N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece


Lazos Inquebrantables

Capítulo VI

POV Sakuno

Miro a su amiga castaña que estaba fuera del auto mirándolos con miedo, sorpresa más que nada, eso no estaba bien, no sabía como iba a explicar lo que estaba a punto de suceder, no había manera alguna — No es lo que crees... —aseguro Tezuka con calma, de verdad que nunca entendía como es que siempre se mostraba tan sereno pero agradecía que en ese momento él hablara porque ella no podía hacerlo para nada — Entonces... ¿qué estaban haciendo? —pregunto Ariasu un poco más calmada, al menos ya no parecía que estaba a punto de comenzar a llorar y eso era un avance como mínimo al menos a su parecer.

— Osakada acaba de anunciar a todo el mundo que... esta esperando un hijo de Ryoma —aquellas palabras salieron de los labios de Kunimitsu y se sintió desfallecer por unos momentos, no había sido un simple sueño, no había sido una visión, sus ojos se empañaron en lágrimas de nuevo y se sujeto al cuello del castaño mientras el llanto la inundaba con más fuerza, aquello era demasiado para su persona, eso no podía estar sucediendole, era tan injusto — La llevare a mi departamento, si necesitas algo llama, necesito asegurarme que este bien —no escucho alguna respuesta solo el sonido de la puerta cerrarse.

El auto emprendio la marcha y se hundio un poco más de lo que ya estaba, le parecía irreal lo que estaba sucediendo porque entonces eso quería decir que el peliverde no iba en contra de su compromiso como le había hecho creer, todo era una mentira, todo lo era, las suaves manos de su amigo la sujetaron con fuerza, no quería la empatía de nadie más, no lo deseaba — Shhh pasara, esta bien, todo esta bien —negó con la cabeza, no, no iba a pasar, no era cuento donde la bruja mala era derrotada por un dragón, no era un sueño, no habría un final feliz, nada de nada iba a pasar, era la cruda realidad le gustara o no, eso era.

— D-Deten el auto —pidio en un susurro encontrandose con una mueca confundida pero le dio lo mismo, necesitaba aire, necesitaba correr, alejarse de todo aquello que le estaba causando daño, que la estaba matando — Sakuno... no —le señalo pero sin importarle nada se bajo de su regazo golpeando la ventanilla que separaba el especio, necesitaba correr cuanto antes, no quería para nada estar encerrada — Deten el auto, ¡ahora! —se escucho el rechinar de las llantas, un golpe rezonó en sus oídos al golpearse con la ventana, le dio lo mismo solo bajo de ahí, una mano intento detenerla pero se aparto con rápidez.

Bajo trastabillando y apenas esquivo a un ciclista que le grito improperios que zumbaron en sus oídos, los autos sonaron sus bocinas para que se movieran, tropezo pero se sostuvo — ¡Sakuno! —la mano de Tezuka la jalo para que no avanzara más, la giro rápidamente y su rostro se estrello contra su pecho, su aroma la inundo y entonces... volvio a romper a llorar como una pequeña niña asustada del monstruo en su armario y sabía muy bien quien era el monstruo... Osakada Tomoka.


POV Keigo

— Entonces, comienza ahora mismo Keigo, ese contrato tiene que estar firmado en dos días, no menos, no más —asintió ante las palabras de su padre que solo giro el cuerpo saliendo de su oficina, solto un suspiro una vez estuvo solo, miro los papeles desperdigados por el suelo y gruño molesto, eso era demasiado para él, ni siquiera había visto a Sakuno desde la universidad, era tedioso no estar con su prometida cuando lo que más deseaba era sacar a Osakada de su mente, el sonido de su celular llamo su atención, lo miro encontrandose con el número de Tezuka, seguro lo llamaba porque no tenía ni idea de algo.

— ¿Qué? —pregunto de mala manera tomando el lápiz en sus manos, se estiro para tomar la calculadora dispuesto a comenzar con los contratos que su padre le había impuesto cuando el lápiz cayo sobre la mesa de caoba — ¿Dónde están? —a penas escucho la dirección se levanto de golpe colgándo, el aire le falto un poco, al parecer el coche en el que la cobriza y su querido amigo iban había chocado, nada de gravedad pero aún así eso no quitaba que ella estaba lastimada, tomo las llaves de su auto junto con su cartera, le iba a arrancar la cabeza a alguien, tenía que avisarle a su padre y fue su sorpresa cuando lo encontro.

Estaba caminando hacía su oficina, camino directo para interceptarlo — Tienes que vestir de gala hoy, siente en punto, hotel del centro, es una celebración importante —lo miro desconcertado, se suponía que ese era su fin de semana para descansar en la cabaña así que las reuniones y cenas de gala se habían pospuesto, sin embargo, ese no era el asunto para nada — Si, padre debo marcharme, Sakuno ha tenido un accidente de auto —señalo viendo la sorpresa en los ojos de su mayor que parecía asustado y bien sabía que no era precisamente porque se preocupara por la ojicaoba sino por su compromiso claro estaba.

— ¿Y qué haces aquí? Vete —fue empujado así que no le quedo de otra más que comenzar a correr porque él en verdad si estaba preocupado, sin embargo, se detuvo unos momentos cuando escucho el sonido de la televisión de una de las oficinas, era el noticiero que trasmitiría las entrevistas de parejas de alguno de los chicos, su mirada viajo a aquella pantalla y se encontro con Ryoma que sostenía la mano de Osakada, su cuerpo se paralizo por completo cuando leyo las palabras que anunciaban una gran noticia, aquello no estaba pasando, se sostuvo de la pared más cercana sintiendo como el aire comenzaba a faltarle.

Aquello estaba pasando de verdad y lo sabía... por las lágrimas que se derramaron de sus ojos.


POV Fuji

Tomo los libros de administración dispuesto a salir de la universidad cuando miro a Eiji entrar con prisas, pensaba saludarlo pero declino la idea cuando lo vio furibundo, lo mejor era no molestarlo para nada, el hombro le dolía un poco, a pesar de haber salvado a Nanako no se sentía como un caballero con armadura, en lo absoluto, era todo lo contrario puesto que no soportaba ver su mirada de agradecimiento, no había hecho nada para merecer aquello pero no pensaba decir nada, era lo mejor para los dos, movio la cabeza comenzando con su camino cuando la miro, parecía demasiado pensativa si debía ser sincero.

No podía acercarse a ella sino quería levantar sospechas, nunca era bien visto que estuvieran juntos cuando ya estaban comprometidos, el sonido de su celular llamo su atención, lo tomo en sus manos observando el número de su madre, a su parecer era inusual que lo llamara puesto que siempre estaba ocupada con sus asuntos de "beneficiencia", si claro, más bien su amante de turno — ¿Qué? —pregunto de manera hosca mientras bajaba las escaleras, no tenía más clases aunque tenía que asegurarse de que Sakuno tuviera los apuntes, no necesitaban más problemas en esos momentos, nadie a su parecer.

— No me hables así Syusuke, soy tu madre —señalo y solo sonrió aunque no pudiera verlo, ladeo la cabeza cuando le parecio escuchar su nombre, seguro eran sus imaginaciones, siguio con su camino — ¿Qué quieres? No tengo todo el día —señalo como si fuera lo más obvio del mundo y de hecho lo era claramente — Da lo mismo, necesito que vengas a la empresa, hay unos reactivos en los balances que no concuerdan, no puedo hacerlo, ni tu padre ni yo así que presentate en las oficinas ahora mismo —y sin esperar respuesta colgó el celular, vaya, de verdad que era una manipuladora en todo el sentido de la palabra.

Solto un leve suspiro cuando escucho un estruendo, giro de inmediato y se sorprendio cuando vio a Ariasu al pie de las escaleras con sus libros en el suelo y con una clara expresión de dolor en el rostro, camino de prisa hacía donde estaba — ¿Te encuentras bien? —pregunto preocupado viendo como la castaña lo miraba con esos ojos azules que tanto le encantaban, de verdad la amaba, era su vida por completo — Si, solo... me duele un poco el tobillo —sin dudarlo dos segundos la tomo de la cintura para ayudarla a levantarse con cuidado, no quería lastimarla más de lo que ya estaba, a cambio recibio una leve sonrisa.

Camino hasta dejarla sentada en una banca ignorando las miradas de los demás, tomo los libros y volvio con ella, parecía distraída, demasiado — ¿Qué tipo de relación tienen Tezuka y Sakuno? —la pregunta lo tomo por sorpresa, es decir, no entendía porque se preocupaba por ello, tan solo eran como hermanos — Son hermanos por así decirlo, ¿por qué? —pregunto sin poder evitarlo, entonces noto algo en sus ojos, furia contenida pero... ¿por qué? —Porque estoy celosa de Sakuno... no la quiero cerca de Mitsu —aquello lo helo por completo... Ariasu, ¿estaba celosa o... sentía algo por Tezuka?.


POV Ryoma

— ¡¿Qué diablos te sucede?! ¡¿Por qué diablos dijiste eso?! —estaba más que furioso, eso no podía esta sucediéndole, tenía que ser una broma de mal gusto, no había manera alguna en la que Tomoka estuviera embarazada porque si era así entonces habrían demasiados problemas, lo sabía a la perfección — No tendrías que estar molesto, tu madre y la mía lo sabían, me dijeron que tenía que decirlo en esa entrevista, solo hice lo que me pidieron —señalo con una tranquilidad que lo saco de quicio, se llevo las manos al cabello en un gesto desesperado, iba a matar a su madre por no haberle dicho nada, eso iba a hacer en verdad.

Tomo un poco de aire y entonces su mente hizo click, Sakuno, ella estaba ahí, tenía que llamarla — Hablaremos después —espeto saliendo de ahí, tenía que ir a verla, tenía que hacerlo cuanto antes, por nada del mundo podía permitir que lo dejara, eso no iba a suceder, tomo su celular comenzando a marcar su número con desesperación, gruño molesto cuando se dio cuenta que estaba apagado — Ryoma, ¿a dónde vas?, tenemos que hablar de algo —ignoro a la castaña rojiza para comenzar a bajar las escaleras de su departamento pero entonces tomo su mano con fuerza, giro el cuerpo furibundo — ¿De qué? —pregunto.

Lo único que quería hacer era irse de ahí cuanto antes — La boda se adelantara —el mundo se le fue a los pies en ese momento, eso tenía que ser una broma, nada más malo podía sucederle — No puedes hacer eso, no fue el trato Tomo, dijimos que sería a su fecha, no más adelante —explotó mientras la chica solo ladeaba la cabeza en señal de confusión pero con esa sonrisa que decía que le daba lo mismo porque se haría lo que quisiera — No tienes opción Ryo, se hara y punto —sin poder evitarlo camino de vuelta hacía donde estaba para sujetarla por el brazo viendo una mueca de dolor en su rostro pero le dio lo mismo.

— Me estas lastimando Ryoma, basta, suelta —la ignoro mientras la hacía entrar de nueva cuenta en el departamento, querría arrancarle la cabeza pero sabía que no podía, no podía hacerlo para nada, era una mujer, su prometida y por mucho que le doliera... la madre de su hijo — Te juro que si el bebé que llevas en tu vientre no es mío y me entero después me asegurare de terminar con tu empresa, ¿entiendes? —pregunto tomando con fuerza su mentón para que lo mirara directamente, vio sorpresa en sus ojos porque nunca le hablaba de esa manera pero iba demasiado en serio — No me digas —arremetio con calma Tomoka.

Le dedico una leve sonrisa y después tironeo de su cabello con fuerza — Más te vale Tomo o no respondo —no era estúpido y sabía de sus aventuras, no había querido saberlo pero era lo mejor para los dos así que estaba bien, salio del departemento dispuesto a buscar a Sakuno... tenía que hablar con ella cuanto antes, no podía perderla.


POV Nanako

Miro a Sakuno que tenía una gasa en la frente, solo tres puntadas, nada de que preocuparse según la enfermera, su ropa estaba sucia, a su lado estaba Tezuka que solo tenía una herida la muñeca, algo había diferente en ellos dos, los sentía como más... unidos — Tezuka, ¿puedo hablar contigo? —pregunto seria recibiendo un asentimiento de respuesta, le dedico una tierna sonrisa a la cobriza que solo se la devolvio, camino un poco pero no escucho que la siguiera hasta que ladeo la cabeza y se quedo de piedra cuando vio como el castaño se inclinaba para acomodar el cabello de la ojicaoba, después le susurraba algo al oído.

No, no estaba celosa pero sucedía algo, lo vio caminar y se apresuro a girar el cuerpo para conducirlo hasta las escaleras de emergencia, cuando la puerta sonó lo miro directamente — ¿Qué sucedio entre Sakuno y tú? —no se iba a andar con rodeos por nada del mundo, quería la verdad y punto, así de sencillo, el de lentes la miro impasible como siempre — ¿Tendría que suceder algo? Es mi hermana, no la miro con otros ojos si es lo que crees —señalo con calma y entonces solto un suspiro, se estaba haciendo ideas tontas en la cabeza, estaba más que claro — Lo siento —se disculpo avergonzada por dudar de él.

— ¿Creíste que había sucedido algo entre ella y yo? ¿Por qué pensarías algo así? —pregunto visiblemente confundido y solo se mordio el labio, no podía decirle que era porque estaba celosa o porque su mente estaba haciendose ideas propias — Eran solo ideas mías, no me prestes demasiada atención —señalo con calma viendo una mueca de disgusto, eso no estaba bien porque avecinaba una tormenta que sinceramente no quería tener — Es mi hermana por así decirlo, nunca tendría nada con ella, ¿por qué pensaste lo contrario? —pregunto hoscamente causando un poco de miedo en su persona, iban a terminar mal.

— Por nada, solo ideas mías, te lo estoy diciendo, no pensé claramente es solo que... se ven diferentes, como si algo más los uniera —listo, lo había dicho, esperaba de todo menos un golpe a la pared de parte del castaño que provoco miedo en su persona, se hizo hacía atrás asustada claramente — ¡Pues no, no hubo nada entre nosotros! Si quieres dudar, duda de mí, tu puedes y yo no, si me disculpas, Sakuno esta sola —lo vio alejarse y el miedo se apodero de cada parte de su cuerpo, no podía dejar que se marchara, tenían que hablar o al menos intentarlo pero entonces se detuvo cuando su celular vibro, un mensaje.

Vio salir a Tezuka por la puerta y gruño disgustada, eso no estaba bien para nada, miro las palabras de Syusuke y entonces lo comprendio... Osakada como siempre, esa maldita mujer los estaba jodiendo a todos en todo el sentido de la palabra.


POV Sakuno

El auto emprendio la marcha y solo se recosto en el hombro de Tezuka, su amiga Nanako se había marchado después de decir que Fuji la necesitaba con urgencia, solto un breve suspiro mientras la tarde caía sobre el cielo — ¿Estás mejor? —asintió con la cabeza y entonces el miedo se apodero de ella cuando se dio cuenta de un pequeño detalle a parte de que casi había hecho que el auto se estrellara por querer bajarse pero eso de momento no importaba — ¿T-Tú sabías... de... —dejo inconclusa la frase, vio un destello de sonrisa y después una leve sonrisa en su amigo que la tomo con suavidad de la mano.

— Es tarde para preguntar eso, no te preocupes, tu secreto esta a salvo conmigo —le sonrió acomodandose de nueva cuenta en su hombro cuando sintio un nudo en la garganta de nueva cuenta, era demasiado todo — Lamento que posiblemente tengas problemas con Ariasu por mi cuenta —susurro con miedo puesto que no necesitaba a su amiga enojada con ella después de aquella noticia, no quería más problemas de momento — Solo lo dire una vez más; tú eres más importante que cualquier persona —giro de inmediato la cabeza viendolo con asombro por aquellas palabras, eso si que era de otro mundo a su parecer.

Nunca entendería porque decía esas cosas o quiza si pero el sentimiento no era mutuo por desgracia — Es tu prometida Mitsu, le debes respeto e igual yo... no debiste intentarme besar —murmuro aunque sabía que el chofer no escuchaba nada ni estaba viendo nada puesto que estaba el vidrio divisional, antes de darse cuenta una suave mano se poso debajo de su mentón ladeandole la cabeza lo suficiente como para recibir un beso feroz, sus manos fueron a sus hombros intentando separarlo un poco pero al final se rindio, se rindio porque más que nunca lo necesitaba, necesitaba ese consuelo después de lo de Ryoma.

No pensaba negar que necesitaba con urgencia aquel contacto, se separo jadeando mirándolo con los ojos brillosos, quería llorar de nuevo — Dime que no quieres esto, dime que te arrepientes —sus labios se rozaron de nuevo, negó de inmediato con la cabeza, no podía arrepentirse, no era así, al contrario, se sentía bien de haberlo hecho aunque fuera cruel con Keigo quien por cierto no había ido a verla al hospital cuando Tezuka le había avisado pero ese no era el asunto — N-No podemos Kunimitsu, esto no esta bien —señalo pero el castaño solo beso su mejilla con una hermosa sonrisa negando, sabía que tenía razón.

— No importa Sakuno, por primera vez en mi vida quiero algo, quiero algo con tanta desesperación... eres tú y tú también lo sientes, lo sientes demasiado —era verdad pero debía decir que no, su cabeza se acomodo en su pecho mientras respiraba con dificultad — ¿Por qué? ¿Por qué quieres esto? —pregunto sintiendo que se estaba ahogando en algo, en algo que no estaba bien para nada, así se sentía — Porque siempre te he amado —y con aquellas palabras el vaso se derramo... sabía que nada volvería a ser igual desde ese momento.


POV Kevin

— Señor, hemos llegado —ladeo la cabeza cuando la puerta fue abierta, solto un leve suspiro, aún seguía sin entender como es que sus padres lo hubieran envíado a Japón después de estar tantos años sin pisar aquel suelo, bajo con cuidado sintiendo el sol de una tarde, algo fresco, solo un poco, miro la imponente mansión de los Riuzaky, no esperaba menos de una de las familias más acaudaladas de toda Asia, el sonido de pasos lo hizo desviar la mirada de aquel hermoso jardín y entonces se encontro con la señora de la casa que corrio a recibirlo con los brazos abiertos, era una persona importante en su vida sin duda alguna.

Era su madrina por decirlo así, una persona fría pero siempre cálida con él — Por Dios, cuanto tiempo Kevin —sostuvo su cintura aceptando aquella muestra de afecto mientras sentía como si estuviera de vuelta en casa, quiza lo estaba, después de unos segundos se separo y le beso la mejilla derecha con dulzura — No ha sido tanto tiempo madrina —aseguro aunque si lo había hecho, dejo de verla cuando tenía siete años y ahora tenía 19, un tiempo considerable sin duda alguna — Lo discutiremos después, pasa, pasa —la siguio con calma por aquel sendero que de niño siempre recorría hasta que el sonido de un auto se escucho.

Ambos giraron la cabeza viendo como una camioneta se estacionaba, noto el resoplido de su madrina, su hija, aquella niña que no conocía y que por desgracia no era algo que "presumir" para su madrina, ignoraba la razón o quiza era una descarriada, algo así, las puertas de esa camioneta fueron abiertas y entonces miro a un castaño de lentes que sostuvo una mano, y en su visión aparecio una... diosa, no podía ser cierto, creía que ellas eran un cuento, el de lentes se inclino susurrando algo a su oído y después beso su frente con... amor, no era tonto, reconocía esa mirada, la razón era simple, estaba enamorado.

Enamorado de quien no debía, Osakada Tomoka y quien esperaba a su hijo aunque ella lo negara, esa era una de las razones por las que había vuelto a pesar de que no lo deseaba — Mi hija, pasa —el tirón en su mano lo hizo caminar pero no podía, la vio acomodarse el bolso con cuidado comenzando con su camino, cruzo la puerta principal y se solto de su madrina, la cobriza tenía la mirada baja mientras murmuraba quien sabe que cosas y entonces sucedio... tropezo con su persona, la vio hacer un mohín levantando la mirada y el aire se le fue, aquellos ojos caoba no podían ser de una humana definitivamente.

— L-Lo siento —se disculpo con una voz angelical que solo lo hizo sonreir un poco — Kevin —la voz de su madrina se escucho y entonces el ambiente se tenso, lo noto por la mirada de pleno miedo que la hija le dedico a la madre quien cruzo de prisa el espacio y el sonido de la bofetada se escucho en toda la sala, no se movio de su lugar para nada — ¿Qué diablos te sucede? Que sea la última vez que cometes un error como ese ante la prensa, me importa poco si estas lastimada serás buena niña y te alistaras, saldremos en la noche —siseo con una voz tan fría que le sorprendio que la cobriza no llorara.

Era su madre después de todo pero suponía que nunca la había tratado con cariño — Como órdenes —susurro y su madrina solo giro el cuerpo haciendole una señal para que la siguiera, la chica se llevo una mano a la mejilla y solto un suspiro, la vio ladear la cabeza y noto sus ojos llorosos, era normal después de aquello, lo miro con una leve sonrisa que removio algo en su interior — P-Permiso —paso a su lado y su mano se movio sola cuando la sujeto por la muñeca para tenerla delante de él, su otra mano viajo hacía su mejilla donde una leve marca roja estaba instaurada, eso no debía ser así, no debía tocarla para nada.

Se inclino un poco rozando sus labios con su mejilla para al final depositar un suave beso — No te vayas —no sabía que quería decir con eso, no tenía ni idea pero solo sabía que si se marchaba de su vista... perdería algo importante.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.