Hola, aquí les traigo el ultimo capitulo de este Fic, perdón por la tardanza, espero lo disfruten leyendo como yo disfrute escribirlo, nos vemos en otro fic... ah si dejen reviews :)

Hora de Aventura

Un Problema Embarazoso

Capitulo 7: 3 Futuras Heroínas

5 años después…

Un soleado y hermoso día llega al Dulce Reino, si, ese lugar por el cual pareciera que el tiempo no pasa. Todo se ve igual, sus casas, el castillo, su gente, cualquiera que no conozca este lugar diría que eso es una exageración, pero no para la misteriosa y sombría figura que se observa a las afueras del Reino.

-¡Es lindo estar de vuelta! Vaya, lo que mas me alegra es que nada cambia por aquí-

Su presencia no ha pasado desapercibida por la dulce gente, su aspecto siniestro causa temor de ser atacados en cualquier momento se esparce muy rápidamente, casi de inmediato un nutrido grupo de Banana Guardias se mantiene a la expectativa de recibir la orden de atacar primero, sin embargo su capitán aguarda a que el ser haga el movimiento que justifique ese ataque, no quiere iniciar algo sin un motivo.

Como si el adivinara lo que ellos deseaban, la figura comienza a caminar hacia el Dulce Reino, Chico Cerveza de Raíz calma a sus soldados para que no hagan algo tonto, se dice fácil, pero con su ominosa presencia se torna mas que imposible, con cada paso que da la tensión va en aumento, el ser avanza hasta quedar en medio de todos ellos, todo indica que la batalla comenzara en cualquier instante… eso hasta que el ser se quita la capucha revelando a alguien familiar.

-¿Braco?- se escucha decir a lo lejos

Es Mentita, que de inmediato se aproxima a él, un silencio total se hace, ¿Cómo es posible que el fiel mayordomo conozca a este ente? Y es que su aspecto no le ayuda mucho, debido a que recibió el hechizo de Ogdoad su apariencia es mas la de un monstruo, sin embargo es atractivo a las chicas, de inmediato Chico Cerveza de Raíz ordena bajar las armas y retirarse a sus hombres.

-¡Hola Mentita! ¡Ha pasado el tiempo!- dijo el antiguo pretendiente

-Braco ¡Qué grata sorpresa volver a verte! Disculpa el recibimiento-

-Descuida, mi apariencia no es muy agradable a la vista y creo que hubiera hablado para decir que venia además de que usar esta túnica no fue una buena opción-

-Y bien ¿Qué te trae al Dulce Reino?-

-Veras, tengo un problema-dijo mientras bajaba el enorme bulto en su espalda- La P-Bot que me hizo la Dulce Princesa se descompuso-

Y Mentita observo con detenimiento al inanimado autómata como si quisiera comprender lo que le había ocurrido, sin embargo al ser una creación de la chica estaba mas allá de su comprensión.

-Es una lastima que le haya pasado esto ¿Y supongo que le viniste a pedir a ella que te la repare?-

-Claro, ¿Crees que lo quiera hacer?-

-No te preocupes, si se lo pides amablemente por supuesto que lo hará-

De esa manera, los dos se dirigieron al laboratorio de la chica, al llegar, Mentita se adelanto un poco para avisarle a la joven, Braco apenas podía contener su emoción de volver a verla. Súbitamente, una curvilínea figura enfundada en una bata apareció caminando hacia él.

Braco estaba embelesado por tan prodigiosa visión, ahí estaba ella, su antiguo amor, llevaba el cabello en una cola de caballo, sus inseparables lentes que cubrían un poco sus hermosos ojos, no importaba aun así podía verlos, su sonrisa tan radiante que parecía iluminar todo el lugar, su rostro que a pesar de los años seguía siendo bello, todo en ella era perfecto, aunque él noto que tenia un aire distinto como si fuese mas madura, no lo podía explicar.

-Aquí lo tiene su alteza- dijo Mentita sacándolo de su sueño

-Mentita me dice que P-Bot se descompuso ¿Qué fue lo que sucedió?- pregunto la chica revisando al robot

-Bueno, es algo vergonzoso de decir-

-De acuerdo, los dejare a solas para que puedan conversar- dijo el Mayordomo mientras se retiraba del laboratorio

-¿Y bien? ¿Qué le paso a ella para que dejara de funcionar?-

-¿Cómo lo digo? Pues resulta que un día ella me pidió que hiciéramos algo como pareja aun más intimo-

-Ya veo, así que tuviste sexo con P-Bot, no lo entiendo según recuerdo la acondicione para tener esa función sin problema- dijo Bonnibel sin dejar de revisar a la autómata- Vaya, creo que ya encontré la falla

-¿Y se puede reparar?-

-Claro, lo que sucedió fue que rompiste el Receptáculo Vaginal- contesto ella mostrándoselo- A ver, enséñame tu miembro para ver de que tamaño tengo que poner el remplazo

Braco estaba atónito, su antiguo amor le pedía algo tan íntimo, por un segundo creyó que la llama de la pasión que tuvo brevemente con ella se encendería de nueva cuenta y casi de forma orgullosa saco su hombría casi erecta para que se deleitara un poco.

-Veamos- dijo la joven tomando con sus dos manos la virilidad de su antiguo pretendiente- Muy bien, es grande y tiene una textura normal, usare un receptáculo G, bueno Braco te puedes cubrir-

La decepción se dibujo en su rostro, era imposible que ella lo viese sin sentir algo, no, sin duda esto no podía pasar.

-Disculpa-

-Dime-

-¿Eso fue todo?-

-Por supuesto, ¿Qué? ¿Olvide algo?-

-No solo… es que tu viste mi… y nada-

-Ah, ¿Tú pene? Pues es algo grande y era lógico que no entraría en ella, ya que solo podía contener un tamaño M-

-Pero, ¿no sentiste algo al verlo?-

-No, de hecho he visto uno mucho más grande que el tuyo-

-¿¡Que!? ¿Y de quien?-

-Braco… como te lo explique antes, te veo y te quiero como la demás dulce gente, sin embargo yo…-

La chica iba a decirle algo importante, cuando fue interrumpida por Mentita que entro sin aviso y grito a todo pulmón.

-¡Su majestad, la Dulce Princesa ha llegado al castillo!-

-¿Ella ya llego? Vaya, creo que calcule mal el tiempo y me confié-

-¿Dulce Princesa? Un momento, no eres tú la Dulce Princesa-

-Hace unos años tal vez, ahora soy la Dulce Reina-

-¿Dulce Reina? Entonces ella es…-

-Mi hija-

Braco no salía del asombro, como pudo pasar algo tan importante sin el estar enterado y mas aun de quien era hija, es decir, quien era su padre-

-¿Pero como?-

-Bueno, es algo largo de contar así que resumiré un poco la historia-dijo la chica tomando aire- Hace 5 años casi a punto de coronarme, Mentita descubrió una tonta clausula la cual especificaba que para ascender al trono debía tener un heredero o estar esperando uno, el problema principal radicaba en que no podía engendrarlo por medios mecánicos, mágicos o de otra naturaleza que no fuera la tradicional, es decir, debía procrearlo con un hombre, durante un tiempo busque a los candidatos ideales, pero ninguno reunía las cualidades para serlo, tu estabas en esa lista solo que no sabia de ti así que supuse que te estaba yendo bien con P-Bot y decidí no perturbar tu felicidad-

-Hasta cierto punto me queda claro, ¿Y finalmente quien fue el elegido?-

-Finn… el reunía lo necesario para ser el que me proporcionara la semilla para engendrar a mi heredero-

-¿Ese chico? Pero ¿no lo de ustedes ya había terminado mal?-

-Totalmente, sin embargo no podía darme el lujo de rechazarlo o el a mi, así que una cosa llevo a la otra *varias veces* y pues ya ves, soy Mamá-

Braco no podía articular palabra, se había quedado helado al saber que la chica que tanto amaba fue poseída por otro y que hubo consecuencias, un horrible vacío en su estomago se lo recordó cruelmente.

-¿Mami? ¿Donde estas?- se escucho una vocecita no muy lejos

-En el laboratorio-

Repentinamente, una pequeña silueta entro al lugar como un huracán, el chico se asombro por parecido increíble con la ahora Dulce Reina. Su piel, sus ojos en incluso su risa era la misma, la pequeña llevaba un vestido rosa similar al de su madre y esa pequeña tiara que indicaba que era una princesa todo en la niña decía que era su hija, bueno, salvo por el color de su cabello esa niña pasaría como una versión en miniatura de Bonnibel. El vacío aun continuaba ahí, le decía que él pudo ser el padre de esta pequeña si hubiera esperado un poco más.

-¡Mami! ¡Mami!- grito la niña arrojándose a los brazos de la reina.

-Pues mira lo que tenemos aquí, pensé que vendrías hasta la noche- contesto la chica mientras llenaba de besos a su hija

-Yo también lo creí, pero Papá y el tío Jake tuvieron que ir al Reino… ¿Cuál era? ¡Ah si! El Reino Mora, parece que el Gremio de Asesinos los iban a atacar-

-Mmm… esto se oye serio, le llamare a la Princesa Mora para ver si necesita ayuda-

-Descuida Mami, Jake Jr. y la Princesa Músculos fueron a ayudar-

-Bueno, de todas formas le diré a Rattleballs que vaya- y con un tono serio pregunto- ¿Y esa mochila? Bonnie ¿Cuántas veces te he dicho que no me gusta que imites a tu Padre?-

La pequeña sonrió nerviosa al saberse descubierta y con una mirada inocente le respondió.

-¡Ay Mamá! No ves que Papá es un tipo súper cool-

-Si claro y ya te dijo que perdió un brazo por ser súper cool-

-¿En serio perdió un brazo? ¡Genial!-

-¡Bonnibel II! Eso no fue gracioso-

-Lo se, pero Papá ya nos conto esa historia y también como lo recupero, descuida no estoy tan loca para imitarlo y perder un brazo a propósito-

-Ay perdona Braco, me perdí un poco, no sabes lo te pueden llegar a absorber los niños- dijo Bonnibel dirigiéndose al chico

-No te preocupes- contesto intentado no sonar herido

La niña al verlo lejos de asustarse, se mostró muy curiosa por su apariencia, lentamente se acercó al chico y sin mas pregunto.

-¿Hiciste un pacto con Ogdoad y le permitiste que te lanzara un hechizo para ser un imán con la chicas?

-¿Cómo lo supiste?-

-Una corazonada, hola yo soy Bonnibel II también conocida como Dulce Princesa-

-Mucho gusto, yo soy Braco un antiguo pretendiente de tu madre-

-Ah vaya, no sabia que ella tuviera pretendientes, yo pensé que mi Papá había sido el único en su corazón- respondió volteando a ver a su Mamá molesta y muy celosa

-Oh Cielos, ¡Que cosas dices Braco!-

Pero antes de que la nueva Dulce Princesa pudiera reclamarle algo a su madre, el robot sobre la mesa de trabajo llamo poderosamente su atención.

-No lo puedo creer, es uno de tus primeros prototipos robóticos-

De inmediato la pequeña bajo de los brazos de Bonnibel y corrió hasta donde el inanimado autómata se hallaba y lo reviso con mucha emoción.

-¿Ella se enojo, verdad?-

-Bastante, veo que mi hija es muy fácil de leer para ti-

-Fue sencillo, ella idealiza la relación de su padre contigo y enterarse de algo así era obvio que se molestaría-

Sin previo aviso, Bonnibel no vio a su hija junto al robot y eso la preocupo un poco, así que la llamo para saber donde andaba o que hacia.

-¿Bonnie? ¿Dónde estas?-

-Espera Mami, estoy buscando una de esas cosas que lleva en su entrepierna-

-¿Un Receptáculo Vaginal Adaptable?-

-Si, siempre se me olvida el nombre de esa cosa-

Poco después, la pequeña traía el aparato, para ese entonces ella ya llevaba su bata puesta y con paso firme se acercó al robot para colocarle la pieza.

-Listo, ahora solo le reinstalaremos su sistema operativo- y dirigiéndose a Braco le pregunto- ¿Quieres que conserve sus recuerdos?

-Por supuesto, seria terrible comenzar de cero con ella, pero ¿Tú sabes como hacerlo?-

-No es tan difícil, este modelo tiene una interfaz A, en cambio los nuevos modelos que Mamá esta construyendo tienen una interfaz H-23 y es tan complicada que me equivoco tanto al grado que me hacen enojar-

Braco apenas entendió la mitad de lo que la niña había dicho, sin embargo ella menciono "No es difícil", así que P-Bot quedaría bien en menos tiempo de lo esperado, aunque no pudo evitar sentirse patético.

-Es impresionante ¿No?- pregunto la Reina al ver la cara de admiración que tenia el chico

-Bastante, es muy inteligente, igual que tú lo eres-

-No, ella es mucho mas lista que yo, solo que no quiere explotar esa inteligencia por temor a ser vista como un bicho raro por su padre, ella lo adora y eso la destruiría-

-¿Y es verdad?-

-No, Finn la quiere muchísimo y ya le ha dicho que si tiene un talento especial, lo desarrolle al máximo para llevar al limite sus capacidades y ser mejor cada vez-

-Muy bien, el aparato fue aceptado por el cuerpo sin problema y el sistema operativo lleva el 10% de avance, ella estará lista mañana por la tarde-

Braco seguía asombrado por la inteligencia prodigiosa de la pequeña, pero recordó que había ido al Dulce Reino por ese motivo y no tenia algún pretexto convincente para poder quedarse más tiempo y estar cerca de la chica de sus sueños.

-Bueno, supongo que regresare mañana al mediodía-

-De acuerdo, tratare de tenerla lista- contesto la niña antes de que su Madre lo hiciera

-Entonces, hasta mañana Dulce Reina y Dulce Princesa-

-Hasta mañana Braco- contestaron las dos al unísono

El chico salió caminando sin mostrar su tristeza por abandonar el lugar, cuando caminaba por las escaleras para salir del castillo se encontró con Mentita quien al verlo de inmediato quiso saber que ocurrió.

-¿Y bien?-

-Bueno, ella dijo que estaría lista para mañana, en realidad fue la niña quien dijo eso-

-Ya veo, esa chiquilla se parece cada vez más a su Madre-

-Mentita, te puedo preguntar algo-

-Adelante Braco, pregunta lo que sea, siempre y cuando no se trate de algo intimo-

-¿Qué tan buena es su relación con Finn?-

-Vaya, esa si es una difícil, pero te contestare, ellos se llevan muy bien de hecho todos en el Dulce Reino se enteraron de su relación prohibida-

-¿Qué quieres decir?-

-¿Cómo lo explico sin ser vulgar? Les encantaba hacerlo en todos lados-

Un gesto de sorpresa se dibujo en rostro del chico, esa hermosa y tranquila chica se presto para eso, no, algo no encajaba, Bonnibel no podía ser tan pervertida… ¿O si?

-Veras, no te miento cuando digo que lo hacían en cualquier lugar, varias fueron las veces que se escuchaba por todo palacio como llegaba al orgasmo, en algunas otras ocasiones fue tanta su osadía que fueron vistos en el balcón de su habitación haciéndolo sin el menor recato-

-Por lo que veo ellos se complementaban muy bien en la cama, sin embargo eso no responde si ella siente algo por Finn-

-Esta enamorada del chico si es eso lo que preguntas-

El oír la palabra enamorada fue el tiro de gracia para sus intenciones amorosas con ella, el creía que si solo se entendían en la cama separarlos no seria mucho problema, pero si en verdad lo amaba y aparte era correspondida, sus esperanzas fueron destruidas al instante.

-Esta bien Mentita, será mejor que me vaya, regresare mañana temprano-

-De acuerdo cuídate Braco-

Y mientras Braco se retiraba del Reino, no muy lejos de ahí una figura atravesaba una gran parte de las Praderas a toda velocidad asustando a quien se encontrara a su paso, pero no de que preocuparse se trata de Marceline la Reina Vampiro, ella va portando su sombrero de ala ancha y sus guantes para protegerse del Sol. La chica vuela de regreso a casa después de comprar algunos alimentos para la comida del día, lucia un poco alterada y nuevamente reviso la bolsa donde llevaba las cosas.

-Bien, llevo fruta, verduras, leche, huevos y carne, bueno además los dulces que tanto le gustan, pero eso si solo se los daré hasta que termine de comer-

La Vampiresa iba tan concentrada en sus asuntos que no noto que sus movimientos eran seguidos muy de cerca por una misteriosa silueta.

-Vaya Mar-Mar- dijo el ser mientras la seguía- Así que continúas viviendo en esa casucha, será interesante hacerte una visita social-

Marceline no demoro mucho en llegar a su casa y de inmediato comenzó a preparar la comida con las cosas que había traído.

-Veamos, creo que le preparare su platillo favorito-

Y así, ella cocino con alegría y dedicación poniendo lo mejor de ella en esta comida, se notaba que quien recibiera estos alimentos se llevaría una grata sorpresa al comerlos.

-Muy bien, creo que ya esta listo- dijo al tiempo que probaba un poco- Mmm… nada mal, a quien engaño, aunque este delicioso no me lo comería por nada-

De pronto, escucho que tocaban la puerta, ella se molesto ya que a la persona que esperaba traía llaves

-No es posible, ¿Otra vez perdió las llaves? Ahora si me va a oír- y abrió la puerta fingiendo enojo- ¿Y ahora donde perdiste…?

Rápidamente, su falso enojo se convirtió en real al ver quien estaba en la entrada.

-¡Hola nena! ¿Me extrañaste?-

-¿Ash? ¡¿Qué demonios haces en mi casa?!-

-Solo vine a ver a mi chica- dijo el chico intentado tocar la cara de Marceline

-¿Tu chica? Si mal no recuerdo terminamos hace mucho tiempo- contesto furiosa alejándose

-Vamos Mar-Mar, ¿Aun continuas enojada por lo de tu osito?

-No vuelvas a decirme así, ¿Hablas de Hambo? No, afortunadamente lo recupere, pero no es por eso que estoy enojada contigo-

-Porque no charlamos con calma y veremos si me puedes perdonar e incluso darme otra oportunidad-

-De acuerdo, hablaremos, solo que dudo mucho que obtengas esa oportunidad y aun si la consigues, no la vas a querer aceptar- dijo la chica con un tono muy sombrío permitiéndole pasar

Ash paso como si nada, tenia la plena confianza de que conseguiría el perdón de Marceline, sin perder tiempo se sentó en ese sofá que ella tenia, dio un vistazo a la casa y trataba de ver que es lo que había cambiado en el tiempo que se alejó, justo cuando notaba algunas cosas pequeñas tiradas en una esquina, Marceline se dirigió a él con un tono de fastidio total.

-¿Y bien? Comienza a hablar, que no tengo tu tiempo-

-Vamos, siéntate cerca para hacerlo mejor-

La Vampiresa no muy convencida se acercó a fin de acabar con esta farsa, sin embargo apenas estuvo al alcance del chico, un furtivo beso la sorprendió, realmente no esperaba ni mucho menos deseaba eso, con claridad apreció como Ash trataba de besarla como en el tiempo que eran pareja, volver a percibir los labios de su ex en otra circunstancia hubiese sido lo mas grandioso, pero pesaba demasiado lo ocurrido entre ellos y lo que Marceline sintió era repulsión por este terrible evento.

Después de unos segundos, ella lo aparto un poco, en su mente el chico pensaba que ese beso había movido algo en su interior.

-Dime nena, apuesto que eso te hacia falta ¿Verdad?-

La chica sonrió muy levemente y con una fría mirada contesto- ¿Sabes Ash? Ese beso en otra ocasión me hubiera encendido y estaría en tus brazos suplicando por continuar hasta el final, solo que ahora me doy cuenta de lo idiota que era para hacer eso-

-Vamos preciosa, no seas cruel, entonces tu novio lo hace mejor-

-¿Novio?-

-Esa comida que hiciste, no creo que sea para ti- contesto con cierto cinismo

Sin perder la calma la chica se levanto del sofá y le dio la espalda por unos segundos quedándose en silencio… hasta que una risa femenina, rara en ella, se escucho.

-Ya que lo preguntas y aunque no tienes el derecho de hacerlo te responderé-

Ash poco a poco se daba cuenta de que esta chica ya no era la Mar-Mar que vivió con él años atrás.

-En efecto, si tengo una persona en mi vida, pero no solo es mi novio… mmm ¿Cómo lo explico? Veras, tengo una hija con el-

Ash se quedo atónito por la declaración que acaba de oír y la esperanza se desvanecía rápidamente.

-¿Una hija? Eso no es posible, recuerdo que tú no querías ser Madre aun-

-Vaya, veo que tu memoria es menor de lo que yo creía y me doy cuenta que nunca me pusiste atención a lo que decía- respondió ella con enojo y añadió- Yo siempre he querido tener un hijo y muchas veces te lo dije a lo que tu contestabas que no era necesario-

-¿En serio? Bueno, lo lamento, pero ¿porque ahora ser Mamá?-

-Digamos que por culpa de Papá tuve que hacerlo-

-¿Tu Papá?-

-Así es, el gran Hunson Abadeer tuvo la brillante idea de que ya era hora que yo controlara la Nocheósfera y ascendiera al trono, obviamente yo no tenia la menor intención de hacerlo y no estoy del todo segura, pero él lo noto y me dio la forma de evitar esto… tenia que embarazarme ya que un alma inocente no puede estar en la Nocheósfera-

-¿Y por eso lo hiciste?-

-En parte, además hacer eso con cualquiera no era de mi agrado ya que no conozco a alguien más o menos decente, el único que medianamente bueno es Finn el humano-

-¿Ese mocoso?-

-Si, ese mocoso como tu le dices, me sorprendió al ser lo suficientemente hombre para ayudarme sin exigir nada a cambio-

-¿Entonces él es tu novio?

-Si lo es, aunque eso ya fue por otra cosa- respondió ella con un leve sonrojo- Yo… me enamore de el-

-¿Así que te enamoraste de él solo por tener sexo?-

-Te equivocas, yo nunca tuve sexo con Finn… ese bobo me dijo que me estaba haciendo el amor y le creo-

-¿En serio? No puedo creer que ese mocoso sea lo suficientemente bueno como para borrar mis caricias de tu cuerpo- dijo Ash al tiempo que intentaba tocar a Marceline

La chica rio por el comentario tan absurdo que había escuchado y volando lejos de su alcance le respondió- No seas ridículo, ¿En verdad te creías esas tonterías de ser el dios del sexo?-

Ash se sintió humillado por el comentario hiriente de la vampiresa y de hecho eso es lo que ella quería precisamente… humillarlo.

-¿Sabes? Finn es grandioso en la cama, no se como lo hace, pero apenas comienza ya me tiene al borde de un orgasmo, la forma de tocarme y besarme hacen que me lleve rápidamente al éxtasis, luego cuando esa enorme hombría que tiene, ah porque déjame decirte que el esta mucho mejor equipado que tu, ¿Dónde iba? ¡Ah si! El entra lentamente en mi que me siento morir ¡Cielos! De solo pensarlo me humedezco- dijo Marceline mientras se tocaba lascivamente la entrepierna sin recato alguno.

Con todo el dolor de su corazón, Ash vio que lo que ella decía era verdad todo su ser le pertenecía a ese chico Finn, ya no existía nada para ofrecerle y volver, pero él no se daría por vencido tan fácilmente.

-No, eso no puede ser cierto, tu cuerpo todavía es mio- dijo el chico tomándola sorpresivamente por la espalda

-¿Disculpa? ¿Tuyo? ¿Para que? Para que me poseas solo por detrás y me lastimes en el proceso ¿Eh? Para que solo pienses en tu propio placer y te olvides del mio ¡Suéltame!

El Mago subestimaba la fuerza que poseía la chica ya que sin duda era mucho mas fuerte que el y pudo habérselo mostrado sin problema… solo que en ese instante se escucho como la puerta era abierta.

-¡Mamá, ya volví!-

De inmediato Marceline empujo al chico hacia el sofá y se dirigió donde la vocecita se oía.

-¡Fionna! ¡Que linda sorpresa! Te esperaba hasta la noche ¿Qué paso?-

La niña dejo su mochila en la esquina donde estaban sus juguetes y sintió como la cargaban.

-Mamá, no hagas eso ya no soy un bebé, es algo largo de contar-

-Tu siempre serás mi bebé- contesto la vampiresa mientras se comía a besos a su hija, sin embargo Marceline noto algo en particular

-¿Fionna? ¿Qué significa ese gorro?- pregunto molesta su joven madre

-¿Cuál? ¿Te refieres a este gorro que se parece al de Papá?-

-Si… ese mismo-

-Ah bueno, vamos Mamá no negaras que a Papá se le ve genial-

-No es por eso que lo digo, el problema es ¿Acaso mataron a un conejo malvado para hacerlo?

-De hecho Papá fue quien lo mato, yo solo confeccione el gorro- respondió la niña sonriendo

-¡Ese Finn! Me va a escuchar, no puedo creer que exponga a su hija a un peligro así-

-No pasó nada Mamá, nosotras vimos como lo mato, eso es todo-

-¿Nosotras?-

-Ya sabes, mis hermanas y yo-

-Esto si es increíble, no solo te expone a ti, sino también a las hijas de Bonnibel y la chica Flama, es suficiente desde ahora no iras más con tú Padre y esto lo sabrán ellas también-

-No mami, no les digas a sus mamas o meterás en un problema a Papá-

Marceline observo como su hija suplicaba con los mismos ojos que Finn hacia y esto le ablando un poco el corazón, terminando por ceder a su petición.

-Esta bien, no te preocupes no diré nada, pero si hablare seriamente con tu Padre-

La pequeña sonrió de una forma sincera pues sabia que ella no solo era su madre también era su mejor amiga y que cumplía siempre con sus promesas, sin embargo un repentino olor conocido llamo su atención.

-Un momento- dijo Fionna haciendo una pausa para apreciar mejor ese aroma- ¿Eso que huelo es…?

-Así es, prepare tu comida favorita-

-Por eso te quiero Mami, tu me conoces y sabes lo que me gusta- dijo la niña y beso sin parar a su Mamá- Iré a lavarme las manos y… vaya no sabia que teníamos visitas-

Fionna noto la presencia de Ash, fue mas que obvio que la niña no sabia quien era el y no tendría por qué saberlo ya que el mago desde hace mucho no formaba parte de la vida de Marceline, aun así la chica estaba mortificada porque su hija tuviese contacto con el.

-Eh… si, es un viejo amigo de Mamá- dijo un poco nerviosa la vampiresa

-Ah ya veo, ¿Y este viejo amigo tiene nombre?-

Fue hasta el momento que la pequeña le hablo que el chico se recobro un poco de la fuerte impresión que le causo ver a su chica con el fruto de su relación con otro hombre y contesto lo mejor que pudo.

-Claro pequeña dama, me llamo Ash- dijo el chico tendiendo su mano para saludarla

-¿Ash? Mmm… no se porque, pero ese nombre me resulta familiar- contesto la niña mientras extendía su mano para saludar correctamente- Como sea, yo me llamo Fionna

Marceline tenia el alma en un hilo, se sentía muy preocupada por que su hija y ese idiota tuvieran contacto amistoso y mas aun ya que Fionna parecía tener conocimiento del nombre del mago.

-¿Qué dices hija? Vamos, Ash es un nombre de lo más común-

-Tal vez Mamá, pero yo estoy segura que algo significa-

-Quizás deberías preguntarle a tu Padre nena-

-¿Papá sabe eso?-

-Es posible… -

Marceline se dio cuenta hacia donde estaba llevando Ash la conversación y antes de que consiguiera hacer algo con su hija, ella intervino.

-Vaya Fionna, se esta haciendo tarde será mejor que te vayas a lavar las manos para comer-

-Es verdad y Ash ¿Se quedara a comer?-

-No lo creo hija, el solo vino de paso y ya se tiene que ir ¿Verdad Ash?

-Así es, es un largo viaje de regreso a casa y si no me apresuro llegare muy tarde allá-

-Oh que pena, bueno me dio gusto conocerte nos veremos luego- dijo Fionna antes de irse

-Hasta luego pequeña-

Cuando la niña se retiro lo suficiente, Marceline se dirigió furiosa al chico.

-¡¿A que crees que estas jugando imbécil?!

-¿Yo jugar? No entiendo-

-No te hagas el tonto conmigo, vi lo que intentabas hacer con Fionna-

-¿En serio? Yo solo platicaba animadamente con ella-

-Mira Ash, te lo advierto a mi podrás hacerme o decirme lo que quieras, pero si te metes con mi hija te juro que… te matare- dijo la chica con ojos vacíos y actitud siniestra

-De acuerdo, no hablare con ella y mejor me voy, antes de que hagas algo loco-

El chico apenas salió y Marceline azoto la puerta tras el, Ash estaba completamente seguro que ya no había nada entre ellos y la pequeña Fionna se lo dejo en claro aun sin decir nada al respecto, así que se retiro intentando no sentirse derrotado o humillado… aunque después de cómo se expreso del mocoso era algo difícil no sentirse así.

Y sacando fuerzas de un sitio desconocido el chico abandona la cueva de la vampiresa caminando con rumbo desconocido, la verdad no sabe a donde ir para pensar con calma y dar su siguiente paso, a unos kilómetros de ahí otro ser siente lo opuesto a este joven… la felicidad inunda su alma por primera vez en mucho tiempo.

Y por increíble que perezca esta persona es nada más y nada menos que el Rey Flama, soberano del Reino de Fuego el cual observa un tanto nostálgico un cuadro de su hija cuando esta era pequeña.

-Salvo por ese color de cabello son idénticas- dijo el Rey mientras sostenía una foto de su nieta hecha de un papel no flamable.

-Así parece su majestad- se oyó la voz del viejo medico uniéndose a la platica

-Todo por mi temor a ese poder excepcional que ella tiene, perdí tanto con mi hija, sus primeros pasos, su primera palabra… no, no permitiré que eso pase con mi nieta-

-Ese día en que la pequeña nació, usted estuvo presente y fue algo que la Princesa aprecio mucho-

-Lo se, aunque jamás me perdonare por haberle hecho eso, el encerrarla en…-

-Ya no se culpe alteza, mejor piense en como arreglar su relación con su hija y fortalecer la que tiene con su nieta-

-Es verdad, lo hecho está hecho, mañana traeré a las dos a palacio para pasar todo el día juntos-

-Buena decisión majestad, ahora me retiro-

Y cuando el viejo medico se fue, el Rey Flama se sentó en el trono a seguir contemplando la foto de su pequeña nieta. Súbitamente, un guardia entro dando la alarma.

-¡Su alteza! ¡Hay un intruso en palacio!-

-¿Qué? ¿Quién se atreve a invadir mi castillo?-

-¡Que bueno que lo preguntas!- se escucho una tétrica voz- Porque yo soy el que se atreve-

-¿Don John? Creí que habías muerto- dijo el Rey sorprendido y haciendo una seña para que sus guardias no atacaran-¿Qué te trae por aquí?

-Vaya, que olvidadizo te has vuelto, pero esta bien es comprensible, vengo a que cumplas tu parte del trato-

-¿Mi parte?-

-Claro ¿O ya olvidaste que me lo prometiste cuando luchábamos contra las fuerzas de tu hermano por el trono?-

-Maldición, lo había olvidado y si no es indiscreción ¿Qué fue lo que prometí?-

-La mano de tu hija-

-Es cierto, pero que idiota soy, no pensé que en verdad lo harías valido-

-Tu hija es una joya muy valiosa, ¿En serio creíste que dejaría escapar algo así?-

-Maldito, me la pagaras-

-Tal vez en otra ocasión, pero bueno ¿Dónde esa hermosa joya?

-Creo que no te gustara escuchar esto… ella ya no vive en el Reino desde hace tiempo-

-¿Qué? ¿Acaso renuncio a ser una Princesa?-

-No ella sigue siéndolo, solo que… tomo la decisión de no continuar viviendo aquí-

Don John reacciono de forma violenta ante tal respuesta, obviamente este arrebato no asusto al Rey, por el contrario le pareció muy divertida, cuando el ex-aliado del soberano se tranquilizo un poco, le cuestiono.

-¿Y donde vive ahora?-

-Mi hija tiene su casa en las praderas, es muy fácil de reconocerla ya que es la única que se esta en llamas-

-Muy bien iré por ella y la traeré para casarme cuanto antes- Dijo furioso mientras salía a toda velocidad

-Buena suerte-

Rápidamente el viejo medico se acercó alarmado por este suceso tan desafortunado.

-Su alteza, ¿Pero que hizo? Acaba de poner en peligro las vidas de su hija y nieta-

-Tranquilízate anciano, ese idiota de Don John ignora cuan fuerte es mi hija, además no sabe que ella ya se entrego a otro, dejemos que sufra por su tontería-

-¿Esta seguro? Al menos debería avisarle para que se pueda defender-

-No es mala idea, ese tipo no juega limpio, me comunicare cuanto antes-

Y mientras el viejo medico era presa de un temor comprensible y el Rey la llamaba, entre tanto la Princesa Flama terminaba de limpiar su casa y la comida ya casi estaba lista.

-Bien, vaya no esta tan sucio como creí- dijo al tiempo que se sentaba para descansar un poco- Rubí ya aprendió a dejar sus cosas ordenadas después de usarlas-

La chica miraba con melancolía los juguetes y objetos personales de su hija, perfectamente arreglados y muy bien conservados.

-Que rápido pasa el tiempo, hace poco le enseñaba a caminar y ahora ya tiene aventuras con su Padre y hermanas, cuando menos lo piense vendrá a acusa a presentarme a su novio- dijo la chica sacudiendo la cabeza- No, no, que tonterías digo aun falta para que eso suceda, bueno me conformo con que no me haga abuela tan pronto-

En ese momento la joven sintió la presencia de su Padre y supo que le hablaba, aunque no sabía el motivo de ello-

-Hola cariño-

-Papá, que sorpresa, ¿Buscabas a Rubí? Ella aun no regresa-

-No hija, de hecho te buscaba a ti-

-¿A mi? ¿Que sucede Papá?-

-No se como decirlo, pero en fin Don John va en camino-

-¿Don John? Espera, no es tipo que te ayudo a ser Rey-

-Ese mismo, ¿Cómo lo conoces?-

-Te escuche a ti y a Mamá discutir sobre él una noche, ¿Y que es lo que quiere?

-Le prometí tu mano-

-¿Cómo pudiste hacer algo así?

-Lo siento hija, no quise meterte en mis problemas-

-Descuida Papá, me encargare de el tipo tratare de no lastimarlo-

-Si quieres enviare de inmediato a algunos de mis guardias-

-No es necesario, se trata de que no haya muchos heridos no de provocar más-

-Muy bien, entonces dejare que lo manejes como mejor creas-

-Te llamare en cuanto termine con el, adiós Papá-

La chica suspiro resignada, no solo por lo que su padre había hecho también lo hacia por que apenas termino de limpiar la casa y en un rato lo tendría que hacer otra vez. Y como dijo el Rey, al cabo de unos minutos Don John arribaba a la casa de la joven.

-Esa debe ser- dijo mientras descendía lentamente-

Con paso firme se dirigió hasta la puerta y toco con mucha fuerza casia a punto de tirarla.

-¿Si? ¿Quién es?- pregunto la Princesa con tono amable y abrió la puerta.

Sin la menor educación empujo la puerta haciendo que la chica trastabillara un poco, pero sin caer.

-He venido por mi futura esposa-

-¿Futura Esposa?

-Así es, tal vez tu Padre no te lo dijo para protegerte, pero es verdad el me prometió tu mano-

-Ya veo, sin embargo como te darás cuenta yo ya no vivo en el Reino de Fuego desde hace tiempo y este es mi hogar ahora-

-¿Este patético lugar dices? No seas tonta, como mi esposa tendrás riqueza y sirvientes sin límites-

-Esa es una propuesta muy generosa, pero declinare ya que vivo muy feliz aquí y no hay nada que hagas para convencerme de lo contrario- contesto ella respetuosamente

-Muy bien, entonces será por la fuerza- dijo Don John sujetándola por uno de sus brazos

-¡Suéltame! O juro que te arrepentirás-

-¿En serio? Eso quiero verlo-

-¡Dije… que me… SUELTES! - grito la chica reuniendo una gran cantidad de fuego expulsando al sujeto de su hogar.

-Increíble, eres mucho más fuerte que tu Padre a esa misma edad-

-Mejor lárgate o saldrás lastimado-

-No lo creo, serás muy fuerte, pero no podrás con mi magia ígnea-

-¿Cómo dices?-

Y antes de que lo notara, un extraño vapor surgió de él y comenzó a rodearla limitando sus movimientos con cada segundo que pasaba.

-Maldito, juega limpio-

-¿Para que? Así es mucho mejor y gana mas rápido- dijo socarronamente mientras se acercaba- Y ahora, no seria mala idea tomar un poco de mi premio-

La Princesa Flama vio como su cara se aproximaba a la suya y con un poco de temor no pudo evitar pensar en que su héroe la rescataría.

-Finn… sálvame-

-¡Deja en paz a mi Mamá!- se oyó un grito y una enorme bola de fuego golpeo a Don John

-¿Quién se atreve? Muéstrate cobarde-

Del sitio donde provino el ataque surgió una pequeña figura y él lo encontró divertido.

-¿Una niña? Vaya y yo que creí que había sido un poderoso guerrero-

-Soy una guerrera poderosa, no en balde soy hija de Finn el humano y la Princesa Flama-

-¡Rubí! ¡Aléjate es muy fuerte para ti!- grito su madre al verla con los mismo ojos que Finn hace cuando va a pelear

-¡No Mamá! Estas en peligro y el trabajo de un héroe es proteger al inocente y terminar con el que cause ese peligro-

-¿Tu hija? Entonces ya no eres doncella-

-No desde hace tiempo- contesto sonrojada

-¿Finn el humano? No es posible, el ni siquiera es un ser de fuego es solo un mocoso humano-

-¡No te atrevas a insultar a mi Papá o veras de lo que puedo ser capaz!- grito la niña enfurecida por las palabras despectivas de Don John

-¿Ah si? No creo que la hija de un inútil pueda ganarme-

-Te dije ¡Que no lo insultaras!- y sorpresivamente la niña creo físicamente una espada de fuego muy similar a la espada demoniaca que poseía Finn

-Rubí…- apenas pudo articular palabra la Princesa al ver a su hija en ese estado

-Imposible… nadie puede hacer algo así-

-Yo si, ya que soy mitad humana y mitad ser de fuego, además claro que herede la loca imaginación de Papá-

Nuevamente, Don John convoco ese vapor extraño e intento atrapar a la pequeña, pero Rubí era muy veloz y ágil, la niña no tardo mucho en tenerlo a su alcance y con algunos golpes vencerlo muy fácilmente.

-Alto, tú ganas, perdóname la vida-

-¿Perdonarte? Heriste a mi Mamá e insultaste a mi Papá ¿En serio crees que te dejare vivir?- dijo la niña con una mirada vacía causando temor a Don John.

La Princesa Flama estaba aterrada de ver a su hija con esa actitud inmisericorde y a punto de cometer un acto terrible- ¿Acaso Finn le había enseñado a matar a sangre fría?- paso ese horrible pensamiento por la cabeza de la chica

-¡Ahora… muere!- y la niña enterró la espada… en la tierra a unos centímetros del cuello de Don John que abrió los ojos aterrado

-¡Rubí!-

-¡Buuu! ¡Vete antes de que lo haga en serio!-

Y antes de que lo notaran Don John ya había desaparecido, rápidamente la Princesa Flama corrió hasta donde su hija estaba.

-¡Rubí!-

-Estoy bien Mamá, ¿Tu estas herida?-

-No, nada grave-

-Que bueno, lamento que hayas visto eso-

-Lo ibas a matar, ¿Te das cuenta? –

-Tranquila Mamá, Papá me enseño a manejar muy bien la espada, pero su método de entrenamiento es muy raro y duro-

-¿Finn te enseño a pelear con esta cosa?-

-No precisamente, de hecho use una replica de madera, lo difícil fue no quemarla-

-Óyeme bien- le dijo en tono serio tomándola de los hombros- No vuelvas a hacer una cosa tan horrenda

-Esta bien Mamá-

-Hablo en serio Rubí, no quiero saber lo que tu Padre les enseña y mucho menos que lo demuestres, deshazte de esa cosa-

-¿Mi espada? De acuerdo- y con un movimiento rápido la despareció de su mano- ¡Ay Mamá! ¡Que exagerada eres!

-¿Eso crees? Odio que tu Padre traiga esa espada, pero es para cumplir con su trabajo como héroe y con eso de la justifica, sin embargo… tú eres una niña de 5 años y no encuentro una excusa para que uses esa cosa y no me vengas con que eres la hija de Finn el humano-

-Muy bien, ya entendí, solo la usare cuando sea realmente necesario-

-Eso espero y un momento… ¿Por qué llegaste tan temprano?-

-¡Ah! Papá tuvo que ir a una de esas cosas de héroe-

-¿Había alguien en peligro?

-Al parecer le Princesa Mora creo… no entendí bien-

-Espero que tu Padre este bien-

-No te preocupes Mamá, el tío Jake iba con el-

-De acuerdo, pero le hablare en la noche-

-¿Le hablaras o iras a su casa?-

-¿Eh? ¿Qué insinúas?-

-Nada, solo que no ha venido en 5 días y pues… -

-¡Rubí! ¿Qué clase de cuestionamiento le haces a tu Madre?

-Ninguno, nada mas que cuando él viene, tu estas mas contenta al día siguiente-

-¡Uuuyy! ¡Ya basta jovencita! ¿Volviste a hablar con tus hermanas sobre el sexo? ¡Te lo prohíbo!-

-Mamá no seas tan anticuada, Fionna y Bonnie hablan con sus Mamás de esas cosas y tu no lo haces conmigo-

-Por que eres muy chica para entender algo así, pero ya que tocaste el tema, hablaremos de el ¿Te parece?-

-¿En serio? ¡Que bien!-

-Bueno, dejemos esta charla para después de comer, desinfecta tus manos-

-Esta bien- y de forma sorpresiva sus manos comenzaron a brillar hasta alcanzar un nivel similar al del metal calentado al máximo: el blanco vivo- Listo no creo que alguna bacteria pudiese sobrevivir a eso-

-Le hablare a tu abuelo para decirle lo que paso y para que no mande a nadie-

-Mmm… dile que tú le ganaste o volverá a pelear con Papá por enseñarme a combatir con espada-

Y Madre e Hija entraron a la casa para comer tranquilamente, aunque la Princesa Flama estaba algo intranquila por 2 cosas, la primera porque en unos minutos hablara con su hija de un tema trascendental para ella y si lo hace mal podría tener serias consecuencias y la segunda por Finn, el no hace este tipo de cosas a menos que sea muy serio, como fuera averiguar si estaba bien tendría que esperar.

Algunas horas mas tarde, en la profundidad de las tierras malas, una taberna de mal aspecto se levantaba, ahí se reunían las peores personas de Ooo, la escoria de la escoria acudía con no buenas intenciones. Sin previo aviso, un herido Don John llega al lugar y se aproxima a la barra.

-Maldita mocosa, ¡Cantinero!- dice con fuerza y golpeando la barra

-¿Qué te sirvo? ¡Ah! Eres tu, ¿Lo mismo de siempre?-

-Si y deja la botella esta vez-

Y como lo pidió el cantinero le trae una botella con una sustancia de un brillo poco común, cualquiera con sentido común no la bebería no así Don John que le da un largo trago y la disfruta.

-Ese par de estúpidas me la pagaran y ese Finn el humano también-

Y desde el fondo de la taberna una voz pregunta con enojo- ¿Dijiste Finn el humano?-

Don John no se amedrenta por el tono tan golpeado con el tono que el extraño habla y de la misma manera contesta.

-Eso dije y ¿A ti por que te interesa?-

El tipo se acerca y cuando esta a la luz se revela quien es- Por algo que me hizo a mí… Ash el Mago-

-Un momento, yo te recuerdo, eres el perdedor que no pudo pasar a las finales de la Batalla Mágica-

-Así es y no pude por culpa de mi tonta ex y ese mocoso-

-¿Qué te hicieron?-

-Me dieron una paliza entre los dos-

Don John rio, divertido por la anécdota tan absurda que el chico conto, cosa que no le hizo mucha gracia al mago.

-No le veo el chiste, eso fue hace años, pero ahora soy mucho mas poderoso y le ganaría a cualquiera… incluso a ti-

-Mira niño, me encantaría demostrarte lo contrario, lo único malo es que yo también sufrí una derrota a manos de la hija de Finn el humano-

Al escuchar hija de Finn, llama la atención de otro misterioso ser sentado al final de la barra y este se aproxima a ellos.

-¿Peleaste con la hija de ese tipo?- pregunto el extraño

Dándole igual que el cuestione esto, Don John le responde- Así es, esa mocosa es muy buena con la espada-

-No es posible, no solo es buena con la ciencia también lo es en otras áreas-

-Espera, ¿Dices que es más talentosa de lo que se ve? A mi no me pareció así- intervino Ash

-Es posible, pero no lo creí de la pequeña Bonnie-

-¿Bonnie? No, ella se llama Rubí- dijo Don John y añadió- ¿Y a todo esto tu quien eres?

El extraño se quito la túnica y descubrió que era Braco, sin embargo su aspecto no causo ninguna alarma, los demás ahí ni siquiera lo notaron.

-Cielos amigo, no hagas eso, acabo de comer- Dijo Ash groseramente y añadió- Aguarda, yo también la vi y estoy seguro que se llama Fionna-

-Un momento, ¿Bonnie? ¿Fionna? ¿Rubí? Creo que hablamos de personas distintas- dijo D. John

-¿Por qué lo dices?- cuestiona Ash intrigado

-Porque la niña que yo conocí es la hija de la Dulce Reina dijo Braco seguro de sus palabras

-Ah ya, la niña que yo conocí es hija de Marceline, Reina de los Vampiros-

-Y con quien yo pelee es hija de la Princesa Flama-

Fue más que obvio lo que sucedía y ellos no tardaron mucho en llegar a la misma conclusión y por supuesto los hizo enojar aun más.

-Ese aprovechado se metió con las tres- dijo Braco furioso

-Vaya… pues no es tan tonto como pensaba-

-Y lo que mas me enerva es que por su culpa, Mar-Mar me rechazo-

Mientras mas se hundía en su envidia y coraje, Ash sonrió de manera perversa porque una idea terrible cruzo por su mente.

-Oigan ¿Y si los hacemos pagar?-

-¿Cómo?-

-Quitémosle lo que mas ama-

-Suena bien, pero no solo a él, esas idiotas que también paguen- dijo D. John alentando a Ash

-Lo se, podríamos matar dos pájaros de un tiro-

Y mientras Ash, Braco y Don John urdían su malévolo plan en esa taberna, las tres pequeñas dormían plácidamente después de un día agotador, no así sus madres que no podían conciliar el sueño, esto debido a no tener noticias de Finn, el desconocer si estaba bien o herido las tenia nerviosas.

-¡Ya no lo soporto mas!- grito Bonnibel y tomo el teléfono marcando el primer numero que recordó

En otro lugar de Ooo, un teléfono sonaba y rápidamente fue contestado

-¿Finn? Dime que estas bien y que pronto vendrás a casa para hacer cositas-

-Emm… no, Marceline soy Bonnibel y llamaba para saber si tienes noticias de Finn-

-¿Bonnie? ¡Que vergüenza! Lo lamento yo…-

-Descuida, yo también tengo ganas de que el venga a mi casa y cumpla con sus deberes-

-¡Ah vaya! ¿Entonces tampoco has tenido noticias de el?-

-No y mande a Rattleballs para que me informara y ayudase a Finn de ser necesario, pero no he tenido respuesta-

-Espero que este bien, me moriría si le pasara algo en este momento-

-¿Por qué?-

-Sera mejor que te lo diga en persona y a la chica Flama es un asunto muy delicado-

-Bueno yo…- en ese instante se oyó un bip en teléfono de la dulce chica- Espera tengo una llamada entrante

-Contesta, no iré a ningún lado-

-¿Hola? Aquí Bonnibel ¿Quién llama?

-Hola Dulce Princesa, soy la Princesa Flama, perdón por las molestias, solo hablaba para…-

-¿Saber si Finn esta bien?-

-¿Eh? Así es, ¿Cómo lo supiste?-

-Quiero pensar que fue tu hija quien te lo dijo-

-Lo hizo, ¿Por qué? ¿La tuya también te lo dijo?-

-Si y de hecho creo que también la de Marceline, precisamente la tengo en la otra línea, aguarda te pondré en conferencia para charlar las tres-

-Hola Bonnie, sigo aquí-

-Marcy, me llamo la Princesa Flama y ahora esta en conferencia con nosotras-

-¿Ah si? ¡Hola chica Flama!-

-Vaya, Hola Marceline-

Por su tono de voz todo indicaba que aun no se llevaban bien, Bonnibel ya se había hecho a la idea de que tendría que compartir a Finn, pero no así Marceline y la Princesa Flama, ellas lo querían para si solas y casi siempre terminaba en pelea por lo que el chico tenia que intervenir para calmar los ánimos.

-Tranquilas no empiecen, les recuerdo que hay cosas más importantes por las que preocuparse que una tonta pelea entre ustedes-

-Tienes razón Bonnie, disculpa Flamita, pero tuve un día horrendo-

-¿Qué sucedió?- pregunto la Dulce Reina intrigada

-Alguien que creía olvidado regreso a hacerme una visita social-

-No me digas que fue Ash ¿O si?-

-Sip, ese imbécil vino a mi casa a tratar de convencerme de volver con el-

-¿Y que fue lo que hizo?- cuestiono la Princesa Flama

-Bueno, me beso a la fuerza y me manoseo, por fortuna Fionna regreso y se detuvo, pero ese idiota estuvo a punto de decirle a mi hija que yo había sido su novia-

¿Y nada mas?-

-Si, después de eso lo corrí de la casa-

-Vaya pues a mi me vino a ver un tipo que pretendía mi mano, bueno, que mi padre prometió mi mano-

-¿Cómo? ¿Y quien era ese tipo?

-Don John, así se llama ese idiota, vino a exigirme ser su esposa y pelee con el, solo que no juega limpio y casi abusa de mi-

-¿Qué horror? ¿Y como escapaste? No te hizo nada malo-

-Rubí llego y lo venció, además de que… casi lo mata, no sabia que Finn las hubiera entrenado en el uso de la espada-

-Fue una de las primeras cosas que les enseño y fue tal el impacto que tuvo en sus vidas que ahora se quieren parecer a él- dijo la Vampiresa con naturalidad

-¡Cuando vea a Finn lo golpeare!- dijo un poco molesta la ígnea joven

-Oigan y ¿No me preguntan quien vino a verme?- dijo Bonnibel no queriendo quedarse atrás

-De acuerdo ¿Alguien fue a visitarte?- pregunto Marceline con desdén

-Braco, un antiguo pretendiente-

-¡Oh! ¿Y que, fue a intentar algún movimiento contigo?-

-No, llevo a P-Bot, el robot que construí para que fuera su esposa, solo que la rompió de cierta parte y me la dejo para repararla-

-¿Y cual fue la parte que rompió?-

-De su Receptáculo Vaginal, su miembro es algo grande y sucedió-

-¿Le viste eso? Dulce Princesa como pudiste-

-Tranquilas, es verdad que lo tiene grande, pero después de ver y tener a Finn no creo que exista alguien tan enorme como el ¿Cierto?-

Las dos chicas se sonrojaron y guardaron silencio, otorgándole la respuesta que deseaba.

-Pero fue Bonnie quien que le dijo que la repararía y no solo eso, ella encontró la parte de remplazo sin ningún problema-

-Tener hijos si que cambia las cosas y a las personas ¿Verdad?- dijo Marceline a tono de broma

-Si y ahora hacen cada pregunta. A propósito, las tres siguen hablando de sexo- dijo la Princesa Flama un poco molesta

-¿En serio? Vaya, Bonnie me pregunto como la había hecho con su Papá-

-Fionna hizo lo mismo la semana pasada y fue divertido decirle- contesto la vampiresa conteniendo la risa

-Rubí lo hizo hoy precisamente y fue el momento mas difícil de mi vida, al final le tuve que decir-

Las tres jóvenes madres reían por las ocurrencias de sus hijas y continuaron conversando tranquilamente, hasta que el tono de llamada entrante se oyó en el teléfono de Bonnibel.

-Esperen alguien llama… Hola habla Bonnie-

-Hola DR, soy Finn-

-¡FINN!- gritaron las tres chicas al unísono

-Oh cielos, están todas juntas, eso si no me le esperaba-

-No, no, estamos conversando en conferencia, cada una esta en su casa, hablábamos de las niñas- dijo Dulce Reina intentando contener la emoción

-Eso si es noticia, es muy extraño que ustedes hagan algo así-

-Tonto, n-nos preocupamos cuando e-ellas llegaron tan temprano- intervino la vampiresa con un poco de dificultad

-Perdón por hacer eso, creo que ya saben que tuve que ir al Reino Mora de emergencia a auxiliar a la Princesa Mora contra el Gremio de Asesinos-

-Oh si, ¿Y en que termino todo eso?- pregunto la Princesa Flama

-Les ganamos con facilidad, gracias a que llego Rattleballs y los demás hijos de Jake, creo que Arcoíris los contacto y ellos también se preocuparon por su viejo-

-¿Entonces todo acabo bien por allá?-cuestiono Bonnibel pensando que había sido una gran batalla

-Si, solo estragos por la pelea, pero nada que lamentar-

-Muy bien y ¿Oye?- intervino la dulce chica cambiando el tono de su voz- ¿Vendrás mañana? Te extraño mucho-

-Eso no se vale eres una tramposa, yo lo extraño mas y no estoy rogando… aun- dijo Marceline molesta por la actitud ventajosa de Dulce Reina

-Oigan, yo también quiero que me visite, no es justo yo siempre quedo al final- dijo la Princesa Flama amargamente

-A ver chicas no peleen, mejor por que no vamos los cuatro a algún lugar a ya saben-

-¿Los cuatro? ¿Lo dices en serio?- al escuchar esto el lado perverso de Bonnibel se encendió

-¡Ay si! ¡Que rico será volver a hacerlo juntos!- intervino Marceline sin ocultar su deseo

-Eso se escucha mejor, además de esta manera si podre alcanzar los 10 orgasmos como ellas- dijo emocionada la ígnea chica

-Bueno y ¿que hay de las niñas? No pueden decirles algo así-

-Mmm… Hace mucho que no visitan al Rey Helado, ya ves con ese cambio que le hizo su novia Betty-

-Eh… Bonnie, se llama Simón y no es mala idea que de vez en cuando usen su cerebro y no solo se diviertan-

-Esta decidido, mañana irán con el a primera hora- dijo la Princesa Flama con lógica innegable

A pesar de los años, Finn no dejaba de sorprenderse por la actitud tan deseosa que las chicas le demostraban. Sabía que las tres estaban enamoradas de él, pero no tenia idea de cómo declararles sus sentimientos, el héroe había escuchado antes que se podía estar enamorado de dos personas… ¿Se podría amar a tres? Tenía esa duda que lo carcomía desde hace tiempo.

-Entonces, mañana después de que las niñas se vayan con Simón, vengan a mi casa y decidiremos a donde ir-

-Esta bien, hasta mañana mi amor- se despidieron las tres jóvenes al unísono

Al día siguiente, tal y como lo planearon, las niñas partieron muy temprano hacia la casa de Simón Petrikov, lo mas cercano que Marceline tuvo a un padre, si bien es cierto que Hunson Abadeer es su progenitor, Simón también lo era, una historia algo larga y dolorosa de contar, pero bueno, las tres pequeñas se encontraron a unos kilómetros de la casa de su Papá.

-Vaya, creo que fui la primera en llegar- dijo Bonnie

-¡Hola Dulcecito!-grito Fionna al verla

-Hable muy pronto y Rubí ¿No estaba contigo?-

-Eres mala Fionna, me dejaste atrás-

-Perdón, ¿Oigan, por que nuestras mamás quisieron que fuéramos a visitar a Simón?- pregunto Rubí

-Lo más probable es que vayan a tener una orgia- contesto Bonnie sin inmutarse

Las otras dos niñas se asombraron por la calma con que dijo esta noticia.

-¡Bonnie! ¿Cómo dices algo así?- reclamo Fionna

-Pues es cierto, además no tiene nada de malo, Papá tiene 5 días sin ir a casa-

-Ya que lo pones así, es natural que se sientan un poco… ansiosas-

-¿Otra vez hablamos de sexo?- pregunto Rubí porque le pareció un poco confuso

-Claro, ¿De que crees que hablábamos?- respondió Fionna

-Y bien, ¿Lograste platicar con tu Mamá del tema?- pregunto Bonnie mas por diversión que por preocupación

-Si, pero no fue lo que esperaba, estaba demasiado nerviosa y se equivoco en muchas cosas que ustedes ya me habían dicho-

Las tres niñas rieron por la situación, no había duda que la relación que ellas llevaban era muy unida y realmente se trataban como hermanas aun cuando solo eran hijas del mismo Padre. Finn tuvo mucho que ver en eso, él les pidió a las chicas cuando aun eran bebés que les permitieran convivir de esa manera y por fortuna así sucedió.

-Bueno ya, vamos con Simón o regresaremos tarde- dijo Bonnie con tono fuerte, algo que sin duda saco de su Madre, además de su excesiva fijación por el orden.

-Muy bien chica lista, ¿Crees que quiera tocar como el otro día?- dijo Fionna sacando un par de globos para hacer rap de globos- He mejorado bastante- añadió, demostrando así que había sacado el talento musical de Marceline

-Tal vez y de regreso podríamos pasar a esa cueva a quemar algo- dijo sin miedo Rubí algo que claramente saco de la Princesa Flama, pero ella lo encausaba de manera menos cruel y sin dañar a alguien.

Cuando las pequeñas continuaron con su camino, al paso les salió Ash a quien Fionna de inmediato reconoció.

-¿Huh? ¡Hola Ash! ¿Qué haces aquí?-

-¡Hola preciosa! ¡Que sorpresa encontrarte!

Bonnie y Rubí desconfiaron del chico no estaban seguras, pero no les inspiraba nada bueno el que apareciera tan casualmente.

-¿ibas a visitar a mi Mamá? No creo que este en casa-

-No pequeña, de hecho vine a verte a ti y a tus hermanas-

-¿Qué dices?-

Y sin que ellas lo advirtieran, un extraño humo rodeo sus cuerpos, pero ya era tarde para hacer algo.

-¡Es una trampa!- grito Bonnie

-Maldición no puedo moverme- dijo Fionna intentando luchar contra esa cosa

-Dejen de luchar, es inútil, mi niebla es imposible de destruir-

-¡Don John! ¡Maldito, juro que…!- amenazo Rubí

-Oh, tu no harás nada niña ¡Braco!-

-Lo siento pequeñas- y apareciendo frente a ellas soplo un polvo blanquecino que rápidamente las dejo inconscientes.

-Braco… ¿Por qué?- pregunto inútilmente la dulce pequeña

-Listo, hay que llevarlas a ese calabozo, es hora de iniciar la venganza contra sus padres-

Un par de horas mas tarde en la casa del árbol, Finn, Bonnibel, Marceline y la Princesa Flama se entregaban sin reservas a los placeres de la carne, esto lo habían decidido al ultimo minuto, en parte porque Jake no estaría y B-Mo se había ido con Jake Jr. a una fiesta, además que ellas ya no se aguantaban un segundo mas sin tener al chico cumpliendo sus deberes maritales… a pesar de no estar casados.

-¡Si así! ¡Ya casi termino! ¡AAAHHH!- grito Bonnibel explotando en un ansiado orgasmo

-Vaya, descansen un poco, 5 orgasmos en dos horas puede ser peligroso- dijo Finn tan fresco como una lechuga

-Y-Ya l-lo creo- contesto Marceline con dificultad

-D-De a-acuerdo, mi amor- balbuceo la Princesa Flama aun en los espasmos de su último éxtasis

Súbitamente el teléfono sonó y el chico que aun conservaba la mayor parte de su fuerza respondió.

-¿Hola? Aquí Finn-

-Hola Finn, habla Simón, oye ya es un poco tarde y Marceline me dijo que las niñas vendrían, pero no han llegado, ¿Sabes por qué?-

-¿Cómo? Eso no es posible, ellas salieron de sus casas desde hace dos horas, pensé que estaban contigo-

-Nunca llegaron…-

Al escuchar tal noticia, las tres jóvenes salieron de su trance amatorio sin dudarlo, eran mas importantes sus hijas que su placer personal.

-De acuerdo, llamare a las chicas para buscarlas, gracias Simón-

-Hasta luego Finn, espero que las encuentres pronto-

Sin perder tiempo y tan rápido como pudieron, los 4 jóvenes se vistieron y salieron en busca de sus hijas. Marceline tenia dibujada la desesperación en el rostro, no estaba dispuesta a perder lo mas bueno y valioso que había hecho en su vida. Bonnibel guardaba la calma lo mejor que podía, sabia que su hija era lista y estaría bien, aun así el temor de que algo le sucediera iba en aumento. La Princesa Flama tenia conocimiento de que su pequeña se podía defender sola, sin embargo su corazón de Madre no opinaba lo mismo y la obligaba a seguir buscándola. Finn el humano, si bien no era sencillo que cayera en pánico, su preocupación del bienestar de las niñas era muy fuerte, el sabia que todo lo que les enseño a sus hijas seria puesto a prueba hoy, solo esperaba haberlo hecho bien.

-¿Y por donde empezamos?- pregunto Marceline limpiándose las lagrimas sin que nadie la viera

-A ver, pónganse en el lugar de las niñas, ¿Hacia donde se dirigían?- dijo Finn con mucho cuidado

-Bueno, ellas iban con Simón, eso quiere decir que se encontraron en un punto cercano a este lugar- dijo Bonnibel con su habitual lógica

Recorriendo el posible camino por el cual tomaron las pequeñas, finalmente hallaron parte de sus pertenencias.

-¡Miren son sus mochilas!- grito la Princesa Flama al verlas

Las tres jóvenes madres tomaron esos objetos y los apretaron contra su pecho, no sabían si alegrarse por haber encontrado esto, sin duda algo no andaba bien.

-Finn, tengo un mal presentimiento, ninguna de ellas olvidaría algo tan valioso-

-Tranquila Bonnie, estoy seguro que hay una explicación para esto-

-Creo que las secuestraron- dijo tajante la Princesa Flama

-¿Qué dices? No saquen conclusiones tan apresuradas- respondió Finn

-Oigan, halle algo- dijo la vampiresa mientras levantaba lo que parecía ser un Holo-colgante, apenas lo toco este se activó revelando la imagen de las tres niñas inconscientes y encerradas en jaulas.

-¡No!- dio un grito ahogado la dulce chica

-¡Mi bebé!- dijo a punto de llorar la ígnea joven

-¿Eres tu verdad? ¡Maldito idiota! ¡Pedazo de porquería! ¡Ash!- grito furiosa Marceline

-Vaya nena, me sorprende que adivinaras tan rápido-

-¡Suelta a mis hijas! ¿Qué es lo que quieres?- intervino Finn colérico

-Ah, Finn el humano, no es nada complicado, tan solo… lo que me quitaste-

-¿De que hablas?-

-Exacto, deseo a mi Mar-Mar de vuelta-

-¿Qué? ¡Estas loco! Jamás regresaría contigo-

-Oh que mal, entonces nunca las volverán a ver-

-Espera, estoy segura que tu no pudiste hacer esto solo- dijo Bonnibel interviniendo en la discusión

-Dulce Reina, tan lista como Mar-Mar decía que eras, en efecto no lo hice solo, ¿Por qué no saludas… Braco?

¿Braco? ¿Cómo fuiste capaz? Ella es mi hija, lo más valioso que tengo-

-Tú eras lo más valioso para mí, pero nunca me hiciste caso y no importaba cuanto lo intentara, tú me rechazabas. ¿Y ahora que? Resulta que te acostaste con el chico que no te interesaba e incluso te dio una hija, no Reina, eso es injusto- dijo el chico dejando salir todo el rencor que había acumulado en estos años.

-Bien dicho muchacho-

-¡Don John! Debí saberlo-

-Bueno Princesa Flama, ahora estoy seguro que vendrás a rescatar a tu hija y para ello deberás convertirte en mi esposa-

-¡Maldito!-

-De acuerdo, ¿Dónde están ellas?-

-Vaya, eres listo, muy bien ellas están en un calabozo a 10 kilómetros de aquí, vengan solos o sus hijas lo pagaran- amenazo Ash y el Holo-colgante se rompió

-¡Finn! ¿Estas loco? No permitiré que ese idiota de Ash me vuelva a tocar- dijo Marceline furiosa

-Y no lo hará… necesito que confíen en mi y para ello deberán hacer algo en contra de su voluntad-

-Espera ¿A que te refieres?- pregunto intrigada la Princesa Flama

-Esos tipos no jugaran limpio, no van a permitir que rescate a las niñas así de fácil, intentaran retrasarme lo mas posible para que puedan conseguir su objetivo con ustedes, es ahí donde quiero que hagan lo propio para distraerlos, sé que no debo pedírselos, pero es la única manera de lograrlo-

-¿Y funcionara?- cuestiono la dulce chica

-Es probable, solo espero que ellas recuerden todo lo que les he enseñado, bueno en marcha-

Y en el calabozo donde las pequeñas están encerradas, ellas comienzan a despertar debido a que el efecto del polvo blanco se ha ido.

-¡Ay, mi cabeza! ¿Eh? ¿Dónde estoy?- dijo Bonnie y sintió el frio de los grilletes que tenia en sus manos y tobillos- ¿Pero que demo…? ¡Fionna! ¡Rubí! ¡Despierten!

-Cinco minutos más Mami- dijo Fionna aun dormida

-¿Bonnie, que esta pasando?- pregunto Rubí al verse en la misma situación que su hermana

-Ese tipo Ash nos tendió una trampa y nos encerró aquí-

-¿Ash? ¡Rayos! Ahora recuerdo- dijo Fionna completamente despierta- Ese idiota fue novio de Mamá y ella termino con él por algo muy malo que le hizo-

-También estaba ese Don John y él también quiere hacerle algo a mi Mamá-

-Y ese tal Braco, pensé que era una buena persona, debí darme cuenta por la forma en que miraba a Mamá, casi la desnudaba-

-¿Y que haremos para salir de aquí?- pregunto Rubí sin poder moverse mucho

-Primero debemos conservar la calma, si entramos en pánico todo estará perdido- contesto Bonnie tranquilamente al ver la ansiedad de su hermana.

-Es cierto, recuerda todo lo que Papá nos ha dicho y podremos escapar de aquí- intervino Fionna

-Esta bien, a ver ¿Como era?, primero: conservar la calma, segundo: observar a nuestro alrededor para saber donde nos encontramos, tercero: ¿Qué era?- dijo Rubí para no desesperarse

-Examinar con cuidado si existen trampas, cuarto: una vez descubiertas las debilidades del lugar, explotarlas para salir y quinto: hacerlo lo mas pronto posible para tener el factor sorpresa a nuestro favor- continuo recitando Fionna

-De acuerdo, uno: listo, dos: es un calabozo, tres: es mas que obvio que hay trampas en este sitio, cuatro: mmm… si tan solo no estuviéramos encerradas y encadenadas de pies y manos seria mas fácil-

-Tranquila Bonnie, creo que puedo quitarme los grilletes si me transformo en esa cosa negra-

-Eso seria útil y ¿Te puedes convertir en murciélago?- pregunto la dulce niña

-No, Mamá aun no me enseña como se hace-

-Yo podría crear mi espada si solo pudiera liberar mis manos- dijo Rubí forzando un poco las cadenas

-Esperen, alguien viene, finjan estar desmayadas- dijo Bonnie

Y un minuto después, Ash y Don John entraron al cuarto donde ellas estaban y evitar cualquier eventualidad.

-Mmm… aun siguen inconscientes- dijo Don John levantando el rostro de Bonnie

-Perfecto, ese somnífero que hizo Braco es más potente de lo que creí- contesto Ash con una sonrisa malévola

-¿Y en verdad dejaremos que Finn las rescate?-

-Claro, pero haremos que le tome mucho más tiempo del que planea-

Oh si, para poder poseer a sus chicas-

-Exactamente y si es posible las dejaremos embarazadas-

-Muy buen plan-

Y riendo como idiotas salieron del cuarto, las pequeñas que solo fingían abrieron los ojos alarmadas por el terrible hecho que se cometería con sus madres.

-¿Oyeron?- pregunto Rubí

-Malditos, van a hacer eso con ellas-respondió Fionna enojada

-Debemos salir de aquí para impedirlo- añadió Bonnie

De esa manera las tres niñas se dispusieron a escapar, Fionna se convirtió en algo parecido a una masa negra y viscosa, que con facilidad se quito los grilletes y paso entre los barrotes, de ahí salto hasta la jaula de Rubí y libero sus manos, la ígnea niña corto los barrotes con su espada y entre las dos liberaron a Bonnie.

-Bien, es un hecho que el piso tiene trampas- dijo la dulce niña frotándose las muñecas

-¿Y ahora por donde?- pregunto Rubí

La inteligente niña miro a todos lados y con el excelente poder de observación que heredo de su madre dio con un respiradero.

-Por ahí, no creo que ellos pensaran que escaparíamos de esa manera-

Entendiendo lo que su hermana decía, Fionna se transformo de nuevo en esa cosa y les ayudo a llegar hasta el hueco, una vez dentro recorrieron el ducto para hallar una salida.

Mientras tanto, los 4 jóvenes llegaban al lugar que Ash señalo.

-Este es sitio- dijo Finn

-Pero… no hay nada- contesto Marceline frustrada

Repentinamente de un montículo de tierra apareció la entrada del calabozo.

-Adelante, entren sin temor- se escucho la voz de Ash

Desconfiando un poco, los jóvenes se adentraron en el calabozo.

-Muy bien, como pueden ver hay dos caminos, el de la izquierda conduce a donde están las niñas, puedes ir por ese Finn y ustedes chicas tomen el de la derecha-

-Aquí nos separamos, iré por ellas lo más rápido que pueda-

-De acuerdo Finn, tráelas de vuelta, nosotras nos encargaremos de ellos- dijo Bonnibel en calma

-Si ese idiota me toca, juro que se lo arrancare- dijo Marceline molesta

-No es mala idea, creo que haré lo mismo- contesto la Princesa Flama

-Espero que no tengamos que llegar a tanto-

Finn abrazo a las chicas y tomo el camino para llegar con sus hijas lo antes posible, mientras ellas caminaron hasta el único cuarto iluminado, cuando entraron, había una cama enorme en el centro… confirmando lo que ya imaginaban.

-Pasen chicas, pónganse cómodas- se oyó decir a Ash

Dirigiéndose cerca de la cama, pudieron ver al chico sentado en una silla siendo flanqueado por Braco y Don John.

-Excelente, ahora porque no se aligeran un poco-

Las tres jóvenes se miraron entre si como si no hubieran entendido lo que Ash dijo.

-Quise decir que se quiten esa estorbosa ropa-

Marceline ya sabia lo que él quería y como lo quería, solo que ella no estaba dispuesta a dárselo así de fácil.

-¿Y que? Solo te aproximaras y me lo harás, así de simple-

-Claro ¿Esperabas algo?-

De nueva cuenta ellas se vieron entre si, pero ahora era una mirada de complicidad.

-La verdad si, la sola idea de ser penetradas sin juego previo no es divertida- intervino Bonnibel

-¿Y que sugieren?-

-Ahora verán- añadió mientras volteaba hacia Marceline y la Princesa Flama

Las tres chicas quedaron una frente a la otra, estaban nerviosas, sin embargo no había tiempo de arrepentirse y debían confiar que este loco plan de Finn funcionaria antes de que ellos quisieran hacer algo mas que solo mirar.

-Bueno Marcy, llego la hora-

-Lo se, pero no gusta la idea de hacer esto sin Finn presente-

-Tranquilas, debemos ganar tiempo para que el las rescate-

-PF tiene razón y de hecho a mi tampoco me agrada hacerlo sin el, imagínate que soy Finn y no será tan desagradable-

Y sin darle oportunidad de decir algo, Bonnibel beso a Marceline y no fue un beso cualquiera, la dulce chica le estaba metiendo la lengua, la vampiresa se sorprendió un poco, pero no dejo que ella la superara así y le devolvió el beso además de tocar su trasero. La Princesa Flama solo observaba atenta sin participar, hasta que Dulce Reina se dio cuenta de su mirada y también la beso, esa forma de hacerlo tan arrebatada termino por animar a la joven a unirse sin problema y ella toco los grandes pechos de Bonnibel. Marceline en tanto, desabrochaba el vestido de su amiga mostrando a los tres pervertidos que llevaba un sensual conjunto de sostén y pantaletas semitransparentes.

-Vaya, eso se ve prometedor ¿No Braco?- dijo Ash al chico que no apartaba la mirada de la joven.

Bonnibel se quito en un movimiento ambas prendas dejando su cuerpo desnudo al natural, desde luego ella también quería jugar y le devolvió el favor a Marceline, primero levanto esa playera roja que llevaba mostrando que no usaba sostén mientras la ígnea chica desabrochaba el pantalón, en un instante ese azulado cuerpo de la Vampiresa quedo expuesto y por supuesto la chica no tuvo vergüenza de hacerlo a pesar de haber sido madre.

-Nada mal, quien diría que la maternidad le sentaría tan bien- dijo Ash fascinado por el cuerpo torneado de su ex-novia.

Finalmente, fue el turno de la Princesa Flama y las dos chicas lo dejaron al último por una razón. Bonnibel levanto el vestido de la chica y revelo que aun seguía sin usar ropa interior de algún tipo. Las manos de Marceline recorrieron los enormes senos de la joven y en un momento coloco sus pechos frente a los de ella y comenzó a frotar los pezones de ambas entre si. Mientras tanto la Dulce Reina iba del trasero al monte venus de las dos chicas para al final unirse en una interminable jornada de placer compartido. Los gemidos y expresiones de éxtasis no eran fingidos, lo que termino por hipnotizar completamente a sus captores.

-Interesante, esas dos chicas están tocando el cuerpo de la Princesa Flama sin sufrir daño- dijo Don John, pero los otros dos no le pusieron atención.

Y de vuelta con Finn, continuaba recorriendo los cuartos y superando las trampas, algunas eran muy tontas y otras a pesar de verse mas elaboradas no eran rival para el chico.

-Maldición, ya he pasado por 30 cuartos y nada, ni un rastro de las niñas-

Súbitamente, entro a un cuarto aparentemente vacío o al menos eso creía, en el centro de este había una esfera que sin aviso se comenzó a mover, todo indicaba que reaccionaba a la presencia de algo vivo, Finn intento cortarla, pero esta solo se dividió y siguió frente a él, así continuo cortando la esfera hasta que solo quedaron versiones pequeñas de esta. De pronto, las esferas se movieron más y mas rápido volviéndose imposibles de seguir a simple vista, fue ahí cuando el héroe se quedo inmóvil y cerró los ojos esperando el ataque final. Y así ocurrió, ya que todas se abalanzaron sobre el, pero antes de que esto pasara se escucho.

-Tomen esto porquerías- y una llama de color blanco derritió a la mayor parte de ellas.

-Ni siquiera lo piensen- y se vio a muchos tentáculos tomar a varias y destruirlas.

-Listo, encontré el panel de control- se oyó de un rincón

De esa manera, las esferas restantes cayeron al piso y ahí se quedaron, Finn miro asombrado como habían conseguido detener esta trampa… sus hijas.

-Buen trabajo, creo que les enseñe mejor de lo que pensé-

-¡Papá!- gritaron las tres niñas y abrazaron al héroe.

-Me alegra que estén bien, regresemos por sus Madres-

-Es cierto, no hay tiempo que perder- dijo Bonnie con desesperación

-Esos imbéciles les harán cosas muy malas- dijo Fionna enojada

-Tenemos que impedirlo- agrego Rubí

-¿Pero, como lo supieron?- pregunto Finn extrañado

-Larga historia Papá, en marcha-

-Esperen, antes seria buena idea que tuvieran esto ¿No creen?- dijo Finn mientras sacaba algo de su mochila.

-¡Mi espada de Cristal!- dijo emocionada Bonnie

-¡La espada Siniestra! ¡Gracias viejo!- dijo Fionna manejándola con destreza

-¡La replica de la Sangre Demoniaca! ¡Bien, ahora ya tengo las dos!- dijo Rubí creando la otra con fuego.

Una vez equipados, Finn y sus hijas se abrieron paso por los cuartos del calabozo con facilidad, el chico en verdad les había enseñado bien, tanto que sin necesidad de ordenarles las pequeñas sabían como atacar con una coordinación impecable.

De regreso al cuarto donde las chicas se hallaban, ellas ya tenían poco más de 20 minutos de besarse y acariciarse y lo había tan bien que no soportarían mucho más.

-Marcy, estoy a punto de terminar-

-Yo igual, solo espero que Finn ya las haya rescatado-

-Confiemos en el, por ahora solo podemos alcanzar el orgasmo-

Apenas dijo eso la Princesa Flama, cuando una corriente eléctrica muy familiar invadió sus cuerpos… el extraño éxtasis que no pretendían tener se hizo presente.

-¡AAAHHH!-

Las jóvenes ya no pudieron permanecer en pie y se dejaron caer pesadamente en la cama. Ya no tenían fuerza para moverse lo cual fue aprovechado por ellos.

-Lindo, muy lindo espectáculo- dijo Ash completamente desnudo y excitado al máximo.

-¿En serio, ya podemos?- pregunto Braco al borde de la locura

-Por supuesto mi buen amigo, ellas mismas se pusieron a tono-

Producto del orgasmo sus cuerpos estaban débiles y muy sensibles, la menor caricia se sentía muy fuerte aun cuando no lo quisieran. Completamente a su merced, los tres malvados tocaron sus cuerpos y las colocaron en posición para penetrarlas.

Y con Finn y las niñas, ellos se hallaban a unos metros del cuarto, pero cual fue la sorpresa que este se encontraba rodeado de un foso enorme.

-Rayos, es ahí ¿Y ahora como entramos?- pregunto Rubí

-Por ese respiradero- dijo Bonnie señalando- Fionna, haz lo mismo de hace un rato-

-De acuerdo- y voló la pequeña para convertirse otra vez en esa cosa negra

Rápidamente, todos entraron en el hueco para llegar al cuarto y salvarlas antes de que fuese tarde.

Y en el mismo, Ash veía con una satisfacción malsana como su miembro se acercaba a la entrada intima de su chica, Braco no cabía de felicidad, por fin haría suya a la chica que pretendió por tanto tiempo y Don John se podría vengar del desplante que le hizo esta mujer y nadie podría impedir que consumaran su venganza… ¿o si?

Sin esperarlo, tres cuchillos cayeron a unos centímetros de la intimidad de cada chica.

-¡Aleja tu porquería de mi Madre!- grito Bonnie con una furia inusual en ella

-Maldición, falto poco para atinarle- dijo Fionna con maldad

-Bueno, tenemos estas preciosidades, podemos volver a intentarlo- dijo Rubí sin miramientos

Los tres villanos se sorprendieron por tal acción y se alejaron rápidamente de las chicas para pelear con las niñas.

La pelea entre las hijas de Finn y sus captores dio inicio y aunque al principio se veía pareja, las pequeñas no tardaron mucho en inclinar la balanza a su favor. Bonnie se movía con una velocidad y flexibilidad increíble que Braco no podía tocarla siquiera, en uno de esos ataques la niña arrojo su espada solo para tomarla a unos milímetros de tocar al chico y golpearlo en el vientre con la empuñadura. Fionna con sus poderes vampíricos evadía cada golpe de Ash, se convertía en esa cosa negra tan rápido que desesperaba al mago, eso era lo que ella quería para finalmente vencerlo con un golpe en la cabeza sin necesidad de usar su espada. Rubí, la mas temeraria y diestra con la espada, atacaba sin darle descanso a Don John, pero solo golpeaba con la hoja provocando temor en el, en su pánico no vio el pequeño agujero en el suelo y tropezó, golpeándose la cabeza quedando inconsciente. Las tres niñas habían dado cuenta de los villanos en unos minutos y mientras esto sucedía, Finn se acercaba a las chicas para ver si estaban bien.

-¡Hola nenas! ¿Me extrañaron?-

Todavía no se reponían del todo, pero al verlo su reacción instintiva fue de abrazarlo de inmediato.

-¡Oh Finn! Ellos estuvieron a punto de…- dijo Bonnibel sollozando

-Perdona lo que ves ahora, pero nosotras tuvimos que…- dijo Marceline intentando cubrir su desnudez

-Hicieron la rutina del trio ¿Verdad? – respondió el chico con una sonrisa picara

-¿Eh? ¿Pero como?- pregunto nerviosa la Princesa Flama

-2 meses antes de que las niñas nacieran, ustedes hicieron eso y terminaron de la misma manera que ahora veo-

-¡Ah vaya! Si te acordaste- contesto la ígnea joven evitando la mirada del héroe

-¿Y las niñas?-

-Ahí están, venciendo a esos tipos-

Las tres chicas voltearon a ver donde Finn señalaba y en efecto, las pequeñas arrastraban los cuerpos inconscientes de los villanos, sin esperar corrieron hasta donde ellas estaban.

-¡Bonnie!- grito la Dulce Reina abrazando y besando a su hija

-¡Mami!-

-¡Fionna!- dijo Marceline levantando a su tesoro

-¡Mamá! Tranquilízate, ya paso-

-¡Rubí! ¡Mi bebé!- dijo la Princesa Flama colmando de besos a su retoño

-¡Mamá! ¡No seas tan efusiva! No frente a mis hermanas-

Madres e hijas se fundieron en un abrazo y Finn miro esto satisfecho, ya podría respirar tranquilo de que sus mujeres estuvieran sanas y salvas.

-Emm… Oye Mamá- dijo Bonnie con dificultad pues no quería arruinar el momento

-¿Qué pasa cariño?- pregunto su Madre amorosamente

-Realmente estoy feliz de que estemos todas juntas, pero… no se, ¿Seria mucho pedir que se vistieran?-

Al oír esto, las tres jóvenes recordaron que aun estaban desnudas, sin embargo esto pareció no importarles en lo absoluto.

-¡Ay hija! ¿Qué tiene de malo? Ya me has visto así en otras ocasiones- contesto Bonnibel sin soltar a su hija

Viendo que Bonnie no lograría nada con su mamá, Fionna intervino.

-Eso es cierto, pero hay mucha diferencia de haberlas visto así y que nos abracen de esta manera-

-Cuando eras un bebé, así te abrazaba y es mas, así también te alimentaba- dijo Marceline con calma

Rubí noto que esto no funcionaria y en verdad no quería lastimar a su madre, solo se sentía incomoda de que su Papá viera esto.

-De acuerdo, solo ¿ya nos podemos ir? Y quizá hagamos esto en casa-

Muy bien mi amor, es que me acorde cuando te amamantaba-

-¡Mamá! Ya no digas nada más-

Las tres niñas estaban avergonzadas de que su Papá las viera en tan embarazosa situación y Finn solo sonreía, sin embargo aun quedaba algo pendiente.

-¿Y que haremos con ellos?- pregunto Bonnie

-Mmm… tengo una idea- dijo Finn con una mirada malévola

Rato después, todos salían del calabozo felices por estar de nuevo juntos, cuando se alejaban Bonnibel no pudo evitar voltear un poco preocupada.

-¿Oigan, creen que estarán bien?- pregunto Dulce Reina

-Si, descuida eventualmente saldrán de ese lugar y con el castigo que las niñas les dieron dudo que vuelvan a intentar algo en su contra- contesto el chico tranquilamente

Y dentro del calabozo, los tres villanos injuriaban su derrota y a las hijas del héroe, dentro de las pequeñas jaulas donde hace unos minutos ellas se hallaban.

-Malditas niñas, juro que me las pagaran-

-Ash… déjalo así, ya nos ganaron- respondió Braco resignado

-Todo por seguir el plan de un perdedor- dijo Don John amargamente

De regreso con los protagonistas, estos continuaban caminando de vuelta a sus casas, sin embargo las chicas lucían extrañas como si algo más hubiera pasado cuando tuvieron sexo grupal, así que para despejar las dudas y aprovechando que Finn y sus hijas no prestaban atención, decidieron charlar entre amigas.

-Oye Marcy, recuerdas que me dijiste que tenias algo muy importante que decirnos cuando estuviéramos las tres juntas- dijo Bonnibel para romper el hielo

-Ah si, pero supongo que ambas lo notaron cuando estábamos haciendo eso ¿Verdad?-

-Así es y creo que tú también lo sentiste con nosotras- dijo la Princesa Flama

-Entonces lo más prudente es decirle a Finn de una vez-

-¡Finn! Tenemos que hablar- gritaron al unísono las chicas

Extrañados, el héroe y sus hijas se aproximaron a las jóvenes, su mirada seria y comportamiento defensivo no le daban buena espina al chico.

-¿Qué pasa? ¿Olvidaron algo?-

-No, veras has estado íntimamente con las tres en estos meses y…- dijo Dulce Reina seriamente

-Queremos decirte esto, solo que tenemos miedo de tu reacción- añadió Marceline en el mismo tono

-Esperamos que no sea como la última vez- agrego la ígnea joven de igual forma

-¿Mi reacción?, no entiendo ¿Qué sucede?-

Las tres jovencitas temblaron un poco y tomándose las manos para darse valor, cerraron los ojos esperando que sucediera lo mejor al dar esta noticia, sus hijas observaban intrigadas el proceder de sus madres.

-¡Estamos embarazadas!-

Un incomodo silencio se hizo, ninguna de las chicas abrió los ojos por temor de ver a Finn con esa mirada de tristeza que indicaría que las volvería a rechazar, pero un beso en sus frentes les indico lo contrario.

-Eso… es maravilloso… tres hijos o hijas mas, chicas las amo-

-Espera, ¿Dijiste que nos amas?- pregunto Bonnibel impactada

-Tu… jamás lo habías dicho- dijo Marceline intentado contener las lagrimas.

-Es tan lindo que nos correspondas- dijo la Princesa Flama emocionada

Y con un abrazo, los temores de las chicas se disiparon, Finn estaba muy feliz de ser padre otra vez y no era el único.

-Si, que bien una hermana- dijo Bonnie con felicidad

-Genial, a tener más responsabilidades- menciono Fionna no de muy buena gana

-Sera bueno tener compañía- dijo Rubí con lógica típica de un niño

Finn beso los vientres de cada una de ellas que lo miraban con ternura.

-Juro que estaré con ustedes en medio de todo este proceso, ya sea aliviando su dolor y antojos hasta acompañarlas cuando sea el parto-

-Eso fue muy hermoso Finn, pero hay un pequeño detalle- dijo Bonnibel nerviosa

-¿Cuál?-

-Que serán gemelas- dijo DR un tanto avergonzada

-Yo igual tendré dos- intervino Marcy

-También yo- agrego PF haciendo una seña con dos dedos

-¡Seis niñas!- dijo el chico antes de sentirse mareado y trastabillar un poco

-¡Papá!- gritaron las niñas al verlo caer

-¡Seis hijas mas! ¡Nueve en total! El Búho Cósmico dijo que no lo arruinara ¿Acaso se referirá a esto?- pensó Finn preocupado por los futuros eventos

Cuando el héroe vio a sus mujeres se dio cuenta de que no había nada que temer, estando todos juntos las cosas irían bien y no estaría mal hacerlo de la manera correcta esta vez.

-Volvamos a casa, creo que habrá que preparar a todos para esta noticia- y pasó sus brazos por todas ellas y continuaron su camino mientras la noche caía.

Ya habría tiempo suficiente para arreglar lo que se tuviera que arreglar, si… todo estaría bien teniéndolas a su lado.

Y es así como el Legado de Finn el humano y sus hijas guerreras comenzaba, no importaba lo que el destino le deparaba a esta inusual familia, lo que en verdad interesaba es que estarían juntos como siempre debió ser.

Y se preguntaran si Finn se caso con alguna de ellas, bueno, digamos que él fue el primer ser que convirtió en Rey y gobernó tres reinos en todo Ooo, pero eso ya es otra historia.

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Y así termina este fic, bueno al menos se quedo con las tres como muchos querían y no se preocupen dentro de poco escribiré otro fic de Hora de Aventura, pero por ahora haré la continuación de un fic pasado.

Nos leemos luego.