¡Hola gente! Bueno rápido... comenzaré disculpándome por no haber actualizado en mucho tiempo, ya va a ser casi un año creo que no actualizaba por todo realmente. He tenido mucho trabajo de la escuela, estoy estudiando ahorita en otro país, bueno... ha pasado mucho en este tiempo añadiéndole que la inspiración no llegaba. Voy a ser honesta, esto iba a ser un one shot (creo que se nota por el primer capítulo) pero casi me matan por ello así que aquí estamos en el capítulo cinco xD
Lo gracioso es que al principio no tenía ni idea de cómo continuar la historia y ahora ya tengo todo planeado muahahaha B)
Ahora responderé aquí algunos de los reviews que me han dejado de personas que no tienen cuenta en FanFiction.
La verdad en el Stony me gusta la idea de Tony como seme y Steve como uke, digo igual y no odio la idea de que sea al revés pero ps me gusta más así por lo que, spoiler, ya saben de qué va esto. De igual manera no me gusta la idea del Steve sumiso (bueno sí a veces como se vio en el capítulo anterior) super uke y super virgen. O sea nada, en esta historia Steve NO ES VIRGEN, tuvo una pareja en su época y tuvieron sexo así que nada de virginidad. Obviamente nadie lo ha follado por detrás porque su pareja fue una mujer, eran otros tiempos y de igual manera tiene este lío en la cabeza pues le cuesta aceptar el hecho de sentir algo por Tony... ¡ERAN OTROS TIEMPOS! Así que le va a costar algo de trabajo aceptarlo, de nuevo spoiler alert.
Steve no es super uke dejado sumiso pero sí es el uke, lo siento por las que no les guste la idea. No es virgen y tampoco se deja tan fácil de Stark, eso es lo bonito, ¿no creen?
Gracias por dejarme reviews, gracias por los comentarios, en serio. Creo que este es el fic más largo que he escrito en la vida y me alienta el hecho de saber que hay gente a la que le gusta ;w; 3 De igual manera procuraré actualizar más seguido, tienen la alerta así que sabrán que volvió a la vida este fic.
Quiero dedicar este capítulo a Ireth y a Tony que me han alentado a escribir este fic y también me han dado mis zapes por haber tardado tanto. Son dos personas especiales para mi y saben que las quiero mucho. Gracias por acompañarme con esta historia uwu
Y bueno sin más ojalá les guste la continuación, dejen sus reviews y así que me dan ánimos para escribir. También va dedicado a ustedes que aunque ha pasado tiempo no han dejado de leer mi fic TwT9
¿Qué demonios había sido ese sueño? La pregunta no dejaba de rondarle por la cabeza mientras cubría sus ojos de la luz matinal que se colaba por su ventana. ¿Significaba algo?
"Que quieres que te folle Stark."
Sacudió la cabeza para alejar esa idea. Ser follado por ese hombre tan petulante, tan desagradable y narcisista; un cretino que se cree dueño del mundo, que con un movimiento de manos tiene lo que quiere. Un idiota sin modales, desvergonzado con una forma de bailar que te alejaba de la realidad, una mirada tan profunda que podías hundirte en ella y jamás volver a salir… Esto no le estaba pasando. No podía pasar, él era heterosexual. ¡Había estado con chicas antes! Bueno, no chicas en plural pero sí con una y había sido una linda relación con una linda chica.
Entonces… ¿Por qué se encontraba ahí recordando aquel hombre? El tacto de sus manos que lo hizo estremecer, el roce de sus labios devorando los suyos, lo caliente que se sintió al ser profanado de aquella manera y lo mucho que le había gustado. Inconscientemente, o quizás de una forma muy consciente, había rogado al millonario que se lo follara y pensarlo solo le hacía sentir más confundido. ¿Qué debía hacer? ¿Pedirle ayuda a alguien? Sí, ¿a quién? No conocía a nadie, todos sus amigos estaban muertos y los que no jamás podría hablarles sobre eso pues seguro se morirían en ese instante. Quizás las cosas habían cambiado, quizás no pero al menos en él el tiempo estaba congelado y aquellos prejuicios, el temor, no dejaban de perseguirlo. Y todo por él… ¡ÉL! Eso era. Su problema tenía nombre, apellido y millones en su cuenta de banco. Si conocía el problema podía evitarlo, ¿cierto? El asunto era simple, no volvería a ver a Stark y asunto zanjado. No sería algo difícil pues tenía muchas cosas con las cuales ponerse al día, entrenamientos, papeleo, gente nueva para conocer. Tony Stark pasaría a ser solo un recuerdo vago, una jugarreta de su mente causada por una situación incómoda. Ya estaba.
El sonido del teléfono en su apartamento termino por completo aquella conversación consigo mismo.
–Diga.
–Capitán, el director Fury quiere verlo. Por favor alístese y auto pasará a recogerlo en treinta minutos para traerlo a la base de SHIELD, es importante su presencia.
–Gracias por la información.
Justo de lo que hablaba, trabajo. Se levantó de la cama y entonces una incómoda sensación de humedad le recordó aquello que tanto deseaba olvidar; un escalofrío le recorrió la espalda y miro aquella mancha con molestia. Quitó las sabanas tan rápido como pudo y las arrojo a la lavadora cerrando la compuerta como si hubiera un prisionero ahí dentro, iba a ser la última vez en el día que lo invadiera la incomodidad, lavaría todo y se ducharía dejando todo eso atrás.
Las oficinas de SHIELD estaban frente a él aunque más que oficinas parecía una base militar pero eso era algo realmente obvio, era la primera vez desde que había despertado que realmente se sentía en casa. Al bajar del auto fue cuando las cosas se pusieron algo raras, el tiempo parecía haberse detenido pues la gente ahora estaba quieta y mirándolo algunos de ellos solo se movían para murmurar algunas cosas.
–Capitán, bienvenido. Sígame por aquí, el director Fury lo está esperando.
Aquella señorita era muy bien parecida, tenía un bonito cuerpo y una linda cara. Su cabello estaba peinado de forma impecable y su caminar era algo sugerente. No pudo evitar sonreír, sabía que ese era su campo. La chica casi llevaba un maquillaje discreto, muy natural. Lo suyo eran los labios rojos pero no estaba nada mal.
–Pase por aquí Capitán.
–Gracias. –le dedico la sonrisa más coqueta que pudo a aquella chica y ella sonrió divertida. Nada mal, estaba algo empolvado pero no demasiado.
–Capitán, un gusto volver a verlo. Bienvenido a SHIELD.
–Gracias director Fury.
–Verá, la razón por la que lo he llamado es porque quiero darle un recorrido personalmente por la base. Quiero que conozca todo lo que SHIELD tiene para ofrecerle y que se sienta cómodo aquí.
–Excelente, me parece una muy buena idea.
–Bien Capitán, por favor vamos por aquí, nos están esperando.
Salieron de la habitación y avanzaron hasta la entrada donde había un pequeño grupo de personas, Fury no pudo evitar suspirar adelantándose un poco mientras el rubio veía sin entender qué pasaba, ¿acaso había alguien famoso ahí?
–¿Es que acaso no puedes estar en ningún lugar sin llamar la atención?
–Llamar la atención es lo que mejor hago.
Steve se congelo, esa voz… él conocía esa voz.
–Capitán le presento a Tony Stark, él nos acompañará en el recorrido.
Tony levanto una ceja al ver al rubio completamente paralizado mirándolo sin saber que decir. Se acercó hasta él y extendió la mano esperando que estrechara la suya.
–Mucho gusto Capitán, creo que comenzamos con el pie izquierdo pero nada que no pueda iniciar de nuevo, ¿no?
Steve miro la mano del millonario y de a poco subió la mirada, sus ojos estaban fijos en él. Maldita sea, ¿por qué a él? ¿Es que acaso de verdad su suerte era tan jodida que tenía que pasarle esto? Seguramente había millones de personas en el mundo y él tenía en frente a la única que había decidido no volver a ver en la vida.
–Entonces sin estrecharnos las manos… vale. –murmuro Tony notablemente molesto.
–¿Qué…? No, lo siento. –Estrecho su mano y una corriente eléctrica lo recorrió haciendo que lo soltara inmediatamente como si le hubiera quemado. –Iniciar de nuevo, claro.
–¿Todo bien Capitán? –preguntó el espía.
–Sí, me distraje un momento.
–Entonces comencemos.
Ambos se dieron la vuelta y comenzaron a caminar mientras Fury comenzaba a hablar de algo, seguramente de SHIELD o de la historia la verdad era que no estaba escuchando ni una palabra. Sus pensamientos le traicionaban, el destino le traicionaba, el trasero de Tony Stark contoneándose frente a él al caminar le traicionaba de sobre manera… ¿POR QUÉ LE ESTABA VIENDO EL TRASERO? Levanto la mirada de inmediato ignorando lo que acababa de pasar. Maldita suerte, maldita, maldita, maldita…
–Capitán…
–¿Eh? No…
–¿No le gustaría conocer la nueva tecnología que estamos desarrollando? Stark podría guiarle en ello.
–Ah… sí… está bien.
La cara de Tony volvía a ponerse seria, no creía que fuera para tanto aquella reacción por parte del rubio.
–No es obligatorio. –dijo buscando la mirada del rubio.
–No, realmente me interesa. Por favor continúe.
El millonario frunció un poco más el ceño y siguió caminando. Comenzó a hablar acerca de las nuevas tecnologías que podrían desarrollar juntos, los nuevos programas en que trabajaban y demás pero notaba como a Steve no podía importarle menos nada de lo que decía. Vale, lo había besado y sí se había ganado un golpe en los huevos por ser un gran imbécil pero no era para comportarse de esa manera, ¿acaso tenía catorce años? No eran niños de secundaria o algo por el estilo, ambos eran adultos y como el adulto que era debía encararlo. Así como había tenido el valor de darle aquel golpe debería tenerlo ahora para verle a la cara después de hacerlo más sin embargo estaba con esa actitud de niño estúpido y no podía molestarle más.
–Director Fury, puede venir un momento.
–Estoy ocupado.
–Es importante, señor.
–Disculpen un momento caballeros.
–Ah… claro…
Steve seguía por demás perdido en sus pensamientos, en si debía decirle algo a Tony de lo que pasaba pero qué iba a decirle. "Hola, tuve un sueño húmedo contigo y desde que bailamos creo que siento cierto tipo de atracción por ti, ¿qué te parece?" Sí, claro. Podría ser la época que fuera y se vería como un total idiota diciendo esas cosas. Además se había propuesto olvida el asunto, ¿no? Entonces, ¿cuál era su puto problema? ¿Por qué no solo podía comportarse como una persona normal si estaba él cerca?
–¿Qué es lo que pasa? –el millonario lo encaro con un tono serio en la voz, estaba molesto.
–No… No me pasa nada. –su voz lo hizo temblar. –¿Por qué habría de pasarme algo?
–Porque te has estado comportando raro todo el tiempo, ¿tienes algún tipo de problema conmigo? Si es así dímelo ahora.
"Te aseguro que me pedirías que te follara aquí mismo y sabe qué… Lo haría. Te haría mío en este sucio callejón hasta que quedaras satisfecho importándome una mierda si alguien llegara a vernos."
El recuerdo de esas palabras le hizo dar un paso hacia atrás sintiéndose, por primera vez en mucho tiempo, indefenso ante alguien. Siempre había confrontado sus problemas pero esto se sentía diferente, no era algo que pudiera enfrentar tan fácilmente.
–No me pasa nada. –Su voz sonó un poco más baja de lo normal.
–No me vengas con esa mierda, a ti te pasa algo y al parecer soy yo. Si soy tu problema, ¿por qué no lo dices de frente? Ayer tuviste las agallas de patearme los huevos cuando te besé y hoy no las tienes ni siquiera para mirarme a la cara. ¿Es que acaso eres un niño?
–¡No soy un niño!
–¡Entonces di qué carajos te pasa de una buena vez!
–Eso es algo que no te incumbe.
–Me incumbe si soy el problema. Quedo muy claro que querías que te dejara en paz y tan lo haré que hoy te ofrecí hacer las paces y comenzar desde cero pero parece que mi sola presencia es un repelente para ti. Adivina qué, tendremos que trabajar juntos así que olvida lo que paso ya de una buena vez, solo fue un beso.
Esas palabras le hicieron levantar la mirada. ¿Solo un beso? Sin significado, sin valor. Lo decía como si fueran los buenos días o un hola. La gente no iba por ahí besando a otros en la boca nada más porque sí y mucho menos forzando a otras personas a besarse. ¿De verdad era este el hombre que le provocaba tanto conflicto? ¿De verdad había tenido un sueño húmedo con él? Pues sí, así era y aquí el único idiota era él.
–¿Y quién dice que estoy así por ti o por ese beso? Mi mundo no gira alrededor tuyo, ¿sabes? Puedo encontrarme distraído por cualquier razón y esa razón no lleva tu nombre en ninguna parte. No es tan importante señor Stark. ¿Quiere saber si me molesta su presencia? Pues me molesta. Me molesta su egocentrismo y me molesta su actitud fanfarrona. Pero sabe, todo eso no es nada más que una bomba de humo. El único que es un niño asustado aquí es usted pero lo oculta tras toda esa actitud de súper estrella, tan valioso que nadie lo merece y en eso tiene razón, nadie lo merece. Nadie merece tener que lidiar con alguien tan detestable como usted. Esa es mi molestia. Creí haber sido muy claro en que me dejara en paz, no quiero ni siquiera trabajar con usted. Llámelo poco profesional o como quiera, me importa una mierda; mientras menos contacto deba tener con usted mejor será para mí. ¿Ya está contento? No crea que no tengo el valor de decirle esto a la cara porque realmente lo tengo y lo tendré las veces que sea necesario.
Esta vez era Tony el que se veía contrariado, no esperaba eso. ¿De verdad era tan detestable para aquel hombre? Hubiera preferido que volviera a golpearlo pues al menos podía lidiar con el golpe pero eso lo había dejado sin aire por completo. Parpadeo un par de veces antes de volver en sí y aclarar su garganta.
–Bien… pues si ese es su sentir me alegra saberlo. Lamento las molestias que le hice sentir. Sabe, voy a hacer algo por usted, voy a cumplir su deseo. Capitán, de hoy en adelante no volveré a molestarlo es más no volverá a saber de mí pues no quiero hacer su estancia ni su trabajo una tortura. Si debemos tratar algo será con un intermediario que arreglara todos los asuntos con usted y así no tendrá que tener contacto conmigo. De verdad lamento los inconvenientes que le provoque.
Steve lo miro examinando cada parte de su rostro, por primera vez parecía sincero. Esta vez le decía la verdad, lo notaba pero también había algo más en su rostro… ¿aflicción? ¿Por qué parecía que le dolía dejarlo o quizás habían sido sus palabras?
–Señor Stark yo no quise…
–No hay problema Capitán. Tenga buena tarde.
Dicho esto Tony se dio media vuelta y se alejó de aquel lugar. Tan pronto Steve lo veía marcharse sintió deseos de detenerlo más sin embargo se quedó de pie mirando cómo se alejaba.
