Traducción autorizada del fic "Here&Now" de Heart Iconography ID 10336594.

Disclaimer: Todo lo relacionado con The Walking Dead pertenecen a Robert Kirkman y la cadena AMC.

Esta historia, sus personajes, sus voces, sus sentimientos son obra de la autora. Yo me limito a traducir sus palabras.

Advertencias: Violencia, Violación, abusos, lenguaje...


"Te lo digo niña, la respuesta es ninguna," se quejó Daryl, sintiendo sus mejillas encenderse. "¡Lo siento si no es la historia interesante que buscabas!"

"Daryl, no te molestes," le dijo Beth con voz calmada. "Yo sólo he tenido un novio. En serio, no es nada importante."

"Por si no te has dado cuenta, te llevo unos cuantos años," dijo Daryl.

Beth se encogió de hombros y subió sus pies a la silla, escondiéndolos bajo ella. Habían estado sentados en la sala de estar por un tiempo, simplemente hablando, cuando Beth sacó el tema. Bueno, ¿cuántas novias has tenido? Tan fácil, y de forma tan inocente, que Daryl sabía que no había nada más allá, pero aun así, le avergonzó igualmente.

"Sí bueno, puede que seas algo mayor que yo, pero al menos aún puedes encontrar a alguien," dijo ella con calma.

"Igual que tú", respondió él.

"Bueno, en los últimos años sólo me he cruzado contigo y…" Beth no terminó la frase. "Sin mencionar que, los chicos no estarán precisamente haciendo cola para salir conmigo ahora."

Daryl se rascó la nuca. No sabía qué decir. Por supuesto, quería asegurarle a ella; quería decirle que estaba loca si pensaba que un tío no querría estar con ella simplemente porque ella había sido… Daryl cerró sus manos en puños.

"Si un chico no pudiera sobrevivir en este mundo," dijo Daryl en cambio, "o no pudiera soportar toda la mierda que hay en él, entonces no te merece."

"Vaya, Daryl Dixon, eso puede ser lo más bonito que me hayas dicho nunca."

"Lo más bonito que probablemente le haya dicho a nadie", murmuró, agachando la mirada hacia sus pies.

Beth jugueteó con su venda- los bordes de su vendaje comenzaba a estropearse. Después de que él le hubiera ayudado a re-vendarse el brazo, habían invertido la mayor parte del día colocando trampas alrededor de la casa. Daryl no quería irse si no tenían que hacerlo, y la mejor manera de asegurarse de ello era mover sus traseros y protegerse. Con la ayuda de Beth, habían logrado casi completar por completo el vallado de la propiedad, aunque no fuera una maravilla. A su vez, ahora también había varias trampas y zanjas.

Así que hoy estaban los dos doloridos y perezosos. El desayuno lo habían pasado intentando aplacar los bostezos y hablando sobre su siguiente salida al pueblo- qué necesitaban coger, y qué podrían llevarse en caso de que el coche fallara. Eventualmente la conversación se fue convirtiendo en un juego de preguntas, con Beth como maestro de ceremonias. Daryl odiaba hablar de sí mismo, pero dejó que Beth se divirtiera.

"Esto…," Beth dijo con cautela, rompiendo el silencio, "¿eso quiere decir que…?"

"¿Qué?" Preguntó Daryl, sin comprender a dónde quería ir.

"Bueno, si nunca has tenido una novia como tal, quiere eso decir que tú nunca… tú… ya sabes…"

"¿Me estás preguntando si soy virgen?" Dijo Daryl alzando las cejas.

"Lo siento," exclamó Beth. "No tienes por qué responder eso…"

"¿Sabes que no tienes por qué estar saliendo con alguien para acostarte con ellos?"

"Soy consciente de ello," musitó Beth. "Muy consciente."

"Mierda," maldijo Daryl. "Beth…"

"No, tranquilo. Fue una pregunta inapropiada."

"He... tenido sexo," dijo Daryl incómodo, "solo… no demasiado. No soy… ya sabes… ese tío."

"¿Qué tío?"

"La clase de tío que tiene una colección de mujeres," musitó Daryl. "Dios, no sé por qué te estoy diciendo esto. Te juro, si Merle pudiera verme ahora mismo pensaría que me tienes domado."

"¿Sí?" preguntó Beth, una sonrisa apareciendo en su cara.

"No tienes por qué alegrarte tanto por eso," dijo Daryl," Y… esos tíos… Quiero decir… ¿Ellos no fueron tu…?"

"No", dijo Beth sonrojándose. "Jimmy fue el primero."

Aunque Daryl estaba relajado porque Beth al menos tendría un buen recuerdo al que aferrarse, sintió una desazón corroyéndole sus entrañas. No le gustaba realmente pensar sobre Beth con nadie- y Daryl no estaba por la labor de preguntarse por qué.

"¿Quién fue tu primera?" Preguntó Beth, apoyando su mentón en la palma de su mano.

"No lo sé," murmuró Daryl.

"¿No lo sabes?"

"Bueno, la recuerdo bastante bien, pero no sabía su nombre," dijo Daryl, con la cara encendida.

"Oh", dijo Beth.

"Los dos estábamos bastante borrachos. Creo que no llegamos a intercambiar los nombres," explicó Daryl. "Como te decía, no era un buen tipo antes de todo esto."

"Estar perdido no es lo mismo que ser mala persona," respondió Beth con sencillez.

"Supongo", dijo él, sin querer discutir con ella.

"Y si conocieras a alguien…" Comenzó Beth, "Quiero decir, en este caos, ¿querrías…?"

"En tanto y cuanto no hieras a nadie, creo que, tienes que coger la felicidad donde la encuentres."

"¿Qué hay de mí?" Preguntó Beth.

"¿Qué? Tú eres… Beth," tartamudeó Daryl, el corazón latiéndole con fuerza en el pecho, el cerebro insistiendo, ¿qué hay de ella?

"No te atropelles…" Dijo Beth riendo. "Lo que quise decir es, si conocieras a alguien… ¿nos iríamos por caminos separados?"

"Beth," dijo Daryl, palmas sudorosas. "No estoy buscando a nadie."

"Pero y si…"

"Bueno, si son lo suficientemente estúpidos como para quererme, probablemente podríamos hacerte un hueco también," dijo él, lanzándole un cojín.

"¡Hey!" protestó Beth.

"Te lo he dicho un millón de veces niña, no vamos a separarnos."

"De acuerdo." Aceptó Beth. "Bien."

"¿Bien, eh?" Dijo Daryl. "Recuerdo cuando tuve que ir a buscarte a cada maldita hora…"

"No había manera de saber que ir por tu cuenta, no habría sido lo mejor para ti." Razonó ella. "Podrías haber encontrado al resto."

"Y no hay que mencionar que ambos estaríamos muertos a estas alturas si no hubiéramos estado juntos. No hay razón para jugar al Y sí, niña."

Beth aceptó sus palabras y su conversación se consumió como la llama de una vela. Mientras Daryl estaba ocupado en el sofá, afilando ramas para crear flechas, no se percató que Beth se había dormido- su cabeza apoyada sobre el reposabrazos de la silla. Antes de que pudiera detenerse a sí mismo, estaba apartando su pelo de su rostro con la punta de sus callosos dedos.

¿Qué hay de mí? Había preguntado Beth. Daryl no tuvo el valor para decirle lo que era incapaz de admitirse a sí mismo. Que siempre había sido sobre ella. Que siempre sería sobre Beth. Que nunca encontraría a nadie más, porque cuando estaban separados, cada maldita pulgada de ese jodido mundo había sido sobre ella- los árboles, el cielo, los lagos… Todos estaban llenos de su ausencia; como su corazón.


Sólo les faltó un flexo y una mesa en un cuartucho para seguir con el interrogatorio jajajaja Preguntas incómodas pero reveladoras para ambos, en más sentidos de los que ellos son capaces de aceptar y asimilar.

Perdonad si hay alguna expresión medio rara, a veces me cuesta encontrar una traducción más acorde con lo que la autora quiere transmitir ^^

Mil gracias por vuestros comentarios, favoritos y seguimiento de la historia.

¡Os veo el próximo miércoles con un nuevo capítulo! ¡Que tengáis una buena semana!