Encuentro.
Resurgir. "Creyó entender un sutil mensaje por parte de su fallecido esposo; ella no importaba".
Advertencias: Ninguna.
Notas: Todo de Toriyama y Toei.
El hecho de que Goku haya decidido quedarse muerto la afectó de sobremanera, aunque eso era obvio. No estaba segura de cómo o cuándo logró salir adelante y superar todos los amargos sucesos de su vida marital, pero sospechaba que había sido cuando se enteró que estaba embarazada. El pequeño Goten había sido su salvavidas, de eso estaba segura.
Los siete años que siguieron a la llegada de Goten habían sido más calmos, y Milk incluso había llegado a pensar que todo estaba superado, que había logrado enterrar todo lo que alguna vez había sentido por Goku en el fondo de su pecho. Incluso se permitió entrenar al niño en las artes marciales.
Y luego, le llegó la noticia. Goku volvería. Un día. Se permitió alegrarse, más por el hecho de que Goten conocería a su padre. No podía negarle eso a su pequeño, no después de todo lo que ella misma le había dicho sobre Goku. Así que asistió al Torneo, sintiéndose levemente ofendida.
Creyó entender un sutil mensaje por parte de su fallecido esposo; que ella no importaba. No había podido venir ni para el nacimiento de su segundo hijo, pero sí para demostrar sus habilidades. Enfrentarse a Vegeta y demostrar lo fuerte que se había puesto era, al parecer, su único objetivo en aquel encuentro.
Sin embargo, decidió callar, mientras todos esos sentimientos que había creído enterrados resurgían en su pecho, y la lastimaban.
