"Garry" ¡ya lleva un año en fanfiction!
Además, también llevare un año aquí —Gracias por leer— como regalo a eso, el capítulo de hoy será más largo.
Disfrútenlo
Mary:
¿Ese era Garry? El idiota que había pasado corriendo y gritando como niñita, ¿era Garry?
¡¿Ese idiota había dejado sola a Ib?!
¡¿Qué demonios pensaba?!
¿Dónde estaba Ib ahora?
¿Qué había pasado para que hubiera salido corriendo así? ¿Por qué el estúpido muñeco grande lo perseguía?
¡Agg! ¡Tantas preguntas que nadie podía contestar!
Eso sí, cuando vea al pelo morado, le daré un buen golpe que hará que siempre recuerde mi nombre.
¿Qué debería hacer ahora? ¿Seguir con el plan o buscar a Ib antes? ¡Ambas cosas son importantes para mí! ¡¿Qué debería hacer?! ¡¿Qué debería hacer?!
Tenía que pensar bien las cosas antes de dar un paso más. Por un lado, Ib estaba sola y ella no sabría cómo defenderse de Masao —sin decir que era algo torpe y boba a la hora de correr o iniciar pelea— y… por el otro lado, mi cuadro. Mi cuadro era mi vida y no podía dejar que nadie más que yo lo tocara, bueno, nadie más a partir de hoy.
Según el muñeco azul traidor —que ahora me abandono por el tonto de Garry— había dicho que el cuarto de Masao estaba a solo unos pasos de donde me encontraba, podría apurarme, tomar mi cuadro, esconderlo en algún lugar seguro y después correr en busca de Ib.
¡Sí! ¡Eso hare!
Solo espero que Ib esté bien… o ¡Garry sufrirá por haberla dejado sola!
Capítulo 17.
Garry y la rosa azul.
-¡encontraste la llave!
-JoJoJoJo
-¿q-qui-quieres decir que la llave… la llave es, es esta rosa?
-¡sí!
¿Por qué aparecía la rosa de nuevo? Esto significaba que… tenía la posibilidad de salir a mi mundo o ¿Qué era exactamente? ¿Por qué ahora? ¿Se supone que debo tomarla? No, no podía. Si lo hacía no podía cuidar a Ib, mis pétalos caerían por más que luchara por cuidarla y eso terminaría mal… aunque pensándolo un poco mejor, ¿las cosas cambiarían? Ya estaba atorado aquí, tomar la flor y volverme vulnerable de nuevo no cambiaba nada, si mis pétalos caían, volvería a caer aquí. No había mucho drama.
Pero, no quería tomarla… en el fondo aún tenía la esperanza de poder salir de la galería, pero si me hacía esperanza alguna, no conseguiría pensar en lo demás, la promesa de sacar a Mary e Ib juntas. Por más que odie admitirlo, Mary merece salir de aquí también. Estuvo con Ib mucho tiempo fuera de la galería y viendo las cosas —como estaban ahora— la galería no era tan mala, había conocido a muchos seres y cuadros extraños, incluso comenzábamos a ser amigos.
Si, en definitiva. Mary era quien debería salir de aquí, ella debía estar con Ib y seguir cuidando de ella como lo había hecho desde hace un buen tiempo.
-¿Qué haremos, Garry? ~
Pregunto muñeco azul mientras seguía mirando la rosa que ahora tenía un resplandor alrededor de ella.
-no la tomare.- conteste completamente seguro y en ese mismo instante la rosa que estaba frente a nosotros de evaporo en polvos de color azul brillante.
-pero Garry, esa rosa…~
-no creo que haga cambiar algo, después de todo, ya soy uno de ustedes, ¿no? además, si pierdo mis pétalos, quedaría en la misma posición en la que ahora esto, ¿no? y… si la hubiera tomado, ¿de que serviría?
Muñeco azul se quedó callado sin saber que responder.
-Garry es bueno, debería salir de aquí~
Dijo bajando la mirada al suelo.
Di un largo suspiro por ese comentario. Que más hubiera querido yo eso.
-bueno, eso dependerá de cómo las cosas salgan.- le dije un poco más animado.- ahora vamos por Ib y Mary que ahora… ¡oh por los cielos! ¡Están solas! ¡Dejamos solas a las chicas!- grite alarmado, luego una risita se escuchó detrás de mí. El falso muñeco azul seguía aquí, apoyando su cabeza en la mano como si estuviera entretenido viendo que hacíamos nosotros.
-Garry es divertido~
Dijo y di un paso atrás asustado, no, otro más no.
-¡sí! ~
Grito muñeco azul poniéndose de pie y luego señalándolo duramente.
-¡y lo vi primero que tú! ~
El falso muñeco azul torció su boca de hilo y se bajó de la mesita con ágil salto.
-eres malo, hermano~
-JiJiJiJiJi~
Muñeco azul y yo vimos como el falso muñeco azul se iba por una puerta de su medida y desaparecía entre una de las paredes oscuras. No sabía que ellos tuvieran puertas para sí mismos, nunca las había visto antes.
-muñeco azul, tu puedes hacer eso.
-JiJiJiJi pero solo quepo yo~ Garry está muy gordo~
Dijo burlándose y no pude no molestarme.
-bien, eso no importa, sal de aquí por esa puerta, quiero que vayas y busques a Ib y a Mary.
-¿y tú? ~ ¿Qué harás tú aquí solito? ~
-yo saldré por este lado.- señale la puerta por donde habíamos entrado. Era hora de poner mi plan en marcha.
-pero, ¿y mama muñeco? ~
-él ya se fue.- aunque de eso no estaba muy seguro me sorprendió la forma en que lo dije, tan confiado, y lo mejor fue que muñeco azul me creyó.- intentare llegar con ustedes lo más rápido que pueda. El plan A obviamente no podrá llevarse a cabo como lo planeamos, así que usaremos el plan B.
-¿Cuál es el plan B? ~
Pregunto curioso luego de verme un rato.
-tú debes ir por Ib antes que nada, llévala con Mary. Cuando hayan tomado el cuadro vayan con cabeza de maniquí y quédense con él hasta que yo llegue.
-¿y tú que harás? ~
-ir por los cuadros.
-¿cuadros? ~¿Qué no eran solo dos? ~
-yo me entiendo.- dije intentando restarle importancia.- pero recuerda, ve por Ib antes que nada y luego por Mary, ¿entendido? Tú cuidaras de ellas por ahora.
-¡sí, señor! ~
Grito dando un saludo como soldado y sonreí.
Solo a muñeco azul se le ocurrían esas cosas.
-bien, entonces. ¡Vamos!
-¡sí! ~
Grito corriendo hacia la puerta y desapareciendo de la habitación en segundos. Me quede solo en la oscuridad, en silencio y pensando en mi próximo movimiento.
Antes había dicho que mi cuadro no importaba y de hecho no lo hacía, pero podía ser de utilidad en estos momentos. De mucha utilidad, aunque fuera demasiado arriesgado para mí. ¿Qué significaba estar y no estar en esta galería? ¿Si desaparecía de aquí, no era lo mismo que había hecho ya antes?
Justo como la flor azul que se desvaneció en el aire, los demás cuadros olvidarían que alguna vez estuve aquí. Dudar ya no era bueno, en este punto debía sacrificar todo por ellas para lograr que salieran de la galería a salvo.
Ib.
Escuche los gritos de los muñecos y de Garry, también una voz aguda que había hecho temblar el suelo. No sabía que era lo que pasaba pero algo de esto me hiso recordar la vez que encontré a Garry en el suelo platicando con unos muñecos azules.
Eso era extraño, su comportamiento con "el conejo" cuando había dicho que nada de ellos le gustaban y luego, portándose como si fueran amigos de toda la vida… pero en fin, eso era pasado. Ahora lo que pasaba en esa habitación me preocupaba.
¿Dónde estaba Garry? ¿Por qué no salía? ¿Por qué no se escuchaba ya ningún otro ruido?
Él dijo que buscara a Mary y que me escondiera pero no podía hacer ninguna de las dos cosas, no quería dejarlo aquí como lo había hecho antes. Por más que intentara hacer algo para ayudar, siempre terminaba siendo cuidada por ellos. Por Mary y por Garry. Ambos luchando con los demás, protegiendo que nadie toque mi rosa, cuidándome de Masao.
¿Por qué no podía ser útil y ayudarlos a ambos?
Muy en el fondo sabía que si no hacía nada, perdería a uno de los dos… y no podía permitir eso.
¿Era egoísta querer estar con ambos? ¿Querer que Mary y Garry se quedaran conmigo por siempre?
Si era egoísta, no me importaba mucho… debía hacer algo, pensar en algo para lograr salvar a los dos, a mi e incluso a Masao.
Quizás Masao solo está herido con Guertena.
Realmente no sé nada de él, solo quien lo pinto.
Y si… ¿solo está asustado? Después de todo vivió muchos años fuera de la galería; quizás su cuadro lo une a este lugar y por eso quiera recuperarlo, podría ser que solo quiera ser libre pero que teme que intenten algo contra su cuadro y terminen con él o algo así, no estoy segura. Como dije, no sé nada de él y ahora que lo pienso me da mucha tristeza.
Si él y Mary se hubieran conocido antes, quizás ninguno de los dos estaría tan solo.
Masao:
Llegue frente a mi puerta, mi hermosa puerta negra seguía igual como la recordaba.
Como la odiaba, todo, este lugar; me ponía enfermo con solo pensar en ese horrible cuarto oscuro.
¿Por qué yo?
¿Por qué la rosa negra?
¿Por qué el retrato olvidado?
¿Porque ser olvidado?
¿Porque él me había hecho esto?
Darme ese título tan, triste, miserable, infeliz… tan vacío.
Siempre lo odie, ese nombre me hacía hervir la sangre, me hacía querer destruir todo lo que él había creado en esta galería… después de todo yo era el retrato olvidado ¿qué mejor terminar con todos los demás cuadros y tener la galería para mí?
Años tratando de olvidar esos días. Lo único que hacía era quedarme en este estúpido cuarto oscuro sin hacer nada, por eso quise salir al mundo y conocer algo más que solo esas cuatro paredes frías. Fue un sueño que se convirtió en obsesión rápidamente, miraba entre los cuadros para ver el exterior y cada vez que lo hacía, la idea de huir me gustaba cada vez más.
No dude cuando tuve la primera oportunidad, no me importo lo que pensaran, dijeran o sucediera de aquí en adelante, era mi vida, y por mi vida haría cualquier cosa, ser libre y conocer otro lugar que no fuera la galería de Guertena; por eso todo valía la pena.
Y ahora necesitaba mi cuadro, uno de los detalles que había dejado pasar hace ya 50 años.
No lo había pensado hasta hace unos años atrás; mi vida corría riesgo en esta galería, mi cuadro estaba en las manos de todos ellos, ellos podrían desaparecerme del mundo en cualquier momento. Si quería seguir disfrutando de la libertad en el otro mundo, tenía que buscar mi cuadro y mantenerlo a salvo por mi cuenta.
Y eso haría.
Di otro paso frente girando la perilla pero justo en el momento de abrir la puerta escuche pasos detrás de mí y gire para encontrarme con la rubia, acercándose lentamente sin verme aun.
Perfecto, con el cuadro que menos quería encontrar.
-Mary, pero que sorpresa verte aquí.- salude dándole una sonrisa de lado. Ella se detuvo de inmediato con sus ojos bien abiertos.- lastima, llegas tarde. Yo tomare el cuadro primero.
-¡ni lo pienses, imbécil!- grito furiosa dando un paso hacia mí.
-será mejor que cuides esa boca tuya.- dije metiendo la mano al bolsillo del saco y sacando unas enormes tijeras.- estas cosas están filosas.
Ella arrugo el ceño y dio un paso atrás, volviendo al lugar de antes. Yo sonreí al ver lo obediente que podía llegar a ser, lo que me hiso pensar en algunas cosas que podían serme de ayuda. Mire a la rubia con cautela mientras me fulminaba con la mirada como si con eso pudiera quemarme el alma, solo sonreí y cerré la puerta detrás de mí.
-no te saldrás con la tuya.- murmuro, lo que me causo gracia y comencé a reír.
-no creo que logremos nada estando los dos aquí, yo sé que tu no me dejaras entrar a tomar el cuadro ni mucho menos salir cuando lo tenga en las manos.
-así es.
-y por eso.- seguí avanzando lentamente hacia ella, haciendo que retrocediera por el temor de hacerle algo con mi arma.- estaba pensando, creo que es una buena idea, tanto para ti como para mi.- Mary me miro sin saber que hacer o decir y sonreí al ver que por lo menos no intentaría nada hasta que le dijera lo que pensaba.- bueno… ya que ambos somos cuadros de Guertena y que nacimos en el mismo "mundo", ¿Qué te parece si me ayudas con mi cuadro y yo con el tuyo? Después de todo, yo sé que tú también estas preocupada por eso, ¿no es así? Así que… si tú me ayudas, yo puedo hacer lo mismo contigo.
-no lo hare.- contesto de inmediato y la mire enfurecido.
-creo que no estás pensando bien las cosas pequeña hermanita.
-¡cállate, que no somos hermanos!
-fuimos pintados por el mismo hombre, ¿no?.- le dije encogiéndome de hombros.- supongo que eso nos lleva a ser parientes, como todos los de aquí… hermanita.
-¡claro que no! ¡Mi única hermana es y será siempre Ib!
-¡jajajaja! Esa chica no es y no serás nunca su hermana, ¿sabes por qué? porque tú no eres HUMANA, eres solo un cuadro como yo, tan frio, tan simple… basura para muchos. En cambio yo, yo si soy como tú, se por lo que has pasado incluso pensado al estar en este horrible lugar, se cómo deseabas salir de aquí, conocer lugares más allá de esta galería. Somos cuadros de ese cretino de Guertena, lamentablemente todos venimos del mismo hombre lo que nos vuelve una especie de parientes entre nosotros.
-oh cállate, que no estoy para clases de un tipo como tú.
-de acuerdo, la verdad eso me tiene sin importancia. Lo que quiero es una charla de cuadro a cuadro y eso te conviene a ti también.
-¡ya te dije que no te ayudare!
-¿crees que ese chico Garry cumplirá con su promesa de sacarte de aquí?- la rubio reacciono a la pregunta justo como lo esperaba. Era tan fácil saber lo que pensaba, pero tenía que darme prisa, los minutos corrían y si no me apresuraba no sabía quién más vendría después y eso sería una desventaja para mi.- ¿en verdad piensas que Garry no se vengara de ti por haberlo dejado encerrado hace 9 años? ¿Qué pensarías si te dijera que fue el quien planeo traerte de regreso a esta galería? ¿Sabe el donde está tu cuadro? dime Mary, ¿puedes confiar en él?
Nos quedamos en silencio los dos, solo mirándonos a los ojos. Ella no reaccionaba, seguía meditando las preguntas que le había hecho. Estaba seguro que la duda comenzaba a nacer dentro de ella, debía escoger ahora con quien ir y con quién no. la única salida que podía llegar a salvarla en estos momentos era que aceptara mi ayuda. No había otra manera para que saliera de esto, si no lo aceptaba, la haría desaparecer sin ningún remordimiento.
-¡ah! ¡Tú maldito!- grito de pronto asustándome por unos segundos.- ¡Ya me mareaste con tu parloteo! ¡Eres igual que la madre de Ib, dando sermones y eso! ¡Claro que no te voy ayudar!... ¿sabes cuál es la diferencia entre Garry y tú? Que en él, aunque lo odie y me ponga de mal humor siempre, sé que cumple con las promesas que hace. ¡Se lo prometió a Ib! ¡Y eso para Garry es una regla que debe cumplir porque es por Ib! En cambio contigo, te diré algunas cosas… ¡no te conozco en nada y no somos hermanos! ¡Trataste de golpear a Ib y eso jamás te lo perdonare! ¡Lastimaste a mi muñeco favorito! Y ahora tratas de confundirme la cabeza para ir contigo, ¡pues no! si debo escoger entre tú y Garry, ¡escojo al cabezón!
-muy mal Mary.- no debí dejar que su respuesta me importara pero estaba cansado. Ya no importaba si no la convencía o no. Otro desprecio más, estaba harto.-muy mal.- volví a repetir caminando directamente hacia ella con las tijeras apretadas en mi puño.
-¡AHORA!- grito la rubia en el momento que escuche pasos corriendo hacia mí, rápido me gire para ver quiénes eran los que venían, pero no logre ver sus rostros porque unos cuerpos se me echaron en sima. No eran personas, eran las estúpidas maniquís.
Red:
¿Dónde podía encontrar a la chica esa? Masao solo me había dicho que debía entretenerla hasta que el lograra sacar su cuadro de esa habitación.
Pasaron varios minutos mientras pasaba por los pasillos sin poder encontrar a nadie, y así fue durante un buen rato hasta que se escuche unos gritos y golpes cercas de donde yo estaba. No le hubiera dado importancia, hubiera pensado que era Masao encargándose de alguien, no hasta que vi como el enorme muñeco cruzaba justamente un pasillo frente a mí. Lo seguí por detrás con mucho cuidado de que me viera, se podía molestar muy fácilmente si me descubría siguiéndolo.
Algo de ese enorme muñeco me desagrada, su forma de ser, tan explosiva. Nunca nadie podía acercarse a él sin que este quisiera hacerte algo. Nunca me agrado, cree que es el único que en verdad me desagrada, no espera, Mary me desagrada más.
El muñeco grande se paró frente a una puerta, dio un fuerte golpe y luego se quedó quieto observando.
¿Qué o quién estaba en esa habitación?
¿Y si adentro estaban esa chica que Masao me había encargado, o Mary o Garry?
Espera, no, quizás era Garry. La última vez escuche que había caído en la trampa de ese muñeco, posiblemente esta vez logro huir lejos antes de que lo atrapara. Sí, eso era.
No me quise quedar, no me interesaba lo que pudiera pasarle a ese chico. Aunque se había portado muy amable conmigo, nunca me llego a interesar como mis hermanas lo hicieron con él, era lindo, amble y justamente el bobo que mis hermanas querían. Pobre de él cuando lo persiguieron días y noches sin detenerse a descansar, yo solo me reía y solo de vez en cuando lo ayudaba a ocultarse en algún lugar.
Podría decir que era un amigo, pero si él, Mary, la otra chica o mis hermanas querían lastimar a Masao, me convertiría en una enemiga. No importara lo que pasara. Masao siempre estuvo solo en esa habitación sin nadie que le ayudara… hasta que me conoció a mí. Hubo un tiempo en que Masao fue amable conmigo y me trataba como una verdadera amiga y su fiel acompañante pero duro poco, después lo ayude para que el pudiera salir del mundo creado, por más que me doliera y no quisiera, lo hice.
Me había encariñado mucho con él en tan poco tiempo, mis hermanas supieron que sentía algo más que cariño por Masao, inmediatamente quisieron que me alejara y que volviera a pasar tiempo con ellas pero ya no me importaban sus juegos, lo que más quería era pasar el rato con él.
-¡ya te dije que no te ayudare!
Escuche gritar a Mary y me detuve para poder ver bien el lugar donde se encontraba.
Las voces seguían y pude escuchar perfectamente la voz de Masao.
¿Había caminado en círculos? Se supone que iríamos por diferentes caminos. Me acerque lentamente hacia la pared y me asome. Masao estaba delante de su puerta y Mary estaba frente a él, no lo dejaría ir a ningún lado. Lo tenía atrapado. Debía hacer algo, pero debía esperar y ver el momento indicado para salir.
Vi lo que Masao planeaba, sembrarle la duda a Mary, creí que lo lograría por un momento pero entonces ella grito, diciendo cientos de cosas que no entendí. Todo volvía a complicarse, de pronto Mary grito AHORA y las maniquís salieron corriendo directo a Masao. Lo tumbaron al suelo poniéndose sobre el para que no escapara.
¿Qué podía hacer para ayudarlo?
Eran muchas y yo solo tenía dos manos.
Masao se movía tratando de zafarse de ellas mientras insultaba en cientos de formas a Mary. Le vi hacer un gesto de dolor, algo había pasado… el tenia algunas armas en su saco, quizás se había lastimado con alguna.
¡Tenía que hacer algo pero ya! Pero lo único que había alrededor eran cajas que los muñecos usaban para jugar, algo debía haber ahí. Busque y rebusque en cada una de ellas y en la última caja, la más escondida de todas, estaba un enorme cuchillo —posiblemente de Masao—.
-¡no iras muy lejos! ¡Saldré de aquí e iré por ti!- grito Masao histérico y el pánico comenzó a invadirme. Nunca lo había escuchado así.
Salí de mi escondite y algunas maniquís giraron para verme. No entendía como es que veían, pero eso no era importante ahora. Encaje el cuchillo en pierna de una de las maniquís y el plástico inmediatamente crujió haciendo un hoyo hueco, no salió sangre o pintura como pensé que pasaría, la maniquí reacciono poniéndose de pie de un salto pero cayó al suelo en cuando su pie herido toco el piso haciendo que el hueco se abriera más. En ese momento mire a Masao y este me sonrió. Levante el cuchillo lista para clavarlo en otra maniquí pero estas se levantaron en sincronía y salieron corriendo como manada, levantando sus brazos y despareciendo.
-bien hecho.- fue lo único que dijo mientras se levantaba ágilmente justo cuando Mary salía del cuarto con un pergamino en sus manos. Nos miró con los ojos bien abiertos y luego se quedó tiesa en su lugar.-bueno… creo que gane.
CONTINUARA...
¡Perdón por la tardanza!
Ya más de varias semanas sin publicar nada de este fic
Tengo algunas cosas que hacer y no me he puesto a revisar los capítulos que hice, tengo todo revuelto y mi memoria USB está perdida en algún lugar extraño de mi casa xD
Espero publicar pronto los demás capítulos y también de los otros fics.
…
¡Gracias a los nuevos lectores!
LovelessAyami
Soled Red
Rosse
Geniaxxx , Geb- Holaa, Holaaas, Genia, Genialosooooo, Graciaaas… no sé porque sospecho seriamente que es el/la misma(o) Jajajaja xDDD
Soy Ivanna
OMG
Dios el erizo
IAm Hylian Nightray
DysfuncionalKim
Hora de aventura fanficter 7
AriaVp
Abby
Liara
RIECHER-REVOLUTION
Maily XXI
¡Gracias por sus comentarios! Y a todos los demas :D
…
Nos veremos por aquí.
¡me fui!
