Traducción autorizada del fic "Here&Now" de Heart Iconography ID 10336594.

Disclaimer: Todo lo relacionado con The Walking Dead pertenecen a Robert Kirkman y la cadena AMC.

Esta historia, sus personajes, sus voces, sus sentimientos son obra de la autora. Yo me limito a traducir sus palabras.

Advertencias: Violencia, Violación, abusos, lenguaje...


"He estado pensando…" Comenzó Beth, su pelo mojado secándose en largos cordeles sobre sus hombros, "¿el plan es quedarnos aquí, entonces? Como… ¿A largo plazo?"

"Un buen sitio como cualquier otro." Dijo Daryl. "No deberíamos movernos demasiado si no queremos cruzarnos con nadie."

Beth asintió para sí misma y apoyó las manos sobre la mesa de madera. Daryl se percató de que sus uñas estaban limpias- joder, probablemente se había limpiado detrás de las orejas también. Sonrió para sí mismo, usó las latas de sopa desperdigadas sobre la mesa para hacer una torre.

"Tampoco sería muy útil corriendo por aquí cerca de todos modos," Musitó Beth.

"Ya casi estás," dijo Daryl. "Estarás curada antes de que te des cuenta."

"Es difícil." Replicó Beth. "Quedarme aquí sentada. Demasiado tiempo para pensar. Cuando… Antes... Solía mantenerme en movimiento hasta que caía exhausta. Lo echo de menos."

Daryl entendía que quería decir. Por un largo tiempo después de que su hermano muriera, eso fue exactamente lo que Daryl había hecho. Simplemente seguir moviéndose. Arreglar las vallas. Ir a por suministros. Ayudar a la gente. Simplemente, seguir moviéndose. Porque cuando se detenía, sus pensamientos se oscurecían- bueno, se oscurecían más aún. Y cuando se echaba para dormir, no había nada más excepto su cuerpo dolorido y la noche.

"Deberías venir en la próxima salida de caza." Dijo Daryl. "No tenemos por qué ir muy lejos."

"Aún no nos hemos quedado sin conservas." Comentó Beth.

"No es el punto." Dijo él hosco. "Quieres salir de nuevo, yo te sacaré, Beth."

"¿Puedo usar la ballesta?" Preguntó ella con una suave sonrisa.

"Puedes intentarlo, pero tus brazos parecen más enclenques que la última vez. No sé cómo diablos piensas poder sujetarlo."

"Soy más fuerte de lo que parezco." Dijo ella.

"¿Acaso no es esa la verdad?" le respondió él, sus ojos examinando su rostro.

"Bueno, ¿cómo estaba el agua?" Preguntó ella, refiriéndose a su baño en el lago.

"No quieras saberlo, Beth." Dijo él. "No cuando tú no tardarás en ir allí mucho más."

"Dios, por favor, no me lo recuerdes." Dijo ella, arrebujándose más en su sweater. "Fue muy agradable, ¿sabes? El baño."

"Olía como un jardín ahí dentro cuando terminaste."

"Tú hueles también como un jardín- usamos el mismo jabón."

"Sí", dijo él con sencillez. "Supongo que sí."

"Sigo sin creer que hicieras eso por mí."

"Como nunca he hecho nada agradable por ti…" Le picó Daryl.

"Haces cosas bonitas por mí continuamente- sólo que no siempre cuentan con burbujas."

"Bueno, no te acostumbres a ello." Dijo Daryl; pero él sabía que si podía hacerle sonreír, hacerle sentir un poco mejor aunque fuera, él lo haría todos los días- sin importar las ampollas y el dolor. Y él no quería ahondar demasiado en el por qué su felicidad era tan jodidamente importante para él. Simplemente sabía que lo era.

"No soñaría con ello, Señor Dixon", replicó ella jocosa.

Se acomodaron en un silencio agradable. Después de un tiempo, Beth le ofreció una lata de judías, a lo que él asintió. Cogiendo su ballesta, salió al exterior para comenzar una fogata. Nada peor que unas judías frías. Beth rebuscó en la cocina un abridor de latas y un cazo limpio. Era una danza que habían practicado ambos y cuyos pasos sabían, confortable y familiar.

Una vez que pusieron las judías al fuego, Daryl observó las llamas. Recordó que cuando era más joven, había gente que proclamaba ser capaz de ver el futuro en ellas. Todo lo que él podá ver eran colores brillantes fusionándose unos en otros mientras sus ojos lagrimeaban ligeramente por el humo.

"¿Les echas de menos?" Preguntó Beth a su lado en la hierba. Su voz era pequeña y silenciosa.

"Así es la vida", dijo él. "Siempre echas de menos a alguien. Te tenía a ti, pero echaba de menos a los demás. Entonces les tuve a todos, pero te echaba de menos a ti. Maggie tenía a Sasha pero echaba en falta a Glenn. Entonces tuvo a Glenn pero no te tenía a ti. Siempre había algo."

"Supongo que es verdad," dijo Beth, apoyando su mentón en sus rodillas. "Es sólo que me sabe mal, mantenerte lejos de ellos."

"No me estás reteniendo lejos de nadie, niña." Dijo él. "Soy un hombre. Voy a donde quiero cuando quiero. Si quisiera irme, me iría."

"Quizá seas un hombre, Daryl Dixon, pero eres uno bueno. Aun cuando quisieras dejarme aquí, no podrías. No en este estado."

"Excepto que no quiero dejarte aquí, o en ninguna otra parte, así que no hay razón para discutirlo."

"Era más sencillo en soledad", dijo ella con calma. "Me alegra que estés aquí. De verdad lo hago. Pero a veces me siento mal porque lo echo de menos."

"No tiene sentido sentirse mal. Creo que todos los que quedan saben que es más sencillo en soledad. No pierdes a nadie, no dejas a nadie detrás. Puedes desaparecer, darte de bruces con un monstruo, y nadie tirará de ti de vuelta."

"Es sólo que siento que no sé ya lo que es ser yo," dijo ella a la punta de sus zapatos.

"Eres una persona. No eres una tostadora o una silla."

"¿Están las judías listas?" Preguntó ella de forma abrupta.

"Casi." Dijo él, sin dejar que el cambio de tema le tomara por sorpresa. Francamente, estaba maravillado con el hecho de que ella estuviera compartiendo algo con él después de todo. Había estado tan callada desde que él la había encontrado. "¿Quieres traer los platos?"

De forma repentina Daryl sintió la pequeña mano de Beth sobre la suya. Su piel era tan suave comparada con la suya… El calor encendió su rostro y se extendió al resto de su cuerpo- podía sentirlo hasta en la planta de sus pies. Ella apretó su mano suavemente. Por un segundo, Daryl pensó para sí mismo, ojalá pudiera congelar este instante ahora mismo pero él pudo sentir el fin del mismo prácticamente al segundo de que ella le tocara.

"Yo solo…" Beth dijo, apartando su mano, "ya sabes… Gracias, Daryl."

"Sólo son judías, niña", dijo él incómodo, tratando de no pensar en ese segundo en el que sus dedos quemaban por cerrarse entorno a los de ella y retenerla allí a su lado, sólo por un poco más.


Hay un par de expresiones por el camino que creo no haber logrado del todo darles la naturalidad necesaria al traducirlas, así que, lo siento por eso. En cuanto al capítulo… Un pequeño vistazo más a la cotidianidad de este par, un pequeño pasito más en la ¿buena dirección? Para salir del bache, y una nueva ronda de agradecimientos por parte de Beth que como siempre Daryl intenta escurrir a un lado.

Como siempre si no ocurre nada raro, en tal caso os intentaría avisar con antelación como la anterior vez, nos vemos de nuevo el próximo miércoles.

A quienes habéis dejado comentario a modo de guest:

- Valentina: De vez en cuando algo de calma y cotidianeidad es necesaria y más que bienvenida, ¿verdad? Daryl es un detallista, ya en la serie da muestras de ello, y me gusta que la autora se haya valido de ello en la historia. Creo que éste capítulo te habrá gustado, espero que sí! Un abrazo y gracias por tu continuo seguimiento de la historia!

- Naomi: Como hice con la precuela y estoy haciendo con la secuela, intento cumplir al máximo "el horario" que me autoimpuse para darle un margen a la autora mientras lo escribe, y a mí misma a la hora de traducir los capítulos. Intento cumplir las normas que marqué y por eso, hasta "nueva orden" sólo subiré un capítulo por semana. Espero hayas disfrutado con el capítulo 9, gracias por leer!

Nos vemos en una semana, disfrutad de ella.