Escuche las voces de las mujeres mitad cuadro. Escuchaba como se arrastraban en el suelo. Recordaba aquella vez cuando Garry y yo casi éramos atrapados por ellas y las maniquís. Aquella vez en verdad sentí lo que era el miedo.
Quizás había crecido y madurado como todos pensarían de mi pero la verdad es que aún seguía siendo la Ib que había sido a los 9 años. Era una asustadiza que se preocupaba por todo y además, necesitaba siempre la ayuda de alguien para salir de los problemas. Mary se convirtió en mi defensora personal en la escuela cuando por accidente derrame mi soda en la falda de una de las chicas más populares del colegio. Desde ese momento me volví el blanco de burlas, peleas, bromas y un sin fin de cosas dentro de esas chicas, pero Mary al final siempre me defendía y lograba rescatarme.
Lo bueno fue que solo fue un par de años, después me esforcé por no causarle problemas a mi hermana pero al final siempre dependía de ella.
Y ahora no estaba Mary, tampoco estaba Garry que cuido de mí en este lugar. No tenía a ninguno de los dos y tenía que arreglármelas por mi cuenta.
Mi rosa se había restaurado. Había encontrado un florero con agua y sus pétalos habían vuelto a salir. Ahora solo quedaba ir en busca de Mary como Garry lo había dicho.
El estaría bien, Garry lograría hacer algo para encontrarnos.
El problema conmigo era que, no tenía la menor idea de donde me encontraba. Pasillos y más pasillos, habitaciones vacías y cuartos oscuros.
¿Por dónde ir? Me pregunte al ver dos puertas frente a mí. ¿Derecha? ¿Izquierda?
Izquierda.
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Entre a la habitación, estaba vacía como todas a las que había entrado antes. No había mujeres mitad cuadro, tampoco maniquís, muñecos nada.
Seguí caminando hasta llegar al final de la habitación, ahí encontré otra puerta y la abrí chocando de frente con un muñeco que colgaba del cuello.
Me asuste y rápido intente descolgarlo, cuando lo hice se escuchó un clic en algún lugar y camine a dirección donde creí haber escuchado el sonido.
No había ninguna puerta o por lo menos yo no la veía, lo único que había eran varios libreros repletos y repletos de libros.
Una idea me llego a la cabeza, quizás había alguna puerta detrás de ellos… ¿debía mover algún libro para eso?
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Los minutos pasaron al igual que los libros que tomaba. Pronto el primer librero quedo vacío y los libros en el piso. No debía darle importancia a eso, mi madre me mataría si viera lo que hacía pero no importaba.
Los libros eran entre novelas rosas hasta más subidas de tono. Me hiso recordar aquella vez que Garry me había arrebatado un libro así, ahora solo me avergonzaba al recordarlo.
También entre la colección de libros había recetarios de cocina, extraño ya que en ese lugar nadie comía nunca y parecía que nadie sentía hambre jamás. Guías de sobrevivencia que me resultaron bastante interesantes aunque solo pude ojearlos, novelas infantiles, cuentos coloreados con crayolas, y otros cuantos más…
Ninguno llamaba mucho mi atención hasta que tome un libro con portada verde. Lucia viejo y estaba muy gastado. Había unas letras amarillas escritas pero eran muy borrosas y no entendía lo que decían. Decidida, lo abrí pero no me espere que una mano negra apareciera y cerrara el libro con fuerza.
¿Qué había sido eso?
Asustada lo había dejado caer al piso.
¿Qué hacía?
¿Por qué una de esas manos había aparecido?
¿Y cómo es que había entrado a ese libro?
Quizás ese libro era importante y la mano que había aparecido solo intentaba que nadie lo abriera.
Tenía que saber que ocultaba. Quizás algo de ahí me ayudaría a encontrar algunas respuestas.
Volví a tomar el libro y con cuidado comencé abrirlo. Esta vez la mano no apareció, pase algunas páginas y nada, no había rastro de alguna mano negra. Abrí la primera página y el titulo me sorprendió, ahí mismo decía: Mundo fabricado.
"…quisiera ver un lugar donde mis obras y yo podamos convivir juntos. ¿Qué tan malo hay en eso? No estoy loco ni tan poco pienso serlo en los siguientes años. Solo quiero ver algo diferente, algo que mis ojos no hayan visto aun..."
-no puede ser.- susurre cubriendo mi boca luego de leer una parte de la primera página.
¡El diario de Weiss Guertena!
Pase un par de páginas rápidamente y me detuve para leer un poco más.
"…Comenzare a pintar de nuevo. Nunca lo volveré a dejar por tanto tiempo. Amo la pintura, soy un loco obsesivo por el arte... me siento decidido a comenzar de nuevo mi mundo fabricado. Estoy seguro que esta vez lograre tener éxito..."
-tengo que mostrarle esto a Garry.- dije pasando las paginas para ver todo lo que había en él. La letra de Guertena era clara y las páginas lucían limpias a pesar de que el libro tuviera un aspecto viejo y maltratado.
Guertena hablaba sobre su idea de crear al mundo fabricado, como comenzar los planes para llevarlo a cabo, hablaba también de cada una de sus pinturas, sus cuadros, y también sobre su vida personal:
"… mi aspecto ha cambiado un poco en estos meses. Me he dejado crecer la barba, sé que a ella no le gusta verme así pero ahora eso me tiene sin cuidado. Quiero terminar este retrato. Sé que le gustara, es tan hermosa con su vestido rojo. Es gracioso, es como si ella me estuviera viendo en estos momentos…"
Se supone que Guertena no se basaba en personas reales para sus cuadros. ¿Qué había querido decir con eso? ¿Había hecho un cuadro basándose en alguien?
De nuevo pase un par de páginas y me detuve encontrando algo que llamo mi atención.
"…No me siento con ánimos para seguir pintando. No quiero hacerlo más pero tendré que seguir haciéndolo, se lo prometí a ella. He fracasado como persona. ¿Qué se supone que hare ahora? No puedo concentrarme, todo lo veo negro. La soledad me molesta. No puedo terminar este cuadro. No quiero terminarlo sintiéndome de esta forma, no quiero que al verlo me haga recordar la forma como hoy me siento. Tengo pensado un buen título para el pero por ahora no diré nada..."
¿De qué cuadro hablaba? No podía entender lo que pasaba pero no tenía mucho tiempo para sentarme a leer el diario.
Regrese un par de páginas antes y entonces lei lo que me causo la mayor sorpresa de todas.
¡Tenía que encontrar a Mary!
"…La llame Mary. Ha sacado el color de mi cabello, nunca me ha gustado mi cabello pero en Mary queda perfecto. Le dibuje los ojos de su madre pero extrañamente se han vuelto azules; jamás volveré a comprar algo más en ese lugar. Así es como imagino a mi Mary. Ella hubiera sido una hermosa mujer…"
Envolví el libro en mi chaqueta y el amarre con fuerza sobre mi cintura. Comenzó con más rapidez que antes a mover los libros, incluso a mover los libreros que había no encontré ninguna puerta. ¿Dónde más podía buscar? No había nada alrededor.
Regrese rápidamente al pasillo y entre a la otra puerta. El lugar estaba idéntico al anterior. ¿Qué estaba pasando aquí? Era como si todo el desastre que había hecho en la otra habitación lo hubieran arreglado en un parpadeo.
No podía perder más tiempo pero mi curiosidad me gano y termine mirando de nuevo cada libro que tomaba en mis manos, entonces llegue a otro libro de cubierta verde. Justo como el que llevaba en la cintura pero en esta ocasión no pude abrirlo ni leer de qué trataba. Un sonido como de una ventana quebrarse se escuchó y de pronto una dama de rojo estaba frente a mí.
-¡te encontré! ¡Aquí estas! ¡Eres mía!- grito efusiva comenzando arrastrarse rápidamente hacia mí. Tome mi rosa con fuerza y salí corriendo no sin antes arrojarle un par de libros que lograron darle en la cabeza. Antes de salir por la puerta vi justamente al lado de mi salida, un viejo marco de madera abandonado. Podría servirme en algún momento. Lo tome y una vez que salí de la habitación vi una abertura en el suelo. Una puesta que bajaba a alguna parte de la galería.
Con cuidado me agache hasta el lugar hasta que logre ver lo que parecía ser el cuerpo de una persona. Grite asustada al ver lo que en verdad era e intente sacar mi cabeza de ahí pero la mano del maniquí tomo mi brazo y me jalo hacia adentro cayendo con el marco de madera y los libros que necesitaría.
Caí al suelo de bruces y lo último que vi fue al maniquí salir corriendo lejos.
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-te digo que es un cuadro.
-no, que no es.- comencé a escuchar a mi lado.
-te digo que sí, y ahora la quebramos. Nos van a regañar.
-¡que te digo que no!
-¿Quién podría ser?
Abrí los ojos luego de seguir escuchando esas voces y una vez que vi a las personas que tenía a mi lado, o mejor dicho a los cuadros que tenía a mi lado no pude hacer otra cosa más que gritar.
Ambos cuadros se alejaron de inmediato y ahí pude ver que no eran las mujeres mitad cuadro, eran hombres parecidos a ellas. Ahora que lo recordaba, el maniquí que me había jalado llevaba pantalones.
-¿Quiénes son ustedes? ¿Dónde estoy?- pregunte a ambos que se miraban entre sí.
-¿Quién eres tú?- pregunto uno.
-sí, eres una extraña.
-¿Cuál es tu nombre?
-me llamo Ib.
-¿Ib?- preguntaron ambos al unísono.
-extraño nombre para un cuadro.- dijo el otro.
-¡no!- grite pero me detuve de inmediato al ver lo que uno de ellos sostenía.
¡Era mi rosa!
-eso…- susurre mirando fijamente mi flor. Ambos de inmediato miraron donde señalaba y el cuadro que la tenía intento esconderla sin éxito alguno.
-es mía, yo la encontré.
-no es cierto, es mía.- se quejó el otro intentando quitársela a su compañero. Ib sintió como algo la golpeaba por dentro y vio como unos de sus pétalos caía.
-¡déjala! ¡No la toques con tus manos!- gritaba el cuadro resistiendo a los ataques del otro cuadro.- ¡es mía! Yo la tome antes que tú.
-¡NO!- grite esta vez yo arrebatándole mi rosa de sus manos. Otro pétalo cayo y esta vez me erguí un poco por el dolor.-esta rosa es mía.- les dije.
-¿y tú quién eres? ¿Cómo te atreves arrebatarme mi flor?
-si.- le dijo el otro.- ¿Por qué se la quitaste a mi hermano? ¡Regrésala!
-¡no!- volví a gritar poniéndome de pie en esa ocasión. Ambos cuadros retrocedieron luciendo sorprendidos y luego mire el marco viejo a mis pies.- aléjense de mi porque yo soy… yo soy…- tenía que pensar en algo.- soy… -decía intentando tomar el marco viejo de madera pero mi rosa y los libros no me lo ponían fácil.- ¡soy… soy el cuadro de la muerte!- grite lo primero que se me vino a la mente.- ¡si, así es! ¡Yo… yo me llevo a los cuadros y esculturas al infierno y… y… ahí se quedan sufriendo por toda su vida! ¿wajaja?
Los dos cuadros se miraron entre sí de nuevo y el silencio pronto invadió el lugar, creí que no había logrado nada pero cuando salieron huyendo, arrastrándose y gritando sobre el cuadro de la muerte me quede tranquila.
-¿ahora dónde estoy?- me dije mirando alrededor. Eso era muy malo, tenía que enseñarle a Garry los libros y también mostrarle a Mary lo que había leído.- vamos Ib, vamos, después de esto ya nada puede ser tan malo.
Continuara…
Un pov de Ib más largo de lo normal jaja me ha salido algo extraña la parte de ella. La verdad no tenía muy bien pensado en cómo hacer este capítulo, le quite varias cosas que ya tenía escrito y ya no supe como agregarlas después xD
¿Cómo quedo la parte del diario de Guertena? ¿Quedo bien? ¿Les gusto, no les gusto? Quería meter algo de él junto algunas teorías de los personajes. Me gusto hacer la parte de Guertena ya que no tengo la menor idea de cómo creció, vivió o murió pues uno se puede inventar cualquier cosa. No sé cómo lo vean ustedes pero en mi cabeza Guertena era un amante del arte con la loca idea de crear un mundo donde sus obras pudieran convivir junto a él. No sé, un poco solitario, un ermitaño con gran imaginación y extraño sentido del humor. Algo demente, un genio pues… y con una vida difícil :B quizás algunos de sus traumas reflejados en sus cuadros y esculturas por situaciones ocurridas (como la mayoría de las pinturas, retratos, esculturas, etc…). En fin, así es como lo veo yo xD
No sé si alguien ha escrito algo sobre Guertena pero me gustaría leer algo de él.
Espero que les haya gustado la parte de Ib.
Gracias por leer.
Nos vemos… me fui!
