NT: volvi con un capitulo muiii bueno se los aseguro. no les quiero adelantar mucho pero aqui es donde empieza el rated M y el autor se baso en la cancion Love Hangover de Jason Derulo. so, enjoy:D
Capítulo 5:
"Kurt, eres mi héroe", dijo Rachel, dramáticamente del otro extremo del teléfono la tarde del domingo. "Honestamente, nunc podre agradecerte lo suficiente por esto".
"Está bien", dijo Kurt recostándose contra las almohadas en su cama.
No estaba bien. Estaba tan nervioso como el infierno. Se había pasado toda la mañana inquieto, tratando de concentrarse en su tarea y el trabajo doméstico, pero no podía conseguir sacar la fiesta de su mente.
"Kurt, ¿estás seguro que quieres hacer esto?" Mercedes, que estaba en casa de Rachel, le preguntó.
"Por supuesto," Kurt le dijo. "Es terrible que vayan a leer el diario personal de alguien en voz alta para que todos oigan."
"Pero, ¿por qué te lo pidieron?" Mercedes-preguntó con escepticismo. "Y Blaine Anderson, de todas las personas. ¿No crees que es una especie de… trampa?"
Kurt ya había contemplado eso, pero cada vez que alguien era amable con él, automáticamente asumía que le estaban tendiendo una trampa. A veces, sólo hay que correr el riesgo.
"No es nada que no pueda manejar", dijo Kurt, esperando sonar convincente.
Kurt nunca había ido a una fiesta real. La última fiesta en la que había estado, había sido cuando tenía 9 años y un chico invito a toda la clase a su fiesta de cumpleaños. Había un payaso y un castillo inflable. Esto iba a ser muy diferente, imaginaba, aunque con Puckerman, ¿quién sabe?
"¿Estás seguro?" Mercedes dijo.
Kurt respiró hondo y cerró los ojos con fuerza, ese sentimiento de temor aún nadando en la boca de su estómago. Abrió los ojos y exhaló, dejando caer sus hombros, y luego habló.
"Estoy seguro".
"¿Qué diablos está haciendo Hummel aquí?" Karofsky gruñó junto a Blaine.
La casa de Puckerman estaba a oscuras y llena de gente. La música latía fuerte en los oídos de Blaine, la habitación estaba caliente y sofocante, la gente gritando, riendo y platicando en voz alta. Giro para mirar en la dirección que Karofsky tenía el ceño fruncido y vio a Kurt persistente en la puerta. Llevaba un chaleco grisáceo, con una camisa blanca de manga larga debajo. Sus pantalones eran oscuros y bien entallados, pero debajo de eso Blaine no podía ver mucho más.
"Yo lo invité", dijo, en voz alta.
Karofsky, Puck y Azimio pusieron sus peores miradas sobre él. Blaine se encogió de hombros, tratando de jugar al desquiciado.
"Pensé que podríamos tener un poco de diversión con él más tarde."
Los chicos asintieron y se echaron a reír y Puck chocó los cinco con él. Él esperaba que después se olvidaran de Kurt. Blaine planeaba ponerse demasiado borracho para recordarlo, de todos modos. Si él estaba sobrio, sentía como si fuera a tener que recordarlo, porque ellos lo traerían de nuevo al día siguiente. A Blaine no le importaba que fuera noche de escuela, él sólo necesitaba dejar de estar consciente de todo a su alrededor sólo por un rato.
Se tomó a sorbos una lata de cerveza durante la primera hora o algo así, mientras escuchaba a sus amigos charlando. Sus ojos seguían buscando entre la multitud, más allá de los chocantes cuerpos y a través de la oscuridad, buscando aquel cabello perfectamente peinado y esa pálida, pálida piel. Kurt había desaparecido de la vista de Blaine por un largo tiempo. Se preguntó si se había ido a casa. Entonces lo vio.
Blaine estiro su cuello un poco para ver a dónde se dirigía Kurt y resultó que estaba caminando escaleras arriba. Blaine lo miró un momento y luego agito su lata medio llena a sus amigos, lo que indicaba que iría a conseguir otra. Se puso de pie, un poco mareado y cruzó la habitación, la gente moviéndose fuera de su camino. Puso la lata en una pequeña mesa y comenzó a subir las escaleras, dando pasos pequeños y cautelosos, porque incluso de Blaine Anderson se burlarían si llegara a caerse.
Cuando llegó a la cima, miró a su alrededor. Estaba bastante vacío, a excepción de un chico saliendo de la puerta del baño. Blaine giro la pequeña esquina y miró por el largo pasillo. Kurt parado allí, tirando de la manija de una puerta.
"Está cerrado", le dijo.
Kurt levantó la vista rápidamente, abriendo mucho sus ojos azules. Su rostro se relajó cuando vio que sólo era Blaine. Blaine caminó hacia él.
"Esa es la habitación de los padres de Puck. Él la cierra durante las fiestas", confirmó Blaine. Kurt le dio un pequeño asentimiento. "¿Qué estás haciendo, de todos modos?"
"Puck robó el diario de Rachel", explicó. "Yo sólo estoy aquí para recuperarlo".
Blaine lo miró fijamente durante un largo tiempo. Sintió una especie de dolor y no podía entender por qué.
"¿Esa la única razón por la que viniste?"
Kurt hizo una pausa, luego asintió con la cabeza, rápidamente.
"Sí", afirmó. "¿Sabes dónde está? ¿El diario de Rachel?"
Estaba a punto de encogerse de hombros, decirle que no tenía nada que ver con él, preguntarle por qué tenía que ayudarlo, pero no lo hizo. Él suspiró y se dio la vuelta, haciendo un gesto a Kurt para que lo siguiera. Lo llevó a la habitación de Puckerman. Él mantenía la llave en la parte superior del marco de la puerta. Blaine se alzó de puntitas y jalo de la llave, antes de abrir la puerta. Entró, Kurt lo siguió y cerró la puerta detrás de ellos. El oscuro y pequeño cuarto de Puck era un desastre. La ropa estaba en todas partes, los zapatos cubrían el suelo, su cama sin hacer. Blaine vio a Kurt torcer el rostro con disgusto mientras pateaba un par de bóxers con la punta de sus botas.
"Debe estar aquí," dijo Blaine, tirando de la puerta abierta del closet de Puck. La ropa no estaba colgada en el interior, pero si tirada en el suelo, y más zapatos debajo. "Puede que te tome un tiempo encontrarlo, pero aquí es donde él guarda, como, todo".
Kurt se movió hacia delante, con los ojos viendo alrededor, asegurándose de que no iba a encontrarse con algo repugnante. Blaine lo miró por un momento. Sus pantalones eran muy apretados. Blaine no podía apartar los ojos de ellos. Dejaban muy poco a la imaginación y Blaine no lograba entender cómo Kurt podía ir por la vida con unos pantalones tan ajustados. Sin duda, era incómodo, incluso doloroso.
Él apartó la mirada, dándose cuenta de que estaba mirando el trasero de Kurt.
"Bien, voy a volver abajo", declaró. "Tú vas a entrar ahí y encontraras el estúpido diario de Berry. Me pondré en contacto contigo si Puck o alguien sube."
"Gracias", murmuró Kurt, pateando un zapato esta vez.
Blaine lo miró por otro par de segundos, sus ojos fueron a esos pantalones increíblemente apretados otra vez. Sacudió la cabeza y se echó a reír.
"Qué irónico el que te este enviando adentro de un closet", dijo, antes de salir de la habitación.
Se quedo parado afuera de la puerta, simplemente respirando durante lo que pareció un largo rato, luego regreso abajo, tomando la ruta de la cocina para visitar el refrigerador antes de unirse a sus amigos de nuevo.
Blaine iba a llenarse el mismo de alcohol, porque ya no tenía por qué estar pensando en Kurt, ni en sus padres, ni en nada más. Tal vez era una mala idea, por la forma en la que se sentía enfermo últimamente, pero hizo caso omiso de eso. Ahora mismo, no quería que le importara.
"¡Eres un idiota, no puedo creer que hicieras esto!" Kurt se acercó a la puerta de atrás, para poder escuchar mejor lo que Quinn Fabray le estaba gritando a Blaine. "¿Cuánto bebiste? No puedo llevarte a casa conmigo ahora, lo sabes, ¡no puedo llevar a un alcohólico a mi casa, mi padre se asustara! ¡Eres un idiota Blaine!"
Blaine estaba suspirando, sonando más cansado que enojado.
"No soy un alcohólico", dijo, arrastrando las palabras.
"¿Sabes qué más?" Quinn dijo. "Tu padre te matara cuando llegues a casa en este estado y te lo mereces! Espero que te duela, Blaine, cuando él te este golpeando, porque te lo mereces! ¿Cómo pudiste hacerme esto a mí? "
Kurt abrió más los ojos. Se preguntó si eso era un secreto de Blaine, el que su padre fuera abusivo. Apretó la espalda contra la pared junto a la puerta y escuchó con atención.
"Tú no eres divertida", le dijo Blaine.
"Tal vez si te hubieras quedado malditamente sobrio, habrías visto lo divertida que soy cuando regresáramos a mi casa!"
Kurt arrugó la nariz. Esa fue una imagen la cual no necesitaba.
"Quinn", dijo Blaine, con cansancio. "Quinn, tú apestas!"
Kurt sintió las comisuras de su boca inclinándose hacia arriba cuando Quinn gimió con desesperación.
"¿Sabes qué, Blaine?" ella reclamo. " Tú apestas. No sé que estoy haciendo contigo. Apenas y hemos hecho algo durante las últimas semanas y has estado actuando muy raro. ¡Mírate! ¡Eres un desastre! "
"¿A dónde vas?" Kurt oyó a Blaine suspirar de nuevo.
"¡A encontrar un hombre de verdad, porque es evidente que tú no eres capaz de darme lo que merezco!"
Kurt se movió de vuelta a la esquina y vio a Quinn irrumpir en la cocina y caminar de regreso a través de la puerta hacia la sala de estar. Ella era algo malvada cuando estaba enojada. Parecía un poco psicótica. Esperó un momento y luego salió afuera, para encontrarse con Blaine tendido en la hierba con la espalda contra la pared. El aire era frío contra su piel húmeda y se sintió aliviado de estar lejos de la muchedumbre. Se acercó y frunció el ceño a Blaine, quien levantó la vista y sonrió, con los ojos medio cerrados.
"¿Te diviertes?", le preguntó.
"Muchísimo", dijo Kurt, rodando los ojos. "Ella tiene razón, sabes. Tú estas hecho un desastre". Kurt sonrió ligeramente.
Blaine se encogió un poco. El botón superior de la camisa desabrochado y su cabello era un desastre. Sus rizos iban por mal camino y el gel ya no ayudaba.
"Ella no me entiende", tartamudeó, cerrando los ojos.
Kurt frunció el ceño de nuevo, antes de extender una mano. Blaine la miró y lo observo inquisitivamente a través de los ojos entrecerrados.
"Te voy a sacar de aquí antes de que hagas algo estúpido", explicó Kurt. Él no debería estar ayudando a Blaine Anderson, al tipo que le hizo temer ir a la escuela todos los días, pero vio algo en Blaine que no veía en los demás y le hizo pensar que todos merecen una oportunidad. Una parte de él quería odiarlo, pero no podía hacerlo.
Un momento después, Blaine permitió a Kurt tirar de él para ponerse de pie. Se colgó uno de los brazos de Blaine sobre su hombro y agarró el otro brazo entre sus manos. Kurt lo llevaba de regreso a la casa. Puck estaba junto al refrigerador con los brazos cruzados cuando entraron.
"¿Qué estás haciendo, Hummel?" -preguntó, los ojos muy abiertos, la boca aun abierta.
"Llevándolo a casa," Kurt le dijo. "Está fuera de sí".
"¿Y por qué tú lo llevas a casa? "
"Porque parece que ¿yo soy el único sobrio aquí?" Kurt hizo una pregunta.
"Oh", asintió Puck. "Oh, sí".
"Puck, esta es la mejor fiesta de-de todas!" Blaine le gritó a Puck.
Puck, que no estaba tan borracho como Blaine, pero aun así borracho, sonrió tontamente y le dio a Blaine un débil choque de palmas. Kurt rodó los ojos y tiró de Blaine entre la multitud en la sala de estar, y luego por la puerta principal. Metió a Blaine en el asiento del copiloto de su coche, coloco el cinturón de seguridad en su lugar, y luego subió a su propio lado. Blaine estaba tarareando algo que Kurt no podía distinguir.
"¿Vamos a Narnia?"
Kurt giro y miró a Blaine como si solo le hubieran crecido tres cabezas y un pico y lo ignoraba. Giro de nuevo, meneando la cabeza y empezó a conducir. Blaine seguía tarareando algo que probablemente ni siquiera era una canción real, mientras Kurt trataba de llegar a un plan. No sabía qué hacer con Blaine. No quería llevarlo a su casa por lo que Quinn había dicho acerca de su padre, pero tampoco podía solo dejarlo al lado de la calle.
"Blaine, ¿hay algún lugar al que puedas ir?"
"Puedo ir a la Luna", dijo Blaine, mirando por la ventana hacia la opalescente luna arriba en el cielo. Sus ojos estaban muy abiertos y llenos de asombro, la luz de la luna reflejada en ellos.
Kurt levantó una ceja y decidió no hacer más preguntas. Claramente, el alcohol causó que la mente de Blaine fuera ocupada por una niña de cinco años. Se preguntó brevemente qué había dentro de sí mismo y por qué lo estaba ayudando. Pero Kurt no podía solo dejarlo allí, él simplemente no podía. Se sentiría culpable por hacerlo más tarde. Sólo había un lugar al que Kurt pensó que podía llevar a Blaine.
Blaine estaba tarareando y Kurt estaba conduciendo y de vez en cuando Blaine decía algo sin sentido y Kurt estaba de acuerdo, mientras sofocaba su risa. Finalmente, Kurt detuvo el coche.
"¿Do-dónde estamos?" Blaine preguntó, sonando un poco aturdido.
"Mi casa".
Cuando Kurt había arrastrado a Blaine a su habitación, la cual estaba situada en el sótano, Blaine estaba más en un estado de desmayo que en uno de entusiasmo vertiginoso. Kurt lo recostó en la cama, sintiéndose incómodo, porque no iba a compartir la cama con otro hombre esta noche, en particular no con Blaine Anderson. Kurt decidió que haría una pequeña cama en el sofá para él, porque Blaine ya se había acurrucado en las almohadas de su cama. Cruzó la habitación y abrió el armario, sacó una manta y una almohada extra, luego se dirigió hacia el sofá. Puso la manta y luego la almohada, antes de sacar el pequeño diario de Rachel del bolsillo interior de su chaqueta y colocarlo sobre el escritorio.
"Kurt".
Kurt se dio la vuelta para encontrar a Blaine sentado en su cama, con los ojos abiertos y buscando en la habitación.
"Blaine, vete a dormir."
"Me duele la cabeza", se quejó.
Kurt suspiró y entró en el cuarto de baño. Salió sosteniendo un vaso de agua y un poco de paracetamol. Entró y se sentó junto a Blaine. Le entregó el vaso y luego las pastillas.
"Toma esto".
Blaine no hizo ninguna pregunta, simplemente tiró las pastillas en su boca abierta, y luego se las tragó con el agua. Kurt se levantó y le quito el vaso, porque parecía como si se le fuera a caer, luego cruzó la habitación y lo puso sobre su escritorio.
"¿Cómo caminas?"
"¿Qué?" Kurt preguntó, mientras volvía a sentarse.
"En esos pantalones", dijo Blaine, su mirada bajando a las piernas de Kurt.
Kurt se sonrojó y rápidamente se trasladó a sentarse en el borde de su cama.
"Se usan para eso", se encogió de hombros.
"Pero están ta-tan apretados ", dijo. "Tus piernas deben estar gritando!"
Kurt sonrió ante eso.
"Bueno, apuesto a que tu cabello pasa la mayor parte del tiempo gritando," Kurt bromeó. "Usas mucho gel".
"No me gustan mis rizos", Blaine hizo un puchero, sonando como un niño pequeño.
"Me gustan más tus rizos que esa capa de gel que les pones", dijo sonriendo Kurt en voz baja, teniendo en cuenta sus bendiciones de que Blaine probablemente no recordaría esta conversación mañana.
"Cuando los pellizco", dijo Blaine, inclinándose e intentando pellizcar el material de los pantalones de Kurt cerca de la rodilla. Kurt se echó un poco hacia atrás al toque de Blaine. "Es como pellizcar al aire. Son tan ajustados! "
"Correcto," dijo Kurt, poniéndose de pie. "Yo ya vuelvo, me voy a cambiar".
"¿Los pantalones ajustados?"
"Los pantalones ajustados", afirmó. "¿Te quieres cambiar?"
"No," dijo Blaine, recostándose y acomodándose en una posición fetal.
Kurt rodó los ojos y se fue a su armario. Sacó unos pantalones de pijama y una camiseta, y luego entró en el cuarto de baño. Se cambió y volvió a su habitación. Cuando salió, Blaine estaba sentado con las piernas cruzadas sobre la cama de Kurt, leyendo algo.
"¿Es ese el diario de Rachel?" Kurt exclamó, corriendo hacia adelante para tener una mejor vista.
"Rachel Berry no es una buena chica," dijo Blaine, con voz cantarina.
Kurt resistió el impulso de inclinarse sobre el hombro de Blaine y leer lo que al parecer no la hacía una "buena chica". En cambio, él le arrebató el pequeño libro de las manos a Blaine y lo cerró.
"¡Léelo, léelo, léelo!" Blaine sonrió, aplaudiendo con sus manos, como una foca amaestrada.
Kurt rodó los ojos y suspiró.
"Esto", mantuvo el diario en el aire. "Es propiedad privada de Rachel. ¡Es totalmente incorrecto que cualquiera de nosotros lo lea!"
"Va a tener relaciones sexuales con Finn Hudson, sin embargo," dijo Blaine, arrugando el puente de su nariz. Kurt abrió los ojos, y luego se detuvo, porque él no estaba dispuesto a charlar con Blaine Anderson acerca de sus amigos. "¿Quién tendría sexo con Finn Hudson?"
"Él es su novio, " Kurt le proporciono, poniéndose de pie y dejo el diario en su cajón, fuera del alcance de Blaine.
"Pero Finn Hudson, "Blaine frunció la nariz. "Finn Hudson solía estar en el equipo de fútbol, y luego se unió al Club Glee y se volvió gay".
"Él está saliendo con Rachel, Blaine, él no es gay," Kurt rodó los ojos. "Y el unirte al Club Glee no te vuelve gay."
"Tú eres gay", señaló Blaine.
"Yo era gay antes de unirme a Glee," Kurt le dijo. Se encontró a sí mismo preguntándose que había dentro de él, no por primera vez ese día.
Se acercó a su tocador, se sentó y comenzó su régimen diario de cuidado de la piel.
"¿Qué estás haciendo?" Preguntó Blaine, moviéndose rápidamente de manera que sus piernas colgaran sobre el borde de la cama. Kurt lo miró a través del espejo.
"Hidratándome", le informo.
"¿Por qué?"
"Porque no quiero poros", explicó. "Y hace tu piel más suave."
"¿Lo hace?"
Kurt asintió y deseó que Blaine se fuera a dormir, así la noche podría terminar y volverían a su amistad tensa, que consiste en odiarse el uno al otro y después una especie de simpatía entre sí, mañana.
Blaine se levantó y cayó sobre sus propios pies. Extendió la mano y se agarró del tocador de Kurt para evitar caer de de golpe sobre su cara. Kurt sonrió y vio como Blaine se puso en pie.
"¿Qué estás haciendo?" Kurt preguntó a Blaine, quien ahora tenía la mirada fija en él, sonriendo como un idiota.
"¿Pu-puedes hacer que mi piel este suave y que no tenga poros?"
Kurt levantó una fina ceja y mientras estudiaba a Blaine, tratando de descifra todo acerca de este chico. ¿No dicen que la embriaguez saca la verdad? ¿Era éste el verdadero Blaine? Un tonto, infantil, adorable-
¿Adorable?
Él negó con la cabeza y fingió que no había pensado eso.
"Bien," Kurt se puso de pie y empujó a Blaine por los hombros hacia abajo en la silla. Blaine estaba sonriendo, con los ojos entrecerrados.
Kurt apretó algo de crema en la palma de su mano y tomó un poco con sus dedos. Uso el lado de su mano, en la que tenía la crema, para empujar los rizos de Blaine fuera de su frente. Con la otra mano, colocó pequeñas gotas de crema hidratante en diversas áreas de la cara de Blaine. Luego comenzó a masajearla. La piel de Blaine ya estaba ridículamente suave. Blaine tenía que tener su propio régimen de cuidado de la piel, no había forma de que fuera natural.
La sonrisa de Blaine se había desvanecido. Estaba viendo a Kurt con una casi intensa mirada, sus labios juntos, los ojos entrecerrados ligeramente. Kurt sintió calor extendiendo en la parte posterior de su cuello mientras continuaba untando la crema a través de la piel de Blaine, esos ojos color miel observándolo fijamente. Sintió su pulso acelerarse cuando sus dedos se acercaron a los labios de Blaine. Sintió el aliento de Blaine cálido y lento contra su piel, deteniéndose allí, entonces el aire frío soplo de nuevo, librándolo de la calidez.
Cuando Kurt terminó, se alejó lentamente, entonces se limpió las manos con un pañuelo desechable. Los ojos color avellana de Blaine nunca dejaron su rostro. Kurt se sentía incómodo porque era Blaine Anderson y se suponía que no debía sentirse incómodo en torno a Blaine Anderson por esos motivos.
"Um," Kurt sacudió la cabeza y se alejó de Blaine. "Es tarde y noche de escuela, debemos ir a la cama."
Blaine se levantó entonces y casi cayó de nuevo. Kurt se adelantó y agarró a Blaine de los brazos antes de que pudiera caer al suelo. Blaine lo miró y Kurt sólo podía sostener la mirada. Los brazos de Blaine estaban bien trabajados, Kurt se dio cuenta. Él era un deportista, después de todo, pero Kurt no se esperaba esto, porque Blaine era tan pequeño. Pero podía sentir la firmeza de sus bíceps, los músculos tensos y fuertes contra sus dedos. Esto no estaba bien.
Acercó a Blaine a la cama y lo puso sobre ella y empezó a alejarse para ir a su cama improvisada en el sofá, pero Blaine se acercó y le cogió del brazo.
"Kurt," le dijo en apenas un susurro.
Kurt tragó saliva al oír que el sonido de su nombre venia de los labios de Blaine en ese tono tan bajo. Sintió ese familiar aprieta y afloja en la boca del estómago, mientras se ponía semi-duro. En nombre de todo lo sagrado, ¿Por qué tenía que ponerse duro por culpa de Blaine Anderson? Claro, él era muy lindo, pero Blaine era un idiota la mayor parte del tiempo y a Kurt no le gustaba, no le gustaba de esta, de ninguna manera. Dio a Blaine una mirada inquisitiva. Blaine simplemente tiró de él para que se sentara a su lado. Kurt cruzó las piernas, con la esperanza de ocultar que tenía un prominente bulto. Ni siquiera se atrevió a mirar hacia abajo.
"Kurt, ¿estás borracho?"
"No", le dijo.
"¿Por qué no?"
"No me gusta el alcohol", se encogió de hombros.
"Pero ¿no te gusta la sensación de estar alejado de todo? ¿Sólo por un ratito? ¿No te gustaría solo mandar todo a la mierda aunque fuera por un ratito?"
Kurt sonrió con tristeza. Blaine estaba bebiendo para olvidar o para escapar, supuso.
"Todo va a estar todavía allí cuando te pase la borrachera", dijo, lo mas practico posible.
"Pero sólo por un ratito, se va, todo, solo se va", dijo Blaine, soñador. "¡Solo ser quien quieras ser y no tener que preocuparte!"
"Esta bien, Blaine", sonrió Kurt y trató de levantarse, pero Blaine le agarró el brazo y lo empujó hacia atrás a su posición sentado.
"¿No crees que sería lindo el que no te importe, Kurt?" -preguntó, un poco sin aliento. "Incluso si no dura para siempre, ¿no te gustaría solo dejar todo de lado por un momento? ¿Para hacer precisamente lo que te dé la gana hacer?"
Kurt se rió entre dientes, porque Blaine se miraba extasiadamente feliz en ese momento, más feliz de lo que jamás lo haya visto, y aún así era una cosa agradable ver a un chico guapo sonriendo. Blaine se acercó más y le sonrió a la cara de Kurt, sus dorados ojos cubiertos por la gruesa curva de sus largas, y tupidas pestañas.
"¿Sabes qué es lo que deberías hacer, Kurt?" Preguntó Blaine.
"¿Qué?" -preguntó, casi sin aliento, la sensación de calor subiendo por la parte posterior de su cuello. Blaine estaba demasiado cerca.
El aliento cálido de Blaine otra vez sobre su piel y Kurt realmente necesitaba ponerse de pie o iba a acabar viniéndose en sus pantalones, en frente de y por culpa de Blaine Anderson, favoreciendo el sentirse completamente humillado. Pero no podía moverse, no mientras los brillantes ojos de Blaine estuvieran mirándolo así y no mientras sus rosados labios se vieran tan lindos por la luz de la luna que se filtraba por las persianas.
"Deberías besarme hasta que estés borracho."
Kurt se quedó helado. ¿Blaine realmente había dicho eso?
"¿Qué debería hacer qu-"
"Vamos, Kurt," respiró Blaine contra los labios de Kurt, sus grandes ojos parpadeando de ida y vuelta entre los labios de Kurt y sus ojos. "Emborráchate en mis besos. Toma un poco de mi estado de ebriedad. Bésame y emborráchate y solo-solo olvídate del mundo y esas cosas."
Kurt no podía pensar. Todo estaba sucediendo demasiado rápido. Y la ardiente mirada de Blaine tampoco estaba ayudando. Trató de respirar, trató de pensar, pero los labios de Blaine se acercaban ahora y no debería haber querido hacer esto, pero lo hizo.
"Bésame hasta que estés borracho", repitió Blaine, en el más suave y más lento susurro que Kurt había visto en su vida, luego los labios de Blaine estaban presionándose hacia abajo sobre los suyos y perdió todo el control y la capacidad de pensar con sensatez, porque todo lo que importaba ahora era que Blaine lo estaba besando como si lo necesitara, como si lo deseara y, a veces, todo lo que Kurt anhelaba era que alguien lo deseara.
Blaine se movía sobre él ahora, sus besos más hambrientos, no tan cautelosos y controlados como había sido el primero. Eran descuidados, también, porque Blaine estaba tan borracho. Sus labios y su lengua sabían a alcohol, ese fuerte, amargo y picante sabor que a Kurt le disgustaba tanto. Pero la boca de Blaine contra la suya no era desagradable en absoluto. Tampoco lo eran los dedos de Blaine trazando líneas a lo largo de los huecos de los huesos de su cadera.
Kurt abrió la boca sobre los labios de Blaine cuando los dedos fríos se deslizaron debajo de su camisa y tocaron su piel desnuda. Podía sentir los latidos de Blaine contra su pecho, golpeando tan fuerte y tan rápido como los suyos. Casi por instinto, Kurt levantó las manos para entrelazar sus dedos en los rizos húmedos de Blaine, deseando más de él, deseando que siguiera besándolo, aunque sabía que era algo que definitivamente no debía desear. Kurt comenzó a preguntarse si tal vez su Coca-cola había sido alterada en la fiesta. Blaine le había dicho que lo besara hasta que estuviera borracho. Sin duda se sentía borracho y sus acciones sin duda cumplían con la idea de que había sido alterada.
Sintió a Blaine moverse sobre él y luego sus caderas estaban bajando para encontrarse con las de Kurt. Kurt se quedó inmóvil al sentir la dureza de Blaine a través de sus jeans, presionando contra su muslo. Esperaba en Dios que Blaine no pudiera sentir su erección, aunque probablemente podía. Estaba tan cerca y Kurt estaba tan duro y todo lo que quería hacer era deshacerse de sus pantalones y satisfacerse a sí mismo.
Kurt se dijo a si mismo que debía alejar a Blaine, para decirle que no debían- no podían – hacer esto y casi se lo dice, pero luego los dedos de Blaine lo rodeaban hacia abajo y su otra mano jugaba con la pretina de los pantalones de Kurt y perdió, perdió la capacidad de pensar correctamente, su mente nublada, su cuerpo lleno de necesidad y deseo y tantas otras cosas que no podía ni siquiera ponerles nombre teniendo la boca de Blaine recorriendo su mandíbula y persistiendo en su oreja tal como lo estaba haciendo.
"Tú quieres", dijo entre dientes y Kurt se estremeció.
No podía negar el hecho de que él también deseaba a Blaine, porque Blaine estaba haciendo cosas con él, cosas que no podía explicar, cosas que nunca había sentido antes. Cedió entonces. No podía luchar, quería esto y parecía como si Blaine también lo quisiera. Blaine estaba muy borracho, era hetero y tenía una novia, pero a Kurt no le importaba, él se ocuparía de todo eso mañana. Justo ahora, las manos de Blaine estaban empujando sus pantalones hacia abajo y sus labios arrastrándose a lo largo de su cuello y él hacía cortos sonidos como murmullos y aparte de eso, Kurt no sabía nada más, ni le importa nada más.
Abrió los ojos y el aire fresco golpeó sus piernas y de pronto sus pantalones ya no estaban. Miró hacia abajo y vio que la camisa de Blaine tampoco estaba. ¿Cómo lo había hecho sin que se diera cuenta? Kurt lo medito por un instante, entonces Blaine estaba empujando su camiseta a través de su estómago, dejando al descubierto su pecho y Kurt se olvido de eso. Kurt levantó los brazos, Blaine le sacó la camiseta y la tiró a un lado. Kurt gimió cuando Blaine se dejó caer y presionó su boca contra su pecho, sus labios viajaban sin rumbo a través de su caja torácica y por encima de sus pezones, enviando pequeñas sensaciones a lo largo de la piel de Kurt y escalofríos por su espina dorsal.
Los dedos de Kurt encontraron su camino de regreso a los rizos de Blaine, tirando suavemente. Echó la cabeza hacia atrás cuando Blaine comenzó a moverse más abajo, sus dedos enganchándose en la pretina de los bóxers de Kurt. El corazón de Kurt latía locamente en su pecho, su cabeza mareada. Alzó las caderas para dar espacio a Blaine de que se los sacara. En un rápido movimiento, Kurt estaba completamente desnudo, el aire fresco acariciando su piel.
Kurt sólo había estado con otro chico así y aún así, nadie lo había visto nunca completamente desnudo hasta ahora. Se sintió un poco avergonzado cuando Blaine se sentó sobre sus rodillas para mirarlo hacia abajo. Sólo lo miró un par de segundos, antes de moverse para arrodillarse entre las piernas de Kurt. Puso una mano a cada lado de las piernas de Kurt. Las empujó hacia arriba, doblando las rodillas, y luego las separo.
Blaine tomó su pene en las manos, con cuidado, con los dedos rozando la cabeza y después, casi dolorosamente, poco a poco a lo largo de su erección. Entonces su mano fue remplazada por su boca y Kurt se perdió. Sus dedos enroscados sobre las sábanas debajo de él, sus piernas retorcidas y Blaine tuvo que agarrarle los tobillos para mantenerlo quieto. Fuertes gemidos escapaban de su garganta, su pecho subía y bajaba rápidamente, sus pulmones respirando con dificultad. Recordó que su padre estaba en casa, entonces no estaría feliz si entrara y viera lo que estaba ocurriendo. Miro alrededor y agarró una almohada y se la llevó a la boca, ahogando un gemido. No ayudó que Blaine estuviera murmurando un poco mientras chupaba hacia arriba y abajo por su pene.
Kurt se sintió cerca del borde, su estómago apretándose un poco. Movió sus caderas y Blaine se retiro un poco hacia atrás. Kurt se quejó por la pérdida de calor de Blaine, pero luego se trasladó de nuevo hacia delante, llevándolo de vuelta dentro de su boca y Kurt lanzó su cabeza hacia atrás mientras el orgasmo lo golpeaba. Gritó en la almohada mientras se acercaba, viniéndose dentro de la boca de Blaine. Blaine no se inmutó, simplemente continuó chupando mientras Kurt empujaba sus caderas hacia delante para llenar la boca de Blaine, liberándose del orgasmo, hasta que no pudo moverse más.
Se dejó caer en la cama y Blaine se sacó de la boca el blando pene de Kurt. Se cayó, la mejilla apoyada en el abdomen de Kurt, respirando con dificultad, su aliento caliente sobre el estómago de Kurt.
Se quedaron así durante demasiado tiempo, Kurt tratando de procesar lo que acababa de pasar y fallando, porque Blaine posiblemente se había quedado dormido. Kurt se forzó el mismo con cuidado hacia arriba, fuera de debajo de Blaine. Estaba demasiado cansado para levantarse y no creía que sus piernas se lo permitieron de todos modos, así que saco la colcha de su cama y se acostó. Minutos más tarde, justo cuando estaba quedándose dormido, sintió un peso levantarse de la cama y luego el sonido de un cierre. Se obligó a abrir los ojos al mismo tiempo que Blaine se empujaba los pantalones hacia abajo. Blaine ya no estaba duro, aunque él no recordaba que se hubiera venido. Excepto que, al parecer, lo había hecho. Kurt miró el pene de Blaine por un momento. Era difícil verlo bien en la tenue luz de la lámpara. Kurt vio a Blaine quitarse su ropa interior y luego limpiarse con ella, antes de tirarlos al suelo. Luego cruzó la habitación y toco el interruptor de la lámpara, dejándolos en la oscuridad, sólo la luz de la luna deslizándose a través de las persianas proporcionaba algo de luz.
Kurt cerró los ojos cuando Blaine cruzó la habitación y se metió en la cama junto a él. Los abrió de nuevo cuando sintió los brazos de Blaine que moviéndose alrededor de su cintura, la cabeza apoyada en su hombro. Los cerró otra vez cuando sintió el corazón de Blaine latiendo con regularidad en su espalda, pequeños ronquidos escapaban de sus labios, dándole consuelo. Entonces se quedó dormido.
NT: Feliz año a todos:* mis mejores deseos y bendiciones para ustedes y sus familias. quiero agradecerles una vez mas por su apoyo y aceptacion a este fic que aunque no es mio me alegra mucho que lo hagan:D nos leemos pronto. Besos y abrazos.
Linni Klainer:*
