Disclaimer Los personajes de Twilight son propiedad de Stephanie Meyer, la trama es únicamente mía. Queda prohibida la copia parcial o total de la historia.
Nota: Perdón por la tardanza, muchos trabajos finales en la universidad y problemas sentimentales, pero aquí ando, no me iré tanto tiempo como antes.
Mónica Teposte González: Gracias por tu review tocaya :)
JavieraCullen: Eso lo veras ahora jajaja.
Alice Maggio – Whitlock: mmm... pues pienso que si tendrá un final feliz, aun lo estoy pensando Alice.
Dulzezitha: así o mas traumada con los memes xD
PerlhaHale: Ah Dios! No has dormido en todo este tiempo? xD am pues la verdad es que no se veían casi a diario, creo que no se noto eso de que la evitaba.
Jupy: Creo que eso es parte de lo que hoy pasara, si pienso que durara otros tres capítulos aparte de este, traigo muchas ideas en la cabeza y me gustaría desarrollarlas.
SweetAlice13: Pues me alegro mucho que te haya gustado mucho el capitulo, ojala y este también te guste esta.
Ly Rococo: hahaha gracias peque, y pues ya sabes que me gusta la intriga xD
Capitulo 5. Revelando Secretos.
Alice POV
—A eso voy. —Tome aire— Bella es muy probable que después de esto me aborrezcas pero lo entenderé, pero recuerda que en mi siempre tendrás una amiga. —Ella me miraba atentamente y confundida. —Bella, yo… Yo fui amante de Jasper. Tu marido.
Bella no decía nada, solo me veía sin ninguna reacción.
—¿Bella?
—Repite lo que has dicho.
Lo dude bastante, esta no era la reacción que esperaba. —Fui la amante de Jasper —tome aire—. Bella yo sé que no tengo justificación….
—Espera. —Calle de golpe. —La vez que nos contaste a Rosalie y a mí lo de tu relación con un hombre casado, ¿te referías a Jasper? —Asentí con la cabeza aferrándome a mi taza de té. —¡¿Desde cuándo me están viendo la cara de estúpida?
Bien, esto ya estaba tomando forma de lo que me esperaba. —No te estamos viendo la cara de nada Bella. Jasper y yo terminamos hace casi diez meses, yo… ambos llegamos al límite de la situación y cuando te conocí… me di cuenta que eras una excelente persona y que no te merecías esto.
—¡Claro que me estuvieron viendo la cara, Alice! —Grito haciendo que varios de los clientes que se encontraban en el pequeño restaurant nos voltearan a ver. —Con el simple hecho de que ni tu ni él tu el suficiente valor para decirme la verdad.
—Pero yo te la estoy diciendo, Bella.
—¡Sí, ¿pero desde cuándo? —Un ligero roce de dolor pasó por su rostro y se toco el vientre. —¡Con razón Jasper estuvo tan retraído todo este tiempo!
—Bella escúchame, por favor.
—¡No te quiero escuchar, Alice! —Bella se levanto tomando las bolsas de los regalos de Rosalie, pero las soltó enseguida. Un grito realmente fuerte salió desde su garganta y sus manos fueron directamente a su pronunciado vientre. ¡Joder! Bella empezaba a tener contracciones.
Jasper POV
Aun seguía sufriendo por lo que paso con Alice. Varias veces intente llamarla pero recordaba sus palabras, cada una de ellas taladraba mi mente con una inmensa fuerza que me duele el corazón.
Seis meses, veintitrés días y siete horas habían pasado desde que Bella me dijo que sería padre. Padre. Ni yo me la creía aun, pero era verdad que desde que me lo dijo estaba más apegado a ella. De cierto modo comprendía ahora lo que me dijo, ella jamás quiso destruir mi familia, aunque solo fuéramos Bella y yo, pero ahora con el bebe, comprendía mejor que nunca las palabras de Alice, aunque eso no significara que no dolieran.
Las cosas con Bella estuvieron raras, desde el momento que me dijo que seriamos padres, pues me emocione pero el hecho de que renuncie oficialmente a mi pequeña duendecilla me dejo suspendido en el tiempo, recordando cada uno de los momentos que viví con ella, desde que vivíamos en Forks hasta ahora que nos encontramos y perdimos de nuevo, ¿Cómo rayos se había complicado mi vida?
—¿De nuevo pensando en Alice?
La voz de mi colega y amigo me saco de mis cavilaciones. —Tan obvio soy.
—La verdad sí —Emmett entro y se sentó enfrente de mí—. Cuelgas un poco los labios como haciendo un mojín, y suspiras cada cinco segundo.
—La extraño demasiado Emmett. —Pase mis manos por el cabello— Pero debo permanecer al lado de Bella.
—¡¿Y ser infeliz el resto de tu vida? Vaya vida de mi sobrino.
Lo mire sin expresión alguna. Sabía que el tenia razón, pero era mi hijo y debía de permanecer con su madre.
—Yo me dedicare a hacer lo más feliz que pueda a Bella y al niño.
Y como si eso fuera una prueba del destino, mi móvil empezó a sonar.
—Hola mi amor, ¿como estas?
—Eh… ¿Jasper? —¿Qué demonios hacia Alice con el celular de Bella?
—¿Alice?
Emmett me miraba atento. Tenía la misma pregunta plasmada en el rostro.
—Am, sí, soy yo, Jasper… —Seguía teniendo la misma dulce voz que me derretía completamente—. Solo te hablo para informarte que estoy con Bella en el hospital, entro en labor de parto.
—Espera, ¿Qué dices? —Me levante y tome mi saco saliendo a toda velocidad por el pasillo. Emmett me seguía los pasos. —¿Qué hacías con Bella?
—Eso no importa, Jasper. Solo ven al hospital General cuanto antes.
Tenía muchas preguntas, pero Alice tenía razón, no era el momento. —Voy en camino y Alice… Gracias.
Corte la llamada justo en el momento en el que el Elevador se abría.
—¿Qué pasa Jasper?
—Bella esta en labor. —Se cerraron las puertas dejándome a merced de mi mente.
¿Qué hacia Alice con Bella? ¿Cómo supo que Bella, precisamente esa Bella, era mi esposa? ¡Joder! ¿Se encontrara bien?
Sé que me estaba viendo un tanto egoísta pensando solamente en Alice, pero su recuerdo me carcomió todo este tiempo y que ahora escuche a mi pequeña y sobretodo saber que esta con Bella me dejaba muy confundido.
Me apresure a llegar al Hospital, no sabía que le iba a decir a Alice cuando la viera. Tenía el corazón como caballo desbocado por dos razones, la primera: sería padre. Y la segunda: vería a Alice después de tanto tiempo.
Corrí por el pasillo y a lo lejos la vi sentada. Seguía hermosa aun con la cara de pena que se cargaba, así que con cuidado me acerque a ella.
—Alice….
Ella dio un respingo pero me miro levantándose de su asiento.
—Hola Jasper, ¿Cómo estás?
—Eh… bien, Alice. —Quise besarla en ese instante pero no me atreví. —¿Cómo te ha ido?
—No creo que eso sea de importancia ahora, Jasper. —En el bello rostro de mi duendecilla había un deje de furia. —Deberías ir a preguntar por tu esposa y tu hijo.
—Alice, yo….
—Nada Jasper, yo ya cumplí con avisarte y ayudar a tu esposa trayéndola aquí. —Tomo su abrigo y su bolso. —Dile a Bella que lo lamento en verdad y que felicidades por su bebé.
No me dio tiempo de reaccionar. Como si fuera un rayo salió del Hospital dejándome ahí parado. ¿Qué habrá querido decir con eso de que la perdonara?
Cinco minutos después seguía ahí parado, reaccione hasta que una enfermera me pregunto si me encontraba bien, no sé qué cara habré tenido, pero lo deje de lado y me enfoque en Bella, después de esto podre concentrarme en mi confusión.
—Señorita, ¿La señora Bella Hale? —Dije en recepción— Llego aquí en labor de parto.
La enfermera reviso unos documentos. —Se encuentra en quirófano. Cuando salga se le avisara.
Me la pase dando círculos en la sala de espera. Bella era primeriza, por lo que podrían pasar unas horas antes de dar a luz. Gracias a Dios, mis amigos y familia llegaron minutos después de que Alice partiera, eso me sacaría por un rato todo lo que estaba sintiendo con lo sucedido.
Rosalie y Esme esperaban pacientes mientras cuidaban a Rosmmett. Carlisle había ido a averiguar algo sobre Bella, me empezaba a poner nervioso.
—Tranquilo, hermano. —Me animo Emmett. —Todo saldrá bien.
—No puedo estar tranquilo. —Suspire— Se están tardando bastante.
—Es normal. —Emmett me alejo un poco de las mujeres… sabía que era lo que me preguntaría. —¿Qué paso con Alice?
Suspire con fuerza y me pase las manos por el cabello. —Nada.
—¿Cómo que nada?
—Pues eso, Emmett. —Le mire desesperado. —Solo me dijo que le dijera a Bella que la perdonara y, literalmente, salió corriendo.
—¿Qué crees que haya querido decir con eso?
—No tengo la menor idea.
En eso se abrieron las puertas de los quirófanos y un médico con un traje azul salió por ahí.
—¿Familiares de la Señora Bella Hale?
Todos nos arrimamos enseguida. —Yo soy su esposo.
—Muchas felicidades, es padre de un fuerte varón.
Todos me abrazaron y gritaron llenos de gozo. ¡Estaba feliz! ¡Había sido papá! Era feliz, aunque no lo estaba siendo al cien por ciento.
—¿Puedo pasar a ver a mi esposa?
—Claro que sí. —Me respondió el médico. —Acompáñeme.
Deje a mis amigos y familia y camine detrás del doctor. Me sentía nervioso emocionado. Hoy era un día de locos, mis emociones estaban como una montaña rusa y algo me decía que aun no terminaba.
—Aquí es.
—Muchas gracias, Doctor.
El médico se retiro y yo abrí la puerta del cuarto lentamente. No sabía si Bella estaba dormida, o con el pequeño, pero de cualquier forma lo hice despacio.
Y ahí se encontraba mi mujer, con los ojos cerrados y ligeramente enrojecida. El niño aun no lo traían, por lo que me decepcione un poco.
—Lárgate de aquí, Jasper.
Bella no había abierto los ojos, pero esas palabras me habían tomado por sorpresa.
—¿Qué? ¿Por qué Bella?
—¡¿Y todavía preguntas? —Los ojos de Bella me miraban con tanto odio. —¡Me engañaste!
—Bella, yo… no se dé que hablas.
—¿Ah no? —Dijo con todo el sarcasmo del mundo. —¿Se te hace familiar el nombre de Alice Cullen? Me lo confeso todo Jasper, por favor no me mientas más.
¿A esto se refería Alice con que Bella la perdonara? ¿Por qué no me lo dijo? Al menos así estaría preparado y no con esta cara de idiota que me cargaba.
—Bella, yo…
—Lárgate Jasper. —Dijo sin más.
—Bell….
—¡Que te largues!
Ambos quedamos en silencio mirándonos. En eso entro la enfermera con un pequeño bulto entre los brazos. Nos miro a ambos y podía jurar que sintió la tensión entre los dos, pero puso un rostro como si nada.
—Les traigo a un pequeño invitado.
Camino hasta con Bella y con todo el cuidado del mundo lo coloco entre sus brazos. La furia que Bella reflejaba se esfumaba al ver a nuestro hijo. Desde donde estaba podía apreciarle el tono marrón de su melena, quise verle más de cerca y lentamente me aproxime.
De reojo mire que la enfermera se retiraba.
—Eres hermoso mi amor. —Bella acariciaba el pequeño rostro de nuestro hijo. Era tan blanco como la nieve, su cabello marrón y con algunos tonos cobrizos, era perfecto.
—Es… perfecto. —Pude ver como Bella cerraba sus ojos aun sin dejar de acariciar a nuestro bebé. —Bella, yo quisiera poder explicarte.
No sabía bien que le explicaría a Bella, pero algo coherente tenía que decirle.
—No quiero que me expliques nada, Jasper. —Ninguno le quitaba la vista de encima a ese pedacito de carne. —Pero, por ahora no quiero verte, así que lárgate.
—Tengo el derecho de estar aquí, Bella.
—No te niego eso, Jasper. —Bella me vio, pero ahora no había furia en su mirada solo dolor. —Solo… déjame sola por el momento, puedes ver al niño en los cuneros mientras salgo de aquí, ¿si?
Acaricie la pequeña cabecita de mi bebé y sin decir más me retire de la habitación. Ahora me sentía el más miserable del mundo, nunca quise hacer sufrir a Bella, y eso era precisamente lo que había hecho.
No quería toparme con mis amigos, por lo que me escabullí por otra puerta. No tenía ganas de nada, por lo que me fui a un pequeño parque cercano a mi casa.
Ahora Bella sabia la verdad, cierta parte de mi se sentí aliviado pero otra parte parecía totalmente condenado al infierno. Creo que lo que me había dicho Emmett se empezaba a hacer realidad. Mi hijo sería feliz, aunque su madre y yo no lo fuéramos.
Habían pasado ya casi tres meses, meses en los cuales Bella no me dirigía la palabra. Aun vivíamos juntos, pero dormíamos en habitaciones separadas, lo único que nos unía era nuestro hijo. Ian, Bella había decidió llamarlo Ian y la verdad es que le quedaba. Las pocas veces que salimos juntos a la casa de los Masen, Ian se la pasaba el mayor tiempo posible en los brazos de Edward, en los de cualquier otro se la pasaba llorando, incluso en los míos. En las pocas veces que Bella me dirigía la palabra, atinaba a decir que el niño sentía nuestra situación, lo que ocasionaba que al estar con alguien neutro como Edward se la pasaba tranquilo, y ciertamente era verdad, nadie sabía cómo disimular lo que pasaba.
Un mes más paso y a Ian aun no lo registrábamos en el juzgado, eso no me gustaba, pero con mi situación con Bella, lo último que quería era presionarla.
—Creo que ya es hora, ¿no?
—¿Hora de qué? —Conteste a Emmett sin levantar la vista de los documentos que estaba revisando.
—¿Cómo que de qué? —Dijo. —De que le pidas el divorcio a Bella.
Suspire sonoramente. Esta discusión ya la habíamos tenido Emmett y yo, para él, era estúpida la forma en que Bella y yo vivíamos. Obviamente por ser mi mejor amigo sabia todo lo que había pasado en el hospital, y lo que había sucedido y sucedía en mi casa.
—No puedo hacerlo, Emmett.
—¡Ah, cierto! —Contesto subiendo los pies a mi escritorio de una forma cómoda. —No puedes pedirle el divorcio a Bella, pero si puedes permaneces en tensión y en silencio por el resto de su matrimonio. Bonita vida le toco al pequeño Ian.
—No me hagas sentir peor de lo que de por sí, ya me siento.
—No, Jazz, es que yo no te estoy haciendo sentir peor. —Me miro seriamente. —Dios sabe que te quiero mucho, eres como mi hermano, por eso no me gusta verte así, tan desdichado. —Guardo un minuto de silencio esperando que le respondiese, pero sinceramente no sabía que decirle. —Y tampoco quiero ver desdichada a Bella. Mira Jasper, yo se que Bella no te quiere escuchar, pero a ninguno de los dos les hace bien estar así, y mucho menos al niño le hace provecho; la estática que hay en el ambiente cuando los dos están cercas es tan fuerte que eriza la piel. Creo que es mejor es que hablen y arreglen todo… o finalizar esta situación para que así los dos puedan ser felices y el niño también.
Quisiera o no, Emmett tenía razón. Tenía que hablar con Bella para solucionar esto de una buena vez.
—Tienes razón. —Me levanté y coloque mi saco. —¿Puedes terminar de revisar esto? Debo ir a hablar con Bella de una buena vez.
—Claro, hermano. —Me sonrió. —Y suerte.
Salí de la oficina más que decidido. Bella me escucharía, si o si, esta vez hablaríamos seriamente, pues nuestro futuro estaba en juego, así como el de mi hijo.
Llegué a mi casa minutos después y el auto de Edward se encontraba en mi porche. ¿Acaso Rose le habrá pedido que las trajera a ella y a Rosmmy? Tendría que esperar un momento mientras ellos se retiraban. Podría hacerlo, ya había esperado mucho, unos minutos mas no eran cualquier cosa.
Abrí mi puerta y me sorprendió no ver a nadie en la sala.
—¿Bella?
Camine a la cocina y no vi a nadie.
—Bella. —Le llame de nuevo y nadie me contesto.
Subí las escaleras, quizás estaban en la habitación de Ian, así que no me moleste en gritarle, solo ascendí.
—Es precioso, Bella.
Me detuve en seco al escuchar la voz de Edward.
—Lo sé, cada día crece más y más.
Obviamente hablaban de Ian, subí un poco más hasta que llegue al borde de la puerta. Pude ver como Edward cargaba a mi hijo mientras Bella los contemplaba a ambos. No me habían oído llegar.
—Se parece mucho a ti, preciosa. —¿Preciosa? ¿Por qué Edward le decía preciosa a mi mujer?
—Deja de decirme así, me sonrojas Edward. —Me quede escuchando un momento más, algo me impedía entrar e interrumpir.
—No puedo evitarlo, eres preciosa mi Bella. —¿Mi Bella? ¡¿MI BELLA? Iba a entrar cuando el siguiente comentario me tomo por sorpresa. —¿Cuándo piensas decirle a Jasper?
¿Decirme que? ¿Qué se supone que debo saber?
—Ya te lo eh dicho, Edward. No es fácil. —Ian empezaba a llorar, por lo que Bella lo tomo de brazos de Edward para darle un biberón.
—Claro que es fácil, Bella. ¡Él te engaño! —Replicó.
—¿Podrías bajar la voz, por favor? —suspiró—.
—¿Entonces qué esperas? —Dijo Edward acercándosele. Por la rendija por donde estaba viendo solo pude notar como esté le acariciaba la mejilla. —Tengo derechos Bella, y lo sabes.
Está bien. Esto era suficiente, tenía muchas dudas y era hora de que todos me aclararan que pasaba.
Abrí la puerta de golpe. —¿De qué derechos está hablando Edward, Bella?
—¡Jasper! —Bella se sobresalto haciendo que el pequeño Ian empezará a llorar. —¿Qué haces aquí tan temprano?
—Venia a hablar contigo, pero me eh topado con una sorpresiva conversación. —Mire a Edward. —¿Tu qué haces en mi casa?
Edward volteo a ver a Bella y sin mucha importancia dijo: Es hora de revelar el secreto, Bella.
Perdón por la tardanza chicas, pero estaba en investigaciones finales de la universidad y bueno, ya salí de vacaciones así que podre escribir a gusto.
¿Qué les pareció el capitulo? ¿Les gusto? ¿Les pareció nefasto? Dejen sus Reviews.
El próximo capítulo de Its My life esta en progreso, recuerden de que pronto será el final.
Espero verlas pronto.
Besos.
Luna.
