Hola de nuevo, he aquí un nuevo capítulo de este interesante fic, van a flipar nenas! e.e
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Warnings: Stalking, disturbing/obsessive behavior. Seriously, we're starting to get to the creepier stuff so avert thine eyes if it bothers you.
III.-
Por un momento, Alfred se quedó leyendo el mensaje de texto, su mandíbula se comenzó a tensar. Su primer instinto fue borrarlo, pero se contuvo a tiempo. Esto era algo que tenía que manejar con cuidado y tenía que mantener la calma. No había manera de que alguien pudiera saber que esa noche él se había llevado un susto de muerte, a no ser que sea un tipo de loca coincidencia ¿verdad? Y si no lo fuera... ¿Qué pasaba si en realidad alguien había estado anoche en aquella habitación? La sangre de Alfred comenzó a helarse y tenía que esforzarse para respirar constantemente. No, esto no puede estar pasando, solo fue una coincidencia nada más. Sin embargo, no podía continuar ignorando el mensaje de texto como lo hizo la última vez.
"¿De qué coño va esto?" le respondió
Pasaron unos buenos cinco minutos mientras Alfred miraba su móvil, pero ninguna respuesta llegó. Por supuesto, no había ninguna garantía de que el imbécil le respondiera al mensaje inmediatamente. No podía dejar que toda su vida fuera arrebatada solo por eso. Por el momento lo único que había de hacer era esperar y tratar de seguir adelante con su día con la mayor normalidad posible.
Alfred cogió algo de ropa limpia y se fue a tomar una ducha, cerrando la puerta detrás de él. Su hermano siempre lo molestaba diciendo que era un paranoico, pero eso estaba más que justificado en este caso en particular. Para el momento de que ya estaba fuera de la ducha, con los dientes cepillados y el pelo peinado, sonó su móvil en respuesta a que un mensaje había sido recibido, seguramente desde un número desconocido.
Quién crees que soy?
La ligereza de la respuesta le molestaba, entonces le respondió nuevamente, sus dedos presionaban las teclas del móvil con un poco de fuerza más de la necesaria.
"No tengo la menor idea. Escucha imbécil, no sé que tipo de juego crees que estás jugando, pero más te vale que estos mensajes paren de una vez. Si no lo haces, te encontraré y te patearé el culo"
Se sentó en la cama, respirando profundamente y mirando a su teléfono, lo arrojó sobre la almohada de su cama y fue a desayunar y luego a alimentar a Superman. No era culpa de Superman en absoluto, pero él deseaba que su gato tuviera una conducta más canina, algo como un ladrido hubiera sido agradecido. Sería bueno saber si había un intruso.
Cómo diablos él pudo entrar, era algo difícil de saber. No era como si alguien pudiera subir a su piso y entrar como si nada, puesto había verificado la cerradura y funcionaba bien. Alfred era el único que tenía la llave de su apartamento, ponerse a pensar en ello lo hizo enojar.
Cuando ya no podía distraerse por más tiempo, Alfred volvió a comprobar su teléfono para ver si había llegado alguna respuesta, y efectivamente allí estaba:
Tus palabras me dejan temblando.
Querido
Eso dejó a Alfred con la sangre hirviendo, iba a arrojar el teléfono nuevamente antes de rápidamente hacer una copia de seguridad. Así que él era este tipo de idiota?
"Debes de pensar que eres jodidamente lindo. Pues déjame decirte que no lo eres. Un mensaje de texto más y lo vas a lamentar. Ahora déjame en paz!"
Alfred miró el teléfono durante un tiempo, sintiendo una sensación nauseabunda y una opresión en su estómago. Pasaron unos minutos y no había ningún mensaje nuevo. Podría ser que le tomara tiempo pero…
Por fin se levantó, incapaz de soportar la tensión, él no iba a aguantar esa mierda. Era el momento de tomar su ira y confusión para convertirlas en algo productivo. Agarrando su cámara favorita, Alfred se abrigó y se preparó para salir de un momento del día en que normalmente no solía salir y bien podría explorar la ciudad, ver cómo era la iluminación y ver si pillaba algo de inspiración. Eso era mejor que estar esperando por la respuesta agresiva pasiva de algún idiota, con esto en mente, dejó su móvil en su cama.
Era casi de noche cuando Alfred decidió volver, su tarjeta de memoria estaba llena con una gran variedad de nuevas fotos. Al principio no había estado realmente motivado, pero al final había conseguido mucho de ello y eso lo estaba calmando por dentro. Estar enojado por algún idiota desconocido no le ayudaba en lo más mínimo. Lo que aún le molestaba era saber si había alguna manera de que el redactor de esos mensajes averiguara que la noche anterior él había tenido miedo o si era otra vez una coincidencia. Pasó más tiempo, del que debería tener en cuenta, pensando en que si lo que causó eso era un fantasma que deambulaba por su casa, un fantasma cachondo que quería establecer contacto con el reino humano. Eso lo desconcertó totalmente, por qué habría alguien que quisiera acosarlo de esa manera. No es que él tuviera enemigos. A menos que…
Tal vez su malentendido con Arthur…? No. Arthur no era ciertamente la clase de persona que enviaba mensajes reivindicativo o espeluznante. El era demasiado sensato para hacer algo como eso. Tal vez solo fue un número equivocado? Ponerse a pensar en ello le daba dolor de cabeza.
Con un poco de cautela, Alfred comprobó su móvil, luego de saludar a Superman y hacer la limpieza de todo su apartamento, mirando si algo estaba fuera de su lugar, pero nada. No había mensajes nuevos, por lo menos parecía que le había llegado su mensaje. Toma ya! Misterioso horripilante, nadie se mete con Alfred F. Jones.
El asunto del mensaje se fue guardando en la parte posterior de su mente, a medida que empezaba a cocinar su delicioso y culinario Mac and Cheese con rodajas de perrito caliente. Quizás le hablaría de aquello a Iván eventualmente, solo para sentirse tranquilo.
(~)
Pasaron los días y no hubieron mas mensajes nuevos, no había señales de extraños entrando por la noche a su habitación, ni siquiera sueños raros. Iván le había invitado a un almuerzo de domingo, dado que últimamente había estado algo ocupado y no había tenido oportunidad para hablar con Alfred debido a la ola de gripe que azotaba por la temporada. Ahora él dudó de si tocar o no el tema, tal vez era estúpido comentarlo ya que después de todo, había cesado.
Iván puso la ensalada enfrente de él, rompiendo el silencio de su pensativa indecisión "Tienes algo en mente? Parece que tu cerebro está a punto de recalentarse y estallar"
Alfred se echó a reír y sacudió con la cabeza "Oh, no es nada. Gracias por invitarme, estoy bastante seguro de que las únicas veces que como saludable es cuando lo hago contigo."
Iván sonrió suavemente "No quiero que nada malo te ocurra. Felizmente tomaría ese como mi deber, el cuidar de ti. Siento mucho el no haberte invitado a casa últimamente."
Alfred se apresuró a negar con la cabeza "No, yo lo entiendo! El trabajo puede ser una verdadera molestia. De hecho, he estado consiguiendo cosas nuevas en cuanto a mi fotografía ya que tengo el tiempo, así que supongo que todo está bien, he tomado toda mi indignación y furia y la he utilizado como si fuera carbón "
"La indignación?" Iván se sentó a su lado "Ahora por qué estás indignado?"
Alfred empezó a hurgar en su ensalada, era tan colorida; estaba acostumbrado a las ensaladas que tomaba fuera, lechugas mezcladas con picatostes "No sé si vale la pena hacer una gran cosa de ello, sucedió hace unos días."
Cogió una lechuga y la partió por la mitad, dándole un mordisco grande, la otra mitad colgaba de su boca hasta que se las arregló para masticarla entera. No fue sino hasta que Alfred se había tragado la lechuga, que se dio cuenta que Iván lo observaba atentamente "¿Qué?"
Iván sonrió y volvió a mirar a su propia ensalada, pinchando un tomate "Nada. Bueno, aparte de preguntarme de qué se podría tratar. A pesar de que creo que no es nada, todavía me siento curioso."
"Supongo…" Alfred resopló suavmente y tomó otro bocado "Tengo otro de esos extraños mensajes. Bueno, no era solo eso, había algo más complicado que solo el hecho del mensaje"
"Ah sí? ¿Quieres decir acerca de la persona que te envió el mensaje?" toda la atención de Iván estaba en él "Deberías contármelo. Incluso si piensas que no es nada, deberías decir lo que piensas. Quiero decir ¿no has hablado con nadie más sobre esto no?"
Alfred sacudió la cabeza "No. Bueno, fue algo como esto…" Alfred le dio una explicación sobre lo sorprendido que estaba al encontrar a Superman en la habitación de almacenamiento y que sorprendentemente el mensaje de texto se había sincronizado con aquel suceso, además le contó sobre lo que le contestó cuando le respondió al mensaje "Desde entonces no he oído una sola palabra, así que supongo que decidió que no valía la pena su tiempo, pero todo eso me hace sentir muy incómodo el estar en mi apartamento."
"Pero claro! Algo así ciertamente inquietaría la seguridad de cualquiera. ¡Qué cosa tan terrible! ¿Crees que alguien realmente entró en tu apartamento? Es posible que desees considerar cambiar las cerraduras, si se trata de un problema de seguridad."
Alfred hizo un gesto con la mano, tratando de calmarlo "No sé nada de eso, es decir ¿De todos modos cómo alguien podría entrar? A menos que sea un maestro con la ganzúa. Apenas puedo pensar en por qué se molestarían. Tampoco hay manera de que pueda ser algo así como un acosador. No salgo lo suficiente como para tener algo como eso."
"Mm, has tenido algún par de novios desde que te conocí. Y sales lo suficiente como para que tengas algo como eso. Tu en realidad piensas que es un acosador?" Iván frunció las cejas por la preocupación.
Alfred se echó a reír en voz alta, avergonzado ahora más que nada "Oh God no!¿Quién iba a acosarme? Soy aburrido! No hay manera de que sea algo así. Sin embargo gracias por preocuparte. Estoy bien, definitivamente bien."
Iván no se veía completamente convencido, pero se volvió a poner con su ensalada de momento. Alfred sintió miserable por hacerlo preocupar de esa manera, pero estaba feliz de que al menos alguien lo hiciera Iván era un tipo muy agradable. Comió nuevamente su ensalada pero comenzó a perder el apetito. En un principio no había sido tan notable, pero había algo extraño en la preparación de la ensalada. Cuál era la palabra correcta? Salada.
Alfred se lamió los labios, tarareando, pensativo y mirando la ensalada de Iván. A primera vista parecía tener la misma preparación, pero la de Iván era un poco diferente "Hey Iván? ¿Qué tipo de aliño es este?"
Iván se detuvo, levantando las cejas "¿No te gusta?"
"Oh no! Nada de eso. Quiero decir, está bien; es sólo que…Huh. No sé, el sabor me parece familiar, pero no te puedo decir lo que es." En realidad era la familiaridad del sabor que no podía encontrar lo que lo volvía loco.
"No estoy seguro de dónde lo hayas probado antes. Tal vez hayas probado un aliño similar. Yo hice un aliño propio, sólo tenía lo suficiente para una ensalada y pensé que tal vez te gustaría disfrutarlo. Si no te gusta, te la cambio por otra."
"Ohhh no dude! No te preocupes por eso, tenía curiosidad, eso es todo. Además, ya me comí como la mitad de eso. Sería un poco tonto tirar el resto" Alfred prosiguió comiendo un poco más con entusiasmo para asegurar a Iván que todo estaba bien. Lo único que había causado hoy eran problemas! La escena parecía hacer sentir más feliz a Iván y Alfred se sintió más tranquilo corrigiendo ese pequeño error. Decidió no causar más problemas o desagrados y mantuvo una conversación con temas más agradables durante el resto de la comida.
(~)
Pasó el tiempo, y con frecuencia Alfred se levantaba tenso después de despertar y se preguntaba si alguien había estado vagando alrededor de su apartamento. No hubo nuevos mensajes de texto entrantes, y sus despertares no fueron tan frecuentes, en realidad comenzó a tener más o menos el horario de sueño que había tenido antes. Parecía que esta vez las cosas realmente iban a volver a la normalidad y Alfred empezó a relajarse de nuevo.
Volvió a su apartamento poco después de media noche ya que había salido a tomar algunas fotos de la ciudad. Mientras se encaminaba dentro, sus zapatos tropezaron con algo haciendo que la suela se deslizara hacia adelante. Alfred frunció el ceño y buscó a tientas el interrmptor de la luz, llegó a localizarlo y lo encendió de un tirón.
"Oye Superman! Papá está en casa" Alfred buscó el suelo para ver lo que había pateado. Quizás había sido empujado por debajo de la puerta mientras él estaba fuera. Arqueó una ceja y levantó el sobre hacia arriba. Estaba sellado, pero no había nada en la parte posterior.
Campanas de advertencia comenzaron a sonar inmediatamente y la luz a su alrededor se empezó a oscurecer. Por lo general, él no pensaría nada malo de ello, pero con su problema reciente, eso era más que sospechoso. No que quisiera llamar al par de mensajes esos un problema horripilante. Pero eso lo hacía desconfiar ¿Y si era ántrax? Sería un atento de asesinato contra su vida!
Llevando el sobre con cuidado cogiéndolo por la esquina, Alfred pateó la puerta y la cerró, fue hacia la cocina, tomando un cuchillo usándolo para abrir el sobre. Se mantuvo en suspenso y luego lo sacudió. Ningún polvo mortal o abejas asesinas salieron del sobre, sólo algunas fotos comenzaron a deslizarse hacia fuera del sobre, quedándose algunas fotos atascadas en los bordes.
Eso le intrigó y por un momento se preguntó si algún compañero fotógrafo que había conocido en alguna parte había ido a dejarle algunas impresiones de él. Antes que pudiera pensar en por qué o qué podría ser, dio una fuerte sacudida al sobre para terminar de sacar todas las fotos, cayendo la mayoría de ellas boca abajo.
Alfred se acercó a una de las pocas fotos que habían caído boca arriba, con el ceño empezando a fruncirse a medida que se acercaba a la foto. Era una fotografía de él, pero tomada desde una distancia y claramente ésta no tenía enfoque o ángulo alguno. Una sensación de frío se instaló en la boca de su estómago y de un tirón esparció las fotos por todas partes.
Las primeras tomas estaban enfocadas en él caminando por toda la ciudad, por lo general los puntos que él solía visitar a menudo. Alfred dejó caer una de las imágenes a la que le dio vuelta como si el papel le hubiese quemado la mano. Una vez más, era una toma de él hablando con alguien y riendo inconscientemente. El rostro de la otra persona había sido violentamente tachado con un garabato con marcador negro. Alfred rápidamente recogió de nuevo la foto y la examinó más de cerca. Un doble shock lo azotó nuevamente cuando finalmente reconoció el suéter de la persona tachada. Era Arthur. El negó con la cabeza, sin comprender del todo lo que estaba viendo, así que empezó a voltear todas las demás fotos. En total había cerca de una docena de fotos, cinco de las cuales eran tomas de él y de Arthur en una cita. Cada una de ellas tenía el rostro de Arthur tachado con una pluma y Alfred se dio cuenta por primera vez que también tenía una 'x' tachada sobre su corazón.
Él nuevamente esparció todas las fotos mirando por encima mientras su ira y confusión crecía ¿Qué demonios era eso?¿De verdad tenía un acosador?¿Por qué alguien le haría eso?¿Y por qué enviarle ahora esas fotos cuando ni siquiera había visto a Arthur en semanas?! Desesperado por encontrar respuestas, Alfred comprobó el sobre para ver si no había algo más dentro. Hubo un pequeño trozo de papel pegado en la mitad del sobre. Cuando Alfred lo sacó y desdobló, encontró un mensaje escrito a máquina:
La infidelidad es algo impropio
¿Qué rayos se supone que eso significaba? Alfred apretó los dientes, molestó más allá de las palabras ¿Quién coño sería capaz de enviar algo como eso? Su mente daba vuelta a los mensajes de texto, y él estaba cogiendo el móvil sin antes de pensarlo, enviándole un mensaje:
"¿Tú me enviaste esas fotografías hijo de puta?¿Me estás siguiendo?¿Cuánto tiempo has estado haciéndolo?"
Alfred agarró su teléfono, recogiendo una de las imágenes donde Arthur estaba tachado. Su relación había terminado hace ya un tiempo ¿Cuánto tiempo llevaba ese monstruo vigilándolo? Su corazón comenzaba a latir con fuerza y tuvo que respirar hondo para mantener la calma. Se las arregló para esperar diez minutos antes de enviarle nuevamente otro mensaje de texto.
"Respóndeme pedazo de mierda!"
El reloj seguí marcando la hora, Alfred comenzó a dar vueltas por la sala con impaciencia, y luego por el resto de su apartamento poniéndose a revisar todo a fondo. Incluso después de haber recorrido el lugar arriba y abajo sin encontrar nada, todavía no estaba convencido y volvió a pasearse. Pasó un poco más de una hora antes de que la respuesta llegara:
Pensé que no querías que te contactara de nuevo. Que corazón tan cambiante.
Alfred dio todo de si para no tirar y estampar su teléfono contra alguna pared. Solamente apretó su móvil con fuerza mientras le respondía.
"Vete a la mierda! ¿Quién eres? Será mejor que me dejes en paz de una jodida vez. Si continúas siguiéndome te juro que te voy a encontrar y te patearé el culo tan fuerte que nunca más serás capaz de caminar de nuevo."
La respuesta esta vez fue mucho más rápida en llegar y Alfred solo tuvo que esperar unos quince minutos.
No me siento con las ganas de decirte nada. Tal vez ni siquiera sé de lo que me estás hablando. De ahora en adelante no voy a responder en caso te pongas en contacto conmigo. Yo seré el único que inicie las cosas.
Querido.
Alfred esta vez si iba a lanzar su teléfono, pero se arrepintió en el último segundo no siendo posible el evitar que su móvil saliera volando y se estrellara contra el suelo. Superman apareció un momento después saltando sobre él y si Alfred no estuviera tan perturbado en esos momentos, hubiera soltado una risa. Volvió a ver las fotos por encima antes de meterlas en el sobre junto a la nota. Procediendo a mirarlos.
¿Qué debía hacer? Llevarlo a la policía? Tendrían si quiera lo suficiente para poder conseguir algo? Quizás, o puede que no. O tal vez podría manejar mejor esto por sí mismo. Si alguien realmente le seguía entonces podría averiguar quién era. Ir a algunos de sus lugares habituales, empezar echar ojo de cualquier persona sospechosa o ver si alguien aparecía continuamente. Alfred no tenía idea de por qué alguien querría acosarlo e inventarse un romance con él en su cabeza. Al menos esa fue la impresión que tenía del extraño al ver la palabra 'querido' en todos sus mensajes y ahora el asunto de la infidelidad. Quién quiera que fuse haciendo esto, había escogido a la persona equivocada para hacerlo, eso era seguro. Alfred no tenía la intención de publicar todo ese asunto.
Por el momento, tomó el sobre a su habitación, dejándolo en el primer cajón de la cómoda, en caso que al final decidiera dárselo a la policía. Contaría como prueba, y si tenía que sacar una orden de restricción contra ése tipo lo haría.
Ahora que se puso a pensar en ello, él ni siquiera sabía cuál era el género de su potencial acosador. Podría ser posiblemente una mujer, tenía que mantener abierta todas las diferentes posibilidades. Quien quiera que fuese, sus interacciones sociales debía ser bastante limitada. Debería haberlo visto a él en algunos de sus lugares frecuentes. Así que todo lo que tenía que hacer era salir y echar un ojo avizor.
Superman seguía golpeando su teléfono alrededor del suelo, cuando Alfred retornaba de su habitación a la sala de estar. Cuando comprobó que su móvil tenía una pequeña grieta en la esquina de su pantalla, maldijo el haber tirado su teléfono; tenía que ser más cuidadoso con él. Alfred miró por encima los mensajes de texto una vez más, con el ceño fruncido. Desgraciado de mierda! Definitivamente iba a llegar al fondo de todo esto.
(~)
Podría haber sido el objeto de burla de su hermano, lo de Alfred siendo paranoico. Quizás lo era un poquito, generalmente sobre cosas estúpidas. Toda la idea acerca de que en realidad tenía un acosador lo ponía de los nervios. Miraba con recelo a su vecino mientras se paseaba por el pasillo. Sus ojos estaban bien abiertos cuando salía de su departamento para ver si cualquier persona le mostraba más atención de la debida. Pensar en ello le impedía dormir por la noche y su problema con el sueño parecía convertirse en un problema de insomnio en su lugar. La única manera de poner su mente en tranquilidad sería cuando consiguiera resolver todo aquello.
En lo próximos días, Alfred salió mucho, incluso tuvo que disculparse con Iván que lo había invitado a cenar. El no le había contado nada acerca de las fotografías, Alfred sabía que no debía descargar sus problemas en el pobre Iván, pues no tenía ningún derecho a hacerlo. Si pudiera arreglarlo primero, luego podría hablarlo con Iván e incluso hasta se reirían de ello. Hasta ese momento pasó todo el mayor tiempo posible fuera de casa, paseando por sus lugares favoritos.
Una de las cosas más exasperantes era que afuera había un montón de caras que reconocía. Otros eran asiduos al lugar. Podría ser uno de ellos el culpable? A pesar de ver rostros conocidos, ninguno de ellos pasaba por los otros lugares. No por lo que veía hasta el momento.
Fue una tarde en la que se dirigía a una de sus cafeterías favoritas cuando Alfred vio una cara conocida que no había visto en mucho tiempo. Por lo general él se hubiera ido y dejado que el hombre siguiera su camino, pero al ver a Arthur le trajo a la mente las imágenes de las fotos y pensó que por lo menos se lo debería de contar para asegurarse de que nadie lo estaba acosando. Rayos! Tal vez la razón de su ruptura fue culpa de algún acosador.
"Arthur! Arthur! ¡Soy yo¡" Arthur miró hacia arriba y su expresión –que por defecto siempre parecía ser un poco desaprobatoria- se transformó en disgusto. Alfred solo tuvo un segundo para preguntarse sobre ello antes de alcanzarlo "Hey! Hace tiempo que no te veo"
"Sí. Bueno, ese era el punto." La sonrisa de Alfred vaciló un poco ante la mirada nada impresionada de Arthur "¿Querías algo?"
"Uh…si. En primer lugar, siento el no haberte llamado o contactado tras ese mensaje que me enviaste. Me imaginé que no querías que lo hiciera. Fuese lo que fuese, lo siento mucho. Sin embargo te quería hacer una pregunta. Nadie te ha estado acosando ¿verdad? Como, mensajes algo raros que te hayan hecho sentir incómodo de alguna manera?"
Arthur suspiró y se frotó el puente de la nariz "Sea lo que sea, lo siento dices? Mira Alfred yo no puedo decirte si esto es una especie de juego para ti, pero yo no tengo tiempo para tonterías como ésta. Si crees que me voy a quedar parado y actuar como si no hubieras hecho nada malo, estás equivocado. Así que por favor lárgate."
"¿Qué? Arthur, en serio, no sé lo que hice mal! Tu solo me enviaste este mensaje agresivo pasivo diciendo 'ya sabes lo que hiciste'. Pensé que fue por todo esto de los 'mensajes raros' y estoy siendo serio con respecto a lo del acoso. ¿Alguien te ha estado molestando o no?"
La mirada de Arthur se agudizó más y su compostura se hizo más recta "Alguien me está molestando en estos momentos. Sí que tienes cara para hacerme una pregunta así. Alguien me acosa? Sí, tú! Eso fue lo que hiciste mal. Siento que ni siquiera tu tuvieras el tacto de actuar como si siquiera te importara."
La respuesta había dejado atónito a Alfred que lo único que podía hacer era abrir y cerrar la boca sin poder decir nada. No fue hasta que Arthur perdió la paciencia y empezó a alejarse con disgusto obligando al rubio a moverse para cogerlo del hombro "Espera!¿Qué quieres decir con que te acoso? Nunca he hecho nada de eso!"
"Ah no?" Arthur se soltó del agarre de Alfred y sacó su teléfono, empezando a buscar en él "Me gusta tener recuerdos del por qué me debo mantener absolutamente alejado de capullos como tú, aún guardo tus 'encantadores' mensajes. Si al parecer no recuerdas lo que me enviaste puedes leerlos y refrescar la memoria."
Le sostuvo el móvil para que Alfred pudiera leerlos, pero no se lo dio. Los mensajes efectivamente fueron enviados desde su teléfono, creando una total confusión a medida que los leía.
'No, pero en serio Arthur, son esas cejas incluso necesarias? Son ridículamente enormes. Oh ahora lo entiendo! Las mantienes porque te sirven para disimular la cara plana que tienes verdad? Son lo único destacable en ti!'
Una sensación extraña y enferma comenzó a formarse en el estómago de Alfred. "Arthur! Yo, Oh my God! Yo nunca habría escrito algo como eso! Tienes que creerme!"
"Yo no tengo por qué creer nada. No sé si estabas borracho cuando lo escribiste o si estabas pensando en que sería algo gracioso o yo que sé. No estoy interesado en escuchar excusas como 'qué' o 'no me acuerdo'. No me alegro de verte y estoy aún menos feliz de estar hablando contigo, así que por qué no te vas amablemente a la mierda, estaba teniendo un estupendo día justo antes de que vinieras y lo estropearas."
"No, lo digo en serio! Te juro que no fui yo!" La angustia de Alfred creció. Arthur tenía que creerle.
"Oh, entonces me vas a decir que alguien cogió tu móvil y se le ocurrió enviarme esos mensajes graciosos? Quién exactamente crees que haría eso Alfred?" Arthur lo miraba con incredulidad.
Alfred abrió su boca pero no sabía qué decir. El siempre tenía consigo su móvil. No era como si nunca hubiera prestado su teléfono, pero no lo suficiente que el recuerde. Cómo había pasado eso? "Yo no lo hice!"
Ambos estaban cruzando miradas y Arthur parecía dispuesto a terminar con todo ese asunto "Di lo que quieras Alfred. Ya sea que tu lo hicieras o no, todo a terminado entre nosotros y te pido amablemente que no me vuelvas a hablar."
"Arthur yo no-…" él agarró a Arthur por su brazo, quien ante eso le tiró la mano lejos.
"No me toques!" Arthur se sacudió, estaba visiblemente nervioso. "Déjame en paz Alfred. No tengo ningún interés en escucharte. Tú estás claramente sano y sobrio, así que por favor déjame ir."
Todo lo que Alfred podía hacer era mirar con impotencia como Arthur se alejaba, mientras se metía en la cafetería, cuando llegó a ser más consciente de ello, sus ojos lo miraban con curiosidad. Eso no fue para nada como él lo había pensado. Las palabras del mensaje de texto que Arthur le había mostrado hacían eco en su cabeza ¿Quién envió eso? Definitivamente él no había sido. Él nunca…lo hubiera recordado en caso él lo hubiera hecho. Esto era una mierda. Alfred necesitaba averiguar qué demonios estaba pasando.
(~)
Alfred terminó regresando a su apartamento poco después, colapsando sobre el sofá, descorazonado por todo el encuentro con Arthur. Sólo se habían quedado en la etapa de las citas causales, pero realmente le gustaba y odiaba pensar que Arthur podría pensar tan mal de él. Alfred no era el tipo de persona que envía mensajes de texto de mal gusto, y mucho menos insultando, a menos que fueran una clase de broma con su hermano o algo así! A este punto, era su nombre el que estaba ensuciando. La verdadera pregunta es si el incidente del acosador y el mensaje de texto de Arthur tenían relación alguna.
Por el momento, todo el asunto le estaba dando dolor de cabeza y él se contentó con dejar a Superman ponerse cómodo por su rostro mientras él seguía inmóvil y no reaccionaba ante el mundo. Todo iba bien hasta que su teléfono sonó.
Suspirando con fuerza, Alfred metió la mano en el bolsillo para sacarlo. Un par de opciones recorrían su mente en cuanto a quién podría ser, el pensamiento de que podía ser el horripilante acosador hizo que sus manos quedaran pausadas por un momento antes de que sacara su móvil y empujara a Superman de su cara. Superman se deslizó terminando en su cuello, pero eso fue lo máximo que se movió. Las cejas de Alfred se levantaron cuando vio que era su hermano, había pasado mucho tiempo desde la última vez que habían hablado.
La voz de Alfred inmediatamente se animó cuando contestó "Hey broseidon, tanto tiempo sin hablar. ¿Cómo te va?"
"Me está yendo bien. Um…" hubo una pausa de silencio "¿Cómo estás?"
"Bastante bien. Ya sabes, trabajando con todo el asunto de la fotografía. He vendido algunos cuadros hace un par de semanas. Algún día podría ser alguien realmente importante. Quién sabe. Entonces ¿qué pasa?"
La voz de Matthew se sentía suave e incierta a través de la línea "Yo…bueno ¿Estás seguro que todo está bien?"
"Eh? Sí, estoy seguro ¿Por qué lo preguntas?" Alfred podía sentir la respuesta venir antes de que Matthew lo dijese
"No lo sé. Acabo de…eso, ya sabes. Esa sensación que a veces tenemos cuando algo anda mal. La he estado sintiendo mucho últimamente y solo quería asegurarme de que estabas bien. Puedes hablar conmigo si algo está pasando."
Alfred gruñó en voz baja para ocultar su pánico "Vamos, Mattie. No estoy de humor para estos momentos de 'Return to Witch Mountain' ¿No somos un poco viejos para eso?"
"Tú sabes que es verdad! Lo has sentido antes también. Como cuando te llamé juste antes de que te rompieras el tobillo, aunque no se lo había dicho a nadie." Matthew sonaba algo herido y tal vez un poco molesto por el comentario de su hermano.
Siempre estaban en buenos términos, pero Alfred no quería molestar a su hermano con todo ese asunto ahora mismo. "Estoy bien, lo prometo. Tal vez un poco estresado. He tenido algunos problemas para dormir, eso es todo ¿Y tú, qué tal vas con la chica con la que estabas saliendo? ¿Vas a casarte pronto? Tú harás que todos nos sintamos orgullosos."
"Oh vamos, Al! no seas así. Las cosas van bien, si, pero no tienes que ser tan desagradable al decir eso."
"No estoy siendo desagradable, yo solo pensaba que debe ser agradable para ti el hecho de que pongas orgullosos a papá y a mamá" Alfred sabía que no estaba siendo justo y debería callarse, pero las palabras ya habían sido dichas y no las podía devolver.
"Ni siquiera me digas eso. Tú fuiste el chico de oro por un año. Creo que te puedes arreglar el estar fuera del centro de atención por un tiempo. Es bueno para ti, el darte una idea de cómo es el mundo real por una vez. No es que ellos te odien, solo que fue una sorpresa. Dales un poco de tiempo y se acostumbrarán a ti ¿Eso era lo que te estaba molestando? Ya sabes que puedes hablar conmigo."
Alfred estaba en silencio, pensando y divagando en su mente. Los dos hermanos habían sido inseparables desde hace mucho tiempo y Matt era muy sensato. Podría tener una buena idea de qué hacer al respecto. No le haría daño.
"Yo-" su teléfono sonó en su oído y Alfred frunció el ceño "Un segundo, acabo de recibir un mensaje"
Alfred podía oír a Matthew empezar a protestar mientras él chequeaba su móvil para comprobar eso. Si era nuevamente el maldito acosador, se lo iba a contar todo a Matt; pero no fue así. Era un texto de Iván, preguntando cómo estaba y si él gustaba podía ir a visitarlo cuando le fuese conveniente. Una oleada de culpa lo atravesó, al recordar lo del otro día. Siempre había sido muy amable con él, siempre lo apoyaba. Era un buen oyente, de verdad, además era el amigo más cercano que tenía. Se sentía mal por todas las cosas, pero sobre todo por Iván, pero…se llevó nuevamente el móvil hacia la oreja.
"-Fred? Alfred sigues ahí? No puedo creer que este idiota me esté ignorando."
Una pequeña sonrisa se sibujó en los labios de Alfred "Jerk? ¿es realmente necesario que me llames así? Sabes que nunca te ignoran. Mira, todo está OK vale. Supongo que hay algunas pequeñas cosas pero nada que un héroe nato como yo no pueda manejar. Tengo un amigo que voy a ir a ver. Gracias por llamar y todo, me pondré en contacto contigo pronto. Hablaremos luego ¿Vale?"
"¿Qué?¿Estás seguro?" Matthew suspiró suavemente sin sonar convencido. Después de un segundo, continuó hablando "Está bien. Dime si hay algo que realmente te molesta, si es que te da la gana."
"Lo haré. Gracias por cuidar de tu hermano. Lo aprecio mucho Matt" de verdad lo hacía sentir bien "Hablamos mas tarde. Saludos a tu chica de mi parte hm?"
"Cuídate tu también, Alfred. Me preocupas."
"…Sí, lo haré. No seas ridículo" hubo una pausa incómoda y luego se despidieron y colgó.
¿De verdad estaba tan estresado como para disparar el instinto de Matthew? Lo mejor que podía hacer era poner en orden aquello. Mientras tanto, volvió a leer el mensaje de texto ¿Iván debería preocuparse? Por lo menos sería algo bueno el verlo. Alfred finalmente le respondió con un mensaje
"¿Te importa si vengo esta noche?"
No tardó mucho tiempo en llegar la respuesta.
"No, en absoluto."
(~)
Había algo acerca de Iván que siempre le gustó a Alfred y era que justo después de una agradable cena, siempre había una conversación, que lo ayudó a relajarse incuso hasta reírse, Alfred se preguntó por qué no había ido a verlo antes. Si, lo ayudaba a recuperar su salud mental. Se trasladaron al sofá, hablando por un rato mientras Iván acariciaba cariñosamente a Seymon, que estaba acurrucado cómodamente en su regazo.
Hubo una pequeña pausa en la conversación e Iván miró pensativamente a Alfred "Pareces preocupado últimamente ¿Está todo bien? Espero no se haya producido más extraños incidentes."
Alfred echó a reír con un poco de humor "¿Es realmente tan obvio? Mi hermano me llamó hace un momento para preguntar lo mismo. Quiero decir, fue amable de su parte pero…Creo que se preocupa demasiado. 'Hermanos' sabes?"
Iván seguía mirando pensativamente a Alfred y luego su expresión se suavizó y asintió con la cabeza "Sí. Lo sé todo sobre eso. No creo que alguna vez te haya hablado mucho de la mía. Mi hermana mayor Yekaterina fue la que me crió la mayor parte del tiempo después de que nuestro abuelo enfermara gravemente. Ella hacía todo lo que una madre. A veces me preocupaba que se preocupara por nosotros antes de que por ella y eso la pudiera llevar a una muerte prematura."
Alfred escuchó con interés. Sentía la sensación de que a Iván no le gustaba hablar de su situación familiar, así que esta era la primera vez que escuchaba sobre ellos "Wow, eso debe haber sido muy difícil. Tus padres…?"
Iván hizo un gesto despectivo y Alfred captó que probablemente no quería hablar acerca de ellos "Lo importante es que mis hermanas y yo teníamos que estar juntos y salir adelante. Esto fue un poco problemático cuando mi hermana menor empezó a acercarse demasiado a mí."
Alfred sonrió ligeramente "Aww,qué, tiene un complejo de hermano?"
Iván rascó a Semyon por detrás de sus orejas, mientras veía al gato que inclinaba su cabeza en respuesta "Supongo que se podría llamar así. En una ocasión vino a mi habitación en medio de la noche y trató de tener relaciones sexuales conmigo."
Las palabras fueron eliminadas de la boca del rubio, y Alfred intentó hacer el menor ruido posible. Resultó bastante útil. Iván lo miró y captó su mirada "Por supuesto que no pasó nada, pero causó bastante problemas. Katyushka no sabía cómo manejar la situación y Natalya era bastante reacia a todo el asunto. Me di cuenta de que sería mejor que me fuera de esa situación por su bien."
Alfred finalmente encontró su voz "Holy shit! Eso fue..uh wow. Suena bastante loco."
"Sí. Me molestó durante un buen rato. Pensé que podría haber hecho algo malo para que eso pasara. Fue entonces cuando empecé a estudiar psicología en profundidad. Durante un tiempo incluso fui teniendo en cuenta la idea de convertirme en un psicólogo o un psiquiatra tal vez, pero al final mi enfoque cambió al campo de la medicina. La mente humana me fascina y he seguido estudiándola, pero es muy difícil de curar. Pensé que mis esfuerzos podrían ser utilizados si me convertía en médico. Además, el cuerpo también es muy interesante a su manera. Los seres humanos son cosas muy fascinantes."
"Ah. Sí, supongo que sí." Alfred realmente no esperaba que algo así pasara. Debió de haber sido muy duro para Iván.
Iván sonrió suavemente hacia él y comenzó a rascar a Semyon detrás de la barbilla "Yo apenas soy terapeuta, pero si hay algo de lo que quieras hablar, soy todo oídos. Cuando quieras."
De alguna manera hizo que Alfred sintiera como que realmente estaba usando a iván. Al mismo tiempo, claramente todo eso tenía buena pinta, ya que si él había estudiado la mente humana de personas en mal estado, podría tener algunas ideas sobre esta situación. Estaba claro que él también sabía lo que era tratar con situaciones extrañas e incómodas.
Alfred se pasó una mano por el cabello "Hey, uh…Iván? En realidad, hay algo que me gustaría contarte, para quitármelo del pecho, si no te importa."
La sonrisa de Iván se hizo amplia y volvió toda su atención hace Alfred. "No, en lo absoluto. Por favor, dime todo lo que te esté molestando."
Tomando una profunda respiración, Alfred procedió a contarle todo.
Hohoho 8D! esto se pone cada vez más interesante a que sí?...soy la única que piensa que my beautiful russian baby le puso algo en la ensalada? *O* quién será el stalker? ni yo misma lo sé xD
