Perdón por el retraso y como prometí a partir de este capitulo las cosas serán mas fuertes, espero lo disfruten.
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Hora de Aventura
Un Problema Embarazoso
Capitulo 2: Dulce Princesa
Un nuevo día comienza, son las 6 de la mañana y el sol se cuela por la ventana del cuarto de la Dulce Princesa, ella aun duerme, pues para ser sinceros se levanta a las 5 de la mañana todos los días sin importar. ¿Por qué razón aun duerme? Bueno, tardo bastante en tranquilizarse después de la sucesión de terribles noticias que pasaron anoche, entre que debía tener un hijo, elegir a un candidato para ello y finalmente que esa persona fuese Finn el Humano, la dejo mentalmente agotada, tuvo que ser Mentita quien la llevara hasta su cama y literalmente obligarla a dormir.
Como sea, este nuevo día parece estar comenzando de buena forma, pero pronto eso se terminaría de golpe.
-¡Buenos Días su alteza! Ya es de mañana y recuerde que hoy debe llevar a cabo el plan que hizo ayer- dijo Mentita entrando como una tromba al cuarto y despertándola de su maravilloso sueño
-¿Qué? ¡Ah si! Tengo que llamar a Finn al castillo para pedirle que tenga sexo conmigo- contesto un poco adormilada
-Vaya al menos no uso esa palabra esta vez- susurro Mentita para que ella no lo oyera
Y así, la chica salto de su cama y de inmediato fue a darse un baño, a pesar de que aun no despertaba del todo esa idea de pedirle a Finn que le diera su semilla ya no le hacia nada de gracia en especial después de hacer eso tan repulsivo al terminar de ver esos videos. La Dulce Princesa tuvo que correr al sanitario para "desahogar" un poco sus ímpetus siendo totalmente comprensible y bueno en cierta manera, ya que con esto su cuerpo le hacia ver que ella no era inmune a este tipo de comportamientos.
-No puedo creer que yo, la soberana del Dulce Reino, haya tenido que recurrir a una cosa así- dijo mientras lavaba su cuerpo con algo de furia como si deseara quitar una mancha difícil
Pero entre mas tocaba su cuerpo mas sensible se volvía al grado que de forma inconsciente pasaba sus dedos por la entrada de su intimidad hasta que ella se daba cuenta que ya estaba gimiendo de placer.
-Basta, una vez estuvo bien, pero doce ya es un asco- pensó al tiempo que salía de la regadera
Con cuidado de no volver a tocarse inapropiadamente, Bonnibel seco su cuerpo, unto cremas y lociones especiales para después de bañarse, posteriormente se vistió con su mejor atuendo y llamo a Mentita.
-¿Qué se le ofrece su alteza?- pregunto con propiedad
-Comunícame con Finn, por favor Mentita, lo que deba pasar que pase de una vez, odio la incertidumbre- contesto con enojo
Y su fiel Mayordomo así lo hizo, del otro lado el teléfono sonó.
-¿Hola? ¿Quién llama?- se escucho
-Buenos días, habla Mentita el mayordomo de la Dulce Princesa, buscaba a Finn el humano para una encomienda especial-
-Ah, Mentita, habla Jake, Finn se esta bañando ¿esa encomienda es muy urgente? Si es así, lo sacare del baño-
-Permítame Sr. Jake, su alteza, el joven Finn se esta dando un baño y su leal compañero pregunta si es muy urgente lo que le pide- dijo dirigiéndose a la Princesa
-¿Finn se esta bañando?- dijo la chica y de inmediato se formo en su mente la imagen del chico bajo la regadera totalmente desnudo, un ligero rubor apareció en sus mejillas, pero con esa misma velocidad ella recobro la compostura- No, no es muy urgente, solo dile que venga cuanto antes al Castillo sin Jake-
-Así se lo comunicare, Sr. Jake, dice la Princesa que no lo es, pero que le pide que en cuanto pueda se dirija al Castillo el solo-
-¿El solo?- pregunto extrañado Jake, no era muy habitual que ella le pidiera ir solo a menos que fuera algo muy delicado- De acuerdo, en cuanto salga le diré que vaya para allá.
-Muchas Gracias Sr. Jake, buen día- y colgó el teléfono
En ese momento Finn salía del baño y oyó lo que pasaba
-¿Quién era?- pregunto mientras se secaba el cabello
-Era Mentita, dijo que tienes que ir al Castillo, la Dulce Princesa tiene una misión y quiere que vayas solo-
-Mmm… espero que no sea algo grave, no me agrada que se haga la misteriosa-
Los hermanos solo se miraron y no comentaron mas de este asunto, cuando el chico estuvo listo partió hacia el Dulce Reino. No tardo mucho en llegar y fue recibido por Mentita en la entrada del Reino.
-Joven Finn, que gusto de verlo, la Princesa lo esta esperando- dijo el mayordomo y lo condujo hasta donde ella estaba.
Bonnibel se encontraba en su laboratorio, parecía muy ocupada o así lo aparentaba, en realidad estaba nerviosa, pero no quería que nadie lo notara.
-Su majestad, Finn el humano esta aquí- dijo Mentita anunciando al chico
Y por supuesto la chica dejo caer varios tubos de ensayo y algunos matraces al ser sorprendida de esa manera.
-¡Mentita! Casi me matas del susto, mira lo que hice por eso-dijo ella muy molesta por el destrozo que acaba de ocurrir
-Lo siento su alteza, usted me dijo que en el momento que el llegara se lo comunicara sin tardanza-
-Esta bien, retírate, lo que hablare con Finn no debe ser escuchado por nadie-
Mentita hizo una reverencia y se retiro del lugar, dejando al chico mas intrigado por la actitud de ambos en especial a eso de que nadie debía escuchar esto, ¿Tan grave era? Pensó el joven y solo aguardo a que ella le comunicara que ocurría.
Después de recoger los restos de su laboratorio, la Princesa le pido a Finn que tomara asiento y ella acerco una silla quedando a un metro uno del otro.
-Finn, mi fiel caballero, mi campeón intachable, necesito de tus servicios- dijo ella con mucha solemnidad
El muchacho supo entonces que esto si era bastante serio y cabía la posibilidad de que el sueño tratara de advertirle de algo que sucedería y él era una pieza importante, ya sea para detener o destruir lo que pusiera en peligro a todos en Ooo.
-Muy bien Princesa, adelante, lo que sea puedo manejarlo-respondió el chico con valentía
-Excelente, pero antes de decirte de que se trata te hablare de las aves y las abejas- dijo la chica trayendo un pizarrón y dibujando algunas figuras
Durante media hora Bonnibel le explico de manera casi infantil el sexo, le hablo de las aves y como tenían polluelos o de cómo las abejas polinizaban a las flores, después le hablo la forma en que se puede tener un bebé y finalmente le explico contérminos científicos como tener relaciones sexuales. Finn por su parte no entendió nada de hecho se perdió desde que ella hablo de la división del ovulo al ser fecundado, la chica estaba metida de lleno en que el entendiera esto y hablaba sin parar, en cierto momento Finn salió del laboratorio y se encontró a Mentita.
-Oh, joven Finn, ¿Ya le explicaron lo que debe hacer?- le pregunto el mayordomo al verlo
-Casi… Dulce Princesa esta hablando de las aves y las abejas, como se hace un bebé y cosas por estilo, pero no entiendo nada de lo que dice-
-Ya veo, bien, volvamos antes de que ella note que usted se fue-
-Y de esa manera es como un nuevo ser nace, ¿Alguna pregunta?- cuestiono la chica justo en el momento que ambos regresaban
La Princesa se alteró un poco al ver que Mentita se encontraba ahí, pero ella ya había explicado todo y no volvería a hacerlo.
-Eh… Princesa, para serte sincero no entendí ninguna palabra, así que, ¿Me podrías decir para que me necesitas?- pregunto el chico con honestidad
-Este… bueno… yo la verdad…- contesto ella balbuceando
Mentita pensando que esto se arruinaría actuó de inmediato y atrajo la atención del chico.
-Joven Finn, vera, el futuro del Dulce Reino pende de un hilo y usted es el único que puede salvarlo-
Finn se quedo de una pieza al oír eso de Mentita ya que cuando él decía que algo malo pasaría, era verdad, de esa manera el fiel mayordomo le conto de la ley extraña, que la Princesa debía tener un hijo, de los candidatos y que de todos ellos el había sido el elegido.
-¡Matemático! ¿Yo el elegido? ¿Y que estamos esperando?- pregunto Finn muy impaciente
-Que su alteza le diga para que lo quiere-
El chico se volteo a ver a Bonnibel, quien aun seguía balbuceando cosas sin sentido, pero entre todo ello por fin logro llegar al punto que deseaba.
-Quiero que tú… me des tu semilla… Finn…- dijo con mucho trabajo
-¿Quieres que tenga sexo contigo?- pregunto el héroe calmadamente
La Princesa no logro entender como el llego hasta esa conclusión, sin embargo eso poco importaba, ahora venia la parte difícil, lograr que el cooperara.
-Eh… pues… creo que así me la darás ¿Estas de acuerdo?
El chico se quedo pensativo, realmente no esperaba que ella le pidiese algo así en la vida y por tanto tampoco sabia que contestar, tenia que decir las palabras correctas a fin de no sonar vulgar además responderle de inmediato lo haría ver desesperado y esto solo lograría incomodar a la chica. Por su parte, Dulce Princesa temía lo peor al ver su actitud silenciosa, creyó que su héroe aceptaría sin dudar, pero no fue así, por un momento pensó en suplicar, sin embargo eso iba en contra de lo que su titulo real significaba y por su mente paso lo que sucedería al no obtener la ayuda de Finn. Limonagrio ascendería al trono sin que ella lo pudiese evitar, el Dulce Reino seria gobernado por un dictador que haría lo que quisiera con el y con sus súbditos, ambos no durarían una semana en pie. Todo estaba perdido y en parte fue su culpa al ser tan insensible con los sentimientos del joven.
-Esta bien, te daré lo que me pides, pero ¿Dónde lo haremos?- dijo el chico con calma y un poco de inocencia
Bonnibel estaba inmersa en sus pensamientos sobre un futuro oscuro que no escucho la respuesta de Finn, no así Mentita quien recibió la noticia con singular alegría.
-Eso es grandioso joven Finn, estoy seguro que su alteza esta complacida con su respuesta- dijo dirigiéndose a ella y toco su mano
-¿Eh? ¿Qué sucede?- pregunto con sobresalto
-Su majestad, el joven Finn acepto será mejor iniciar cuanto antes la concepción del futuro heredero, síganme por favor- respondió el mayordomo con esa alegría
Al saber que el chico había aceptado la Princesa se alegró brevemente y esto porque ahora tendría que llevar a cabo un acto que el parecía un tanto repulsivo. Ambos siguieron a Mentita por un pasillo largo, durante el trayecto ninguno hablo, pero era evidente que iban bastante nerviosos como si fuesen a enfrentar un desafío supremo, los pensamientos de ambos diferían mucho.
Por un lado Finn, no creía que este día llegaría nunca y de lo afortunado que era al ser elegido para una tarea de tal magnitud, en pocas palabras estaba feliz, no así la Dulce Princesa quien solo repetía una y otra vez "Es por el bien de mi Reino y mi gente" sabiendo lo que pasaría en breve.
-Y aquí estamos, en camino a procrear un heredero al trono, me pregunto si Finn hará lo mismo que vi en ese video – se dijo y continuo- No lo creo, solo un par de veces nos hemos besado y para ser sincera no lo hacia tan bien como pensé
Ella volteo a verlo y noto que este sonreía, cosa que no le agrado, ya que pensó que esa sonrisa ocultaba algo siniestro.
-Solo espero que no sea tan rudo, porque se como es el en el fondo- continuo la chica con su soliloquio interno- ¿Y si me forza? ¿Y si me obliga a hacer cosas indignas? – le asaltaron terribles dudas
Siguieron caminando hasta llegar a una puerta roja por donde Mentita entro, ambos hicieron lo mismo y se llevaron una enorme sorpresa.
El cuarto estaba perfectamente decorado, tenia las paredes rojas con un techo de un tono mas tenue, había figuras doradas adornando las columnas, la cama era enorme con cobijas del mismo color de las paredes sin duda Mentita se esmero en que fuese perfecta, digna de una Princesa.
-Vaya, ¿Tu la decoraste Mentita? Ahora si que te luciste- dijo Finn al ver el cuarto por completo
Pero, ella sabia que esto era parte del plan que su fiel Mayordomo tenía elaborado para que esto pasara, así que solo se limito a felicitarlo brevemente.
-Buen trabajo, no esperaba menos de ti Mentita, puedes retírate- dijo secamente la chica
-Como diga su Majestad- y antes de irse giro hacia donde Finn y le guiño el ojo mientras decía- Suerte muchacho
El chico esbozo una sonrisa nerviosa sin decir nada, cuando Mentita se retiro, Dulce Princesa cerro la puerta a fin de no ser molestados o interrumpidos por, dígase Pan de Canela u otra persona. La soberana se encontraba de espaldas al joven sus nervios no ayudaban en mucho, debía calmarse o el aprovecharía esto, pensó.
Los latidos de su corazón se acentuaban, tanto que ya eran audibles, luchaba consigo misma para no tener un ataque de pánico, sin embargo algo toco su espalda y fue suficiente para que ella gritara.
-¡AAHH! ¿Finn? L-lo lamento, como te habrás dado cuenta estoy muy nerviosa-
-Tranquila DP, no hay nada de que preocuparse, estas conmigo tu campeón intachable- dijo el chico para calmarla y se alejó un poco
Bonnibel sabia que si retrasaba las cosas solo prolongaba su agonía, debía actuar rápido para salir de este dilema. Y desabrocho un botón de su vestido, sin embargo cayo en cuenta que el jamás la ha visto desnuda, ignoraba como reaccionaria lo que la asustaba mas.
-Vamos Bonnibel, no seas tonta, solo es un chico ¿Qué me podría hacer? ¿Tomarme por la fuerza? Oh no, si el intenta algo así…- pensó mientras imaginaba a Finn convirtiéndose en un monstruo- De ninguna manera tendré a ese bebé- dijo terriblemente asustada a punto de derrumbarse
-Cielos DP, estoy tan nervioso que mis piernas no me responden, mejor me sentare-
-¿Estas nervioso? –
-Así es, después de todo hare algo que nunca esperaría con la Princesa mas bonita de Ooo y la verdad no se como comportarme, mejor vayamos poco a poco- contesto el chico con un leve sonrojo en su cara
-Espera, dices que no me obligaras a hacer algo que no quiera ¿Verdad?-
-¿Obligarte? No, claro que no, de hecho pensé que tú serias la que haría algo así-
-¿Yo? ¿De donde sacas eso?-
-Bueno, he visto como realizas tus experimentos y habitualmente eres muy fría lo que me asusta, así que pensé que esto lo tomarías como uno-
Al oírlo hablar de esa manera supo que no intentaría nada malo con ella lo que la tranquilizo mucho, al grado de sentarse a un lado de él y bromear un poco.
-¿En serio soy así? Vaya y yo que creí que tu te convertirías en una bestia-
-Bueno, dudo mucho que pudiese forzarte, digo tu peleaste con Ricardio a mano limpia sin atemorizarte en ese entonces, ahora con un poco de enojo podrías vencerme-
-Vamos Finn, no creo ser tan fuerte además supe que has peleado con gigantes y cosas así-
La confianza que ambos tenían era bastante alta y Bonnibel sabia que era mejor comenzar mientras los ánimos siguieran de esta forma.
-¿Te parece si iniciamos esto con un beso?- sugirió ella con rubor en sus mejillas
-De acuerdo- contesto con el mismo rojo en su cara
Aunque ellos ya se habían besado antes, los motivos ahora eran distintos y el fin seria otro para ambos. Como si nunca se hubieran tocado anteriormente, se besaron con la punta de los labios, para sorpresa de los chicos sintieron una extraña corriente eléctrica al momento de hacerlo lo que los animo a besarse con la boca abierta resultando en un beso largo y apasionado que los puso a tono.
-¿Qué raro? No se porque, pero de repente esta haciendo mas calor que antes- pensó ella mientras seguía en comunicación bucal con su héroe
-Soy yo o la Princesa huele muy bien- pensó Fin acariciando su cabello
Lo eventos se estaban dando como si fuera el instinto quien los guiara, de un momento a otro ambos se recostaron en la cama y pareciera que les faltaran manos para tocarse.
-Finn, ayúdame a quitarme este vestido- dijo dándole la espalda
El chico se apresuró a quitarle el pesado atuendo y de paso aprovecho para besar el cuello de Bonnibel, hecho que la hizo gemir sin quererlo.
-Te dije que me ayudaras no que me… ¡AAHH!-
-Lo siento DP, no me pude contener-
Cuando el joven le termino de desabotonar el vestido ella se incorporo y este cayo a sus pies, revelando que traía puesta ropa interior de encaje que la hacia verse muy sexi. Finn quedo azorado al descubrir esto y ella tuvo una sensación deliciosa al ver la reacción del chico, por primera vez supo lo que era sentirse deseada.
-¿Te gusta mi cuerpo, Finn?- dijo al tiempo que le acercaba los pechos a la cara
-Es muy bonito y con eso que llevas se ve increíble-
Como si esa fuera la respuesta que esperaba tomo las manos de su héroe y las puso en sus senos, como era de esperarse Finn las movía lentamente y por supuesto a ella no le desagrado el tacto del chico aun cuando sintió que estas se deslizaban poco a poco hacia el sur.
-De acuerdo, ya entendí, deja me quito el resto de la ropa- dijo ella fingiendo un poco de molestia por la actitud tan apresurada de Finn aunque la verdad era excitación porque también quería hacerle algo.
Unos segundos después, Bonnibel se hallaba totalmente desnuda y de nueva cuenta se acercó al chico para besarlo solo que en esta ocasión este beso fue mas apasionado, tal vez por el hecho de que estaba desnuda y sentada en las piernas de Finn, ella tenia curiosidad de saber que es lo que el haría ahora que la tenia en ese estado y lo dejo hacer a su antojo. El héroe beso con ternura el cuello de la chica arrancándole pequeños gemidos, con una lentitud tortuosa bajo hasta sus pechos y ahí se detuvo, esta actitud le pareció muy linda e inocente, pero eso fue hasta que sintió la lengua del chico recorrer el canalillo de arriba para abajo, de forma inconsciente le tomo la cabeza para que siguiera lamiendo.
-Oh Finn, se siente bien, sigue, no te detengas-
Súbitamente y con una fuerza animal, la levanto como una muñeca de trapo y la deposito con cuidado en la cama, ella se sorprendió un poco, pero al ver que se acercaba a continuar no opuso resistencia.
De nueva cuenta, su lengua siguió el camino que formaba su vientre, el solo percibir la forma en que se movía le erizaba la piel, finalmente llego hasta donde se hallaba el ombligo y posteriormente continuo al nacimiento de su monte venus el cual estaba coronado por un vello rosado que lo hacia verse mas lindo de lo que el chico creyó. Con delicadeza le separo las piernas y encontró el tesoro mas preciado que alguna vez soñó tener.
-Finn, deja de mirarlo así, me estas avergonzando- dijo ella tratando de cubrirse su intimidad
-Es hermoso, tan pequeño y rosado- contesto el chico sin quitar la vista
-¿Te parece lindo?- pregunto con timidez
Bonnibel no obtuvo respuesta con la voz del chico en lugar de eso sintió su boca posándose en la entrada de su gruta amorosa. Con tiernos besos y suaves lengüeteos, Finn repaso lentamente los labios mayores de la chica quien no pudo contenerse al apreciar el movimiento que hacia.
-Finn, detente, ya se a donde vas, pero por favor detente, se siente raro- suplico apretando las sabanas
Siguió sin tener respuesta de su héroe quien parecía esmerarse en complacerla ya que ahora con un suave movimiento quito del camino a los labios mayores para encargarse de los labios menores todavía mas sensibles, la chica arqueo la espalda al sentir su lengua pasar por ese sitio.
-Finn, no sigas, me volverás loca con esto- dijo con el mismo tono de suplica, pero tomando la cabeza del chico para que no se retirara
Sin embargo, parecía que el muchacho buscaba algo mas, porque con la punta de su lengua comenzó a concentrarse en un solo lugar, exactamente unos centímetros bajo su monte venus, lo que estuviese buscando no tardo mucho en encontrarlo ya que al hacerlo, la Dulce Princesa grito como si la torturaran.
-¡AAAAAHHHHH! Finn… no… yo…- alcanzo a decir antes de sucumbir al placer que experimentaba, pues sus ojos se pusieron en blanco y solo decía incoherencias
Por unos largos minutos el héroe continuo lamiendo a ese pequeño y olvidado amiguito: El clítoris de la chica, así es algo tan pequeño la estaba llevando al paraíso y apenas podía pensar siquiera. Súbitamente lo que el chico ansiaba sucedió… un intenso clímax dejo totalmente fuera de este mundo a la Princesa.
Y de esa manera, mientras la joven se embarcaba en su viaje orgásmico, Finn solo se concreto mirarla, no podía creer que estuviese teniendo sexo con la Dulce Princesa mucho menos que en este instante le hubiera dado el orgasmo mas intenso en su vida… y largo, porque pasaron dos minutos en que la chica estuvo en ese estado, pero poco a poco comenzó a recobrar la conciencia, su primera reacción al volver en si fue besar a Finn. Si, algo tan sencillo como eso y no fue para menos, el clímax que le había dado fue totalmente diferente al que ella sintió ayer, nuevamente se había equivocado, obtener placer de la forma en que ella lo hizo no se comparaba con lo que su héroe le había hecho.
-Dulce Princesa, ya me había preocupado- dijo separándose un poco de ella
-Oh Finn, eso fue grandioso- y lo beso de nuevo
Si bien en un principio ella se hizo a la idea de tomar esto como una extensión de su estudio, una comprobación vamos, cada vez se alejaba de este objetivo, pues el placer que el chico le daba fue mas grande de forma que mando todo al diablo y solo se concreto a disfrutar lo mas que pudiera importándole poco que se tratara de una persona mucho menor que ella.
-Oye Finn ¿Quieres que hagamos lo que sigue?- le cuestiono de manera sugerente y añadió- Digo, porque tus manos en mi trasero me dicen eso
El chico se avergonzó y asintió, de modo que Bonnibel pensaba que hasta ahora solo ella estaba disfrutando y era injusto, quería ver el placer dibujándose en el rostro de su héroe, así que con una hábil maniobra le quito el resto de la ropa sin rasgarla.
-Ahora es mi turno de verte desnudo, listo o no aquí voy- dijo entusiasmada y se arrojó a sus brazos
Ambos cayeron en la cama, ella de inmediato busco besar el cuerpo del chico, sin embargo encontró algo que no esperaba.
-¡Por Glob! ¡Finn! En verdad tu… ¡lo tienes enorme!- exclamo Bonnibel impactada al ver que joven estaba bien dotado
Ella realmente no pensaba que su héroe tuviera tal atributo y mucho menos que se sorprendiera de esa manera al descubrirlo, pues en su estudio vio a detalle otros especímenes sin mayor reacción, sin embargo lo que Finn poseía no tenia punto de comparación con los otros. La chica lentamente se acercó a hasta tenerlo casi en sus manos, necesitaba saber si era real lo que veía o sus ojos le jugaban una broma cruel, para su fortuna cuando lo toco se llevo otra grata sorpresa, podía sentir palpitar esta maravilla, la sola idea de tocarlo la excitaba aunque no sabia porque.
-DP, lamento si te asuste con esto-
-¿Asustarme? No para nada, si bien tu pene es bastante grande no es nada fuera de lo común- dijo fingiendo indiferencia para cubrir un poco su deseo
Aun así, ella no dejo de tocarlo e incluso de manera inconsciente comenzó a subir y bajar sus manos rítmicamente, lo que inadvertidamente estimulo el miembro del chico logrando que alcanzara su máximo de erección, Bonnibel apenas pudo contenerse y haciendo acopio de fuerza, razono lo que significaría ser penetrada con esa gigantesca arma.
-Esto va a doler, pero no puedo evitarlo, será mejor que lo haga rápidamente- pensó
Recostándose en la cama lo llamo a su lado, lo que fuera a pasar debía ser lo mas pronto posible, el chico se coloco con cuidado encima de ella fue ahí que la princesa noto que Finn ya no era un niño y no solo por admirar su cuerpo desarrollado, no, su mirada era diferente, en ella vio los sentimientos que el trato de compartir una y otra vez y solo encontró el rechazo algunas veces cruel hasta cierto punto, no pudo evitar una opresión en el pecho era la culpa.
-¡Oh Finn! Perdóname por ser tan mala contigo no te merecías lo que te hice- dijo con lagrimas en los ojos
El joven se impacto al oír esto de ella, no era muy habitual que se disculpara y mucho menos por herir a alguien.
-DP ¿De que hablas?-
-Sé que lo he hecho no podrá ser remediado con palabras así que lo tratare de arreglar con mis acciones- dijo con seguridad
La joven era conocida por no permitir que una injusticia no fuera castigada, pero también era conocida por ser demasiado extremista en algunas decisiones.
-Toma mi cuerpo como tu desees, si quieres abusar de mi, adelante, no te lo impediré- dijo cerrando los ojos
Finn trago saliva de la increíble declaración que acababa de hacer la chica, apenas pudo pensar con claridad una respuesta.
-¿Estas segura de esto?-
La chica solo asintió y dando un profundo suspiro el héroe la tomo por los hombros y pudo notar que temblaba. Por unos largos segundos Bonnibel espero a que Finn hiciera lo que quisiera con ella, le asustaba porque sabia cuan violento era el cuando se enojaba, sin embargo sucedió algo que ella no espero… los labios del chico se posaron sobre los suyos tiernamente.
-Espera Finn, no, no seas lindo conmigo debes castigarme-
-¿Y eso remediaría algo? Solo haría que me odiaras para siempre, dos males no hacen un bien
-Pero ¿y entonces?-
-Supongo que debemos tener sexo de forma normal si es que quieres embarazarte- dijo al tiempo que la besaba
La chica supo en ese momento que Finn en verdad ya era un hombre, la madurez que demostró se lo confirmo y lo que mas le alegro fue que el seria su hombre y por tanto ella debía ser su mujer. El chico coloco con cuidado su hombría en la entrada de su intimidad ella no perdía detalle quería ver cuando el hundiera su arma, con el mismo cuidado comenzó a entrar.
-Duele, duele, pero al menos es dolor físico ese pasara pronto- pensó ella
Mientras experimentaba un dolor mas o menos tolerable, no pudo evitar cuestionarse si sus conclusiones acerca del sexo estaban equivocadas, esto porque una de ellas era que el sexo oral y masturbarse se sienten y son prácticamente lo mismo, sin embargo por lo pudo percibir ni de cerca era esa aseveración y que constato con placer.
La otra es que mientras se realiza el acto, solo se utilizan dos sentidos: la vista y el tacto. Error de nueva cuenta, ya que noto un sonido algo inusual, chapoteo de agua ¿Cómo era posible que hubiese agua en este cuarto? No tardo mucho en hallar fuente de tal sonido, ella misma, cada vez que Finn entraba lo producía y en un principio le pareció un tanto obsceno, pero después de un tiempo por alguna pervertida razón le encantaba. Luego, percibió un aroma penetrante proveniente del chico, era el sudor y aun mas mortificante también era el de ella, Bonnibel no podía creer que oliera así, ella que siempre se caracterizo por ser tan limpia ahora apestara así, pero poco duro su vergüenza ya que en conjunto producían un olor que la excitaba aun mas. Finalmente, cada vez que su héroe la besaba, sus labios eran más dulces al grado de ser empalagosos.
Si, sin duda el estudio fue hecho como mero espectador nunca como protagonista, he ahí por qué distaban demasiado ambas teorías, sin embargo había algo mas que le perturbaba, por unos segundos observo con detenimiento el rostro del joven y vio con claridad que lo que hacia realmente lo disfrutaba y si era así ¿Por qué razón ella no lo sentía de esa manera? La respuesta era mas complicada de lo que ella creía, debido a su estricta disciplina Bonnibel se reprimía fuertemente fuera lo que fuera, ella no hacia excepción, pero ya no quería hacer eso, quería que Finn supiera cuanto le gustaba lo que hacían, quería gritar de dicha por tener sexo, era mas fácil decirlo que hacerlo, años de reprimirse no podían ser eliminados tan fácilmente.
Pero, si su campeón intachable lo hacia porque ella no, mientras besaba los labios del chico una vez mas, con todas la fuerzas de su alma pidió a su cuerpo reaccionar al estimulo que le daba al principio no funcionaba, pero luego de unos segundos ese dolor que aun sentía, se comenzó a convertir en placer, no pudo evitar sentir temor por no saber manejarlo, aun así quería experimentarlo porque en este instante Finn el humano estaba transformándose en su hombre y no le importaba que ahora le perteneciera a la Princesa Flama, ni siquiera ella podría evitar que se entregase a él.
-¡Oh si! ¡Sigue Finn! Castígame por ser una princesa mala-
El chico sabía que ella decía esto por la excitación que sentía y le gustaba que estuviera en ambiente, pero también sabia que no debía excederse porque la podría lastimar, a su vez ella estaba tan concentrada que podía sentir cada vena, cada protuberancia de su miembro.
-Sera mejor que termine rápido o podría perder el control- pensó, pero antes de poder hacerlo sintió como su pene era retenido-¿Qué sucede?
-Tranquilo Finn, soy yo, le estoy dando un abrazo a tu miembro, ¿Te gusta?-
-Se siente muy bien ¿Cómo es que tu?-
-La vagina tiene músculos eso es terreno de la anatomía y esa ciencia no tiene secretos para mi Finn-
-Entonces, prepárate porque seré un poco mas rudo-
La respuesta fue un beso que encendió mas los ánimos, la chica rodeo con sus piernas la cintura del joven, lejos había quedado la princesa que consideraba esto asqueroso e inútil, ahora solo estaba una mujer que quería complacer a su hombre.
-Más, mas, no te detengas, por favor- suplico ella
-DP, bien lo hare mas rápido-
-¡Ah! ¡Ah! ¡SI! Así, sigue así-
Los gemidos de la chica inundaban el lugar y amenazaban con ser escuchados por todo el reino, si claro, esta habitación no hubiese sido especialmente acondicionada por Mentita. El fiel mayordomo sabía que esto podía pasar y lo menos que quería es que la dulce gente se enterara de lo que su princesa estaba haciendo, aunque por la forma en que gritaba parecía que la estaban asesinando algo no muy alejado de la verdad.
Los movimientos del chico y la forma de tratarla le confirmaron lo que había pensado, su héroe no estaba teniendo sexo con ella... le estaba haciendo el amor.
-¡OOOHHH FIIINNN! Siento que algo caliente sube por mi vientre, esta ocurriendo otra vez, no me sueltes Finn, tengo miedo-
-Tranquila, tendrás otro orgasmo, solo disfrútalo-
-¡Finn, te amo! ¡AAAAAHHHHH!-
De improviso, un intenso clímax invadió a la chica que arqueo la espalda, tanto que por un segundo parecía romperse, este orgasmo fue mas fuerte que el otro y de nueva cuenta la dejo sin sentido. Los espasmos vaginales que la chica tenia fueron superiores para que Finn lo soportara y finalmente le dio lo que ella tanto ansiaba.
-Princesa, recíbelo todo para que tengas a tu hijo ¡Ungh!- dijo el chico mientras bañaba el interior de su amada
Finn se apartó de ella un poco, dejando que disfrutara su orgasmo, exactamente como la vez anterior con los ojos en blanco y diciendo incoherencias, el joven se quedo mirando al techo pensando si lo que acaban de hacer cambiaria algo entre ellos o solo la princesa lo uso para su beneficio como casi siempre ocurría, realmente estaba en un dilema y no sabia que decirle a la chica.
-Creo que lo mejor es que me vaya antes de que despierte- dijo levantándose un poco
Solo que antes de poder hacerlo sintió un tirón en su parte, no era doloroso, pero si raro, por instinto volteo hacia donde ella se hallaba y para su sorpresa no estaba, sintió otro tirón y miro finalmente ese lugar.
-Eshto esh delshiosho- dijo la princesa con su miembro en la boca
La chica estaba dándole sexo oral algo torpe por cierto, ella subía y bajaba sin perder la concentración y con la mirada perdida.
-¿DP? ¿Pero que?- pregunto el joven y trato de retirarla
-¡RRRAAARGH! – reacciono la joven y continuo con lo que hacia
-Esta bien, si eso quieres-
-Je Finn, ¿Por qué no me dejaste hacerte esto? Por lo que veo te gusta mucho- dijo ella con los ojos inyectados de lujuria y deseo
-Bueno, la verdad yo…-
Con una fuerza increíble Bonnibel arrojo al chico en la cama y antes de que el pudiese reaccionar ella ya se introducía la hombría de su héroe.
-¡OOOHHH! ¡Ahora es mi turno!- grito la princesa y comenzó a cabalgar como desquiciada
Todo indicaba que esto no terminaría en un largo tiempo, algunas horas después, Finn el humano salía del Dulce Reino escoltado por Mentita quien se deshacía en agradecimientos por ayudarlos.
-Muchas gracias, Joven Finn, en verdad gracias-
-Vamos Mentita, no fue algo del otro mundo lo que hice, además nunca creí que pasara y debería ser yo el que tendría que dar las gracias-
-Joven Finn, no sea tan modesto, estoy seguro que su majestad también lo quería y ella también le agradecería, si es que estuviera consciente en este momento-
-Descuida, despertara en unos minutos, nos vemos luego Mentita-
-Hasta luego Joven Finn, le daré su mensaje a la Princesa en cuanto despierte-
Y así, Finn se alejó del lugar agitando el brazo y el mayordomo hacia lo mismo, por un segundo miro hacia una de las torres donde ella se hallaba preguntándose si ya había recuperado el sentido.
-Vaya, quien diría que DP fuese tan intensa… y tan loca, no creí que soportara seis veces y sin embargo lo hizo- pensó el joven- Ahora solo queda esperar si ella se embaraza y si al menos me dejara conocer al niño, quiero creer que me permitirá decirle hijo, cielos, ¿Qué cosas estoy pensando? Apenas lo hice con ella y yo ya quiero hijos
Finn continuo su camino cavilando en lo que realmente sucedió entre ellos, no solo por el hecho de tener sexo sino por las consecuencias reales, porque fuera lo que fuera, la Dulce Princesa tendría un hijo, tal vez por necesidad u obligación, pero sin duda el paso a que eso sucediera ya estaba dado y no había nada que hacer para impedirlo. Durante el trayecto tuvo la loca idea de formar una familia con DP, quizás ahora si lo aceptaría.
-¿Formar una familia? ¿Pero, no ya tuve una?- dijo con un semblante triste
Un dejo de melancolía y tristeza se apodero de su alma al recordar lo que se suponía había olvidado: su familia almohada. Y aunque todo paso muy rápido fue lindo estar casado y tener hijos, hace mucho que esto había pasado y solo el conocía los detalles, ya que nunca le menciono nada a Jake u otra persona, por miedo a ser tomado como un loco, pero se sintió tan real que ahora dolía ya que muy posiblemente no quede ningún rastro de su esposa e hijos.
-Jay… Bonnie… Roselinen… perdónenme por olvidarlos- dijo tristemente mirando hacia el cielo esperando a ver alguna estrella, esas que tanto le gustaban ver junto a su esposa, pero era mediodía y no las había.
Finn sintió que el dolor le comía el cuerpo y mejor decidió seguir o de lo contrario regresaría al Dulce reino a asegurarse de que Dulce Princesa estuviera embarazada.
Tratando de no pensar en ello continuo con su camino, sin notar que una sombra maligna lo acechaba desde que salió de Palacio. Mientras tanto en el Fuerte del Árbol, B-Mo y Jake preparaban Hot Cakes con tocino.
-¿Cómo quieres los tuyos B-Mo?-
-Con mucho tocino- dijo mientras golpeaba la mesa con un tenedor y un cuchillo
-De acuerdo, pero recuerda que hay que guardarle unos a Finn-
-Oye y por cierto ya tardo bastante, ¿Qué era lo que la Princesa quería con el?-
-No lo se y mi hermano no me dijo nada en absoluto-
De regreso con Finn quien ya se hallaba a unos metros de la casa, seguía caminando tratando de no recordar su vida en ese lugar.
-Bien, ya casi llego, espero que Jake este preparando la comida porque estoy hambriento-
En ese instante B-Mo y Jake se dieron cuenta que Finn regresaba y lo saludaron por la ventana
-¡Finn! Me alegra que ya hayas vuelto ¿Cómo te fue con la Princesa?- cuestiono Jake
-Es una larga historia, pero no puedo contártela porque hice una promesa real-
Súbitamente, la sombra se abalanzo sobre Finn, capturándolo sin que ninguno pudiese hacer algo para impedirlo.
-¡Suéltame! Pelea como un hombre-
-¡Oh vaya! ¿Así que ya empezamos con los insultos? Como quieras héroe de pacotilla-
-Esa voz… ¿Marceline? ¿Qué haces aquí? ¿A mediodía?-
-Podría contarte, pero la verdad no quiero, he venido para que me ayudes con algo-
-¿Eh? ¿Tu pidiendo ayuda? Eso si no me lo creo- contesto burlándose el chico
-Sigue con esa actitud tarado y te dejare caer desde mas altura- dijo la chica vampiro molesta
-Ok, Ok, Te ayudare, de una vez te digo que no te dejare dañar a alguien-
-Tranquilo bobo, nadie saldrá herido te lo prometo-
-Bien entonces, vamos a esa tarea pues-
En tierra, Jake y B-Mo habían salido de la casa preocupados porque Finn fue abducido de esa forma.
-Hermanito, ¿Te encuentras bien?-
-Claro, es Marceline y necesita mi ayuda-
-Pero, ¿No vas a comer?-
-Lo siento Jake, será mas tarde porque no voy me llevan- alcanzo a decir el chico antes de perderse de vista
-¿Crees que estará bien?- pregunto B-Mo
-Eso espero, porque no se sabe de que es capaz esa chica loca-
Y de esa forma, Finn se embarcaba en otra misión de ayuda con Marceline la Reina Vampiro, pero ¿Que podía querer ella con el? Es claro que nosotros lo sabemos, sin embargo el chico no.
El día del héroe esta lejos de terminar y amenaza con ponerse ¿peor? O tal vez mejor, la diferencia era tan sutil que seria imposible determinarla.
Que tal? Quedo bien? Espero no haberme excedido, porque de hecho al principio me quedo demasiado vulgar y digno de una película XXX
Bueno, espero no tardarme para el próximo cap y creo que ya saben con quien toca
