Gracias por sus comentarios ^-^, intentaré subir los capítulos rápidamente para que puedan seguir leyendo esta historia. ¡Disfruten!
Las luces de neón me cegaban, sentía el sudor bajar por mi rostro. Me gustaba lo que estaba sintiendo, hoy dejaba ir a Senpai, ya no me aferraba a él. La música invadía mis sentidos y me dejaba llevar por ella.
-Hola, guapo- alguien murmuró en mi oído. Giré para ver quién era y me sorprendió encontrarme con un chico muy atractivo. No era tan atractivo como Senpai…pero esas comparaciones eran innecesarias ya que yo estaba libre y necesitaba comenzar a ver el mundo con diferentes ojos.
-Tetsuhiro Morinaga- dije mientras lo observaba de cabeza a pies
-Matsuri Ryo- sonrió. No podía ver con claridad por las luces pero el chico parecía de revista. Era un poco más alto que yo, delgado (y con una cintura pequeña) pero sus músculos estaban definidos. Tenía el cabello amarrado.
-¿Qué haces solo? Un hombre como tú debería estar rodeado de chicos.- me dijo coquetamente
-Pues, quería disfrutar mi nueva soltería…-
-¿Ah sí? Entonces, ¿podría acompañarte en tu festejo?-
-Adelante-
Comenzamos a bailar, me tomaba de la cintura y podía sentir su cuerpo. Al ritmo de la música movíamos nuestros cuerpos que cada vez dejaban menos espacio entre sí. Me acerqué a él y lo besé. Acepto mi beso sin estrujarse como lo hacía Senpai, sus manos se escondieron entre mis cabellos, sentía el movimiento coordinado de nuestras lenguas jugando.
-¿Quieres irte de aquí, Ryo?- finalmente dije
Ryo se limitó a guiñarme el ojo y me tomo de la mano. Él no tenía miedo de quererme por hoy, no temía que alguien le dijera algo sobre sus preferencias sexuales. A él ¡le valía! ¡Le importaba un carajo, no como a Senpai!
Tambaleándonos mientras nos besábamos llegamos a mi habitación, -Vaya, Morinaga tienes un apartamento genial. ¿Quién vive aquí?-
-Mi Senpai, pero no está y no estará en muchos días- sonreí
-Ah, y ese Senpai…-lo corté mientras tocaba su pecho. No quería hablar de Senpai y aunque me costaba reconocerlo, no quería que el supiera de Senpai porque me darían celos que otro hombre le prestara atención. Comencé a quitarle la camisa, pude ver que tenía un cuerpo hipnotízate, con tan solo verlo sentí el calor subir por mi entrepierna. El comenzó a besarme el cuello y quitarme la playera, me empujó contra la pared y comenzó a frotar su pierna en mi miembro. Yo…ya no podía. Estaba muy excitado.
-¿Arriba o abajo?- dijo con una sonrisa pícara. Había olvidado que con Senpai estaba tan acostumbrado a yo penetrar que olvidé que con otra persona sería completamente distinto.
–Arriba- dije. Le pedí que se recostara, podía ver su miembro totalmente erecto, comencé a bajar por su cuerpo hasta llegar a su hombría, comencé a lamer la punta mientras escuchaba sus gemidos, después lo introduje en mi boca y continúe haciéndole sexo oral. Empecé a prepararlo, metí dos dedos y vaya, estaba muy lubricado. –Parece que ya estás listo para mí- dije lo tome del cabello para quitarle la liga, no era tan largo como el de Senpai pero aun así caía sobre sus hombros. Ryo tenía el cabello negro que contrastaba con su piel blanca. Era hermoso de ver, pero sólo eso. Lo penetré con suavidad mientras tiraba de su cabello, después aceleré el paso mientras el hacía movimientos coordinados, nos corrimos casi al mismo tiempo. Me acosté a un lado de él y nos quedamos viendo hasta que escuché la puerta principal abrirse.
Rápidamente tome mi ropa interior, mi corazón estaba acelerado. ¿Serían ladrones? Tenía miedo, pero mientras me asomaba pude ver que era Senpai.
-¿Q…qué haces aquí?- pregunté sobresaltado.
-Ah, Morinaga. Olvidé ropa interior, sé que es tarde pero apenas comenzaba a abrir mi maleta para los días que estaré con mi hermana, apenas terminé con unos reportes y como apetecía tomar una ducha por eso vine a esta hora.-
No sabía que decir, pero no tuve que decir nada ya que Ryo fue quien rompió con el silencio,
-¡Oye guapo! ¿No vas a volver a la cama? No sé tú pero podría disfrutar de otra ronda-
Senpai se quedó perplejo, corrió a la habitación y encendió la luz para ver a mi invitado. Inmóvil se quedó, estaba sonrojado al ver a Ryo acostado en mi cama cubierto por tan solo una sábana. Observó su cabello negro caer sobre la almohada y su piel sobresalir del fondo azul marino.
-¡Quién carajos eres!- gritó
-Soy Ryo, ¿tú quién eres para hablarme así?- contestó mientras se levantaba de la cama
-Pues yo vivo con Morinaga, ¿entiendes?-
Ryo soltó una pequeña carcajada, -Pues Morinaga me dijo que celebrara su soltería, así que supongo hablaba de la relación contigo. Disculpa, pero él es libre de acostarse con quien quiera-
Senpai se acercó a él, Ryo se levantó de la cama completamente. Ryo era más alto que Senpai, podía ver como se sonrojaba más de cólera. -¡No me importa! Pero aquí no quiero a homosexuales. No en mi casa. ¡Lárgate!-
Ryo volteo a verme, -¿Quieres que me vaya?- preguntó buscando que lo apoyara
No sabía qué hacer. Había causado un problema…no, yo no había causado nada. Senpai y yo ya no éramos nada, no tenía por qué obedecerlo, esta también era mi casa.
-No, de hecho me gustaría pasaras lo que resta de la noche aquí.- dije volteando a ver a Senpai.
-Oi, Morinaga… ¡eres un idiota! Yo no quiero vivir contigo, no voy a tolerar el que traigas a tus amantes aquí, tú vives conmigo y sí quieres que eso perdure no puedes traer a cualquiera.
Ryo perdió la paciencia y empujo a Senpai contra la pared, -Escúchame bien, apenas conozco a Morinaga pero no toleraré le hables así. El único que arruinó todo fuiste tú, eres una persona demasiada amargada-
Senpai pateó a Ryo en la entrepierna, este se encorvo por el dolor. Senpai me tomo del brazo para sacarme de la habitación, tenía los ojos llenos de lágrimas.
-¿Crees que es fácil para mi idiota? ¿Crees que es fácil dejarte ir? Estoy sacrificando tenerte en mi vida para poder tener algo que deseo mucho pero eso NO LO HACE FÁCIL. Sí tan solo… ¡si tan solo hubieses sido mujer!- me golpeó en la cara y salió corriendo cerrando con un portazo el apartamento.
