Perdón por la tardanza, he estado algo ocupada T_T pero prometo que las actualizaciones serán más rápidas. ¡Gracias por su apoyo! Éste fanfic se hace por y para ustedes.
Bah. Esto se había convertido en un juego que al mismo tiempo que me dañaba comenzaba a aburrirme. La actitud de Senpai era simplemente infantil…yo sé que al principio de toda esta aventura yo era quién estaba detrás de él, quién lo procuraba pero ahora él hace locuras como si fuéramos adolescentes y bueno…no lo somos. Tenía que hablar con él para dejar las cosas bien claras y decirle de una vez por todos que ya no era bienvenido.
Esperé a que terminara de tomar su ducha, después le dije que se sentará en el sofá. Llevaba el cabello suelto empapado y sólo una toalla cubría su cuerpo desnudo. Hice un esfuerzo abismal por no pensar en otras cosas y para mantener la compostura. Aclaré mi garganta.
-Senpai, creo que ya hemos tenido los dos suficiente de esto.-
Él simplemente me observaba fijamente, con una mirada fría.
-Te permitiré estés aquí unos días como dije, si así lo deseas, pero después de tu estancia en Seattle quiero que ya no me busques más. Ninguno de los dos se buscara, ¿estarías de acuerdo? Sería como nuestro contrato. No podemos seguir adelante con nuestras vidas si constantemente las estamos interrumpiendo, respeto tus deseos y proyectos y por favor no vaciles tanto en ellos, piensa bien lo que quieres, tienes estos días para pensarlo pero si reafirmas lo que me dijiste hace unos momentos yo desaparece del mapa para ti, no pretenderé buscarte y si lo haces ten en cuenta que tendré las agallas para no responderte.-
-Has cambiado mucho a lo largo de los años, antes me seguías e insistías tanto. Tenías el temple de un roble y ahora eres realmente un adulto, me da gusto Morinaga. Puedes dejar de llamarme Senpai también, gracias por la invitación. Podríamos salir a pasear si así lo gustas, cero formalidades…-
-Está bien, puedes quedarte aquí hasta el miércoles, mientras yo esté trabajando eres libre de hacer lo que quieras. No te veas obligado a hacer nada en el departamento como limpieza y demás. Dejaré en el refrigerador mis datos del trabajo y celular por si requieres algo.-
Nunca me había sentido tan incómodo a lado de Senpai…Souichi. Era una nueva sensación para mí, una parte aun quería ir abrazarlo pero otra quería abrirle la puerta y decirle que se fuera lejos. Pero, nunca he sido grosero ni mucho menos, lo menos que podía hacer por su viaje tan largo era dejarlo descansar unos días. Pero tenía que ser cuidadoso, mi plan era que Souichi pensara bien las cosas y el miércoles me diera una respuesta concreta, era lo que marcaría mi futuro. Era una lástima que estas cosas sucedieran en mi primera semana de trabajo.
-Buenas noches- dijo Souichi mientras me miraba de reojo.
-Buenas noches-
-¿Se puede fumar aquí?-
-Preferiría que salieras a la terraza…- respondí secamente.
-Está bien, tu lugar, tus órdenes.- dijo con una sonrisa.
-Jajá, mejor deberías descansar.- Dicho eso me dirigí hacía mi cuarto y cerré la puerta. Caí rendido.
Durante la noche pude escuchar mi puerta abrirse, me asusté en un principio, estuve a punto de levantarme de golpe del susto pero me di cuenta era Souichi quien estaba parado en mi puerta. Silencioso, casi como un fantasma. Se acercó sin hacer ruido, yo cerré los ojos y aparenté estar dormido. Souichi se acercó y comenzó gentilmente a tocar mi rostro con las yemas de sus dedos, con delicadeza recorría mis labios, introdujo sus manos entre mi camisa y comenzó a tocar mi abdomen en círculos, su piel era tan suave. Tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano por no mostrar mi excitación, estaba a punto de tomarlo de los hombros y besarlo. Quería desesperadamente hacerle el amor una y otra vez pero tenía que resistir. Después pude escuchar y sentir su respiración más cerca de mi rostro, sus fríos labios tocaron los míos, me besó. Sentía la suavidad de sus labios y su aliento a menta. Mientras me besaba podía sentir lágrimas cayendo en mi rostro pero decidí no hacer nada. Sollozaba, sin embargo no intentó despertarme ni mucho menos, podía ver estaba afligido.
Finalmente Souichi se hiso para atrás y se alejó de mi cuarto.
Pensé que tenía mi voluntad bien controlada pero estas cosas que hacía realmente me confundían y hacían que quisiera volver a intentarlo de nuevo con él. ¿Era lo correcto de hacer?
