Traducción autorizada del fic "Here&Now" de Heart Iconography ID 10336594.

Disclaimer: Todo lo relacionado con The Walking Dead pertenecen a Robert Kirkman y la cadena AMC.

Esta historia, sus personajes, sus voces, sus sentimientos son obra de la autora. Yo me limito a traducir sus palabras.

Advertencias: Violencia, Violación, abusos, lenguaje...


"Me vas a echar de menos cuando ya no esté, Daryl Dixon", dijo Beth.

"¿No puedes quedarte quieta, niña?" Preguntó él.

A su alrededor la casa ardía hasta los cimientos. Se sentaron en el porche, observando como todo se convertía en cenizas. La luz de la luna en su mano bañando las páginas del diario. Las alisó. Las líneas estaban en blanco y las lanzó al fuego.

"No siempre podemos escoger." Le dijo ella.

Él pensó que su pelo parecía blanco en contraste con las llamas. Pensó que sus ojos eran más azules de lo habitual. Ella apoyó su mentón en su mano y le miró con seriedad. Sus cejas frunciéndose hasta que crearon una línea en su frente. Él pensó en deshacerla con su pulgar, pero sus manos siempre estaban sucias.

"No tienes por qué irte." Dijo él.

"Sí tengo que hacerlo." Dijo ella. "Pero me encontrarás."

"¿No podemos simplemente quedarnos aquí?" Preguntó él.

"No" Dijo ella con pena. "Ya es demasiado tarde."

Daryl se levantó con una fuerza, como si hubiera sido lanzado desde una gran distancia contra la cama. No sabía por cuanto tiempo había estado inconsciente, pero la neblina en su cabeza había comenzado a desaparecer. Parpadeó con dificultad, intentando deshacer el nudo en su estómago que había dejado el sueño en él.

Sabía que tenía que encontrar a Beth. Le había sentado como un jarro de agua fría saber que estaba demasiado débil como para rastrearla en el momento en que supo que había desaparecido. Si hubiera ocurrido varios años atrás, habría movido cielo y tierra a través de los bosques buscándola, delirando por la fiebre y con los huesos doloridos por culpa de la fiebre. ¿Qué bien le ibas a hacer a la chica estando muerto, Dixon? Se había preguntado a sí mismo.

Era obvio que había sido la decisión correcta al margen de su miedo y preocupación y ansiedad, se había desmayado casi de inmediato. No podía recordar levantarse ni una sola vez durante la noche. Quizá aún no estaba mejor, pero ahora estaba lo suficientemente bien. Las manos ociosas eran obra del diablo, y él había hecho el trabajo del diablo durante tiempo suficiente.

Vaciando la botella de agua que Beth había dejado cerca de la cama, se levantó, destensando sus rígidos músculos. Intentó repasar lo que sabía, pero los hechos eran tan escasos que resultaba depresivo. Ella le había despertado cuando aún había luz en el exterior- tal vez las diez u once de la mañana. Cuando se dio cuenta de que no estaba, estaba anocheciendo. Y ahora, eran probablemente la una o dos del mediodía.

Mientras recogía sus suministros, intentó calcular cuán lejos podría haber ido una persona en el tiempo pasado. Aunque era un fiasco en las matemáticas, y siempre lo había sido, esto no era uno de esos problemas con "un tren sale de no sé dónde a tal hora". Ésta era una situación real, con variables reales, y por alguna razón su cerebro siempre era más ágil con esas cosas. ¿Estarían yendo a pie? ¿Tendrían un coche? Joder, ¿había un "ellos" si quiera?

Aun así, algo en sus entrañas le decía que así era.

Cogió su ballesta y se fue hacia la cocina. Metió en su mochila la mayor cantidad de agua y comida que pudo. Miró hacia el jardín, en dirección a la linde de los árboles. ¿Dónde estás, Beth? Pensó por enésima vez. Rápidamente, salió de la casa en dirección al bosque. Daryl examinó el terreno con ojo crítico; caminó alrededor en un círculo completo hasta encontrarlo.

En el suelo, cerca de las duras huellas en una pila de agujas de pino, había un trozo de tela. El color parecía del mismo tipo que el de los vaqueros de Beth. Lo cogió, enterrándolo en su puño. Por la escena a su alrededor, era fácil de imaginar que algo había empeorado con rapidez. Su mejor opción era que ella se había tropezado, o que había sido arrojada, pero teniendo en cuenta la ausencia total de Beth, optó por lo último.

Daryl sintió la ira apoderarse de su cuerpo con ansias. Quería arremeter contra lo que fuera. Golpear, dar puñetazos, darle a algo. Gritar. Pero no había tiempo. No había tiempo para que se dejara llevar. No había tiempo para sacarlo todo. No había tiempo para golpear caminantes con palos de golf. Tenía que encontrar a Beth. Cuanto más tiempo pasaba, potencialmente habría más distancia entre ellos.

Daryl encontré 3 pares de pisadas. Parecían pertenecer a dos hombres y Beth. Él mantuvo el trozo de tela en su puño. Se obligó a sí mismo a no pensar en ello. Encontrar primero a Beth. Entonces matar. Después, destruir. Primero encontrar a Beth. Ella es lo que importa. Por tanto y cuanto esté viva. Por tanto y cuanto esté viva. Encontrar. Beth. Primero. Encontrarla antes de…

Se encontró a sí mismo en la carretera que ellos habían transitado varios días atrás. Miró en ambas direcciones, rezando por algún tipo de señal. Derecha o izquierda. Quizá incluso todo recto. ¿Qué dirección? Maldita sea, Beth, ¿qué dirección? Rodeó una pequeña distancia, buscando cualquier tipo de pista o señal cuando se dio de bruces con una goma de pelo. Beth siempre estaba buscando estas cosas, y ahora ella había tirado una.

Buena chica, pensó Daryl. Chica lista.

Cogió la goma y se lo guardó en el bolsillo. Quizá se había caído por accidente. Joder, tal vez ni si quiera era suyo. Tal vez era un estúpido por si quiera creer que lo era, pero se parecía a los de Beth- y casi nada sobre esa niña era un accidente, definitivamente ya no. Escrudiñó el sol. Al menos le señalaba una dirección. Un atisbo de optimismo. Algo que se sentía como a Beth, pero no lo era.

Daryl empezó a correr, empujando su cuerpo inmediatamente a un punto de incomodidad. Este no es momento para ser una nenaza, la voz de Merle decía en el fondo de su cabeza. ¿Estás listo para una guerra, hermanito? Al margen de la sutura en su costado, a pesar de los restos de su enfermedad, al margen del martilleo en su cabeza- Daryl estaba listo. Y Daryl no iba a perder.

No ésta vez.


¡Siento no haber actualizado ayer! Se me fue el santo al cielo... Pero aquí estoy ya de vuelta.

Bueno... Empieza la caza y captura de quien se llevó a Beth. Chica lista al ir dejándole señales a Daryl para que pueda encontrarla. ¿Llegará a tiempo? ¿Qué se encontrará cuando les alcance?

Muchas gracias de parte de la autora a todos por apoyar esta secuela y por vuestros reviews :) Ya que siendo Guests no puedo contestaros por Mensaje privado, lo hago por aquí:

- Manshulla: A mí también me alegra un montón poder traeros la continuación creo que va a estar igual de interesante que la precuela :D Crucemos los dedos para que se encuentren pronto. ¡Gracias por tu review!

- Valentina: Creo que la reacción de Daryl, sus dudas con respecto a Beth son razonables... Ella no dejó de insistirle en que había estado muy bien el tiempo que había vivido sola... ¡Gracias por la parte que me toca! Espero poder seguir traduciendo sin que parezca nada raro por ahí jajaja Un abrazo

- Marii: ¡Gracias a ti por leer! Me alegra que el inicio te haya gustado. Las dudas de Daryl están más que fundamentadas, pero también parece que conoce mejor a la Beth de ahora y ve más allá de ese miedo inicial... ¡Se ha abierto la veda! jajajaja ¡Besos guapa! y gracias por seguir ahí.

Si no hay ningún cambio de última hora, en principio la próxima actualización será el próximo miércoles, ¿vale?

¡Nos leemos!