Traducción autorizada del fic "Here&Now" de Heart Iconography ID 10336594.

Disclaimer: Todo lo relacionado con The Walking Dead pertenecen a Robert Kirkman y la cadena AMC.

Esta historia, sus personajes, sus voces, sus sentimientos son obra de la autora. Yo me limito a traducir sus palabras.

Advertencias: Violencia, Violación, abusos, lenguaje...


Daryl había dejado dormir a Beth mientras la llevaba de camino al interior de la casa. Pensó que tal vez así sería más sencillo para ella, no tener que ver de dónde había sido secuestrada, la larga línea de árboles alzándose de forma amenazadora.

"Hey, niña." Dijo Daryl, tocándole el brazo. "¡Beth!"

Ella se despertó, mirando a su rostro, tratando de comprender dónde se encontraba. Parte de él pensó si ella creería que estaba soñando- que se había quedado dormida en esa cama y se había despertado de nuevo pensando que sólo era otra pesadilla. Daría lo que fuera porque esa fuera la verdad.

"Perdón." Musitó Beth.

"Tengo esto para ti." Le dijo extendiéndole una botella de agua. "Bebe."

Él le miró beber la botella más rápido de lo que era conveniente, pero no era tan desalmado como para decirle que tragara más pausadamente. ¿Quién sabía si quiera si había podido beber algo desde que se la habían llevado? Ella gimió con cada trago, pero no se detuvo hasta que desapareció hasta la última gota.

"¿Mejor?" Le preguntó él.

"Mmmm… ¿Puedo dormir ahora?"

"Tengo que curarte primero, Beth." Dijo él.

"¿Sí? ¿Tienes algún tipo de varita mágica de la que no sepa?" Dijo ella con amargura.

Él cambió su peso de un pie a otro. Daryl hubiera dado lo que fuera por deshacer lo que le habían hecho a Beth- a su amiga Beth, a su niña Beth; la persona que se suponía él debía cuidar. La persona que seguía escurriéndose entre sus manos como la arena y regresando a él cambiada. Bippity, bopitty, boo, se gruñó a sí mismo. ¿Qué bien voy a hacer yo?

"Necesito asegurarme de que no hay nada roto, y limpiar algunos de los cortes." Dijo él. "No puedo arriesgarme a que se te infecten."

"No hay nada roto." Dijo ella.

"¿Cómo podrías saberlo?" Le preguntó él.

"Mi padre." Le contestó. "Confía en mí, nada está roto."

"Me sentiría mejor si me dejaras echarles un vistazo." Protestó Daryl.

"Bueno, me sentiría mejor si el agua fuera whisky casero, pero supongo que tenemos que apañarnos."

"Al menos déjame ayudar con los rasguños." Le dijo él.

"Bien." Cedió ella. "¿Hay algún botiquín?"

"Sí, lo tengo aquí mismo." Dijo él levantándolo de la mesita de noche.

"Podré hacer la mayoría yo sola." Dijo ella intentando alcanzar el botiquín," pero creo que tengo algunos cortes en mi espalda que no podré alcanzar. Y mi cara, probablemente."

"¿Estarás bien si yo…?" Daryl comenzó a preguntar, dejando a medias la frase incómodo, sin querer continuar.

"Probablemente no, pero, ¿no tenemos más opción, verdad?" Preguntó ella con el mentón tembloroso como si fuera a echarse a llorar.

"Beth, necesito que me mires." Dijo Daryl. Cuando su mirada se alzó hacia la suya, él continuó. "Jamás te haría daño, niña. Antes me cortaría mis propios brazos. Sólo tienes que confiar en mí un poco más, y entonces estará hecho. Tan simple como eso. Seré lo más rápido posible."

Ella tomó aire profundamente deslizando su cuerpo hacia delante dejándole espacio para que se sentara a su espalda. Daryl movió el botiquín y se agachó sobre el colchón. De repente sintió como si no supiera qué hacer con sus manos. Percibiendo su titubeo, ella alzó su camiseta lo más modestamente que pudo.

Daryl vio rojo… una neblina asesina. Cortes, profundos y superficiales, y cardenales. Por todas partes. A lo largo de su pálida piel. Cerró los puños tan fuerte que sus nudillos crujieron en el silencio. Podía visualizar las marcas de una mano. Putos animales, Dios malditos animales…

"¿Daryl?" Preguntó Beth con voz pequeña. "Está bien"

"No lo está." Respondió Daryl con tono categórico. Intentó tranquilizar sus manos a medida que comenzaba a desinfectar sus cortes. Ella ni si quiera se encogió, pero podía sentir su respiración volviéndose más errática al contacto de sus dedos con su piel desnuda. "Beth, ¿estás bien?".

"Solo… ¿Puedes hablarme?" Preguntó ella." Si puedo escuchar tu voz, sé que eres tú y está bien."

"Hablar no es mi punto fuerte." Admitió él. "Pero puedo intentarlo. ¿Alguna sugerencia para el tema?"

"Lo que sea."

"Una vez, en clase de mates, incendié mi libro."

"¿Qué?" Preguntó Beth.

"El professor estaba divagando sobre una división interminable o alguna otra mierda," dijo Daryl, " y yo estaba en noveno curso, creo. Y estaba tan aburrido. Tenía mi mechero en el bolsillo, y comencé a quemar el borde del libro. Me sentaba en la parte de atrás yo solo y no pensé que nadie se fuera a dar cuenta. Pero lo siguiente que recuerdo es que de repente se incendió el libro entero. Mi mejor suposición es que Merle había rociado el cuaderno con algo, como vodka o algo así."

"¡Vaya!" Dijo Beth, su respiración se había calmado ligeramente. "¿Qué pasó después de eso?"

"Pues, el profesor estaba bastante cabreado. En cambio todos los chicos pensaban que era bastante impresionante. Claro, ellos pensaron que lo hice a propósito. Me echaron durante un tiempo. Hubo rumores rondando por ahí que para cuando volví tenía planeado quemar el colegio entero."

"Bueno, quemaste una casa." Dijo ella en tono melancólico, como si el recuerdo fuera de algo lejano y casi no pudiera recordar que estuvo ella allí. Daryl supuso que, para ella, esa chica en aquel recuerdo y ella ahora, eran prácticamente dos personas diferentes. Pero él no lo veía de esa manera.

"Me dejé engañar por una mala influencia." Dijo Daryl con tono triste.

"En fin, si alguien sugiriese que saltaras de un acantilado, ¿lo harías?" Le preguntó Beth mirando por encima de su hombro.

"No lo sé." Dijo él recolocando de nuevo la camiseta. "Tal vez si fuera rubia."


Otra semana que se queda atrás y aquí vengo con un nuevo capítulo. ¡Otra vez me acordé de puro milagro! Necesito más fósforo en mi vida.

Bueno… Ahí tenemos otra pequeña confesión sobre el pasado de Daryl a Beth, como en aquella cabaña. Aunque esta vez las circunstancias han sido bien distintas, sin más alcohol de por medio que el usado para las heridas.

Ha sido un momento complicado pero a la vez es una gran muestra de la confianza que Beth tiene en él. ¿Cómo seguirá siendo la recuperación? Habrá que esperar para verlo.

¡Gracias por vuestros comentarios y el apoyo de la historia!

Valentina, ya que no tienes cuenta te contesto por aquí ;) No te preocupes por no haber comentado el anterior, cada review cuando llega es más que bien recibido. Esto mejora como el buen vino! Jajaja Yo creo que no es que le de igual lo que le ocurriera, quizá su mecanismo de defensa, no creo que le sea indiferente que la golpearan de esa manera. Es mi humilde opinión :D ¡Un abrazo!

Os veo en… 7 días! Ya veréis como pasan volando, a mí me pasa con la edad jajajaja

¡Nos leemos!