Beck, Jade. Ustedes han cometido algo peor a un delito algo peor que un asesinato. Han burlado el orden del mundo, han mezclado la maldad con el bien. Beck un ángel de luz, le has hecho el amor a un demonio. ¿cómo debo castigar eso?...
La autoritaria voz guardó silencio durante un corto periodo.
Dentro del no-lugar un silencio aparentemente eterno comenzó a reinar, incluso los murmullos se disipaban lenta y silenciosamente.
Aunque a Beck podría castigarlo mandándolo al averno ¿Qué haría
con tigo Jade? No hay castigo lo suficiente eficiente para ustedes...
Cuando la voz retumbó nuevamente todos subieron la vista, menos Beck que seguía mirando al frente con rudeza y Jade que cepillada su cabello fastidiada y sin concentrarse en un punto en especifico.
...Sin embargo... Amar es amar, no importa a quien, pero
Como esto no se puede quedar sin un karma, tengo un veredicto
Final que no les confiaré por ahora, lo único que puedo decir es que:
Ustedes dos no fueron los únicos involucrados ni serán los únicos
Afectados. Por ahora descansen.
Cuándo todo término Jade bufó fastidiada y volteó hacia Beck levantando una ceja.
-¿Todo para eso? ¿en serio?- Beck elevó los hombros tranquilo.
-Mientras no me separen de ti estaré bien.-
-Dudo que se pueda.- Jade dijó retadora y Beck sonrió a ella.
Todos los White Angels y Dark Angels que antes estaban en el NO-LUGAR fueron despareciendo o simplemente esfumándose después de unos minutos. Jade comenzó a notar esto y frunció el ceño.
-¿Qué pasa? ¿Por qué nosotros no podemos irnos?-
-No lo sé, tal vez sea parte del castigo.- Beck rodeo la zona con la mirada dándose cuenta que no había camino, inicio o mucho menos final.
-¿¡Entonces eso quiere decir qué estaremos atrapados en el puto limbo!?-
-Por lo menos valió la pena...- dijó Beck levantando los hombros y mirando a Jade que lo miraba casi enojada. -... Quiero decir... Bueno... Estoy con tigo y...- Beck tomó a Jade de la cintura y ella elevó una ceja.
-Callate idiota meloso.- Jade tomó los labios de Beck en un apasionado beso, Beck se separó solo unos milímetros y murmuró "Eres jodido oro puro bebé"; el beso continuó cada vez con más intensidad sus lenguas luchando por el dominio, Beck exploró cada parte de Jade, entre cada toqueteo y juego continuaron hasta dejarse llevar.
Después de un par de horas estaban jadeando recostados; Beck tenía los brazos alrededor de Jade, Jade tenía la cabeza recostada en la clavícula de Beck mientras el alaciaba lentamente el cabello de ella.
-Te amo Jade.- Jade se quedó callada durante unos segundos y seguido exhaló y él pudo sentir una sonrisa.
-Creo que no necesito decirlo y hacer de esto algo cliché.- Beck dio una pequeña carcajada.
-No.- se quedaron dormidos los dos justo en esa posición. Todo se volvió negro y borroso...
Build God Then We'll Talk de Panic! At the Disco despertó a Jade que se sentía con una gran migraña y el cuerpo más pesado que antes. Entre abrió los ojos no solo para ver que Beck no estaba a su lado, sino que también estaba en un lugar al que conocía bastante bien, con extrañeza y rogando estar haciendo lo correcto miró la pantalla de su celular para observar la fecha que era; su corazón comenzó a palpitar fuertemente, ella lo recordaba todo, imagénes llegaron a su mente como viejas fotografías de una pesadilla, si mal no recordaba ella no debía haber despertado esta mañana, no ahí, no ese día porque la noche previa fue la noche en la que se había suicidado.
Alterada se paró de su cama; traía el mismo conjunto que recordaba Jeans negros y playera roja a cuadros. Volteó de un lado a otro por su 'gótica' habitación, para encontrar en el piso aquella navaja con la que lo había hecho. ¿Qué demonios pasaba? ¿Era su castigo volver a vivir esa trágica noche?
En su puerta se oyó un leve toquido.
-Jade... Cariño, soy yo, mamá. Tu padre esta dormido; lamento haberte encerrado, pero no hiba a dejar que arriesgaras tu vida por mi, eres mi hija y...- Jade sintió una oleada de calor y tristeza, rápidamente corrió hacia la puerta y al abrirla abrazó a su mamá.
-Perdóname por favor.- Jade estaba llorando mientras abrazaba a su madre.
-Perdonarte, pero...¿por qué? Tú perdóname a mí, te juro que trataré de que acepte el divorcio, lamento tenerte aquí a tí y a tu hermano, y si eso no funciona. Huiremos...- Jade siguió mirando a su madre a los ojos, aquellos ojos que eran como los de ella. Jade solo pudo asentir con la cabeza. -Ahora creo que lo mejor será que te prepares para la escuela.- La mujer mayor dejó la habitación y Jade sintió como aquel extraño sentimiento de *esa noche* se desvaneció más. Ahora solo había algo que le preocupaba ¿Y Beck?
Toquidos a una puerta metálica perturbaron el sueño de Beck, aunque al principio no estaba consiente de lo ocurrido cuándo logró despertar bien notó que: Jade no estaba en sus brazos y que estaba en su viejo RV ¿Cómo podía estar en su RV si...? La puerta metálica se abrió con su madre y su padre sosteniendo un pastel en las manos.
Felíz cumpleaños a ti... Feliz cumpleaños a ti...
¿su cumpleaños? Eso era imposible, el último cumpleaños que el tuvó fué...
-Felicidades! ¡puedes creerlo ya tienes 18!- los ojos de Beck se abrieron con intriga. -tu padre y yo te compramos un auto. Casi universitario.- su último cumpleaños fué su cumpleaños 18, el mismo día que cuándo iba manejando lo asaltaron y después MATARÓN. No recordaba bien quién fue, lo único que recordaba del delincuente es que era de piel negra, pero era lo de menos lo que en verdad le intrigaba era ¿Dónde estaba Jade?.
Beck se paró sin pensarlo una vez más y empujando a su madre salió del RV.
-Beck, cariño, olvidas tu almuerzo.- su madre le gritó dulcemente desde dentro.
-¡Lo siento tengo que buscar a alguien es urgente!- subió al auto olvidando que esto era casi un suceso chicle y decidió buscar sin considerar un lugar determinado hasta que su madre le gritó. "¡no quiero que faltes a tus clases!" eso era; en HA había muchos alumnos ¿y si Jade estaba ahí? Tal vez el jamás se dio cuenta porque jamás salía de su circulo de amigos.
Mientras avanzaba por una zona no muy concurrida de L.A algo que cayó en su parabrisas le tapó la visión. Se bajó a seguir su camino a pie cuándo de repente un tipo de voz extrañamente conocida lo amenazó con una pistola en la espalda, Beck trató de forcejear y cuándo casi se safaba logró ver el rostro de aquel. No podía creerle a su ojos ¿En serio fue ÉL?
-Andre, soy yo. Por favor, estoy buscando a Jade...- el tipo lo soltó asustado.
-¿¡De dónde sabes mi nombre imbécil!? ¿¡cómo conoces a Jade!?-
Así que Andre la conocía desde antes, tal vez debió investigar más de ella.
-Sí, la conozco soy... Su novio, y, ella me habló de ti.-
-¿¡Qué te dijo de mi esa perra!?- era obvio que Andre estaba a la defensiva si alguien lo acusaba a la policía... Pero eso no quitó el hecho de que Beck se enojará por el adjetivo usado.
-¡Nada. Nada malo, solo que, eres un amigo!- Andre no sabía que hacer ¿Creerle a su víctima? Por alguna razón creyó.
-Largate en paz, los amigos de ella son también míos.- Andre se dio la vuelta, pero Beck lo detuvo.
-¡Espera!-
-¿Qué quieres imbécil!-
-¿Sabes dónde esta Jade?-
-¿Cómo? ¡eres su novio y no sabes dónde esta!-
-Bueno ella...-
-En su escuela. HA. Ella solo asiste con nosotros en las tardes. Por cierto cuando la veas dile que aún le debe a Richard sobre lo que ella sabe.- Andre sorbió con su nariz y dejó solo a Beck.
Bueno ahora era un largo camino de nuevo al centro de L.A. Tenía suerte que en realidad estuviera en HA, pero si ella siempre estuvó en su escuela ¿por qué jamás la vio? Jade no es alguien que pase desapercibida fácil, la única persona que conocía estudiaba en HA y era un poco como Jade, era esa ganster cuyo nombre no recordaba, causaba miedo, aunque era bastante caliente... ¿Demonios cómo fue tan estúpido? ¡Era ella! Si la hubiera visto antes... Bueno ahora tenía otra oportunidad por suerte.
Todo era como lo recordaba, cada paso que daba era lo mismo, los chicos no podían dejar de ver lo corta que era su falda, y, claro tampoco podían evitar sentir miedo por ella. Esta sensación no era muy diferente a lo que vivió en el averno, lo bueno es que, aquí podía tener sexo cuando quisiera, y claro lo que valía más la pena. Café. Pero extrañaba una cosa y eso era Beck.
Jade estaba parada en el camión de Fetus esperando su turno.
-Negro dos de azúcar.- Fetus asintió y se metió al camión para servir la bebida, después de lo que para Jade fueron horas, Fetus salió con un café en la mano.
-Negro dos de azúcar aquí.- Jade tomó el café sin decir más y comenzó a dar pequeños sorbos.
Jade iba caminó a clases sin saber muy bien que hacía ni a dónde se dirigía, en su camino tropezó con una figura masculina que la hizó derramar su café.
-¡Inútil mira lo que hiciste!- Jade levantó la vista para encontrar a Beck sonriendo de oreja a oreja.
-Así que por fin te encuentro.- Beck tomó a Jade de la cintura y ella rodó los ojos con una sonrisa. -No puedo creer que estudiadas aquí y yo haya sido tan maldito estúpido para no darme cuenta de lo asombrosa que eres.-
- Si bueno eras bastante estúpido.-
-¿Aceptas esta segunda oportunidad? Prometo nunca volver a dejarte.-
-Tal vez, pero... Me debes un café. Negro dos de azúcar.-
-Cada día te traeré uno al despertar.- Beck tomó las mejillas de Jade en sus manos y olvidándose de todo lo demás la besó con amor y pasión. Casi en broma en murmuró entre sus labios -¿Y qué cosa le debes a Richard?-
-Nada que vuelva a necesitar. Ahora no cuestiones y bésame.- los dos volvieron a su actividad sin pensar en terminar.
EPILÓGO
Los ahora señores Oliver. Jade West-Oliver y Beck Oliver. entraron a un café que recién había abierto hace unos días. Jade le había rogado por ir a Beck incluso antes de que abriera.
tomaron la primera mesa disponible y se sentó uno frente a otro.
-Espera aquí, yo voy.- Beck dijó a Jade mientras se paraba de su asiento.
-No, esta vez yo quiero ir. Vamos.-
-Lo que tu quieras bebé.- Jade sonrió de una manera que se le hizo jodidamente sexy a Beck y avanzó hacia la barra.
Jade estaba contando los dolares en su bolso y al levantar la vista a la muchacha que atendía, pudo ver aquellos suaves pómulos, ojos avellana, piel canela y sonrisa radiante.
-¿Tori?- La chica se distrajo de su labor y sin querer tiró unas tazas que estaban a un costado de ella.
-Jade... Hola hace tanto que...¿Y cómo te ha hido?.-
-Pues estoy casada con Beck, pero, tengo una duda.-
-¿Sobre tu matrimonio?- preguntó Tori casi esperanzada.
-No, no. Sobre tí, más bien. ¿Cómo lograste...?-
-Es una larga historia, pero estoy mejor así, aquí. No te preocupes.- Jade sonrió y Tori le dio dos cafés, sin siquiera haber preguntado antes. Jade los tomó sin tomar en cuenta el detalle.
-Espero volver a verte.- Tori sonrió y Jade volvió a su asiento sorbiendo de su café; al primer sorbo sonrió. Era negro con dos de azúcar, valla que la conocía mejor de lo que creía.
Jade tomó asiento de nuevo con Beck que la esperaba con esa mirada de amor y el brillo en sus ojos que se acostumbró a habitar ahí desde que conoció a Jade.
-¿Y bien, nena?- preguntó Beck alzando la vista hacia Jade
-Um... Te traje negro sin azúcar y con muy poca crema.- Beck tomó el café y le dio un breve sorbo.
-De alguna manera entiendo por qué amas tanto el café. Si la cafeína no me hiciera tanto daño...
-¿Daño? De que hablas, si cuándo te drogas con cafeína nuestro es incluso mejor que antes.- Jade sonrió sensualmente e hizo un movimiento de placer que provocó un 'bulto' en los pantalones de Beck.
-Tal vez reconsidere hacerme adicto.- Beck y Jade sonrieron el uno para el otro.
Uff... No sé que opines del final, tal vez que estoy loca, tal vez que menciono SEXO muchas veces... No lo sé, solo sé que me siento mal por terminarlo en tan cortos y tan pocos capítulos. Por eso mañana subiré un capitulo extra si te quedaste con la duda de: ¿y qué con Robbie y Cat? O ¿Qué pasó en sí con Tori?
Bien muchas gracias a quien haya llegado hasta el final de esta historia, en serio muchas gracias. No tengo palabras exactas para decir todo lo que iba a decir, ahh solo... Espero haberlo hecho bien. Y yo, no sé.
Gracias a los que disfrutaron y en especial a "arianagrande" mi mejor lector y escritor.
