme llano donde varias tropas acaban de cargar hacia ellos.
-Esto es… Dwemerita- por primera vez, el rostro de Erza empezó a reflejar algo parecido a una inseguridad profunda.
-¿Qué?- pregunto Natsu disparando diferentes aunque inútiles ataques de fuego.
-¡Es metal que restringe la magia!, ¡es muy escaso en todos los países!-
El mago de pelo naranja, dirigió un ataque doble hacia varias tropas que cargaron hacia él, una extraña brecha se había abierto en el lugar donde había cortado el hacha, y un fuerte torrente de viento disparo a varios soldados hacia atrás, causando que las monturas relincharan con furia antes de correr sin dirección.
Finalmente alejados del ardiente bosque, a la par que Ichigo y Gray rechazaban los ataques, intentando llegar a sus compañeros, los caballeros y guerreros montados en sus sendas monturas lanzaron una poderosa embestida contra los magos de Fairy Tail. El joven Kurosaki fue alcanzado por una cadena que sujeto su pie con una fuerza que casi rompe su tobillo, el mago de hielo se preparaba para utilizar de nuevo su magia, pero dos ataques más cortaron su torso y se clavaron en él. Aquel ruido de los cascos de caballo corriendo por el terreno perforo los oídos, y parecía que fueran a ser sepultados por estos. Una pequeña botellita cayó al suelo rompiéndose, uno de los bolsillos de Ichigo se había rasgado y una nube oscura empezó a extenderse a gran velocidad, llenando insólitamente rápido todo el campo de batalla.
De repente unas fuertes arcadas empezaron a escucharse en todas las direcciones, por alguna razón todos los enemigos empezaron a sentir ganas de vomitar con fuerza. El ''aroma'' proveniente de aquella nube empezó a entrar a los pulmones del mago de pelo naranja, y un gran mareo y dolor empezó a desarrollarse en su estomago, utilizo su brazo izquierdo con el cual empuñaba aquella gran hacha para cubrirse de aquel nauseabundo olor el cual era indescriptible. No lo aguantaba más, volvió a cortar con el hacha en el aire.
Un gran golpe se escucho en el lugar, caballos y hombres salieron disparados junto con una gran nube de polvo. Disipando el horrible evento salido de aquella pequeña botellita de cristal. Un instante después, un segundo golpe aun más fuerte y ensordecedor se escucho en el centro de la batalla, el cual Ichigo no había causado. Por alguna razón el agarre de las cadenas se aflojo y todos comenzaron a liberarse de los objetos que los aprisionaban, tosiendo pues todos se habían intentado cubrir de la desagradable nube oscura.
Natsu sonrió mientras hacía crujir sus nudillos, Lucy sacaba dos llaves de su pequeño estuche de cuero y Erza invocaba una segunda espada mientras la frialdad de su mentira aumentaba.
-No se preocupen amigos de Fairy Tail, he venido en su ayuda- exclamo una voz algo grave pero arrogantemente confiada.
Todos se giraron para buscar el origen de la voz.
Alto, casi ridículamente musculoso y con un cabello similar en color al de Ichigo, se levantaba lentamente un hombre con pantalones blancos y zapatillas a juego.
-¡Ahora es el momento de enseñarles a estos invasores a no subestimar el poder de Blue Pegasus!
Su rostro era casi de forma rectangular, una nariz grande y plana con mejillas afiladas y una mandíbula casi cuadrada. Ichigo se encontraba atónito observando al mago que tan solo unas horas atrás, era pequeño, menudo y prisionero de aquellos soldados.
-Yo Ichiya Vandalay Kotobuki los protegeré magos de Fairy Tail, ¡Meeen!
El mago de pelo naranja sudo una gran gota, (se supone que el plan era que nosotros te rescatáramos) pensó, los demás parecían casi igual de sorprendidos salvo Natsu que parecía feliz de ver ese ''despliegue'' de poder. Aunque lo cierto era que Erza le dirigía una mirada que mezclaba decepción y sorpresa.
-Erza, ''my sweetie'' no te preocupes, no dejare que estos patanes te hag…- la voz masculina y ''protectora'' de Ichiya se vio interrumpida por un golpe que Erza le propino en el estomago.
-No soy tu cariño, y no creas que he olvidado lo de pueblo Shine, ladrón pervertido.
El mago ignoro el comentario de Titania mientras se acurrucaba en el suelo, absorto por el golpe.
-Por cierto Ichigo.- continúo diciendo la maga de cabello escarlata.- Esa arma que invocaste, ¿es el hacha del guardián Zenki cierto?, la cuchilla de viento Daeva.
-Eso creo… si, creí que serviría para quitarnos a esos sujetos de encima.
-Hace años la llevo buscando, y tú no pareces que la manejas muy bien, no te ofendas pero parece que solo tienes maestría en espadas pesadas.
Ichigo asintió un poco molesto pues le daba la razón, aunque no se lo dijo. Después de un pequeño brillo en su brazo izquierdo, el arma desapareció.
-Entonces… ¿fuiste tú el de aquella pestilencia?- pregunto el joven Kurosaki, dirigiendo su mirada a Ichiya, rompiendo el extraño ambiente.
-Meen, al abrir la botella pude entrar con el estilo de un verdadero mago de Blue Pegasus, tu y yo logramos a cabo el plan.- exclamo mientras uno de sus ojos despedía un brillo y realizaba un ademan con el pulgar en señal de aprobación.
Tsk, Pero… quien es este tipo- gruño bajo Ichigo con el ceño fruncido de manera cómica.
-Gracias por la ayuda, mi desconocido amig…- Ichiya se interrumpió.
De un salto llego hasta estar casi un palmo de la cara de Ichigo, esté se arqueo hacia atrás intentando alejarse lentamente de él debido a la impresión.
-Tu…- la mirada del musculoso mago se había clavado en él.
-¡Qué rayos te pasa!- le reprendió con enojo.
Pero el joven Kurosaki nada mas observar aquella mirada, un mal pensamiento se le acababa de pasar por la cabeza, y si aquel arrogante mago lo conocía… ¿a él?, trago saliva, si llegaba a decir algo, ¿Qué explicación le daría al viejo Makarov?, ¿podría inventarse una coartada para sus compañeros? (-Mierda… Donde rayos estas Rukia…- pensó impaciente)
-Tu… ¡Tu cabello es increíble!, mira ese color, ¡ese tono de naranja!, ¡justo como yo! Meen ¿eres mi admirador?, ¿donde conseguiste ese color?, ¿Crocus?, puedes decírmelo, no se lo diré a nadie.
El repentino comentario dejo en blanco a Ichigo, uno de los engranajes que ponía en funcionamiento su cabeza se había atascado y no sabía que responder, mientras arqueaba una ceja hasta casi lastimarlo.
-Vamos puedes decírmelo, no se lo diré ni a mi Erza la cual es presidenta secreta de mi clu…
-No digas estupideces ni te inventes cosas. –atajo con su autoritaria voz Titania.
-Es el color natural de mi cabello estúpido.- musito el mago de pelo naranja que se debatía si entre relajarse o exaltarse.
-¡AHÍ VIENEN!- grito Gray.
Quebrando totalmente el ambiente, que aunque corto supuso un pequeño descanso. Comenzó otra arremetida de aquellos caballeros enemigos, las monturas parecían haber huido pues todos corrían con sus lanzas, alabardas, espadas y escudos en ristre. Ichiya sonrió y lanzo un puño hacia atrás como si se preparara para soltarlo con destructiva fuerza. El resto de magos se prepararon para rechazar la carga, pero de nuevo y sin previo aviso, la gravedad volvió a adensarse, y el flujo del aire volvió a ser cortado limpiamente. Todos saltaron en distintas direcciones para esquivar el extraño ataque el cual pulverizo el lugar donde un segundo antes todos estaban parados.
-Lo sabía, hay un mago entre ellos.- comento Erza, cayendo controladamente.
-¡Ábrete puerta del león!, ¡Loke!- exclamo Lucy a la vez que una figura humana se materializaba en un brillo casi cegador donde un sujeto de traje oscuro con orejas de gato hacia aparición.
-Gracias princesa, estaba empezando aburrirme- dijo por lo bajo el espíritu celestial.
-Todos junto a mí, magos de Fairy Tail hagamos de esta una batalla recordada, ¡Meen!- casi grito Ichiya al lanzarse en placaje hacia el enemigo.
Aunque su voz era molesta, no pudieron evitar darle la razón, pues a casi todos se les dibujo una sonrisa. Llamaradas, lanzas de hielo, golpes de energía mística, cuchilladas bañadas en tinieblas, y golpes atronadores pronto llenaron el campo de batalla.
Todos se lanzaron al ataque, al estar todos liberados los enemigos se dieron cuenta del poder destructivo que tenían aquellos magos, incluso Ichigo que había subestimado al mago de Blue Pegasus, observo cómo esté de un manotazo dejaba inconsciente a unos seis caballeros, extrañamente y a diferencia de otras ocasiones aquellos enemigos no flaqueaban a la hora de decidir golpear con sus armas, no sentían miedo o dudas por el final de la batalla, como si vivieran solo para ese momento.
Las puntas de las lanzas bañadas en aquel metal, intentaban perforar aquí y allá, siendo rechazados con maestría por las espadas de Erza. Hubo un momento en que estuvo espalda contra espalda junto a Ichigo, al rechazar al mismo tiempo varias flechas que se dirigían a ellos, aprovecho para preguntar.
-Ese metal… ¿inhibe nuestros poderes?
-Solo si dejas que se acerquen mucho.
Varias estocadas, contra-atacan, desvían flechas, otro contra-ataque.
-Parece que sabes bien como contrarrestar ese material.
-No cuando los llevas en los grilletes.- contesto de manera fría.
Un segundo después se lamento del comentario, entendía a que se refería su compañera, sintió como un gran coraje lo embargaba y redoblo la velocidad de sus ataques, con lo que sus enemigos se vieron obligados a ser ellos los que comenzaran a rechazar.
No eran soldados rasos ni mucho menos, buscaban aperturas por donde atacar, se movían de manera que les fuera fácil retroceder o esquivar, y su dominio de armas no era despreciable, pues alcanzaban a conectar varios golpes con los magos, antes de esquivar o rechazar sus ataques mágicos. Tenían un gran entrenamiento militar, y en especial en la lucha contra seres que manipularan la magia.
Una vez más los sentidos de Ichigo chillaron, se percato en aquel segundo que Natsu tuvo la misma reacción, pues se dispuso a saltar, en el momento en que una nueva energía empezó a densificar la gravedad y el aire volvía a ser cortado. Loke cogió en brazos a Lucy y salto, Ichiya quiso imitar el movimiento con Erza pero fue expulsado por una patada varios metros de la zona de explosión (para su suerte), tanto ella como los otros magos también se prepararon para saltar.
Pero sin haberlo previsto, la zona de explosión no creció o aumento su poder, sino que se multiplico en varias zonas consecutivas dejando a los magos sin escapatoria. (-¡Maldición!, no tengo la suficiente velocidad como para re-equipar una armadura que nos proteja… no domino esa magia como lo hace ella…) pensó desesperado el joven Kurosaki.
-¡Erza!, no seré capaz de hacerlo a tiempo.- grito Ichigo.
-¡A mí!- respondió con fuerza Gray.
El joven Kurosaki se lanzo hacia el mago de hielo, mientras empezaba a recitar el conjuro (Magia de caballero… re-equipar…) Natsu se encontraba en un momento de indecisión, por lo que fue impulsado por Ichigo hacia la dirección de Gray. La joven de cabello escarlata de un brillo rápido ya portaba una armadura, aunque no era la de Hercules o la de Adamantino, sino una muy diferente. Su color era violeta y fuera de ser una armadura de placas parecía el vestido que una princesa, el cual cubría de manera detallada un traje de piel y cuero algo discreto, junto con un velo bastante fantasmagórico que cubría su espalda a modo de capa, con unas botas de cuero a juego. Gray introdujo su puño en la tierra mientras el velo de Erza comenzaba a extenderse hasta cubrir a los cuatro magos, y una milésima de segundo después, varias explosiones consecutivas sucedieron.
-¡CHICOS!- el grito de Lucy desde los brazos del espíritu celestial se escucho en las cercanías.
En cuanto aterrizaron en las proximidades del bosque, junto a varios árboles quemados, intento lanzarse de manera desesperada y poco prudente a la zona de batalla de la cual había sido sacada.
-¡Lucy!, ¡no podemos hacer nada!- Loke la atajo con una velocidad centelleante y la sostuvo en sus brazos, de los cuales ella intentaba liberarse.
El polvo comenzó nuevamente a asentarse, las tropas que quedaban seguían con sus lanzas y alabardas en ristre, expectantes. Lucy parecía estar al borde de las lagrimas y de un montículo de arboles destrozados y rocas algo lejanos a su posición, se desempolvaba Ichiya al momento que se levantaba a observar.
Una cúpula de hielo semi-destrozada se encontraba rodeada de un aura de color violeta. La luz de la luna se reflejaba en el hielo de manera tenebrosa, gracias al contraste que le daba aquel misterioso velo mágico. Pasaron unos minutos y nada cambio, la cúpula y el velo no se deshicieron.
-Que… sucede- musito Lucy, con palabras que arrastraban incomprensión con dejes de dolor.
Las tropas comenzaron a acercarse con sus armas en ristre hasta estar a pocos metros de la cúpula, allí un hombre un poco más bajo que el resto y con el casco de su armadura ligeramente diferente a los otros, comenzó a hablar.
-La magia gravitatoria siempre funciona donde la dwemerita no lo hace.- exclamo de una manera tan natural como si acabara de ver un hecho que sucede todos los días.
-Ordenes señor- dijo un caballero al lado.
-Prepárense para llevárselos, los muy idiotas cayeron, los forzamos a que se protegerían para encerrarlos en este campo gravitacional, jejeje… nunca falla. ¡Preparen la marcha!, ¡que descansen nuestros magos!, el campo se sostendrá solo durante el viaje.- su voz era la misma que Lucy había escuchado en el bosque de Waa's, parecía ser la figura autoritaria.
-Señor los caballos huyeron.
-¡Maldita sea!, ¡quien fue el que nos consiguió esas mierdas de monturas!, me quejare a Volvomir, ya verá… ¡Soliciten caballos en nuestra avanzada!, ah… y traigan al verdugo.
-¿Señor?, no estoy seguro si nos servirá…
-¡Ya te diré yo lo que es seguro!, ¡acate mis órdenes soldado!, ''él'' sabe que debe obedecer nuestros pedidos.
Lucy no podía seguir escuchando, su cara reflejaba espanto, no pensó si podría ella sola, pero no le importaba en lo más mínimo pues debía actuar, había sacado una segunda llave dorada del estuche de cuero y se preparaba para realizar una segunda invocación.
-Lucy… ¿estás segura?- pregunto Loke.
-¿Cuento con tu poder?- contesto de manera decisiva.
-Siempre
Antes de que la maga rubia pudiera recitar unas palabras, una bola azul choco contra su cabeza produciendo un sonido ''Plop'' ruidoso de manera cómica, haciendo que perdiera el equilibrio y el espíritu celestial se viera obligado a sujetarla. Se apoyo en el tronco mientras intentaba adivinar que la golpeo.
-No te muevas Lucy, esperemos la señal- la voz sumamente tierna la reconoció al instante.
-¡Happy!, ¿dónde estabas?- la maga se encontraba aliviada de verlo a salvo.
-Sshhhh Aye, debemos estar atentos a la señal.
-¿Cuál… señal?...-
El pequeño gato azul señalo el lugar donde estaba aquella cúpula de hielo con tintes violeta. Su rostro reflejaba inseguridad, pero con un leve brillo de esperanza. Lucy cerró los ojos y empezó a controlar su respiración, luego se dispuso a esperar junto al pequeño Exceed.
Pasaron unos minutos mientras empezaban a lanzar unos garfios y ganchos de agarre a la cúpula, los cuales mágicamente se quedaban suspendidos a unos centímetros del hielo violeta, aun con esto, comprobaban que estaba fuertemente atado… al aire o lo que fuera, pensó la maga rubia, mientras observaba… y aunque dudosa, esperaba.
…
Paso cerca de media hora, el aire nocturno comenzaba a traer un aroma diurno, faltaba una hora o menos para que comenzara a amanecer, aun con eso la vigilancia de Lucy no flaqueo ni un momento, mientras permanecía atenta a cualquier movimiento.
Observando en aquella media hora, a varios metros de la cúpula, las tropas enemigas atendían a sus heridos. Varios habían sido cortados superficialmente, otros tenían partes de sus cuerpos congelados… o chamuscados. Tenían parte de su armadura destrozada, y los que no estaban inconscientes se quejaban silenciosamente del dolor causado, había un tipo de soldados en especial que llamo la atención de Lucy.
Los colocaban por grupos, para que así los diferentes soldados que se encargaban de atender sus heridas fueron más efectivos y rápidos, catalogando cada grupo por el daño que recibieron, sea daño general neutral, quemaduras o hielo. Pero el grupo que estaba de ultimo, y al que traían varios soldados heridos más, presentaban una diferencia del resto.
Quejidos, lagrimas, temblores, sudores y pequeños delirios eran expresiones que reflejaban aquellos sujetos postrados en la tierra, posiblemente consientes o inconscientes de la gravedad de sus heridas, pues por más que intentaban aquellos soldados ''médicos'' que observan y se miraban los unos a los otros con incomprensión y preocupación en los rostros, no conseguían que los cortes dejaran de sangrar, los inconscientes no despertaban de ninguna manera, los dolores de cabeza no cedían ni indicaban que fueran a parar, y las fuertes contusiones causaban que recibieran ayuda para poder respirar aunque con dificultad. Finalmente los últimos del grupo recibían atención aun mas especial para poder remover lo que quedaban de sus armaduras, las cuales que aunque en el pasado eran de color verdoso, ahora parecía como si hubieran contraído una especie de necrosis metálica. Los trozos de metal y las placas eran arrojados lejos, la maga rubia supuso que esos fueron quienes recibieron el Rugido de Dragón de Ichigo. Los afectados se revolvían en la tierra susurrando que sentían veneno en su cuerpo, que los quemaba lentamente.
Lucy trago saliva, la imagen era sumamente penosa, y aunque se trataban de enemigos, los cuales los emboscaron y atacaron ferozmente, no pudo evitar sentir lástima, en todas sus batallas junto a Natsu y el resto de Fairy Tail, nunca había visto que uno de sus compañeros dejara en un estado tan critico a algún rival. Aquel grupo separado de los demás, desentonaba del resto, pues ya no se veían como caballeros armados sino como personas sufriendo. Malvadas o crueles si… pero personas.
¿Es esta la magia de Ichigo?, pensó detenidamente la maga rubia, ¿la magia de Dragón Slayer?, ninguna magia de ese tipo que haya visto causaba ese efecto, con excepción de Cobra, el cual dejaba a sus rivales en estado similar, pero por lo visto en menor medida.
Volvió a dirigir su mirada hacia la cúpula y lo recordó, ellos estaban consientes de que habían emboscado e intentaban secuestrar a personas, personas que eran sus amigos, su familia… al hacerse la imagen mental de todos ellos, sintió un poco de miedo, pues en dicha imagen también estaba Ichigo el mago con la magia del dragón de la oscuridad, ''oscuridad'' resonó en su mente como un eco inquietante, y a pesar de eso… frunció el ceño. Aquella marca del gremio que ella y el mago de pelo naranja llevaban, los unía de una manera más que mágica, eran compañeros, eran amigos, eran miembros del mismo gremio. Si… iba a luchar contra todos ellos si es necesario, no los dejaría salirse con la suya.
Un escuadrón pequeño se dirigía a los soldados formados alrededor, no eran más de seis, pero el último de ellos desencajaba del resto, pues sus ropajes aunque verdes, lucían mas como una túnica con detalles amarillos, que llevaba sobre una armadura de cuero pequeña y ajustable. Al acercarse al caballero que parecía llevar la autoridad, estallo un murmullo entre los soldados.
-¿Qué sucede?- musito para sí misma Lucy muy atenta.
De pronto los recién llegados se comenzaron a mirar entre ellos y luego miraron al último de la fila, el que era bastante diferente de los demás.
-Orden, ¡orden dije!, ¡a callar bellacos!, a ver…- comenzó a decir con su voz áspera y de acento fuerte.
El ultimo de la fila, preguntándose por la reacción de sus camaradas, miro hacia atrás de él y se sorprendió al no ver a nadie más, ¿acaso era el grupo más grande en un principio?, pensó la maga rubia.
-¿Donde está el resto de la escuadra mágica?- pregunto conteniéndose el caballero frente a él.
El mago enemigo volvió a mirar hacia atrás buscando en la distancia, y comenzó a tartamudear mientras miraba a la distancia buscando a sus compañeros. Después de varios segundos, negó lentamente con la cabeza.
Antes de que el caballero comenzara a replicar, otra voz hablo.
-Señor… los de reconocimiento… tampoco aparecen.
-¡¿Pero qué demonios?!... ¡lo que faltaba!, ¡refuercen el perímetro!, algo…- se interrumpió.
Lucy levanto la mirada hacia el cielo nocturno, algo pequeño brillo a muchos metros por encima de ellos, y como si de un relámpago se tratara, se estrello con fuerza atronadora en el campo de batalla.
Todos los soldados gritaron, corrían empuñando sus armas, enloquecidos y sin lograr distinguir algo de lo que decían, si su oficial al mando intentaba impartir órdenes o traer el propio orden a las tropas, su voz se vería ahogada por el revuelo que se estaba armando. El polvo comenzó a levantarse impulsado por unas ráfagas naturales de viento.
Una figura oscura, se encontraba parada junto al cuerpo inconsciente del único mago militar que había en la escuadra, por su estatura era un poco más alto que Wendy. El resto de soldados intentaban levantarse, tanteando la tierra en busca de sus armas. Lucy intento escudriñar su mirada, para averiguar la identidad de la figura recién llegada, pero en ese momento Happy agito uno de los hombros de Lucy.
-¡Ahora Lucy!- exclamo el gato azul.
Desenvaino su látigo, el cual emitió un sonido de descarga eléctrica en el momento que corto el aire, dio un gran salto a la vez que Loke, y mientras Happy la sostenía en el aire, levanto una llave dorada.
-¡Puerta del toro abierta!, ¡Tauro!
La enorme hacha de doble filo del espíritu celestial Tauro, se estrello con fuerza descomunal a pocos metros de las tropas, levantando piedras, tierra y caballeros por igual mientras exclamaba (-¡Muuu!)
-¡Regulos impact!
Un poderoso golpe de luz choco contra un enorme caballero de armadura y tamaño imponente, el cual con la fuerte sacudida se llevo por delante a varios de sus compañeros. Lucy agitaba su látigo al ritmo que varios caballeros esquivaban y cargaban, pero dado que no se encontraban organizados Lucy despachaba con facilidad a varios de ellos.
De uno de los extremos del campo de batalla, una atronadora fuerza levanto cerca de un cuarto del total de enemigos al que enfrentaban, Lucy se giro a mirar curiosa, la cúpula de hielo seguía intacta por lo que sus compañeros no eran. Escucho atenta lo que confirmo la identidad de la fuerza.
-¡Golpe ultra-estelar de Ichiya!
Lucy sonrió, un momento antes de agitar su látigo de nuevo contra un grupo de cuatro soldados, obligándolos a esquivar el ataque. Tauro y Locke encadenaron un ataque con una coordinación, que destruyeron en el momento varias armaduras de soldados inconscientes en el campo de batalla.
-¿Dónde está el puesto de avanzada?, ¡responde!
La maga rubia reconoció esa voz, busco rápidamente el origen por lo que se vio obligada a esquivar una alabarda que amenazaba con partir su cráneo, alcanzándole a cortar algún que otro cabello. Cayó al suelo, el soldado demostró un gran manejo de su arma y girando con fuerza su torso, lanzo a una gran velocidad un nuevo ataque contra Lucy, el repentino pánico la hizo cerrar los ojos.
El soldado emitió un fuerte alarido, antes de escucharse como se desplomaba sobre la dura tierra, la joven Heartfilia alzo la mirada transcurrido un momento. Pequeños pedazos de hielo se encontraban clavados en la armadura de aquel enemigo el cual respiraba inconsciente probablemente. La cúpula no se había movido ni roto, si no fue Gray ¿de dónde salió ese ataque?
-Levántate Lucy, esto no ha terminado.
Era algo más alta que Wendy, con un traje similar al que llevaba Ichigo salvo por la armadura negra que cubría el brazo y que llevaba el chaleco cerrado casi hasta el cuello. Empuñaba una extraña espada que recordaba ligeramente a una katana corta con runas azules grabadas en su filo (Wakizashi), el cual emanaban un frio glacial y su cabello era oscuro llegando casi hasta los hombros, destacando un par de orejas de gato, del mismo color que su cabello.
-¿Ru-Ru-Rukia?- los ojos de Lucy estaban abiertos como platos, mientras señalaba temblorosamente a la chica con orejas de gato parada a su lado.
-Happy, ¿no lograste ver la avanzada enemiga?- pregunto la recientemente alta y casi humana Exceed, compañera de Ichigo.
-Aye, todos estaban alrededor de Natsu y los demás, así que le dije a Lucy que esperáramos tu señal.
La maga rubia sin levantarse, un poco atónita miro repetidamente a Rukia y a Happy, aun sin poder creerse la forma en la que estaba, la antes pequeña gata oscura. Dos caballeros con hachas, cargaron contra ellos, Locke y Tauro se encontraban en una disputa contra cuatro guerreros cada uno.
Rukia giro con soltura a una velocidad de vértigo, pues en un parpadeo ya había desarmado a sus dos rivales dejando sus brazos totalmente congelados, la manera en la que blandía su espada era casi como bailara. Fruncía el ceño de la misma manera que lo hacia Ichigo.
Un instante después, Ichiya llegaba atravesando a varios enemigos los cuales habían salido despedidos debido a sus atronadores golpes, aunque desprendiendo un aroma cuanto menos curioso que Lucy no lograba identificar.
-Dense prisa señoritas, ¡nuestros amigos se están perdiendo la fiesta!- En ese instante varios caballeros cargaron- ¡Meeen!
Exclamo con fuerza el mago de Blue Pegasus cuando propinaba dos fuertes golpes, obligando a sus enemigos a esquivar.
-Llegaste en el momento indicado, justo como dijo Rukia- dijo el pequeño gato azul.
La Exceed se dirigió hacia la maga rubia, ofreciéndole su mano la ayudar a levantarla.
-Lucy apoya a Ichiya necesito que me cubran, yo liberare a los chicos, Happy ayúdala.
-Aye.
La joven Heartfilia seguía tan impactada, que ver a Rukia dando órdenes y ejerciendo una autoridad casi propia de Erza, le sorprendió poco comparado con lo que estaba viendo. Apretó la mano de su compañera y se levanto con su ayuda, volviendo a empuñar su látigo. Ahora que Lucy volvía a estar de pie, seguía sintiéndose pequeña al lado de la Exceed aun cuando ahora se veía más alta que ella. Asintió con la cabeza antes de que Happy la agarrara por la espalda.
-Muy bien, contamos contigo Rukia, ¡Tauro!, ¡Locke!, ¡por aquí!
(-Ya veo… Rukia les indico a Ichiya y Happy que no atacáramos hasta que ella actuara) pensó la joven Heartfilia, a unos metros de ella con medio cuerpo clavado en la tierra por un demoledor golpe se encontraba el mago de ese cuerpo militar que había contribuido en la captura de sus amigos.
-Ese mago… era tu principal objetivo.- pensó Lucy en voz alta.
-Ya había acabado con el resto de su escuadrón mágico, al igual que con los de reconocimiento.- respondió Rukia observando la cúpula sin prestar atención al campo de batalla.
-¡Aye!, ¡Happy también ayudo!- afirmo alegremente el Exceed.
Lucy sudo una gota al imaginarse como Rukia acababa con todos los enemigos ella sola mientras Happy la animaba desde una distancia segura.
Cerca de diez soldados se preparaban para cargar, uno de ellos hacía señas con las manos, indicándoles cómo proceder.
-Lo siento señores, eso no les servirá, ¡Regulus Impact!-pronuncio con una voz confiada el espíritu celestial.
La batalla perduraba varios minutos más, Lucy e Ichiya golpeaban a diestro y siniestro apoyados por Tauro y Locke, el entrenamiento militar de los enemigos se notaba en medida, esquivaban dos de cada cinco golpes, y cada vez que lograban asestarles con sus ataques, se levantaban al cabo de segundos. Después de varios minutos una sensación de hostigamiento empezó a nadar en sus mentes ¿Qué convicción los impulsaba a seguir luchando?, ¿o era acaso… algo más?
En ese momento Rukia salto con fuerza, y una vez en el aire la maga rubia observo cómo está desplegaba sus alas con majestuosidad, las cuales eran unas tres o cuatro veces más grandes que las de Happy. Se sostuvo varios metros por encima del lugar de la batalla y observo un punto de la cúpula helada con atención, la cual llevaba unos minutos detallando.
Desenvaino su pequeña espada y observo sus runas, al instante cerró los ojos para empezar a recitar una especie de conjuro, Lucy no podía hacer más que observarla intrigada. Unos segundos después, la compañera de Ichigo empuño la espada dibujando un arco hacia atrás, colocándose en una posición que recordaba al modo en que Erza preparaba uno de los ataques de su espada-katana ''Sakura'', no podía escuchar que era lo que recitaba Rukia, pero mantenía los ojos cerrados, hasta que un brillo azulado empezó a emanar de la espada, la luz se hizo mas y mas fuerte hasta parecer una pequeña luna por encima del oscuro campo de batalla.
Y fue gracias a esa luz, que Lucy pudo observar en la distancia una imagen que la estremeció. Un contingente de soldados surgía de la oscuridad, más grande a comparación con el que luchaban en ese momento, eran los refuerzos del enemigo, los cuales avanzaban a todo galope, con sus lanzas y alabardas en ristre, en cuestión de segundos los iban a tener encima.
-¡Rukia!- aviso la maga rubia.
Pero entonces la luz brillo con un fulgor deslumbrante y con un exclamación de batalla, la Exceed voló como un rayo hasta la cúpula y propino un golpe aterrador con tal fuerza, que el hielo esférico estallo con un ruido ensordecedor.
No hubo ni un segundo de expectación, antes de que el cristal de hielo comenzara a caer, una llamarada salió disparada al cielo como si de un cohete se tratara, las llamas explotaron y una figura oscura de ojos brillantes y pelo rosa grito con fuerza.
-¡USTEDES MALDITOS!, ¡ACABARE CON TODOS!- vocifero mientras sus talones empezaban a prenderse en fuego.
(Natsu… estas bien) Pensó Lucy sonriendo, al observar la energía que caracterizaba a aquel mago.
En un parpadeo, Gray acababa de llegar al lado de la maga rubia, está ni se dio cuenta en el momento en que el mago de hielo cargo su puño hacia atrás con fuerza, los dos magos de Fairy Tail pronunciaron al mismo tiempo.
-¡Magia creación de hielo!, ¡Gran empalizada de Vlad!
-¡Arte secreta de Dragón Slayer!, ¡Guillotina de fuego!
Una gran explosión ensordeció el oído de Lucy, un millar de lanzas de hielo empezaron a emerger de la tierra, levantando en el aire con fuerza atronadora las tropas que cargaban hacia ellos, y para su desgracia quienes intentaban tomar el control de su caída, fueron impactados por las enormes llamas de Natsu que consumieron el oxigeno del lugar, creando una nube de humo que ascendió al cielo, la cual podía observarse desde la lejanía.
El mago de fuego cayo a unos pocos metros del equipo, donde Happy se aventó a su hombro alegre.
-¿Donde te habías metido Happy?- exclamo con alegría el Dragón Slayer.
-¿Tu nos liberaste Lucy?- pregunto Gray recuperando el aliento.
-En realidad fue Rukia jeje…- comento con las cejas fruncidas hacia arriba reflejando inseguridad en su respuesta.
Antes de que el mago de hielo pudiera replicar o preguntar, el ruido de filos cortando el viento se hizo eco en el llano. Desgraciadamente, aquel humo oscuro jugo en su contra, pues un centenar de flechas atravesaban casi fantasmagóricamente aquella nube y se dirigían con velocidad hacia ellos.
-Apártense…- pidió una voz desde la lejanía.
Gray aparto a Lucy de un empujón, lanzándose ambos hacia el suelo, Tauro intentaba cubrirse con su gran hacha mientras Locke imitaba a su invocadora, Ichiya los siguió en el movimiento.
-¡Gran tormenta del Dragón oscuro!
El poco aire del lugar volvió a ser cortado limpiamente, pero no por un ataque enemigo, sino por la vorágine de tinieblas y relámpagos oscuros que acababa de nacer del lugar donde un minuto antes estaba la cúpula de hielo violeta. Todas las flechas que estaban a punto de caer sobre ellos, fueron despezadas con violencia y absorbidas por el enorme huracán oscuro junto con la nube de humo en su totalidad, despejando el campo y logrando gran visibilidad para ambas partes.
-Hay que devolverles el golpe- anuncio la misma voz.
-¡Armadura de rueda celestial!
El brillo de la luna ilumino con alegría en la armadura plateada con la que acababa de aparecer Erza, tanto que los enemigos pudieron localizarla con una facilidad inmediata aun en la distancia. De dos pequeños brillos invoco dos espadas a juego con su armadura, y se dispuso a saltar revelando quien estaba detrás de ella, algo que sorprendió a Rukia quien removía de su hombro guijarros de hielo.
Ichigo lucía una armadura que antes no había visto Lucy u otro compañero de su equipo, a diferencia del resto de sus trajes hasta ahora visto, estaba compuesta totalmente de unas placas oscuras que arrancaban brillos escarlata a la luz de la luna, con un diseño bastante terrorífico, terminando casi cada placa en punta hacia arriba como si fuera una especie de cuerno del mismo color, con algunos adornos en el cinturón y hombros que recordaban las alas de un murciélago. Llevando cerca de tres pares de alas metálicas con un diseño similar en la espalda. La única parte que no estaba cubierta totalmente de acero negro era la cabeza, destacando como siempre su pelo naranja que no lograba ocultar el ceño fruncido de su mirada.
-La Armadura de rueda infernal… musito la compañera Exceed de una manera que Ichigo no logro escuchar.
De hecho los recién liberados magos, no parecían darse cuenta de quien fue quien los libero, y mucho menos la apariencia que ahora lucia.
La tierra vibro lentamente justo en el momento en que el joven Kurosaki salto, cortando el viento con sus alas hasta llegar a la misma altitud que Titania, desde esa posición observo el amplio llano y en la lejanía lo que posiblemente era la frontera.
-¿Crees que funcionara?, nunca he hecho esto…
-¿Confías en mi?- pregunto Erza sin apartar la vista del enemigo.
Ichigo la miro antes de responder, pero un segundo después asintió.
-Lo hago.
Ambos magos respiraron de manera profunda, Titania e Ichigo lanzaron una espada al aire, causando que estas giraran hasta chocar la una con la otra, y quedándose suspendidas por encima de ellos. Erza se coloco hombro a hombro con su compañero casi espalda contra espalda, y retrajo su mano izquierda como si fuera a soltar un puñetazo, extendiendo su brazo derecho el cual conecto con el izquierdo del joven Kurosaki, que imitaba su movimiento, retrayendo su brazo derecho. Pasado medio minuto, ambos chocaron sus propios puños produciendo un ruido metálico entre los dos.
A varios metros de ellos, los caballeros con los que habían entablado batalla se incorporaban al grupo recién llegado, una vez organizados, y seguido de un grito de autoridad que los magos reconocieron, el enemigo intento volver a cargar, hasta que se frenaron incluso antes de comenzar, pues observaron un hecho que los conmociono.
Cientos, o tal vez miles de objetos brillantes empezaran a aparecer mágicamente en el cielo, multiplicándose a una velocidad de infarto pues varios guerreros comenzaron a gritar pidiendo ordenes, por primera vez al parecer el pánico empezó a nacer en las tropas. Entre sudores y suciedad, escudriñaron que se trataba de espadas, un millar de ellas que pendían muchísimos metros por encima de ellos, con las cuchillas brillando en contraste como si fuera agua.
-¡Ahora Ichigo!
-¡A CUBIERTO!- gritaron varios caballeros.
Por un momento la gravedad y el ambiente se ''secaron'' de golpe, causando un extraño silencio sepulcral que precedía un enorme brillo oscuro y rojo en el cielo.
-¡Unisón Raid!, ¡The Knight: Full Arsenal Release!- exclamaron con fuerza los magos alados.
La tierra se estremeció en el momento que una gigantesca lluvia de espadas cayó con fuerza abrumadora sobre los enemigos que habían invadido Fiore. Durante más de un minuto solo se escucho el filo de las armas cortar el viento antes de producir fuertes golpes al estrellarse y clavarse en la tierra, llevándose de por medio a todo caballero que alcanzaban.
Lucy desempolvo un poco su traje mientras tosía fuertemente. Ichiya había quedado sepultado por algunos trozos de roca y buscaba liberarse con ayuda de Gray, Natsu templaba la expresión de su rostro mientras observaba como el campo de batalla se había transformado en un cementerio de espadas clavadas con fuerza en la tierra.
-¿Ganamos?- pregunto la maga rubia.
-No lo creo… hay un mago poderoso entre ellos.- contesto serio el joven Dragneel.
Efectivamente, gran parte del pequeño ejército había quedado reducido a menos de un cuarto, que extrañamente ni siquiera sufrió lesión alguna, alguien los protegió sin duda.
-Aun no sabemos nada de esos tipos ¿cierto?-pregunto Happy
-Seguro están de parte de los sujetos que se llevaron a Hibiki, los rastree durante muchas horas hasta que estos bandidos me sorprendieron y me impidieron realizar magia pues me ataron con unas cadenas que parecían de un extraño metal, aunque la verdad no eran muy habladores… Meen.- la voz del mago de Blue Pegasus sonaba sumamente extraña al adoptar un tono serio, acompañado de la gravedad de su voz.
-Esa habilidad fue… increíble- dijo de repente Rukia quien acababa de llegar junto con Natsu y los demás.
-¿Ru Rukia?- se pregunto Gray con una expresión profundamente extrañada sin retirar la vista de la compañera de Ichigo, ahora casi humana.
-¡Waw! ¡Eres igual a Rukia!, ¿estás haciendo…''cosplay''?, ¿te gustan los gatos?- pregunto con interés y asombro del joven Dragneel.
La Exceed cerró los ojos irritada aunque sonrojada por el comentario, Lucy sudo una enorme gota de vergüenza al escucharlo.
-No, soy yo Natsu esta es mi verdadera forma, de esta manera puedo luchar.- contesto con una sonrisa algo sarcástica.
-Meen, esta ex-gatuna amiga y yo planeamos un ataque sincronizado para poder liberarlos magos de Fairy Tail.- afirmo Ichiya quien de un momento a otro se había encogido hasta ser el más bajo del grupo, remplazando toda su musculatura por una pequeña panza que le daba una apariencia algo rechoncho.
Lentamente descendieron hasta su ubicación Ichigo y Erza, ambos portando armaduras aladas y sin apartar la vista del cementerio de espadas, o al menos así se veía el llano con la multitud de cuerpos de soldados inconscientes bajo sus filos. Titania se dio la vuelta como si quisiera decir algo, pero se quedo muda al instante, aunque sin cambiar su expresión serena de ceño fruncido. Después de unos segundos analizando la situación, hablo.
-¿Quién eres y porque haces cosplay de Rukia?
(''-¡¿Tu también?!''). Pensó Lucy ruidosamente, colocando los ojos como platos de manera exagerada
-¡No!, soy yo, esta es mi forma…
-Rukia… - musito el joven Kurosaki.
Sin creer lo que veía pues también se dio la vuelta al escuchar el comentario de Erza, ante él se encontraba su compañera Shinigami, igual a como él la recordaba, incluso llevaba la misma expresión en el rostro. Se quedo unos instantes petrificado sin apartar la mirada, produciéndose dentro de su ser una extraña sensación de estar regresando a su ''realidad'', como si de un momento a otro está fuera a invitarlo a volver a su mundo. Pero cuando detallo su vestimenta y las orejas de gato que sobre salían de su cabello, se dio cuenta que no era ella, y aquella sensación agridulce en su estomago se esfumo tan rápido que sintió como en su lugar ahora había un tempano de hielo, por su apariencia humana seguramente se trataba de otra persona, ni siquiera su compañera Exceed.
- Oh… ya veo, solo eres alguien que esta disfrazada de Rukia, por cierto… ¿no la has visto?- su voz se escuchaba algo decepcionada y su imaginación pareció que lo había separado del campo de batalla, restándole importancia a la situación.
Medio segundo después, fue traído de nuevo a la realidad, siendo arrancado de sus pensamientos por un atronador golpe en su cabeza el cual pareció que le acababa de partir el cráneo, Ichigo soltó un quejido largo y ruidoso que casi se convirtió en grito mientras frotaba su cabeza rápidamente.
-¡ESTUPIDO!, ¡¿Que no puedes reconocer a tu propia compañera?!- la voz de la Exceed detonaba fastidio delatando como el comentario del mago había acabado con su paciencia, la cual en términos prácticos era casi nula.
-¡No hacía falta que me golpearas!, ¡¿desde cuándo puedes transformarte?!- pregunto entre quejidos el joven de pelo naranja mientras frotaba una gran contusión que había crecido cómicamente hasta parecer una pelota de ping pong.
-Así es como realmente soy, siendo una pequeña e inútil gata no habría podido ser candidata a capitana del ejército real Exceed.- comento mientras envainaba su pequeña espada.
Ichigo se encontraba a punto de replicarle aun enojado por el golpe, hasta que un ruido se escucho a pocos metros de ellos, lo cual causo que todos se quedaran en total silencio, mientras ubicaban el origen del sonido.
Una de las espadas invocadas por la habilidad conjunta de los magos de re-equipación, había sido arrojada a las cercanías donde el grupo se encontraba parado. Alzaron un poco la vista y observaron como los soldados que habían quedado trotaban sin perder firmeza hacia ellos, manteniendo sus armas en ristre, en la lejanía y gracias al brillo de la luna en las espadas, pudieron divisar que un sujeto realmente alto caminaba junto con las tropas aunque esta parecía que simplemente caminaba sin perder velocidad.
-Estos tipos… ¿nunca se rinden eh?, perfecto, no les perdono que me hayan querido encerrar, odio que me priven de una buena pelea.- sonrió Natsu maliciosamente mientras chocaba sus puños, los cuales soltaron pequeñas ascuas.
Natsu fue el primero que salió al encuentro, Lucy preparo dos llaves de su estuche de cuero, e Ichiya desenfundo dos frasquitos de cristal, con líquidos de distintos colores. Los magos se miraron y asintieron antes de disponerse a seguir al joven Dragneel. El mago de pelo rosa corrió adelantando rápidamente a sus compañeros, sintiendo como atravesaba el aire nocturno, algo turbio pues precedía la última actuación de esa noche, o al menos era algo que todos pensaban.
De un momento a otro, Ichigo sintió una sensación extraña, casi indescriptible, como si alguien hubiera abierto su cabeza y comenzara a hurgar en ella, levemente pensó que se trataba del golpe que segundos antes le propino Rukia, pero no era así. La sensación se convirtió en dolor hasta que un segundo después, desapareció… y entonces una explosión sónica se escucho desde las tropas enemigas.
Como un rayo indistinguible, algo atravesó el campo de batalla, ni siquiera se escuchaba cuando cortaba el aire, curiosamente ignoro a Natsu y se dirigió a toda velocidad a los magos de Fairy Tail. La figura se detuvo con un estruendo en el suelo que agrieto la tierra, todos se quedaron sin habla en ese segundo, el cual se sentía como una eternidad. Todos parecían que giraban lentamente la cabeza aterrados a observar lo que acababa de llegar hacia ellos. El fuerte pisotón produjo una onda expansiva destructiva que impulso a los magos en diferentes direcciones, varios metros a la redonda. Solo Ichigo resistió el golpe pues la armadura que llevaba equipada tenía una singularidad a comparación de la Armadura celestial, y eso era que podía extinguir el aire o ráfaga de casi cualquier tipo a voluntad en un rango personal. Algo que parecía ya saber la alta figura pues dirigió su único ojo visible hacia Ichigo el cual lo miro a la cara por una fracción de segundo.
Un frio sepulcral se introdujo en la parte más baja de su columna, subiendo relampagueante por cada vertebra hasta amarrar su cerebro y sumergirlo en un mar frio de incertidumbre y preguntas, el sujeto frente él era un conocido de Ichigo, demasiado conocido. Un torrente de estrés perforo el cerebro del mago, ¿Qué demonios estaba pasando?, ¿en qué momento había sucedido todo esto?, ¿estaba soñando?, ¿una alucinación producida por la necesidad de volver a su mundo?, la impresión se estaba interponiendo a la lógica.
-Pero que… tú…- fue lo único que alcanzo a salir por la recientemente seca garganta del joven de pelo naranja.
Pues ni siquiera sus compañeros de batalla habían aterrizado de la fuerte expansión sónica, cuando Ichigo recibió un golpe demoledor y brutal en un costado de su torax, ataque que no vio venir, debido a lo absorto que se encontraba en su mente. Causando que saliera disparado a una velocidad casi súper sónica del llano y fuera enviado varios metros hasta casi vislumbrar unos campos semidesérticos, que seguramente formaban parte de frontera.
-¡ICHIGO!- gritaron Erza y Rukia al unisonó justo cuando se les habían echado encima los caballeros restantes.
Se quedo inmóvil varios segundos, la parte de la armadura donde había sido golpeado estaba sumamente agrietada y cayéndose a pedazos. Solo volviendo en sí unos segundos después por la irreversible necesidad de escupir y toser un líquido de color oscuro. Sintió como si los huesos donde había sido golpeado se hubieran hecho añicos, curiosamente el dolor no se podía describir como tal. Recordando lo aprendido en la clínica privada de su padre, se dio cuenta de que se trataba de una explosión de adrenalina que estaba suavizando el estado crítico en el que se encontraba, algo que no duraría mucho tiempo.
A unos pocos metros de él, aterrizo el sujeto que lo había golpeado de esa manera tan brutal. La vista de Ichigo se encontraba desenfocada mientras escupía más y más sangre, intento visualizar a su rival con muchísimo esfuerzo pues aparte aun seguía oscuro.
Botas de cuero negro tachonadas por lo que se veía, llevaba un pantalón oscuro del que colgaban varias cadenas plateadas unidas entre sí. (Tose), una especie de Jubón que recordaba mucho a una chaqueta aunque sin mangas, la cual dividía su color de manera vertical, siendo estos violeta oscuro y negro, con correas a modo de cierre. También tenía una bufanda de color gris bastante envejecida pero sin duda lo que más llamaba la atención eran sus brazos. Cada extremidad superior parecía estar compuesto por un azul oscuro espectral, que brillaba débilmente en la profundidad de la noche, teniendo de manera superpuesta grandes placas rojas semitransparentes de armadura terminada en punta con detalles cincelados de un color amarillo, de una manera casi fantasmal pues a través, es como se podía visualizar el brazo. En conjunto, parecía que tenia por brazos unas enormes extremidades fantasmales, de las cuales emanaban una extraña energía que a Ichigo le resultaba familiar, algo que llevaba aroma de miasma infernal.
-Quien eres tu…- la voz del joven Kurosaki, se escuchaba pastosa debido a la sangre.
El rival comenzó a caminar hacia él, lentamente sin apartarle la mirada. El apaleado joven de pelo naranja comenzó a atragantarse con sangre causando que este tosiera con más fuerza que antes, la sensación de adrenalina comenzaba a desaparecer.
-Esto no puede ser… posible…
La lógica y la impresión luchaban por hacerse con la mente de Ichigo. El viento nocturno soplo levemente el cabello castaño de su oponente, que cubría parte de su rostro hasta la nariz, revelando su piel morena y una especie de protuberancia blanca que recordaba a un cuerno que salía de entre sus cabellos. Su ojo oscuro ni siquiera parpadeaba.
-Acaso… ¡¿ACASO ES TU NOMBRE YASUTORA SADO?!
¡No dudes en comentar que te pareció este capítulo!, Cada vez que me dejan una review, me motivo a continuar esta historia.
Estoy abierto a cualquier tipo de sugerencia, así como crítica constructiva, incluyendo claro, correcciones en la ortografía.
¿Quieres saber cómo continua?, ¡espera el próximo capítulo!
Los que me preguntan sobre omakes o cosas por el estilo sobre el ''otro Ichigo'' en Karakura y esas cosas, acabo de subir en el otro fic de ''especiales'' un capitulo sobre eso, ¡así que léanlo!
(Una pequeña aclaración antes de finalizar, para que se hagan una idea de la armadura que lleva Ichigo, es bastante similar a la armadura de Hades, en el manga/anime Saint Seiya).
