Traducción autorizada del fic "Here&Now" de Heart Iconography ID 10336594.
Disclaimer: Todo lo relacionado con The Walking Dead pertenecen a Robert Kirkman y la cadena AMC.
Esta historia, sus personajes, sus voces, sus sentimientos son obra de la autora. Yo me limito a traducir sus palabras.
Advertencias: Violencia, Violación, abusos, lenguaje...
Daryl permanecía de pie frente a la granja. Podía escuchar el ruido de gente moviéndose, sus conversaciones- sus risas. Hacia su izquierda, en el porche, Beth se encontraba junto a Maggie. Parecía más joven- más feliz. Su pelo rubio brillaba bajo el sol de la tarde. Maggie le estaba contando una historia, sus manos moviéndose, sus labios curvados en una suave sonrisa. Beth soltó una risotada.
"¿Se parece mucho a nuestra casa, no?" Preguntó Rick colocándose a su lado.
"No durará…" Dijo Daryl con voz dura.
"Bueno, no con esa actitud," comentó Lori apareciendo tras Rick, apretando el hombro de su marido.
"Tenemos que movernos," respondió Daryl.
"Tenemos que pensar en los niños," comentó Lori, tocando con la palma de su mano su aún plano estómago.
"Tenemos que irnos, Rick", repitió Daryl. "No podemos quedarnos aquí."
"¿Crees que deberías dejar a esta gente aquí?" Preguntó Rick. "Son buena gente, Daryl. Han ayudado…"
"No," protestó Daryl. "Ni de coña, no les vamos a dejar. Algo malo va a pasar."
De forma repentina, como si apareciera de la nada, Dael apareció frente ellos, bloqueando la visión de Beth para Daryl. Su cuello estaba desgarrado, ahogándose en su sangre y empapando su camiseta. Él tomó de los hombres a Daryl, sus dedos clavándose en los huesos y músculos. De un plumazo, no había nada- sólo Dale y Daryl y la suma de los miedos de todos.
"Tienes promesas que mantener", dijo Dale, la sangre escurriéndose entre sus dientes a cada palabra dicha," y andar mucho camino sin dormir…"
"Y andar mucho camino…" Se encontró Daryl repitiendo como un eco.
Daryl se despertó como un resorte en el sofá, jadeando, el corazón latiéndole con violencia en el pecho. Aún podía oler la sangre- el afilado, metálico olor que parecía permanecer pegado a todo- a todos. Sin avisar Beth se acercó desde la cocina, el pelo revuelto alrededor de los hombros, la goma de pelo en su mano.
"¿Estás bien?" Preguntó ella. "Te he oído…"
"Sólo un sueño," dijo él. "Un puto extraño sueño."
"¿Qué pasaba?" Preguntó Beth, sentándose en el sofá a su lado.
"Estábamos de vuelta en la granja. Todos nosotros. Tú y Maggie estabais hablando y yo estaba mirándoos pensando lo feliz que parecías estar. Entonces Rick y Lori aparecieron, hablando de que estábamos todos en casa ahora. Sabía que algo malo iba a pasar, pero nadie me quería escuchar. Entonces Dale…"
"Oh", dijo Beth con pena, recordando al amable señor, que durante un tiempo le había recordado a su padre, muriendo en el campo.
"Me cogió de los hombros… sólo que estaba desgarrado por los caminantes. Y dijo algo… algo sobre andar mucho camino…"
"¿Sin dormir?" Preguntó Beth.
"¡Sí!" dijo Daryl, chasqueando sus dedos. "¿Cómo lo sabes?"
"Es un poema de Robert Frost," dijo Beth. "Nos lo hicieron recordar en clase de inglés. Probablemente le escuchaste a Dale leérselo a Carl o algo así."
"¿Aún lo recuerdas?" Le preguntó Daryl. "¿El poema?"
"Sí," dijo Beth. "Siempre me gustó en cierto modo, así que fue fácil de aprender."
"¿Puedo escucharlo?" Preguntó Daryl. Ante el asentimiento de Beth añadió, "Espera un momento, deja que me acomode primero."
Beth rio mientras él colocaba la almohada de forma dramática y se apoyaba en ella. Él le miró, sentada al otro extremo, cabeza baja, estrechando sus manos entre sí levemente. Le golpeó con el hombro con suavidad y ella comenzó a recitar el poema. (Nota al final del capítulo)
Daryl guardó silencio tras Beth terminar de recitar el poema. No tenía ni idea sobre poesía, pero sabía que le gustaba ese poema- o al menos, le gustaba la forma en la que Beth lo recitó. Ella tenía razón- era lo mismo que Dale le había dicho a él en su sueño. Tal vez ella tuviera razón, tal vez se lo escuchara relatar Dale a alguien- siempre estaba hablando sobre sus libros, al fin y al cabo. Pero aún así, había algo inquietante en su sueño de lo que no podía deshacerse.
"Hm…" se obligó gruñir a sí mismo. "No está mal."
"¿No?" Preguntó Beth, alzando su mirada azul hacia su rostro.
"Ajá," confirm Daryl.
Sin pensarlo, él le ofreció su mano para ayudarle a ponerse en pie; era una costumbre que necesitaba acabar con ella, pero le gustaba tocarla. Aunque sólo fuera por un segundo- aunque fueran solo sus dedos. Ella coló su mano en la de él y se levantó.
"¿Seguimos cavando zanjas hoy?" Le preguntó ella.
"Tenemos que hacerlo." Dijo Daryl. "Cinco o seis más y estaremos bastante bien seguros aquí."
"Oh, ¿sólo eso?" dijo ella con cierta sarcasmo. "Seguro que estarías deseando tener a Tyreese en vez de a mí."
"Seguro, él parece ser bueno con una pala," dijo Daryl, "pero él no es capaz de recitar poesía a la primera de cambio."
"Bueno, eso no es justo," dijo Beth. "¿Alguna vez se lo pediste?"
"Los tíos no van por ahí preguntando a otros tíos que les lean un poema, niña" dijo Daryl con sorna.
"Es cierto, vosotros os limitáis a gruñiros los unos a los otros y a escupir al suelo."
"Exacto" dijo Daryl. "Ahora, ve a por los guantes que encontramos. No pienso dejar que tus manos terminen pareciéndose a las mías."
"Tienes buenas manos," dijo Beth sintiendo sus mejillas enrojecerse casi al instante." Quiero decir, no son feas ni nada. Son bonitas. Tienes manos bonitas. Tienes… Ugh…. Tienes manos."
Daryl esperó a que ella se volviera por completo y se alejara antes de sonreír. Así que, tenía manos bonitas. Miró sus amplias palmas, sus largos dedos. Buenas manos. Daryl sonrió. Podía vivir con eso.
Beth estaba de pie en el suelo sobre él, apoyada en la pala, el sudor rodando por su nuca. Daryl estaba en su agujero, secándose sus manos sucias en los pantalones. Era finalmente su quinta zanja, y el sol comenzaba a tornar de un tono dorado el cielo
"¿Cansada?" preguntó Daryl.
"Estaba cansada hace tres zanjas," dijo ella con una risa.
"Bueno, me vas a odiar pero, creo que deberíamos hacer uno más. Pero podemos dejarlo hasta mañana. Estoy bastante molido yo también."
"Gracias a Dios", dijo Beth, estirando sus brazos hacia detrás haciendo crujir su espalda. "¿Qué te apetece esta noche, entonces? ¿Ardilla y sopa? ¿Ardilla y judías? ¿Ardilla y ardilla?"
"¿La sopa suena bien?" preguntó él.
"Suena bien," respondió Beth. "Podría empezar el fuego esta noche, si quieres. Tú hiciste la mayor parte del trabajo."
"Na, está bien," dijo Daryl. "Lo único, ¿podrías ir en un salto y cogerlo todo?"
Beth aceptó su idea, y tras echarle una mano para salir de la zanja, se volvió hacia la casa. Mientras ella reunía lo necesario, y probablemente limpiaba un poco, Daryl pensó de nuevo a cerca del sueño. Pensó si debía ser algún tipo de señal- o, como si Beth, ya no podía confiar en que ningún lugar se convirtiera en su casa. Ellos se habían quedado ahí más tiempo que en ningún otro sitio de los que se había quedado él desde la funeraria- tenían ahora una rutina- y el pensamiento le llenaba de ansiedad. Quería quedarse, así que parecía que con cada respiración, había un cierto resquicio de preocupación acerca de cuándo todo les sería arrebatado.
Daryl recogió los trozos de leña ya cortado y comenzó a colocarlo todo. Echó un vistazo hacia la ventana y podía ver el pelo rubio de Beth- su cabeza moviéndose con cada paso. Esa niña… Daryl exhaló un suspiro y volvió su atención a la tarea. No había ninguna razón para seguir fantaseando.
Cocinaron y comieron en calma. Hablaron un poco más sobre una salida al pueblo- decidiendo que mañana, si el tiempo aguantaba, podría ser el día perfecto para ello. Ambos estaban hambrientos y cansados, comiendo con rapidez. Daryl, se percató cómo Beth miraba con atención su sopa, ofreciéndole la mitad, para su sorpresa, ella aceptó.
Beth se puso en pie, a sabiendas de que Daryl apagaría el fuego y caminó hacia donde él se sentaba. Apoyó una mano en su hombro, y Daryl se giró, encontrando únicamente sus labios sobre los de él. Su respiración se atascó en su garganta y por un minuto su cerebro se apagó. No había nada más excepto ese segundo infinito. Sus dulces labios, presionados con comodidad sobre los suyos. Él abrió su boca, ligeramente, cuando Beth se echó hacia tras con tanta rapidez que se tropezó.
"Oh, Dios," dijo Beth. "¡Lo siento, Daryl! Sólo quería darte un beso en la mejilla y…"
"Yo… Yo no quise…" Daryl tartamudeó, el calor trepándole por la nuca hasta sus mejillas. Se sentía avergonzado y con el estómago revuelto y perdido- como si hubiera estado tan cerca de algo bueno y que le hubiera sido negado en el acto. "Solo, pensé que estabas intentando atraer mi atención."
"Bueno, no hay razón para que ambos nos disculpemos habiendo sido un accidente, ¿no?" Preguntó Beth, conectando su mirada a la de él con una expresión que no lograba él descifrar.
"Uh, claro," murmuró él.
Cuando ella se fue, Daryl presionó con fuerza sus nudillos contra sus ojos. Estúpido, estúpido, estúpido. Maldito imbécil, hijo de puta, Dixon. ¿Qué? ¿Creías que ella te quería? ¿Por qué si quiera intentaste besarla de vuelta? ¿Qué coño pasa contigo? Pero al margen de todas sus reprimendas, aún podía sentir su boca en la suya y sabía que jamás podría arrepentirse por ello de verdad.
[Nota: El título del poema es "Alto en el bosque en una noche de Invierno" de Robert Frost.]
Dicen que el 13 suele traer mala suerte pero... En este caso, ¿también se aplica?
Bueno, creo que puedo decir que éste era el capítulo que todas estabais esperando a que el resultado quizá no fuera el esperado. Esperado o no, con estos dos, en ese momento y a estas alturas, creo que es la única manera de que algo así pudiera ocurrir.
¿Qué pasará ahora? (Música de tensión xD)
¡Muchas gracias por vuestros comentarios y apoyo a la historia! Valentina, ya que comentaste como guest te contesto por aquí ;)
- Valentina: Me da que si con el anterior terminaste con dolor de garganta, tras leer este, habrás terminado afónica jajajaja Me alegra que te gustara y espero que este nuevo también. Gracias por leer y comentar!
Con esto y un bizcocho, nos vemos el próximo miércoles con el capítulo 14!
¡Ya es 1 de Octubre!
