Muchísimas gracias por el apoyo a este fanfic 3 me siento sumamente feliz al ver que les está gustando ^^

Les dejo un nuevo capítulo por aquí , un poco más corto que los demás pero todo tiene un porqué :)

Adam, él fue una hombre que me dejo muchos aprendizajes. Nunca lo vi como algo romántico, el tiempo que pasó fue corto así que no tuvimos mucho tiempo de convivir. Él también pasaba por una ruptura amorosa así que nos ayudamos mutuamente durante el tiempo en que estuvo aquí. Hiroto creyó que nos habíamos enamorado, pero la verdad de las cosas es que Adam sólo se convirtió en un amigo que me ayudo en momentos oscuros y nunca pasó nada entre nosotros. Como diría Adam, -Aunque nos han dicho que nos alejemos, seguimos siendo fieles a ellos. Es lo más triste, tenemos todo el derecho de salir por el mundo pero nos reservamos pensando que en cualquier momento cambiaran de opinión y volverán.-

La última semana en la que estuvo Adam ya eran principios de julio y aún yo no sabía qué hacer con mi futuro laboral…y personal. Aún le seguía dando vueltas a eso de irme al extranjero, no quería cometer un error. La última noche que vi a Adam fue en mi departamento, le preparé una cena japonesa y tomamos cerveza.

-Morinaga, ¿qué ha pasado en este tiempo con tu Senpai?- preguntó mientras tomaba un sorbo de su cerveza.

-Ah, nada. Las cosas simplemente se quedaron en relaciones de trabajo. No tenemos platicas que no sean de trabajo, es como si nunca nos hubiéramos conocido.-

-Lo siento…debe ser difícil trabajar para alguien a quien amas tanto. Pero, si tú no caminas el mundo no se va a detener para esperarte, necesitas volver a andar. Es el consejo que me doy a mismo, después de 4 años de una relación que pensé estable, él decidió que no me amaba realmente y se fue…- recordó con tristeza.

-¿Qué tal si esto que siento por Senpai no es amor, sino más bien…una obsesión?- pregunté de repente, una obsesión sería más fácil de quitar que amor.

-Ay Morinaga…podrías hacerte tonto lo que quieras. Pero lo que tú y yo sentimos es amor genuino, decidiste alejarte de él para que pudiera ser feliz, el amor no es egoísta y tú no lo fuiste.-

Alguien comenzó a tocar la puerta, miré el reloj y eran las 10:00 p.m. era relativamente temprano pero no esperaba ninguna visita. Adam siguió bebiendo mientras me dirigía a la puerta.

-¡Morinaga!- era Senpai y venía con unos papeles en la mano, pudo oler el aroma de la comida y la cerveza, -¿Estás ocupado? Puedo venir después…-

-No, pasa. Estoy con un amigo, viene desde Canadá y es su última noche aquí.- No sé porque sentí que necesitaba explicarle y justificarle por qué tenía compañía.

-Está bien, hoy pasé a la oficina de Asuntos Escolares y vi algo que te podría interesar.- dijo mientras pasaba, Adam se presentó y Senpai…bueno lo evadió como siempre. Con la mirada le dije a Adam si podía dejarnos solos, él entendió y se despidió. No fue la última vez que hablé con él, me sentí mal después por haberlo sacado de la casa solo por Senpai pero bueno, me dijo que entendía la situación y que no lo tomó a mal.

-¿Qué pasa, Senpai?-

-Mira por ti mismo.- me pasó una de las hojas, eran convocatorias.

-¿Un trabajo en Estados Unidos?- pregunté sin asombro.

-No es simplemente un trabajo, ¿ya viste en que empresa es? Es una de las mejores empresas para trabajar, necesitan científicos para el área de agricultura y tú…cumples con todo lo que piden. Además ellos te dan un departamento cerca a la empresa.-

-¿Esta es tu manera de deshacerte de mí?-

-¿Qué?- alzó las cejas en sorpresa, no esperaba esa pregunta.

-Sí, sabes que si me voy a Estados Unidos perderíamos el contacto. Ya no tendrías que preocuparte por mí, podrías fingir que ni siguiera existí.-

-Eres un tonto, Morinaga. Me tomé la molestia de venir hasta aquí porque pensé te emocionaría. Pensé en ti, en tu bienestar. Más que todo, como alguien que te ayudó, que estuvo ahí y pudo ver el potencial que tienes y por eso me di la tarea de venir hasta acá y darte esto. Es tú decisión tomarla o no, es una oportunidad inigualable y lo único que pasa por tu cabeza son tus teorías egoístas y tontas. Si te vas a Estados Unidos, si te quedas aquí todo va a seguir igual porque ya te expliqué que no quiero nada contigo.- dijo secamente.

-Ah, pues sí…quizás Estados Unidos tenga mucho que ofrecerme. Que amable de tú parte.- dije con sarcasmo.