Hola a todos y aunque se que esto sera raro, acepte una petición sobre un capitulo extra de mi Fic, asi este es epero lo disfruten y si se lo preguntan, oh si, tendrá una secuela... mucho mas extensa. Nos leemos luego.

Hora de Aventura

Un Problema Embarazoso

Capitulo Extra: Una noticia inesperada.

Y de manera vertiginosa paso un año desde que las tres chicas le dijeron a Finn que se habían embarazado de nuevo, para ellas pudo ser aterrador pasar por lo mismo solas, sin embargo como el héroe prometió, estuvo presente en todas las etapas de su gravidez haciendo que valiera la pena vivirlo de nueva cuenta. Finn fue atento y tierno con las tres, no importaba si sus repentinos cambios de humor aparecían de la nada, el chico siempre estuvo a su lado. Lo mejor y más disfrutable fue que cada una dio a luz en un día distinto lo que otorgo al chico la oportunidad de estar con ellas y sus hijas sin problema alguno.

Ahora las pequeñas cuentan con tres meses de edad y el héroe esta por pasar uno de sus más difíciles retos: Cuidar a las seis al mismo tiempo ¿Por qué? Bueno, eso es fácil, el día de la Princesa se celebrara en el Dulce Reino y como es lógico Dulce Reina será la anfitriona, aunado a que es el primer evento formal como princesas de las tres hijas mayores del héroe y no pueden faltar, pero para hacer las cosas mas sencillas Marceline y la ahora Reina Flama podrán acompañar a sus retoños y porque solo pueden ir princesas, el chico cuidara de las niñas pues son demasiado pequeñas para ir a un evento así.

-Muy bien Finn, ¿Entendiste lo que te dije?- pregunto con insistencia la Dulce Reina al tiempo que le sacaba el aire a una de las niñas

-Casi todo…-

-¿Qué no entendiste tarado?- cuestiono Marceline mientras terminaba de alimentar a sus gemelas-¡Hablo en serio, cuidado con esos colmillos!

-Sé que me dejaron biberones, pañales y juguetes, lo que no entendí fue ¿Por qué no puedo darles cualquier biberón?-

-¿Por qué? ¿Recuerdas que hace una semana hiciste eso y tuvieron cólicos todo el día?- respondió la Reina Flama molesta

-Ah, fue por eso… perdón-

-Listo, las dos están limpias espero que esta vez dure- dijo la ígnea chica dejando a sus hijas en su cuna

-Y lo mas importante, después de que las alimentes debes sacarles el aire como Bonnibel lo hacia o de lo contrario ellas lloraran el resto del día- dijo Marceline calmadamente para que el chico entendiera

-Esta bien eso si lo comprendí, créeme no quiero que lloren hasta que ustedes regresen-

-Finn ya en serio, ¿Podemos irnos y confiar que las cuidaras apropiadamente?- pregunto con angustia la dulce joven

-Tranquilas, si puedo controlar a ese trio de demonios, podre con estos angelitos y hablando de ellas ¿Dónde están?-

-Deben estar cambiándose todavía ¡Niñas, ya nos vamos!- grito Marceline

-¡En un segundo bajamos!- se escucho desde el segundo piso

Un par de minutos después, las tres descendieron, primero fue Bonnie que portaba un vestido rosa, era una versión mas elegante del que su madre usa habitualmente, en seguida bajo Rubí, ella llevaba un vestido blanco sencillo, pero muy bonito y obviamente Fionna seria la ultima o al menos eso pensaron.

-¡Olvídenlo! ¡Yo no voy a usar esta cosa!- se oyó desde la parte alta de la casa

-Vamos Fionna, ya estamos retrasadas y tu te pones así- dijo Rubí mientras subía por la niña

-No, no lo haré, me da mucha vergüenza-

-Anda ya o tú Mamá se enojara-

Con nerviosismo, Fionna bajó las escaleras y revelo que traía un vestido violeta sin tirantes, le daba pena mostrarse así frente a su Papá.

-Ya sé, no me va este estilo ¿Verdad?- dijo con algunas lágrimas

-¡Que linda te ves Fionna!- dijo Finn maravillado

-¿En serio Papi? ¿No lo dices solo para hacerme sentir bien?-

-Para nada, de hecho las tres se ven hermosas, esos vestidos les van muy bien-

Fionna sonrió por lo que su Padre dijo y ya no se sintió incomoda por usar vestido, Bonnie y Rubí se acercaron a ella y le ayudaron a peinarse.

-Vi lo que hiciste por tu hija, te compensare por ello mas tarde- dijo Marceline pasando su lengua por los labios del chico

Al ver esto, las demás chicas no se quisieron quedar atrás y también le dieron un beso apasionado, sin embargo las cosas parecían salirse de control… hasta que.

-Ya, ya, harán esas cosas en la noche- dijo Bonnie separando un poco a las chicas

-Es verdad, es bastante incomodo verlos u oírlos- dijo Rubí apartando a su Padre

-Lo único malo es que cuando seamos mayores buscaremos a un hombre así y no es tan fácil tener uno como Papá- remato Fionna para vergüenza de las jóvenes

Finn rio nervioso por los comentarios subidos de tono de sus hijas y antes de que dijeran algo mas fuerte sus madres se apresuraron a llevárselas.

-Regresaremos en la tarde, solo sigue las instrucciones que te dimos y estarás bien- dijo Bonnibel saliendo a toda velocidad

Cuando el chico se quedo a solas con sus otras hijas por un momento pensó que todo seria muy tranquilo hasta que ellas volvieran… un pensamiento bastante iluso. Porque apenas salieron las jóvenes, las niñas lloraron lo más fuerte que pudieron.

Bonnibel escucho a lo lejos el llanto de sus hijas y tuvo la fuerte necesidad de regresar, pero Marceline la detuvo, la dulce chica comprendió que Finn tenia que hacerse cargo como pudiera y con todo el dolor de su corazón continuo con su camino.

En tanto dentro del fuerte del árbol, Finn deseaba saber porque lloraban así, no era lógico ya que las chicas las dejaron perfectamente ¿Qué había pasado?

-A ver, ¿Por qué el escandalo?- pregunto el chico sin alzar la voz para no asustarlas

Las gemelas de Bonnibel se esforzaban para alcanzar un osito de peluche que estaba en el sillón y obviamente no podían hacerlo. Las niñas de Marceline querían jalar el mantel rojo de la mesa pues al parecer todavía tenían hambre. Y por ultimo las pequeñas de la Princesa Flama se tallaban los ojos, pero a su vez le daban los brazos a Finn para que las cargara… sin duda cuidarlas seria un reto para este joven padre y es que el chico quería hacerlo bien, sin embargo así como empezó el concierto lacrimógeno termino y aunque parecía que se habían calmado era todo lo contrario. Repentinamente, el héroe percibió un olor particular y no tardo en saber que era.

-No es posible, ¿Boom Boom? ¿Las seis? Bueno que se le hacer- y resignándose a lo que a continuación pasaría el chico busco en las pañaleras y se apresto a cumplir esta terrible misión

Nota del Autor: Para evitar un accidente y por seguridad de todos, omitiré como Finn cambio seis pañales y cualquier detalle adjunto, pero si en alguna ocasión han estado cuando se hace el cambio a un bebé, comprenderán que no es muy agradable y además hacerlo seis veces… bueno, creo que con esa imagen bastara, así que me saltare hasta cuando el piensa como deshacerse de la evidencia incriminatoria.

-Listo ese fue el ultimo y ahora todas están limpias, mejor desaparezco estas cosas- dijo el chico sacando el oloroso paquete

Las pequeñas aparentemente se encontraban tranquilas y para asegurarse de que así continuaran, el chico decidió darles los biberones, sin mezclarlos claro esta, las seis bebés tomaron con bastante rapidez el contenido y una a una, Finn les saco el aire para evitar ese concierto lacrimoso otra vez, de la misma manera acomodo a cada bebé en su cuna y la paz por fin se hizo en ese hogar.

-No puedo creerlo, ellas tenían razón con todo lo que me dijeron, bueno, no puedo hacer ruido o las despertaría, será mejor que busque una actividad silenciosa para entretenerme- pensó el chico

Y la actividad que encontró para pasar el rato fue… leer un libro, pero no cualquiera, se trataba de la segunda parte de Juegos Mentales de Jay T. Doggzone llamada Juego Maestro y al igual que el primero este era una basura, sin embargo a Finn le parecía muy interesante.

Mientras el héroe se sumergía en su lectura, no muy lejos de su casa dos figuras se acercaban sigilosamente hasta que solo una llego a la puerta y toco tímidamente. Finn escucho ese sonido y corrió silenciosamente para abrir y detener a la persona que lo hacia, no quería que sus hijas se despertaran.

-Ya voy, un segundo- dijo al tiempo que abría la puerta, para su sorpresa se trataba de una niña no mayor que sus otras hijas.

De inmediato, el héroe se dirigió amablemente a ella, esto para evitar asustarla innecesariamente- Hola pequeña, ¿Puedo ayudarte en algo?-

La niña se veía muy tímida y con dificultad contesto- H-hola, ¿Tu e-eres Finn el Humano?-

El chico asintió y reuniendo todo el valor posible la pequeña dijo- Tal v-vez esto te suene r-raro, pero… yo soy tu hija-

-¿Mi hija? No, no puede ser, yo no he tenido algo más con otra chica aparte de ellas, a menos que…- dijo el joven aun sorprendido por la noticia de esta niña

-Mi mamá es la Princesa Grumosa si es eso lo que ibas a preguntar- contesto la niña antes de que el chico dijese algo

¿Una hija de Grumosa y mía? Pensó el chico bastante desconcertado, en su mente intentaba dilucidar si esto era verdad, pues la niña no tenia la apariencia de ser una mentirosa o una timadora, viéndola bien si se asemejaba un poco a la Grumosa, su color de piel era de un tono mas claro que el de la Princesa y la textura sin lugar a dudas era la misma, cuando la pequeña se quito ese gorro revelo un hermoso cabello rubio y en su frente una estrella similar a la chica, esta niña tenia características de ambos.

-Pero, no puedes ser hija de Grumosa y mía ¿O si?-

-¡Lo es! Finn Jr. es tan hija tuya como las que tuviste con ellas- se oyó un grito proveniente de los arbustos cercanos

-Esa voz… ¿Sera posible que?-

De esos arbustos una figura emergió, a simple vista no parecía ser alguien conocido, pero nuevamente hablo y confirmo las sospechas del chico.

-¡Aquí me tienes Finn! ¡Ahora si quiero que te atrevas a negar que tuviste algo conmigo!- dijo ella con un tono bastante molesto

Oh si, era la Princesa Grumosa y estaba muy enojada por lo que acababa de decir el joven, Finn de inmediato quiso tranquilizar las cosas.

-Espera Grumosa, cálmate un poco, yo en ningún momento he negado eso-

-¿No? Bueno, muy bien, le bajare un poco al drama-

-No entiendo, ¿Por qué no me dijiste nada de esto?- pregunto el chico refiriéndose claro a la niña

-Tal vez porque es algo personal y privado, además no quiero que nadie se entere, ¿Me invitarías a pasar para contarte todo desde el principio?-

-Desde luego, pasen solo no hagan ruido, las niñas están dormidas-

Grumosa y su hija entraron en silencio como Finn dijo y cerca del sillón encontraron a las seis pequeñas durmiendo plácidamente.

-Y no era broma, vaya Finn, tu no pierdes el tiempo ¿Eh?- dijo la chica a tono de burla

-Ah claro… como digas-

-Que lindas son ¿Y ya tienen nombres?-

-Por supuesto, las chicas me dejaron ponérselos esta vez ya que con las otras niñas ellas los escogieron-

-Muy bien, oigamos esos nombres-

-A ver… Las gemelas de Bonnibel se llaman Diana quien tiene el cabello rosa y Helena que tiene el cabello rubio-

-Lindos, muy lindos ¿Las niñas de Marceline?-

-Bueno aquí es un poco mas complicado ya que ambas tienen el cabello rubio, la única manera de distinguirlas es por el color de ojos, Aurora los tiene rojos y Celeste azules.

-Nada mal, si que te luciste Finn y por ultimo ¿Las de la Princesa Flama?-

-Eh… ahora es Reina y eso es mas fácil ya que sus cabellos son diferentes, la rubia es Kenna y la pelirroja es Aideen.

-Esos nombres nunca los había oído, ¿Significan algo?-

-Ambos significan fuego y a ella le gustaron-

-Tienes buena mano con los nombres Finn y corriste con suerte de que a ellas les agradaran-

-Gracias, supongo y hablando de nombres ¿Por qué le pusiste a ella Finn Jr.? –pregunto el chico mientras la niña no perdía detalle de sus hermanas

-Ah vamos, si Jake le puso Jake Jr. a una de sus hijas ¿Por qué yo no podía ponerle Finn Jr. a la mía? Siempre me gusto ese nombre- respondió sonrojada la chica

- Eh si, toma asiento cuéntame como es que te embarazaste, por que yo creía que solo los grumosos podían procrear entre ellos y nadie mas-

-Yo también pensaba eso y fue por esa razón que te dejaba hacerlo sin protección, pero ya ves, termine quedando encinta gracias a ti-

-¿No tuviste síntomas cuando estabas embarazada?-

-No, si acaso un malestar pasajero y como siempre he estado así de rellena, no note nada fuera de lo común conmigo-

-Cielos, me hubiera gustado que a ellas también les hubiera pasado así, en fin…- dijo el chico con un tono de resignación como si hubiera sucedido algo muy malo en ese tiempo.

-Todo iba de lo mas normal, hasta que un día el dolor fue mas fuerte que antes y tuve que pedir ayuda a la Princesa Tortuga ya que tiene conocimientos médicos, yo creí que seria una indigestión severa, pero nunca pensé ni ella tampoco es que estaba a punto de dar a luz- dijo la rolliza chica recordando ese evento traumático

-¿Qué es lo que acabas de decir?- pregunto extrañada la Grumosa a su mejor amiga

-¡Que vas a tener un bebé!- grito la chica tortuga casi histérica

-No, no, no es posible, aun no me he fusionado con alguien para ser Madre-

-Chica recuéstate, las contracciones empezaran en cualquier instante- dijo la Princesa tortuga mientras continuaba su ir y venir tan frenético colocándose unos guantes y trayendo el botiquín de la biblioteca.

-¿Las que? ¡AAAHHH! ¡Que espantoso dolor!-

-Y aumentara conforme se acerque el momento de que el bebé deba nacer-

La grumosa estaba muy asustada y conociendo que su amiga no bromeaba muy a menudo, tomo con seriedad esto y se recostó en la mesa, al tiempo que la educada chica revisaba con cuidado a la regordeta joven.

-Listo, veo su cabeza, cuando te diga pujas ¿De acuerdo?-

-No, es que yo… ¡AAAHHH!-

-¡Puja!-

-¡AAAHHH!-

-¡Otra vez!-

-¡Por favor, haz que se detenga! ¡AAAHHH!-

-Una ultima vez-

-¡ÑAA! ¡ÑAA!-

-Oh mira, es una hermosa niña-

-¿En verdad? Déjame verla- dijo con dificultad la chica

En cuanto la Princesa Grumosa tuvo entre sus brazos a ese pequeño ser, supo de inmediato que era hija de Finn, pero no era posible, un humano había preñado a un ser grumoso algo a todas luces improbable… ¿Verdad?

-¿Y que harás? ¿Le dirás a Finn?-

-No, él ya tiene bastantes problemas al estar pendiente del embarazo de esas tres, no quiero agregarle uno más a su vida-

-¿Y entonces?-

No me gusta decir esto, pero… tendré que regresar a casa de mis padres, tal vez yo pueda sobrevivir sin esforzarme en este lugar, sin embargo ella es un asunto delicado y no quisiera que le sucediera algo malo-

Y de esa manera, tuve que volver al Espacio Grumoso por fortuna Finn Jr. es mitad grumosa y se adapto rápidamente al sitio. Cuando llegue a casa y les di la noticia a mis padres fue la primera vez que los vi de esa forma… Papá estaba decepcionado y Mamá no dejaba de llorar, pero cuando tuvieron a la niña entre sus brazos se enamoraron de ella.

-Hija, no me hace feliz tu comportamiento, sin embargo me alegra bastante que regresaras a casa aun contra tu voluntad, ya que pensaste en tu hija y su bienestar. Adelante, puedes quedarte el tiempo que necesites- dijo el Rey Grumoso sin soltar a su nieta

-Estuve en el Espacio Grumoso hasta ahora que Finn Jr. me pregunto quien era su padre, no me quedo mas remedio que decirle la verdad- dijo la Grumosa terminando de recordar los tiempos difíciles

Finn volteo a ver a la niña que estaba sentada en un extremo de ese sillón, a su vez ella observaba curiosa a las pequeñas dormir.

-Entiendo, no te preocupes PG, Finn Jr. es mi hija y tendrá el mismo trato que tienen todas ellas-

-Gracias Finn, y ya que estamos en confianza podría pedir algo para mi-

-Si, esta dentro de mis posibilidades el cumplirlo, adelante-

-¿Quisieras estar conmigo como lo estas con ellas?- pregunto la grumosa mientras acercaba su cuerpo

-Emm… no creo que sea una buena idea-

-Anda, hace mucho tiempo que no he tocado a un hombre y el tenerte así…- dijo ella casi suplicando

-No Grumosa, además Finn Jr. esta aquí- contesto el chico haciendo un enorme esfuerzo

-Ah, por mi no se preocupen, realmente quiero ver esto ya que cuando mi Mamá me conto que mi Padre era un humano no lo creí y mucho menos que hayan hecho lo otro- dijo la niña con tranquilidad

-Cielos, ¿Ella también? Me alegra que le hablaras de eso PG, pero no creo que este preparada para esto-

-Muy bien, entonces… ¿Me besarías?-

Finn no quería hacer esto en su casa y con sus hijas cerca, bueno, ellas aun dormían y la pequeña observaba atenta como si quisiera comprobar algo y viéndose arrinconado dio su brazo a torcer.

-De acuerdo, solo un beso-

La regordeta chica cerró los ojos y se preparo para recibir ese beso tan ansiado, apenas sintió los labios del héroe, la Grumosa tomo la cara del joven e introdujo la lengua en su boca como la primera vez que lo hicieron. Ella se sentía volar y mientras la pequeña no perdía detalle del beso, sonrió avergonzada al concluir que si hicieron todo lo demás. Pero como nada dura para siempre, repentinamente la puerta se abrió.

-¡Papi! ¡Ya llegamos! – se escucho el grito de las tres niñas quienes se quedaron petrificadas al ver lo que su Padre hacia.

Detrás de ellas venían las jóvenes conversando y creyendo que Finn las había podido dormir, entraron en silencio, aunque después de ver a su héroe besando a la Grumosa cambiaron de parecer.

-¡FINN! ¡QUE $%&# * SIGNIFICA ESTO!- gritaron desaforadas las chicas

-E-esto no es lo que parece- contesto el chico separándose rápidamente de la Princesa Grumosa

Como era de esperarse, las niñas despertaron llorando por el escandalo que hicieron las jóvenes y en un segundo el lugar se convirtió en una sucursal de la Nocheósfera.

-Oh vaya, supongo que pudo ser peor- pensó Finn resignado a su suerte

Un par de horas después, ya con los ánimos calmados, todos se sentaron a charlar… mas o menos, Finn les conto la historia de cómo Grumosa se embarazo de él, sobra decir que fue demasiado increíble para las tres y poco a poco se hicieron a la idea de la razón de su presencia.

-Muy bien, entendemos que por imposible que suene, Finn te embarazo Grumosa- dijo muy seria Dulce Reina

-Era obvio que sucediera ya que lo hacían sin protección de ningún tipo- intervino Marceline en el mismo tono

-No hay mucho que hacer y si Finn acepto su responsabilidad, lo apoyaremos al 100 por ciento- dijo Reina Flama sin inmutarse

-¡PERO LO QUE NO ACEPTAREMOS DE NINGUNA MANERA ES QUE TRATES DE SEDUCIRLO EN SU CASA!- gritaron al unísono las chicas sin despegarse del héroe

-¡Por Glob! Chicas, chicas, tranquilícense, no es bueno que se enojen mientras amamantan a sus hijas, la leche se les podría agriar- respondió la regordeta chica

La escena era algo chusca, Finn estaba sentado en el sillón rodeado por las tres chicas mientras la Grumosa se encontraba al otro extremo del cuarto y observaba divertida la actitud infantil de las jóvenes. Finn Jr. veía un poco confundida este evento, no entendía lo que sucedía.

-Es mi imaginación o ¿Ellas están muy molestas?-

-No, tan solo están muy celosas- respondió Bonnie

-¿Celosas? ¿De mi Mamá?-

-Si y es bastante raro, si bien en un principio no querían compartir a Papá, lo celaban demasiado- dijo Fionna uniéndose a la platica

-¿También entre ellas?-

-Así es, pero al darse cuenta que no conseguirían nada con esa actitud llegaron a la conclusión que era mejor compartirlo y llevar la fiesta en paz- añadió Rubí

-¿Compartirlo? Espera… dices que todas… bueno, tu sabes…- intento preguntar tímidamente Finn Jr.

-¿Tener sexo? Por supuesto e incluso lo han hecho los 4 juntos- respondió sin alterarse Bonnie

-Vaya, ¡Que modernos! Los cuatro… ¡Por Glob!- dijo la pequeña grumosa sorprendida e intentando no imaginárselos-Sigo sin entender porque están tan celosas de mi Mamá

-Creo que ella le enseño todo lo que Papá sabe en cuestiones amatorias- contesto Fionna rápidamente

-¡Wow! ¿Qué ella que? ¿Y ustedes como lo saben?-

-Una vez las escuchamos discutir sobre que es lo que harían si la Princesa Grumosa buscaba a mi Papá- contesto Rubí

¿Qué clase de personas son estas? Pensó Finn Jr. ya que por un lado estas chicas compartían al mismo hombre, que si bien es guapo no era algo extraordinario, bueno, no para pelear por el. Y por el otro extremo, estaban estas niñas que no parecían afectarles mucho que sus Padres se comportaran de esta forma o el hablar de sexo con tanta naturalidad.

-Por tu mirada, puedo adivinar que no nos creíste ni una sola palabra ¿Verdad?- dijo la Dulce niña

-No, no es eso, sino que se me hace demasiado increíble que ellas cuatro se pudiesen pelear por ese chico, ¿En verdad es tan bueno? Yo lo veo común y corriente-

-Ya lo veras algún día desnudo y lo comprenderás- dijo Fionna suspirando de una forma que no debiera

-¿Verlo desnudo? ¿Es en serio?- pregunto alarmada la pequeña

Sin embargo no obtuvo respuesta, ya que las tres niñas estaban ocupadas observando al joven, el sonrojo en sus rostros lo decía todo ellas se sentían atraídas a su Padre y hasta cierto punto era comprensible, pues él era la encarnación de un hombre perfecto, bueno esto en palabras de sus Madres. Finn Jr. lo veía de otra forma, no tenia nada que le atrajera, no era su cabello rubio, ni sus enormes brazos, tampoco esa sonrisa que podía derretir a cualquiera, ni ese extraño aroma que emanaba de él y olía riquísimo, no, ¡Que tonterías pensaba! Ese chico atractivo, que ridículo se oía eso, al menos eso creía ella, pero si era así entonces ¿Por qué todas se comportaban de tal manera? El asunto de verlo desnudo realmente se quedo en su cabeza, aun así no quería comprobarlo y mejor decidió que ya era tiempo de irse.

-Mamá… ¿No crees que ya es un poco tarde? Y la casa de la Princesa Tortuga no esta muy cerca que digamos, píenos que ya es hora de retirarnos- dijo Finn Jr. interrumpiendo la extraña batalla que las jóvenes sostenían

-Mmm… ¡Por Glob! Es verdad, bueno dejaremos esta discusión para otro día- respondió la grumosa levantándose de la silla

Y un poco más aliviada Finn Jr. tomo sus cosas y se dirigió a la puerta, pero la voz de su Padre la detuvo.

-No, ustedes no irán a casa de la Princesa Tortuga, se quedaran esta noche y ya mañana se irán- dijo Finn para mortificación de las jóvenes

-¡¿Qué cosa?!- gritaron al unísono las tres chicas sin soltar a sus hijas que seguían alimentándose

-Gracias Finn, no podía esperar menos de un caballero como tu-dijo Grumosa mientras le daba un beso en la mejilla y de paso ponía los celos de las chicas al limite

-E-es cierto, regresar a casa es algo peligroso, no solo para mi también para mis hijas, supongo que también nos quedaremos ¿Verdad Bonnie?- dijo Dulce reina intentando disimular los celos que la invadían

-¿Eh? Pero si el Dulce Reino esta a… ¡Ah, ya entiendo! Es cierto, seria imprudente, concuerdo contigo Mamá- respondió la Dulce Niña

-Bueno, llevarme a mis hijas a esta hora es arriesgado, así que también nos quedaremos- dijo Marceline no queriendo quedarse atrás

-¡Ay Mamá! Digo, es verdad no vale la pena hacer eso- contesto Fionna de no muy buena gana

-Parece que yo hare lo mismo, no podría vivir si algo les pasa a mis niñas si nos vamos ahora- dio la Reina Flama sonando mas natural y creíble

-En fin… supongo que haremos una pijamada- añadió Rubí entendiendo que seria imposible convencerla de lo contrario

Las niñas sabían porque lo hacían sus madres y terminaron por aceptarlo, no así Finn Jr. eso era terrible para ella, pues no estaba acostumbrada a convivir con otros por tanto tiempo, sin embargo ellas no eran desconocidas, eran sus hermanas y quizás esto no seria tan malo, se dijo a si misma para hacerse a la idea mas fácil pues no se sentía cómoda.

Horas mas tarde, después de que las tres jóvenes madres bañaron, alimentaron a las niñas en unos pocos minutos estas se quedaron profundamente dormidas, en contraste con los otros tres demonios que no parecían mostrar signos de cansancio alguno, pero Finn sabia como manejarlas y hacer que durmieran.

Finn sabia que no podían jugar cosas pesadas en la casa así que sugirió jugar cartas para cansarlas mas rápido, no les gustaba mucho el usar sus cerebros y esto era perfecto pues ganaría todas las manos y terminarían enojándose.

-Muy bien, ya es tarde, una ultima ronda y a dormir-

-Ah no es justo, tu vas ganando- dijo desanimada la dulce pequeña

-Quien gane esta se lleva todo-

EL enterarse que era el todo por el todo, ánimo mucho a las pequeñas, pero calma no jugaban con dinero lo hacían con dulces, no podían permitir que se les quitara todo. Hasta ese momento solo Bonnie, Fionna y Rubí jugaban, Finn Jr. solo los miraba.

-¡Oye Finn Jr.! Ven a jugar, necesitamos ser un cuarteto- dijo con tono de mando Bonnie

-Pero, yo no se jugar muy bien-

-No importa, trae tu lindo trasero para acá- continuo la dulce niña

La pequeña grumosa con timidez se acercó y a sabiendas que no podía rechazar la invitación de sus hermanas se sentó en medio de ellas.

-De acuerdo, ¿Qué están jugando?-

-Póquer cerrado, Papá no ha ganado casi todas las manos y ya no tenemos dulces que apostar- dijo Fionna con enojo

-Yo tengo algunos-

-Perfecto, tenemos que ganar a toda costa-

Finn junto las cartas y comenzó a barajarlas, pero antes de que las cortara, Finn Jr. le pregunto tímidamente.

-¿Oye Fi… no, Papá? ¿Puedo repartir yo?-

El chico estaba seguro de que ganaría así que para darles una oportunidad dejo que la niña lo hiciera, grave error, apenas la pequeña toco el mazo las movió como una profesional, podía hacer que una por una saltaran entre sus manos, el barajado era perfecto al grado de que parecía que se acomodaran solas, cuando termino repartió tan rápidamente que sus manos no se veían.

-Muy bien, habla Papá ya que has ganado la ultima-

-Déjame ver que tengo- Finn miro sus cartas y vio que tenia un Full de dieces con nueves, era difícil que le ganaran esto- De acuerdo abro con cinco gomitas-

Las pequeñas vieron sus cartas para saber que tenían, Bonnie tenía dos pares, Fionna una escalera, Rubí un color de diamantes y Finn Jr. tenia el Rey, la Reina y un diez de espadas, no le servían así, pero no podía delatarse. Sin perder tiempo las niñas pagaron las gomitas y añadieron diez más.

-Interesante, pago sus diez y voy con mi resto- dijo confiado el héroe

-Espera, ¿Vas con tu resto? ¿No quieres cartas?- pregunto Fionna

-No, estoy bien con estas-

Las pequeñas no podían evidenciarse por lo que ellas tampoco pidieron cartas, pero Finn Jr. no opinaba igual.

-Muy bien quiero dos-

-De acuerdo, supongo que seguirán con esto-

-Si, es mas también voy con mi resto- contesto valientemente Bonnie

Fionna y Rubí se le unieron y apostaron lo que les restaba que por cierto era de Finn Jr.- Va el resto Papá-

Finn Jr. se mantuvo tranquila y viendo que era el final decidió apostar todo – Yo también voy-

-Esta bien, ¿Qué tienen?-

-Full de dieces con nueves- dijo Bonnie orgullosa

-Escalera- respondió Fionna segura de si

-Color de diamantes- añadió Rubí

-Que mal… yo tengo póquer de ochos, volví a ganar-

La decepción se dibujo en los rostros de las niñas, habían perdido nuevamente, sin perder tiempo Finn se dispuso a recoger su botín, pero la diminuta voz de Finn Jr. se lo impidió.

-Espera Papá, yo… tengo… una flor imperial-

De una manera imposible, la pequeña había ganado sacando la jugada con mayor puntuación en las cartas, no existía algo que pudiera derrotar eso y el héroe tuvo que aceptar que lo habían vencido.

-Bien hecho hija-

Esas palabras resonaron en la cabeza de la niña, era la primera vez que él le decía así y por alguna razón le agrado como se escucho, de inmediato sus hermanas la abrazaron por la manera en que había jugado y ganado.

-¡Si! ¡Lo conseguiste Finn Jr.!- dijo Bonnie emocionada

Ella sonrió levemente y también le gusto el tacto que sintió con sus hermanas y esa incomodidad que tuvo anteriormente se esfumo.

-Gracias, pero no fue difícil-

-No seas modesta, sacar una flor imperial es mas que improbable- dijo Fionna halagando a la pequeña grumosa

-Bueno, recojamos nuestras ganancias y repartámoslas- menciono Rubí tomando todos los dulces para ellas.

-Muy bien, ahora si, será mejor que se duerman antes de que sus madres despierten y las regañen- dijo Finn mientras bajaba las escaleras para quedarse en el piso inferior cerca de la puerta

-Ah lo olvidaba- dijo el chico regresando sobre sus pasos y les beso la frente a cada una de ellas incluyendo a su recién conocida hija- Duerman bien

-Tu también Papá- contestaron las niñas

-Descansa… Papá- dijo tímidamente la pequeña grumosa

Y de esta forma, las chicas y sus gemelas durmieron cómodamente en el cuarto de Finn y Jake… por supuesto Grumosa se quedo con ellas, el chico en el piso inferior y las niñas en la sala justo en medio de todos, se diría una posición estratégica e incluso se diría que lo hicieron a propósito que en cierta forma no estaba alejada de la realidad. Mientras se terminaban de acomodar en el lugar, las tres niñas platicaban y comían los dulces que ganaron, Finn Jr. escucho atentamente lo que ellas decían y se entero de cosillas privadas, realmente le gustaba estar con sus hermanas, al poco rato y como es lógico el sueño comenzó a hacerse presente en las pequeñas, así que alegremente se desearon las buenas noches, la pequeña grumosa coloco su cabeza en la mullida almohada y cerro los ojos esperando dormir un poco o al menos eso pensó.

-¿Cuánto tiempo crees que tengamos antes de que intenten su movimiento?- se escucho a Rubí preguntar

-Mmm… unos 20 minutos más o menos- respondió Bonnie

Finn Jr. se intrigo al oírlas hablar - ¿Qué pasara en 20 minutos?- pensó y pudo mas su curiosidad que su miedo y les pregunto sin dudar.

-¿De que están hablando? ¿Sucederá algo malo?-

-¿Qué? Ah no, no malo en ese sentido… un poco molesto tal vez- le contesto Fionna

-No entiendo-

-Veras, Papá esta aquí y ese hecho es demasiada tentación para ellas- añadió la pequeña vampiresa

-Espera, ¿Quieres decir que?-

-Correcto, intentaran tener intimidad con el- dijo por ultimo Fionna

Finn Jr. seguía incrédula de eso, le costaba creer que ese chico pudiera provocar algo así, en efecto es muy guapo, pero llegar a despertar el lado salvaje de estas mujeres y peor aun que ellas se dejaran llevar por sus bajos instintos… no, no era lógico aun cuando lo que antes mencionaron de verlo desnudo y comprenderlo no lo justificaba.

-¿No crees esto que te dije, verdad?- pregunto Fionna la verla tan callada

-Es que es demasiado exagerado-

-Bueno, en unos minutos sabremos eso- dijo Rubí de forma enigmática

Con esa duda en su cabeza, Finn Jr. prefirió no pensar en ello y mejor se volteo a dormir, realmente necesitaba descansar ya que este día fue agotador tanto física como emocionalmente hablando.

30 minutos después y tal como lo predijo Bonnie, la madera del piso superior comenzó a crujir, primero de manera casi inaudible y en seguida muy evidente, pareciera que la persona trataba de pasar desapercibida sin conseguirlo.

-Aquí viene la primera- dijo Bonnie terminando de despertar a las otras.

Finn Jr. escucho el crujido confirmando así lo que su hermana dijo, ya era el colmo que en verdad estuviese pasando esto, era inconcebible que una mujer se rebajara así.

-Es inaudito… ¿en serio vienen buscando eso?-

-¿No te lo dije?, ahora resta saber de quien se trata y como la detendremos-

Con cada paso la tensión iba en aumento, ¿Quién seria la que bajara por esa escalera? Dulce Reina o Reina Flama, ya que Marceline y la Princesa Grumosa podían flotar, repentinamente, unos pequeños pies se posaron en el escalón y comenzaron a descender revelando a…

-Genial, es mi mamá, bueno hay que detenerla, allá voy- dijo Bonnie tranquilamente y sin hacer ruido la pequeña se paro al pie de la escalera esperando a bajara por completo.

-¿Buscabas algo?-

-¡AAAHHH!- grito asustada la dulce chica- ¡Bonnie! ¿Qué haces aquí?-

-Creo que esa es mi línea, si buscabas el baño esta allá al fondo o ¿Venias por otra cosa acaso?

-Eh… bueno yo… - balbuceo la joven

-Si tontamente pensabas en aprovechar para tener sexo con mi Papá, de una vez te digo que olvides esa idea, ¿En serio lo harías estando nosotras aquí?-

-Hija, ¿Me creerías capaz de hacer algo así?-

-Mamá, ¿Quieres que te responda eso? Bueno, tú cuarto esta en una de las torres y a pesar de eso puedo escucharlos perfectamente-

Su madre solo se sonrojo y no respondió a eso, mejor dicho, no quiso responder porque se hubiese puesto en evidencia frente a su hija.

-Eso imagine, mejor sube antes de que mis hermanas se despierten-

Viéndose superada por ese argumento, Bonnibel no tuvo mas remedio que retirarse- De acuerdo, tu ganas, pero esto no se quedara así, mañana harás el reporte técnico de todos los serie H- amenazo antes de irse la joven

-Ya veremos Mamá, sube a dormir- dijo la niña sin mostrar su temor por el comentario intimidante de su madre.

Bonnie no se quito de ahí hasta que vio desaparecer por completo a la autora de sus días, una vez que esto sucedió, la niña regreso a su improvisada cama.

-Eso fue divertido, lastima que mañana cumplirá su palabra y me obligara a hacerlo- dijo Bonnie tristemente

-Muy bien, tratemos de descansar un poco en lo que llega otra- dijo Fionna

No habían pasado ni 10 minutos, cuando la pequeña vampiresa despertó a todas.

-¿Escucharon eso?-pregunto la niña y guardo silencio

-¿Qué cosa? No oigo nada- respondió Finn Jr.

Y realmente no se escuchaba nada solo los típicos sonidos de la noche, sin embargo Fionna poseía un sentido del oído más desarrollado que el de una persona común.

-Es mi Mamá, puedo oír su respiración agitada y los latidos de su corazón a toda velocidad- dijo Fionna mientras se levantaba.

Entretanto, Marceline bajo lo mas silenciosamente que pudo y al ver que no había señales de vida se movió rápido para llegar con Finn, el cual dormía profundamente, la chica contuvo su deseo y solo se limito a observar desde ese piso, ignorando que alguien se acercaba a su lado.

-Es lindo cuando duerme ¿Verdad?-

-Si, parece un angelito… ¿Fionna? Pero que…- dijo la vampiresa al verse sorprendida por su hija

-¿Se te perdió algo?- pregunto la niña con tono molesto

Marceline no contesto y trato de fingir que estaba sonámbula, esto solo consiguió enojar de verdad a la niña.

-¡Mamá! ¡Deja de hacer esa estupidez! Se perfectamente que tu no padeces eso y no me creas tan tonta para caer en ese truco otra vez-

-De acuerdo, pero no te molestes, ¡Cielos! No puede una intentar estar con el chico que ama-

-Por favor, dime que fue una broma, Mamá no seas ordinaria otro día podrás estar con el, contrólate un poco- dijo Fionna furiosa

-Esta bien, respetare esta casa, subiré antes de que tus hermanas despierten- respondió tranquilamente Marceline al ver que el enojo de su hija iba en aumento y no quería pelear con ella.

La niña espero hasta que estuvo segura de que su madre se encontraba arriba, no quería arriesgarse, cuando finalmente sucedió se acostó en su cama. Finn Jr. continuaba sorprendida por la forma en que estas niñas no solo conocían a sus Mamás sino que también podían controlarlas, pero aun quedaba una de ellas a detener y luego podrían dormir.

Unos minutos después, una luz se colaba entre las tablas del piso superior, era demasiado fuerte como para ser de la Luna, parecía mas luz solar, Rubí supo de inmediato que se trataba de su Mamá y era lógico pues solo ella quedaba, sin perder tiempo la niña se apresuró a detenerla.

-Bueno, allá vamos- dijo con tono resignado

Para cuando llego a la escalera, la Reina Flama ya había descendido por completo sin hacer ruido.

-Listo, creo que las niñas siguen dormidas y ahora solo debo moverme rápido…-

-¿Para llegar a Papá?-

-Si y así podre… ¡Rubí!- grito la joven al tener a su hija tan cerca

-¿Qué ibas a hacer con Papá?-

-Este… yo… solo quería… asegurarme, si, asegurarme que tu Padre no pasara frio-

-Vaya, eso es muy considerado de tu parte… sino fuera porque estamos en pleno verano y él duerme sin playera-

-¿En verdad?- pregunto la chica con una mirada pícara

-¡Mamá! ¡Deja de ver a Papá así, pareces una pervertida!-

-Es que… se ve tan lindo e indefenso-

-Ya lo se y aunque a mi también me gusta verlo, lo que tu quieres simplemente no se puede lograr-

-Rubí…- la ígnea joven iba a darle una explicación, pero vio su molestia así que mejor desistió- Tienes razón hija, este no es el momento ni el lugar para ello, volveré antes de que ellas despierten, regresa a dormir- dijo la Reina Flama dejando mas tranquila a la niña

La pequeña vio subir a su madre y se sintió aliviada de no tener que usar sus poderes para detenerla y ahora podría descansar sin problema.

-Supongo que esa fue la última- pensó Finn Jr. y se acomodó mejor para descansar por fin.

-Emm… ¿Finn Jr.?- se escucho decir a Bonnie

-¿Qué sucede?- pregunto la niña sin voltear

-Tu Mamá viene bajando- dijo Fionna

-¿Qué cosa?-

-Debes detenerla- intervino Rubí

-P-pero… ¿Cómo?-

-Hazle ver que no debe conseguir su objetivo- dijo Bonnie

Eso se oyó muy fácil de hacer, sin embargo seria imposible de lograr pues ella sabia que su Madre no había estado con ningún hombre… o grumoso desde que tenía memoria y con tal cantidad de deseo contenido no seria fácil pararla.

-De acuerdo, lo intentare- dijo Finn Jr. no muy convencida

La princesa Grumosa ya había bajado esa escalera y por como hablaba estaba segura de conseguir su objetivo- Bueno, un piso mas y podre estar con mi héroe, mis grumos lo han extrañado-

-M-mamá-

-¿Qué grumos? ¿Finn Jr.?-

-Mamá, no puedes hacer esto-

-Eh… ¿Y por qué no?-

-Porque estamos en una casa ajena y no creo que fueras muy silenciosa si tienes sexo con el-

-¡Finn Jr.! Debería abofetearte por decir algo tan sucio sobre de tu madre-

-Hazlo si quieres, pero no te dejare que llegues a el-

Un silencio incomodo se formo mientras la Grumosa levantaba su mano con ira y su hija cerraba los ojos preparándose para recibir esa cachetada, las otras niñas veían con nerviosismo e impotencia lo que estaba por ocurrir… pero para sorpresa de todos algo mas sucedió.

-Realmente seria malo si estoy con el ahora ¿Verdad?- dijo la chica al tiempo que acariciaba el rostro de la pequeña

-¿Mami?-

-Solo conseguiría alejar a tu Padre de nosotras y no seria justo para ti-

-Mami, yo no quise…-

-Hablare con el en otro momento y con suerte consiga hacerlo otra vez-

-Eh bueno, creo que eso ya fue información que no necesitaba saber-

-Perdón cariño, muy bien, regresare a dormir y tu podrás hacer lo mismo sin preocuparte- dijo la Grumosa besando la frente de su hija.

-Mami, te quiero mucho-

-Y yo a ti mi amor, eres una de las pocas cosas buenas que he hecho en mi vida-

Y de esa forma, ella regreso al piso superior y Finn Jr. volvió a su cama para descansar.

-Vaya Finn Jr., ¡Eso fue increíble!- dijo Bonnie sin ocultar su asombro

-Si, por un momento pensé que tu Mamá te golpearía- dijo Fionna de igual manera

-Yo también lo creí- contesto ella tranquilamente

-Supongo que ahora ya somos hermanas de forma oficial y podremos vernos más seguido- dijo Rubí

-¿Ustedes me consideran su hermana?- pregunto con curiosidad la niña

-Claro, las Diez somos hijas de Finn el humano y por ende somos hermanas- respondió Bonnie de forma seria

-Me gusta como se oyó eso-

-Bueno, ya es tarde, mañana hablaremos de eso y nos pondremos de acuerdo con lo que sea, pero por ahora hay que dormir, Buenas Noches- dijo Fionna antes de voltearse

-Buenas Noches- contestaron las otras niñas por última vez

Al día siguiente, las cosas para Grumosa parece que seguirían mal o al menos eso creyó la chica cuando despertó y vio a las tres amamantando a sus hijas, para su fortuna se veía que estaban de muy buen humor.

-Oh vaya Bonnibel, veo que tus pechos han crecido bastante- dijo Marceline sin afán de burla

-Y que lo digas, estos angelitos hicieron posible eso ya que consumen una gran cantidad de leche ¿Verdad mis amores?- contesto la Dulce Reina amablemente al tiempo que se dirigía a sus hijas tiernamente y añadió- Por lo que veo la Reina Flama y tu están en la misma situación-

-Así es, de lo único que me puedo quejar es que ya tienen colmillos y duele ¡Ouch! ¡Oigan tranquilas!-

-No esta del todo mal, además no durara por siempre, en cuanto las destetemos estas preciosidades volverán a su tamaño normal- intervino la Reina Flama mientras le sacaba el aire a una de sus hijas

Las tres chicas continuaron en lo suyo, charlando amenamente para sorpresa de Grumosa, le impacto ver lo bien que se llevaban entre si, no alcanzaba a comprender como lo habían logrado, si las tres compartían a Finn. De pronto Dulce reina se dio cuenta de que la regordeta chica las observaba en silencio y rápidamente intuyo lo que pensaba.

-¿Qué pasa PG? ¿Se te hace raro vernos así?

-Eh… no, bueno si, no entiendo ¿Cómo es que se llevan así de bien?-

Las tres jóvenes se miraron entre si y sonrieron, Dulce Reina tomo la palabra para responder a la confundida chica- No fue sencillo, de hecho Finn tuvo mucho que ver en ello-

-¿Huh? ¿Cómo?-

-Fácil, un día nos amenazó que si volvíamos a pelear él… no nos volvería tocar en un mes- contesto Marceline con tono triste

-¿Qué cosa? ¿Las doblego con falta de sexo?-

-Este si… sin embargo funciono- dijo la Reina Flama y añadió- la sola idea de pasar un mes entero sin sus caricias fue aterrador-

Ellas suspiraron de forma romántica dándole a entender a la chica que todo fue cierto y la Grumosa pensó que era un truco muy sucio y bajo por parte de Finn, sin embargo después de razonarlo bien entendió que cualquier otra manera de hacerlo hubiese sido inútil.

-Por supuesto, como sea, ahora que las veo de mejor humor me contestarían esto- dijo ella y tomo aire- ¿Por qué reaccionaron de esa forma cuando bese a Finn?-

Las chicas guardaron silencio hasta que Bonnibel respondió sin exaltarse – A ver, cuando entramos y atestiguamos esa escena nos transporto a lo que vimos en ese paraje aquel día-

-¿Ese día? ¡Ah ya recuerdo! Fue cuando aparecieron semi desnudas y con el rostro encendido por el deseo-

-Ese mismo, y a pesar de que ya habíamos platicado con anterioridad de que es lo que haríamos cuando regresaras- respondió Marceline avergonzada

-El sentimiento nos rebaso y por eso reaccionamos tan salvajemente- dijo la ígnea joven

-Por lo que veo y escucho ustedes si aman a ese chico-

-Con todo el corazón y por ese motivo llevamos las cosas con calma entre nosotras- dijo la dulce chica

-Así que… razonando tranquilamente, no podemos impedir que Finn y tu tengan intimidad- continuo la vampiresa sin alterarse

-Puedes pedírselo sin problema y si él acepta, pues adelante- finalizo la Reina Flama

-Vaya, maldito Finn suertudo, mira que encontrarte con mujeres que están rendidas a tus pies, ya entiendo porque no las quisiste hacer tus esclavas, no había necesidad de ello, el amor ya las tenia encadenadas a ti- pensó la Grumosa

Con el conflicto superado, una amistad renovada apareció entre ellas y una ambiente de tranquilidad se respiro.

-Bueno, ya es un poco tarde, será mejor que vaya a despertar a Finn Jr. – dijo la Princesa Grumosa bajando las escaleras y al llegar encontró algo alarmante- Chicas… será mejor que bajen-

El tono en que ella lo dijo no les agrado para nada, si bien tiende a exagerar las cosas, este no era tiempo para desconfiar, así que fueron en cuanto dejaron tranquilas a sus hijas. Conforme descendían esa escalera la sorpresa se volvía desagradable… las niñas no estaban por ningún lado.

-Pero y ¿Mi hija? ¿Dónde esta Bonnie?- pregunto Dulce Reina un tanto exaltada sujetando la cobija rosa de la niña

-Mi Bebé, mi Fionna…- dijo Marceline inquieta sosteniendo las pantuflas de murciélago de la pequeña

-Rubí… no, no otra vez- dijo la Princesa Flama hincándose a punto de llorar

La Princesa Grumosa no se preocupo mas de lo debido, pero su corazón latía bastante rápido, sabia que de un momento a otro entraría en pánico y perdería la cabeza, por ahora debería tener sangre fría e ir por Finn para que les ayudara, sin embargo apenas miro al piso inferior hallo algo inusual o al menos eso creyó.

-¡Oh mi Glob! ¡Chicas vengan acá!-

Las jóvenes estaban a punto de un colapso nervioso y ella decía eso de nuevo, casi las enloquece pensar que Finn tampoco se encontraba.

-¡Que demonios!- grito Bonnibel furiosa

Las cuatro chicas hallaron a Finn durmiendo el sueño de los justos y no solo eso… las niñas dormían a su lado abrazándolo.

-Mira nada mas, arriba todas, ¿Qué significa esto?- grito Marceline hecha una furia

-¿Eh? ¿Qué ya amaneció?- pregunto Bonnie adormilada

-Cinco minutos más Mami- dijo Fionna sin soltarse de Finn

-Es hasta mañana cuando hay que ir con el abuelo- respondió Rubí sin abrir los ojos

-Aun es muy temprano- dijo Finn Jr. mientras acariciaba el estomago de su Padre

-¡Con mil demonios! ¡Despierten de una buena vez!- grito desaforada la Reina Flama

Como era de esperarse las 4 niñas reaccionaron de mala gana y terminaron de despertar, aun tenían un poco de sueño por lo que solo se percataron de sus madres frente a ellas.

-Vamos preciosas, ya es hora de levantarse- dijo la Grumosa dulcemente y agrego- Por cierto, ¿Ya se dieron cuenta donde están?-

Las pequeñas miraron a su alrededor sin entender esas palabras, no tenían sentido hasta que… tocaron y sintieron el cuerpo tibio de alguien mas ahí.

-¡AAAHHH!- gritaron aterradas al ver que se trataba de su padre semi desnudo y de inmediato se apartaron de él.

Y antes de que pudiesen reaccionar ellas sintieron como eran alzadas con una facilidad impensable, para un mayor horror notaron que sus madres las colocaban en sus regazos y casi de inmediato el primer golpe en esa parte llego.

-¡AY! ¡No mami, eso duele!- dijo Bonnie intentando detener a su Mamá

-Créeme hija, esto es por tu bien- contesto la Dulce chica sin dejar hacer eso

-Pero, ¿Qué hicimos? Al menos merecemos una respuesta- pregunto Fionna entre lágrimas

-Y la tendrán… solo hasta terminar su castigo- respondió la vampiresa

-¡Esto es injusto! No me podre sentar en una semana- grito Rubí luchando por salirse de ahí

-Ya hablaremos de eso niña, por ahora es necesario que entiendan por que lo hacemos- dijo la ígnea chica

Finn Jr. observaba como una y otra vez las manos de esas chicas chocaban con los traseros de las niñas, para ella esta no era la primera ocasión que Grumosa le daba ese castigo y sin inmutarse mientras golpeaban su trasero le cuestiono a su madre.

-No entiendo el motivo de esto Mamá ¿Hicimos algo malo?-

-No hija-

-Entonces, ¿fue porque estábamos dormidas con el? ¿En serio? Eso es ridículo-

La pequeña estaba un poco alejada de la verdad, de hecho no fue por verlas dormidas con Finn o por no permitir que ellas pasaran la noche con el, no, no era nada de eso, básicamente fue por provocarles la angustia mental de que habían sido secuestradas de nueva cuenta, las jóvenes aun no se recuperaban de ese terrible hecho y les aterro tener que pasar por lo mismo hace un instante. Sin embargo cuando las cuatro chicas seguían castigando a sus hijas algo increíble sucedió.

-¿Qué sucede? Escucho los gritos de inocentes sufriendo la opresión de la maldad, como héroe mi deber es salvarlos- dijo Finn medio dormido y se levanto rápidamente

Las cuatro chicas vieron como el héroe se acercaba dispuesto a todo y temieron que las atacara dejaron de golpear a sus hijas, pero notaron algo mas… Finn estaba completamente desnudo cuando se paro frente a ellas.

-¡Oh Finn! ¡Ya te he dicho que uses ropa interior para dormir!- grito Dulce Reina cubriéndose un poco el rostro

-¿Eh? ¿En verdad esta desnudo? ¡Quiero ver! ¡Mamá déjame voltear!- dijo Bonnie, pero su madre se lo impedía

-Bueno, esto compensa lo de anoche- dijo Marceline maliciosamente

-¡Mamá suéltame! ¡Le estoy enseñando todo a Papá!- exclamo Fionna intentando cubrir su trasero

-Nunca me cansare de ver su cuerpo así- dijo la Princesa Flama suspirando

-Me encantaría apoyarte en eso, pero estoy en una posición vergonzosa y no puedo verlo realmente- dijo Rubí cruzándose de brazos

-¡Por Glob! No recordaba que estuviera así- dijo Grumosa impactada de observar a Finn así

La única que no hizo algún comentario fue Finn Jr. porque precisamente se hallaba de frente a su padre y apenas alcanzo a balbucear algo.

-V-vaya, a-ahora lo entiendo t-todo-

Fue en ese momento que Finn se despertó y noto que estaba desnudo y rápidamente se cubrió, todas las chicas rieron por el hecho, que quedo como una divertida anécdota que contar a futuro.

Unas horas mas tarde, la Princesa Grumosa y Finn Jr. se despedían de todos con cierta tristeza.

-Es una lastima que se tengan que ir- dijo Bonnibel sinceramente

-Hubiera sido divertido que nos acompañaran al día de la Princesa- dijo la dulce niña

-Nos gustaría quedarnos, pero preocuparíamos a la Princesa Tortuga- respondió Grumosa

-No lo creo, Mamá dice que es muy aburrido ese evento- contesto Finn Jr.

-¿Por qué? ¿No pudiste convencer a Finn?- pregunto pícaramente Marceline

-¡Mamá! No seas vulgar, no todo es eso ¿Sabes?- dijo Fionna la comentario de su madre

-No tengo prisa Marcy, ya lo convenceré algún día-

-Aquí vamos, bueno, por lo menos para la próxima será mas fácil detenerlas-

-Si lo logras persuadir, que te de dentro de quince días, porque ya lo apartamos nosotras- dijo la Princesa Flama fríamente

-Y tienes que enseñarnos como hiciste eso de la Flor Imperial- dijo emocionada Rubí

-Ya suponía algo así, pero esta bien, lo hare con calma- respondió tranquilamente la Grumosa

-Claro y es mas fácil de lo que creen- contesto la purpurea niña

-¡Finn! Las chicas ya se van, ven a despedirte- grito Dulce Reina al interior de la casa

En ese instante el héroe apareció sonriente y se acercó a la regordeta chica.

-Grumosa, este no es el adiós solo un hasta luego- dijo el joven dándole un beso en los labios a la Princesa

-Ya lo se tontito- respondió ella separándose un poco y añadió- Ya hablaremos con mas calma

Finn asintió y abrazo a la Grumosa para después dirigirse a la pequeña – Hija tal vez no te vi crecer, pero eso cambiara ya que espero verte mas seguido-

-Desde luego Papá, empiezo a ver la razón por la cual ellas se enamoraron de ti- dijo la niña besando la mejilla del chico

Ambos Finn se fundieron en un abrazo y fue la primera vez que ella se sintió verdaderamente protegida por el héroe.

-¿Oigan? ¿Qué les parece si tomamos una foto para recordar esto?- pregunto el chico

Todas ellas aceptaron y rápidamente se colocaron en posición para tomarla, Finn rápidamente activo la cámara y esta tomo la foto donde aparecían todos ellos… incluida Marceline y Fionna a pesar de ser vampiresas.

Cuando Finn el Humano vio la fotografía no pudo evitar pensar en la clase de familia tan extraña que estaba construyendo sin quererlo, no había duda en lo que su Padre Joshua dijo: "Que estaba destinado a grandes cosas" así era no solo por conquistar el corazón de 4 chicas y tener hijos con ellas, por primera vez en su vida supo lo que era ser feliz y eso fue lo mas grande que pudo ocurrir. ¿O que acaso había algo más? Tal vez, pero esa ya era otra historia.

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Bueno, me costo un poco de trabajo, pero la termine espero les haya gustado y como dije habrá una secuela donde aparezcan las diez hijas de Finn, por supuesto ya mayores todas, hasta entonces nos leemos en otro fic. :D