Hola hola ¿como están?.. aquí les traigo otro capitulo, perdón por la demora espero les guste
Declaraciones: los personajes no son mio son de S. Meyer pero la historia es completamente mía
Chapter 4: La sorpresa
Pov B
La sorpresa
Aquellos dos minutos de espera se me hicieron una eternidad. Y como tenía tiempo de sobra empecé a indagar en mis más oscuros pensamientos; Y llegue a la conclusión que a veces las cosas no funcionan como uno los deseo o simplemente esa idea tan maravillosa que uno tiene en la cabeza, cuando la lleva a la acción resulta una mierda y eso es lo que me pasa. Por muy extraño que suene o demente en aquella salita de emergencia Se me apareció mi padre, que por alguna extraña razón todo este santo día me había estado persiguiendo.
-Bella, cariño ¿No te puedes comportar, por este día como las personas normales?- hablo mi padre con el semblante serio y de mal humor.
-¿A qué te refieres con comportarme? si esto es pan de cada día, bueno no el romperme la rodilla, pero si el caerme. Así que lo preguntare otra vez "papa" ¿A qué te refieres con comportarme?-
-Hija definitivamente no tienes cura- dijo carcajeándose- ¿Cuándo será el día que no te caigas?- de pronto sus facciones cambiaron completamente a serio y miro hacia la puerta- ¿Cariño que pensarías si te digiera que este "accidente" podría llegar a cambiar tu vida?-
-Pensaría que en Primera: me considero una persona trastornada por hablar o imaginándome entablar una conversación con mi padre muerto. Segundo: que haberme caído si fue un accidente. Y en Tercera: Sería una total locura que solo por romperme accidentalmente la rodilla, mi vida pueda dar un brinco, pero a pesar de todo te diría que podría llegar a convertirme en la mujer más feliz de esta tierra-
Mientras mantenía una conversación con mi fallecido padre, a mi cama se acerca un doctor, con el pelo desordenado de color cobrizo, de unos ojos verdes esmeralda, que podrían llegar a ser una perdición. Era alto y aquella bata blanca que trae puesta lo hacía ver como un doctor súper sexy.
-Bueno, que tenemos aquí- dijo revisando mi ficha médica y pasando hoja tras hoja. Su cara demostraba asombro por cada página que pasaba. Jamás imagine que un historial médico podría llegar a convertirse en tan grande. – Guau… emm… señorita Isabella Swan, ¿que la trae por aquí hoy?..-
-Emmm…- mis mejillas se volvieron de un tono rosado casi rojo, puesto que me quede atontada con esa voz aterciopelada, tan sexy- .. Este dígame Bella, y creo que me he roto la rodilla- me mordí el labio
-Veamos- me empezó a examinar, sus dedos era muy delicados al rose con mi piel, pero cuando hizo presión con mi rotula pegue un grito sordo – Si, lamento decirle que tiene la rodilla rota y nuestra única solución para una ruptura de meniscos es la operación- al momento de decir operación fue cuando mis hormonas se alborotaron y empecé a sudar frio, la simple idea de imaginarme el tener atención o simplemente aquellas agujas que te colocan en las muñecas para el paso de medicamentos me horrorizaron.- ¿se encuentra bien? -
-Bella te dije que tu vida iba a cambiar- dijo mi padre que se hallaba sentado y con los brazos cruzados en una silla al lado de la camilla en donde me encontraba yo-
-Cállate!- respondí a la defensiva
-¿Disculpe?-pregunto el doctor que yacía a mi lado con una cara de confusión.
-No, no es que estaba hablando sola- odiaba cuando mi papá, se metía en mis asuntos. El doctor se encontraba parado examinándome la rodilla con una media sonrisa en su rostro.
-Bueno, ¿La interno al tiro, o desea, esperar a que la acompañen?- quede atónita con la pregunta y me sumergí como tonta en su mar de ojos verdes.- ¿Bella?...-
- Ah!, si, si, disculpe, este…. Si páseme las planillas para firmarlas y usted valla a lo suyo… enfermera Sarah- llame a un costado mío a una de las enfermeras que siempre me atendía en Urgencia-
-dime Bella- dijo sonriéndome con calidez. El doctor sexy observaba y escuchaba atento como hablaba con la enfermera, como si me conociera de memoria a todo el personal de aquel hospital.
-Puedes llamar al doctor Carlisle, por favor- solo escuche un altiro por su parte y en menos de dos minutos apareció un hombre rubio de ojos azules corriendo por emergencia.
-Bella hija ¿qué te paso ahora?- dijo preocupado y mirando a el medico que se encontraba a su lado-
-Edward, ¿cómo esta ella?, ¿qué le paso?- el oji verde solo lo miro y le paso la ficha médica, Carlisle la leyó y después empezaron hablar de muchos tecnicismos que ni yo sé – ya veo, hija tengo que llamar a Esme para avisarle que tuviste un accidente-
-Olle no exageres, no fue nada- hice un gesto con la mano restándole importancia
-disculpen que me entrometa, pero Carlisle que tienes que ver tu con la paciente, no veo ningún problema cardiaco en la ficha para que te hallan llamado- decía confundido
-Ah disculpe Dr.…?- pregunte tratando que no se notara lo confundida que me encontraba en ese momento
-Edward Masen –
-Dr. Masen, el doctor Carlisle Cullen es responsable de mí, es por ello que lo si no le importa- la cara del oji verde era de un sombro absoluto pero no pregunto más, y me gustó mucho esa actitud reservada que tenía, casi atractiva
-Pero Bella….. Hija, espera- replico mi "padre"- …..Hoy cumples la mayoría de edad por consiguiente no necesitas de mi autorización.- metió su mano al bolsillo de la bata y del saco una cajita que estaba envuelta en papel de regalo y me la entrego- quería esperar hasta la noche, pero vista las circunstancias, toma FELIZ CUMPLEAÑOS-
-Gracias- lo recibí y lo abrí. Dentro de la caja se hallaba una cadena de oro, o algo parecido a oro, y el collar decía: BELLA al examinarlo bien me di cuenta que la letra: B, estaba rodeada de la mi piedra favorita, TOPACIO, que eso si lo podía distinguir. Lo abrase, hasta más no poder- gracias, gracias. Papá esta hermoso, te quiero mucho, gracias- y empecé a llorar, pero de alegría, siempre se preocupaba de que a mí no me faltara nada junto con Esme, los amaba de verdad. Al principio cuando me fui a vivir con ellos pensé que esa amabilidad se debía solo y exclusivamente a que tenían un deber con mis fallecidos padres, pero pasando el tiempo me di cuenta que el amor que ellos me profesaban era un amor desinteresado y muy maternal y paternal.
-Jecumm- había tosido el Dr. Masen intentando hacer presencia- perdón, pero ¿Ya han decidido?-
-Si… me opero, no se preocupe usted prepare nomas un quirófano- dije sonriéndole pero de pronto borre completamente la sonrisa acordándome de Alice- ¿Qué le voy a decir a Alice?- esa fiesta la estaba planeando de meses por lo que sabía, la pobre se enojara conmigo de por vida. Aunque pensándolo mejor este accidente no me pudo caer en mejor momento, jamás me gusto celebrar algún cumpleaños y menos después de lo de mis padres que justo fue precisamente el día de mi cumpleaños número 15.
-Bella cariño, Alice lo va a entender por último que te parece si lo celebramos aquí!- pude notar que se asomaba una sonrisa en el rostro de aquel "doctor sexy", voy a tener que trabajar en mi apodo.
-Okey, pero puedes llamar y explicarle todo por favor y no te olvides de Esme, la pobre se va a preocupar a montones- dije frustrada y apoyando mis manos en mi cara- Pero del torpe de Emmett no te preocupes.- lo dije en tono de chiste y Carlisle lo noto, con el que me dedico una sonrisa
-Doctor Masen, ¿Podemos hablar?- Carlisle salió de la habitación con el Sexy doc. Siguiéndole los pasos, y me dejo el teléfono celular en la cama. Por lo que marque el número de casa, para poder avisar lo ocurrido.
Que pasara?... Alice se enojara tanto con ella que no querrá hablarle, por que Bella no quiere a su hermano? habrá algo oculto
jijijij las dejo con la duda
besos
Pauli Jane Malfoy
