Parte II


Scorpius se despertó con un estremecimiento provocado por el frío que se sentía en la habitación. Buscó el calor de Lily quién de pronto se abrazó a él.

─Debe ser temprano ─murmuró.

─No realmente. Son pasadas las diez ─Lily se acomodó mejor sobre el pecho de Scorpius ─. Lamento que hayas tenido que presenciar mi pérdida de autocontrol en la cena. Sé que pudo verse como una exageración de mi parte. Pero veo a James una maldita vez al año y siempre es lo mismo. Él no sabe más que preguntar sobre todo lo que hago y luego mirarme y decirme alguna cosa sobre si la familia estará de acuerdo. Cómo si eso me importara. Soy yo. Es mi vida. Me gusta equivocarme o triunfar sin tener que contárselo a nadie ─Lily guardó silencio súbitamente ─. Lo siento. Creo que tengo más de los gryffindor de lo que quisiera.

─Papá suele decir que nuestra personalidad es un todo y que lamente haberse dado cuenta tarde. Porque cree que lo mejor es mantener en equilibrio esos rasgos de nuestra personalidad.

─Tu padre es un hombre muy guapo.

─Claro que sí. Se parece a mí ─Scorpius hizo reír a Lily de buena gana ─. Tu padre no está mal tampoco.

─Ya estás más tranquilo al respecto de mis padres ¿cierto? ─Scorpius movió la cabeza indeciso.

─La verdad es que sí. Tu padre tiene el aura…

─¿El aura? ─Lily apoyó su mejilla derecha en el pecho de Scorpius y lo miró profundamente con sus enormes ojos marrones. Estaba curiosa y eso divertía a Scorpius.

─Una vez le pregunte a mi padre sobre el señor Potter y él me contó que tu padre tenía ésa aura. Lo confirmé en cuanto lo vi.

─¿A qué te refieres? ─dijo exasperada y expectante Lily.

─A que al ver a tu padre se sabe que es importante. Es como si, de cierta manera, supieras que está destinado a algo grande. Como si fuera un superhéroe o algo así. Papá decía que al principio pensaba que era arrogancia lo que hacía verlo así pero luego se dio cuenta que no. Que todo eso que mostraba el señor Potter era parte de él. Papá lo envidió al principio pero luego se dio cuenta que era mil veces mejor ser Draco Malfoy. Tuvo a sus padres y tuvo una maravillosa infancia. Y durante la guerra, de alguna manera, estuvo feliz de no tener que cargar sobre sus hombros la salvación del mundo.

─Tu padre además de guapo es sumamente inteligente.

─Claro. Es mi padre ─ambos rieron por lo bajo ─. Hablando de hombres guapos. Ayer tuve un encuentro con el buenorrón de tu hermano y me informó que en el colegio todo mundo murmuraba sobre mi sexualidad.

─Lo primeros años tal vez ─Lily se levantó de la cama y se estiró tanto que sus huesos crujieron ─. Después… ─hizo una pausa con toda la intención ─ alguien se encargó de esparcir cierto rumor sobre ti y sobre mí.

─Bruja ─Scorpius le dijo sonriendo ─. Realmente estaría muy enamorado de ti si en lugar de un coño peludo tuvieras una polla de por lo menos veinte centímetros.

─¿Veinte solamente? He mamado pollas más grandes…

─Puta ─dijo Scorpius arrojándole una almohada.

─Maricón de mierda ─Lily le devolvió la almohada ─. Ahora, levántate, pronto llegara James para pasar el día y jugar quidditch.

─Ah ─Scorpius gritó agudo ─. Por primera vez algo para mi diversión.


La mañana trascurrió sin ningún incidente. Incluso Scorpius pudo notar a su amiga relajada y tranquila. Conversaba con sus hermanos. Hacía reír a sus sobrinos y todo parecía estar bien. Scorpius pudo ver a la familia Potter en toda su magnificencia y se sentía bien de estar allí, de ver tantas sonrisas y compartir con ellos. Empezó a extrañar a sus padres a tal grado que quería llamarles. Amaba a su familia.

Sólo no quería cargar con el peso de su apellido en ese mundo mágico y alejarse había sido algo positivo para él. Pero aún con eso extrañaba mucho a sus viejos.

Por la tarde Scorpius se dedicó a observar a Albus Potter y no es que tuviera mucho que ver con que no trajera camiseta alguna. Ni tenía que ver con ese pecho bronceado y marcado. No, para desgracia de Scorpius tenía mucho más que observar de Albus Potter.

Albus era un hombre dulce y con un buen sentido del humor. Además era bueno con los niños y no se preocupaba por ensuciarse. Lo mejor de la tarde fue verlo jugueteando con su tonto perro corriendo detrás de una pelota. Se veía tan natural, tan varonil y Scopius se sentía tan estúpido de encontrar tan atractivo al hermano heterosexual de su mejor amiga. Era como una mala película para adolescentes gais.

─Ey, vamos a jugar ─de pronto James Potter rompió el cuadro perfecto arrojando una escoba a Albus que interrumpió su juego con Lucas ─. Toma ─le pasó otra escoba a Scorpius quien sólo la cogió como si fuese un implemento de limpieza ─. ¿Qué? ¿No te gusta volar? ─James lo veía como si fuera Edward Mordrake.

─Volar sí, pero el quidditch no.

─Vamos ─rió ─. Lily, ahora si te lo buscaste perfecto para ti ─Lily rió en un principio abrazando a Scorpius por el brazo ─. Mira que la boda será con mucho glamur pero poca diversión ─la sonrisa de Lily se desdibujó un poco.

─¿Boda? ─James asintió sonriendo y abrazando a su madre por los hombros.

─Sólo tienen que ponerle la fecha. Mamá ha pensado que verano. El jardín se ve hermoso ¿cierto mamá? ─Lily se separó de Scorpius que empezó a esperar lo peor.

─¿Ustedes creen que me voy a casar con Scorpius?

─Vives con él. Prácticamente es sólo un trámite ─dijo James como si nada y eso hizo encender todo el fuego.

─Oh, por favor ─explotó Lily ─. ¿Crees que voy a casarme sólo por vivir con él? Siempre es lo mismo con ustedes. Sobre todo contigo y con mamá. Siempre suponiendo, siempre metiéndose en mi vida. Esperan que les llame y les consulte cada uno de mismo movimientos como si no fuera una mujer de casi treinta años ─Lily estaba gritando. Scorpius no intentó calmara. Sabía que eso era totalmente inútil ─. Ustedes nunca han aceptado que soy una persona independiente y que no pienso igual que ustedes. Quiero mi privacidad y que ustedes no se metan en mi jodida vida.

Dicho eso Lily le arrebató la escoba a Scorpius de la mano. Se subió en ella y voló hasta desaparecer.

─No ─Scorpius se atrevió a detener al señor Potter ─. Ella necesita calmarse señor. Necesita estar sola un momento. Por favor ─Scorpius encaró al señor Potter.

─Bien. Como tú digas. Pero en cuanto oscurezca iré por ella ─tomó a James por los hombros y a su esposa de la mano. Scorpius estaba seguro que iban a tener una conversación muy larga y seria. Vio a Albus hablando con Remus y Ariana distrayéndoles de toda la situación.

Scorpius decidió que lo más prudente era alejarse un poco también. Empezó a caminar por el jardín hacia una zona de altos matorrales. Pensó que podría encontrar un lago pero lo que encontró fue una vista espectacular de árboles en pleno otoño. De alguna manera esa nostálgica vista le era agradable y reconfortante. Buscó un lugar para sentarse y disfrutar un poco de la tranquilidad del lugar.

─¿Estás bien? ─Scorpius se sobresaltó al escuchar la voz de Albus ─. Lo siento. Te asuste.

─No, sólo que es un lugar muy tranquilo y lo estaba admirando.

─Lo sé ─Albus se sentó como si nada a lado de Scorpius ─. Éste es mi lugar favorito en toda la casa. Es muy pacífico y cuando nieva es maravilloso. A veces vengo con Lucas y nos sentamos durante horas.

─Si tuviera mi celular inmortalizaba este lugar en una fotografía. Pero el maldito cacharro no funciona con toda la magia que hay ─Albus rió.

─Es difícil ver a un mago sangre pura como tú hablando de extrañar su móvil.

─Bueno, es que los muggles son geniales ─Scorpius se dio cuanta tarde que estaba moviendo demasiado las manos.

─Lo sé. No he vivido entre los muggles tanto como Lily y tú pero les conozco un poco. Siempre me dio curiosidad. Papá habla poco o casi nada de ese mundo pero la abuela Lily fue una bruja nacida de muggles. Quise conocer su mundo y hay cosas grandiosas. Son muy ingeniosos. A Lucas lo adopte en un lugar de Leeds. Sabes creo que los perros tienen un sexto sentido y saben que la magia existe.

─Claro que sí. Pomponeo siempre es muy asertivo ─Albus lo miró interrogante ─. Es mi perro. Un Beagle tonto pero adorable ─Albus volvió a sonreír de una manera tan genuina que hizo estremecer a Scorpius. Lo estaba deseando tanto que empezaba a doler.

─A veces quisiera ser como Lily. Ella decidió marcharse porque sabía que aquí; hiciera lo que hiciera, siempre terminaría siendo la hija de Harry Potter. Y no digo que sea malo pero somos personas que no disfrutamos con ello. Hay veces que sólo quisiera vivir mi vida sin tener que responder preguntas o sin tener que estar a la altura de lo que te han impuesto la misma sociedad mágica. A veces sólo quisiera ser… Albus.

Scorpius miró los ojos verdes de Albus y tragó saliva. Tenía que irse. Lo mejor era levantarse e irse de la manera más elegante posible porque si seguía allí iba a terminar por besar a ese bendito adonis.

─Scorpius ─Lily había llegado volando. Saltó de la escoba y se abrazó a su amigo.

─Yo… les dijo solos ─Albus se levantó y empezó a caminar perdiéndose pronto en los matorrales.

─Lo odio tanto. ¿Ves por qué lo odio? ─Realmente Lily no odiaba a su hermano pero si odiaba como actuaba ─. Cómo se le ocurre que me voy a casar contigo. Por eso nunca traigo a nadie a casa. Por eso nunca les cuento mis planes. Todo lo juzgan. Todo lo cuestionan.

─Bueno, yo tampoco me casaría contigo a menos que tu clítoris cambie completamente de forma y en lugar de vagina te crezcan testículos ─Lily rió.

─Eres un maricón sin remedio.

─Sí. Soy un chupa pollas y me encanta ─cogió del mentón a su amiga ─. Y lo mejor es que ahora puedes hacerte la ofendida y decirle a tu padre que quieres regresar a casa ─Lily se levantó de golpe y lo vio intensamente.

─¿Regresar? ─Abrió la boca cómicamente y luego la cerró ─. Ya no lo aguantas ¿cierto? ─Scorpius esquivó la mirada de Lily ─. Oh, Scorpius. Mi hermano es hetero.

─Lo sé. Necesito alejarme Lilyts porque si no voy a terminar besando a tu hermano ─Scorpius abrazó fuertemente a su amiga y los dos quedaron sumidos en el silencio del lugar. Sin percatarse de que alguien había escuchado toda la conversación.


El señor Potter le había pedido a James que se disculpara con su hermana. Lily había aceptado las disculpas no sin antes dejar en claro que para ella inaceptable el que hicieran conjeturas sobre sus relaciones. Al informales que se marcharían a medio día del domingo el señor Potter se mostró desilusionado pero aceptó la decisión de su hija para no contrariarla. Lily volvió a dormir temprano abrazándose a Scorpius al principio y luego aflojando su agarre a medida que iba cayendo en un sueño profundo.

Scorpius sin embargo estuvo durante horas tratando de conciliar el sueño pero cada intento derivaba en pensar en Albus. Se estaba volviendo loco. No dejaba de imaginar lo bueno que sería conversar con él, besarlo y tal vez tener tres hijos adoptados todos con ojos verdes y maravillosos. Estaba tan muerto.

─Scorpius ─la voz de Lily rompió el silencio ─. Tu insomnio me está molestando ─Scorpius enarcó su ceja derecha. Vaya que era consentida su amiga ─. Ve a la cocina. En la alacena guardo uno de mis tés relajantes. Haznos un favor y ve por un té.

─No necesito ningún té…

Se quedaron en silencio por un momento. Scorpius gruñó por lo bajo y salió de la cama cogiendo con violencia su bata.

─Tu varita. Aquí necesitamos los lumus. No hay luces automáticas como en casa ─Scorpius cogió su varita y salió de la habitación convocando un lumus.

En la cocina empezó a buscar entre las diferentes gavetas. De pronto se sintió observado. Se giró lentamente y encontró a Lucas sentado y viéndolo.

─¿Sabes dónde está el té? ─Lucas movió cómicamente su cabeza hacia un lado ─. Ya veo. Tú también eres nuevo en el lugar ─Scorpius continúo con su búsqueda.

─Están en la gaveta superior ─Scorpius se congeló al escuchar la voz de Albus. Se levantó sin violencia y mostrando todo el desinterés posible ─. Permíteme ayudarte ─Albus se acercó tanto a él que Scorpius puedo sentir ese calor. De verdad, de verdad quería alejarse, pero no pudo simplemente se quedó allí, inmóvil y deseoso ─. Toma ─la entregó la caja y Scorpius tragó saliva porque Albus no se movió ni un centímetro. Estaba tan cerca que podía sentir su aliento fresco ─. ¿Necesitas ayuda?

─Sólo quiero un té ─Scorpius se movió y para su tranquilidad Albus también. Colocó la tetera en la hornilla y con un movimiento de varita la encendió. No dijo ni una palabra más. Lo único que quería era que Albus se marchara pero el estúpido ex Gryffindor parecía no entenderlo.

─¿Seguro que sólo quieres un té? ─La varita de Scorpius cayó al suelo haciendo un sonido mate. Las manos de Albus estaban sobre sus hombros y luego se deslizaron por sus costados hacia el nudo de su bata. El aliento de Albus chocaba con la sensible piel de la oreja ─. Yo creo que necesitas algo más para relajarte ─le deshizo el nudo y le besó el cuello. Fue un ése momento cuando Scorpius reaccionó.

─¿Qué demonios te ocurre? ─Le dio un buen empujón pero Albus no parecía confundido. El único confundido en esa habitación era Scorpius.

La reacción de Albus Potter fue ir hacia adelante. Ir por Scorpius quien se quedó como piedra al sentir las manos de Albus sobre su mejillas y luego los labios de Albus Potter sobre los suyos moviéndose de forma contundente para dejarlo sin aliento. Scorpius estuvo a punto de desfallecer y dejarse llevar.

─Basta ─volvió a alejar a Albus que lo abrazó fuertemente impidiéndole moverse.

─Los escuche…

Sin más Albus se lanzó hacia un nuevo beso que marcaba el deseo y la pasión. Por fin Scorpius entendió que Potter sabía la verdad o por lo menos parte de la verdad y que lo estaba besando así porque de alguna manera Albus lo deseaba. Abrió sus labios y fue suficiente para que la curiosa lengua curiosa de Albus entrara para hacer maravillas. Scorpius gimió enganchando sus manos en el pelo de Albus. No había más ruidos que los suyos, los de sus labios succionándose y sus lenguas saboreándose.

La pierna de Scorpius se enganchó a la de Albus Potter quien de pronto lo cogió de las nalgas y lo elevó para que Scorpius pudiera rodear con sus piernas la cadera de Albus. Lo empotró contra la pared haciendo de ese jodido beso una de las experiencias más eróticas en la vida de Scorpius. Sabía que esa no era la primera vez que Albus Potter hacia algo así.

La erección de Scorpius se estaba levantando mientras se frotaba lentamente sobre el abdomen de Albus.

─¡Albus! ─Se separaron de golpe ─. ¡¿Qué demonios… ─Scorpius se incorporó de golpe alejándose del beso más delicioso que había vivido hasta ése momento.

─Señor Potter…

─¡Cállate! ─el gritó fue tan impresionante que Scorpius notó como las ventanas se cimbraron.

─¿Qué está pasando? Los gritos se escuchan hasta arriba ─dijo Lily apareciendo casi providencialmente.

─Papá nos encontró besándonos ─justamente cuando Albus estaba diciendo eso Ginny Potter apareció.

─¿Qué…

─Voy a matar a éste…

Harry se lanzó furioso hacia Scorpius pero fue interceptado por Albus Potter que se puso entre Harry Potter y Scorpius y Lily.

─Papá ─Lily empujó a Albus y cogió a su padre de las manos ─. Scorpius no es mi novio. Él ha sido mi mejor amigo todo este tiempo y yo lo convencí de que fingiera ser mi pareja.

─Pero ¿por qué? ─Harry Potter estaba conmocionado al igual que Ginny.

─Fue por ti mamá. Cada vez que ibas a verme y me preguntabas si tenía pareja ponías la misma cara cuando te decía que no ─Ginny observó a su hija con atención ─. Era una cara de preocupación. De decepción. No me lo dices pero lo veo en tus ojos. Piensas que mi vida está a la deriva. Que estoy por cumplir treinta años y nunca me has visto en una relación sería. Este fin de semana simplemente quería evitarme esa mirada y por eso le pedí a Scorpius que mintiera.

─Hija… ─Lily abrazó a su madre que estaba mortificada por sus palabras.

─Hoy no mamá. Tal vez la próxima vez que vayan a ver. Lo mejor es que Scorpius y yo nos marchemos a primera hora ─Harry intentó detener a Lily pero esta se alejó dándole un beso en la mejilla.

─Papá, mamá. No fui del todo honesto con lo del divorcio… ─esas fueron las últimas palabras que escucharon Scorpius y Lily antes de abandonar la cocina. Era momento de que Albus le aclarara algunas cosas a sus padres.


Tanto Scorpius como Lily intentaron dormir pero ninguno lo hizo demasiado. Scorpius estuvo alterado por todo lo que había ocurrido con Albus y Lily se preguntaba si había sido muy dura con su madre. Cuando el sol por fin salió Lily sugirió que era mejor marcharse de inmediato. Se aparecieron a escasos pasos del coche que habían rentado por todo el fin de semana.

─¿Quieres aparecerte en el departamento? ─Le preguntó Lily cuando subieron al auto.

─No realmente. Me gustaría un viaje un poco más largo. Quiero despejarme un poco ─Lily asintió. Realmente ella también quería perderse en la conducción y tomar el vuelo a casa.

Al llegar al aeropuerto la noticia de que el avión salía por la tarde no les tomó de sorpresa. Se limitaron a subir a la cafetería. Lily no podía dejar de notar que Scorpius de alguna manera esperaba algo y eso le enterneció.

─No va a venir. Tiene mucho que arreglar aún ─Scorpius no dijo nada. Se limitó a beber su café.

─¿Tú lo sabías? ─Lily negó.

─Lo sospechaba. Albus viajó una vez al Londres muggle durante un verano con uno de sus mejores amigos. Cuando regresó había algo distinto en él y tiempo después su mejor amigo desapareció del mapa. Nunca le pregunte pero sé que algo ocurrió. Por eso me oponía tanto a la boda de Albus. De alguna manera sabía que él no sería feliz y mira en que termino.

Scorpius volvió a quedarse sin nada que decir. Lo que más lamentaba es que ni siquiera había podido hablar con Albus. Sabía que no era el momento. Tenía que dejar que Albus resolviera las cosas con sus padres y con él mismo. Pero coño ¿y sí ya no tenía otra oportunidad para besarle? ¿Albus lo buscaría? Scorpius se estaba resignando a haberse perdido la oportunidad de conocer a Albus Potter.

Cuando subieron al avión reclinaron sus asientos, se colocaron los antifaces y durmieron hasta que el avión aterrizó. Llegaron a casa cuando el sol estaba ocultándose y a pesar de su siesta en el avión ambos estaban muy cansados.

─Tenemos que ir por Pomponeo ─Lily llamó al taxi y se dirigieron a casa de Taylor. Estaban taciturnos y pensativos. Se notaba a kilómetros. Ambos tenían demasiado en que pensar.

Cuando llegaron al departamento de Taylor, Lily golpeo la puerta sin mucho cuidado, a los pocos segundos apareció Taylor que miró a Lily como si fuera lo más importante en el universo. Su mirada decía que era la joya más preciosa, el mejor atardecer, la más hermosa de las compañías.

─Pomponeo ─el Beagle salió corriendo hacia los brazos de Scorpius ─. Vamos a casa precioso ─Scorpius dio media vuelta y empezó a caminar solo. Lily parpadeó y caminó hacia su amigo.

─Ey, ¿a dónde vas? ─Scorpius le dio un beso en la mejilla.

─Deja de correr. Has encontrado a un tipo maravilloso que te ama y que tú amas. Dale una oportunidad a ese amor. A sentirte enamorada. Quédate. Sé que quieres quedarte.

─No quiero dejarte solo ─Scorpius abrazó más a Pomponeo.

─No estoy solo. A Pomponeo y a mí nos esperan unas cuantas temporadas de queer as folk y helado de vainilla ─le dio un abrazo a su amiga y luego vio a Taylor ─. Cuídala y quiero las cosas de Pomponeo intactas.


Scorpius llegó al departamento y dejó libre a Pomponeo. Buscó en nevera el tarro enorme de helado de vainilla y luego cogió la primera temporada de queer as folk. No había nada que Brian no pudiese arreglar. Estaba a punto de ponerse un tremendo bocado de helado en la boca cuando sintió la vibración extraña y después Albus Potter se materializó frente a él causándole un susto.

─Pero qué diablos…

─Lo siento. Lily sólo me había dado la dirección así que me concentré lo más que pude para llegar aquí en una sola pieza ─rió apenado. Scorpius se levantó casi por inercia ─. ¿Está ella?

─No. Se quedo con su novio ─Albus asintió.

─Que bueno porque realmente no vengo a verla a ella ─Albus se movió tan rápido que Scorpius dudó sobre si uso magia o no ─. Necesito que terminemos lo que empezamos ─Scorpius le golpeó las manos antes de que Albus empezara a meterlas por todos lados para nublar su juicio.

─No ─le salió un pelín más agudo de lo normal pero no importaba. Era hora de que Albus viera lo maricón que era y lo perfecta que estaba su vida siendo así ─. Quiero una explicación. Creo que me la merezco después de que me atacaste tan vilmente en tu casa y que tu padre nos vio en pleno magreo ─Albus Potter tuvo el descaró de reírse y Scorpius se enfureció. Cruzó los brazos y lo miró altivo.

─Bien. Desde siempre me sentí… distinto. Cuando todos los chicos iban por las chicas yo realmente no estaba demasiado interesado ─Albus guardó silencio por un momento y miró hacia el piso. Luego regresó su mirada hacia Scorpius. Estaba decidido. Cuadró los hombros y empezó a hablar de nuevo ─. Me encantabas. Joder que si lo hacías. Verte caminar por los jodidos pasillos era delicioso ─Scorpius abrió la boca para decir algo pero le fue imposible. Estaba conmocionado ─. Lo supe por ti, porque no podía dejar de verte. Luego salí del colegio y pensé que nunca te volvería a ver. Tuve amantes, muchos, muggles todos pero nadie me interesó lo suficiente. Cuando el tiempo pasó pensé en casarme. Tú sabes, creía que eso era lo que esperaban todos de mí. Casarme fue el peor error del mundo. Ella me encontró con uno de mis compañeros de equipo y como era lógico me echo de la casa.

─¿Y luego? ─Albus se acercó de nuevo a él. Lo abrazó por la cadera y lo acercó tanto que podían besarse.

─Te vi en la casa. Joder, estabas tan perfecto ─Albus cerró los ojos y tragó saliva ─. Pero era el novio de mi hermana y me sentí morir. Necesitaba estar cerca de ti aunque fueras un imposible ─apoyó su frente en la de Scorpius ─. La primera noche que te vi en la cocina no sabes todo lo que me contuve para no besarte ─abrió los ojos y su verde mirada hipnotizó a Scorpius ─. Fue una bendición escucharlos en el jardín. Estuvo a punto de apartarte de Lily sólo para poder besarte ─Scorpius se humedeció los labios ante la atenta mirada de Albus ─. Te he deseado tanto… te…

Albus no terminó la frase porque besó a Scorpius apasionadamente haciéndole derretirse en sus fuertes brazos. Sus lenguas se deslizaban una sobre la otra, acariciándose rítmicamente, sin que la pasión y el deseo disminuyeran ni un segundo. Scorpius recorrió con sus manos la espalda de Albus y gimió alto al imaginarse todo lo bueno que estaba escondido debajo de esa ropa. Albus lo cogió en brazos. Scorpius gritó complacido.

─Habitación… ─gruñó Albus. Scorpius sólo atinó a señalar uno de los pasillos. Albus reanudó el beso y caminó a tropezones hasta abrir la primera puerta que estaba en el pasillo.

─Es la habitación de Lily ─murmuró el rubio entre el beso. Albus no pareció escucharle porque le arrojó a la cama como si nada.

─Ella entenderá ─Albus estaba encima de Scorpius que no paraba de besarle y de frotarse contra ese cuerpo fibroso ─. Quiero follarte. Necesito follarte ─Albus le sacó el suéter gris dejándole el torso desnudo ─. Joder… mira eso. Tienes la piel tan hermosa ─Albus empezó besándole el cuello, las clavículas y se detuvo en los pezones de Scorpius que no pudo más que retorcerse de placer debajo del poderoso Albus Potter ─. Te he deseado desde el quinto grado ─Albus se sacó también las prendas que cubrían su torso. Scorpius pasó sus manos por todos esos músculos definidos. Estaba empezando a amar al quidditch.

─Eres un pervertido. Yo era un niño en ese entonces ─Albus le cogió las muñecas con sus manos y las pasó por encima de su cabeza.

─Estabas en tercer grado. No eras tan niño ─Scorpius no supo como pero Albus murmuró un hechizo que hizo desparecer el resto de su ropa. La erección de Albus caía sobre su abdomen y podía sentir esa polla palpitando de deseo, dura y goteante ─. Estabas y estás increíblemente bueno.

─No sé qué esperas para follarme…

Albus le cogió por la cadera y colocó los muslos de Scorpius en sus hombros. Para sorpresa del rubio lo primero que hizo Albus fue dar tremendo lengüetazo sobre sus bolas. Lo hizo gritar y retorcerse. Albus le abrió las nalgas y una lengua humedad empezó a prepararlo. Scorpius estaba alucinando, no sabía cuántos habían disfrutado de Albus Severus Potter, pero estaba seguro que a partir de ese momento todos esos encantos serían para él.

─Joder ─gruñó ─. Ya no puedo. Quiero seguir comiéndome tu culo pero… en serio necesito estar dentro de ti ─le colocó una almohada debajo de la cintura. Murmuró otro hechizo y vio a Albus encaminar su polla hacia su culo. La invasión era abrumadora ─. Eres tan estrecho… ─Albus cerró los ojos y fue poco a poco hasta que sintió las bolas de Albus chocando con sus nalgas ─. Te sientes tan perfecto.

Albus salió y al regresar tocó en Scorpius en el lugar justo para volverlo loco. Gimió tan alto que estaba seguro que los vecinos lo habían escuchado pero le importó muy poco. Albus se inclinó y lo besó mientras lo penetraba incansablemente volviéndolo loco. Albus era puro fuego, estaba frenético con sus embestidas, con ese beso eterno. Scorpius estaba a punto de correrse cuando Albus cambió la posición pero sin salir de él. Scorpius estaba arriba, montando a Albus Potter que lo tenía firmemente cogido de la cadera. Scorpius se masturbaba al ritmo de su embestidas, estaba al borde, gritó cuando sintió la tibia leche de Albus yéndole. Luego se corrió sobre el pecho de Albus quien se incorporó para besarlo.

Los dos cayeron rendidos en la cama. Albus buscó de inmediato abrazarle y Scorpius soltó un gemido de placer. Su sudor se mezclaba al igual que sus jadeos.

─Lily nos va a matar ─Scorpius cerró los ojos cuando Albus empezó a besarle el cuello.

─Que se joda. Ella tiene la culpa. Te mandó a la cocina porque sabía que yo siempre busco un bocadillo en la madrugada ─Scorpius abrió los ojos y miró a Albus.

─¿En serio? ─Albus se encogió en hombros y siguió con su labor de los besos.

─No lo sé. Pero es una serpiente. La creo capaz de todo.

Scorpius se dejó besar y acariciar. Tal vez Lily les dio un empujón, tal vez no. Lo importante era que Albus estaba allí y que no se marcharía nunca, porque de eso se iba a encargar él: Scorpius Malfoy.


Le pregunte a la dueña del circo (Name) que cuando quería la continuación. Ella dijo que el día de su cumpleaños. Así que por ella esperaron una semana :P

Name, muchas felicidad. Espero que te guste. Un enorme abrazo.

Los errores siguen siendo míos y me disculpo por ellos.

No estamos viendo.