Capítulo IV: Descubrimientos y Visitas Inesperadas
P.V.O. Hermione
Al despertar encontré la mano de Malfoy y la mía entrelazadas. Su mano estaba caliente y al parecer me había (más bien nos había) tapado por la noche con una manta. Me deshice suavemente de su agarre, resistiéndome a la tentación de alejar la mano bruscamente, ya que él había tenido el detalle de taparnos a ambos y no solo a él mismo. Aún no había amanecido, pero ya no tenía más sueño. Me senté en la cama e iba a despertar a Malfoy cuando me di cuenta de dos cosas: la primera, no me había fijado que estaba tan flaco y la segunda, ayer tampoco tenía ojeras, y era prácticamente imposible que te salgan ojeras tan marcadas de un día para otro. O yo me equivocaba mucho o Malfoy estaba usando un hechizo para cubrir su mal aspecto. Mirándolo ahora y sin ningún hechizo, me daba cuenta del mal estado del chico, la guerra le debía de haber afectado más de lo que creíamos. Se le veía pálido (más de lo habitual) y enfermo, no me extrañaba que decidiera cubrirse de hechizos. Verlo en tal estado, me abría la vena tierna aun sin quererlo. Sin duda estaba en una depresión, la pérdida de peso y de sueño eran signos de ello. A pesar de que Malfoy siempre fue delgado, esto ya rozaba lo extremo. Me tumbé de nuevo en la cama a esperar que despertara, no le iba a despertar después de haber visto que de veras le hacían falta horas de sueño. Cerré los ojos e intenté volver a dormirme, aunque sin éxito.
P.V.O. Draco
Malfoy, Malfoy… -oí que una voz decía mientras me sacudía suavemente el hombro-
Abrí lentamente los ojos, ¿quién se atrevía a despertarme ahora que después de meses conseguía dormir más de dos horas seguidas? La respuesta era simple: Granger. Su pelo tenía un aspecto de lo más gracioso, se le había desordenado completamente y estaba casi como solía estar antes de que se le definieran los rizos.
Granger, ¿sabes? –dije mientras ella me miraba con ojos curiosos- Quizás deberías ir así a clase, puede que en la clase de Cuidado de las Criaturas Mágicas encuentren un método para conseguir que tu pelo sea normal, ¿crees que habrá solución o no tendrás más remedio que quedarte con ese pelo lo que queda de tu trise vida?
Malfoy, hoy me he levantado con buen pie, -dijo Granger- así que por tu bien evita hacer comentarios ofensivos. Además, yo no he dicho nada de tu aspecto y eso que en estos momentos estás peor que yo…
MIERDA. Se me había olvidado por completo que ya no llevaba ningún hechizo que ocultara todo lo que Granger estaba viendo en ese mismo instante. Aunque dormido mucho no podría haber hecho…
Malfoy, ¿hace cuánto que no comes decentemente? –preguntó Granger con tono de ¿preocupación?-
Granger, no eres mi madre, no tengo por qué darte explicaciones. –dije reacio a contarle nada-
No, pero mírate, estás en los huesos. –dijo Granger señalándome- Ahora mismo vamos al comedor y comes algo, -ordenó- no quiero que encima de tener que soportarte en vida, tenga que arrastrarte también muerto. Ten un poco de compasión.
Granger, lo que menos me apetece en este momento es comer. –dije pacientemente-
Pues yo tengo hambre, ayer ni comí ni cené, así que vamos a ir al comedor lo quieras o no.
Granger, me parece que no lo has entendido, he dicho NO.
Antes de que pudiera reaccionar, Granger había saltado de la cama y me había hechizado.
P.V.O. Granger
Sabiendo que él se iba a negar, utilicé el hechizo Levicorpus. Lamentablemente, mi brazo ascendía con Malfoy, pero era mejor que no ir a desayunar. Me moría de hambre y Malfoy tenía que comer algo.
Granger, bájame al suelo. –oí que Malfoy gritaba-
Malfoy, ya casi hemos llegado, ten paciencia.
¿¡Qué tenga paciencia!? Me estás arrastrando por el colegio y me dices que tenga paciencia!?
P.V.O. Malfoy
El Levicorpus era un hechizo no verbal, conocía su contrahechizo, el problema era que si lo realizaba, lo más probable sería que cayera encima de Granger y eso significaría problemas. Problemas porque con la mala suerte que tenía seguro que se rompía algo al caer yo encima y no estaba como para arrastrar a alguien que no puede andar, bastante tenía con lo mío.
Granger me bajó cerca de la entrada del gran comedor. Antes de que pudiera hacer nada me puso los hechizos que ayudaban a disimular mi verdadera apariencia y luego sin decir nada me llevó casi a rastras a la mesa de Gryffindor. Granger decidió sentarse alejada de todos, lo cual era de agradecer, ya bastante tenía con soportarla a ella como para tener que aguantar a algún otro Gryffindor. Vi cómo me colocaba un plato con cereales, una manzana y un zumo de calabaza.
Granger, ¿qué parte de que no voy a comer no has entendido?
Mira Malfoy, como no comas vas a acabar desmayándote y no me apetece cargar con un peso muerto por todo el colegio, así que o comes por las buenas o te hago tragar todo lo que esté en la mesa.
¿Es eso una amenaza? –pregunté alzando las cejas- Granger, ¿cómo tengo que decirte que no tengo hambre?
¡Estás tan flaco que casi no tienes sombra! –que exagerada…- Malfoy, comete aunque sea una manzana…
Al final me comí una manzana para que me dejara en paz, hay que ver lo pesada que se ponía.
P.V.O. Hermione
Traté por todos los medios convencer a Malfoy de que fuéramos a clase de historia, pero él se negaba en rotundo y yo no estaba por la labor de ir de nuevo a clase de adivinación, antes me comía una araña viva.
Llevábamos media hora discutiendo, media hora en la que podríamos haber estado adquiriendo nuevos conocimientos del pasado de este mundo en el que vivimos, pero Malfoy parecía no entender la importancia de conocer el pasado y prefería malgastar su tiempo en conjuros para saber el futuro que tenían una porcentaje mayor de fallo que de éxito. Nuestra discusión había llegado a tal punto que casi habíamos llegado a las manos pero ambos preferimos sacar nuestras varitas y justo en el momento crucial, un idiota le lanzó un expelliarmus a Malfoy y se lo lanzó tan fuertemente que ambos salimos disparados hacia la pared.
P.V.O. Harry
Había recibido una carta de McGonagall citándome en el colegio. Me dirigía al que anteriormente sería el despacho de Dumbledore cuando oí el sonido de dos personas peleando. Distinguí la voz de Hermione entre las voces y me dirigí al lugar del cual los gritos provenían. Hermione y Malfoy discutían a grito pelado, se decían toda clase de insultos, algunos ni siquiera sabía que existían. Me quedé mirándolos unos segundos, iba a actuar pacíficamente (en este caso eso hubiera supuesto gritarles que pararan) cuando ambos sacaron al mismo tiempo las varitas (he de decir que fue como si se leyeran el pensamiento porque realmente ambos ensenaron sus varitas a la vez). Sin pensármelo dos veces ataqué a Malfoy con un expelliarmus, pero por alguna razón tras realizar el hechizo no solo la varita de Malfoy salió volando por los aires y el rubio cayó al suelo, Hermione fue a parar al mismo sitio y por la fuerza del hechizo su varita también se le fue de las manos.
P.V.O. Draco
Si sentía hacía un momento algún tipo de cabreo o rabia hacia Granger, esta ahora estaba dirigida hacia el idiota que se había atrevido a hechizarme.
¿Estás bien? –le pregunté a Granger girando la cabeza en su dirección-
Me miro un poco confusa pero asintió con la cabeza.
Entonces, estarás de acuerdo en contraatacar.
No lo dudes.
Ambos miramos en dirección a quien había lanzado el hechizo. Sin reparar en quien era le mande un expulso, me levanté (haciendo que Granger se levantara conmigo) e iba a atacar de nuevo cuando me di cuenta de que conocía a mi atacante.
Potter…
P.V.O. Hermione
Llego a saber que era Harry quien había atacado a Malfoy y a mí con él, no hubiera estado de acuerdo en lo de contraatacar, obviamente Harry pensaba que estábamos peleándonos. Bueno, estábamos peleando pero era una pelea bastante sana teniendo en cuenta nuestras peleas anteriores.
Malfoy, ¿por qué le has atacado?
Granger, si la memoria no me falla tu estuviste de acuerdo.
Sí, pero no sabía que era Harry. –me defendí- El pobre no tenía ni idea de que yo estoy atada a ti.
Me alegra saber que no te hubiera importado nada que alguien me hechizara si eso no implicara que los efectos repercutieran en ti. –dijo sarcásticamente-
Malfoy, no sé qué esperabas. Ahora ayúdame a levantar a Harry. –dije acercándome a Harry y haciéndole un gesto con la mano indicándole que me ayudara- El pobre se ha desmayado del golpe.
Culpa suya por meterse donde no le llaman. –dijo sin ninguna intención de ayudarme- Granger, tengo bastante contigo, no esperes que te ayude con tu amiguito.
Mira hurón desteñido, tú nos has metido en esto a sí que tú nos sacas. Si hubiera aceptado venir conmigo a clase de historia, Harry no estaría desmayado en medio del pasillo.
Lamento decirte que en eso te equivocas. –dijo claramente sin ningún sentimiento de culpa- Si examinamos el principio estoy seguro que hallaremos al culpable de todo esto y sin duda el culpable eres tú.
P.V.O. Draco
Granger frunció los labios y yo sonreí triunfante.
Muy bien pues, -dijo Granger- yo sola cargaré con Harry.
Dicho y hecho, bueno hecho a medias. Granger pudo con Potter 50 metros, era más que evidente que era demasiado pesado para ella.
¿Que? ¿Ya te has cansado? –me burlé-
No, solo necesito una pequeña pausa. –respondió ella negándose a abandonar-
Mira que es orgullosa.
Granger, no hemos ni caminado cincuenta metros. A los treinta ya estabas que no podías más y aun me sorprende que Potter no haya vuelto a la consciencia con los golpes que le propinas.
Como si tú lo pudieras hacer mejor. –dijo en un intento claro de provocación- Me gustaría verte arrastrado a alguien de 75 kilos en tu estado. Los golpes que yo le doy sin querer a Harry a mí no me sorprenden tanto como el hecho de que tú te puedas mantener en pie sin comer y sin dormir.
Controla tu lengua si no quieres acabar como tu amigo.
Créeme que no me das nada de miedo. –habló segura de lo que decía- Además, entonces sí que tendrías un problema. No solo tendrías que arrastrarme a mí, también a Harry y te aseguro que no podrías con los dos por mucho que lo intentaras.
Granger, a diferencia de ti yo uso el cerebro. –dije- Simplemente os elevaría en el aire y os llevaría sin ningún problema hasta la enfermería. –hice una pausa y expresé en voz alta un pensamiento:
Creo que eso es lo que nos hace tan diferentes. Yo soy mago de nacimiento y por lo tanto pienso como tal; y tú que has nacido en el mundo muggle, lo que haces es pensar primero como muggle y después como bruja. Granger, usa el cerebro mágico antes que el muggle, al menos que estés en el mundo no mágico, porque es el único lugar en el que el cerebro muggle supera al mágico.
P.V.O. Hermione
No lo dijo con un tono despectivo, tampoco lo hizo con la intención de hacerme sentir inferior. Lo dijo constatando un hecho, algo que es imposible de cambiar porque por más que quisiera hacerlo no podría. Nací en el mundo muggle y crecí pensando como ellos, con lo cual es lógico que a veces mi sentido común muggle se interponga al mágico, ya que he vivido más tiempo en el mundo muggle que en el mágico.
