Hola mis queridos lectores, hace unos minutos que termine este largo epilogo y aquí lo tienen, mi conciencia cumplió su promesa de atormentarme en sueños pero aun así, creo que me tarde demasiado
(*Siempre eres así ¬¬ pero las pesadillas que provoco siempre son efectivas -^^-)
Ni que lo digas, pero bueno sus reviews me animaron muchísimo y como tenían sus dudas aquí están las respuestas
(*Que las disfruten!)
Goenji bajo a la sala, en donde se iba a llevar a cabo la boda, su semblante ya no era el pulcro y elegante que lo caracterizaba, esta vez se veía desaliñado y con un aura muy deprimente, inmediatamente el Sr. Kido supo que lo que paso arriba no debió ser algo bueno
– ¿Qué paso? – pregunto el Sr. Kido con temor
– La boda se cancela, yo les diré a todos, usted no se preocupe – Goenji hablo bajito para que nadie mas escuchara, pero la Sra. Kido, que veía todo desde la lejanía tenia una gran sonrisa al ver el gesto de susto que tenia su esposo
– Buenas tardes a todos, se que están desesperados por esta inusual tardanza, pero es mi deber anunciarles que esta boda no se efectuara, lamento que estuvieran esperando por nada y espero su total y entera comprensión, que pasen feliz día – dijo Goenji con calma y seriedad, obviamente no era como se sentía pero no quería dar mala impresión, sabia que los rumores del porque de la cancelación de la boda serian inminentes pero por ahora no quería pensar en eso, y aunque enseguida las murmuraciones se hicieron presentes, cada invitado se fue retirando
Minutos después no había nadie, solo la Sra. Kido, que se lamentaba internamente por no estar en la boda de Haruna, el Sr. Kido que quiso subir para hablar con su hija, pero fue detenido por el mismo Goenji con el pretexto de hablar cuando se fueran todos, y obviamente el padre de Goenji que no quería dejar solo a su hijo tras esa fatal noticia, estuvieron unos segundos en silencio, era obvio que era algo incomodo para todos, pero en especial para Goenji que desde que había bajado del segundo piso no había soltado al nota de Haruna
-Señor, Haruna se fue, ella escapo con Fubuki – por fin dijo Goenji conteniendo el llanto, su padre abrió los ojos con sorpresa mientras su ex-futura suegra contenía la risa
-¿Qué? – dijo con incredulidad, ¿acaso había oído bien?
-Lo que escucha, Haruna huyo con Fubuki, ella no quería casarse conmigo y se vio obligada a escapar – Jonja se escuchaba cada vez mas apagado mientras su padre lo abrazaba de forma fraternal
-Esto no puede ser, debe ser mentira – el Sr. Kido estaba atónito – COMO SE ATREVIO ESE IMBESIL A ROBARSE A MI HIJA – estallo en ira al comprender las palabras del pelicrema
-Todo fue mi culpa, yo jamás me acerque a ella como debía, la lastime mucho tiempo y la única manera de que ella estuviera conmigo era mentirle a usted sobre Fubuki – era extraño para Goenji pedir disculpas pero a estas alturas ya nada importaba, al demonio, que se supiera la verdad de una vez por todas, Goenji explico todo lo que tenia que explicar ante la atenta mirada del padre de Haruna, y la de todos en realidad, al terminar su relato le dio la nota al hombre frente a el, que la leyó con el ceño fruncido, gesto que no le había cambiado en toda la tarde, al terminar de leer la nota su semblante no mejoro
-Iré a buscar a mi hija, no me importa si ese chico es como Teresa de Calcuta, se llevo a mi hija y eso no tiene perdón – dijo poniéndose de pie y encaminándose a la puerta
-Eso no será posible – dijo al fin su esposa que estuvo callada toda la tarde, haciendo que su esposo frenara su andar y girara a verla
-¿Qué dices? – pregunto el Sr. Kido, algo le decía que esas sonrisas tan misteriosas de su esposa no eran buenas
-Ellos ya están muy lejos de aquí, posiblemente en un tren, un barco o un avión – la Sra. Kido volvió a sonreír – yo los ayude a escapar, no iba a dejar que decidieras el futuro de mi hija, no si yo lo podía evitar – todos los presentes abrieron los ojos y la boca con sorpresa, realmente nadie se esperaba eso
-¿Estas diciendo que tu aprobaste esa locura? – no podía creer lo que sus oídos escuchaban – ¿Pero que te sucede mujer? – pregunto con cierta molestia
-Ya lo dije, Haruna es libre de escoger su camino y que mejor que seguirlo con el hombre a quien ama, además ellos ya están casados y no hay nada que se pueda hacer – finalizo con seriedad la mujer
Definitivamente esa noticia no mejoro la condición de Goenji que volvió a llorar, pero esta vez silenciosamente, ahora si era un hecho que la había perdido, pero seria un buen perdedor y se alegraría por que ella ya era feliz con el que alguna vez fue su mejor amigo, después de unos minutos Goenji se retiro de la mansión Kido en compañía de su padre, que le aconsejaba como solo un padre lo sabe hacer
:::::::::::::::
El padre de Haruna se había mantenido en silencio desde que su esposa le comunico sobre la boda clandestina de su hija, se preguntaba una y otra vez que rayos había hecho, se cegó completamente ante la absurda idea de proteger a Haruna de alguien con un futuro incierto pero lo único que provoco fue que ella huyera de la ciudad, y, ¿quien sabe?, a lo mejor también del país
-Voy a llamarla – dijo el Sr. Kido con una voz grave y firme, obviamente estaba molesto, pero mas que eso, preocupado
Tomo el teléfono y en ese momento un sonriente Kido entraba por la puerta de la mano con una igualmente sonriente, Natsumi
-Tengo algo que decirles – la felicidad de Kido era tan notoria que hasta el mas idiota podía darse cuenta – Natsumi y yo nos vamos a casar
El asombro de su padre no se hizo esperar, ni mucho menos el grito de alegría de su madre, los enamorados solo pudieron abrazarse ante la celebración de su madre
-Estoy tan feliz por ustedes, ¿y cuado será la boda? – pregunto la Sra. Kido acercándose a ambos chicos
-Bueno, pues lo más pronto posible ya que... estoy embarazada – dijo Natsumi con un gran sonrojo, otro grito se escucho por toda la casa y esta vez los abrazo fuertemente
-Felicitaciones hijo – hablo por fin su padre, su enojo había disminuido significativamente, ¿y a quien no?, se había enterado que sería abuelo
-Padre, yo te debo una disculpa – era hora de enfrentar lo que había hecho – yo ayude a Haruna a escapar, sabes que ante todo ella es mi hermana y mi única familia de sangre, no iba a permitir algo tan terrible como una boda en contra de su voluntad, en todo lo que llevo de vida no la supe proteger bien, me aleje de ella mucho tiempo y deje que sufriera por culpa del que seria su esposo – la voz de Kido empezó a quebrarse, aclaro su garganta y continuo – luego ella se enamoro de Fubuki y volvió a ser esa niña feliz que yo recordaba, el no es mala persona y se que la cuidara si aprecia su vida – Kido se acerco a su padre y puso una mano en su hombro – déjala ser feliz, ella se lo merece
-Perdóname, solo quiero disculparme con ella – se limito a decir con voz apagada
Kido abrazo a su padre y después de unas cuantas lagrimas cogieron el teléfono, todo lo que tuvo que pasar para que el pudiera comprender que no tenia el control sobre todo, la vida que sus hijos decidieran era eso, su decisión, y el la aceptaría fuese cual fuese tal decisión, sin embargo el los apoyaría y aconsejaría para que no cometieran errores, porque a pesar de que solo eran hijos de nombre, sentía que el poco tiempo que había convivido con ellos era suficiente para quererlos con toda su alma, el teléfono de Haruna estaba apagado, seguramente no quería un reclamo y era lógico, así que esperaron unas horas para volver a intentar, esta vez el teléfono sonaba
::::::::::::::::::::::::::::::::
Las horas de vuelo fueron las más felices de su vida, Fubuki era lindo, divertido, guapo, bromista, atento, guapo, pero más que eso, el amor de su vida, después de una pequeña siesta en el hombro de Fubuki, el sonido que anunciaba que tenían que abrocharse los cinturones los despertó
-Ya vamos a aterrizar, ¿estás feliz por estar aquí? – pregunto Fubuki con una gran sonrisa
-Claro que si, estoy contigo en el lugar mas bello de Europa y estamos casados, ¿que otra cosa puedo pedir? – dijo Haruna besando a su esposo en la mejilla y viendo por la ventana
-No lo se, el cielo, las estrellas, la luna... un hijo – dijo Fubuki por lo bajo
-¿Qué haz dicho? – pregunto Haruna mientras volvía su mirada a el
-Na-nada – Fubuki se sonrojo ante su atrevimiento, tenia que dejar de hacer eso, todo llegaría a su tiempo
El descenso fue tranquilo y una vez abajo del avión, Haruna reviso su móvil, que todo el tiempo estuvo apagado, para encontrase con lo que esperaba, llamadas de su casa, un escalofrío le recorrió la columna vertebral, pero su mano entrelazada con la de Fubuki le dio valor
-Amor, creo que es hora de que hable con tus padres, ya sabes, para explicar todo – dijo Fubuki con voz firme, no quería que lo consideraran un cobarde y mucho menos un abusador o algo así
-Emmm... eso no será necesario, ellos están llamando ahora – Haruna estaba realmente asustada
-Yo contesto, no te preocupes – Fubuki cogió el móvil, él también estaba asustado pero ahora era el apoyo de Haruna y no debía demostrar miedo - ¿Hola?
-Fubuki, ¿están bien? – pregunto Kido con cierta emoción
-Si, hace unos minutos bajamos del avión – contesto Fubuki un poco aliviado, solo era su querido cuñado
-¿Avión?, ¿en donde están? – pregunto Kido con curiosidad
-Pues mi esposa tiene pensado un tour por Europa y luego... no se, veremos que se nos ocurre – dijo Fubuki con emoción contenida
-Eso me parece bien, y hablando de mi hermana... ¿podrías comunicármela? – pidió Kido haciéndole gestos a su padre para que se acercara, si decía que en realidad su padre iba a hablar con ella, lo rechazaría
-Esta bien – Fubuki suspiro hondo antes de pasarle el teléfono a Haruna, se había asustado por nada – es tu hermano – aclaro ante el gesto de espanto que ponía su esposa
-Hola hermanito, ¿Cómo esta todo por allá? – pregunto Haruna con alivio
-Todo esta bien, menos mi relación contigo hija – respondió una voz mas grave que la de Kido, era su padre
-¿Pa-pá? – Haruna estaba a punto del desmayo, aun no estaba lista para enfrentarlo y talvez jamás estaría lista para esto, Fubuki al escuchar esas silabas salir de la boca de Haruna tomo la mano de ella, no quería que se sintiera sola en ese momento, y quería trasmitirle que jamás estaría sola de nuevo, que contaba con el para enfrentar ese tipo de problemas y los que vinieran, Haruna ahogo un sollozo que amenazaba con salir de su boca y apretó la mano de Fubuki
-Hija solo quiero pedirte perdón por haber planeado todo esto, pensaba que hacia lo correcto y ni siquiera te pregunte lo que tu querías, lamento que todo esto tuviera que pasar para darme cuenta que tu eres la que decide como y con quien ser feliz, te amo hija ¿me perdonas? – el Sr. Kido estaba al borde de las lagrimas, el no era tan sentimental ni expresivo, pero la ocasión lo requería
-Claro que si papa – Haruna no pudo reprimir su llanto, ahora su felicidad si estaba completa – tú también debes perdonarme por irme en escondidas y dejar todo hecho un caos – ambos rieron un poco entre lágrimas – pero también debes disculparte con Fubuki, el me conto todo lo que le dijiste
-Es cierto, ponlo en el teléfono, quiero hablar con el – el tono serio y firme del Sr. Kido había regresado, mientras Haruna limpio sus lagrimas, le dio a Fubuki el teléfono, esta vez él era el nervioso
-¿Hola? – un silencio lo recibió por respuesta y luego de unos segundos se escucho un carraspeo
-Solo quiero dejarte una cosa en claro, el hecho de que aceptara la decisión de mi hija no quiere decir que me caigas bien, pero me agrada que defendieras lo que quieres y aprecias, me han dado buenas referencias de ti y confío que mi hija estará bien a tu lado, ah y otra cosa, los quiero de vuelta aquí en 2 semanas, ni un día mas – el Sr. Kido hablo con seriedad mientras en su interior sonreía, pero muy en su interior
-Como usted ordene, ¿pero no le gustaría reconsiderar el tiempo?, digo, Europa no se recorre en 2 semanas – el peliplata sintió un alivio enorme al escuchar que había aceptado su relación, pero bueno, de todas formas no tenia muchas opciones, ya estaban casados
-Esta bien, les daré 1 mes, pero lo hago por mi hija, no por ti – finalizo el hombre para luego cortar la llamada, un suspiro salio de los labios de ambos, Fubuki por haber logrado su cometido y su suegro por haber accedido a la petición de su yerno, ¿desde cuando era tan permisivo?
:::::::::::::::::::::::::::::::::::.
Los días que duro la luna de miel fueron los mas felices en la vida de ambos chicos, a pesar de que eran un matrimonio joven sabían como hacer las cosas, como solucionar sus diferencias y sacarles el mayor provecho, en ese tiempo Fubuki pudo conocer mas a su esposa y viceversa, les encantaba que lo ultimo que veían antes de dormir y lo primero al despertar, era el rostro del amor de su vida, era algo que no se podía comparar con nada y aunque los primeros días fueron un poco extraños, rápidamente se sintieron cómodos con la idea de compartir todo, hasta la ducha, pero ese era otro tema
Su viaje había llegado al final, estaban en un hotel de Suiza haciendo sus maletas para regresar lo mas pronto posible a Japón, Fubuki quería conservar su vida para hacer feliz a Haruna y aunque ella le insistió en quedarse mas tiempo, él se negaba diciendo siempre lo mismo "son ordenes de papi-suegro", ya estaban listos para irse, ese viaje lo recordarían toda su vida y de eso no había duda
::::::::::::::::::::::
-Entonces esperaremos a Haruna y Fubuki para la boda – dijo Natsumi con emoción
-Sera como tú quieras, pero no quiero que te fatigues mucho – decía un Kido preocupado
-Tranquilo, solo llevo dos mes, ni siquiera se nota – dijo Natsumi tocándose el vientre, Kido solo entrecerró los ojos no muy seguro, este era el segundo mes y tanto su humor como sus antojos parecían hacerse mas fuertes, si ya de por si la chica tenia un humor extraño ahora lo era mas
-Amor, ¿crees que estoy gorda? – Natsumi saco de sus pensamientos a Kido mientras se veía al espejo
-Claro que no, tu misma dijiste que no se nota – respondió Kido tranquilamente
-¿Estas diciendo que estoy fingiendo? – ahora la chica se veía molesta y ofendida, Kido dio un suspiro, aquí vamos de nuevo
-Claro que no, solo digo que te sigues viendo hermosa – el pobre chico trataba de ser paciente y comprensivo pero se le hacia muy difícil pero cómico a la vez
-Eres un amor Yuuto, te amo tanto – Natsumi rodeo el cuello de Kido con sus brazos y lo beso, si la memoria de Kido no fallaba, ahora venia la Natsumi triste
-Lamento que tengas que pasar por esto mi amor, pero... – la chica no pudo terminar de hablar por los sollozos de tristeza que le brotaban, Kido no pudo reprimir la sonrisa y la abrazo, solo quedaban 7 meses y todo seria como antes, o mejor
::::::::::::::::::::::::::.
Al llegar a Japón, lo primero que hizo Haruna fue llamar a su casa, sus padres estaban felices de que habían vuelto, y que verían en menos de media hora, todos los del equipo y la familia de Haruna se reunió para recibirlos, hasta Goenji estaba allí, quería disculparse con Fubuki por su comportamiento
La espera termino y la puerta se abrió dejando ver a la feliz pareja tomados de las manos, todos gritaron de emoción al verlos y luego de llanto por parte de las mujeres, que al parecer pusieron de moda el estar esperando un hijo, y de abrazos con fuertes palmadas en la espalda de parte de los hombres, la boda sorpresa de Kido y Natsumi se efectuó, todo muy lindo todo muy bonito, pero Goenji no estaba cómodo, quería disculparse con Fubuki, lo llevo a un lugar apartado de la fiesta y explico todo lo que tenia que explicar, obviamente no menciono que siempre había estado enamorado de Haruna, pero el peliplata lo conocía bien y no hubo necesidad de aclararlo, ahora Fubuki se preguntaba si era su turno para darle semejante pelotazo en el estomago o en la cara para que reaccionara, solo sonrió y le dio un abrazo sincero a su amigo, todo esta bien ahora
Llego la hora de despedirse y justo cuando Fubuki y Haruna pensaban en retirarse, su padre los llamo para que vieran en donde se quedarían hasta que tuvieran una casa, ambos se quedaron sin palabras al ver la antigua recamara de Haruna remodelada, sonrieron en agradecimiento y lo demás es historia
:::::::::::::::::::::::::::
Fubuki y Haruna decidieron que se irían a vivir a Hokkaido, no querían seguir causando molestias en casa de papi-suegro, claro que este se opuso pero una charla amistosa, un nuevo reloj y la promesa de visitarlos al menos 2 veces al mes lo convencieron, la vida no podía marchar mejor, al llegar a Hokkaido se hizo entrenador del equipo de su escuela, Haruna se había acostumbrado al frio después de un par de meses y ahora se le hacia cómodo como a él, el llamado de que pronto su sobrino nacería se hizo presente, llegaron lo mas pronto que pudieron, querían ser los primeros en llegar, pero la vida es cruel ya que fueron los últimos en ver al pequeño Tadashi Kido, era pelirrojo con ojos carmesí, la perfecta combinación de Natsumi y Kido, todos estaban realmente felices, por el nuevo futuro integrante de Raimon, y los que venían en camino, por eso mismo Fubuki y Haruna decidieron quedarse mas tiempo, no pensaban perderse mas nacimientos, como el de Ryuzaki Kiyama que nacería en una semana, el de Nahomi Tsunami, en 2 semanas, y auque suene imposible, el de Daisuke Endo, este ultimo los tomo por sorpresa a todos
Todo salio conforme lo planeado y al nacer el pequeño Daisuke , Fubuki y Haruna debían regresar a Hokkaido, pero antes de irse de Inazuma, Haruna le tenia una noticia a Fubuki que le cambiaria la vida para siempre
-Amor, estoy embarazada
Súper largo pero aquí esta, espero les haya gustado y les agradezco infinitamente por haber seguido este fic hasta el final
(*Voy a llorar T^T)
Ya lo estas haciendo, pero bueno, debo decir que me impresiono mucho que mi primer fic fuera tan largo y que tuviera un buen recibimiento,
(*La verdad no me lo esperaba ni yo)
Como sea ¬¬, les agradezco una vez mas por eso y espero leerlos en otro fic, como en grave confusión por ejemplo ^^ es broma, ese fic es solo para grandecitos
(*Esperamos sus lindos reviews, si los merecemos o amenazas de muerte, o algo así, saluditos congelados a toditos y se me cuidan)
