N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Prince Of Tennis no me pertenece
Lazos Inquebrantables
Capítulo VII
POV Sakuno
Termino de bajar las escaleras buscando con la mirada a sus amigos pero parecía que todavía no habían llegado, sabía de que iba la fiesta, Osakada anunciaría ante toda la sociedad su embarazo — ¿Te sientes bien? Te ves pálida —dio un respingo al escuchar aquella voz, giro el cuerpo y entonces lo vio, aquel rubio que había conocido en su casa, no lo volvio a ver el resto del día puesto que estuvo en el despacho de sus padres, no tenía permiso de estar en ese lugar y lo sabía muy bien — S-Si me encuentro bien, estaba buscando a mis amigos —comento retrocediendo un poco cuando sintio la mirada de muerte de su madre.
Sentía que en cualquier momento se acercaría a decirle cosas horribles, no quería eso — ¿Me tienes miedo? —negó ante su pregunta burlona, no era eso pero no necesitaba más problemas con su madre — ¡Saku! —y agradecio a los cielos por ver a Nanako que corrio a abrazarla, la sostuvo sintiendose más tranquila, a lo lejos miro a Tezuka con Ariasu, Fuji venía hablando por teléfono y a lo lejos diviso a Eiji que al verla sonrió en grande, eso era una buena noticia en medio de todo lo malo — Permiso —el rubio de ojos azul-grasáceo se alejo pero sin apartar su mirada de su persona, era como si estuviera intentando saber algo.
— ¿Te encuentras bien? Te ves pálida —le señalo cariñosamente el chico gato pero no lo estaba escuchando, estaba más concentrada en ver como ellos dos entraban al salón siendo recibido por sus más allegados primero — Lamento la tardanza Sakuno —y antes de procesar algo más Keigo la alejo de su amiga tomando su mentón para besarla con fuerza, se quedo pasmada y juro que todos estaban igual a ella, después de unos minutos se separo y acomodo con cuidado algunos mechones de su cabello — K-Keigo... t-tú... —no logro decir nada cuando todos avanzaron hacía el centro, fue jalada por Eiji para caminar.
— Eres un pervertido —le señalo Fuji a Keigo que solo se encogio de hombros, podía sentir la mirada de Tezuka y sabía que no estaba para nada feliz pero no era su culpa o eso quería creer, el maestro de ceremonias comenzo a hablar de quien sabe que cosas pero solo se mantenía mirando a Ryoma que abrazaba por la espalda a Osakada, algo se quebro al ver aquella escena — Sakuno —y fue Tezuka quien la jalo para abrazarla porque si, estaba llorando y ni siquiera lo había sentido, se aferro a su pecho mordiendo su labio, no quería problemas pero el dolor era demasiado... sería siempre demasiado.
POV Ryoma
Las felicitaciones habían terminado, la busco con la mirada y la vio sentada en una de las mesas siendo acompañada por sus amigos quienes seguro hablaban de cualquier cosa menos del asunto de la fiesta — Ryoma, ven, tienes que conocer a una de mis amigas —miro a Tomoka y esta fruncio los labios pero asintió, se alejo escuchando como lo excusaba por unos momentos, camino entre las personas con prisa hasta estar a unos metros suyo, sus miradas se encontraron y noto la capa que siempre colocaba, por dentro estaba herida pero por fuera era solo felicidad fingida, le pidio con la mirada que fuera con él y lo hizo.
Le dijo algo al oído a Fuji que asintió y le sonrió a sus amigas para rodear la mesa y caminar, paso a su lado y después de asegurarse de que nadie los miraba la siguio, pasaron los sanitarios hasta las escaleras de caracol del jardín que llevaban a las habitaciones — Por aquí —le pidio y la vio subir de prisa, la siguio mordiendo con fuerza su labio, paso por varios pasillos hasta abrir una puerta, debía darse prisa, una vez estuvieron solos la miro — ¿Pensabas decirme de su embarazo en algún momento? —fue la primera en hablar, se quedo pasmado unos momentos y tomo aire, no permitiría que se fuera de su lado para nada.
Riuzaky Sakuno era solo suya y punto — No lo sabía lo juro, me entere ese mismo día, tienes que creerme —súplico intentando tomarla de la mano pero recibiendo una negativa de inmediato, le dolio, claro que si pero solo la miro para que le creyera — Se acabo Ryoma, es diferente tener una relación cuando tenías prometida, no pienso meter en esto a un ser inocente, se acabo lo nuestro, me iré primero —el miedo se apodero de su cuerpo así que la detuvo por la muñeca aplicando más fuerza, la acerco a su cuerpo viendo como se removía, no quería que la tocara y eso calo hondo porque le pertenecía, era de su propiedad.
— No, no se acabo Saku, me amas y te amo, tienes que darme tiempo —y entonces fue pisado para recibir una bofetada de lleno, ladeo el rostro puesto que se le había olvidado que tenía la mano pesada — ¿Tiempo? ¿Para qué? No, no pienso darte nada, basta ya de esta estúpidez, no quiero seguir contigo, lo único que siento hacía ti es asco, te odio, ¿de acuerdo?, te odio —la solto en ese momento viendo como retrocedía presa de un pánico y un dolor horrible, lo había hecho... había acabado con la persona que más amaba en el mundo.
POV Atobe
Vio a Sakuno caminando por los jardínes así que se levanto de la mesa — ¿A dónde vas? Si esta fuera es porque esto la agobia —miro a Tezuka y le dedico una mirada plana viendo como sonreía de lado, no es que odiaría a su amigo pero detestaba que se metiera donde nadie lo llamaba — Basta Tezuka, si quiere ir que vaya, no veo porque siempre tienes que cuidarla —Ariasu hizo acto de aparición con un tono mordaz recibiendo a cambio una mirada de muerte del castaño que gruño colocandose de pie, la castaña se mordio el labio para levantarse, primero lo atacaba y después iba tras su perdón, que bonita pareja hacían.
Rodeo la mesa para salir con pasos calmados, atraveso los enormes ventanales o eso intento cuando miro a su suegra caminando hacía donde se encontraba, entonces le sonrió con cálidez recibiendo una mirada cariñosa a cambio — Dejala, esta enojada por cosas estúpidas, ven, necesito que conozcas a alguien —la miro dedicandole una mirada de disculpa porque no pensaba irse y dejarla ahí cuando hacía frío pero sintio la mirada de su madre así que accedio a caminar hacía donde estaba un tipo rubio, ladeo la cabeza y vio como Tezuka regañaba a Ariasu, eso era interesante porque siempre se discutía en las fiestas.
Era como un código, si no discutías en las fiestas es que no te habías divertido — Y aquí esta el prometido de Sakuno —eso era algo que detestaba de su suegra, nunca le decía hija o algo cariñoso, solo la llamaba por su nombre y sabía que le dolía a la ojicaoba — Un gusto, Kevin Smith, amigo de la familia Riuzaky —saludo el rubio y entonces se le hizo conocido de un lado pero no recordaba de donde, seguro no era importante, estrecho su mano y antes de darse cuenta se sumieron en una charla agradable, era como si se conocieran de toda la vida, compartían casi las mismas ideas, era extraño pero algo agradable.
— Un momento, me tiene harta su estúpido comportamiento —ambos giraron la cabeza viendo como su suegra caminaba hacía la cobriza que estaba siendo abrazada por Fuji, la jalo por el antrebrazo hasta uno de los sanitarios y sabía que la golpearía como mínimo, el silencio se hizo tenso entre ellos después de lo que habían visto — Es tu prometida, ¿no piensas ayudarla? —negó con la cabeza, no se metía en esos asuntos, no eran lo suyo pero cuando vio a Sakuno salir del sanitario con el cabello alborotado y caminando de prisa hacía el jardín supo que deseaba protegerla pero... no era tan valiente como para hacerlo.
POV Ariasu
Y ahí estaba otra vez, esa maldita mirada de preocupación hacía Sakuno que salio corriendo a los jardínes, apreto los puños cuando lo vio dispuesto a ir tras ella — Tezuka, eres mi prometido maldición, deja de estar al pendiente, ya es lo suficientemente grandecita como para cuidarse por sí misma —gruño viendo como el de lentes solo la ignoraba para caminar hacía los ventanales, apreto los puños y camino en su misma dirección, atraveso los ventales y se quedo quieta unos segundos cuando lo vio abrazarla con fuerza mientras acariciaba su espalda, había sido suficiente, la música comenzo a escucharse en el salón.
Los pasos de los comensales se difuminaron, seguro comenzaban a caminar hacía el gran comedor, alejo a Tezuka de ese abrazo sorprendiendo a los dos y su mano se impacto contra la mejilla de Sakuno que retrocedio mirandola con dolor y confusión, estaba exasperada, así se sentía — Manten alejadas tus sucias manos de mi prometido —espeto sintiendo como el aire se atascaba en su garganta, la cobriza retrocedio tocando su mejilla lastimada y entonces fue cuando la ira crecio lo doble al notar la mirada de odio de Kunimitsu que estaba dispuesto a decirle algo pero avanzo para estrellar su puño en Sakuno que cayo al suelo.
Entrenar box servía de algo — Ve a abrirle las piernas a Echizen pero mantente lejos de Tezuka maldita zorra —y antes de darse cuenta fue el castaño quien estrello su mano en su mejilla, su rostro quedo ladeado mientras sentía las miradas de algunas personas sobre los tres, Sakuno la miro dolida, sus ojos derramaban lágrimas, la había lastimado físicamente — Jamás le puse encima la mano a una mujer y en esta ocasión juro que volvere a hacerlo como vuelvas a tocarla, ¿quién te has creído? —siseo lleno de furia mientras la tomaba por los brazos comenzando a zarandearla, la estaba lastimando seriamente.
Intento apartarse de su agarre pero un jalón en sus cabellos fue lo siguiente que sintió — ¿Cómo te atreves a tocarla? ¡¿Cómo?! Intenta lastimarla de nuevo y entonces me vas a conocer Ariasu... mejor ve tú y abrele las piernas a Fuji —eso último lo susurro cerca suyo para después soltarla sin el menor cuidado ayudando a la cobriza que se sostuvo de su saco, Kikumaru llego corriendo junto a Nanako y Fuji que la miraban decepcionados, lo había arruinado en cuestión de segundos pero darse cuenta de que quiza estaba enamorada de Tezuka... no era fácil de llevar.
POV Eiji
Sostuvo a Sakuno ladeando su rostro para ver su labio del cual salían varios hilillos de sangre, estaba furioso, solo quería destruir a Ariasu por lo que había hecho — ¡Aquí no hay nada que ver! —grito Nanako despejando a los curiosos, aparto a Tezuka de su niña y lo miro con furia, también era su culpa o eso creía él — Vamos y tú... como vuelvas si quiera a tocarla juro que te arranco la cabeza —le advirtió a la ojiazul que lo miro con furia, antes de darse cuenta esta había aventado al castaño a un lado y su mano intento volver a golpear a la ojicaoba pero Nanako fue más rápida al tomarla de los cabellos para alejarla de los dos.
Entonces se hizo el verdadero caos, los adultos llegaron pero la cabeza era lo que daba miedo, la madre de su Saku parecía querer matar a alguien, la sostuvo cerca intentando que no se notara su aspecto — ¿Qué diablos sucede aquí? Ariasu ven aquí ahora mismo —si, ese era el padre de la castaña que lo desafio con la mirada, al parecer estaba de valiente la niña en ese momento o eso dejaba ver — No, ¡me ha golpeado la muy infeliz y no solo eso, estaba coqueteando con Tezuka! —justo cuando iban a defender a la cobriza la madre de la misma la arrebato de sus brazos, intento acercarse pero no lo logro en lo absoluto.
Solo vio como su madre la tomaba del mentón con furia para después gruñir — ¡Es mi fiesta, la quiero fuera! ¡Mamá haz algo! —y esa era la voz chillona de Osakada que pataleaba en el jardín, la madre de Sakuno la tomo del cabello lastimandola en el proceso para jalarla de ahí con prisas, eso iba a terminar mal — Señora, Riuzaky-san las cosas no fueron así, ¡Riuzaky-san! —intento detenerlas pero ya era tarde, paso varios de sus dedos mientras los adultos movían a todos hacía el salón para no levantar sospechas, eso iba a terminar mal para su amiga y eso era lo que lo frustraba el no poder hacer nada para ayudarla.
Miro a Ariasu que sonreía con victoria y quizo golpearla, el sonido de la bofetada hizo eco haciendo que todos miraran, Nanako tenía la mano en alto y miraba con furia pura a su amiga que la miraba anonadada — Agradece que estan ellos porque de lo contrario ya estaría barriendo el piso contigo... más vale que tengas cuidado cariño —paso a su lado chocando su hombro con el suyo para ignorar los gritos de sus padres, solo camino con la cabeza en alto, él solo la rodeo para entrar al salón, todo estaba fuera de control para todos, solo esperaba que Sakuno soportara como siempre... mañana sería otro día.
POV Sakuno
Parecía saco de box hablando en serio, su madre la había golpeado de nuevo y había tironeado de sus cabellos con fuerza — Llevenla al angar, destino Okinawa, que regrese el martes, no sale de la casa, su padre la espera ahí —la puerta fue cerrada y el auto emprendio la marcha, quería llorar, eso quería hacer pero solo recargo su cabeza sobre el asiento cuando el auto se detuvo de golpe, gimio de dolor al sentir como su cabeza chocaba contra el vidrio divisional, volvio a colocarse en marcha y se acomodo sobre los asientos, Ariasu la había golpeado, eso era nuevo en verdad, era viernes en la noche y se sentía tan sola.
Tendría como mínimo tres días de soledad para pensar en todo y la verdad es que no le haría ningún bien, ya no sabía que pensar, era todo tan complicado que lo único que deseaba realmente era acabar con eso, acabar con su miserable vida, cerro un momento los ojos y antes de darse cuenta ya estaba en el angar privado de su familia, al parecer se había quedado dormida, la puerta fue abierta y la recibio el frío, nadie se molestaba en darle un saco o algo para cubrirse del mismo, camino a paso calmado siguiendo al conductor hasta que diviso a su padre que terminaba de hablar por teléfono, su padre era peor que su mamá.
Algo malo de verdad le esperaba y lo sabía demasiado bien, la prueba de ello fue el puñetazo directo a su mejilla, siempre había escuchado que un hombre no debía alzar la mano frente a una mujer pero su padre siempre la golpeaba — ¿Planeas acabar con la familia? ¡Te quiero lejos de Tezuka y de cualquier otro hombre que no sea Keigo! Vas a pasar una semana en Okinawa, no saldras a la playa, no saldras de la casa y quiero que entiendas que estoy harto de tus estúpideces, ¿entiendes? —bajo la mirada y asintió con la cabeza, una semana, vaya, era más de lo que tenía pensando pero no podía decir algo a sus padres.
Siempre se hacía lo que decían y no sería la excepción — Entiendo padre —fue sujetada por uno de los hombres de seguridad hasta abordar el jet, el ambiente cálido la recibio, las puertas fueron cerradas y solo entonces cuando su cuerpo cayo sobre el asiento de cuero se permitio llorar, subio los pies abrazando sus rodillas comenzando a llorar por todo, porque ya era demasiado, porque las fuerzas la abandonaban... porque ya era suficiente para alguien tan débil como ella.
POV Kevin
No había podido evitarlo, la acorralo contra la pared más cercana mientras intentaba separarse, era más que obvio que no quería mediar palabra alguna con él — Basta Kevin, basta ya de esta farsa, ¡no es tu hijo maldición! —y ahí estaba la negación de siempre, era su hijo, lo sentía, lo sabía a la perfección, no podía no serlo cuando nunca la dejaba salir de la cama — Basta tú Tomo, es mi hijo ¿por qué intentas negarlo? —gruño forcejeando de nuevo con el agarre, era la única oportunidad en la fiesta que tendrían para hablar, después de que la Riuzaky se fuera todos hablaban del tema, era la oportunidad perfecta para hablar.
No había marcha atrás después de esto — Es hijo de Ryoma, ¡vamos!, me acostaba con cualquiera y tú lo sabías pero solo con él lo hacía siempre y sin protección, es su hijo Kev, acepta que nunca te amé, todo era una mentira para tenerte en mis manos, ya sabes que lo que quiero siempre lo obtengo —mentía, eso tenía que ser, la conocía como para saber que lo estaba haciendo o de eso quería engañarse, era inevitable cuando la amaba tanto, cuando lo único que deseaba era tenerla a su lado — Mientes, estas mintiendo —vio como rodaba los ojos fastidiada, lo único que causaba en ella era fastidio lo entendía ahora.
— Cariño lo que te haga sentir mejor, si quieres creer que es tu hijo estas en todo tu derecho, si crees que alguna vez te amé igual pero no te atrevas a interferir entre Ryoma y yo, él es la persona a la que amo verdaderamente y quiero casarme con él así que hazte a un lado por tu bien —la solto poco a poco, el dolor era más pesado que nunca, quería convencerse de que era la mujer que amaba, que era la misma Tomo que conocio en Los Ángeles pero la máscara había caído, esa no era la ojicafé de la que se enamoro, recompuso su cuerpo y la miro con odio tal vez, noto que le sostenía la mirada sin remordimiento.
Le sonrió ladinamente mientras ladeaba la cabeza — Perfecto, acabo de convencerme que no vales nada, que eres una zorra, sinceramente siento pena por el bebé y por el padre porque tenerte a ti como esposa sera un calvario pero en fin, eso es todo, me enamoraré de alguien más y no pienso perderla, que tengas una buena vida Osakada —se despidio dando media vuelta para avanzar hacía las escaleras de caracol, todo estaba dicho, no iba a arrepentirse en lo más mínimo... se enamoraría de alguien que valiera la pena.
POV Tezuka
— No es no Kunimitsu, basta de preocuparte por Riuzaky Sakuno que es una niña tonta, no sabe nada del mundo, solo trae problemas consigo, empieza a preocuparte por la buena de Ariasu, ella lo merece más que nadie —miro a su padre impasible, solo quería ver como estaba, si lo necesitaba pero ellos solo querían firmar ese maldito acuerdo con los Yamada — Yamada me da lo mismo, la tendré como esposa, si, tendré herederos pero jamás la vere como una mujer a mi nivel —espeto lleno de odio viendo sorpresa en los ojos de sus padres que miraron por sobre su hombro, ahí estaba Ariasu por eso mismo lo había dicho.
Acababa de perderle todo el respeto que le tenía, no la quería cerca, no la odiaba pero la detestaba después de atreverse a golpear a la persona que más amaba en el mundo — Los alagos están de más cariño —y ahí estaba la nueva faceta que estaba conociendo pero los dos podían jugar a ese juego y era lo que haría desde ese momento — ¿Cariño? Lo siento pero no tolero que me digan así, menos una estúpida que por fin muestra su verdadera cara —la castaña retrocedio un poco cuando escucho sus duras palabras, no era tan fuerte solo lo estaba aparentando, eso lo sabía de sobra aunque intentara engañarlos a todos.
— Kunimitsu creo que tu padre te enseño a no tratar así a una mujer —intento tocarlo pero sostuvo su mano dedicandole una mirada de muerte, no era la chica que estaba comenzando a agradarle y quería distancias a la de ya — No permito que gente como tú me toque, si me disculpan, necesito saber donde esta Sakuno porque si cariño... ella es más mujer de lo que tú algún día serás —siseo dando media vuelta sin importarle nada, con eso la había herido o eso quería creer pero la leve carcajada detuvo sus pasos, Ariasu parecía alguien diferente por completo y eso no le estaba gustando porque traería desgracias consigo.
— Deberías dejar de mendigar amor Mitsu, ella nunca te va a amar cariño y lo sabes también —era un comentario ácido pero ya sabía la verdad, ninguna falta le hacía saber que las cosas serían diferentes así que ladeo la cabeza y le sonrió con tranquilidad — Aplica tu consejo y apuesta por un caballo porque corres el riesgo de terminar perdiendo en las dos carreras o, ¿cuántas más tienes? —dicho esto siguio con su camino, no le había importado en lo más mínimo ser un caballero pero no pensaba permitir que alguien se metiera con Sakuno, en lo más mínimo... pensaba defenderla de todo lo que podía hacerle daño.
POV Keigo
Seguía sin entender como es que habían terminado de esa manera, era indescifrable hablando en serio, estaba casi teniendo sexo con Aya, con la prometida de Kikumaru, intentaba por todos los medios detenerse pero la pelinegra parecía tener dulce en los labios porque no podía despegarse del todo de los mismos, eso no debía ser así pero le estaba siendo inevitable hablando en serio — P-Para... Aya... —la llamo pero no surgía efecto en lo más mínimo, era todo lo contrario, sostuvo sus caderas con más fuerza y entonces el mundo se le fue a los pies... la solto de inmediato y esta lo miro con furia pero eso no importaba.
No, claro que no, lo que de verdad importaba era la persona que estaba en el marco de la puerta de brazos cruzados — Sigan, pueden seguir —era Eiji quien estaba tan calmado que daba miedo, esperaba golpes o algo pero no, solo los estaba viendo con algo parecido a la indiferencia, la ojiverde se acomodo de prisa el vestido mientras lo miraba con miedo — E-Eiji... —lo llamo en un susurro pero el chico gato solo se mantuvo impasible, les dedico una sonrisa y después dio media vuelta, eso no estaba bien, podía decirselo a Sakuno y no quería eso, no lo deseaba en lo más mínimo, la amaba de verdad o eso creía sentir.
— ¡Kikumaru! —grito saliendo de la habitación para correr por los pasillos, se detuvo cuando este bajo por las escaleras de caracol con lentitud — Tranquilo Atobe, estaba preocupado por la mujer que tenías en los brazos pero ya me di cuenta de que esta bien —había una nube en sus ojos, algo parecido a la melancolía, se mordio el labio cuando bajo las últimas escaleras hasta pisar el césped recien podado, se había prometido que olvidaría a Osakada pero no era para meterse con la primer persona que veía — Kikumaru, ¿sientes algo por Aya? —nunca los había visto cariñosos y no quería darse de golpes contra la pared.
— Me entere que estaba mareada, solo quería ver como estaba, me voy, cuídala y para la otra coloquen el seguro —dicho esto siguio con su camino, las manos iban en los bolsillos de su pantalón y miraba despreocupadamente la luna, lo había arruinado en verdad, esa fiesta había sido el mal de todos, no sabía donde estaba Sakuno, Tezuka había peleado con Ariasu, Tomoka parecía tan feliz con Ryoma quien parecía no fingir como siempre y él se había metido con Aya, era como si sus vidas cambiaran a partir de ese momento y eso... no le daba muy buena espina que dijeran.
N/A
Gracias por leer.
Espero les haya gustado.
