Me siento terrible por haber abandonado esto
Un montón de Dark Angels estaban excitados y sin control en la plaza principal del haberno.
"Por fin llegará el día, después de diez mil años. Ya lo ansío" comentaba uno y varios hacían coro.
Un suceso importante para todos los Dark Angels, saldrían este halloween serían libres de su condena, libres para hacer de las suyas en la tierra, eso, claro, si los White Angels no se lo impedían.
-¡Calmense ya!- Una mujer de cabello rubio y fino cuerpo subió a la orilla de la fuente eh imponente comenzó a hablar -Daré un anuncio importe en honor a nuestros más recientes miembros, que solo llevan aquí cien años. Andre- la multitud volteó a ver al a la criatura de piel chocolate. - y Jade...- nadie lograba encontrarla. -¿¡dónde esta Jade!?- la mujer comenzó a sonar enojada. -¡Andre! Tú siempre estas con ella, ahora dime ¿¡dónde esta!?- Andre tartamudeo indeciso, tenía una idea, pero no la iba a acusar.
-... Am... Realmente no lo sé... La voy a buscar- Andre salió casi corriendo de entre la multitud de demonios. Mierda que a veces Jade le complicaba demasiado las cosas.
Ahora, ¿dónde estaría? Aquí en el haberno, o es que aún no dejaba de jugar con su amiguito en la gloria. En el fondo en serio deseaba que siguiera aquí, no se atrevía a ir al hogar de los niños buenos.
Andre iba caminando cerca de un estrecho callejón, cuando de pronto oyó unos gemidos -bastante conocidos- seguido de una risa masculina, también identificada. Odiaba la idea de lo que hiba a causar si interrumpe la sesión, pero más le temía a lo que le haría esa multitud si no llega al maldito discurso que por fuerza tenían que escuchar él y Jade.
El trasero de Jade estaba al aire y debajo de ella estaba Beck, los dos besándose violentamente y con pasión, sin ánimos de ser interrumpidos. Andre, en el fondo le temía a Jade, pero bueno, poniéndolo en una balanza.
-Jade, ¡joder, te están esperando en la plaza principal!- Jade desvió la concentración de sus actividades hacia su amigo que la esperaba con los brazos cruzados, y ella dio un gemido de frustración.
-¿¡Y qué cingados me importa!? ¡estoy ocupada!- Beck solo asintió con la cabeza y trajo a Jade de nuevo a él.
-¡Puta madre, solo te estoy pidiendo unos malditos minutos de tu tiempo! ¡ni si quiera soy yo quién te necesita! ¡puedes follar luego ahora no!- Andre no acostumbraba hablar así con Jade, pero esto era frustrante. Tal vez era algo bueno lo que iban a comunicar.
-Bien- Jade dio un último beso a Beck, y, los dos se pararon.
-Hasta luego hermosa- Beck besó la mejilla de Jade y se dispuso a vover.
-¿Qué es tan importante como para no dejarme coger?- Andre rodó los ojos, y, Jade los hizo también seguido de un murmuro "da igual"
Andre y Jade llegaron a dónde la aglomeración de demonios y almas en pena. Jade miraba sorprendida de un lado para otro, esto no era algo común en este lugar.
-Y... Aquí esta, Jade, sana y salva- Andre dio un leve empujón a Jade hacía la criatura de cabello rubio.
-Bien.- la criatura volvió a levantar el mentón hacia los presentes. -Pongan atención. Como ya algunos sabrán, se acerca una fecha muy importante, una fecha que no nos pide respetar reglas. Cada diez mil años las puertas del haberno se abren y nos dejan total acceso al mundo terrenal, este año, ese aconteciemto será el 31 octubre. Entraremos al mundo de los vivos, nos entrometeremos en relaciones, comparemos las almas de los ingenuos a cambio de un deseo, atraeremos personas hacia nosotros...- un vitoreó grupal se escuchó. -pero, no todo es felicidad y atrocidades causadas por nosotros. Como cada diez milenios los White Angels también bajarán, impidiéndonos hacer de las nuestras totalmente.- un quejido y abucheos se escucharon -Es por eso que, este año decidí que, hay que deshacernos de ellos, que no quede ninguno con la suficiente fuerza para luchar. Lástima que son inmortales como nosotros, si no, los matariamos- la criatura sonrió maliciosa y todos los demonios comenzaron a vitorear.
-¿¡No es genial Jade!? ¡saldremos de este haberno, haremos de las nuestras!- Andre sonaba emocionado, pero Jade simplemente tenía una mirada de preocupación.
-¡No! Si todos los White Angels serán despojados de su energía, y eso involucra a Beck, a Cat y a...- Jade se mordió la lengua en la última persona que iba nombrar, sin embargo, no significaba que le dejaba de importar.
-Vamos Jade, antes eras más... Divertida, ahora te preocupas por el tipo con quien te acóstaste. Supéralo, yo eh superado a todas con las que me acosté- Jade fulminó a Andre con la mirada.
-¡No es solo eso!...-
-Además recuerda que también te acostaste con Ryder, y no te veo ni siquiera molestarte en decirle hola- Jade rodó los ojos enojada y cansada de su amigo.
-Sí, pero esto es diferente, yo... Yo amo a Beck- Jade se sentía rara de pronunciarlo, pero era lo que sentía.
-Vamos, nosotros no podemos amar, somos...- hace comillas al aire -montruos-
-Tal vez tú no, pero yo sí.- Jade corrió de vuelta para advertir a Beck, pero una figura alta y fornida de enormes alas negras con cuernos, la detuvo.
-¿A dónde vas?-
-Tengo que hacer algo importante- Jade trató de atajar a la figura, pero él se lo impidió.
-Nadie entra, ni nadie sale hasta el 31 de octubre, tenemos mucho que preparar.- Jade trató de luchar, pero él era más fuerte que ella y no logró nada.
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Beck iba entrando a su lugar de origen cuando Cat llega casi sin aire abrazándolo.
-¿Cat? ¿Qué sucede todo esta bien?- Cat seguía sin aire, así que solo pudo responder negando con la cabeza, después de tomar algo de aire decidió hablar.
-Todos... Te... Necesitan en la plaza central- Cat había logrado respirar normal.
-Esta bien, vamos para allá- Cat asintió y fué caminando un poco más lento que antes de la compañía de su amigo.
Cientos de ángeles estaban reunidos alrededor de un podium de cristal, en el podioum se encontraba un hombre alto de piel morena y pelo rubio. Beck frunció el ceño, nunca antes había visto esto.
-¿Qué es todo esto Cat?- Beck susurro y Cat correspondió en el mismo tono con un no tengo idea
Después de que todos guardaron silencio en sus cuchicheos, el ángel mayor se aclaró la garganta y comenzó a hablar.
-Como ya muchos están informados, los Dark Angels saldrán este 31 de octubre a violar el orden del universo terrenal, a tentar a los humanos, hacer llorar a los niños, destruir matrimonios...- todos los ángeles gritaron abucheos. -Pero...- todos callaron nuevamente ante la voz de su jefe. -Nosotros no lo permitiremos, los destruiremos, uno a uno, sin importar quien. prepárense! ¡para la batalla! Y todo aquel que se oponga será desterrado- Todos comenzaron a vitorear y gritar emocionados, todos excepto tres ángeles.
-Beck. ¡Tú novia es un Dark Angel! ¿¡le haras daño!?- Cat sonaba preocupada y triste como una pequeña que teme un divorcio.
-¡Claaro qué no! ¡evitaré a toda costa qué le pase algo. Así tenga que dar todo!- Beck apretó los puños y Cat se secó las lagrimas sonriendo.
-Yo te ayudo- Cat le tomó un hombro a Beck.
-Yo también quiero ayudar.- una voz dulce y conocida irrumpió entre Beck y Cat..
-¿En serio tú también nos quieres ayudar Tori?- Tori se frotó el brazo y bajó la mirada.
-Claro, se oye que su amiga es muy importante para ustedes, además, yo tampoco quiero que le pase nada.- Tori volvió a subir la mirada sonriendo y Beck asintió con la cabeza muy a regañadientes, Cat solo sonrió y abrazó a Tori.
-¡Gracias por ayudarnos a salvar a la novia de Beck!- Tori sintió una punzada en el estomago. Lo había olvidado, Jade era aparentemente de Beck ahora.
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Jade se encontraba haciendo algo que nunca pensó que volvería a hacer. Llorar. Quién amaba iba a ser destruido y no solo él, si no, la única amiga que ah tenido, y, alguien que en verdad era importante para ella por alguna razón que aún desconocía.
Tenía que impedirlo tenía que luchar, rebelarse incluso contra los suyos, recordar que la hizó estar aquí. Revelarse.
Se secó las lagrimas y subió a su alcoba por un par de tijeras que tenía. La ayudaban a pensar y relajarse un poco.
Estaba sentada en su cama cuando escuchó su puerta sonar, los toquidos eran estruendosos y desesperados. Frunció el ceño y se dirigió a abrir la puerta. Ahí estaba, su amigo, con una expresión incompresible.
-Lo siento Jade. Te quiero ayudar, a recatar a tu amigo, bueno, novio y a tu amiga también.- Jade elevó una ceja y cruzó los brazos.
-Ya perdón, eres mi amiga, y, te quiero ayudar- Jade no dijo nada, solo asaltó a Andre con un abrazo un leve murmuró de gracias
Trataré de terminarlo para antes del 31 de este mes.
Besos bebés
Creo que va tomando forma mi historia :3
