Definición

Naturalmente, la incompatibilidad de ambos, no es algo que haya salido de la nada. Se remonta a años atrás, cuándo eran aún pre-adolescentes y salvaban al mundo real y el digital como pasatiempo. Lo típico.
Lo no tan típico, es la manera en que se hicieron incompatibles. El asunto es interesante.

La incompatibilidad, es una incapacidad. En específico, la incapacidad de unirse, o existir conjuntamente. En sus años mozos, ambos se limitaban a tolerarse. Su amistad se basaba en ladridos de Inoue hacía Daisuke y respuestas hirientes de Motomiya. ¿Coexistir? Complicado. Si le preguntaban a cualquiera de sus más cercanos, la respuesta era no.
Takeru sabía que, en caso de ser necesario, debía planificar fines de semana aparte con cada uno si lo que quería era paz mental.
Ken jamás los invitaba a ambos al mismo tiempo a jugar videojuegos, por que correspondía a invitarlos a empezar la tercera guerra mundial en su cuarto.
Iori, persona calma y sensata, mediador por naturaleza, simplemente no podía llevar una conversación en la que estuviesen ambos involucrados al mismo tiempo.
Hikari, en si misma, era un conflicto entre Daisuke y Miyako.

Daisuke decía que Miyako era un ogro con ropa de vieja.
Miyako aseguraba que Daisuke tenía dañada la habilidad de hacer sinapsis.

Se volvieron incompatibles, solo, y cuándo, ambos quisieron. La cosa es complicada.

Daisuke, jugador de futbol, moreno atractivo, cursando su último año de escolaridad, con sonrisa de ángel (ángel estúpido, pero ángel al fin y al cabo) por fin tenía arrastre con las chicas. La popularidad había llegado de la mano con su corte de pelo y una singular buena racha de goleadas en los partidos del instituto.

Consciente del nuevo escenario que esto planteaba para su vida social, hizo las matemáticas correspondientes, y decidió que era el mejor momento posible para invitar a salir a Hikari. Años de preciosa amistad y declaraciones infantiles se habían acabado hace un tiempo, y esta vez, quería presentarse ante ella como una persona exitosa, con intenciones serias. Pensó que, los factores estaban a su favor.
Daisuke, jugador de futbol, moreno atractivo y con sonrisa de ángel, debió recordar que nunca fue bueno con las matemáticas.
Olvidó, por cierto, incluir en la ecuación al rubio Takaishi: Capitán del equipo de basket, con un hermano famoso, escritor de blogs, filosofo adolescente, con sonrisa de ángel (ángel culto, hágase la distinción), que además, era el mejor amigo de Hikari.

La historia va algo así: Daisuke, citó a Hikari en la azotea, al más puro estilo de los mangas que leía su hermana. Hikari, quién no se dió por entendida, llegó con Takeru de la mano. Daisuke, mosqueado, le pidió a Takeru que se fuese tan amablemente como pudo. Takeru, respetó la privacidad de ambos. Hikari se puso nerviosa. Daisuke se confesó. Hikari quiso irse. Daisuke la sujetó de la muñeca. Hikari no quiso golpearlo. HIkari le gritó. Takeru que nunca se había ido dejó de respeta la privacidad de ambos. Daisuke le gritó. Takeru le golpeó la cara. Hikari le gritó a Takeru. Daisuke le gritó a Hikari. Takeru se fue suspendido un par de días por mal comportamiento. Hikari y Takeru empezaron a salir un par de días después. Daisuke se encerró en su habitación.

Ken, su mejor amigo, se dejó caer por su casa la tarde siguiente con toda la intención del mundo de hacerlo sentir mejor.

-No entiendo por que de todas las personas en el mundo, le gusta Takeru. Le tiene que gustar Takeru, incluso si fueses tú no sería tan terrible. -Se echó dramáticamente en la cama mirando a Ken, que guardo silencio un buen rato.

El silencio se prolongó hasta que la mirada de Daisuke incomodó tanto a Ken que tuvo que decir algo.

-Daisuke, no puedes obligar a una chica a quererte

-¡Yo no la obligo! Solo quiero que me quiera como yo a ella.

Ken necesitó un segundo para juntar aplomo, paciencia, paz mental y citar frases de spots publicitarios (vive coca-cola, Ken, vive coca-cola…) para no decirle alguna pesadez a su mejor amigo.

-Pues es probable que eso nunca pa…

La mirada intensa del moreno le hizo detenerse en seco. En breves tres segundos se imaginó todas las opciones posibles para el final de esa conversación, y dándose cuenta que podían terminar peleados, golpeados, o ambas, decidió que no podía ayudarlo. No realmente al menos.

-Que tengas buen día

Y Daisuke se quedó solo, enfadado y desconcertado por que su supuesto mejor amigo, traidor de segunda, le hallaba la razón a… a ¿Hikari? ¿Takeru? No sabía con quién estaba molesto exactamente, pero no tenía ganas de averiguarlo tampoco.

Se quedó echado en la cama, contando las manchas del techo hasta que huracán Inoue irrumpió en su cuarto con una bolsa plástica.

Alucinando colores, se sentó de golpe en la cama al verla entrar y le dieron ganas de tomar un crucifijo y gritar "¡Atrás Satanás!" como en las películas de exorcismo americanas. No lo hizo por que no tenía un crucifijo, pero en su lugar, abrazó la almohada con forma de balón de futbol y gritó de manera imponente y amenazadora. Tan imponente y amenazador como puede sonar un chico abrazado a un balón de futbol-almohada.

Miyako, autoproclamada mejor amiga de Daisuke ("a falta de otras amigas féminas que se dignen a hablarte, Dai") aunque no tolerase a Daisuke por más de quince minutos, no podía dejarlo en ese estado. No después de que Ken le contara que estaba en estado Motomiya-negativo: Obcecado con una idea que le haría daño.

Se plantó en medio del cuarto, separó las piernas, infló el pecho, cuadró los hombros, puso una mano en su cadera, la otra la extendió apuntando hacia el techo, tomó aire, lo apuntó con el dedo y declaró con fuerza amazónica que venía a rescatarlo

-¿A rescatarme de qué? Estás Demente, deberías estar en la universidad, vieja loca
-Vengo a rescatarte de ti mismo, anda, levanta el culo, traje comida, y vamos a caminar un rato.

El la miró desafiando su mirada anteojuda. Ella alzó una ceja. No había faltado a cálculo dos para que "Motomiya-cara de caca" se quedara en cama llorando por nada. Sabía que no tenía que estar ahí, claro. Pero algo en su interior, su instinto femenino probablemente (o el hecho de que calculo dos le hacia perder tiempo de vida) le había dicho en su fuero interno que ella, y solo ella, podía devolver a Motomiya de vuelta a Motomiyear.

Notas: Estoy intentando no incluir referencias a la pop-culture, pero creo que de acá a un tiempo empezaré a fallar. Este es oficialmente el primer Capi. Es probable que más adelante hayan saltos de tiempo y todo se desordene un poco más. De momento, me estoy desoxidando con esto de escribir. También creo que haré solo capis como este. Cortos.