Traducción autorizada del fic "Here&Now" de Heart Iconography ID 10336594.
Disclaimer: Todo lo relacionado con The Walking Dead pertenecen a Robert Kirkman y la cadena AMC.
Esta historia, sus personajes, sus voces, sus sentimientos son obra de la autora. Yo me limito a traducir sus palabras.
Advertencias: Violencia, Violación, abusos, lenguaje...
Agarros que vienen curvas.
Por aquí ya es miércoles así que... Aquí va el capítulo de la semana.
"¿Estás enferma, niña?" Preguntó Daryl inquieto.
Había encontrado a Beth en el jardín trasero, doblada sobre sí misma con la ardilla y las judías de la noche anterior a sus pies. Sus hombros guardaban esa tensión que tan bien conocía de noches de borrachera – su estómago estaba vacío, pero su cuerpo aún no había captado el mensaje y aún estaba intentando deshacerse de lo que fuera que le estaba enfermando.
Beth se volvió hacia él, rostro pálido, limpiándose la comisura de la boca con la manga de su camiseta.
"¿Por qué piensas eso?" Dijo ella irritada.
"El vómito." Dijo Daryl sin tapujos. "¿Crees que tienes fiebre quizá?"
"No lo sé."
Daryl se acercó a ella y apoyó su mano contra la frente de la joven antes de que pudiera procesar del todo lo que estaba haciendo. Sus ojos azules buscaron los suyos mientras cambiaba el peso de su cuerpo de un pie a otro. Daryl intentó sonreírle, pero tenía la sensación de que más bien el resultado había sido el contrario.
"No estás caliente," dijo él. "¿Terminaste? Deberías estar dentro. Puedo buscarte un cubo o algo".
"Perfecto." Murmuró Beth para sí.
Beth rodó los ojos cansada y le dejó que le guiara al interior de la casa. La pareja caminó con calma, ella apoyándose en él. Cuando alcanzaron las escaleras Daryl la cogió en brazos sin preguntarle; le hizo recordar la ocasión en que ella se había torcido el tobillo- antes de que todo el dolor y la pena se apoderaran de ella.
Cuando le depositó en la cama, inmediatamente ella se hizo un ovillo, rodillas contra el pecho. Después de asegurarse de que estaría bien, Daryl salió en busca del cubo, por si las moscas. Beth le había dicho que no pensaba que volviera a vomitar, pero por poco que fuera la molestia de limpiar el desastre que provocara, Daryl sabía que Beth se moriría de vergüenza si pasaba.
Estaba dormida para cuando Daryl regresó. Estar enfermo tenía ese poder sobre la gente. Dejó el cubo cerca del cabecero de la cama, y se quedó de pie inquieto, mirándola. Daryl no pudo evitar pensar si ella se sintió tan asustada cuando él estuvo enfermo. Ya estaba planeando una salida al pueblo. A por medicinas. Intentando pensar una forma en la que ella estuviera protegida a solas; sabía que ninguna idea sería lo suficientemente buena.
Maldita sea, Beth, pensó Daryl, ¿nunca puedes tomarte un respiro?
Durante la semana siguiente Beth no empeoró, pero tampoco mejoró. Él no sabía cómo encarar el asunto. Beth parecía estar indispuesta un tiempo, y entonces insistir en que se sentía bien. Ella no le escuchaba cuando él le decía que descansara- no quería quedarse en la cama- le pedía que le dejara cumplir con su parte, aunque fueran cosas pequeñas, hasta que mejorara de la gripe.
En ocasiones le veía a ella de pie frente a la ventana de la cocina mirando al exterior. Los ojos de Beth adquirían esa mirada perdida, como si estuviera sumida en sus pensamientos de forma tan profunda que él era incapaz de seguirlos. Que nadie era capaz de seguirlos. Como si ella los hubiera encerrado bajo llave, con fuerza. Daryl siempre podría preguntarle qué pensaba, pero ella simplemente le ofrecía una sonrisa hermética, y decía, nada.
Esa noche Beth comió ligero, jugando con su comida- probablemente pensando que al día siguiente volvería a verla. Daryl se masajeó el puente de su nariz, intentando luchar contra el dolor de cabeza. Había estado peleando consigo mismo sobre la salida al pueblo, diciéndose que si ella aún no había mejorado, tendría que ir. Y ahora, ahí estaban, Beth igual, y él sin ganas de dejarla sola por su cuenta.
"Estaba pensando…" Dijo Daryl, "en ir a por suministros. Intentar encontrar alguna medicina. Algo."
"De acuerdo", dijo Beth de forma apresurada. "¿Cuándo vamos?"
"No vamos," dijo Daryl tajante. "Estás enferma. Necesitas descansar."
"Oh, no serás capaz, Daryl Dixon," dijo Beth, sus ojos encendidos clavados en los de él. "Voy a ir, y no vas a poder impedirlo."
"Beth, joder," prácticamente le gruñó, "¿no puedes ver que no es buena idea que andes por ahí ahora mismo? ¿Qué pasa si nos atacan y estás demasiado preocupada soltando hasta el hígado como para poder hacer nada?"
"Puedo cuidarme de mí misma. Un virus estomacal no me va a detener. He estado peor. Mucho peor."
"Lo sé," dijo Daryl. "Pero no es necesario que te pongas en peligro y…."
"¿Pero debería dejar que fueras tu solo?" Dijo Beth con una risa sarcástica. "Puedes llevarme contigo, o puedes esperar a que se me pase."
"¿Estás segura? ¿Estás segura de que estarás bien?"
"Sí."
"Bien," aceptó Daryl. "Joder, niña, ¿cómo diablos siempre me metes en estos fregados?"
Daryl vio a Beth mirando el edificio donde la habían mantenido secuestrada. Mierda. Ese pueblo era el único sitio cerca de la casa, y la camioneta se estaba quedando sin combustible. No había tenido opción. Daryl apoyó con cierta reticencia una mano sobre su hombro. Más adelante, un caminante zigzagueaba entre coches abandonados al haberlos avistado.
"Vamos," dijo Daryl silencioso.
Beth tenía su cuchillo en la mano y caminaba detrás de Daryl. Cuando tuvieron que pasar junto al caminante, Daryl le disparó, y se detuvo para recoger la flecha. Recorrieron otra calle, y otra más, acabando con los caminantes uno a uno hasta que dieron con una farmacia.
"¿Tu linterna tiene aún pilas?", le preguntó Daryl, encendiendo la suya.
"Aha", respondió Beth siguiéndole sin vacilar.
El ventanal de la tienda estaba roto, pero rejas de hierro impedían que nadie entrara. La puerta de todos modos, estaba rota- las verjas quitadas. Daryl se detuvo por un minuto escuchando cualquier ruido proveniente del interior. Asintió en dirección a Beth para que le siguiera.
"Bien, vamos a coger cualquier cosa que nos sirva," dijo Daryl. "El sitio parece haber sido saqueado varias veces, veremos con qué nos encontramos."
"Estaba pensando," dijo Beth con voz pequeña, "creo que debería revisar, esto, la zona femenina…"
"Uh," Daryl respondió, "¿estarás bien?"
"Tengo mi cuchillo y mis trucos de la calle," le dijo ella en broma.
"Bien," transigió Daryl. "Voy a inspeccionar la parte de atrás. No creo que nada bueno siga por aquí, pero mejor echar un vistazo."
Daryl la dejo, y se encaminó hacia la parte trasera de la tienda. Daryl sofocó su ansiedad por dejarla sola; podía cuidarse ella misma. Tenía que dejar que se cuidara sola. Ella está bien, se aseguró a sí mismo. Detrás del mostrador encontró un bote de penicilina, y algo de medicación. Los metió ambos en su bolsa. Encontró Tylenol, Advil y tiritas en el primer pasillo. En el siguiente, encontró Gravol, y remedios para la gripe. Cogió cuantos entraban en su bolsa, intentando no pensar en su buena fortuna- sintiendo en el fondo de su ser que en cuanto algo bueno pasaba, acarreaba su coste.
De forma repentina escuchó algo caerse. Daryl salió disparado hacia el sonido antes de que si quiera hubiera terminado. Para cuando llegó junto a Beth, la encontró allí, encima de una estantería volcada. A su alrededor había una pila de cajas: Primera respuesta, Respuesta, Clearblue, Accu-clear, Test de embarazo.
Daryl alzó la vista con lentitud hacia ella. Beth asía con fuerza una caja en su mano – una caja igual que las que estaban en el suelo. De repente, todo encajó. Su malestar, su cansancio, sus cambios de humor. Beth miró hacia otro lado, para volver después su mirada hacia él, y de nuevo la clavó en el suelo.
"Yo… yo solo estaba… Los tiré… Los estaba recogiendo," tartamudeó Beth.
"Beth…", dijo Daryl con suavidad. "¿Estás…?"
Ella se echó a llorar.
*Música de tensión*
Creo que es hora de que empecemos a santiguarnos, a rezar un rosario, ponerle velas a la virgen o que sé yo ya qué hacer! ¿Será la sospecha de Daryl, cierta? ¿Qué pasará? ¿Vuestras uñas aguantarán 7 días más?
Mil gracias de parte de la autora (sigue flipando la pobre criatura con vuestros reviews y agradece y se alegra de que lo estéis disfrutando) y de mi parte también. Me encanta ver vuestros pensamientos sobre este par.
- Valentina: Creo que de esta nos matas a las dos o algo jajajaaja
Tengo que comentaros una cosilla antes de que se me olvide: el final está cerca… Pero no el final definitivo ;) Ahí lo dejo.
¡Espero hayáis disfrutado de la premiere de la Quinta Temporada! ¡Nos vemos!
