Konota-chan: Trate lo más rápido posible traer el capítulo de hoy xB

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-Amo~ Es hora de des-per-tar~- Una vocecita zumbó en el oído del joven Kisaragi.

-Cinco minutos más…- Mascullo mientras se volteaba y ponía las sabanas más arriba de la cabeza.

-Esa es una típica excusa- Hizo un puchero el brillante ser, hasta que una surgió una magnífica idea, en su opinión, para levantar a su amo.

-A la cuenta de uno…- Empezó – A la cuenta de dos…- Siguió, siendo ignorada por su amo -¡Y…TRES!-Empujo a Shintaro con todo y colchón al piso.

-¡ENE! ¡¿QUÉ CREES QUE HACES?!- Grito furioso por levantarlo del hermoso sueño que tenía.

-Lamento interrumpir sus sueños eróticos, pero, es hora de levantarse si quiere llegar a tiempo a su primer día en la academia Mekaku- Dijo con las manos en la cintura observándolo con una sonrisa de medio lado.

-Ah, pero que hora e…¡ENE! ¡¿PORQUE DIABLOS NO ME DESPERTASTE ANTES?!- Grito el adolescente y salió corriendo al cuarto de baño.

-Esa es otra frase típica…- Una gota de sudor cayo por la cara de Ene.

Pasados unos 15 minutos, Shintaro devoraba el delicioso desayuno que Ene, como su Merrie, se tomó la molestia de ordenar; Al estar listo, iba a salir trotando hasta llegar al edificio donde recibiría sus clases.

-¡Alto!- La voz autoritaria de la pequeña hada, lo detuvo mientras trotaba en el mismo lugar, mirándola algo desesperado por detenerlo.

-Déjame observarte, esta academia no es solo para aprender magia, podrías conocer muchas chicas, en especial, a Tateyama-san, ¡Seguramente las sorprenderás!- Tan animada como siempre, vio el semblante de vergüenza que se formó en el rostro del muchacho.

Ene lo observo de arriba abajo con el uniforme de Mekaku; el uniforme no se diferenciaba de los de las secundarias o preparatorias normales, era una camisa blanca manga larga, encima de está, un chaleco de color negro, con una medalla en el bolsillo que quedaba justo en el corazón, en el centro de todo esto había un lazo de un color rojo, era un lazo fino como los que utilizaban los condes o ciudadanos en la épica victoriana. La parte superior eran pantalones de color negro, el típico diseño como cualquier secundaria normal, los zapatos eran lustrosos de color marrón.

-Espere, le falta algo- Se acercó revoloteando hasta la cabeza de Shintaro y comenzó a peinar ligeros mechones en su flequillo –Bueno, ahora sí, apresúrese, Amo- Dijo cantarinamente mientras el susodicho corría a velocidad por el pasillo.

Al momento, salieron dos chicos de diferentes habitaciones, los dueños de las habitaciones 3-C y 3-D, despeinados y en pijamas observando a su compañero de pasillo que salió corriendo a la velocidad de la luz.

-Y... ¿A él que le pasa?- Pregunto uno adormilado.

-No lo sé, pero, aún faltan dos horas para que comiencen las clases, regresemos a dormir- Dando un bostezo, ambos entraron a sus respectivas habitaciones, y una risita salió del pequeño ser volador que se encontraba en la habitación 3-D.

~ Ω ~

-Maldita…Ene…- Shintaro no demoro mucho para darse cuenta de que lo había engañado y término yendo dos horas antes de que empezaran las clases.

Camino por un largo tiempo por los pasillos, observando a su alrededor las extensas ventanas, las elegantes puertas y los jarrones como pinturas variados en un patrón ordenado.

-¿Shintaro-kun? ¿Eres tú?- Reconoció esa voz enseguida, la dueña de esa delicada voz era nada más ni nada menos que Tateyama Ayano.

Se quedó un momento callado, dando una vista al uniforme femenino de las chicas que correspondieran a su edad; el uniforme femenino también era normal, blusa manga larga, blanca, sobre esto, una especie de vestido de tirantes que se habría en V en el pecho con botones que conectaban el torso con la cadera, en el pecho, un pañuelo así mismo parecido de la época victoriana, en el centro de este, la misma medalla que llevaba Shintaro, medias largas que cubrían todas las piernas y zapatos marrones lustrosos.

-¿Shintaro-kun?- Pregunto nuevamente la castaña que estaba delante de él.

-A-Ah, b-buenos días, Tateyama-san- Su nerviosismo era evidente, tanto que al momento lo tapo con su indiferencia.

-Je~ Bueno días~- Sonrió, hasta que sus facciones se transformaron en una pequeña mueca.

-Ah, ¿Sucede algo?- Pregunto un poco extrañado.

-No me llames "Tateyama-san" yo te llamo Shintaro-kun, así que lo justo es que tú me llames igual por mi nombre-

-Pero…no somos tan cercanos…- Eso era obvio, recién se habían conocido ayer, pero no negaría que tuvo una charla donde pudo conocer al menos un poco de ella.

Ella hizo otra mueca –Llamarte "Kisaragi-kun" sería muy aburrido- Ayano era linda, pero se comenzaba a poner molesta.

-Está bien, supongo… Ayano-san- Estaba un poco avergonzado, nunca había llamado a una chica por su nombre, solo a su hermana, pero como dicen, la familia no cuenta.

-Así está mucho mejor, a propósito, ¿Qué haces tan temprano aquí?-

-Ah, bueno, es que…mi Merrie me jugo una broma pesada y como ya estoy aquí no es tiempo de volver a la cama-

-Oh, ya veo, jeje~ Si no me equivoco se llamaba Ene-chan, ¿Verdad? Si es que es graciosa- Comentó volviendo a soltar una risita.

-Oh, por cierto, Ayano-san, ¿En dónde queda la clase…?- Se detuvo al sacar un papel doblado del bolsillo, los desdoblo, con los ojos busco algo en el papel, pestañeo y volvió a mirar a Ayano.

-¿Sabes dónde queda la clase Dideía 1?-

-¿Dideía 1? ¡Ah! ¡Te refieres a D.M. 1! ¿Te toco esa sección? ¿De verdad te toco?- La emoción e insistencia clavadas en la voz de la castaña.

-Ah… ¿D.M. 1? Pues… supongo que sí, por lo que veo, esa sección es la misma que la tuya- Era más que obvio por los saltos de emoción que hacia Ayano.

-¡Es por aquí! ¡Es por aquí!- Arrastro a Shintaro al fondo del pasillo y comenzó a dar muchos giros.

Derecha, derecha, izquierda, largo, izquierda… Shintaro lo gravo todo en su mente, para después decírselo a Ene, que, como obligación, tendría que aprendérselo y guiarlo hasta que instintivamente pueda llegar a su sección.

Al observar adentro, las mesas eran estilo universitarias, tres filas, la mesa era una sola larga que se extendía hasta cierto punto para dejar espacio y subir por las escaleras, otro detalle es que había una tarima, pero no un pizarrón o un atril. Observo al techo, habían "ventanas" circulares, que el fondo se podía ver una luz brillante.

-¿Qué sucede?- Pregunto curiosa Ayano inclinándose ligeramente con las manos en la espalda.

-Ah, bueno, es que… es la primera vez que entro a una academia para mis mejorar mis habilidades y… es muy nuevo…-

-¡Ah! Bueno, como lo habrás notado, no se diferencia mucho de las universidades del mundo aburrido, normalmente los maestros hacen demostraciones y no las anotan, solo cuando se trata de reglas importantes, ecuaciones mágicas o cosas de suma relevancia, ¿Has visto esas cajitas enormes que hay cuando dan un discurso? Creo que se llamaban… ¿Mandil? No, eso es otra cosa, ¿Jazmín? Eso es una flor…Ah…- Así siguió vacilando tratando de encontrar la palabra correcta.

-¿Atril?- Shintaro la interrumpió, a lo que contesto con un chasquido.

-¡Sí! ¡Atril! Eso no es muy necesario, casi no tiene utilidad-

-Ya veo, entonces, ¿Qué son esas ventanas que están en el techo?- Pregunto Shintaro señalando y mirando hacia arriba.

-¿Ventanas? ¡Jajá, no! ¡No son ventanas, no seas tonto, Shintaro-kun! ¡Son Klouviás!- Respondió entre risas.

-¿Klou…viás?- ¿Qué diablos era eso?

-Son como decir "jaulas" para Kidemónas-

-Ayano-san, exactamente, ¿Qué es un Kide…?- Fue interrumpido por la puerta del salón abrirse, se encontró con el chico rubio que le dio un mini-espectáculo de fuegos artificiales.

-Oh, Ayano-chan, ya llegaste- Dijo saludando con la mano el chico que tenía unos amarillos ojos de gato, se fijó en el chico que estaba al lado de la castaña.

-¿Qué tenemos aquí? ¡Ya recuerdo! ¡Eres el chico que llego ayer! No nos presentamos adecuadamente, yo soy Kano Shuuya, soy un ilusionista- Se dieron un apretón de manos y guiño un ojo al chico pelinegro.

El contesto el apretón, claro, y le dio una mirada al rubio, tenían el mismo uniforme, solo que este tenía la camisa blanca por fuera.

En ese momento, Ayano se lanzó encima de Shintaro, con sus brazos alrededor del cuello de Shintaro.

-Shin-ta-ro-kun~- Dijo Ayano con voz cantarina, se acercó lentamente, abriendo sus labios, ¡¿Ayano iba a besarlo?!

-¡CAÍSTE!- Una risotada por parte de Kano lo despertó, Ayano no se había movido de donde estaba, Kano en el piso riéndose y el congelado aparte de sonrojado.

-¡Shuuya! ¡No te burles de Shintaro-kun, por favor!- Dijo Ayano con las manos en las caderas.

-Lo siento, lo siento~ Solo quería demostrarle mi habilidad, no te enojes~- Dijo riendo el rubio, puso su brazo sobre los hombros de Shintaro.

-Más te vale que no le hagas daño- Amenazo en un susurro para que solo el pelinegro oyera.

-Bueno, dentro de unos minutos vendrán los demás, es mejor empezar por tomar un asiento~-

Así pasaron los minutos y el salón poco a poco se fue llenando de los estudiantes, al momento en que llego Ene, Shintaro le empezó a reprochar su broma de la mañana.

-¿Ah? No es mi culpa que no te hayas dado cuenta de que ajuste el reloj, juju~- Rió, sentándose en el hombro del chico.

-Cállate- Dijo molesto y desviando la mirada.

~ Ω ~

-¡Usted puede, Amo!- Animo Ene a Shintaro, quien resolvía un pequeño acertijo.

"Si tus pies nacieron con el viento, déjalos correr

Si tus manos con las plantas

Si tienes voz, tienes palabras_"

Exactamente, tengo que completar dos oraciones, esto no tiene mucho sentido.

-Usted puede~- El pequeño susurro de Ene en su oído, vio a su alrededor: Kano estaba coqueteando con la chica que tenía al lado, haciendo aparecer una hermosa rosa de un color rosa; Ayano estaba absolutamente concentrada en el acertijo, pero pudo ver que no tuvo éxito.

-¡En verdad! ¿Nadie puede resolverlo? Es muy sencillo- Se quejó la maestra, Maya, una mujer joven con cabello castaño hasta la espalda y ojos brillantes chocolate.

-Maestra, exactamente, ¿Para qué nos servirá esto?- La persona que pregunto aquello, termino colgada en la pared con una regla de metro, que, obviamente fue lanzada por la maestra.

-No haga preguntas estúpidas- Observo a toda su clase, por encima de sus lentes finos. Suspiró. Sabía que ninguno tendría ni la más mínima idea de para que servía esto.

-En el mundo de los hechizos y la magia en general, habrán escrituras y pergaminos que se tienen que resolver, si pueden hacer un simple acertijo, pondrían vidas en riesgo- Por más absurdo que sonara, Shintaro sabía que era cierto, sí que lo sabía.

Una casa quemada. Llantos desconsolados. Personas ajenas viniendo a ver, solo a ver. Luces rojas y azules.

-¿Shintaro-kun?- La voz de Ayano nuevamente lo trajo a la realidad -¿Sucede algo malo?- Pregunto preocupada.

-No, solo que pensaba en una manera de resolver este acertijo, eso es todo- Dijo riendo de medio lado, pudo sentir la seria mirada de Ene sobre él.

-Maestra, ¿No cree que sería mejor despejarse para encontrar la respuesta? Puede ser el primer día, pero estamos muy hostigados- Kano atrajo la atención de todos, al momento siendo apoyado por toda la clase.

-Ah, solo por esta vez te saldrás con la tuya, Kano-kun, está bien, los quiero aquí en 10 minutos- Al momento, todos salieron animados y con las hojas.

-Pero- El fuerte sonido de su voz detuvo a todos los estudiantes.

-Cuando vuelvan al menos quiero que tengan ese y los otros dos ejercicios resueltos, adieu~- Todos se quejaron, pero a pesar de ello, salieron y se pusieron a ver los demás acertijos.

Ejercicio #2

"El perdón es el

extermina los incendios del alma"

Ejercicio #3

"Siempre hay

cuándo encuentras amistad y

amor"

-Esto no tiene sentido…- Suspiro Shintaro.

-Mmm, no lo entiendo- Se quejó la Merrie mientras se sentaba en el aire.

-Seguramente si nos esforzamos, ¡Lo encontraremos!- Tan animada como había observado, Ayano.

-¿Encontraron alguna?- Se unió Kano al grupo.

-No, ninguno- Dijo con un deje de tristeza Ayano.

-Mm~ ¡Creo que ya sé a quién pedirle ayuda!- Dijo feliz el rubio, tomando la mano de la chica que estaba en medio y llevándola corriendo por el pasillo.

-Amo, ¡Tiene que hacer algo!- Dijo Ene refunfuñando.

-¿Qué quieres que haga?- Suspiro.

-¡Es obvio que señor ojos de zorro-san quiere quitarte a Tateyama-san!-

-Primero que nada, se nota que se conocen de hace tiempo, solo nos conocimos ayer, segundo, yo no soy nadie para ella como para que alguien "me la quite"-

-¿Eh? ¡Es tan aburrido y mata pasiones, Amo!- Grito dando patadas en el aire.

~ Ω ~

Habían pasado ocho minutos, ¡Ocho minutos! Y no tenía nada resuelto.

-Es inútil, no podremos hacerlo, Amo-

-Ah, que fastidio- Shintaro cerró los ojos por un momento y al abrirlos, vio a la arquera del día de ayer, mirando por encima de su hombro al papel.

-Déjalas crecer- Casi fue un murmullo –Déjalas caer- Dijo nuevamente.

-¿Ah?- Dijo confundido Shintaro.

-Si tus pies nacieron con el viento, déjalos correr, si tus manos con las plantas, déjalas crecer, si tienes voz, si tienes palabras, déjalas caer- Ahí lo entendió, aquella chica de pelo verde había resuelto en menos de un minutos algo que le tomaría como una hora.

-No es tan complicado- Dijo suave y despacio la chica – El perdón es el agua que extermina los incendios del alma- El segundo –Siempre hay rencor cuando encuentras amistad y buscas amor- Y finalmente, el tercero.

-Oh… Muchas gracias, ¿Este…?- Pregunto Shintaro.

-Kido Tsubomi, soy de A.O. 3-

-¡Un gusto, Kido-san~! ¡Este asocial que está aquí sentada es Kisaragi Shintaro-kun de D.M. 1! ¡Yo soy su Merrie, Ene-chan, esperamos que podamos verte más seguido!- Ene presento a ambos revoloteando por el lugar.

-El gusto es mío- Contesto, Shintaro la observo, el uniforme de las chicas sí que…

-¿Le queda bien~?- ¡Y ahí está de nuevo! ¡Ene terminando sus pensamientos!

-¡Cállate!- Grito, recibiendo una mirada de Kido –Ah, bueno, sí, este… ah…- Balbuceo y se rio nerviosamente, gran papelón de tu vida, Shintaro.

La chica saco un reloj de bolsillo, lo observo por breves momentos y lo volvió a guardar.

-Once minutos- Susurro y se retiró del lugar.

-¿Once minutos?- No entendía nada al principio -¡Once minutos! ¡La clase!

Salió corriendo a velocidad hacia su sección, ya todos estaban sentados, y todos lo observaron como si fuera el bicho más raro de todo el mundo.

-Oh, tu eres… ¿Kisaragi-kun? Si te atreves a llegar un minuto tarde después de mi orden dada, espero que por lo menos tu "inspiración" sea correcta en esa hoja, entrégamela.

Avergonzado y bajo la divertida mirada de Kano, Shintaro le entrego la hoja.

~ Ω ~

Los "¿Cómo te fue?" No se hicieron esperar al siguiente día, unos emocionados, otros espantados, algunos ni siquiera querían mirar su hoja de respuesta.

-¡Shintaro-kun!- Saludo Ayano con la hoja de sus respuesta contra su pecho.

-Oh, Hola- Dijo leyendo distraídamente un libro.

-¿Cómo te fue?- Pregunto curiosa sentándose a su lado.

-Ah, bien, supongo, ¿A ti?- Pregunto sin levantar la vista.

-Eh, jejeje~ Nunca eh sido muy buena en las notas-Se rio nerviosamente rascándose la mejilla.

-Oi~- Alegremente, Kano se unió nuevamente a la conversación.

-Oh, Shuuya-kun, buenos días- Dijo felizmente Ayano.

-Buenos días- Se limitó a decir Shintaro.

-Buenos días~ ¿Cómo les fue? Apuesto que te fue algo mal, ¿Me equivoco?- Empezó a jugar con el pelo de Ayano.

-¡O-Oh! ¡Shuuya-kun!- Dijo riendo la castaña.

-¿No hará nada, Amo?- Pregunto Ene en el costado del pelinegro.

-…No tengo por qué hacer algo- Paso a la siguiente página.

-Oh, ¿Y cómo te fue a ti, Shintaro-kun?- Dijo con ese tono burlón el rubio.

-Bien- Respuestas cortantes, simples y que no cansan.

-Oh~ Déjame ver~- En un rápido movimiento, tomo la hoja de respuestas de Shintaro que reposaba sobre la mesa.

-¡Oh!- Dijeron fuertemente Ayano y Kano, llamando la atención de los estudiantes que estaban cerca de ellos.

-¡Calificación perfecta!- Exclamaron ambos, no demoro mucho para que los demás estudiantes se apilaran a comprobarlo.

Todo estaba bien, le hacían comentarios de que era un genio y demás, pero, solo él y Ene, sabían lo que en realidad había ocurrido.

~ Ω ~

"Pienso en ti y no encuentro un final feliz"

-Anónimo

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Konota-chan: Por fin lo pude terminar!

Pequeño diccionario/explicación:

Adieu= "Bye bye" en francés.

Los nombres de las secciones con combinaciones de palabras que tienen su significado.

No importan las edades que se mezclen en las secciones, solo que tengan que pasar de cierta edad para estar en tal sección, ejemplo:

6-11 años= Primera sección, básico (Primaria)

Bueno, tratare de subir más rápido el tercer capítulo, y si se dieron cuenta, hubo el primer Oc incluido en este capítulo.