Capitulo veinte. Garry y la puerta secreta.

El regreso por los pasillos hacia el lugar donde estaba mi cuadro fue muy sencillo, quiero decir, ahora que el lugar estaba tan callado y sin nadie alrededor de ellos. Ni siquiera esas horribles manos aparecían por temor a encontrarse con Masao.

Ahora todo era un horrible silencio que me hacía preocupar con cada segundo que pasaba, tan solo al pensar lo que podía llegar a ocurrirle a Ib si algunas de las damas de cuadro la encontraba… bueno, tan bien me preocupaba Mary. Aunque ella tenía una posibilidad de defenderse de Masao si es que llegaba a toparse con él de nuevo… ¡en fin! A pesar de no conocer bien a Masao y solo haber hablado con él un par de palabras, sabía que era un tipo inteligente y que no se dejaría engañar dos veces, por eso debía de buscar la forma de llegar a ambas y protegerlas de ese loco asesinacuadrosindefensos.

Mi cuadro seguía en el mismo lugar donde había estado antes de irme a mi misión de capturar a Mary. Mire hacia la otra galería entre uno de los cuadros por donde ahora caminaba pero lamentablemente lo único que pude ver fueron nubes grises y un eterno silencio.

Todo se sentía tan triste ahora.

Pero eso no debía importar.

Tome mi cuadro y quite el marco de madera con cuidado de no astillarme con las esquinas, luego doble el lienzo donde estaba mi imagen: yo sentado en un pasillo oscuro, con mis ojos cerrados y algunos pétalos azules tirados alrededor de mí; con mi mano izquierda tomaba el tallo de lo que había sido una hermosa rosa azul. Parecía que solo estaba descansando, pero recordaba cómo es que había llegado a estar en esa situación.

Mi retrato al igual que el retrato de Masao, lucían deprimentes.

Ese título era muy vacío… triste.

Simplemente ser el retrato olvidado.

Ser olvidado.

Era algo desafortunado y solitario…

¿Y si Masao se sentía así?

¿Si en verdad él pensaba que solo porque su cuadro fue llamado de esa forma, el sería igual?

¡Eso era imposible! ¡Si la mayoría de los cuadros y esculturas antiguas lo recordaban perfectamente! Bueno, no precisamente por haber hecho algo bueno, al contrario… pero ¡hey! ¡Lo recordaban y punto!

Eso podía ser en parte una ayuda para poder comprenderlo mejor, pero ahora solo bastaba mi cuadro y apresurarme en tomar algún atajo para ir a la habitación de Mary. Aun la recordaba perfectamente. Odiaba ese mundo de colores pero era el único atajo que podía tomar para llegar a mi objetivo.

Aunque no podía irme sin Ib estando por ahí en los pasillos con las mujeres mitad cuadro siguiéndola y queriendo quitarle su rosa.

No, no podía dejar que algo le pasara a Ib.

Tenía que ir a encontrarla a ella.

No me perdonaría si algo malo le llegase a pasar.

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Logre llegar al lugar donde Ib y yo nos habíamos separado. Me ponía la piel de gallina al ver lo cerca que estaba de la habitación donde los pitufos habían estado, o estaban… no quería ir a ver si aún seguían en el mismo sitio. Mire alrededor, incluso me asome en las puertas continuas pero había ningún rastro de ella.

¿Y si alguien la había atrapado?

Espera… Mary había estado también por aquí.

La había escuchado, además muñeco azul salió corriendo detrás de mí luego de haber pasado por su lado mientras corría... huyendo del muñeco grande.

¿Dónde estaban ambas?

Solo esperaba que muñeco azul estuviera bien. Tampoco quería que le pasara algo a ese muñeco boca floja.

Con resignación y luego de dar otra vuelta por el lugar, camine por otro de los pasillos esperando ver alguna seña de Ib o Mary pero no… no lo había y lo único que podía notar era unas letras que salían del suelo.

Garry.

-h-hola.- le conteste a las letras un tanto nervioso. Era la primera vez que me hablaban solo a mí.

Síguenos.

¿Qué las siguiera?

-¿p-porque?

Síguenos.

Insistieron las letras y trague saliva.

¿Era buena idea eso?

¿Y si ellas estaban de parte de Masao?

¿Sería una trampa para llevarme hacia él?

La chica.

Escribieron.

-¿Qué chica?- pregunte regresando la esperanza de encontrarlas a ambas.

Las letras no contestaron, en cambio dibujaron una fecha en el suelo. Mire hacia la dirección que marcaba la flecha y con resignación al no saber lo que podría esperarme en ese camino, comencé andar.

-tengo que hacerlo.- me dije.- es por las chicas.

Unas vez que comencé a seguir las letras y los dibujos que aparecían en el suelo. Llegamos a una gran pared que chorreaba pintura. Era tan grande. A los lados había dos puertas de madera, mire que el suelo señalaba la mitad de la pared, lo que era un tanto confuso ya que no había ninguna puerta en medio de la pared.

Me rasque la cabeza mirando alrededor y suspire al ver que lo único que podía hacer era entrar a esos cuartos y mirar adentro.

Entre a la primera puerta de la derecha y lo único que vi fueron esculturas de rostros enormes. Yo conocía esos rostros. Cuando llegue la primera vez a este lugar, una de esas esculturas se había movido para seguirme… pero había caído por culpa de un pequeño desperfecto del suelo.

Me acerque a las esculturas mirando a cada una de ellas, esperando a que una reaccionara y me persiguiera, gracias a dios era demasiado lentas.

Una vez que pase tres de ellas, la primera comenzó moverse. De inmediato me puse en modo defensa, detrás de una de sus compañeras pero para mi sorpresa, la escultura solo volvió a detener y algo callo de la parte de su oreja.

Extrañado camine con cuidado hacia él y mire en el suelo un pequeño pedazo de cerámica azul. Lo tome y de inmediato la escultura reacciono, retrocedí y rodee el camino de ella para salir por la puerta.

Con un suspiro, mire el corredor libre y en silencio y guarde el pedazo de cerámica en mi bolsillo derecho del pantalón. La flecha seguía señalando en medio de la enorme pared. Camine hacia el otro cuarto y lo único que encontré fue una mesa en medio de la habitación con un florero en sima, al lado de ella, una silla junto a un caballete donde mostraba el dibujo de ese mismo florero vacío.

Bien, tan bien recordaba eso. Tenía que encontrar el lugar indicado para acomodar el florero.

Luego de un par de intentos, al fin un sonido se escuchó, algo como un clic y pronto algo caía de la mesa que empujaba. Rápido lo tome y vi otro pequeño trozo de cerámica.

Volví al pasillo con ambos trozos en la mano y mire hacía la pared sin saber qué hacer con ellos. La flecha aún seguía en el suelo.

Mire alrededor unos segundos y luego me agache esperando que nadie más viera lo que estaba a punto de hacer.

-oye.- hable mirando el suelo.- ¿Qué tengo que hacer con ellos? no tengo la menor idea y tú no te explicas muy bien que digamos.

Silencio.

-sí, ya sabía. Estoy loco.

Suelo.

Apareció de pronto.

-¿Qué quiere decir eso?- pregunte extrañado esperando alguna otra respuesta pero nada.- ¡oh! ¡Vamos!- grite apoyando mis manos al suelo. Los dos pedazos se pegaron automáticamente al piso y pronto, una puerta apareció debajo de mí.

¡Una puerta en el suelo! Pensé conmocionado.

-¡nunca pensé en esto!- chille mirando hacia las letras rojas que aparecieron formando una carita feliz.- ¡gracias por la ayuda!- grite cuando de pronto la puerta que estaba debajo de mí se abrió y caí hacia abajo golpeando mi rostro con el suelo.

.

.

.

Comencé a sentir un dolor punzante en mi rostro cuando abrí mis ojos, pero eso dejo de importarme cuando me vi rodeado de varios cuadros conocidos o eso me había parecido.

Ellos eran como las damas de los cuadros pero… ¡eran varones!

-si es.

-no es.

Decían dos de ellos mientras me miraban muy de cerca. Comencé a sentarme en mi lugar algo confundido con los cuadros que veía ahora mismo. Quizás era otra alucinación o algo parecido.

-ustedes…

-¡habla!

-¡claro que habla, todos hablan!

Seguían discutiendo.

-se parecen mucho a…

-si te digo que él no es como aquel cuadro.

-no, luce algo tonto y despistado.

-¿Qué otro cuadro?- pregunte escuchando lo que decían.- ¿Quiénes son ustedes? ¿Dónde estoy?

-te lo dije. Despistado.- dijo el cuadro con corbata amarilla.

-sí, y tonto.

-¡oigan!- chille molesto. Ambos cuadros, el de corbata amarilla y el de corbata roja se miraron y luego comenzaron alejarse de mi mientras murmuraban entre ellos.

-creí que era otro cuadro de la muerte.

-te dije que no.

-¿cuadro de la muerte?- pregunte extrañado al escuchar ese último comentario. Me puse de pie aun adolorido por la caída, mire hacia arriba y la puerta por donde había caído ya no estaba. Busque entre mi ropa y mi retrato aún estaba a salvo.- ¡oigan!- grite al verlo doblar un pasillo.- ¡esperen! ¡Quiero saber algo!

Corrí hacia el lugar donde ambos habían desaparecido y al doblar la esquina, choque con un maniquí… pero no era un maniquí que yo conociera, este era un maniquí… masculino. Pantalón negro y camisa de manga larga azul con corbata blanca.

¡¿Dónde demonios estaba ahora?!

-¿Qué demonios pasa aquí?- me pregunte luego de ver detrás del maniquí otro tres maniquís diferentes.-yo… yo… no entiendo.

-vaya chico, sí que te afecto ese golpe.- dijo de pronto una voz.

-¿Qué golpe?- pregunte girando para encontrarme con una cabeza de maniquí con labios pintados de rojo y pestañas largas y muy llamativas.- ¡te pareces a señor cabeza de maniquí!- grite señalándola, atrayendo la atención de todos los demás cuadros y esculturas que había alrededor.-y ustedes a las locas de las mujeres mitad cuadro.- volví a señalar, esta vez a los cuadros, a lo lejos se escuchó un: "¡¿mujeres?!", y al final gire para ver a los maniquís.- y ustedes también… - les dije.- ¿Qué está pasando?

La cabeza de maniquí que me había hablado apareció a mi lado en un parpadeo y grite al verla tan cercas. Aun no me acostumbraba a eso y nunca lo haría.

-tu, joven, caites desde el techo y golpeaste contra el suelo. Todos te vimos.

-sí, fue justo como el cuadro de la muerte.- dijo uno asustado mientras daban un par de manos lejos de mí como su fuera realmente algo peligroso.

-¿eh? ¿Caí del techo?- pregunte levantando el rostro a donde decían.- ¡es cierto! Me caí luego de… ¡espera! Este lugar, quiero decir… ¿Por qué a ustedes nunca los había visto? ¿Qué es este lugar? ¿Sigue siendo la galería de Guertena, no?- pregunte dirigiéndome a la mujer cabeza de maniquí que parecía ser la más tranquila en este momento.

-sí, sigue siendo la galería de Guertena.- contesto ella.- pero antes de contestar alguna otra de tus preguntas, contéstame a mí una.

-claro, ¿Cuál es?

Ella me estudio un par de segundos en los que permaneció en silencio al igual que los otros cuadros y esculturas, luego sonrió un poco y pregunto al fin:

-¿Quién eres tu chico?

-¿yo? Me llamo Garry.

-no, no.- dijo ella cerrando los parpados.- me refiero el nombre de tu cuadro.

-oh, pues, soy el retrato olvidado.

-¡él está aquí!- grito alguien alrededor y así el caos comenzó.

La mujer cabeza de maniquí parecía un poco asustada y de pronto se alejó poco a poco cada vez un poco más de mí.

Mire alrededor a los cuadros huir y a los maniquís correr sin saber por dónde ir, al chocar contra las paredes de los pasillos.

-¿Qué ocurre?- pregunte confundido.- ¿dije algo malo?

-espera.- hablo de nuevo la mujer cabeza de maniquí.- esto es extraño. ¿Tú no eres aquel cuadro que hiso de las suyas en la otra galería?

-¿otra galería?- pregunte de nuevo confundido.- ¿Qué quieres decir con la otra galería?

-¡contesta!- grito y me calle de inmediato.

-yo… ehm, creo que ustedes hablan de Masao… si es así, no, yo no soy aquel cuadro que hiso de las suyas.

-¡impostor!- gritaron algunos señalándome.

-¡no soy un impostor! En verdad soy el retrato olvidado… bueno, el nuevo retrato olvidado.

Ante eso, la mujer cabeza de maniquí abrió sus ojos con asombro y volvió acercarse a mí en un parpadeo, esta vez no me asuste tanto. Lo veía venir.

-¿Cómo es eso chico?- pregunto.

-yo… pues…- ¿por dónde empezar? Me dije.- si te cuento eso, ¿podrías tu contestarme algunas cosas?- ella parpadeo una vez, la misma señal de señor cabeza de maniquí cuando era un "si".- bien, entonces te contare.

Y así, comencé a explicarle quien era yo y a quienes estaba buscando.

Continuara…

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Hola, por fin regrese, perdón por no haber pasado a dejar los capítulos. Estuve ocupada en estos meses y apenas he podido acomodarme con las cosas que tengo que hacer.

Bueno, sobre el fanfic deben saber que ya está por acabar, unos capítulos para llegar a su final (que publicare el mismo día-ahora-, así que continúen leyendo xD). Llegue a la decisión de que serán solo dos finales. El bueno y el malo, había pensado en mas pero así se me hiso mucho más fácil para escribir las partes de todos los personajes. Tengo el nombre para el final malo pero para el final bueno aun necesito un poco de ayuda para encontrar uno que me guste y que quede con el "final bueno" xD jeje apreciaría si alguno me diera ideas para el nombre :´)

Otra cosa, el próximo fanfic será el de los hijos de Ib de regreso al mundo fabricado, ya tengo listo el primer capítulo x3 y ese comenzara a finales de marzo o comienzos de abril, eso debido a que en verdad quiero terminar el crossover de Mad father e Ib x) y el fanfic de Masao que quedaron en el olvido… también de una vez retomar el fanfic de LiEat que solo lleva cuatro capítulos y… otras cosas que no he podido hacer todavía…

En fin, muchas gracias por leer y perdón por no pasar por aquí antes, espero que les haya gustado el capítulo, nos vemos en el próximo.

me fui!