Al séptimo mes recibí una llamada. El mismo día que cumplía 4 meses con Mark. La llamada era de Japón y era una voz muy familiar…
-"¡Morinaga-san!"- escuché una voz femenina por el auricular.
-"¿Sí? Perdón, no reconozco su voz… ¿quién es?"-
-"¡Qué tristeza! ¿Ya no te acuerdas de mí? Soy Kanako, mi voz ya no es de una niñita quizás por eso no me reconociste, ¿verdad?"-
Estaba sorprendido, no podía articular ninguna palabra. Sentía distintas emociones, todas respecto a Souichi.
-"¡Kanako! Por supuesto me acuerdo de ti, disculpa. Debe ser temprano allá, ¿está todo bien?"-
-"Sí y no. Primero te diré por qué no: No has respondido a la invitación de mi hermano, de hecho él ha estado diciendo comentarios acerca de lo indispensable que es que estés aquí. Entonces, necesito me digas tu respuesta…al menos que no hayas recibido la invitación."- Tragué saliva.
Aquella carta que dejé abandonada era una invitación de Souichi…
-"S…se debió perder en el correo, Kanako. Lo siento. Pero dime, ¿qué es tan importante?"-
-"¡La boda de mi hermano!"- dijo con entusiasmo. Yo me congelé, en mi mente se acumularon todos los recuerdos que tenía junto a Senpai y poco a poco eran inundados por una imagen negra…todo lo que hubo, lo que había estaba definitivamente perdido. No tenía otra opción más que forzarme a olvidar todos esos momentos y poner mi mente en un modo neutral.
-"Oh…vaya. Esas sí que son noticias. ¿Quién es la afortunada novia?"-
-"Yuriko-chan. Es una mujer muy bella, desde que se mudaron a Tokio supe que había algo más entre ellos. Es una historia muy romántica ¿no? Ambos trabajando juntos, científicos… ¡estoy muy feliz por ellos! ¿Tú no?"-
-"Por supuesto, Kanako… ¿podrías pasarme más datos sobre la boda?"-
-"Sí, ¿tienes dónde apuntar?: Será el día 24 de agosto en Tokio, en el Hotel Chinzanso. La ceremonia comenzará a las 6:00 p.m. y sí, puedes traer a un acompañante contigo. Puedes reservar en el hotel te ofrecerán un descuento al mencionar que vas a la boda de Yuriko y Souichi. Vendrás, ¿verdad? Tengo muchas ganas de verte, por mucho tiempo estuviste ahí para mi hermano y para mí, eres como familia y la familia tiene que estar unida.
Sí claro, unida.
-"Claro que ahí estaré. Queda confirmada mi asistencia y llevaré a mi cita."-
-"¡Hay mucho amor en el aire últimamente!"-
-"Supongo. Me dio gusto hablar contigo, Kanako. Es algo tarde aquí, ¿necesitas otra cosa?"-
-"No, sólo quería saber si vendrías…bueno mi hermano también. Ya sabes como es. Te esperamos pronto, ve marcando en tu calendario los días que restan. ¡Adiós!"-
Los días que restan para el maldito 24 de agosto son…15 días. Tenía ganas de saltar por la ventana, morirme ahí y no tener que asistir. No podía imaginarme a Senpai vestido elegantemente y a Yuriko a su lado, no podía imaginarme a Senpai uniendo su vida con alguien más. ¿Era egoísta? Después de todo yo estaba con Mark y realmente lo quería…pero siempre pensé que Senpai estaría disponible y yo para él, no sé porque siempre pensé que nuestros caminos se encontrarían de distintas formas a través del tiempo y nunca estaríamos separados pero viendo la realidad, él ya había decidido el camino que quería tomar y yo estaba muy fuera de él. Él quería ser esposo y padre, no el amante de un hombre.
Pero, ¿cómo podía negar su amor hacía mí? ¿Quién es tan cruel como para solo tener sexo por no estar solo? ¿Quién es tan tirano como para dejar que alguien lo ame demasiado sólo para sentirse superior? ¿Ese tirano era Senpai?
Mark me esperaba en la cama, se veía muy sereno mientras leía un libro. Me volteó a ver y me dibujo una sonrisa. Si tan sólo supiera lo que estaba pensando…si supiera que estaba sufriendo por dentro por otra persona…si supiera que quería recuperar a otra persona y dejarlo a él. Me acerqué a él y lo abracé fuertemente, lo besé mientras agarraba su libro y lo aventaba lejos de la cama. Comencé a desabrochar su camisa gris y a tocar su cuerpo, Mark me tomó del rostro –"Tranquilo, amor. ¿Estás bien?"- No me había dado cuenta que estaba siendo muy agresivo con él. Podía ver había hecho unos rasguños en su pecho, pero quería hacerle el amor con furia, quería descargar mi enojo en su cuerpo…pero eso me haría un tirano. Eso me convertiría en un Souichi…en un maldito y cruel Souichi.
-"Perdóname, no me di cuenta. Lo menos que quiero es dañarte."- Besé su frente. –"Está bien, sólo me sacó de onda…supongo no tuviste el mejor de los días. Si quieres puedo irme a dormir al sofá por si quieres estar solo."-
Mark, tan amable. Era un príncipe reencarnado. –"No, está bien. Sí, no tuve uno de los mejores días pero ya pasó y quiero que estés aquí junto a mí."- Se levantó para recoger el libro que yo había aventado y finalmente se animó a preguntar,
-"¿Quién era la persona al teléfono?"-
-"Una conocida de Japón, durante un tiempo fui muy cercana a su familia. Ah, pues es hermana de quién fue mi tutor. Él se casará pronto y quería ver si asistiría a su boda."-
-"¡Ah! Una boda oriental, han de ser bellísimas. Y ¿bueno? ¿Iras?"-
Irritado ante su comentario de bodas orientales bellísimas contesté cortante –"Iremos."- Me acosté y dejé que el sueño me ganará la batalla. No quería hablar más del tema. Odiaba las bodas, odiaba a Senpai, odiaba a Yuriko y quería amar a Mark.
